N/A Disfruten... las respuestas están a la vuelta de la esquina.


11

Un día, con sus respectivas 24 horas hacía que estaba sin Rachel, sin escuchar su estrepitosa risa por el apartamento, porque si había algo que Rachel Berry no podía hacer era mantenerse en silencio por más de 10 minutos a menos que se sintiera mal y eso era lo que más le gustaba.

Estaba nerviosa y llena de ira, nerviosa producto de la incertidumbre que le generaba no saber dónde estaría Rachel y lo peor que cosas horrenda le estaría haciendo. Pensar en eso la llevaba a sentir un sentimiento de ira desconocido hasta ese momento por ella, nunca pensó que iba a sentir algo así por alguien, sentía como algo oscuro crecía dentro de ella una sensación de odio puro hacia la persona de Jake.

Debería tranquilizarse- la voz de Spencer la saco de aquel debate interno que estaba manteniendo por esos nuevos sentimientos que la estaban inundando, la miro frunciendo levemente su ceño, chasqueo la lengua y se levanto con paso seguro hacía donde estaba aquella morena alta de profunda mirada.

No me voy a tranquilizar hasta que MI Rachel este conmigo, en la protección de MIS brazos- exclamó con la voz rasposa de las horas que había pasado callada, apuntándose al pecho mientras pronunciaba "Mi Rachel y MIS brazos".

Yo solo quería…

Limítate hacer tu trabajo, de acuerdo?- interrumpió de forma severa mientras dejaba aquella morena sola en la cocina.

No quería que nadie le dijera que tenía que tranquilizarse, no quería tranquilizarse, quería que Rachel volviera a casa, quería encontrarla, abrazarla y besarla y nunca más dejarla ir, bueno tal vez eso lo haría más adelante, lo principal era encontrarla sana y salva. Solo tenía que esperar que Santana le dijera cuando tendría que llamar o si eso era lo apropiado.

Caminaba de un lado para el otro poniendo nervioso a cada persona que se encontraba en el departamento, si sentaba no podía dejar de mover su pierna, si se paraba no podía dejar de caminar, escribir no entraba en sus planes no podría aunque quisiera concentrarse en alguna aventura para Hope.

Estaba por entrar al cuarto de la diversión cuando escucho la melodía que correspondía a la llamada de Rachel, corrió de manera veloz hacia el salón y Santana le paso el aparato que se mantenía iluminado mostrando esa sonrisa tan magnífica y que tan bien le hacía ver.

Jake- espeto segura

Espero que tu humor haya cambiado para hoy Lucy-

Dime cual es el trato- fue directa no quería alargar más la situación, quería recuperar a como dé lugar a Rachel, a la vez que Santana seguía de cerca la conversación. Durante la noche le había dado estrictas indicaciones de no provocar bajo ningún punto de vista al muchacho ya que si no la vida de Rachel correría peligro.

Mientras Quinn seguía hablando de manera tirante con Jake, Spencer levantaba el pulgar indicando que tenían la localización de donde se podría encontrar Rachel.

Lucy, solo quiero mostrarte lo caballero que puedo ser, pero no me dejas, dame esa oportunidad, podemos ser felices cariño…

Basta!- grito asqueada de tener que soportar tanto cinismo por parte de Jake, no lo soportaba, no podía concebir la idea de tenerlo cerca mucho menos de ser feliz a su lado cuando estaba más que segura que su felicidad estaba al lado de Rachel.

Santana se alarmo y le dio una mirada de advertencia pero de poco sirvió cuando la voz de Jake se escucho fuerte y clara desde el otro lado.

