12

Rachel?- llamó la atención de la morena que estaba a punto de perderse dentro de su habitación.

Dime-

Mañana hablaras con Brittany y…

Ya lo hablamos, solo por mañana vendré en taxi- respondió regalándole una sincera mirada para tranquilizar a la rubia.

Ese lunes la había dejado más exhausta que cualquier otro día, el sueño no hizo otra cosa más que atormentarla y para colmo después de contarle con extremo cuidado a Quinn todo lo que recordaba esta le pidió que tuviera cuidado, que todo tenía un porqué y que Jake todavía estaba suelto.

Pudo ver como los ojos de Quinn cambiaban, pudo notar como la miraba de manera angustiosa temiendo que algo le pudiera pasar, pero vamos solo había sido un muy vívido sueño, no? Eso era lo que quería creer, pero, saben eso que dicen de los sueños, que uno es omnisciente y puede ver más allá, pero sin visualizarse? Uno sueña pero nunca se sueña así mismo, tal vez las manos o los pies pero no más, pero si es consciente de detalles que estando despierto sería imposible de conocer.

Quería recordar todo el sueño y lo hacía porque en su mente lo podía repetir una y otra vez, la mirada lasciva que Jake le había dado, los golpes que Evony le había propinado los había sentido hasta podía jurar que el dolor había sido verdadero. Pero en cuanto quería reproducirlos en palabras le resultaba imposible, no sabía cómo hacer para contar detalle por detalle lo que en tenía en su cabeza.

Se sentía frustrada, con miedo? Un poco, con incertidumbre? Desde luego y si se hacía realidad? Los resultados probablemente no fueran a darse como ella los había soñado.

No quería dormir, no quería cerrar sus ojos y tener un sueño parecido, se negaba, pero claro algo de todo ese sueño se le estaba escapando o tal vez no quería aceptarlo.

Ella había admitido sus sentimientos, o tal vez no así, pero era más que obvio que a lo que más le temía era no volver a Quinn, y pensar en ella de manera posesiva. Sí, no la veía como una hermana, a una hermana no se la quiere besar como ella quería hacer con Quinn.

Tendría que hacer algo y lo tendría que hacer ya, si no, iba a darle algún tipo de ataque de ansiedad o algo por el estilo. Y si Quinn no sentía nada por ella? como lo sospechaba, lo hablarían como personas adultas que eran y punto. Si, iría a la habitación de la rubia con la excusa de no poder dormir para estar cerca de ella, era un excelente plan.

Se levanto de la cama y camino hacia la puerta, suspiro pesadamente mientras el miedo a un rechazo recorría su cuerpo y desistió de la idea ridícula de ir a dormir con la rubia. Volvió sobre sus pasos y se acomodo en el medio de la cama cuando escucho que tocaban a su puerta.

Quinn?- pregunto y se recriminó mentalmente quien podría tocar la puerta de su habitación a las, miro el reloj de la mesita de noche, 1:30 am?

La puerta se abrió y una cabellera rubia algo despeinada se asomo- dormías?-

La verdad, es que- suspiro-no puedo-

Necesitas compañía?- se animo a preguntar entrando del todo en la habitación.

Rachel no contesto solo asintió y Quinn no dudo en caminar hacia la cama, mientras la morena se movía hacia el lado izquierdo respetando las posiciones que tenían en la cama de la rubia.

Traes la almohada?- curioseo al ver como Quinn acomodaba la almohada entre ellas.

Es buena compañera, aunque siempre termine aplastada- bromeo, y Rachel se lo agradeció.

Esta cama es más grande que la tuya, dudo que mi cuerpo llegue al tuyo- comento acomodándose para ver el rostro de la rubia.

Mmm, estas intentando que quite la barrera?- cuestiono un tanto divertida.

Rachel se mordió su labio inferior y agacho su mirada- tal vez- respondió, era ese el momento, lo tenía que aprovechar, ver si Quinn sentía lo mismo que ella porque en su sueño pudo haber recibido un balazo por ella, pero no dejaba de ser un sueño.

No se esperaba esa contestación, Rachel quería que quitara la almohada, bueno era un ridículo detalle porque la morena siempre amanecía encima de la almohada y abrazando de manera posesiva a Quinn. Pero ese detalle le parecía simpático, era consciente que si quisiera mantenerse lejos de Rachel ni siquiera la dejaría dormir con ella en la misma cama.

Bueno- dijo ella dejando caer la almohada en el piso.

