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Es inconsciente, lo sé, es irrefrenable también lo sé, pero sabes que Britt, no me importa, me hace sentir viva, es como un electroshock constante…

Pero estas segura que ella siente lo mismo?- cuestiono la rubia

Que la escuche con mis propios oídos- le respondía tocándose aquella parte del cuerpo.

De acuerdo, pero solo escuchaste una parte, y si se refería a otra cosa? Quinn me gusta verte así no te voy a mentir, hasta en algún momento pensé que eras asexual…

Cómo?- cuestiono rápidamente interrumpiéndola

Si ya sabes, es la primera vez que hablamos de deseo…

Oh no, no Britt no es deseo esto, yo no, no sabría cómo, no, no, no…

Ya ves… y después me cuestionas lo de asexual…

Por el amor de dios… si soy virgen!

Y en ese momento la puerta del apartamento se abría y dejaba ver la cara de sorpresa de Rachel y la cara de vergüenza de Quinn.

Eh em… buenas tardes y hasta luego- fue lo único que dijo la morena y marcho a la velocidad de la luz a su habitación.

Genial, ahí se van todas mis oportunidades de conquista-soltó con frustración.

Quinn detalle más detalle menos, en algún momento se lo tenías que decir, si te gusta y ella gusta de ti es algo normal, un beso puede hacer que tu cuerpo…

Britt por favor, no vayamos por ese lado, evidentemente si antes me veía como un bicho raro ahora sencillamente pensara que soy un fenómeno, oh dios mio se va a cuestionar de donde saco mis historias y esas escenas llenas de suspiros, soy un fraude- se lamentaba con las manos en su rostro ocultando aquel estado vergonzoso en el que se encontraba.

Quinnie cariño el ser humano tiene, como explicarte, memoria de vidas pasadas, y te recuerdo que eras bastante zorra hasta los 20, así que esas escenas de suspiros no son producto de tu imaginación, no hay que ser científico tampoco así que relájate de una buena vez, si eres VIRGEN cual es problema- exclamo justo cuando Rachel decidía salir a trotar para despejar su mente.

Fantástico Britt, muchas gracias, esto es genial- soltaba con ironía al contemplar la figura de la morena que parecía hacer unos ejercicios de estiramientos antes de salir.

Perdonen me estaban hablando?- cuestiono la morena sacándose los auriculares, detalle que alivio a Quinn de sobre manera.

Solo hablábamos de que no significa nada ser vi…

Brittany por favor- interrumpió Quinn apretando sus dientes con rabia.

Bueno yo me voy hacer ejercicio, Quinn paso por el supermercado de venida, otra vez nos quedamos sin fruta, necesitas algo?-pregunto con suma ternura algo que agradeció Quinn que estaba siendo invadida por una vergüenza inmanejable.

No cariño gracias, cualquier cosa me escribes y te voy a buscar de acuerdo?-

Si, si no te preocupes, hasta luego Brittany- se despidió de la rubia que miraba la interacción entre ambas y no dejaba de escribir en su libreta.

Hasta el martes Rachel ayudante de Santa- respondió al saludo con la mano y una gran sonrisa.

Rachel salió al pasillo y suspiro aliviada, realmente había escuchado toda la conversación pero no quería afectar a la recuperación de la rubia, entonces prefirió fingir que escuchaba música para no alterar más la situación, aparte quien era ella para juzgar a alguien que era virgen? Mas sabiendo la historia de Quinn, todo era realmente entendible, no era momento de juzgar, era momento de ayudar y eso era lo que haría.

Pero dentro de ese apartamento los ojos de Brittany indagaban a la muchacha de ojos verdes que había quedado con la mirada puesta en la puerta tras la partida de Rachel.

Cariño Quinn?- cuestiono de forma dura Brittany- la irías a buscar? Si te lo pidiera, cosa que sabes que no va hacer la irías a buscar?

