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Cuantas veces en la vida sentimos amor? Cuantas veces dejamos de lado cada prejuicio establecido y dimos rienda suelta a la locura del amor? Cuánto tarda una persona en enamorarse? Cuantas veces uno se enamoro de alguien que es todo lo opuesto? Cuantas veces uno perdió la cabeza por una persona que simplemente era todo lo que no buscaba pero que el corazón pedía?
Amor sentimos en muchos aspectos de la vida no solo de una pareja, pero ese amor ideal es el que uno siempre anhela, el prejuicio siempre es un compañero que nos ata a la realidad, es ese maldito que nos llena de temor y de los famosos "y si"… está ahí para hacernos doler la cabeza cada dos por tres. Enamorarse de una persona puede tardar un segundo o a veces una vida, siempre y cuando se tome consciencia del sentimiento que se está teniendo. Enamorarse de lo opuesto es tan difícil como fácil, todo depende del dichoso prejuicio y como este juegue con nosotros o bueno en realidad en cuanto nos demores en aceptar que la persona que menos pensábamos nos atrae. Y por ultimo cuantas veces el corazón nos lanzo a los brazos de esa persona que era todo lo que no querías en nuestra vida, pero que en el fondo compartíamos más cosas de las que uno realmente pensaba.
Ni Rachel, ni Quinn esperaban eso que les estaba pasando, algo a lo que no le podían poner nombre, no sabían si era el hecho de pasar tanto tiempo juntas o porque realmente se gustaban.
Y tampoco podían hacer caso omiso al hecho de sentir que se conocían de otro lado, otra vida, tal vez era exagerado, pero acaso nunca les paso? Sentir tanta conexión con alguien y pensar que eso era por algo, congeniar de manera armoniosa con otra persona.
Y tal vez ni Quinn, ni Rachel eran conscientes de las cosas que iban a vivir, no eran conscientes de que la vida tenia trazada una historia para ellas, una historia que para estas dos chicas ya había comenzado la mañana del miércoles 3 de septiembre cuando el destino las junto, o tal vez las volvió a juntar?
Oh Quinn, no pares- alentaba Rachel algo sudorosa.
Ra…rach no aguanto… no aguanto más- gimoteaba con la respiración entre cortada.
Ya falta poco- volvía a alentar con una sonrisa en su rostro y las pulsaciones aceleradas.
Apretó los dientes y tenso la mandíbula para hacer ese último esfuerzo.
No puedo… me duelen mucho las piernas- comento exhalando el último aliento.
Vamos Quinn ya… ya llegamos-
Maldición!- exclamo la rubia cuando la bicicleta fija en la que estaba marcaba 40 minutos de ejercicio y llegaban aquel objetivo que Rachel había marcado para aquella tarde de jueves- mañana me va a doler hasta el alma- exagero bajándose dificultosamente del aparato.
Que dramática y yo que pensaba que estabas entrenada- bromeo Rachel pasando por su lado como si hubiese caminado hasta la esquina.
De dramática nada, tú porque sales a correr todas las tardes…
Te recuerdo que hace una semana que no lo hago, tengo mucho que estudiar y todo un juego de sillas por hacer- interrumpió cruzándose de brazos en el resquicio de la puerta.
No dijo nada, paso por delante de Rachel con pasos rápidos dirigiéndose hacia su departamento, porque a pedido o tal vez capricho de Quinn habían instalado una especie de gimnasio en el piso de abajo a la continuación del que Rachel utilizaba como "taller".
Amy ya le había enviado todas las herramientas que Rachel le había pedido y en cuanto las tuvo no tardo, con ayuda de Quinn en montar su taller, que contaba de herramientas extrañas para el ojo de la rubia que poco o nada entendía de todas esa cosas.
Rachel estuvo a punto de seguir a la rubia y pedirle disculpas, pero en realidad de que tenía que disculparse si no había hecho nada.
Resoplo molesta, después de haberse besado hacia 2 días no lo habían vuelto hacer, ni siquiera hablaron de aquello y eso la frustrada de tal manera que lo único que podía hacer era trabajar en esas benditas sillas que tenía que hacer para la clase del señor Snow.