Rachel sonrió satisfecha por esa acción, ahora solo tenía que acercase un poquito más- en mi sueño te vi con el pelo corto-comento viendo como Quinn se acomodaba para poder verse sin intermediarios.

Que tan corto?- indago la rubia.

Un poco, arriba de tus hombros, y Quinn tengo que decir que todo te queda fantástico-

Así llevaba el pelo a los 20- murmuro mas para ella que para Rachel, pero el silencio y la cercanía hicieron que la morena la escuchara a la perfección. Pasando por alto aquel piropo que le Rachel se había animado a decirle.

En serio?- indago sorprendida.

Si, era mucho más cómodo para las competencias, ya sabes esconderlo en el gorro y eso- explico haciendo ademanes con las manos en medio de la oscuridad.

Entonces un silencio las envolvió, por parte de Rachel porque era la primera vez que no sabía que decir o de que hablar con Quinn, y la rubia se sentía extraña al saber que Rachel la había soñado con su pelo corto como lo llevaba a los 20 y eso solo le indicaba lo que Britt en su llamada le había confirmado.

Vendrás en taxi cierto? O llévate el auto…

Quinn- interrumpió- vendré en taxi y hablare con Brittany así te quedas tranquila- dijo agarrando suavemente las manos de la rubia, en qué momento se habían acercado?

Britt dijo algo así como que puede ser un sueño premonitorio- quiso explicar, pero el rostro de Rachel pareció confuso- ella está especializada en no sé que de los sueños, y trabaja con trastornos ocasionados en ellos o algo así-

Y que es un sueño premonitorio? Pregunto intentando saber más de esa nueva información que le había dado la rubia.

Me explico casi nada, porque Santana estaba algo demandante- respondió guiñándole un ojo.

Una risilla picarona se le escapo a Rachel contagiando a Quinn.

Alguna vez… mmm alguna vez has, ya sabes… le has dado un beso a una chica?- Rachel sonrió pero para sus adentros cuando escucho aquella tímida pregunta que le hizo Quinn.

Si, había besado incontable cantidad de veces a Amy cuando quería sacarse de encima algún pesado, pero nunca le había gustado una chica, nunca había sentido tantas ganas de besar a alguien como lo hacía con Quinn.

Se mordió el labio…

No… no hagas eso- pidió tragando saliva, cada vez que Rachel se mordía el labio algo dentro de ella mandaba decenas de pequeñas descargas eléctricas a través de todo su cuerpo.

El qué?- pregunto de manera inocente, si estaba jugando con Quinn Fabray y lo estaba disfrutando.

Nada déjalo, anda duérmete- le indico Quinn dándose media vuelta para darle la espalda.

Si- escucho de atrás suyo y sintió como el cuerpo de Rachel se acercaba mas a ella, fue el turno de ella de morderse el labio cuando sintió la mano de la morena deslizarse por su barriga.- pero…

Curiosidad, quería darse vuelta y exigirle que terminara con aquella frase, oración o lo que fuera. Pero era consciente de la cercanía y que si se giraba quedaría a nada del rostro de Rachel.

Mirame- pidió a la altura de su oído, el cálido y a la vez húmedo aliento de Rachel la hizo estremecer, sintió como cada vello de su cuerpo se erizaba- Quinn- algo ronca la voz de la mujer que tenía a su espalda y que ahora hacia un poco de fuerza con su mano para que se diera vuelta hacia que temblara.

Lo hizo consciente de lo que seguro iba a pasar, se giro para quedar a un aliento, a una respiración de distancia.

Pero?- apenas pudo pronunciarlo, cuando sintió la mano de Rachel aferrarse con fuerza en la parte baja de su espalda, estaba nerviosa, no más que eso, hacía años que no sentía esa necesidad de besar a alguien y ese nudo en la boca de su estomago no la dejaba actuar como lo hubiese hecho a sus 20. Estaba nerviosa pero tenía frente a sus ojos todas las señales que le daban a entender que ella también lo quería, que solo tenía que bajar medio centímetro su rostro y sus narices se chocarían para que lo inevitable pasara.

Rachel la acerco más a su cuerpo, ya no había espacio entre ellas solo faltaba que una de las dos diera el último paso que las lanzaría al abismo del que estaban seguras al que querían caer.

Bajo su mentón, su nariz rozo a la de Rachel y mientras sus corazones latían desbocados sus bocas se acercaron al precipicio dispuestas a saltar y dejarse caer en el agujero de conejo para llegar al país de las maravillas pero… una sirena, una alarma las alerto de que algo o alguien habían entrado al edificio.