Me la pones difícil Lucy…

Deja de llamarme así maldito psicópata, nunca escúchame muy bien porque odio repetir las cosas, NUNCA vas a tener mi amor, ni mi felicidad, podrás tener mi cuerpo pero más nada, eso quieres? Pues te felicito lo tendrás, pero primero me dejaras ver que Rachel está bien…

Rachel… Rachel, tanto te importa? Hace un mes que la conoces y darías tu vida por ella?- pregunto fuera de sí, estaba más que enojado, él quería a Quinn para hacerla feliz que tan difícil era eso de entender? Y ella solo le preocupada esa estúpida morena, primero tuvo que soportar que no sacara su mirada de aquel rubio de boca enorme y ahora prefería aquella mujer que la conocía de tan solo un mes.

Mi vida… no es vida sin ella a mi lado- contesto inconscientemente.

Pues… si yo no puedo tenerte, Tú no tendrás a la morena, nadie gana si yo no puedo ganar Lucy- amenazo alarmando a Quinn.

Yo seré tuya…

No!-exclamo- yo quiero todo de ti, es que no lo entiendes? Lucy yo… yo estoy enamorado de ti- interrumpió con la voz tranquila por extraño que le pareciera ese cambio de actitud a Quinn en ese momento.

Y lo iba aprovechar, era el momento de actuar y mentirle para pactar ese intercambio que acabaría con todo esa pesadilla y así lo haría- tendrías- trago con fuerza- tendrías que enseñarme…

Santana, Spencer y Devon la miraban expectantes, hacia menos de 5 minutos se estaban gritando como desquiciados tirando prácticamente por la borda todo lo avanzado para dar con el paradero de Rachel y ahí estaba ese vuelco inesperado en el tono de voz que estaba utilizando Quinn.

Enseñarte?- cuestiono interesado Jake que estaba sin ser consciente siendo observado por una morena que simulaba estar dormida.

Si, ya sabes, yo… yo no sabría como satisfacer a un hombre como tu- no lo creía, no creía como podía utilizar ese tono de voz tan sensual hacia una persona como Jake, pero lo estaba haciendo y juraría que no solo él le estaba creyendo si no que las 3 personas que estaban parados en su salón también lo estaban haciendo.

Cariño- sonrió satisfecha al escuchar cómo se dirigía hacia ella- yo seré como un maestro para ti, nos iremos al lugar que tú quieras y empezaremos de nuevo, y te enamoraras de mi ya lo veras, seré como tu príncipe azul- su rostro se transformo por completo, tan solo escuchar los planes que tenía Jake se le revolvió el estomago, pero no quería alterarlo, menos en ese momento que había conseguido suavizarlo por completo.

Rachel por otro lado tenía el rostro contrariado, no podía creer lo que acababa de escuchar y por lo que entendía Quinn no le había llevado la contra, será que sufría del síndrome de Estocolmo? No, no era posible o sí?

Dime cuando y donde…cariño- un maldito Oscar pensaron Santana, Spencer y Devon al escucharla decir aquellas palabras, un maldito Oscar tendrían que darle a la rubia por aquella excelente actuación.

Yo… déjame que te vuelva a llamar de acuerdo?- dijo algo exaltado y cortó la llamada sin más.

Quinn se giro para buscar la mirada de Santana y lo que recibió fue un sincronizado aplauso por parte de los tres presentes- casi meto la pata- bromeo a la vez que se dejaba caer en el sofá visiblemente agotada por esa irreal escena de enamorados que tuvo que pasar.

Santana dejo que Spens y Devon se encargaran de determinar las coordinadas para dar de una vez por todas con el lugar exacto en el que se encontraba Rachel e ir de una buena vez por ella.

Un merecido premio de la Academia te mereces rubia- Quinn sonrió débilmente ante lo dicho por la latina.

Tenemos la dirección, están en un galpón en Gravesend, más precisamente en Gordon Promenade st- Spencer les mostraba la pantalla de aquel GPS que indicaba con una flecha donde era que estaba Rachel.

Eso está a casi media hora de aquí…

En la desembocadura del rio Támesis, con el mar del norte- agregó Quinn sin dejar que Santana terminara.

Cuanto tiempo llevabas hablando?-cuestiono a Jake de manera severa.