Mientras tanto Quinn ya se metía bajo la ducha refunfuñando como una pequeña cuando no le dan la razón y todo por culpa de Rachel. No sabía de qué manera acercarse a ella, como hacer para volver a tenerla entre sus brazos nuevamente.
Seguro y no le gusto su beso, tal vez había sido un pequeño experimento producto de esa pregunta que le había hecho, era uno de los pensamientos que la acechaban.
Mientras el agua caía sobre su cabeza deslizándose por su espalda trataba de trazar un plan para acercarse a Rachel, sí era ridículo porque vivían en la misma casa, pero es que en dos días las cosas se habían enfriado de tal manera que no entendía los porque.
Bueno si los entendía y es mas era consciente del porque traduciéndose en miedo, miedo a lo que no sabía controlar, miedo a que su cuerpo la traicionara, a hacer algo de más y no saber cómo manejarlo.
Porque Rachel para ella era vida, fuego, calor. Todo de lo que su vida antes de la llegada de la morena carecía.
Si antes pensaba que iba a enloquecer, ahora después de haber probado el gusto de su boca estaba segura que esa locura era dulce si lo era al lado de Rachel.
Al salir de la ducha se dirigió a la cocina encontrándose con Rachel de espalda a ella, apoyada sobre la encimera con una musculosa blanca que usaba para estar en el taller y un pantalón de trabajo color caqui, el pelo lo tenía atado en un moño dejando a la vista su cuello y sus hombros.
Pensé que tenías que trabajar en las sillas- musito con sarcasmo sentándose en la banqueta junto al isla.
Estaba en eso, pero Britt me mando información sobre los sueños premonitorios- contesto sin siquiera darse vuelta para ver la cara de la rubia- bueno son ejemplos, creo que sabe de mi escepticismo.
Brittany es una mente brillante- comento mordiendo un manzana.
Bueno eso ya lo veremos- susurro perdiéndose en los ejemplos que aparecían en la pantalla de la tablet- escucha esto- dijo ahora si girándose hacia Quinn.
"Abraham Lincoln, presidente de los Estados Unidos, soñó que entraba al cuarto oriental de la Casa Blanca y veía un cadáver amortajado y custodiado por varios soldados. Luego de preguntarle a un soldado quién había muerto, éste le respondió que el Presidente había sido asesinado. Lincoln murió días más tarde asesinado de un disparo, mientras veía una obra de teatro."
Quinn estuvo a punto de comentar algo pero Rachel volvió hablar.
"María Antonieta, reina de Francia, vio en sus sueños un sol rojo elevarse por encima de una columna que se desplomó estrepitosamente. El sueño vaticinó la proximidad de la Revolución Francesa, que provocó la caída de la monarquía, derramando en el proceso una gran cantidad de sangre. La misma María Antonieta murió guillotinada tiempo después."
Hay uno más- comento antes de empezar a leer.
"La Biblia nos cuenta que José, hijo de Jacob, soñó que "que el sol, la luna y once estrellas se postraban" ante él. El sueño anunció la elevación del mismo José, quien luego de ser vendido como esclavo por sus once hermanos y enviado a prisión en Egipto, se transformó en el hombre más poderoso de esa nación luego que descifrara los sueños del Faraón."
Rachel tranquila si?- pidió en un murmuro mientras se acercaba a la morena que no podía sacar los ojos de esa pantalla- no tiene que pasar, de hecho no voy a permitir que pase- aseguro rodeándola entre sus brazos.
Brittany tendría que saber cómo hacer para manipular ese futuro para que nada le pasara a Rachel. Porque la verdad era que lo único que quería evitar era un posible trauma a la morena, se odiaría de solo pensar que algo podría pasarle por su culpa. Jake la quería a ella y Rachel no tenía porque pagar por la mente desquiciada de un enfermo.
Santana se encargo de cambiar todo el sistema de seguridad y en tu sueño él te secuestra a la salida de clases y eso lo podemos evitar tranquilamente- intento tranquilizarla mientras le acariciaba los brazos.- incluso tengo nuevo número.