Qué es eso?- pregunto alarmada Rachel viendo como Quinn salía de su habitación sin contestar para perderse por el pasillo, por supuesto no tardo en seguirla y encontrarla en el cuarto de la diversión frente a la pantalla de indeterminadas pulgadas, mirando un montón de recuadros que parecían tener imágenes del edificio por fuera, por dentro del garaje y de su propio departamento.

Si la alarma sonó Santana no tardara en llamar-

Tenemos cámaras?- pregunto por aquellas que daban al salón y al pasillo.

Sí, pero solo en los accesos-contesto sin prestar mucha atención a la morena.

Seguía inmersa en las imagines que cada cámara le regalaba pero no encontraba nada y se desesperaba, era imposible que esa alarma sonara sin razón alguna.

Su teléfono sonó anunciando la llamada que ella esperaba.

San…

Lucy… no busques en las cámaras, ya no estoy en el edificio- escucho y la llamada se corto.

Se paralizó, cada musculo de su cuerpo se fue tensando después de escuchar la voz del ser más despreciable que se había cruzado por su vida, como podía haber entrado a su edifico? Como era posible que supiera que estaba revisando cámara por cámara?

Quinn, Quinn- exclamo Rachel tomándola del hombro para hacerla reaccionar al ver como ignoraba la llamada entrante de Santana.

Santana-

Quinn todo está en orden? El patrullero ya está yendo para allí-

Él me llamo San… tiene mi número, como puede tener mi maldito número de teléfono Santana!- grito enojada, no podía ser que con todo la seguridad que tenía en su hogar Jake pudiera burlarla como si nada.

A primera hora estaré ahí con gente de inteligencia- le anunció la latina para tranquilizar el estado de nervios por el cual estaba pasando Quinn-el patrullero se quedara en la puerta del edificio trata de tranquilizarte y descansa.

Si, como si fuera fácil- replico de forma irónica.

Vamos rubia, Rachel está contigo, aprovecha para dormir con ella- era bastante estúpida si creía que con eso podía llegar a distender la situación.

Hasta esta mañana Santana- dijo y sin más corto la llamada, se sentía agotada, 6 años de martirio por culpa de un desequilibrado mental que se había obsesionado con ella.

Sintió como alguien la abrazaba desde atrás, como su cuello se sentía cubierto por unos labios suaves que por alguna extraña razón lograron calmarla y ahí entre esos brazos se sintió segura.

Vamos a la cama, tratemos de descansar-le susurro Rachel a su oído, mientras hacía fuerza para levantarla.

Rachel caminaba un paso más adelante que ella, con ese pequeño pijama azul con lunares blancos, con ese diminuto short que parecía que con cada lavado se achicaba un poco más, se permitió perderse en la contemplación del cuerpo de la morena, sencilla, pero inolvidable. De esas mujeres que no llaman la atención por su impactante físico, pero sin duda lo hacen con su personalidad, hasta que detalles como esas piernas tonificadas y demonios larguísimas le hacían perder la cordura.

Le gustaba, no solo por esas piernas, le gustaba escucharla reír por sus chistes tontos, le gustaba pelear con ella porque los gestos de su rostro eran adorables, arrugaba primero el entrecejo luego fruncía los labios y los movía de un lado a otro, hasta que por último los apretaba tanto que solo se volvían una fina línea.

No iba a esperar más, no iba a dejar de vivir porque Jake apareciera nuevamente en su vida.

Tomo del brazo a Rachel y la trajo hacia su cuerpo, una mirada le basto a la morena para entender lo que iba hacer Quinn.

Estando de pie las distancias era distintas ahora tendría que inclinarse un poco más, Rachel era bastante pequeña y no es porque ella fuera muy alta pero…

Su divague mental se detuvo cuando los labios de Rachel se posaron sobre los suyos haciéndola desvariar, eran suaves y carnosos como se los había imaginado, pero delicados, como había permitido que pasara tanto tiempo para hacer eso.

Sus bocas estaban juntas, quietas pero juntas, ninguna se movía, como expectante de un permiso para que ese beso se pudiera desarrollar, y ese paso lo tenía que dar Quinn, si ella tenía que darle permiso a Rachel para que continuara con lo que sea que quisiera.

Y se lo hizo saber, un leve movimiento de sus labios y sus manos anclándose en la cintura de la morena fueron suficientes para sentir la verdadera calidez de la boca de Rachel sobre la de ella.

