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"My Girl"

Circunstancias extremas conllevan medidas extremas verdad? Finalmente era 18 de diciembre, no sólo era un día en el almanaque de cualquier persona, sino que también era el día de la exposición de Rachel, aparte de su cumpleaños, pero esto último parecía no ser tan importante, o eso pensaba la morena.

Era una mañana más, fría como casi todas las de Londres, una mañana más en la que Quinn amanecía agarrada a la cintura de Rachel como si fuera una posesión preciosa, pero acaso no lo era? Como nunca, Rachel llevaba casi 40 minutos despierta, esperando que su novia, la mujer que dormía como si nada a su lado se despertara para desearle primer feliz cumpleaños, porque en eso habían quedado, cumplía 23, pero era su primer cumpleaños en Londres.

Aparentemente Quinn no estaba por la labor de despertar o eso era lo que le estaba haciendo creer a Rachel, eran alrededor de las 8:30 am y si mal no recordaba la morena tendría que estar en el salón de exposiciones de la Universidad a eso de las 10 am, ¿qué era lo que finalmente Rachel Berry iba a exponer?, simple, su diván, su amado Chaise Lounge rojo pasión inspirado en nada más ni nada menos que en Quinn olvida cumpleaños Fabray. Junto con una mesa triangular negra y sus sillas haciendo juego, toda una pieza minimalista, había estado día y noche, cortando placas de aluminio, pintando, martillando, atornillando y sudando como una esclava para que aquellas piezas quedaran perfectas, como lo estaban.

Quinn tenía un plan, que haría volver loca de ansiedad a su chica, a su pequeña morena que se hacía la dormida entre sus brazos, ya saben que la rubia era adicta a los despertares de Rachel y los conocía a todos y cada unos de ellos, por lo tanto bien sabía que la morena que olía a coco y mezcla de vainilla estaba bien despierta, aparte porque no dejaba de mover su pie sigilosamente.

Para cuando se hicieron las 9 am Rachel se empezó a remover para deshacerse del agarre de Quinn y desafortunadamente para ella, la rubia simplemente se dio vuelta hacia el otro lado, ignorando por completo la falta de Rachel entre sus brazos. Detalle que por supuesto llamo poderosamente su atención, pero no tenía mucho tiempo, debería darse una ducha, cambiarse y dirigirse al salón de exposición, eso era algo que tampoco entendía, la exposición recién empezaba pasadas las 16 pm por lo que estar a esas horas tan tempranas de un frío sábado no le hacía mucha gracia. No le hacía gracia para nada.

Entró a la ducha y se baño tranquilamente, para cuando salió a cambiarse así como dios la trajo al mundo con la más baja intención de provocar un poco a su novia que suponía se encontraría dormida, lo que encontró fue la cama deshecha y una nota. Una mísera nota.

"Susan me llamo y tuve que salir, te Quiero Q"

Ni siquiera un "Feliz cumpleaños" se digno a escribir, busco su móvil con la intención de hacerle saber que nadie era capaz de amanecer a su lado en el día de su cumpleaños sin decirle mínimo "Buen día", que era lo que más deseaba, un simple buen día, con un tierno beso, que seguro y se convertiría en algo más, y así llegar a un excelente Feliz cumpleaños, pero no, nada de eso, lo único que recibió a cambio fue la cama vacía, y una nota aún más vacía que la cama. Tan enfrascada estaba en el reproche monumental que le iba a gritar a Quinn Fabray que no se dio cuenta que el móvil de esta sonaba sin cesar en la mesita de noche.

Suspiro pesadamente, tiro su móvil en la cama y decidió cambiarse para ocuparse de cosas más importantes, llegado el momento Quinn Fabray tendría que verse con la furia incontenida de Rachel Berry y ahí sí, sálvese quien pueda.

Mientras tanto en una calle común de Londres tres amigas desayunaban entre risas en un bar que las resguardaba de las bajas temperaturas, ajenas al huracán que se estaba a punto de desatar.

No puedo creer que no fuiste capaz de decirle "Buen día"-río Santana mientras revolvía su café.