Quinn… tu no entiendes, no me perdonaría nunca si algo te pasara!- confesó con la voz entre cortada- puede que en mi sueño a pesar de las heridas sufridas hayamos sobrevivido, pero nunca podría perdonarme si te expusieras de esa manera, un balazo sufriste por mi culpa- exclamo vencida.
Y lo haría una y mil veces- se atrevió a decir- Rachel yo no sé qué es lo que el destino tiene escrito para nosotras, si solo te quedarás los benditos 365 días y te irás para nunca más volver, si al contrario te quedarás, o si te iré a buscar a la mismisa China- la giro para que quedaran de frente- pero hoy, ahora mismo te aseguro Rachel que hare todo lo que esté a mi alcance para que nada te pase-
Porque? Porque harías algo así por mi? Ni siquiera me conoces Quinn!- replico deshaciendo el abrazo.
Rachel…- suspiro intentando ordenar sus ideas, o tal vez para tomar valor- sientes esto- dijo tomando su mano, rozando a penas las palmas de sus manos- que crees que es? Porque estoy segura que sientes esta misma sensación de familiaridad que yo-
No podía negar que ella también la sentía y no tenía ni la menor idea del porqué.
Eso no quiere decir nada-
Si, por lo menos para mí sí, nunca antes me sentí tan a gusto con alguien como lo hago contigo, no hubo ni una sola vez desde que llegarás que sintiera algún tipo de rechazo por culpa de mi estúpida fobia- explico con la voz segura, tenía que hacerle entender lo que sea que sintiera.
Quinn yo…
Shh- silenció con un dedo en sus labios- no digas nada de acuerdo?- pidió acercándose a sus labios con seguridad.
Rachel no le replico no era necesario, lo único que quería en ese instante era besar a Quinn, pero claro ellas no corrían con esa suerte y el portero de la casa sonó anunciando la llegada de alguien.
Esperas a alguien?- pregunto resoplando molesta sobre los labios de Rachel.
Se mordió el labio por esa inoportuna interrupción- es Melisa- a penas pronuncio sosteniendo la mirada a Quinn, pero esta al escuchar el nombre de la compañera de la morena se alejo molesta hacia donde había dejado su manzana.
De acuerdo, estoy en el cuarto de la diversión, Hope no va escribir su historia sola- comento con manzana en mano a la vez que caminaba hacia la salida de la cocina.
Rachel no dijo nada, eran más que obvios los celos que trataba de ocultar Quinn y aun que le parecía adorable no dejaba de molestarle esa actitud que tenía.
Otra vez el portero volvió a sonar y esta vez si iba a atenderlo.
Diga- dijo más por inercia que por otra cosa.
Rachel? Soy Mel-escucho aquella voz tan particular.
Ahí bajo- anuncio con un poco de mal humor.
Bajo hacia la puerta que daba a la calle con su ceño fruncido tratando de entender esos cambios de humor de Quinn pero hasta que no se sentaran hablar no iba a poder obtener lo que quería.
Hola, lamento haberte hecho esperar- saludo Rachel a la vez que visualizo una chica de su edad al lado de la rubia, una morena de mirada fuerte dueña de unos oscuros ojos negros.
Descuida no fue tanto- contesto con una sonrisa- ella es mi prima Evony- presento a la chica y Rachel se petrifico, su sangre se congelo por completo cuando sintió como aquella morena alta de mirada penetrante agarraba su mano para saludarla.
Hey ni que hubieses visto un fantasma-intento bromear al ver el rostro descompuesto de la morena, pero fue escuchar su voz y perder todo resquicio de cordura en su cuerpo, quería huir de ahí, dejarlas afuera y volver a los brazos de Quinn, a la protección de la que estaba hablando anteriormente.
Pero no podía hacer eso, tenía que ser valiente por ella y por la rubia.
Dis…disculpen, solo fue un mareo-atino a decir luego de unos segundos o tal vez minutos?-entren por favor- pidió haciéndose hacia un costado, no quería que Evony entrara pero que excusa iba a ponerle, "disculpa pero soñé contigo y gracias a ti casi pierdo un ojo mas una fisura en las costillas" simplemente demencial.
