9
Nervios, nervios por todo el cuerpo era lo que sentía Rachel en ese momento mientras caminaba de un lado a otro por aquel pasillo, Brittany estaba teniendo una sesión privada junto con Quinn en su habitación, mientras Santana estaba apoyada al principio del pasillo viendo como la morena no paraba de caminar para un lado y para otro.
La veía preocupada, nerviosa, alterada todo al mismo nivel, y sonrió no porque estuviera contenta si no porque ver de esa manera aquella menuda mujer que en este momento se abrazaba a sí misma, le indicaba que algo mínimamente tenía que sentir por Quinn.
Cálmate quieres, tantas vueltas me están mareando- no eran las mejores palabras lo sabía pero ella solo era cariñosa con Brittany, no lo podía evitar.
Rachel la miro a los ojos y la ignoro por completo, volvió a sonreír porque nadie ignoraba a Santana López- porque estás tan preocupada, sabes que no tienes la culpa verdad?- cuestiono con serenidad.
La morena volvió a mirarla y ladeo su cabeza a un costado- Yo la presione, yo la convencí para que se bajara del auto, yo!- exclamo molesta mientras dirigía sus pasos hacia Santana que parecía ni inmutarse de aquella reacción.
Tan chiquita y tan valiente-
Eres una idiota, es un momento delicado y no dejas esa actitud soberbia que tienes, no entiendo como Brittany te soporta-estaba enojada, enojadísima ella nunca levantaba la voz para discutir, pero ahora había algo más importante que controlar los nervios que estaba sufriendo.
Su Quinn, su rubia de mirada tierna y ojos de color a determinar estaba encerrada en su habitación hablando con Brittany, explicándole lo que había pasado, lo poco que había visto y ella seguía sin saber, ella seguía sin entender quien era Jake, que le había hecho para llevarla a que le tuviera miedo a el solo hecho de pararse en el frente de su casa.
Un escalofrío de terror, una sensación de agobio que no supo controlar se apodero de su pequeño cuerpo en el segundo que el pensamiento de Quinn siendo… ni siquiera lo podía reproducir, no quería ni tenía la consciencia suficiente para ver en aquella desagradable y terrorífica situación a esa tierna mujer, sacudió sus pensamientos con fuerzas, no, esa ni siquiera era una opción.
Vio de re ojo a Santana que la miraba detenidamente y pensó tal vez que ella podría ayudarla con aquello, definitivamente si su esposa atendía a Quinn tendría que saber la verdad de todo. Camino a paso lento hacia la latina que no dejaba de mirarla y cuando estuvo a punto de abrir la boca para indagar sobre la verdadera historia que se le escapaba de sus manos Santana la interrumpió.
Yo no te lo voy a contar- sencillo y escueto, suave y no brusco así sintió las palabras de la latina, frunció su ceño molesta por haber sido tan obvia en sus intensiones. No dijo nada y volvió a retomar su anterior e incesable acción de caminar sin cesar por aquel pasillo.
Hacia 45 minutos que Brittany sin saludarla si quiera se había instalado en la dormitorio de Quinn, 45 minutos en la que incertidumbre de saber cómo estaba la rubia la golpeaba constantemente como un martillo en su cabeza.
Rachel- escucho de manera lejana, era la voz de Brittany que se colaba en sus pensamientos y la traía nuevamente a la realidad, la miro con los ojos todavía algo ausentes.
Le di un relajante muscular, para que descansara- explico brevemente mientras se acercaba con pasos lentos y la tomaba del brazo para dirigirla hacia el salón- tengo que pedirte algo importante-
Rachel parecía estar en modo automático lo único que quería era correr al lado de Quinn y comprobar con sus propios ojos que estaba bien, que se encontraba tranquila.
Rachel? Me estas escuchando?- pregunto Brittany pasando sus manos por el rostro de la morena.
Lo… lo siento yo… como esta Quinn?- cuestiono con la mirada ahora si conectando con los ojos azules de aquella psicóloga.
Un suspiro de los labios de la rubia fue lo primero que recibió -ahora está bien, pero necesito que le describas a San como era el chico del puesto de comidas- pidió con suavidad para no alterar ningún estado de ánimo.
Rachel ladeo su cabeza con el ceño fruncido, para que Santana quería la descripción del chico del puesto de comidas? para que quería la descripción del supuesto Jake? dirigió su mirada hacia la latina que se encontraba sentada con las piernas cruzadas y un cuaderno en sus manos.
