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Tal vez lo días pasaban exageradamente rápidos en esa ciudad, o tal vez estuvo tan ocupada ordenando su cuarto hasta dejarlo a su gusto que no se dio cuenta que ya era martes, todavía le quedaba una semana para poder disfrutar de la ciudad antes de comenzar con las clases, pero claro el detalle residía en que la única persona que conocía le tenía terror al salir a las civilización.
Vaya mierda- pensó pero rápidamente deshecho ese pensamiento cuando vio a Quinn salir de su habitación solo con un short y un top deportivo.
Oh Rachel como estas?- pregunto con una sonrisa en su rostro pero la mueca en el rostro de la morena la desconcertó un poco, tenía la boca ligeramente abierta y la miraba de arriba abajo- te gusta lo que ves pequeña- dijo divertida e inmediatamente hizo aterrizar al planeta tierra a la morena.
Lo siento es que yo… imposible le resultaba continuar cuando sintió como el sonrojo se adueñaba de su rostro y de su pequeño cuerpo si era posible.
Tranquila estaba bromeando Rachel, ya cambia la cara, desayunamos?- pregunto cambiando de tema de manera eficaz.
Si…si claro- balbuceo todavía con esa sensación de vergüenza inundándola.
De acuerdo me pondré un camisa y te alcanzo, no vaya ser cosa que te siente mal el desayuno- musito regalándole un pequeño guiño de ojos que lo único que provoco fue que Rachel se volviera a sonrojar.
Contrólate Rachel, dios que sucede contigo, como la miras así- se recrimino mentalmente mientras se acercaba a la máquina de café que la esperaba con un café negro para arrancar el día.
Corto fruta, exprimió un par de naranjas y sirvió los cafés, se sentó en la isla de la cocina pensando que haría ese día y lo primero que le vino a la mente fue que conocería a la psicóloga y tenía varias preguntas para hacerle, por supuesto había puesto la banqueta unos centímetros más alejada de ella, de esa manera día a día intentaba que Quinn se despegara de ella a la hora de compartir la mesa, pero era algo imposible, la rubia siempre se encargaba de acercar la banqueta a su lado con una sonrisa en su rostro.
Y ahí estaba nuevamente ese movimiento que la caracterizaba, agarraba la tablet con una mano, arrastraba la banqueta con la otra y se sentaba en ella rozando su rodilla con la de Rachel.
Eres totalmente rutinaria- comento Rachel y fue inevitable para la rubia no mirarla con una sonrisa en su rostro- y eso te hace completamente feliz verdad?
Noah hacia lo mismo, dejaba la banqueta unos centímetros más alejados y yo la arrastraba hasta chocar nuestras rodillas- contesto mientras hacía chocar su rodilla con la de la morena.
Hace un rato, estabas haciendo ejercicio?- curioseo
Sí, mi habitación tiene una cinta de esas para caminar y un aparato para trabajar distintos músculos del cuerpo- respondió con orgullo.
Así que te preocupas por tu cuerpo aun que no lo muestres-
Me gusta estar bien conmigo misma, no lo hago para los demás- replico con suficiencia.
Sabes yo salía a correr todos los días en Nueva York creo que voy a empezar hacer lo mismo, estas piernas no se van a mantener por si solas-comento mientras pasaba sus manos por sus piernas provocando que la mirada de la rubia bajara por ellas, escucho como hizo fuerza para tragar ese pedazo de fruta y sonrió al ver que le había devuelto el momento vergonzoso- ya puedes subir la mirada pequeña- agrego rápidamente al ver como Quinn la seguía inspeccionado con sus ojos.
Yo… como puedes tener las piernas tan largas?- cuestiono enseguida mirando nuevamente los ojos de Rachel.
Es toda una efecto óptico, ya me veras en vestido y con tacones y…- se quedo pensando en si realmente tenía que seguir por ese lado o no, quería realmente provocarla? Y para qué?
Y?- invito para que continuara tras ver como se quedaba callada repentinamente.
Creo que eso nunca va a suceder, porque no conozco a nadie salvo a ti y tu no piensas salir de este apartamento- continuo cambiando de rumbo la conversación.
Siempre podemos ir a dar un paseo en el auto, sabes que mientras evite ciertos lugares todo estará bien- intento convencerla.