Las condujo hasta la puerta blanca que estaba pasando el ascensor- es aquí-anuncio abriéndoles la puerta.
Disculpa que no te avise lo de Evony- susurro cerca del oído de Rachel- mi madre insistió en traerla, ha llegado hace poco de…
Miami- completo Rachel sin tomar consciencia de lo fuerte que lo había dicho.
Eres de Miami?- pregunto la morena que tenía en sus manos un taladro.
Em… no de mmm Nueva York- contesto algo sonrojada al verse descubierta.
Cómo sabías que era de Miami?- cuestiono la rubia nuevamente en un susurro.
Rachel no contesto solo levanto sus hombros intentando restarle importancia aquello, aunque realmente quería correr hacia el segundo piso para pedirle a Quinn que llamara a Santana.
Chicas traeré algo para tomar así… así no interrumpimos el trabajo de acuerdo?-
Por mi ni te preocupes morena-respondió Evony guiñándole un ojo.
Pues yo sí que quiero… agua?-
Ya vuelvo- dijo saliendo finalmente hacia el pasillo.
28 escalones más tarde, Rachel corría hacia la puerta roja con el corazón acelerado y las pulsaciones por el cielo y así como atravesó la puerta del departamento se dirigió sin bajar la velocidad hacia el cuarto de la diversión.
Quinn, Quinn-exclamo exaltada
Hey, hey que pasa porque ta…
Evony está abajo, es la prima de Melisa, viene de Miami tienes que llamar a Santana ya! Dios mio Quinn te das cuenta se está cumpliendo el sueño, se está cumpliendo…
Pero los labios de Quinn la detuvieron, incluso ya no sabía que era de lo que estaba hablando, se había bloqueado de tal manera que sus brazos habían quedado laxos a sus costados y su cabeza levemente inclinada hacia arriba, sintiendo como Quinn buscaba profundizar aquel beso.
Pero su reacción fue demasiado tarde, cuando quiso darse cuenta que tenía que moverse Quinn detuvo el beso.
Lo siento… era un beso o un cachetazo- atino a decir todavía sobre los labios de Rachel- ahora respira y cuéntame que hace Evony abajo- ordeno con suavidad.
Rachel hizo lo dicho por Quinn, respiro hondo para tranquilizar los nervios que la estaban asaltando y finalmente habló- aparentemente Evony es prima de Melisa y está recién llegada de Miami te suena?- ironizó con una mueca de desprecio en el rostro- tiene el mismo tono de voz Quinn y mis entrañas me dicen que es ella-
Tranquila si? Tu baja como si nada, mientras yo llamo a Santana para saber que hacemos- comento mientras buscaba su móvil en el bolsillo de pantalón.
Qué hacemos? En serio, hay que encerrarla Quinn- exclamo molesta levantando sus brazos incrédula por lo que había escuchado.
La quieres encerrar? Y bajo que cargos Rachel? Por agresión en un sueño?-
No me hables con ese tono Quinn Fabray- se encaro hacia la rubia que la miraba con una ceja en alto- tienes razón- suspiró pesadamente- de acuerdo bajaré y hare como si nada hubiese pasado, aunque sea la hermana de ese desgraciado- agregó saliendo de la cocina.
Quinn estaba a punto de llamar a Santana cuando vio como Rachel volvía a entrar a la cocina con paso decidido hacia ella, la agarraba del rostro y le dejaba un nuevo beso haciéndola perder la razón, un beso fuerte, con ganas, incluso podía jurar que el ceño de la morena estaba totalmente fruncido.
Por las dudas que sea el último- musito caminando hacia la puerta nuevamente.
Que responder cuando Rachel se había llevado cada suspiro con aquel beso arrebatador, ninguno había sido profundizado, sólo las fuerzas de sus labios sobre los otros, suficiente para que el cuerpo colapsara.
La vio irse y cuando el vaivén de la puerta cesó se atrevió a llamar a Santana.