Re…recién-

Mentira!- replico la mujer- eres un idiota Jake, esos teléfonos vienen con dispositivos de GPS-

Jake la miraba sin entender- Eres un idiota, el más grande de todo el mundo, porque antes lo eras pero solo de América, pero esto es demasiado- caminaba de un lugar a otro, no podía entender como no se daba cuenta de esas insignificantes cosas.

Ella…ella quiere estar conmigo, solo tiene miedo- agrego él con inseguridad, no quería hacer enojar más a su hermana, porque si perdía la paciencia terminaría en el Rio de seguro.

Que tiene miedo me dices?- pregunto con ironía- dime cuanto tiempo llevabas hablando Romeo!- ordeno encarándolo.

Jake trago con fuerza y apretó sus puños, si había algo a lo que le tenía miedo era a Evony, su hermana podía ser la persona más dulce, pero si la hacían enojar se convertía en una bruja del demonio imposible de controlar.

Yo… no lo sé… 15 minu…

No pudo terminar de hablar que el puño de Evony lo hizo caer al suelo en un segundo- deshazte del móvil, arrójalo al rio o métetelo por el culo querido hermano pero hazlo algo pero bien- exigió a centímetros del rostro ensangrentado de su hermano.

Esta más que enojada, estaba cabreadísima, por lo inoperante que llegaba ser el imbécil de su hermano. Y la culpa de todo la tenía esa rubia insulsa que se había atravesado en los ojos de su Jake.

Necesitaba descargar toda la frustración que tenía adentro y ante sus ojos apareció Rachel, le había dicho que nadie la maltrataría, pero eso ahora quedaba bastante lejos, si no quería volver a golpear a su hermano cuando llegara tendría Rachel que pagar las consecuencias.

Se acerco a paso lento hacia donde Rachel seguía atada, se saco su chaqueta y se la puso en la cabeza para que no pudiera ver su rostro mientras le dejaba un par de golpes en su cuerpo.

Rachel se desespero al sentir como le cubrían la cabeza y temió lo peor, lo que no sabía que esta vez nadie iba a interrumpir los deseos macabros de la mente de Evony.

Lo primero que sintió fue un fuerte golpe en sus costillas que aparte de hacerla tambalear en la silla le saco todo el aire de sus pulmones- siento descargarme contigo, pero eres mi única opción- lejos había quedado aquella chica de voz tierna que le había hablando la noche anterior.

Sintió como nuevamente golpeaba sus costillas pero del lado que creía tener la fisura y sintió como algo se incrustaba en su pecho, como si algo estuviera perforando su pulmón, no lo pudo soportar y un grito desgarrador salió de su boca a pesar de tenerla cubierta con aquella cinta, fue tal el dolor que sintió que logro liberarse de aquel agarre que aprisionaba sus labios y gritar con el poco aire que entraba por sus pulmones en esos momentos, sentía morir, sentía que respirar le dolía hasta que sintió un último golpe, justo al ojo que tenía en peores condiciones y luego de eso todo fue negro, todo se volvió oscuridad.

Rachel- susurro Quinn dentro de su auto, sintió como su corazón se aceleraba y no dudo en acelerar su coche.

Santana le había pedido estrictamente que no saliera de su departamento, que ella junto con su equipo se encargarían de traer de regreso a Rachel, pero ella no hizo caso, ella necesitaba con urgencia saber que su morena estaba bien, porque sí era de ella, lo sabía, algo dentro suyo la hacía sentir como en casa cuando estaba con Rachel a su lado.

Santana llegaba aquel galpón junto con dos autos mas con policías de la sección 39 de Londres, estaban a la espera de la indicación de la latina para poner en marcha aquel rescate.

Estas segura que este es el lugar?-cuestiono Santana a Spencer al ver que el lugar se encontraba en un deplorable estado.

Dudo que la tengan en un pent-house detective-contesto de forma soberbia, le molestaba que le cuestionaran de la veracidad de su trabajo.