Pero para que necesito un vestido o vestirme de manera más elegante si no voy a bajar de el-replico con un sonrisa que trataba de dibujarse en su rostro.
Quinn gruño ante esa respuesta y luego pensó en una brillante idea, solo que necesitaba de su psicóloga y unas cuantas sesiones de valentía más.
Por ahora ganas Berry, pero ya buscare la ocasión perfecta para- nuevamente el silencio que evitaba el hablar de mas y meter la pata.
Para?- era el momento de la morena para invitarla a terminar la frase.
Ya déjalo, Brittany está por llegar- dijo mirando su reloj.
Brittany?- indago enseguida, con el ceño fruncido.
Oh si, Britt es la psicóloga, te encantara, es un amor- contesto a la vez que abandonaba la cocina y dejaba a la morena con el ceño fruncido y sus pensamientos atacándola nuevamente.
No era una persona celosa nunca lo había sido, pero algo en la forma de nombrar a aquella psicóloga la había inquietado, la rubia había rozado lo cariñosa con solo decir "Britt es la psicóloga, te encantara, es un amor" y ella no entendía por qué tenía esos sentimientos encontrados, por suerte la conocería de un momento a otro y le preguntaría un par de cosas, lo que le llevo a recordar que tenía que pedirle permiso a Quinn para poder charlar con esa tal Brittany.
Salió de la cocina y se dirigió al cuarto de la diversión pero allí no estaba la rubia, así que sin dudarlo dirigió sus pasos hacia la horrenda puerta azul aún sumergida en sus pensamientos y sin llamar entro al dormitorio de Quinn.
Oh dios!- exclamó y volvió a cerrar la puerta en un segundo.
Rachel?- pregunto la voz de Quinn del otro lado de la puerta.
Lo siento- respondió con un tono cargado de vergüenza.
Rachel?- volvió a cuestionar
Lo siento no volverá a ocurrir- contestaba sin apartar las manos del pomo de la puerta.
Rachel abre- ordeno con voz suplicante que no paso desapercibida por la morena, que al abrir la puerta se encontró con una rubia mucho mas pálida que de costumbre.
Quinn estas bien?- pregunto de inmediato, pero la rubia se desvaneció en sus brazos.
Al ser más grande que ella apenas pudo sostener su peso y con un poco de esfuerzo la sujeto de cintura y la llevo en una forzosa marcha hasta la cama, apoyo suavemente su espalda en la misma para luego subir sus piernas, mientras repetía continuamente el nombre de la rubia entre sollozos.
Vamos Quinn despierta, carajo!- exclamo furiosa con ella misma, corrió rápidamente hacia la cocina lleno un vaso de agua y volvió a la habitación de la rubia, metió los dedos en el vaso para poder salpicar el rostro de la rubia pero no reaccionaba, chequeo su pulso y este se encontraba algo acelerado entonces pensó en perfume eso tendría que ayudarla, dirigió su mirada a la habitación en la que se encontraba y no diviso nada que le ayudara, nuevamente corrió a su dormitorio y tomo un frasquito rosa entre sus manos y volvió donde la rubia parecía dormir, destapo aquella botellita y la acerco a la nariz de Quinn, quien en segundos empezó a murmurar palabras inentendibles.
Quinn- susurro Rachel cerrando el frasquito y dejándolo en la mesita de noche.
Mmm, ese perfume es horrendo- pronuncio llevándose una mano a su frente, Rachel rio y agarro la otra mano de Quinn.
Nunca mas, escúchame bien, nunca más vuelvas hacerme algo así entendiste?- amenazo con el rostro endurecido por el episodio vivido.
Ya si me encierras en mi habitación luego de haberme visto la mitad del cuerpo desnudo como pretendes que reaccione?- replico levantando una ceja, una pequeña acción que no paso desapercibida por la morena que no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa y ladear su cabeza, una acción sumamente adorable pensó, una más a la lista- porque me miras así?- cuestiono la rubia
Eres adorable- contesto sin pensar Rachel, sacudió su cabeza y rectifico - digo es que… sabes haces muchas gestos con tu rostro-
Si Noah vivía molestándome con eso de la ceja, siempre lo intentaba pero nunca le salía-
El timbre que anunciaba la llegada tan esperada de ese martes las interrumpía, era hora de la interminable sesión que Quinn compartía con su psicóloga, así que ambas se dirigieron hacia la puerta de entrada pero antes de llegar Rachel volvió a recordar el motivo que llevo a toda esa extraña situación vivida.