Era abrumador, era condenadamente perfecto sentir como parecían congeniar a la perfección, como parecía no haber olvidado aquella técnica que no practicaba hacia más de 6 años, sus labios seguían el juego que marcaban los de Rachel y le encantaba sentir ese sabor a manzana, porque si los besos de Rachel Berry tenían gusto a manzana y la estaban haciendo delirar, tanto que intensifico su agarre haciendo que sus cuerpos se juntaran aun mas en un choque algo bruto que hizo que Rachel gimiera en su boca.

Su perdición hecha sonido, escuchar como Rachel gimió de manera ronca en su boca solo hizo que su cuerpo se incendiara y que su sangre hirviera.

El beso parecía eterno y se aventuro a morder su labio inferior, incluso se tomo el permiso de agarrarle el rostro para poder morderle ambos labios juntos. Ya no quedaba resquicio de cordura en su cuerpo, si un beso podía llegar a producirle eso no quería imaginar… pero se detuvo.

El pecho de ella y el de Rachel subían y bajaban de forma frenética, sus respiraciones aceleradas y dificultosas.

Sin duda había sido la situación más intensa que jamás en su vida había vivido.

Se sentía viva como nunca antes y una sonrisa idiota se dibujo en su rostro.

Vamos a dormir-la voz de Rachel suave pero deseosa le indico que no hacía falta decir nada y lo agradeció, más cuando se dio cuenta de la intima posición que habían optado entre medio del beso. De manera inconsciente o no Rachel había quedado con la espalda pegada en la pared y ella aprisionándola con su cuerpo.

Me abrazarás?-pregunto a la vez que iniciaban el camino a la habitación de Rachel.

No-respondió mordiéndose el labio aún siendo consciente de lo que provocaba en la rubia- tu me abrazarás a mi- sentencio metiéndose en la cama.

Y Quinn no replico, se acerco a la morena por la espalda y paso su brazo alrededor de su cintura pegándola contra su pecho y perdiéndose en el perfume que el pelo de Rachel le regalaba.

Se estaba bien así, se sentía cómoda siendo ella la que entregara ese detalle por primera vez, incluso sentía que ese era su lugar, como si no fuera la primera vez que lo hacía, siempre le pasaba con Rachel, cuando hacía algo nuevo con ella una sensación de familiaridad la atravesaba.

A veces realmente creía eso que se conocían de vidas pasadas, incluso el beso podría haber sido el primero pero algo en su interior le supo a conocido, sintió como cada átomo de su cuerpo cobraba vida cuando la boca de Rachel colisiono con la suya, como si todo por fin tuviera sentido.

Y si Quinn estaba siendo víctima de sus pensamientos Rachel no iba ser menos.

Lo había deseado tanto, en su sueño lo único que quería era a Quinn, volver a verla para poder tener la oportunidad de decirle lo que sentía y si bien no lo había hecho, la había besado. ¿Qué más podía pedir? Y encima ahora la mismísima Quinn Fabray la estaba abrazando para dormir.

Y podía jurar que entre los brazos de la rubia se sentía como en casa. Lo sentía en su pecho, en el latir pausado de su corazón, como su cuerpo parecía estar hecho a la medida del de Quinn.

Y ese beso, torpe algo adolescente al principio, pero que en cuestión de segundos tomo cuerpo, calor y sin pensarlo hizo que todo su cuerpo se electrificara, como si los labios de Quinn con un simple rose le enviaran miles de pequeñas nuevas sensaciones través de todo el cuerpo.

Se habría dejado llevar por la intensidad del beso hasta que sintió como la rubia se tenso y de manera pausada frenó aquel apasionado e incluso ansiado beso que se estaban regalando. Y no le disgusto, para nada, lo agradeció porque si bien era Quinn la que estaba ejerciendo el papel "dominante" ella no hubiese sido capaz de frenar la situación.

Si le hubiesen dicho que al llegar a Londres su vida iba a cambiar de esa manera por supuesto no lo hubiese creído, era una persona que pecaba de escéptica y no lo iba a cambiar. Por eso no le iba a prestar tanta atención a ese sueño que le había perturbado ese lunes, que gracias a dio o gracias a alguien ya había terminado.

Rachel?- susurro Quinn detrás de su oído y no pudo evitar tragar con fuerza ante lo que ese susurro le hizo sentir, era como que después del beso había queda más sensible y propensa a cada detalle que la rubia le regalaba, lo había comprobado cuando sintió como su brazo la acomodaba contra su cuerpo y ahora lo reafirmaba, estaba vulnerable a Quinn Fabray.