Y has dejado tu móvil-agrego incrédula Brittany.

Tengo este de repuesto, solo tiene el número de ella y el de ustedes-contesto mostrando el aparato en cuestión.- saben que me va a gritar y no me va a dejar hablar verdad?-

Santana y Brittany solo asintieron con un ligero movimiento de cabeza.

Pero cuando vea el regalo va a morir de amor- razono Britt con mirada enamorada.

Espero que vea el regalo antes de matarme y tirarme al rio Tamesis- suspiro con su café en la mano.

Todo va salir bien, estaremos en su exposición, conteniéndola, seguramente nosotras tendremos que soportar cada uno de sus gritos y reproches, mientras tú juegas a las escondidas-esa era la manera que Santana tenía de reprochar pero de tranquilizar a la vez a Quinn.

Sí querían desquiciar a Rachel, para que antes de que termine el día sorprenderla de manera tal que nunca en su vida se olvidaría de su primer cumpleaños en Londres.

Para ese entonces Rachel estaba descargando toda su ira contra cada persona que se acercaba a ayudarla y osaba poner las manos sobres sus preciadas obras de arte. Había algo que destacaba a nuestra morena, era absolutamente confiada y segura sobre su trabajo, si era algo que ella había hecho con sus manos no existía ser en el planeta tierra que pudiera contradecir que no fuera excelente, perfecto o brillante, salvo, Melisa Ross.

Desde que Rachel la había excluido de su vida, la rubia versión inglesa de Kate Upton no sabía más que intentar para llamar su atención, así comenzó a fastidiar los proyectos de Rachel, lo intentaba, pero nunca podía ni siquiera se asemejaba. Si Rachel hacía una perchero en forma de espiral, ella hacia una réplica más pobre, si Rachel hacía un juego de living de estilo vintage, ella trataba de hacer lo mismo, pero la calidad en el trabajo de la morena era impecable, Rachel estaba en cada una de las cosas, en las medidas justas, en los colores, en las dimensiones, en los estilos todo, nada se le escapaba, incluso el profesor Snow en una ocasión le pregunto qué color usaría para que su salón donde la luz escaseaba se viera iluminado al pintarlo. Esas atenciones por parte de su profesor favorito hacían sentir a Rachel y por supuesto a Quinn orgullosas.

Pero ahí estaba, frente a la última persona que quería ver el día de su cumpleaños, con un impecable vestido color azul (inapropiado para la ocasión) y con una reluciente sonrisa.

Creí que Quinn estaría como guarda espaldas detrás de ti- espeto mordazmente Melisa a penas llego al lugar que se le había asignado a Rachel.

Creí que eras un poco más creativa como para crear algo innovador, pero veo que nuevamente te has terminado copiando- replico concentrada en cómo estaban distribuidos los muebles, se había arriesgado en decorar las paredes de un rosa suave, un especie de rococó, que hacía resaltar al negro de las sillas y la mesa, pero no tanto así a su hermoso diván.

Te crees muy importante verdad? La novia de la escritora número uno de Inglaterra, con tu aire distendido propio de Nueva York, crees que nosotros somos menos que tú?- pregunto apretando los dientes y encarándose a Rachel que la miraba sin que se le moviera un pelo.

Melisa… si sientes que eres menos ese no es problema mio, sí, es una competencia y sí, soy la mejor, porque tu mesa replica de segunda mano de la mía, tiene mal las proporciones- contesto sin perder la calma, algo extraño en ella que estaba teniendo un día un tanto especial, con la falta de la rubia a su lado.

Melisa rio sarcásticamente mirando su lugar en la exposición- sabes Rachel, hoy sólo serás una más del montón, ni siquiera la guarda espaldas de tu novia está aquí en un día tan importante- y el rostro de Rachel contrariado ante lo dicho por Melisa fue lo único que necesito la rubia para saber que ese era un tema sensible.-no me digas que se olvido de tu cumpleaños?- pregunto entre carcajadas- oh por dios Quinn perfecta Fabray arruinó por completo tu día verdad?-

Sabes qué? Porqué no te largas a tu puesto y lo terminas de arreglar así por lo menos tienes la oportunidad de quedar en segundo puesto- decir que Rachel estaba enojada, era el eufemismo del año, estaba que se la llevaba el mismísimo demonio pero no iba a dejar de ser una profesional justo el día más importante de su carrera.

