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Dicen que cuando dos personas están destinadas a estar juntas, no importa el tiempo que pase ni mucho menos los años, porque el destino se encargara de que de alguna manera esas dos persones se crucen.

Ellas no tenían ni idea, ni siquiera eran conscientes de que era lo que el destino tenía preparado para ellas, lo que si sabían era que se iban a ayudar, que se iban a contener una a la otra, todo el tiempo que fuera necesario.

Rachel estaba con el corazón destrozado, hablaba casi todos los días con Amy sobre su recientemente ex novio Adam, seguía incrédula antes la veracidad de aquellas imágenes que la misma Amy había sacado cuando la mañana del martes mientras hacía ejercicio por Central Park se encontraba con esa pareja que estaba compuesto por el novio de su mejor amiga.

Ese día era domingo y al otro día comenzaban las clases, mientras chequeaba todo lo que iba a necesitar para ese arranque de semestre, Quinn le preparaba el desayuno, quería que ese día lo disfrutara al máximo y por eso mismo había organizado una serie de ítems que harían para que la morena pudiera distraerse.

La rubia por otro lado cada vez parecía tomar más confianza con Rachel, ahora había bromas fluidas entre ambas, no solo era ella la que bromeaba por todo lo que podía, si no que ahora el humor de la morena estaba tomando tintes parecidos al de ella y eso le encantaba, incluso sufrieron un pequeña discusión absurda, todo por lo cabezota que era.

Rachel estaba antojada de fruta y en la casa no quedaba ninguna, pero la morena no quería salir sola, si era un capricho pero que era un empujoncito para la rubia, por supuesto Quinn no lo tomo de esa forma, y lejos de verlo como una ayuda lo vio como una presión.

Flashback…

Vamos Quinn, son solo 5 cuadras, vamos en el auto, tú te quedas adentro y yo entro al super…

Rachel entiéndelo no lo voy hacer, es sábado y ese supermercado se llena de gente-interrumpía bruscamente

Porque eres así, Britt te dijo que estabas curada- sentencio molesta

Maldigo la hora en que te lo dije-

Pues si tanto te arrepientes no me cuentes mas nada y listo-le recrimino con la voz llena de rabia e impotencia.

Perfecto ni siquiera te hablare entonces- replico Quinn caminando hacia la cocina dando de pisotones.

Increíble, increíble!- gritaba molesta desde el pasillo, pero claro era Rachel Berry y no se iba a quedar con una discusión por la mitad- Sabes qué?- cuestiono abriendo la puerta de la cocina, encontrándose a una rubia apoyada contra la isla de brazos cruzados y con la mirada clavada en el piso- eres una cobarde, que ni siquiera tiene el valor de asomar la nariz al exterior por miedo de una simple mirada- exclamo furiosa.

No tienes ni idea Rachel Berry de lo que siento, de cómo soy siquiera, así que cierra tu boca…

Oh que- se le encaro quedando a centímetros de su rostro.

Ninguna hablo, estaban a un palmo de distancia con sus ceños fruncidos y las respiraciones agitadas, tratando de encontrar el porqué llegaron a gritarse de esa manera cuando ni siquiera era necesario, entonces fue Rachel quien rompió el momento girando sobre sus pies y saliendo de la cocina.

Quinn se quedo ahí estática con su mirada clavada en el piso cuando sintió como la puerta de su hogar era azotada con fuerza.

Estúpida cobarde- dijo entre dientes sintiéndose sola

Si, si lo eres, pero yo no tengo que exigirte tanto tampoco- la voz de Rachel la dejaba perpleja, la calidez con la que le hablo y vio que se acercaba a ella la dejo sin habla.

Podemos ir, pero en la semana de acuerdo? De a poco, el solo pensar en eso me pone puuff- resoplo molesta

Tranquila Quinn, iremos paso a paso, siento haberte gritado- se sentía avergonzada por esa actitud que había tenido.

Siento haberte dicho que no te hablaría mas, es estúpido me encanta hablar contigo- mascullo nerviosa todavía.

Okey te voy abrazar de acuerdo?- indico sonriéndole como solo Rachel lo podía hacer.

No tienes que pedirlo…

No lo estoy pidiendo, solo te advierto para que no te desmayes nuevamente- interrumpió ya abrazándola ganándose un risita vergonzosa de la rubia.

Eres especial, eres sencillamente especial- susurro al oído de la pequeña.

Fin Flashback…

Le hecho una nueva mirada a aquella inmensa isla que estaba compuesta por 2 cafes negros, zumo de mango el favorito de la morena, fruta cortada en cuadraditos y tostadas francesas antes de disponerse a buscar a Rachel.

