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Asco.

Capítulo 2.

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Como él aun no tenía trabajo, un trabajo fijo, se quedaba en casa mientras Sakura regresaba.

Durante el día Naruto recorría todos los espacios que le fueren posibles recorrer y tocar de la casa. Amaba tanto ese lugar, ¿Cómo es que se había alejado de allí?

Se impresionaba cada vez que pensaba en que Sakura había guardado cada una de sus pertenencias, que había dejado cada cosa en su lugar, justo como él las recordaba.

No dejaba de preguntarse por qué Sakura había sido tan buena con él, a pesar de todo lo que él había ocasionado en ella, las heridas, la frialdad, la melancolía.

No lo podía creer, todo seguía igual, cada libro, cada espacio, cada rincón, todo seguía ahí. Esa casa guardaba cada recuerdo de su amor con su esposa, con su novia, con su amiga, con su Sakura.

El rubio recorrió el lomo de los libros con la yema de sus dedos, el sol apenas y entraba por las rendijas de la ventana cuando lo descubrió: encontró aquel cuaderno, insignificante, ni siquiera era muy bonito, era solo un cuaderno que no recordaba. Esa era una nueva pertenencia en la casa, y si iba a compartir la casa de nuevo con su querida exesposa, ¿por qué no podía ser dueño también de aquel cuaderno?...en verdad hubiera preferido no ser dueño de ese absurdo objeto, todo hubiera sido mejor si no lo hubiese abierto y leído.

Sin embargo, eso no pasó, y leyó y leyó hasta el último punto, cada coma, cada tachón, cada ralladura y las sombras de las lágrimas en la tinta. En un momento inesperado y que no notó, la puerta del apartamento se abrió haciéndole notar que sus ojos se habían esforzado al máximo para poder leer en medio de la oscuridad.

Algo extrañada, Sakura encendió la luz del pasillo, se preguntó: ¿Dónde está Naruto?

Los iris azules del rubio se encontraron con los verdes de ella, rápidamente la situación fue clara para ambos, él había sido descubierto husmeando y ella recordó en menos de un segundo el contenido de aquellos escritos…una leve sonrisa de nostalgia se formo en su rostro.

Letras y más letras:

Cada cosa en su lugar. Somos una pareja feliz, tenemos dinero, Naruto es hermoso, tenemos reconocimiento académico, somos felices, ¡Gracias por haberte fijado en mí, Naruto!

Como pareja, creo que afrontamos una etapa de estabilidad, es cierto que me he vuelto un poco más regañona, no lo hago a propósito, lo hago porque hay cosas que pueden mejorar. Un poco malgeniada sí, pero te quiero y soy para ti.

Estancados, pero con amor, eso sí. A pesar de que seguimos hablando, seguimos riendo, algo está pasando con nosotros. A pesar de que Naruto y yo estamos casados, siento la necesidad de obtener reconocimiento de su parte, es decir, yo sé que sus amigos y familia saben de mí, pero es que falta algo, ¿qué pasa mí amor?, ¿ya no te parezco tan bonita?, ¿por qué temes decirme las cosas Naruto?

No sé hace cuánto está pasando esto, pero el sentimiento de vergüenza no se va de mi. Creo que Naruto me engaña…esas llamadas misteriosas, esos vacíos de tiempo…no quiero parecer una loca, pero estoy enloqueciendo.

He leído cosas que me han hecho sospechar. Una tal Hinata Hyuga está teniendo conversaciones constantes con Naruto. Parece que es una chica que conoció en la facultad de medicina, bueno, eso es lo que me ha dicho él. De todas formas me queda una inquietud y es: por qué te relacionas con alguien que acabas de conocer, quiero decir, ¿por qué se compartieron números telefónicos, correos electrónicos y redes sociales?

¿Qué ha sido eso?, ¿qué hice?, he indagado en la privacidad de Naruto, no sé cómo sentirme. Naruto mantiene conversaciones con varias personas, estas conversaciones a mí parecer son comprometedoras, ¿por qué le dice a ellas las cosas que debería decirme a mí?, Desde cuándo no soy nadie en tu vida Naruto… ¿qué debo hacer?

Fingir no está bien, me siento mal, en verdad enloquecí. Es una crisis… ¿cierto?, pero de ella podemos crecer. Todo ha sido negado por él, no hay amoríos a escondidas, no hay otras, solo era búsqueda de un supuesto afecto que no le daba yo, ahora estamos dándolo todo por mejorar, ¡mucha suerte, me esforzare al máximo!