Por otro lado Quinn Fabray estaba nerviosa, eran muchas horas las que se había ausentado y no quería ni imaginar cómo estaría Rachel, su chica, su morena, su amor, porque si, Quinn aprendió que no había nada más adorable que decirle al oído todas esas palabras a Rachel y sentir como el sonrojo se apoderaba de sus mejillas, tornándolas levemente más cálidas.

Estaba enamorada hasta las trancas, no había vuelta atrás, ni siquiera pensaba en dar marcha atrás, por primera vez en su vida era feliz, tenía amor, y del verdadero, ese que cuando ves a los ojos de la persona que amas te ves reflejado, ese que cuando la persona que amas te besa hace que se te aflojen las piernas, ese que cuando la persona que amas te acaricia la mejilla y hace que se te cierren los ojos como si de ese modo la caricia durara por siempre, o fuera más profunda.

Estaba enamorada, enamoradísima por primera vez o vez primera como más le guste, de la persona que jamás pensó que llegaría y estaba segura que el sentimiento era mutuo.

Por eso necesitaba que ese día marcara la diferencia de su relación, aunque estaba segura que el mejor día de su relación sería el día que hicieron el amor por primera vez, ese era el top 1 de su top 1.

Era arriesgado, no sólo eso, estaba en el fino límite de convertirse persona no grata de Rachel Berry si no fuera por el amor que le tenía, eso era de gran ayuda para seguir adelante con su plan. En qué consistía, bueno ya se van a enterar, por el momento sólo deben saber que, Rachel estaba siendo escoltada por Santana y Brittany mientras Quinn veía todo desde una posición lejana, no podía perderse el día en que su chica, arrasaría con todas las criticas y se llevaría el primer puesto junto con esos 25 mil billetotes, no había duda que el recuadro de exposición de su novia, era el más visitado, porque simplemente era el mejor trabajado.

Si gana, le daremos una beca completa para que termine la carrera aquí-si aquella voz para Quinn era inconfundible, no era más ni nada menos que la rectora, su tan bien conocida ex cuñada.

Peyton-susurro Quinn que no podía creer que la hubiera reconocido llevando aquel ridículo sombrero y esa horrible gabardina de segunda mano que Santana le había dado.

No entiendo que haces mirándola de lejos, sabes que es su cumpleaños?- Peyton seguía siendo Peyton pensó Quinn.

Cuáles son las probabilidades de que no gane, es la expositora con más visitas desde que llegué- quiso saber ignorando por completo la ironía de la ex de Noah.

Que Melisa Ross hizo un trabajo muy parecido-levanto la mano al ver que Quinn estaba a punto de replicar- se nota que el trabajo de Rachel es perfecto en comparación, pero que Melisa haya hecho el mismo sólo le resta punto, los jueces lo pueden tomar como plagio por la idea-finalizo cruzándose de brazos y mirando donde Quinn tenía la mirada, a la exposición de Melisa.

Sabes que desde un tiempo concreto para acá se ha copiada de todos sus trabajos verdad?- preguntó con el ceño fruncido y la voz queda.

Lo sé, tengo los informes del profesor Snow, si se queda la hará su ayudante de cátedra- respondió con lo que parecía ser una sonrisa, pero viniendo de Peyton eso era algo que sencillamente no ocurría.

Porque me dices todo esto?- de repente tanto amiguismo a Quinn le llamo la atención, como es que dicen, cuando la limosna es grande hasta el santo desconfía?

Vamos Quinn, Rachel es la mejor alumna que tenemos…

No Peyton, tú me odias simplemente porque Noah es mi hermano y porque no están más juntos- la corto en seguida, con el rostro endurecido.