San- saludo como siempre lo hacía.
Fabray estoy a punto de… no importa mejor que sea importante- contesto del otro lado la latina con un humor más pesado que el que acostumbraba a llevar.
El sueño de Rachel se está haciendo realidad- fue lo primero que dijo y fue suficiente para captar la atención de Santana que no tardo en llamar Brittany para que escuchara lo que Quinn tuviera que decir.
Habla Quinn con Britt-Britt te estamos escuchando-
Se acuerdan que Rachel soñó a una tal Evony?- pregunto seria y recibió la afirmación de forma inmediata- pues es la prima de la compañera de Rachel y la casualidad de la vida la trajo a nuestro edificio, Melisa y Rachel tienen que hacer unas sillas o algo así y la trajo de paseo- ironizo esto último- me quieren decir que hacemos?- pregunto un poco desesperada.
Baja con ella con alguna excusa, llévales algo de tomar o algo Quinn y hazte amiga de Evony- indico Santana segura y sorprendiendo tanto a Brittany como a la misma Quinn- si te ve y se pone nerviosa y no te habla con fluidez, ya sabrás que es ella y no solo una coincidencia, pregúntale de donde es, hazla caer en su propia trampa rubia- término de explicar.
Quinn resopló visiblemente molesta por esa idea- de acuerdo veré que puedo hacer- acepto refunfuñando.
Britt y yo estaremos en un rato por ahí de acuerdo?-
De acuerdo, hasta en un rato- se despidió con desgano.
Una vez que la llamada termino suspiro con molestia, realmente después de lo que le había contado Rachel acercarse a esa mujer le suponía un dolor de cabeza inmenso.
Miro la hora 5 de la tarde, una merienda sería la excusa perfecta para poder acercase sin levantar sospechas.
Preparo un té de fresa como le gustaba a Rachel y las galletas que ella misma había hecho con las instrucciones de la morena.
Con bandeja en mano se dispuso a salir del departamento cuando por la escalera vio una sombra que bajaba y se alarmó, un escalofrío nada bueno recorrió su espalda y no dudo en dejar la bandeja en el piso y dirigir sus pasos hacia la escalera. Si tenía que luchar lo haría sin nada en las manos, sobre todo cómoda.
Se asomo al principio de la escalera con una mezcla de coraje y miedo en el cuerpo, al llegar pudo ver que en el descanso había una persona mirando hacia la parte baja, al piso de abajo mas precisamente, antes que fuera descubierta pego su espalda a la pared que estaba a su derecha para girarse y poder mirar con su ojo izquierdo sin ser vista.
Cuando volvió a mirar vio que la sombra se acercaba a la baranda de agarre de la escalera y dejaba algo en la parte de debajo de la misma y que se perdía escalera abajo. Un suspiro escapo de su boca y volvió hacia la puerta del departamento donde había dejado la bandeja y se dispuso a bajar las escaleras mirando con recelo aquella parte de la baranda. Tendría que decírselo a Santana.
Entro al taller con una sonrisa de publicidad, hasta que se encontró con que Rachel estaba enseñando a Melisa a usar vaya saber que herramienta rara que ella no conocía con su pecho pegado a la espalda de esa rubia estirada.
Carraspeo para hacerse notar y entro del todo al taller- siento interrumpir- musito apretando los dientes- les traje la merienda, supuse que les vendría bien descansar un poco- agrego para no parecer tan borde.
Rachel sonrió, empezaba a conocer el tono de voz de celos de la rubia- es el que me gusta a mi?- indago estirando su cuerpo hacia la mesa donde Quinn había dejado la bandeja.
Claro, cual otro- contesto guiñándole un ojo, la besaría en frente de esas dos extrañas para dejarles claro que Rachel le pertenecía, pero la verdad era que no lo hacía. Porque primero Rachel no le pertenecía y segundo sería una muestra más de que sus celos la dominaban.
Melisa achicó sus ojos claramente molesta por aquel guiño proporcionado por Quinn y se cruzó entre medio de las dos para cortar con esa mirada que se estaban dando- hola Quinn- saludo la rubia con cara de pocos amigos- Ella es Evony mi prima-señalo a la morena alta- té de fresa? No había algo mas… ingles?- reprocho inspeccionando la bandeja.