"Extraño tus besos", decía él. NO puedo olvidar esa frase en especial, ¿qué significa esto Naruto?, pregunté, él respondió que se habían besado solo una vez hace muchos años, mucho antes de conocerme a mí, ¿cómo así?, ¡fácil!, supuestamente una amiga de la infancia (ahora es una amiga de la infancia, antes era una recién conocida). Decido creer esa falsa explicación. Pero luego me preguntó ¿cómo se extraña algo que se tuvo una sola vez?, ¿cómo se conoce el sabor de un solo beso?, ¿cómo le dices eso a alguien si actualmente compartes tu vida con una mujer? Eso es irresponsable, creo. Eso es mentira.

Se supone que le estoy dando paso al perdón, entonces por qué no puedo olvidar esas palabras escritas allí, ¿cómo te perdono?, apenas logro comprender la magnitud y el verdadero significado de lo que pasó. No te puedo perdonar, te odio, me haces llorar, me rebajaste a unas personas que no tienen nada que ver conmigo, me comparaste, me haces sentir fea.

Hoy ha sido un día muy desagradable, le he visto a él y a ella, cómo explicarlo, cómo justificarlo. Nuevas conversaciones durante nuestro tiempo de crecimiento y perdón, ¿por qué si estamos mejorando, sigues hablando con ella? Algo ha de tener esta Hinata. Lo que seguro no tiene son estudios universitarios, porque de lo que me acabo de enterar es que la conociste en la fila del banco, trabaja en un banco, no es que esté mal trabajar ahí, pero me estás comparando con ella… ¿no soy suficiente para ti?

Me molesta mucho, tú eres todo un hombre de éxito, una persona importante, y creo ser una mujer que merece estar a tu lado… Naruto, vámonos de vacaciones amor.

Las vacaciones han sido un verdadero fracaso. He permanecido demasiado desconfiada. Tú has hecho algo que no había pasado durante 10 años, me has dejado abandonada por casi una hora en dos oportunidades diferentes, te has ido a hablar con tu celular…seguramente con alguien más que ambos intuimos saber quién es.

Hemos terminado esta relación. Esto no se trata de tolerar el irrespeto, te amo, te adoro, te quiero pero yo no merezco esto.

Hoy ha sido el día anunciado y anticipado. Te he seguido Naruto, he seguido tus pasos durante tres días, te he visto, te he visto la primera vez, recogiendo a esa mujer, besándola, y he pensado que una mujer madura e inteligente como yo, podría aceptar y reconocer que Hinata Hyuuga en todo caso era una mujer hermosa, joven y atractiva. Que yo Sakura, podría aceptar que un error lo comete cualquiera, y que el hecho de que un hombre se sintiera atraído por otra que no es su pareja, es la cosa más normal del mundo. Podía aceptarlo, y esa fue la conclusión de mi primer día de espionaje.

Al anochecer llegaste a casa y me abrazaste, me hiciste el amor, y en verdad pensé: Naruto me ama, esta relación se puede salvar.

Segundo día de espionaje: La recoges, la besas, la llevas contigo a todas partes, al parecer ella ya no trabaja en el banco, porque te acompaña todo el día, con una sonrisa, agarrada de tu mano. La llevas al trabajo, la llevas al restaurante, tus amigos hablan con ella y saludan como si la conocieran de toda la vida, las besas delante de ellos. ¿Eso no te avergüenza?, quiero decir, todos saben que estás casado conmigo…

Cuando llegas a casa, me siento tan dolida que mis expresiones demuestran enojo, ¿qué sucede Sakura?, me preguntas, ¿tú me amas Naruto?, interrogó, ¡Pero claro mi amor, qué cosas preguntas, te amo con todo mi corazón!

Tercer y último día de espionaje: Alo, ¿Jiraiya-sensei?, ¿cómo está?; Si, habla con Jiraiya, ¿con quién hablo yo?; Con Sakura de Uzumaki; ¡Sakura-chan cuánto tiempo!, ¿regresaste con Naruto?; ¿Cómo así Jiraiya-sensei?; que no te habías separado de Naruto, hace un buen tiempo…bueno, de eso me había enterado, que ya no vivías con él; ¿pero…de qué está hablando sensei?, yo sigo viviendo en casa con Naruto, como su esposa…; oh, Sakura-chan, lo siento, quizá aun no has superado la separación, pero eso no importa, tu eres una mujer muy hermosa, seguro que encuentras a alguien muy pronto…aunque después de tanto tiempo separados, creo que cometí un error…olvida todo lo que dije. Fin de la conversación.

Que Naruto y yo estábamos separados, ¿pero qué estupideces está diciendo ese viejo loco?...30 minutos después de hacer varias llamadas a diferentes amigos y familiares cercanos de Naruto, me di cuenta de que todos coincidían en esa locura: supuestamente Naruto y yo, ya no convivíamos juntos hace cinco meses.

¿Cuándo deje de ser la esposa de Naruto ante la sociedad?, ¿por qué nadie me dijo nada?...