Quinn?- llamo su atención, la rubia la miro y le regalo una sonrisa haciéndole entender que podía continuar- Te molestaría que después que termines le haga un par de preguntas a la psicóloga? Pregunto con un dejo de timidez adueñándose de su voz.
Claro Rach no hay problema- contesto acercándose ya a la puerta para recibir a su particular psicóloga, mientras la morena dibujaba una tonta sonrisa por como la había llamado.
Quinnie- grito una alta y hermosa rubia dueña de los ojos celestes más hermosa que jamás había visto en su vida, que ya se abalanzaba a los brazos de Quinn que gustosa la recibía.
Britt-Britt- saludo regalándole un sonoro beso en su mejilla que causo una sensación de malestar en la boca del estomago de Rachel, que sin parpadear mirada toda aquella escena con el ceño fruncido.
Saca tus manos de encima de mi mujer Fabray si no quieres que te de una paliza- escucho como una voz desde el pasillo se colaba en el interior del salón y el sonido de unos tacones chocando contra el piso le aseguraba que alguien se acercaba, alguien que no iba a tardar en aparecer por la puerta.
Santana- dijo Quinn extendiendo su mano y la figura de una seria morena con aires un poco latino tal vez para esa ciudad aparecía ante los ojos expectantes de Rachel.
No tardaron en estrechar sus manos y saludarse que aquella latina ya soltaba el primer comentario hiriente hacia Rachel.
Y el ayudante de Santa quien es?- pregunto con sorna pero antes de que Quinn pudiera contestar Brittany le gano.
Yo pensé que eras la nueva compañera de Quinnie, no la ayudante de santa, y mi carta la deje en casa- agrego con tristeza.
No Britt, ella es Rachel, Rachel Berry- corrigió la rubia mirando con el ceño fruncido a Santana que mostraba una tétrica sonrisa en su rostro.
Un gusto conocerte Brittany- dijo la pequeña morena estirando su mano pero lo que recibió fue un cálido abrazo en su lugar.
Rachel ayudante de santa, el gusto es mio- definitivamente esa situación no estaba sucediendo, esa no podía ser la psicóloga de Quinn.
Oye gnomo suelta a mi mujer, si no quieres volver a Groenlandia encima de mi zapato-
Santana López!- exclamaron Brittany y Quinn a la vez.
De acuerdo me iré al cuarto de la diversión a matar un par de zombis- musito cruzada de brazos perdiéndose por el pasillo.
Perdón por eso, es un poco celosa con lo que es suyo- comento Quinn mientras pasaba un brazo por los hombros de Rachel que seguía un tanto atónita ante esa situación.
De… de acuerdo, yo- rasco su cabeza, realmente no sabía que decir ni cómo actuar, realmente esa situación era digna de una comedia- creo que me iré a correr.
Me parece una fantástica idea Rachel, pero abrígate el clima de Londres en otoño es algo traicionero- aviso Quinn con voz suave
Rachel camino rápido a su habitación mientras escuchaba como Santana insultaba a diestra y siniestra a vaya saber qué cosa, necesitaba salir de ahí y con la perfecta excusa de salir a correr mataría dos pájaros de un solo tiro, despejar la mente y ejercitarse un poco, unas calzas negras con tiras en verde una sudadera gris con capucha y su ipod era lo único que necesitaba para escapar por una hora tal vez y asimilar que era lo que había pasado.
Paso por el salón y no pudo evitar echar un vistazo a la situación que se estaba dando ahí, Brittany le estaba haciendo una trenza a Quinn mientras hablan de sus ganas de ir al cine. Sacudió su cabeza, saludo de manera fuerte y clara llevándose toda la atención de esas dos rubias y salió despedida por la puerta.
