Ciel observaba como Sebastián era envuelto en sombras justo a su lado, sus ojos brillaban de forma inhumana pero atrayente, su sonrisa se ensanchaba dejando al descubierto dientes afilados, sus uñas se volvían negras y unas grandes alas de cuervo nacían de su espalda. Se incorporó en la cama y miro a Ciel desde arriba, el joven Conde estaba de piedra más no mostraba miedo. Era demasiado orgulloso para mostrarse asustado ante Sebastián, o quién fuera a quién tenía delante.

-Sabía que mentías… por eso investigue y averigüe que "Sebastián Michaelis" estaba muerto y tú eras un impostor. Eso fue hace un mes. –Ciel confiesa tranquilo mientras la mirada afilada de Sebastián está sobre él- …cuando me hablaste por primera vez en mi celda… y dijiste que eras el Diablo te creí. Hubieron momentos donde dude, y de verdad pensé que eras un médico… pero cuando nos fuimos de ahí y cumpliste con todo lo que pedía… investigue. –Le miraba sin mostrar emoción en su voz o rostro- eres el Diablo. –Afirma mientras se incorpora y se acerca a Sebastián- toma mi alma… toma lo que desees de mi… ya no me importa, he cumplido mi propósito. –Confiesa, levanta su mano y la lleva a la mejilla de Sebastián- pero no me separes nunca de ti. –Ante esa sincera confesión Sebastián se vuelve a acercar a él y le besa profundamente con todo su ser- tómame Sebastián… hazme tuyo por última vez… -Susurra Ciel y se deja llevar-

Al día siguiente Tanaka, Grell y Will buscaron por toda la mansión pero no encontraron ni a Ciel ni a Sebastián. Finalmente al cabo de los años dieron por muerto a Ciel Phantomhive y la dinastía de la familia dejo de existir.