Camino a paso lento hasta la habitación de Rachel e instintivamente se acomodo el pelo y justo cuando estaba por tocar la puerta escucho "oh Amy ella es… no se perfecta tal vez? y su mirada llena de temor, pero es que no se cómo se lo tomara Quinn si se lo digo, no quiero que piense mal de mí y arruine nuestra amistad" retrocedió hasta sentir la pared chocar contra su espalda, sintió como de repente el aire le faltaba y un sudor frio le recorría la espina. Que diablos había sido eso, pensó, paso su mano por su pelo tal cual hacia cada vez que se ponía nerviosa y comenzó a mover su pie, lo había escuchado de la propia voz de la chica que vivía con ella hace escasos casi 15 días, pero lo que más llamo su atención fue que había dicho que era perfecta pero que no quería arruinar su amistad, o sea que la valoraba a pesar de todo, inmediatamente pensó en hacer algo, pero qué? Es cierto que ella encontraba a la morena una mujer fascinante y maravillosa, pero estaba preparada para tener algo con una chica? Acaso a ella también le gustaba de esa forma Rachel? Una pregunta tras otra, un sentimiento que se cruzaba con otro y la dejaban más confusa que antes, entonces lo peor que podía pensar paso por su mente derrumbándola por completo, que pasaría si realmente le gustara? Eso inevitablemente la llevaría a besarla, y el beso a un cariño incluso a un deseo, un deseo corporal que ella a sus 26 años por culpa de su fobia no había experimentado y mucho menos con una chica, en cambio la morena venia de estar en una relación de casi 2 años y contaba con la experiencia que una joven de 22 años normal tendría que tener

Quinn?-

Un grito, un grito agudo fue lo que recibió Rachel por parte de Quinn que se encontraba sentada en el piso enfrente de la puerta de su habitación con la frente sudada y el rostro desencajado.

Estas bien?- pregunto agachándose para quedar a su altura.

Si, si es que, me maree- mintió pero la morena nunca se iba a percatar de esa mentira más por el estado en que se encontraba.

Ven vamos- agarro el brazo de Quinn y lo paso por sus hombros ayudándola así a recuperar su verticalidad.

Te hice el desayuno- murmuro levantándose, Rachel la miro levemente.

En serio?- pregunto sonriente, con sus ojos reflejando alegría que para la rubia era simplemente un regalo.

Si, con tu zumo favorito- agrego orgullosa, si había algo que había aprendido en esos días junto a Rachel, era que tenía una sonrisa para cada situación, pero la que más le gustaba era esa que le regalaba cuando tenía una atención para con ella, era una sonrisa que mezclaba alegría por el detalle y expectación por saber que le había preparado.

Y lo comprobó cuando la noche del viernes estableció una video llamada con sus padres para sorprenderla.

Flashback.

Si te digo que tengo una sorpresa para ti que dirías?- indago con sus manos atrás de la espalda y meneándose de lado a lado.

Que estás loca, que son las 12 de la noche y que es imposible- respondió Rachel con suficiencia provocando que la rubia frunciera el ceño de inmediato.

Si estoy loca, pero que sean las 12 de la noche no tiene nada que ver con el hecho de que pueda o no sorprenderte- replico levantando una ceja mirándola con superioridad.

Rachel achico sus ojos inspeccionándola de arriba abajo buscando algún indicio de algo pero no encontró nada-mmm no te creo- escepticismo en estado puro pensó Quinn.

De acuerdo, entonces les diré a mis nuevos amigos que su hija no está interesada en su sorpresa…

Amigos? Hija? Quinn…- reprocho con la mirada, pero la rubia ya había dado media vuelta dirigiendo su camino hacia el cuarto de la diversión- Quinn- grito, entonces la rubia giro solo su rostro por encima de su hombro.

Que?- replico y pudo ver esa sonrisa por primera vez, una sonrisa algo incrédula pero que la bañaba en felicidad.

En serio?- pregunto aflojando su rostro y haciendo más grande aun su sonrisa.

Ven vamos que no me gusta hacer esperar a la gente- respondió mientras estiraba su mano para que la morena la agarrara.

Dos pasos más y llegaron al cuarto de la diversión- Señores Berry- saludo Quinn y la sorpresa se hizo realidad.

Allí frente a sus ojos estaban sus padres, en esa pantalla de 42 pulgadas aparecían Hiram y Leroy sentados en un sofá agarrados de las manos a la espera de que su hija por fin se dignaran a saludarlos pero eso no iba a pasar, Rachel estaba en shock.