Si me lo pidiera, iría- respondía devolviendo la mirada aquella mujer que ahora la cuestionaba - acaso eso no es lo que estamos tratando de solucionar?, no es para eso por lo que te pago acaso? para poder salir de estas cuatro paredes- exclamo con furia, algo que en años no había mostrado.

Si te crees tan valiente para hablar de esa manera porque no sales caminando por esa puerta y das una vuelta a esta manzana, camina siquiera hasta la esquina si eres tan valiente anda-invito con rudeza levantándose del sofá a la vez que señalaba la puerta- anda ve a ponerte tu calza y sal a trotar con Rachel.

BASTA- grito Quinn levantándose de su lugar – Me agobias, me agobias con esa prepotencia, me muero del miedo con solo pensar en estar parada en la puerta de mi casa, pero sabes?- se había envalentonado y nadie la iba a frenar- si ella me pidiera que la vaya a buscar al mismísimo infierno, iría, aun sabiendo que puedo morir de un ataque de ansiedad en el camino-

Quinn está en ti, solo tú tienes el poder de salir de aquí, que te sientas agobiada es normal, estas curada ya te lo dije, no existe más la agorafobia en ti, solo…

Silencio, un silencio que sirvió para que Brittany ordenara sus ideas y que Quinn se impacientara, un silencio que no se iba a prolongar mas allá- sabes andar en bicicleta?-pregunto rápidamente bajo la confusa mirada de la rubia.

Eh sí, pero que tien…

Y aprendiste rápido?-interrumpió con otra pregunta

No, bueno hasta que domine el equilibrio y eso- rasco su cabeza- un mes?

Genial, en un mes entonces caminaremos hasta la esquina, paso a paso, y así hasta llegar a dar vuelta a la manzana- explicaba con suavidad, y Quinn se reprocho por no haber dicho que tardo más tiempo en aprender andar en bicicleta.

No me queda otra verdad?- pregunto resignada.

No, pero tranquila ya tengo ideado todo lo que vamos hacer, Quinn el 16 de octubre estarás parada en esa esquina te lo aseguro, y empezamos desde mañana, necesito el numero de Rachel- ordeno estirando su mano rápidamente para la rubia le diera su número.

Y eso para qué?- cuestiono rápidamente con el ceño fruncido.

Cosas de profesionales Quinnie anda dame su número- volvió a insistir con esa ternura y suavidad que solo Brittany podía tener.

De acuerdo- se dio por vencida y le paso rápidamente su móvil.

Ya eran más de las 6 de la tarde y Rachel no llegaba de su trote, nunca llegaba mas allá de 4 o 4:30 bueno si pasaría por fruta al supermercado, pero eso no podría suponerle una demora tan larga verdad? Estaba controlando a Rachel? Ella podía hacer lo que quisiera con su vida, y si conoció a alguien en el supermercado? Y si ese alguien le invito a tomar algo? Incluso y si ese alguien se sentaba en frente suyo para poder admirar esos ojos color chocolate que a ella tanto le gustaban? Algo que Quinn no podía hacer, por cobarde y maniática.

Tienes que cambiar eso ya Fabray- se reprocho mentalmente- desde esta noche te sientas delante de ella y que te vea comer, tampoco que comes como un animal, vamos que Judy no te mando un año entero a esas clases ridículas en el club de campo para que no te sepas comportar en la mesa- se levanto del cómodo sofá y se dirigió a la cocina , decidida en preparar algo para cuando Rachel llegara y pudieran compartir por fin un cena normal, mirándose a los ojos como gente corriente y lo haría porque Rachel se lo merecía y porque ella quería no perderse más detalles de esa morena que poco a poco estaba invadiendo sus pensamientos.