De acuerdo, esto es lo que vamos hacer- miro al grupo de policías para dar las ordenes- el equipo A va ir por la parte de atrás, una vez que esa zona este asegurada nos avisaran y haremos lo mismo con la parte de adelante, para sincronizar el rescate, quedo claro?

Si detective- dijeron a la vez y el equipo A desapareció por la parte trasera del inmenso galpón.

200 metros del lugar indicado Quinn estacionaba su auto y tomando una gran bocanada de aire y de valentía salía de su Audi, desde donde estaba podía divisar el galpón e incluso el auto negro de Santana.

Demonios-dijo mentalmente consciente de que le iba ser imposible hacer algo si la latina seguía en aquella posición.

5 minutos más tarde y sin haber encontrado una solución vio como a los lejos el equipo de rescate donde estaba Santana se movía de forma rápida y ordenada hacia la entrada principal. Era su oportunidad sin que nadie la viera, se colaría en el almacén y rescataría a Rachel o bueno lo intentaría, descabellado e irresponsable a partes iguales era lo que estaba haciendo, pero no podía quedarse en su casa solo esperando.

Pudo divisar un puerta algo oxidada y no lo dudo se dirigió con paso firmo sin titubear un segundo en sus intensiones, cuando desde del otro lado de la puerta escucho la voz de una mujer llena de furia insultando a otra persona.

Tendría que haberte hecho trizas a ti y no a la morena!- escucho y la sangre se le helo, su alrededor dejo de existir y en su mente solo quería agarrar del cuello a la dueña de aquella voz y estrangularla con sus propias manos hasta que dejara de respirar- vamos pedazo de idiota o quieres que te atrapen!- exclamo esa voz, tembló pero de rabia de bronca quería verle el rostro a la responsable de haber lastimado a su Rachel.

Y lo hizo, segundos más tarde de esa declaración la puerta se abría lentamente para no levantar sospechas de los policías que ya habían encontrado a la morena atada e inconsciente después de la golpiza que Evony le propino a Rachel.

No se pudo mover, solo quería tirarse encima de la mujer que salía por esa puerta y hacerle pagar con sus propias manos y lo hizo, fue verla salir y tirársele encima con una fuerza que desconocía que tenia, con una fuerza que hizo que Evony chocara contra la puerta haciendo que esta se cerrara y dejara a Jake del lado de adentro.

Evony tuvo una reacción lenta ante el ataque de la rubia, que sin dudarlo apretó su cuello con ambas manos mientras presionaba aun más contra aquella oxidada puerta.

Maldita, si le has hecho algo te ju…- no pudo terminar cuando sintió un fuerte golpe en sus costillas provocada por Evony, de pronto el aire le empezó a faltar, pero su agarre del cuello de esa mujer de mirada oscura no disminuyo.

Hasta que escucharon dos sonidos uno seguido de otro, con una pequeñísima distancia de tiempo entre uno y otro, dos tiros, dos balazos que las dejaron perplejas.

Ahí en ese instante donde la incertidumbre reinaba Quinn aflojo su agarre y Evony lo aprovecho golpeando en las piernas a la rubia que no pudo evitar caer de rodillas al piso y ver como la mujer se perdía dentro del almacén nuevamente.

Todo paso en un segundo, cuando se dio cuenta estaba cruzando la puerta que tenía enfrente de ella y se encontró con la mujer que segundos atrás había tenido agarrada del cuello en el piso y un charco de sangre se empezaba a notar que salía de bajo de su cuerpo.

La vio quieta sin vida y se paralizo, los músculos de su cuerpo se tensaron por completo e incluso el olor a la sangre caliente la estaba mareando, tenía que salir de ahí sí o sí y a unos metros visualizo una puerta, camino rápidamente sin mirar atrás y la traspaso.

El corazón le dio un vuelco, Santana trataba de sostener como podía el cuerpo de Rachel, sí el cuerpo de su morena desde su posición parecía sin vida, la latina trataba de agarrarla desde la cintura a Rachel pero esta parecía no tener ni un ápice de fuerza en su cuerpo para sostenerse.