Hola nuevamente Quinn, ya te dijimos como debes llamarnos- indico el hombre de lentes con el rostro serio.

Si pero denme un poco de tiempo, todavía no tenemos confianza- contesto guiñándoles un ojo- saben eso- señalo el rostro de Rachel- me llama la atención, cada dos por tres se bloquea y queda así- concluyo pasando su mano por el rostro de la morena.

Si no es muy buena para las reacciones rápidas- bromearon entonces Quinn rio y como por arte de magia Rachel comenzó a pestañar para que una lágrima se escapara de uno de sus ojos.

Hey pequeña no llores, si hace meses que no nos vemos-

Papa, papi- balbuceo emocionada- están hermosos-

Bueno hija eso ya lo sabemos-

Veo que no tienes su sentido del humor- agrego Quinn desde el marco de la puerta ganándose un pequeño golpe por parte de la morena.

Ven se dan cuenta, no me tiene secuestrada ni me está explotando sexualmente- reprocho cruzándose de brazos.

Rachel Barbra Berry- reto Hiram, pero entonces Quinn comenzó a reír al escuchar el nombre completo de la morena y los tres Berry la miraron con el ceño fruncido.

Yo, eh, mmm mejor los dejo solos- dijo saliendo apresuradamente del lugar…

Fin Flashback

Ahí estaban una al lado de la otra disfrutando de aquel desayuno que con tanta dedicación había preparado Quinn, quien seguía sumida en sus pensamientos.

Deberíamos empezar poco a poco intentar que comas más alejada de mi- musito Rachel mientras llevaba un trozo de manzana a su boca.

Pero Quinn no respondió, estaba muy perdida en su mundo tratando de entender como alguien como Rachel gustaba de ella y lo pensaba mas allá de lo físico, no se consideraba fea ni mucho menos, pero Rachel era sin duda una mujer de mundo, que le gustaba, que decir le gustaba, que amaba el contacto con la sociedad, en cambio ella solo era una simple chica que escribía historias de amor que deseaba vivir, pero que en realidad por lo cobarde que era no lo intentaba siquiera.

Hey Quinn- llamo Rachel golpeando su rodilla con la de la rubia.

Perdón cariño que me decías- y se lo reprocho en el momento que vio el rostro de la morena, ese cariño salió de sus labios de manera inconsciente- Perdón yo, se me…

Ya Quinn está bien, tanto tiempo juntas es normal que me tomes cariño- interrumpió con suavidad posando su mano en el brazo de la rubia a la vez que le regalaba un guiño de ojos, que lo único que hizo fue aumentar el nivel de nerviosismo de Quinn.

No Rachel hace15 días nos conocemos no puedo tomarme ese atrevimiento- paso su mano por su pelo, lo desordeno un poco y empezó a mover su pie, ninguno de esas dos acciones paso desapercibida por la morena que ya empezaba a captar cuando Quinn se ponía nerviosa.

Eso- señalo el pie y su mano- lo haces cuando estas nerviosa- indico la morena con una sonrisa en su rostro.

A punto estuvo de hablar Quinn cuando el teléfono de Rachel comenzó a sonar, dos segundos tardó en sacarlo de su bolsillo, dos segundos más en cortar la llamada y tirar el aparato sobre la mesa.

Estas bien?- indago la rubia que no perdió detalle de cómo la pequeña a su lado repiqueteaba sus dedos en el mármol de la isla.

Adam- contesto escuetamente mirando el aparato que volvía a sonar.

Deja que yo lo atienda- se ofreció y Rachel no pudo evitar cuestionarla con la mirada- veraz es algo que nunca hice y me servirá como método de investigación- explico con una sonrisa que no tardo en trasladarse al rostro de la morena que con un movimiento de brazos le daba el permiso para que hiciera lo que quisiera.

El móvil volvía a iluminarse con el rostro simpático de un hermoso muchacho de ojos pardos y sonrisa perfecta, Quinn se acomodo en su lugar, carraspeo y atendió- Diga-

Rachel?- se escucho la voz del joven que había sido puesto en el alta voz.

No ella salió a correr, te puedo ayudar en algo-

y tu quien eres?- pregunto con brusquedad

Veo que en Nueva York no se acostumbra a saludar- sarcasmo destilaba la voz de Quinn, algo que Adam odiaba con su alma.

Mira me interesa muy poco hablar contigo seas quien seas, dile a Rachel que me llame cuando llegue- replico cortante y brusco.

Si me acuerdo- soltó como si nada la rubia esperando la replica que no iba a tardar en llegar.