Una vez afuera con la brisa de esa tarde golpeando su rostro, encendió su ipod, selecciono con cuidado una extensa lista de reproducción y se puso a correr, ni siquiera presto atención a sus alrededores, solo necesitaba descargar energía y solo conocía esa manera de hacerlo, mientras su cabeza estaba hecho un lio de pensamientos que no paraban de aturdirla, repaso el día desde su comienzo, en primer lugar se quedo admirando el cuerpo de la rubia sin pudor alguno, bueno tal vez no era para tanto, siempre admiro la belleza de la mujer, pero luego jugó con Quinn cuando la obligo a que le mirara las piernas haciendo que esta se perdiera en ellas y luego el suceso que tal vez mas vergüenza le dio desde que tiene uso de razón, encontrarse con el torso desnudo de la rubia hizo que algo dentro suyo se removiera y a pesar de sentirse apenada no pudo evitar reconocer que el cuerpo de aquella mujer era increíble, pero claro luego del desmayo causado por esa intromisión, mas los celos que llego a sentir cuando la peculiar psicóloga se le tiraba encima de manera literal, su sistema se sintió colapsado, empezó a cuestionarse si la falta de contacto con su novio le estaba afectando, entonces recordó que todavía no tenía noticias de él, y mañana miércoles se cumpliría una semana que estaba en aquella ciudad. Algo definitivamente estaba pasando, algo que claramente no iba a ignorar.
-0-
Hay algo en ella que me hace sentir cómoda- relataba Quinn mientras su psicóloga le pintaba las uñas- no te parece increíble que saliera de casa y la llevara a la Universidad movida por una urgencia de una completa desconocida?- la cuestiono con la mirada perdida
Quinnie, creo que es hora que afrontes que estas curada, es hora de que seas valiente y te enfrentes a la sociedad, eres exitosa ya nadie se va a reír de ti y lo sabes, porque si no, no hubieses reaccionado de esa forma, a pesar de que sea una extraña, porque en definitiva lo sigue siendo- la voz pausada de Brittany la relajaba, era brillante a pesar de que era en un 80% de la veces una niña en un cuerpo de femme fatale.
Eso es lo extraño siento que la conozco de toda la vida- comento rápidamente.
Tal vez no de esta vida, pero tal vez si de otra- soltó sin más tal vez no fue consciente de sus palabras pero sin duda esa frase hizo eco en el interior de Quinn.
Hace unas noches vimos una película y me quede dormida, sabes que hizo?- Brittany la miro indagándola con la mirada- me cubrió con una manta, y me dijo "prometo que hare todo lo posible para traerte a la vida Quinn Fabray"-
Y eso como te hizo sentir?- pregunto rápidamente.
No, no lo sé, bien supongo- contesto removiéndose algo inquieta en su lugar.
Supongo? Quinn hace una semana que llego e hizo que salieras de tu casa con lo que eso supone para ti en una hora que llevabas de conocerla, que crees que puede pasar en un año?- cuestiono rápidamente con el semblante serio.
Yo no se…
Cuando saliste como te sentiste ahí afuera y sobre todo que hiciste allí?- interrumpió con una nueva pregunta.
Yo, solo, es que ella se bloqueo y la rectora es Payton y sabes lo perra que puede ser y tenía que estar a las 14 y faltaban 15 minutos, solo actué por impulso- titubeo nerviosa, con las palabras atropellándose una con otra.
Y que hiciste cuando llegaste?-
Llegamos y ella seguía bloqueada, así que la agarre del brazo y la lleve hasta la puerta de la rectoría…
En una Universidad, consciente de que podía estar lleno de gente y no te importo?- sus cuestionamientos eran duros sí, pero todo tenía un porque, una razón de ser.
No lo pensé, fue un impulso ya te lo dije- respondió bruscamente.
Y que hiciste entonces?-
Una vez que llegamos a la puerta y ella entro, yo solo me senté en un banco con mis manos en la rodilla mirando el piso y me puse a contar- contesto con rapidez.
Y hasta cuanto contaste?- indago mirándola con los ojos arrugados y el ceño fruncido.
364- fue escueta.
O sea que fueron 6 minutos que estuviste sola en un banco de una Universidad esperando que saliera una completa de desconocida para ti hasta ese momento y este momento también como si nada…
Pero…
NO!- exclamo rápidamente- y no quieres creer que estas curada? Realmente Quinnie el miedo se combate con valentía, se combate con el corazón y tu solo te estás escondiendo- sentencio con el ceño totalmente fruncido- y yo no puedo ayudar a cobardes Quinn.
Un silencio se instalo entre ellas, eso era lo que más le gustaba de su psicóloga que era sin duda brillante, hace mas de un año le está diciendo que está curada, que solo necesitaba arriesgarse y asumir la responsabilidad de que si seguía encerrada es por su dedición y no por una fobia que adquirió por un episodio traumático hace mas de 6 años, pero claro es tan cabezota y miedosa que no lo iba a aceptar así como así.