Rachel- hablo Santana- dime como era el chico del puesto por favor-
Para… para que quieres tu… para que te serviría eso?- pregunto confundida.
Así como Britt es su psicóloga, yo soy la que lleva su caso, soy la detective- saco del pantalón la identificación correspondiente que acreditaba cada palabra que aquella mujer le había dicho.
Que fue lo que le paso? Porque necesita de un detective?- indago un tanto abatida por todo lo que estaba pasando, y sin siquiera saber la verdad, sin siquiera conocer en su totalidad que era lo que había pasado o sufrido Quinn para que necesitara también de la policía que investigara su caso.
Veras Rachel sigues siendo una desconocida y no estamos autorizadas para darte esa información- contesto Santana, mientras Britt agarraba las manos de la morena con las suyas para trasmitirle aun que sea un poco de tranquilidad- ahora descríbeme al chico del puesto de comida.
Agacho su cabeza llena de impotencia por el simple hecho que le ocultaran aquella información.
Y eso ayudara a Quinn?- pregunto con la voz un tanto quebrada, realmente lo que quería ahora era estar al lado de rubia y velar sus sueños.
Si, definitivamente la ayudaría- respondió Santana.
De acuerdo- dijo y se centro en Santana que aguardaba a que Rachel se decidiera a hablar- era alto y moreno, creo que tenía el pelo algo largo, no lo sé muy bien llevaba una gorra.
Nuestro Jake tiene rasgos judíos, podrías saber decir algún detalle más?- la calidez en las palabras de Santana la hacía sentir segura, definitivamente le gustaba más la versión detective que la normal.
Tienes razón, su cara era algo cuadrada, cejas promi…
Qué, que sucede?- cuestiono Santana al ver como Rachel detenía esa descripción.
Sin contestar tomo el cuaderno de la manos de la latina que solo había anotado las cosas que había dicho, entonces le dio vuelta a la hoja ante la mirada atenta de Brittany y Santana y comenzó a dibujar, una sonrisa de orgullo se le dibujo en su rostro al ver como aquel "identikit" tomaba forma, 5 minutos después un Jake perfectamente dibujado aparecía en la hoja, mientras Brittany sonreía por el talento que había demostrado la morena.
Rachel este…este era el joven del puesto de comida?- cuestiono Santana mientras miraba maravillada aquel perfecto identikit.
Si bueno, es lo mejor que pude hacer, dado que mi atención no estaba puesto en el chico realmente- contesto inconscientemente, a la vez que Britt sonreía por lo que había escuchado y Santana se mordía la lengua para no decir algo indebido y romper con el ambiente- te servirá de algo?- pregunto esperanza.
Es perfecto Rachel, y ahora que sabemos que está aquí mucho mejor- respondió con los ojos en el dibujo y una sonrisa indescifrable para la morena en su rostro.
Bueno lo mejor es que nosotras nos vayamos- anuncio Brittany levantándose de su lugar- Rachel cuídala como hasta ahora si?- le pidió agarrando las manos de la morena, que se cuestionaba mentalmente si realmente estaba cuidándola- ahora está descansando así que solo espera a que se despierte de acuerdo?-
Solo se limito a asentir con su cabeza, y acompañar a ambas mujeres hasta la puerta del apartamento, despidiéndose de cada una con un caluroso abrazo.
Se quedo ahí con la frente apoyada en la puerta, con una sensación de agobio recorriéndole el cuerpo, se sentía inútil, inservible, como iba poder ayudar a Quinn, si ni siquiera sabía lo que le había pasado, no sabía quién era Jake, no sabía que le había hecho para que se pusiera así nuevamente al escucharlo, porque sabía que ni siquiera pudo levantar la mirada para ver realmente quien la había llamado por su nombre.
Camino hasta la habitación de Quinn, una vez que se encontró con la puerta azul se detuvo, pensando que hacer, entrar? Y que se suponía que haría ahí adentro? Sabiendo que la rubia dormía, entonces recordó que Britt le pidió que esperara a que despertara.
Con la mano en el picaporte se quedo hasta que decidió que la mejor manera de velar por sus sueños seria desde cerca, se saco los zapatos para que ningún ruido pudiera interrumpir su letargo, y se adentro en la habitación, ahí hecha un ovillo como acostumbraba dormir se encontraba Quinn. No pudo despegar sus ojos de la rubia, desde donde estaba podía observar su respiración pausada, como su cabeza se encontraba apoyada en la almohada y las manos entre sus piernas la haciéndola ver como el ser más indefenso del planeta.