Naruto llego a casa y me encontró tumbada en el sofá, llorando, ¿qué tienes mi amor?, preguntó. Por favor Naruto, dime toda la verdad, le rogué entre lagrimas. No sé cómo le mire, pero él lo sabía, él sabía que yo sabía, y entonces me lo contó todo. Hicimos el amor por última vez (no sé si fue hacer el amor, o tener sexo). Luego de eso tú has tomado la iniciativa y te has marchado de casa, Naruto, me abandonaste.

Por ahora, las letras habían terminado. Él Ya no podía seguir leyendo, hurgando en la privacidad de la pelirosa.

Hola Naruto. Había olvidado ese cuaderno –informó la pelirosa mientras dejaba su abrigo sobre el perchero. Con demasiada calma siguió al baño, lavo sus manos y posteriormente, puso su pijama. -¿Ya comiste Naruto?-

No he comido Sakura. – Naruto estaba descolocado y tembloroso puso el cuaderno donde lo había encontrado. No se explicaba cómo ella podía actuar tan naturalmente, si él ya había encontrado todo lo escrito allí, la rabia que ella sentía por él. Había entendido como la había lastimado progresivamente. Lo entendía y se sentía culpable. Aunque aún le faltaban muchas páginas por leer y aquel cuaderno era grueso.

Ven, te prepararé algo delicioso, amor. –dijo la pelirosa sonriendo.

"Soy un imbécil, cómo pude abandonar a Sakura-chan, cómo la hice sufrir tanto. Ella no se merecía todas esas mentiras", se dijo el rubio.

Lo cierto es que en la cabeza de Naruto la versión era otra, y si alguien le preguntaba, su historia era más sencilla que todo aquello que atormentaba a Sakura. Las razones de la infidelidad eran sencillas: era algo que siempre había hecho.

Naruto recordaba varias ocasiones en las que había logrado acostarse o entablar relaciones con otras mujeres sin que su novia y luego esposa, se enterará.

Para nada se consideraba una persona mala. Solo era un hombre, un hombre con gusto por las mujeres, un hombre que se cansa de una relación pero que no es capaz de decir a su compañera que se quiere ir.

A final de cuentas, ¿por qué debía alejar a Sakura-chan, si él la quería?, ¿por qué debía dejarla si la amaba?

Aunque claro está que para él la definición de amor no era la misma definición absurda, patriarcal y posesiva de Sakura y de en general las mujeres. Para Naruto, amar significaba tener una mujer fija, tener una amiga para siempre, alguien que le perdonara, alguien ante quien él podía comportarse cariñoso, como no lo hacía con nadie más, y si bien es cierto que ocultaba algunas cosas, nadie le podía quitar a Sakura el privilegio de ser la mujer que él amaba, como nadie le podía quitar a él el tesoro hallado en Sakura, su amor, su hermosa, su amiga, su amada, su por siempre esposa.

Recordaba en especial aquella aventura con Ten-ten. Una chica vieja, gorda y fea. O por lo menos es así como se la había descrito a su novia Sakura. Ten-ten era compañera de la universidad, quien en algún momento compartió más tiempo entre almuerzos, trabajos y llamadas, más que con su novia.

Ten-ten no era bonita, pero era mujer a fin de cuentas. Era divertida, le gustaban otras mujeres, y para completar estaba comprometida, convivía con su pareja, un pobre diablo llamado Lee.

Un poco más de un año duro la relación clandestina que mantenían, y ni el pobre diablo del prometido, ni la confiada pero conflictiva Sakura, se dieron cuenta de que en aquella aventura, Naruto y Ten-ten habían hecho y deshecho.

Fotos, paseos, llamadas, almuerzos, peluches, ranitas, viajes, desnudos, de todo habían hecho juntos.

Y si Sakura no se daba cuenta, ¿cómo por qué tocaba contarle?, y si la pelirosa emitía algún descontento, Naruto ya había identificado cómo librarse del problema: haciendo que Sakura se sintiera la culpable. Y es así como hizo creer a Sakura que era una mala persona, una perra, una mala mujer, una persona que merecía ser agredida, por el solo hecho de fijarse en otros hombres y compartírselo a su novio; mientras que él, se revolcaba, se besaba, se escondía, se relacionaba, se involucraba con Ten-ten.

¿Por qué debía perder a Sakura-chan si la amaba?

Las cosas con Hinata, eran harina de otro costal, sin embargo, no diferían más que en dos cosas: 1. Hinata se había quedado embarazada; 2. Sakura le había descubierto.

Sin embargo eso no cambiaba sus sentimientos. Naruto amaba a Sakura-chan.

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Esto es algo que he venido escribiendo a lo largo del último año y que probablemente siga un curso igual, producto de situaciones difíciles y estancadas por aquella supuesta felicidad.

Muchas gracias por leer mi berrinche, mi desilusión.

He estado muy desconectada de Fanfiction, así que si este tema ha sido tratado por alguien más, será una simple casualidad.

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