Yo… puede que tengas razón, como puede ser también que él y yo hayamos vuelto-susurro lo último un tanto avergonzada y Quinn solo pudo abrir los ojos tan grande como su boca.

Imposible-musito incrédula.

Yo… fui de vacaciones a Australia y… me lo cruce en un bar, hablamos, bebimos…

Y déjalo ahí de acuerdo? no quiero imagines en mi cabeza que pueden traumatizar hasta a mis hijos-ahí nuevamente su humor, y por primera vez en su existencia Peyton sonrió genuinamente, lo que hace el amor con las personas, pensó Quinn.

De acuerdo, sólo quiero que sepas que por más que nosotros estemos intentándolo de nuevo, no es por eso todo lo que te conté de Rachel, ella realmente se lo merece, tiene visión pero sobre todo, pasión con lo que hace-espeto mirando como la sonrisa de Rachel se mantenía intacta en su rostro y mientras mantenía una continua conversación con sus amigas, no dejaba de atender a cada persona que observaba lo que ella había creado.

Si lo lástimas otra vez… yo misma cambiare a Rachel de Universidad y me haré cargo de que pagues por romperle el corazón a mi hermano quedó claro?- una vez si, dos no, y Quinn lo tenía claro, ella tenía los medios y los recursos para conseguir que cualquier Universidad de Inglaterra admitiera a Rachel.

Quédate tranquila… porque no estás con ella?- tal vez esta era lo que primero quiso preguntarle, pero era una pregunta un tanto personal para después de tanto tiempo sin hablarse.

Yo… yo le tengo una sorpresa por su cumpleaños y no puede verme hasta que termine la exposición- contesto con un dejo de timidez en su voz.

De acuerdo, bueno em… voy hacer mi trabajo entonces-espeto empezando a caminar hacia la multitud de gente.

Peyton-grito entre dientes Quinn- guarda mi secreto si?-

Faltaba más- respondió nuevamente con una sonrisa en su rostro.

La exposición continuo, con gente que iba y que venía, con gente que miraba, que preguntaba, que tocaba para desagrado de Rachel, pero sobre todo había gente que felicitaba, a nada más ni nada menos que a nuestra morena, que desde que había dado comienzo la exposición, no había podido evitar sonreír, primero por los halagos de sus amigas/madres, segundo por cada "espectador" que parecía maravillado por lo que sus ojos veían.

El muestreo daba por finalizado, para dejar paso a una defensa de cada diseñador ante un exigente jurado, una defensa exclusivamente sobre su trabajo, como lo habían realizado, en que se habían inspirado. Para Rachel todo estaba claro, desde el primer momento, el diván estaba inspirado en el puro deseo y ella no tendría ningún tipo de reparo en hablar y expresar de manera concreta que fue justamente lo que la llevo a crear aquella exquisita pieza.

Santana estaba nerviosa, Brittany estaba aún más nerviosa y los Berry que estaban al teléfono con la latina eran los más nerviosos, pero Rachel parecía que estaba viendo una película en la comodidad de su casa, como si nada especial a su lado estuviera ocurriendo, Rachel estaba como Quinn, no eran creídas, no era por creerse más, simplemente estaban seguras de que llegado el momento de la morena, ella sabría que palabras decir pero lo más importante, su trabajo, sus diseños hablaban por si solos.

Se quedan quietas o se van con Quinn- exclamó en un susurro Rachel desconcertando por completo tanto a Santana como a Brittany-creen que es normal ver a una rubia escondiéndose en una horrenda gabardina de "detective"-hizo la seña con los dedos a la vez que giró los ojos, Rachel era consciente de que la rubia estaba a su lado, como también era consciente que algo se traía entre manos.

Brittany miro a Santana y Santana miro a Brittany mientras del móvil se escuchaba un "oh por dios".

Rachel ella…

Cht… supongo que es una sorpresa-musito centrándose en lo que Melisa intentaba justificar- ni ella se cree esa mentira, la nueva moda en Francia? En serio? Que piensa que el jurado no sabe las tendencias globales, por todos los cielos-

Ninguna se atrevió a decir nada, Rachel llevaba el ceño fruncido esperando que llegara su momento, entonces todo lo dicho por Melisa quedaría en el olvido, en el lugar más recóndito de la mente de esos jueces.