Corrió, corrió desesperada e inconscientemente se abalanzo sobre Santana para arrebatarle a Rachel de su agarre, pero justo en ese momento sintió que algo atravesaba su abdomen, algo caliente se incrustaba a centímetros de su ombligo y la sangre empezaba a salir de su cuerpo a borbotones, llevo sus manos hacia aquella herida cuando sintió que alguien tironeaba de su brazo y la arrastraba a las afueras del galpón.

Todo había terminado o eso creía pero seguía sin saber como estaba Rachel, si estaba viva, o si respiraba el mismo aire que ella.

Miraba sin mirar, con la vista perdida, con el alma quebrada, estaba donde quería estar, donde hacia justo 10 días había deseado estar. Sus padres no dudaron un segundos en llevársela y alejarla de aquellos escenarios que tanto mal le causaron, un mes y unos días fueron más que suficientes para que Rachel decidiera volver a los brazos de sus padres.

Pero a pesar de estar en su lugar, en su hogar, sentía que algo le faltaba, sentía un vacio dentro carcomiéndola, un vacio que nacía desde la boca de su estomago y se extendía por todo su cuerpo. No lo podía evitar, la extrañaba, extrañaba su sonrisa a la mañana, sus intensos ojos, su pelo rubio que siempre conseguía soltarse de la coleta que acostumbraba llevar.

Llámala- Hiram con una taza de café se acercaba al ventanal del salón donde Rachel apoyada en un costado observaba hacia el frente de la casa.

No contesto, era un tema que habían hablado desde que había pisado San Francisco y no quería hacerlo, no sabía que decirle o como tratarla. Se limito a agachar la cabeza y abrazarse a sí misma a la espera de que su padre le largara un nuevo argumento imposible de refutar del porque tenía que llamar a Quinn.

Pero ella era consciente de porque no podía llamarla, en vez de despedirse como una persona adulta había dejado una simple nota, fría y distante nota de la cual se avergonzaba a cada segundo.

Ahí estaba a la espera de que su padre empezara por su interminable sermón, el cual nunca llego.

Hiram no dijo nada, incluso cuando volteo su cabeza para ver donde estaba no lo encontró y se extraño, el nunca abandonaba una posible discusión menos cuando podía exponer su punto de vista que le darían la de ganar.

Al volver la vista a la ventana donde podía ver el cruce de Clay St y Taylor St vio una melena rubia pasar hacia Huntington Park, se tallo los ojos pensando que era producto de su imaginación y de su deseo imperante de ver a Quinn, pero al abrirlos solo vio una silueta que se perdía de su rango de visión desde donde ella estaba.

No lo dudó, agarro una chaqueta negra que tenía a mano y salió de su casa en busca de aquella mujer que estaba segura sería su Quinn.

Y no tardo mucho en darse cuenta que efectivamente era ella, su caminar algo despreocupado observando cada cosa que a su alrededor se presentaba, pero su pelo no estaba atado, si suelto pero no largo, lo tenía por los hombros y podía jurar que le quedaría tan bien como cuando lo llevaba largo.

Corrió, corrió por qué no aguantaba más esa incertidumbre, como era posible que Quinn Fabray estuviera en su ciudad y ni siquiera la hubiese llamado.

Quinn-llamó cuando llego a su altura y lo confirmó al ver aquellos ojos que por el sol que la tarde de San Francisco le regalaba estaban más hermosos que nunca, impactantemente verdes, tanto que se sintió hipnotizada.

Oh Rachel-contesto visiblemente emocionada y no dudo en estrecharla en sus brazos, en un abrazo que Rachel no supo responder.

Que…Que estas… que estás haciendo aquí?- pregunto mientras seguía entre los brazos de la rubia.

Bueno, hubiese preferido un, Oh Quinn como estas? Qué guapo tu nuevo corte de pelo? Y sobre todo que me abrazaras de nuevo- como había extrañado ese sentido del humor irónico, como había extrañado su perfume, su sonrisa, definitivamente había extrañado a Quinn Fabray en toda su totalidad.