Quinn frunció el ceño ante lo dicho por la rubia pero Rachel ni siquiera se inmuto estaba perdida en los ojos de Quinn.
Yo nunca lo probé así que… que mejor que hoy verdad? Y un gusto- dijo una entusiasta Evony mientras le daba dos besos a Quinn para sorpresas de todas las presentes.
Claro sírvete tranquila-atino a decir Rachel tras el mutismo de Quinn.
Mientras las primas degustaban la merienda, Quinn aprovechó para apartar a Rachel y comentarle lo que había visto en la escalera.
Piensas que puso un…?-
No lo sé Rachel, Santana y Brittany están en camino ya les diré cuando lleguen- susurro al oído de la morena mientras verificaba que las primas estuvieran ocupadas con sus galletas de chocolate.
Aléjate si no, no podré contenerme- advirtió Rachel a la vez que su mano derecha se anclaba en la cintura de la rubia con decisión.
Quinn se alejo de su oído para poder mirarla a los ojos, tal vez no lo tendría que haberlo hecho, esos ojos se parecían al más puro de los cafés haciéndole temblar las rodillas. El deseo se podía ver reflejado en las pupilas dilatadas y en la intensidad que llevaban.
Trago saliva algo nerviosa y le dejó un beso en la frente- me voy hacer una amiga- musitó caminando hacia Evony con una seguridad abrumadora tanto que la misma morena que en ese momento mordía unas de las galletas estuvo a punto de atragantarse al percatarse del ímpetu con el que se acercaba Quinn.
Me dijo Rachel que eres de Miami- quiso preguntar pero la rotundidad con la que dijo aquella frase sonó a toda una afirmación.
Si…si soy- trago rápidamente- soy de Miami –
Que te trae a Londres?-curioseo regalándole una sonrisa algo coqueta, demasiado para los ojos de Rachel que ahora intentaba servirse de su té preferido.
Un poco de todo- contesto de manera escueta.
Perdón no era mi intensión…
No tranquila… solo que no sé qué hago aquí todavía- agrego antes de que Quinn pudiera disculparse.
Yo también soy de Miami, de que parte eras tú?- pregunto apropósito, Santana le había dado indicaciones pero que no sabía cómo llevar a cabo.
Eh mmm… de…
No sabes donde vivías?- cuestiono con una risilla divertida, lo último que quería era ponerla nerviosa y se diera cuenta que ella sabía quién era.
South Miami-respondió finalmente y aunque Quinn supo que era mentira lo acepto ya se lo diría a Santana cuando llegara.
Rachel le dio una mirada algo seria como diciéndole que se había dado cuenta de ese desliz que Evony había tenido.
No te aburres aquí, mientras ellas juegan a Bob el constructor?- bromeo de esa manera tan especial que solo Quinn podía hacerlo.
Un poco si- respondió entre risas- pero bueno mi tía supuso que era una buena idea para conocer gente- levanto los hombros para restarle importancia.
Bueno… has conocido al ayudante de santa- miro a Rachel y vio como negaba con la cabeza, ese apodo se quedaría por siempre, maldita latina- y bueno a mi- agregó guiñándole un ojo y Evony no pudo evitar sonrojarse.
Dime Quinn, que hay en Londres para una chica de playa y fiestas?-
No soy de salir Evony, estoy algo grande ya-respondió sin perder su sentido del humor.
Vamos que tan grande puedes ser?-
"Como tu hermano" pensó- 26-
Ya digo yo que no eres grande- afirmo con una sonrisa.
Tu cuántos años tienes?-
22- la misma edad de Rachel.
A punto estuvo de preguntar algo más cuando su móvil comenzó a sonar y no tardo de sacarlo de su bolsillo- Santana-pronunció y el rostro de Evony se descompuso- estas bien?- le pregunto tapando el auricular del teléfono.