Camino hasta el sillón que estaba en una esquina de la habitación y lo arrastro hasta posicionarlo cerca de la cama de la rubia, de esa manera podría observar cada detalle del descansar de Quinn, de esa manera se aseguraba que nada malo le pasaría porque ella estaría a su lado por cualquier pequeñísimo detalle que pudiera alterar el pacifico sueño de aquella mujer.
Coloco suavemente sus pies encima de cama para acomodarse mejor en aquel sillón, eran ya alrededor de las 22 hs y la rubia todavía no daba signos de querer despertar, y ella se encontraba observándola, preguntándose una y otra el misterio que rodeaba a Quinn, quería pedirle disculpas, necesitaba pedírsela, si no hubiese insistido seguro todo estaría como siempre.
Quien en el mundo tendría tanta maldad para querer hacerle algo a esa maravillosa persona que en ese momento dormía de la manera más tierna posible? Porque nadie iba a poder negarle que Quinn Fabray era maravillosa, que era dulce y simpática, que daba todo de sí, que ayudaba de manera desinteresada, simplemente no entendía, no podía si quiera pensar que era lo que ese tal Jake le habría hecho, pero de algo estaba segura, en el momento que lo supiera lo iría a buscar y le dejaría en claro un par de cosas…
Tienes cara de estar planeando un asesinato o un robo- escucho como la voz de Quinn algo ronca la sacaba de la ausencia en donde se había sumergido.
No sonrió, no hubo expresión alguna en el rostro de Rachel ante ese comentario que en cualquier otra situación podría suponerle mínimo una mueca de sonrisa, todo lo contrario, su rostro se endureció pero sin quitar sus ojos de aquellos que en este momento no podía distinguir debido a la escasa luz que había en aquella habitación.
Quinn solo se limito a aferrarse a la almohada más si podía sabiendo que esa mirada solo le indicaba una cosa, no necesitaba que Rachel se lo preguntara, lo podía ver perfectamente en sus ojos, podía leer las expresiones que el rostro de la morena le regalaba. No quería hacerlo, era algo muy importante y que al contárselo no iba a evitar sentirse vulnerable e indefensa y ella no lo era, era una mujer de 26 años fuerte a pesar de los golpes que la vida le había dado.
Suspiro molesta, porque sabía que no le quedaba opción.
Acuéstate a mi lado- pidió con amabilidad
Rachel no contesto, ni siquiera pronuncio palabra alguna, se limito a abandonar su cómodo lugar en aquel sillón y despacio invadió el lado derecho de la cama de Quinn, hizo una réplica de la posición que había optado la rubia para dormir, se posiciono de costado con la vista puesta en los ojos de la rubia, acomodo la almohada de manera tal que la podía abrazar y apoyar su cabeza a la vez.
No dijo nada, no hizo gestos, solo se limito a parpadear para humectar sus ojos como acto reflejo de cualquier persona, y respirar, nada más, nada de palabras, nada de preguntas. Quería respuestas, y sabia que Quinn se las iba a dar sin siquiera tener que cuestionarla por nada, y luego de escucharla le pediría disculpas, luego, al final cuando supiera la verdad.
Prométeme que me seguirás tratando de la misma manera y te contare todo- su voz ya no era ronca, más bien era suave tal vez incluso algo apagada por lo que acababa de pedir. Otra vez no respondió solo asintió con la cabeza e internamente Quinn agradeció ese silencio.
Suspiro pesadamente, incomoda tal vez al sentir que se iba a exponer de esa manera con alguien que conocía de un mes, con alguien que seguía siendo una extraña, aun cuando algo en su interior le regalaba esa sensación de paz y tranquilidad. Aun cuando al mirar a esos ojos marrones podía sentir que ya los había visto antes.