Yo… yo lo siento-contesto avergonzada- Te extrañé…muchísimo- logro murmurar alzando la vista.

No hubo respuesta, no con palabras, en cambio recibió un nuevo abrazo que ahora si iba a devolver.

Vamos, ven tengo que mostrarte algo- dijo agarrándola del brazo y arrastrándola calle abajo hacia Huntington Park.

Donde vamos?- cuestiono tratando de seguir el paso que marcaba Quinn.

Conoces el Moon Light Café?- pregunto mirándola por el rabillo del ojo.

Claro, está cerrado hace años- respondió rápidamente.

Pues ya no lo está- agregó Quinn sonriendo y mirando hacia donde se suponía se encontraría el Moon Light Café, pero allí encontró una librería?-lo he reformado, es una librería café-explico al ver el rostro de Rachel.

Reformado? Cuando?- indago algo desconcertada ante esa nueva información.

Vamos te van a gustar las reformas- dijo ignorando sus preguntas y volvió a tomar del brazo a la morena que no podía evitar fruncir el ceño, todo era muy extraño.

Al entrar al lugar se sintió en Londres y esa sensación logro confundirla aún más si era posible, todo parecía transportarla al bar que había ido con Brittany cuando esta le pidió ayuda con la rubia. Y para colmo Quinn parecía estar en perfecto estado y por lo que sabía después de sufrir una herida de bala tendría que ser una molestia moverse, sin embargo la rubia se movía con fluidez como si nada le hubiese pasado.

Quinn-la llamo para tener su atención-tu…tu herida, no te duele?-quiso saber mirando su abdomen, la rubia se acerco hacia donde estaba ella y llevo su mano hacia el cabello de Rachel sin permiso ni aviso.

Y volvió a sentir esa calidez que solo Quinn podía darle, como había extrañado ese simple gesto que la hacía sentir como en una nube, cerró los ojos para disfrutar de aquella caricia que por 5 mañanas había disfrutado en cada despertar, pero lo bueno a veces termina rápido dicen, no? Estaba disfrutando del suave y delicado toque que la rubia le estaba dando cuando sintió que alguien la empujaba por el hombro, pero no fue como si chocaran contra ella, más bien un sacudón, como si estuvieran llamando su atención, así que con pereza abrió sus ojos.

Srta Berry, espero que tenga una buena excusa para justificar esta falta de respeto en mi clase-exclamo un hombre de casi 50 años con una pronunciada barriga y una barba tupida a centímetros de su rostro.

Palideció, se había quedado dormida en clase? Que acaso tenía 16? Oh dios cuanto tiempo se había quedado dormida como para tener un…sueño? Una pregunta tras otra comenzaron a golpearla haciendo que ignore por completo su alrededor.

Encima me ignora?- cuestiono de manera brusca- esto no es el instituto señorita Berry, acá no se viene a dormir, se viene a aprender y si no le interesa, pues quédese durmiendo en vez de ocupar un lugar en mi clase-

Yo…sr Davis… yo no…

Yo… sr Davis… bla bla bla no tiene excusa válida-interrumpió imitando de forma cruel a la morena-hágame un favor, y salga de mi clase- exigió señalando hacia la puerta.

No pudo decir nada, no lograba entender nada de su alrededor así que se limito a agarrar sus cosas y salir con paso rápido de la clase llevándose por delante cada banco con el que se cruzaba.

Al salir al pasillo se sintió mareada, imágenes de lo que había soñado la asaltaban haciendo estremecer cada parte de su cuerpo, había sido muy real, había sentido el dolor de cada golpe en su cuerpo, el temor aquejándola, el terror cuando sintió las manos de Jake en sus piernas. Entonces una idea llego a su mente, tenía que comprobar sus heridas así que se dirigió hacia el baño para ver el estado de su ojo, también las de sus costillas, tendría que comprobar con sus propios ojos que no había sufrido absolutamente nada y que estaba en optimas condiciones como cuando salió del departamento en la mañana.