Mientras tanto en un café del centro de Londres una morena era abordada a preguntas y directrices por una rubia de ojos celestes, Brittany no había perdido un segundo de su tiempo para contactar con Rachel y encomendarle la ardua tarea de enseñarle el mundo a Quinn, bueno no tan exagerado como eso, pero si la tarea de devolverla a la sociedad. La convenció asegurándole que la rubia estaba curada, pero que la cobardía a pasar por una situación traumática nuevamente la hacía permanecer en la calidez de su hogar, y que todo era como aprender andar en bicicleta, paso a paso, poco a poco, y con una sonrisa Rachel acepto, era lo menos que podía hacer y con lo ayuda de Brittany su todo lo que hiciera sin duda iba ser mucho más eficaz.

Entonces Rachel a partir de mañana le pides que te acompañe hasta la puerta-

De acuerdo, pero- ella la quería ayudar por supuesto que sí, pero todavía no sabía el porqué, que fue lo que paso para Quinn tenga ese temor al exterior, o a cualquier situación que la pudiera dejar en ridículo- todavía no se qué fue lo que paso, para que terminara así!-dijo finalmente.

Rachel, eso yo no te lo puedo decir, pero imagino que si se lo preg…

Oh no, no sabría cómo hacerlo-negaba con su cabeza visiblemente nerviosa ante esa idea.

Entonces te va a tocar tener paciencia, y esperar que Quinn te lo cuente- respondió Brittany levantando sus hombros, no había muchas más soluciones que esas, o preguntaba o esperaba a que Quinn se lo contara.

Bueno cuento contigo?- pregunto la rubia mientras veía como Rachel miraba a su móvil para chequear la hora.

Si, si, tranquila Britt, mejor me voy porque seguro y se preocupa porque todavía no llegue- de esa manera Rachel se despedía de una orgullosa psicóloga, que veía como por fin iba a poder ayudar a Quinn de una vez por todas.

Por otro lado en la cocina de un apartamento no muy alejado de donde si situaba Rachel, una rubia se encontraba mirando los alimentos que tenía adelante suyo.

Es pan comido Fabray- pensó mentalmente y se dispuso a cocinar.

Corto verduras de todas clases, en un olla puso hervir fideos de arroz, condimento cada cosa que tenía en su frente con suma dedicación para que todo tuviera el punto justo, no supo cuanto tiempo había estado perdida entre verificar que los fideos no se le pasaran y que las verduras quedaran doradas y no chamuscadas, tampoco se dio cuenta cuando un morena de mirada penetrante se sentó a observarla desde la isla de la cocina, como si estuviera viendo a un escultor trabajar su alabastro, no lo supo porque quería que todo saliera perfecto. Repaso mentalmente cada cosa que ya se encontraba preparada, llevo su mano al bolsillo de su pantalón saco su teléfono móvil y llamo a Rachel.

La morena sonrió y agradeció mentalmente tener su móvil en el silencio y sin hacerle perder tiempo a Quinn que seguía de espalda a ella atendió.

Veo que cuando te concentras en algo, realmente no te das cuenta de tu alrededor- dijo rápidamente entonces la rubia giro sobre sí misma para encontrarse con la mirada llena de ternura de Rachel.

Yo, esto… sabes cuando hago algo, lo hago con ganas y pierdo el sentido del tiempo…

Y de la percepción también- interrumpió la morena con una sonrisa divertida a la vez que cortaba la llamada y dejaba el aparato sobre la isla.

Cuanto haces que estas ahí?- indago Quinn cruzándose de brazos tratando de mostrarse ofendida ante lo dicho por la morena.

10 minutos, mmm desde que esos deliciosos fideos estuvieron listos- contesto levantando los hombros.

Rachel!- reprocho Quinn

Cenamos? o estas esperando a alguien?- cuestiono achicando sus ojos

Pongamos la mesa- dijo sin más buscando los cubiertos.

Pero algo llamo la atención de Rachel, Quinn había posicionado los platos uno en frente de otro y la banqueta estaba también del otro lado, no tardo en mirar a la rubia que seguía concentrada en los detalles insignificantes de la mesa, sabía que Rachel la estaba mirando, sabía que no tardaría en preguntarle porque había decidido cenar justo en frente de ella.