Mira si atiendes un teléfono que no te pertenece es por algo, así que pásale el mensaje-

Sabes qué día es hoy?- pregunto desconcertando a Rachel a su lado, y por supuesto a Adam del otro.

Y eso que tiene que ver con que hagas lo que te dije?-

Tiene que ver, que Rachel llego un Miércoles de hace ya 2 semanas y recién ahora te dignas a llamarla y antes de que me interrumpas con alguna insolencia que no voy a volver a tolerar, ella se la paso llamándote, así que pequeño hipócrita no te hagas que te interesa ahora-

Pero que mierda te crees que er…

Soy en este momento su pilar, la persona que está a su lado día a día y dije que no volvería a tolerar ninguna insolencia por lo tanto esta comunicación se termina aquí.

Ni t…

Demasiado tarde porque Quinn había cortado esa llamada y recibía a una morena en sus brazos- has estado genial, se lo merecía por idiota-agradecía Rachel mientras le dejaba un pequeño beso en la mejilla a la rubia.

Nunca hice algo así, mira hasta se me han acelerado las pulsaciones y todo-indicaba emocionada llevando la mano de Rachel a su cuello.

Gesto que la morena no pudo pasar por alto, mas por como el pulso frenético de Quinn golpeaba la yema de sus dedos, tenía sus ojos clavados en esa parte del cuello de la rubia cuando encontró un detalle, tal vez insignificante para cualquiera, pero no para ella que tenía una pequeña obsesión con los lunares, justo en la parte alta del cuello de Quinn un redondo lunar aparecía resaltando en la blanca superficie de su piel, una parte que a simple vista nunca pudo acceder porque siempre se encontraba tapaba por el pelo de Quinn.

Que miras?- fue la pregunto que devolvió a Rachel a la tierra nuevamente, sacudió su cabeza rápidamente para responder.

Tienes un lunar- señalo con su dedo índice esbozando una nueva sonrisa para los ojos de la rubia.

Oh si, son contados los que tengo, creo que ese es el más grande incluso- explico levantando sus hombros restándole importancia.

Cuál es la parte o lo que más te gusta del cuerpo?-pregunto Rachel invadida de curiosidad, con sus ojos expectantes clavados en los de Quinn.

No, no lo sé- rasco su nuca pensativa- tal vez, creo que los ojos, porque?

Curiosidad- fue escueta a la vez que se hacía con las tazas de café vacías para disponerse a lavarlas.

De acuerdo, entonces voy a preparar algo para hoy- y sin más salió de la cocina, con una morena con el ceño fruncido por no entender aquella última frase que le regalo Quinn.

Estaba terminando de arreglar el lio que había dejado la rubia en la cocina cuando su móvil comenzó a sonar anunciando un mensaje de texto de Adam.

"Rachel cariño, siento no haber contestado estos días a tus llamadas, pero en el museo me hicieron trabajar el doble por una exposición nueva, lo siento, te extraño"

Lo leía y no podía evitar sentir rabia por cada palabra, le estaba mintiendo sin pudor y aun que no era algo que quisiera hablar por ese medio, no lo pudo evitar.

Adjunto la imagen que Amy le había mandado donde se estaba besando con otra con el texto "entonces… tiempo para la pelirroja si tenias pero no para Tu ahora EX novia?-

Lo envió sin dudarlo un segundo, si había algo que caracterizaba a Rachel Berry era sobretodo que nunca se guardaba nada, si tenía que decir algo lo diría pese a quien le pese, y si bien lo que hubiese preferido era gritarle unas cuantas cosas a Adam en la cara, tenía con conformarse con eso.

Su móvil no tardo en sonar pero está vez era una llamada, con la imagen del mismo joven que le había destrozado el corazón.

Dudo un momento entre atender o no, respiro hondo y contesto con su voz cargada de dolor-Que quieres- fue lo primero que escupió con rabia y dolor.

Vamos nena, no me trates asi…

Como quieres que te trate!- exclamo tan fuerte que no paso desapercibido para los oídos de Quinn que se encontraba en el salón.

Rachel evidentemente ese no soy yo-

Increíble, me crees tan estúpida de en serio?- exclamaba mientras en ese momento Quinn entraba a la cocina con el ceño fruncido.

Quiero que saques todas tus porquerías de mi casa y no me escribas mas- sentencio con brusquedad.

Nena, hablemos, no es verdad, crees realmente que te engañaría? Rachel yo te amo…

Tú no sabes lo que es amor, tú piensas que el amor solo existe en las cursis películas románticas, así que no me vengas a decir que me amas escuchaste?- replico con la voz cortada.