Fue un fin de semana antes de que cumpliera 20 años, en la universidad también seguí haciendo natación, no era la capitana pero estaba en el equipo- comenzaba una pausada explicación de lo que la llevo a sufrir esa enfermedad- y me gustaba un chico que también estaba en el equipo Sam Evans, pero claro el ya tenía novia, lo que yo no sabía era que Jake, su amigo, estaba obsesionado conmigo y ese día después de ganar aquel torneo me invito a una fiesta, me dijo que todos irían para festejar y por supuesto no lo dude un segundo- Rachel prestaba atención a cada palabra que decía la rubia, no quería perderse nada de esa intrigante historia-deje una nota en mi mesita de noche para Noah, ama las fiestas, y me fui a la dirección que me había pasado Jake, cuando llegue me llamo la atención que la casa estuviera vacía, pero bueno seguro y había llegado temprano.
Era una mentira?- pregunto llena de ingenuidad la morena que ahora había optado por sentarse en la cama con sus piernas contra su pecho y su cabeza sobre sus rodillas. A la vez que Quinn optaba por acomodarse mejor.
Jake abrió la puerta y cuando hice dos pasos dentro de la casa me golpeo y caí desmayada- suspiro tan fuerte que Rachel no dudo en acariciar sus manos para hacerle saber que no hacía falta que se lo contara si no podía- cuando me desperté-continuo tomando el suficiente aire- estaba atada a una cama con el bañador que usaba en mis competencias, y él me miraba desde la puerta con un bate de béisbol en las manos y una sonrisa tétrica en su rostro, yo no sabía qué hacer, estaba atada de pies y manos con una cinta metálica en la boca para que no gritara- se le corto la voz, la verdad que eran contadas las personas que sabia la verdadera historia y por supuesto no era algo fácil de contar- me decía "Lucy, Lucy, tanto te costaba mirar a tu costado" yo no entendía, hasta que se sentó a mi lado. Rachel juro que en ese momento sentí el peor de todos los miedos que puede sufrir una mujer- sintió como la morena la abrazaba y apoyaba su cabeza en su hombro, tenía que terminar de contarle todo- él pasó… su mano por mis piernas, mientras decía " te voy a amar como nunca nadie te va amar" y yo me estremecía del temor, acaricio cada parte de mi cuerpo, me beso y cuando vio que yo no le devolvía el beso me golpeo, me apretó el rostro con su mano y me mordió el labio hasta hacerlo sangrar…
Hijo de p…
Se separo de mi diciendo "yo te lo iba hacer despacio y con amor, pero como sigues siendo tan zorra no me dejas otra" y empezó a desabrocharse el pantalón, pero justo en ese momento que yo pensaba que ya nada me iba a salvar de eso, el timbre de la casa sonó, volvió a subir sus pantalones y bajo con rapidez las escaleras, olvidándose de ponerme la cinta en la boca- sonrió con dolor-escuche la voz de Noah y grite como pude, el dolor del labio partido y el golpe que me había dado no me había dejado en optimas condiciones, escuche como forcejeaban y luego un golpe seco, sentí lo peor, sentí que había matado con el bate a Noah, segundos más tarde unos pasos en la escalera me alertaron que alguien subía y la incertidumbre y el temor se adueñaron de mi, quise morirme en ese instante, hasta que escuche un "Quinnie"... era mi hermano y llore, llore como nunca en mi vida había llorado Rachel…
Noah corrió hacia a mí para desatarme y de manera inmediata llamo a la policía y a la ambulancia, pero cuando la policía llego Jake ya no estaba más, por supuesto lo denuncie y como no lo encontraron decidimos que lo mejor era que me vaya, elegí Londres porque desde chica quería conocer esta ciudad pero cuando intente entrar al aeropuerto sentí pánico, me empezó a temblar todo el cuerpo, lasmanos las tenia sudadas, sentía que él estaba ahí mirándome y sabría donde me iría y me buscaría para terminar con lo que empezó…
Pero porque…
Porque-volvió a interrumpirla- cuando salimos de la casa de Jake fuimos directo a mi hogar y no volví a salir, Noah se pasaba día y noche conmigo, hasta que mi padre dijo que lo mejor era que me fuera y mi hermano se ofreció a acompañarme donde quisiera, y Londres le ofrecía una carrera mucha más interesante que la de la Universidad de Miami así que no lo dudo.
Y en el aeropuerto?- había que aprovechar y sacarse esas dudas pensó Rachel y volvió a preguntar.
Noah me abrazo, me protegió de tal manera que cerré mis ojos y me quede dormida, mientras mi padre trataba de que me dejaran entrar al avión por el estado en el que me encontraba, por supuesto un par de billetes de por medio y Noah y yo estábamos en primera clase volando a Londres.