Mmm- fue su modo de contestar, porque en realidad las palabras no le salían.

Deja de mover el pie- le pidió al sentir que la pequeña que tenía en sus brazos no para de moverlo.

Lo hago para dormir-

Bueno, no lo hagas porque me desconcentra-

Te desconcentra?-pregunto girando su cabeza por encima de su hombro. Pero no era consciente que Quinn estaría tan cerca de su rostro y prácticamente su mejilla choco contra los labios de la rubia quien no dudo en dejar un pequeño y tierno beso-lo has hecho apropósito para besarme?-cuestiono con una falsa indignación.

Qué? no Rachel, pero fue inevitable- respondió con un sonrisa sugerente que la morena no pudo ver por la oscuridad que invadía su habitación.

Oportunista- reprocho Rachel haciéndose un ovillo entre los brazos de Quinn.

En mi cama no movías el pie- comento mientras inmovilizaba ese pie molesto que Rachel no dejaba de mover.

Si lo hacía, solo que no te dabas cuenta porque no estábamos así de juntas- explico con voz queda, sintiendo como los dedos Quinn jugueteaban con el borde de su remera, a veces rosaban la piel de su abdomen a veces no, y les gustaba esa soltura que la rubia estaba teniendo-Quinn?

mmm- respondió de forma serena.

Deja de mover los dedos- bromeo y no pudo evitar reírse. Se estaba muy bien al lado de Quinn y a pesar de ser casi las 3 de la mañana lo estaba disfrutando.

En algún momento entre las caricias de Quinn y ese sutil pie que a pesar de que la rubia intento dominar siguió moviéndose, se quedaron dormidas.

Y la mañana las encontró abrazadas pero no como se habían dormido, como cada mañana Rachel tenía prisionera entre sus brazos a una Quinn que por primera vez no era la primera en despertar si no que era la morena quien iba a ver cada movimiento previo al despertar de la rubia.

Se acomodo de forma suave en la cama para poder ser espectadora de lujo de los gestos de Quinn pero estos no llegaban y si algo le gustaba de su habitación era su luminosidad a pesar de que Londres siempre estaba nublado, algo que definitivamente le molestaba a la rubia a la hora de seguir durmiendo.

Que tanto me miras?- pregunto Quinn, que sin haber movido un mínimo musculo de su rostro desconcertaba a Rachel.

Como…pero tu… Quinn- reprocho molesta, su plan de verla despertar se había arruinado.

Hay q levantarse, Santana estará al llegar y tú tienes clases- maldita encantadora rubia mandona, pensó Rachel, pero en vez de levantarse volvió abrazar a Quinn por su cintura para inmovilizarla.

Hoy no voy a ir, menos con lo que paso a noche, no podría concentrarme- comento mientras ya su pierna se entrelazaba con la de Quinn- aparte hoy si hace más frío y definitivamente aquí-hizo presión a su abrazo- estoy mucho mejor.

Para mi es una excusa- musito seria ganándose la atención de un par de ojos color chocolate- para no quedarte dormida en otra clase y pasar vergüenza- bromeo mientras hincaba sus dedos en las costillas de Rachel.

Estaban jugando en la cama como dos nenas chiquitas que no prestaban atención a su alrededor cuando el timbre del portero les informaba que seguramente Santana habría llegado.

Yo voy- anuncio Quinn mientras salía de la cama, pero no iba ir muy lejos, menos cuando sintió como Rachel la agarraba del brazo haciéndola caer de nueva cuenta en la cama.

Buenos días- dijo dejándole un suave beso en los labios a la rubia que quedo paralizada ante ese detalle, mentiría si dijera que era lo que le hubiese gustado hacer eso apenas la sintió moverse a su lado, pero el miedo, la vergüenza o vaya saber qué cosa se lo impidió pero ahí tenia lo que tanto había esperado esa mañana.

Bue…buenos días- susurro viendo como Rachel se perdía en el baño mientras ella seguía con la espalda en el colchón y portero volvía a sonar.


Mientras Santana presentaba a Devon tanto a Quinn como a Rachel esta no podía evitar mirarlo con sorpresa, realmente no recordaba el rostro ni la contextura física del muchacho, pero definitivamente el nombre era el mismo y tanto ella como a Quinn una pequeña alarma les sonó en su interior.

5 segundos más tarde entraban Brittany junto con Spencer y una especie de canasta con un enorme gato que en vez de dormir parecía que estaba desmayado.