De verdad te vas a dejar llevar por unas fotos? Dime quien las envió Rachel! Dímelo ahora mismo- exigía con la voz dura.

Que importa eso?

Ese no soy yo!- grito fuera de si

Ese eres tú, porque tienes el mismo anillo que te regale hace un año idiota!- exclamo con la voz llena de rabia y dolor, con la voz inundada por las lagrimas que ya se le habían instalado en los ojos.

Y que esperabas, que me quedara en casa mientras estas del otro lado del mundo vaya uno a saber haciendo que cosas y con quien-

Era lo último que pretendía escuchar de esa conversación, era lo último que imagino que la persona de la que estaba enamorada le podría llegar a decir y sin embargo ahí estaban, se derrumbo por completo, si ya las fotos habían destrozado su corazón y confianza, esas palabras, tan frías y con violencia le atravesaron el alma dejándola sin nada.

Silencio, del móvil seguían saliendo palabras sin sentido, algunos los siento de arrepentimiento, y otros no lo pude evitar, cosas aisladas que para los oídos de Rachel eran un murmullo lejano que llegaba casi indescifrable a sus oídos.

Sin duda no te das una idea de lo que acabas de perder, pero hay algo de lo que te puedes quedar tranquilo mi estimado Adam, Rachel esta mas que bien cuidada y yo misma me voy a encargar de borrar todo recuerdo que quede de ti- sentencio Quinn con voz seria pero segura y convencida de lo que había dicho.

Corto la llamada y abrazo por la espalda a Rachel que seguía sumergida en su mundo, mientras las lágrimas caían descontroladas de sus ojos.

Calma pequeña… yo estoy aquí- susurraba con ternura a la vez que intensificaba aquel abrazo- si te digo que tengo un sorpresa me creerías?- pregunto al oído de Rachel, quien se giro sobre sí misma para quedar de frente de Quinn, sus ojos colisionaron con los ojos verdes de la rubia que la miraba con una ternura jamás vista, no sabía que era, pero en los brazos de aquella miedosa mujer que se escondía de la sociedad se sentía segura, protegida, mimada y porque no un poco querida.

Como lo haces?- cuestiono con la voz entre cortada- como haces para que sin tener que salir de este apartamento me hagas sentir bien, como haces para devolver mi sonrisa a su lugar, sin siquiera esforzarte?-

No contesto, solo levanto los hombros hizo una mueca con su boca y agarro la mano de Rachel para obligarla a caminar hacia el salón, la sentó en el sofá enfrente del televisor, agarro el control del mismo y luego de unos segundos de tocar botones y demás.

Una de las películas favoritas de Rachel daba comienzo, The sound of music y los ojos de la morena no podían estar más abiertos de la sorpresa- Como, como lo sabes?- indago incrédula

Yo, yo solo te escucho- contesto acomodándose al lado de Rachel- es una maratón de musicales, así que, solo relájate y disfrútalos.

Y lo hizo, se acomodo apoyándose contra el cuerpo de la rubia, que no tardo en cruzar su brazo por encima de los hombros de Rachel para que estuviera más cómoda, regalándole suaves caricias a su hombro, mientras la morena tenía su cabeza en el pecho de Quinn, así pasaron Moulin Rouge, Mamma Mia, y Wicked, pero claro para ese entonces las posiciones habían cambiado radicalmente tanto, que ahora era Quinn que estaba recostada prácticamente arriba de Rachel, quien la tenia abrazada a la rubia con sus piernas y sus brazos, una posición más que intima para dos casi amigas que se conocían desde solo 13 días, pero que ninguna iba a ponerse a cuestionar, estaban cómodas y eso era lo importante.

Tan cómodas estaban que se quedaron dormidas, Rachel con sus manos en la espalda de Quinn, y la rubia con su cabeza en el pecho de la vez, solo tal vez el destino las estaba empujando de a poco, y tal vez, de manera inconsciente se estaban dejando empujar por el destino, al fin y al cabo quienes eran ellas para interponerse para que lo que tal vez ya estaba escrito no se hiciera realidad?


N/A Hola que tal?

Wooow ... Woooww... un enorme GRACIAS! por todas y cada unas de sus reviews en serio que no me las esperaba.

Señorita a usted le hablo a la que lo sabe todo... pronto vera una sorpresa pero se tendrá que dar cuenta sola!

Espero que este les guste... Nuevamente muchas gracias, espero sus comentarios.

Y... porque si no lo pongo mi cruel hermana hoy me asesina.

Twitter: Damnyoupoli

Buen viernes... y buen fin de semana!

Besos y abrazos...