Si, si no pasa nada, es solo que- miro a su prima que estaba sosteniendo el esqueleto de metal de una de las sillas en las que estaban trabajando- Melisa tengo que hacer compras todavía- exclamo algo nerviosa.
Si San ahí les abro- anunció Quinn caminando hacia la puerta del taller bajo la expectante mirada de Evony y Rachel que intercalaba la mirada entre Quinn y la morena.
Ni bien Quinn salió al pasillo corrió hacia la puerta del edificio en busca de la latina para explicar todo lo sucedido sin respirar ni repetir.
Cuando por fin dirigieron sus pasos hacia el taller por insistencia de Santana, Melisa salía empujada por Evony que estaba pegada a su espalda como escondiéndose de una manera muy obvia.
Oye Evony, aunque este grande me gustaría mostrarte Londres cuando quieras- grito Quinn apropósito llamando la atención de todas las presentes excepto Evony que solo levanto su mano y mostro su pulgar aceptando aquella invitación por parte de la rubia.
Te has dado cuenta como se puso cuando nombraste a Santana?- pregunto Rachel desde la puerta del taller, mientras cada una de las chicas que estaban ahí miraban hacia la puerta del edificio.
San?- musito Quinn, esperando que la latina que llevaba el ceño fruncido acotara algo.
Donde dices que la viste acercarse?- cuestiono con el rostro endurecido.
En la baranda de agarre que está del lado de la pared subiendo al segundo piso- indico señalando hacia aquella parte.
Santana no dijo nada y camino con paso seguro hacia ese lugar pasando su mano por la parte baja de la baranda de agarre, tratando de localizar algo fuera de lo común, pero lo que consiguió fue un chicle todavía algo húmedo- que asco, que tiene 10 para pegar el chicle en cualquier lado como si estuviera en la escuela- dijo con asco despegándose de la golosina y arrojándola al cesto que estaba a los pies de la escalera.
Pero fue terminar de decir eso y realizar aquella acción para que todas miraran la situación con el ceño fruncido, porque habría pegado ese chicle en la baranda de agarre si tenía el cesto a los pies de la escalera que de igual modo tenía que bajar?
Eso es más extraño-señalo Brittany al cesto y todas asintieron- San?
De acuerdo volveré a tocar ese asqueroso chicle y se lo llevaré a Spencer- prosiguió Santana con cara de asco.
Merendamos, hay té de fresa y galletas que hizo Quinn- comento Rachel para cambiar un poco la tensión del ambiente.
Brittany aplaudió entusiasmada y Santana con el chicle en una mano levanto una ceja mirando hacia Quinn- ella ha supervisado todo el proceso- comento para dejar tranquila a la latina que no pudo evitar sonreír y palmearle el hombro.
No te quites merito han quedado geniales-
Fíjate Rachel se te cae algo por aquí- se burlo Santana señalando a la comisura de la boca de la morena.
Cállate Santana- advirtió Rachel encarándose hacía a la latina que cruzada de brazos y con una sonrisa de superioridad la esperaba.
Vamos ustedes machos alfas, vamos a merendar arriba que las primitas estas no han dejado ni las migas- se interpuso Quinn agarrando de los hombros a Rachel conduciéndola a las escaleras a la vez que Britt repetía la misma acción con Santana.
Había cosas que solucionar o por lo menos intentar entender. El sueño sufrido por Rachel parecía tomar cuerpo, todo de a poco iba tomando sentido, Evony había aparecido y de la mano de la persona que menos se esperaba, incluso la misma había quedado en evidencia ante Quinn y Rachel en varias ocasiones, sin contar su visible estado de nervios cuando Santana apareció.
Tal vez si entre todas trataban de solucionar el rompe cabeza que tenían en frente evitarían que el mismo se hiciera realidad.
Hola que tal?
A los Guest... quién les recomendó mi fic? muero de intriga, tengo que agradecer el detalle.
y después que bárbaro eh, las chicas están al punto de morir y todaaas se quejan, las chicas se besan y nadie dice nada...
Me parece que voy a tomar medidas drásticas jajaja... y definitivamente el beso no fue un sueño...
hasta el viernes! saludos ;)