Pero la morena antes de abrir la boca pensó que lo mejor era mantenerla cerrada, si Quinn había tomado la determinación de comer separadas no se la iba a cuestionar, lo veía perfecto, con ese gesto veía como la rubia intentaba con pequeños detalles vencer su miedo.

La rubia sirvió la comida con sumo cuidado y acompaño la misma con una copa de vino para cada una, se sentó tomando una gran cantidad de aire y sin perder tiempo empezó a comer, despacio sin prisas, a veces miraba a Rachel y la encontraba mirándola, la morena no la quería mirar pero no podía evitar hacerlo, se notaba que la rubia se estaba esforzando de mas para mantener la calma, pero no iba a interrumpirla, la iba apoyar.

Quinn esto esta delicioso- mascullo con la vista puesta en el plato, realmente estaba riquísimo y esa era una buena manera de romper con el silencio y hacer sentir cómoda a la rubia.

Te gusta en serio?- pregunto luego de limpiarse la boca con suma delicadeza con la servilleta.

Rachel sonrió, se notaba que cada acción que la rubia realizaba lo hacía sin apuro para no perder la calma y que cuando le hablaba lo hacía mirándola a los ojos.

Si en serio esta riquísimo- finalmente contesto

Siguieron comiendo en silencio, mientras Quinn se debatía en preguntarle cómo le había ido en su segundo día en la Universidad, ese día le tocaba una materia que a la morena le hacía mucha ilusión cursar.

Y como te ha ido hoy?- indago de manera suave, incluso sonó como si se lo estuviera preguntando una madre.

Bien, esta semana son más que nada presentaciones y un vistazo a los temas que abordaremos a lo largo del semestre- explicaba con emoción- sabes, necesito encontrar un lugar para alquilar…

Alquilar?- cuestiono rápidamente Quinn invadida por una sensación de temor.

Hey calma, necesito un espacio para trabajar madera y plástico, eso no lo puedo hacer acá- trato de explicar para calmar a la rubia que no dejaba de mover la pierna exageradamente.

Mañana hace 2 semanas que estas aquí y no has notado que no hay otros inquilinos- comento con una sonrisa, realmente esa morena era muy despistada.

La verdad es que no lo note- musito un poco avergonzada.

La planta de abajo cuenta con dos apartamentos, están completamente vacios así que si quieres puedes acondicionar uno para que puedas trabajar en el-

No, no Quinn ya bastante con que me quede acá sin pagar y…

Oye- corto rápidamente la rubia- estas aquí bajo tres condiciones estrictas y una de esas es que mantengas un promedio, algo severo por parte de Noah pero lo tienes que cumplir, entonces no me queda más que ofrecerte uno de los apartamentos para que lo conviertas en un taller.

De acuerdo, pero con una condición- pronuncio Rachel levantando la mano derecho junto a su dedo índice-

Tú dirás-

Que me ayudes con la decoración- pidió como una pequeña y por supuesto que Quinn no le podía decir que no.

Esa debilidad que se estaba instalando en el ser de Quinn para con la morena era algo inmanejable, le gustaba no lo iba a negar, le parecía extraño eso tampoco lo iba a negar, ella siempre procuro que a Noah nunca le faltara nada, y aunque en un principio se rehusaba a que alguien invadiera el espacio de su hermano, ahora no podía negar que se había encargado de dejarla en buenas manos, por lo tanto ella se iba a encargar de ayudar a Rachel en todo lo que pudiera mas allá de lo que podía o no sentir.

Tal vez en ese momento eran personas completamente distintas una de la otra, antes que a Quinn le pasara ese suceso traumático si bien era una chica sociable y demás, siempre se caracterizo por ser más bien de su casa, desde chica amo la escritura y leer, en cambio Rachel era una mujer que se valía por sí misma, que iba en busca de lo que quería, le encantaba leer, pero más le gustaba poder disfrutar de un paseo, de caminar por horas para despejarse, sin duda era una chica que amaba las aventuras y la otra simplemente las creaba en el resguardo de su hogar.