Abrió la puerta del baño y camino sin dudarlo hacia el espejo, tenía miedo de lo que podría llegar a encontrar al ver su reflejo. Con la vista clavada en el piso fue subiendo su cabeza de a poco hasta encontrarse con su mirada, sus ojos en perfecto estado, su labio sin ningún corte, nada de moretones, ni sangre coagulada alrededor de su ojo. Palpo sus costillas, aun que eso ya lo había hecho en el pasillo, levanto su remera para poder verificar que no tenía nada y efectivamente ahí solo encontró su piel morena sin siquiera una marca.

Jodida imaginación, jodido sueño que le hizo sentir el terror más grande que nunca había sentido.

Su teléfono empezó a vibrar en sus pantalones y no dudo un segundo en agarrarlo para ver quien la llamada, sonrió como una tonta adolescente cuando se dio cuenta que era Quinn la dueña de la llamada.

Hola- dijo con una sensación de alegría invadiéndola por completo.

Estas de buen humor?- pregunto la rubia del otro lado contenta por escuchar aquel tono jovial de voz.

Una estruendosa carcajada de felicidad, inevitable tras aquel estado de agobio que había pasado- ven por mí, por favor!- pidió sin que la sonrisa abandonara su rostro.

Sus pedidos son ordenes- contesto la rubia mientras agarraba la llave del auto para ir a buscar a su morena de cuento de hadas.

15 minutos era lo que tardaba Quinn Fabray desde su hogar hasta la Universidad, así que los aprovecho en peinarse, retocar su maquillaje y porque no ponerse un poco de perfume.

Fue pisar la puerta de salida de la Universidad y divisar de forma inmediata el auto de Quinn, acomodo su pelo un tanto nerviosa y camino hacia el auto.

Hola- saludo abriendo la puerta del copiloto sorprendiendo a la rubia.

Rachel…

Sabes… tuve un sueño tan extraño que siento que no te veo hace semanas-comento mientras dejaba su bolso en la parte trasera del auto de la rubia.

Sueño?- pregunto confundida, pero la sonrisa de Rachel le supo contestar esa pregunta- oh Rachel Berry te has quedado dormida en clase?- indago a la vez que una risilla se escapaba de sus labios.

Fue muy real Quinn, muy real… pero mejor lo hablamos en casa de acuerdo?- pidió dejando una caricia un poco intima en la pierna de la rubia, que por supuesto no pudo pasar desapercibida.

Ellas arrancaron con destino a su hogar, pero a unas cuantas calles de ahí un joven junto con su hermana esperaban impacientes que una morena pasara por esa intersección como lo hacía cada día al salir de la Universidad.

Evony, tenía que pasar a esta hora- reclamo molesto mirando hacia el cruce de calles que se presentaba ante ellos.

Bueno, si no pasa hoy, pasara mañana, recién es lunes ansioso- replico visiblemente nerviosa.

De que están hechos los sueños? Como se conforman? Y que pueden estos trasmitirnos? Hay varias teorías formuladas pero la principal dice, que "el soñar es un proceso mental involuntario en el que se produce una reelaboración de la información almacenada en la memoria y generalmente relacionada con experiencias vividas por el soñante el día anterior".


Hola que taaaal...

Me causa mucha gracia su odio a Jake que es inevitable yo también lo odio jajaja.

Temí por mi vida con el "la autora va tener problemas" así que Sol ha sido un sueño...

RiseandShine16 me pones colorada.

Patito: Poli is Good ;)

Fran: Sorpresa? jaja

y no me voy a extender mas...

Gracias por los reviews de siempre son geniales cada suposiciones que hacen y realmente me hace muy bien saber que la historia les gusta, sigan comentando por favor!

Muchas Gracias otra vez! hasta el viernes ;)

En el próximo habrá respuestas...