Entonces acá te diagnosticaron la agorafobia?-
Exacto, pase por el mismo ataque de pánico cuando llegue, entonces Noah no dudo un segundo en llevarme al hospital una vez que arrojara nuestras pertenencias dentro del apartamento, y el doctor me derivo con Britt-Britt…
Cuántos años tiene Brittany?- cuestiono incrédula, si la rubia tenía 26 en ese momento y 20 cuando llego algo no le cerraba.
32- respondió con una sonrisa al ver la cara de desconcierto de la morena.
Que!- exclamo rápidamente.
Verdad que se mantiene de manera excelente, yo cuando la vi pensé lo mismo, pero ella se graduó con honores a sus 24 años y cuando yo la conoc…
Tenía 26- susurro Rachel aun algo desconcertada, por toda la información que le había soltado la rubia.
Exacto- afirmo Quinn.
Nada más, ninguna de las dos volvió hablar, y un silencio las envolvió, Quinn esperaba alguna pregunta, algún comentario por parte de Rachel, pero esta solo se limito a mantener silencio.
Ahora entendía todos los porque de Quinn, incluso pudo con la explicación que le regalo la rubia sentir algo de lo que ella había sentido, porque no iba ser hipócrita nunca iba a poder sentir aquello y en parte lo agradecía porque si esos eran los resultados que te dejaba un episodio traumático como aquel, no lo podría soportar, ella no tenía la fuerza suficiente para salir adelante y reducir su vida a 4 cuatro paredes.
Si antes pensaba que era maravillosa, ahora simplemente pensaba Quinn Fabray era digna de admirar, era una mujer fuerte que a pesar de saber que nunca se había hecho justicia por lo que tuvo que pasar, seguía con su vida, a su manera pero lo hacía y eso solo una persona con la suficiente fuerza de voluntad podría hacerlo.
Lo siento… lo siento tanto- dijo visiblemente apenada y afectada Rachel, ganándose de manera inmediata la mirada de Quinn que no entendía a que se debía aquella disculpa-yo… yo…si lo hubiese sabido antes nunca te hub…
Hey- la corto enseguida- desde el primer momento lo único que has hecho es querer ayudarme, y si no te lo conté antes… fue por miedo.
Miedo?-cuestiono con el ceño fruncido.
Miedo a esa mirada que me estás dando ahora- contesto sin mirarla.
Ha sido mi culpa, si no hubiese tenido esa estúpida idea…
Rachel por favor!- exclamo molesta-la culpa es de él, la culpa es del maniático de Jake, que lo único que hizo y sabe hacer es atormentarme, no tuya que lo que intentas es ayudarme y estar a mi lado- aclaro apretando la mandíbula por la rabia contenida.
Nuevamente se quedaron en silencio, Rachel jugaba con sus manos, mientras Quinn solo tenía la vista perdida en algún lugar.
Sin decir ni pronunciar palabra alguna Rachel se comenzó a desplazar de esa cama que las cobijaba para abandonar la habitación, el movimiento suave que realizo no paso desapercibido para Quinn que inmediatamente giro su rostro para cuestionarla con la mirada, pero Rachel se mantuvo en silencio, que era esa mirada? Que significaba? Con un pie ya en el piso de madera se quedo esperando que Quinn le dijera algo.
No lo hizo, no con palabras, pero si con un simple gesto, Quinn agarro la mano de Rachel que todavía permanecía arriba de la cama y le fue suficiente para entender que era lo que pretendía con ese gesto, quería que se quedara con ella. Volvió a subir su pie derecho a la cama para volver acomodarse al lado de Quinn.
Volviendo a la posición inicial, cada una sobre un costado de su cuerpo mirando hacia el centro de la cama, con sus ojos puestos en los de la otra. Sin decir nada Quinn interpuso una almohada entre ambas con una sonrisa tímida en su rostro, Rachel no necesito preguntar el porqué de esa decisión, bien sabía que Quinn no podía dormir con nadie a su lado, aun cuando días atrás habían disfrutado de una siesta juntas en el sofá del salón. Era un nuevo paso que la rubia estaba dando a pesar del día que había pasado y no se lo iba a cuestionar, como siempre la iba a apoyar en todo.
hola!
Muchas pero muchas gracias por cada uno de sus comentarios son geniales!
Misterio Resuelto... Odien a Jake se lo merece!