Otro detalle más, no recordaba cómo era realmente Spencer pero si su nombre, pero cuando esta se presento un pequeño escalofrío recorrió su cuerpo y no supo con que o a que asociarlo.

Rachel se quedo en la cocina con Brittany y el obeso gato mientras Quinn se ocupaba de arreglar en el que caso que fuera necesario el problema con el sistema de seguridad.

Entonces… se besaron- dijo como si nada Brittany mientras acariciaba al gato y Rachel agradeció el no estar tomando nada en ese momento porque de seguro hubiese terminado en el rostro de la rubia.

Co…como- no sabía ni siquiera si preguntar.

Tranquila, no diré nada, solo tengo una pregunta- intento tranquilizarla.

Cual?- pregunto con temor.

Besa bien? Digo después de 6 años de no besar a nadie seguro y está algo oxidada-

Besaba como los dioses, como si tuviera un condenado máster en besar y sus labios parecían deshacerse entre los suyos, pero claro esa respuesta no era la indicada para la psicóloga.

Un gesto desinteresado, un leve levantamiento de hombros y –sí, bueno ya sabes, es un beso- definitivamente mentir no era lo suyo.

De acuerdo me estas mintiendo y así no podré ayudarte tienes que confiar en mí- era extraña, Brittany para los ojos de Rachel era una persona rara, especial, en cada sentido y aspecto que la mirara, pero no podía evitar pensar que siempre sabía que decir.

Quinn te conto sobre el sueño verdad?- indago cambiando de tema.

Si lo ha hecho…

Spencer y Devon estaban en él-interrumpió un poco nerviosa- Yo soñé… yo vi cosas aún cuando no estaba presente-comento con seriedad.

En los sueños podemos estar en muchos escenarios a la vez, a veces podemos ser o no protagonistas…

Pero como pude soñar con ellos sin conocerlos?- detuvo su explicación con una nueva pregunta.

Rachel sabes lo que es un sueño premonitorio?-cuestiono de manera suave.

Rachel negó con la cabeza.

Un sueño premonitorio nos permite transportarnos a tiempos y lugares remotos conocidos de manera consciente o no, donde podemos encontrarnos a nosotros mismos entre otros personas y cosas familiares- comenzaba su explicación de la manera menos complejos posible- aunque a veces esos sueños estén extrañamente trasfigurados. Incluso a veces tenemos la sensación de poseer un conocimiento profundo que podría dar sentido a toda nuestra vida, un conocimiento que olvidamos (a veces no) al despertar o que nos parece incoherente- Rachel parecía fascinada por aquella explicación y a la vez se sentía un tanto agobiada-Pero quizás, a veces, estos sueños premonitorios nos proporcionan un conocimiento real "una visión de un futuro" que acontecerá a la realidad.

Rachel se quedo en silencio tratando de ordenar sus pensamientos, si eso era verdad, cosa que dudaba, Jake la secuestraría, la golpearía, Quinn sufriría una herida de bala y ella volvería a San Francisco. Se mareo incluso sintió ganas de vomitar, su piel morena empezó a tornarse pálida y un sudor frío se hizo presente en su frente.

Rachel tranquilízate, ya hable con Santana sobre esta posibilidad y va a reforzar la seguridad por eso ha traído a Spencer y Devon…

Ellos…ellos en mi sueño me- dudaba porque realmente había detalles que se les escapaba, que no llegaban con nitidez impidiendo que haga una reproducción correcta.

Ellos qué?- indago Britt con esa suavidad que solo ella sabía manejar.

Creo… que ellos me encontraban gracias a un GPS o no…yo no lo sé- contestó algo exhausta y un pequeño hilo de sangre salió de su nariz.

Inmediatamente Brittany dejo de acariciar al gato y la obligó a poner la cabeza hacia arriba mientras se dirigía al baño por un poco de algodón. Siendo consciente de que a un paciente que era afectado por un sueño premonitorio le pasaban esas cosas cuando hacia el esfuerzo de recordar detalles del sueño, por eso no había hecho ninguna pregunta sobre el mismo. No necesitaba presionarla no ero lo ideal en estos casos, lo esencial era poder sonsacarle información como si fuera un cuenta gotas. Pero sobre todo tendría que darle pruebas concretas de sucesos pasados que comprobaran la veracidad de los sueños premonitorios.


hola...

puedo decir que la frase de la semana fue... "UN JODIDO SUEÑO" jajaja

pero hoy hubo recompensa!

gracias por sus comentarios en serio son geniales... gracias por leer!

hasta el martes!