Ya habían terminado de cenar y estaban disfrutando de un café cuando Rachel no se aguanto.

Porque has cenado sentada en frente mio?- lo pregunto como si fuera cualquier pregunta, entonces Quinn que estuvo esperando por esa pregunta contesto.

Paso a paso no? Y porque no empezar con ver los ojos de la persona que tengo enfrente para cenar- respondió con una sonrisa de orgullo por su cometido.

Me parece muy bien eso Quinn, te felicito- dijo acariciando el brazo de la rubia que no perdía detalle de cómo Rachel la miraba o la tocaba.

Sabes hoy conocí un chico- comento caminando hacia el salón y la rubia no pudo evitar fruncir el ceño molesta por lo que acababa de escuchar.

Así… que bueno- mascullo algo molesta

Si, si está en mis clases así que me va a venir bien tener un amigo- explico mientras se sentaba en unos de los sillones.

Y yo? No soy tu amiga acaso?- pregunto tratando de guardar la compostura.

Por supuesto Quinn, eres como la hermana que no nunca tuve- frio, eso fue lo que sintió Quinn cuando aquellas palabras la atravesaron, removiéndose algo incomoda en su lugar.

Bueno será mejor que vaya a trabajar Susan me está un poco atrás y… bueno no me quiero retrasar- se excuso y empezó a caminar hacia el cuarto de la diversión, necesitaba de manera urgente procesar aquella información.

Cla…claro- apenas pudo decir Rachel que la rubia ya desaparecía por el pasillo a paso rápido, una vez dentro del cuarto de la diversión se dejo caer en su cómodo sillón, llevo sus manos a su rostro frotándoselo con fuerza y suspiro.

Qué demonios estabas pensando, mira si Rachel va a gustar de ti- se reprocho mentalmente, estaba claro que aquella estupenda y todavía misteriosa mujer nunca se fijaría en alguien como ella, una persona llena de miedos, acomplejada por la sociedad, que lo único que hacía era dar vueltas dentro de la protección de su auto y ni siquiera se acercaba a las zonas céntricas de la ciudad, como mucho en los meses que llevaba manejando había llegado hasta el London Eye, y tampoco quedaba tan lejos de su hogar. Patética se sintió, era una mujer de 26 años que no podía ir ni siquiera a la esquina de su casa por el temor que eso le causaba, Brittany podía asegurarle que estaba curada sí, pero ella sabía que no, no podía pasar una noche de su vida sin soñar con Jake, mucho menos sabiendo que nunca pago por lo que le hizo.

Sentía que le había arrebato su libertad, eso lo sintió desde que llegó a Londres, pero ahora sentía que a pesar de los años también le estaba quitando la posibilidad de querer, de amar, por el simple hecho de no tener nada que ofrecer. Quien en su sano juicio saldría con alguien como ella, una persona que no puede ir al cine, no puede ir a cenar afuera, no puede ir a divertirse, nada, no puede hacer nada que tenga que ver con el exterior sin sufrir un ataque de ansiedad o algo por estilo.

Pero pronto recordó el día que llego esa morena, y como ella hasta salió a la vereda de su casa para agarrar las maletas de la chica y entrarlas a su hogar, se acordó que el mismo día actuó de manera automática cuando la muchacha llegaría tarde a la entrega de su programa si no actuaba rápido como lo había hecho ese día.

De pronto la idea de saberse curada no le parecía tan descabellada, tal vez necesitaba de esos empujones para que actuara de manera inconsciente.

Y eso, justamente eso era lo que Britt le había pedido a Rachel que hiciera, que empujara no de manera literal a Quinn fuera de su casa, con pretextos de cualquier tipo, lo que importaba era que saliera de a poco.


Hola que tal?

Espero que hayan tenido un lindo fin de semana.

Actualizo hoy porque mañana no voy a poder y en respuesta de sus reviews no las quiero hacer esperar, so...

Espero que lo disfruten y... pronto la verdad se sabrá!

Buen comienzo de semana... ;)