O eso pensaba, cuando una morena sudada llegaba abriendo la puerta de su casa y la miraba con los ojos llenos de lágrimas.
Rachel que sucede?- pregunto enseguida caminando donde se encontraba la morena.
Adam- susurro pero Quinn no le pudo entender y dando un paso más adelante volvió a cuestionarla.
Rach no escuche que pasa?-
Pero imitando aquel primer movimiento le paso su móvil para que la rubia se fijara por sus propios medios, no tardo en hacerse con aquel aparato en sus manos y ver una imagen de un chico abrazando a una joven pelirroja.
Hey puede ser…
Hay mas- interrumpió Rachel con la voz quebrada
Y efectivamente fue pasar el dedo por la pantalla para que la siguiente imagen apareciera y esa era aun un poco mas comprometedora, en esa la chica tenía su rostro en el cuello del chico quien tenía una sonrisa enorme, la rubia trago saliva para tomar valor y encontrarse con aquella última imagen la que supuso había sido la culpable de que aquella menuda mujer perdiera el brillo de sus ojos, aquel chico de sonrisa encantadora sostenía del rostro a la chica regalándole un tierno beso.
Una semana tardo, una semana, 7 días, 168 hs, 9912 minutos, 584808 segundos tardo en reemplazarme por otra- exclamo rápidamente con furia y dolor.
Wow eres realmente buenas con los números- intento bromear Quinn, pero solo una mueca de sonrisa intento dibujarse en el rostro de la morena- ven aquí- dijo abriendo sus brazos y Rachel no dudo un segundo en aferrarse al cuerpo de la rubia.
Bajo la mirada de Brittany se quedaron abrazadas, mientras que de Rachel se escuchaba un sollozo de frustración y dolor, de Quinn se escuchaba un "ya pasara" acompañada de unas caricias en la espalda de la afectada, no sabía que decir, nunca tuvo que consolar a una amiga, cuando Noah se peleo con Payton este solo se dedico a conquistar una mujer tras otra hasta que volvió a la normalidad, con su típica sonrisa, después la única persona que conocía era Susan pero que no mantenían más que una relación profesional y Britt y Santana pero ellas estaban ya casadas hace un año por lo tanto no contaban.
Yo no soy buena con las palabras, pero, mírame Rachel- pidió alejando su rostro hacia atrás para que la morena la pudiera mirar- te aseguro que estaré aquí para lo que desees, para lo que necesites- concluyo regalándole una sonrisa tranquilizadora.
Lo dice la persona que me ha sacado más de un suspiro con sus libros- musito la morena a la vez que se volvía abrazar a la rubia y esta reía ante aquel lógico comentario.
Voy a buscar a San, así las dejamos solas- anuncio Britt después de tomar nota ante aquello que vio.
De acuerdo Britt-
Nuevamente se quedaron ahí en silencio abrazadas, con susurros que le regalaba la rubia para que se calmara, parecía que el mundo se había detenido mientras ellas solo disfrutaban de esa calma, del compás de sus corazones, porque tal vez Quinn no podía disfrutar del ritmo que marcaba el de la morena, pero sin duda Rachel si podía disfrutar del de la rubia tanto que hasta lograba trasmitirle cierta paz.
No pensé que tenias tan mal gusto Fabray- se escucho de la voz de Santana, pero ninguna de la dos contesto o si pero no de la manera que lo hubiese previsto la latina.
Hasta la semana que viene Santana- saludo tajante Quinn, pero la latina sonrió pasando por su lado
Hasta el martes que viene chicas- dijo Britt abrazándolas a ambas dejándoles un beso en la mejilla a Quinn y en la cabeza a Rachel, pero antes de irse- Rachel?-llamo con voz suave haciendo que la morena girara levemente su cabeza para mirarla- todo lo que pasa tiene un motivo, una razón, pero solo el tiempo te lo demostrara- y así con esa última frase abandono aquel apartamento que cobijaba a dos chicas con dos problemas distintos, con dos situaciones que resolver y solucionar, dos chicas que un día el destino las junto de la manera jamás pensada.
Que tengan un lindo martes!
"todo es consecuencia de un todo"