Quinn estaba a la espera, ansiosa por ver como su chica, en el día de su cumpleaños se lucia en frente de más de cien personas.

Y finalmente llegó el momento ansiado por todos, el momento en que Rachel defendería su trabajo con capa y espada.

Pase la señorita Rachel Berry por favor-pidió una mujer rubia de unos 50 años con unos lentes a mitad de su nariz, para que los usaba si ni siquiera la ayudaban a ver a esa altura?

Rachel aliso su falda negra, acomodo su camisa blanca y con un simple movimiento con su pelo hipnotizo a todo aquel que se encontrara en el salón. Una vez sentada en la silla acusadora, llamada así por Brittany las preguntas dieron comienzo.

Señorita Berry, sería tan amable de explicarnos en que se baso para crear ese exquisito Chaise lounge?- Peyton fue la encargada de dar el pistolaso inicial y con una sonrisa de publicidad y una seguridad inigualable Rachel dio comienzo a una larga explicación.

Entonces, creo que no sólo trasmite el deseo reprimido de un amor que se está descubriendo, sino también la ternura, está basado en la imagen de una perfecta mujer, que es una simple tentación y por lo tanto no podía llevar otro color que no sea el rojo-así finalizaba Rachel casi después de 10 minutos, dejando a cada persona de aquella exposición con la boca abierta, hasta que alguien no se sabe precisamente quien comenzó a aplaudir, no hubo titubeos, ni vueltas, ni pausas, incluso ni respiros. Rachel berry se había lucido con todas las letras y cada persona que estaba ahí apoyándola estaba llena de orgullo.

Creo que haremos una pregunta más y será suficiente-indico nuevamente la señora de los anteojos de adorno- cuál es la diferencia entre su pieza de comedor con la de la señorita Ross, a simple vista parecen idénticas, deme su versión-pidió con calma, tal vez segura de que Rachel sabría cómo responder.

Yo no estoy en posición de decir si mi trabajo es mejor que el de otra persona, para eso están ustedes, pero elegí el color, porque es sobrio, me inspire pensando en mi futuro hogar… imagine algo fuera de lo común con un sentido del juego incorporado, si se acercan podrán ver como las dimensiones están tomadas de tal manera que es imposible que nadie toque a nadie, y que al sentarse se sienta lejanía, pero a la vez saberse cerca, me entienden?-pregunto al ver como cada unos de los jueces que estaban delante de ella, estaban perdidos en sus palabras, en su entonación, en vaya saber qué cosa de Rachel, después de recibir un asentimiento decidió continuar- creo que para entenderme deberían sentarse, y comprobar lo que les dije- y así con un leve movimiento de sus brazos invito aquellos severos jueces a que probaran su teoría.

Peyton se sentó en el extremo más alejado y a la vez más estrecho, la mujer de anteojos, en el otro extremo y los demás jueces en los laterales. Inspeccionaron cada rincón de aquella mesa, con la comodidad de las sillas, se sentía raro, pero placentero, incluso era un juego óptico que se podía apreciar, a simple vista estar sentado donde se encontraba Peyton parecía incomodo y estrecho, pero en realidad tenía el lugar indicado para apoyar sus codos, tener su copa su plato y los cubiertos sin necesidad de verificar si algo fuera a caerse. Era perfecto.

Creo que si hicieron la prueba con Rachel, lo justo es que lo hagan con la mía también- Melisa exigió en seguida que vio que los jueces se levantaban y asentían murmurando cosas entre ellos.

Peyton rió suavemente acercándose hacia donde estaba Melisa, y la miro fijamente pero sin faltarle el respeto o parecer inapropiada (como su vestido)- como usted quiera- respondió y se dirigió hacia el mismo lugar que había ocupado en la mesa de Rachel.

Un completo fracaso, el extremo era tan estrecho que era incomodo hasta apoyar sus codos e incluso cada una de las personas ahí sentadas chocaban sus rodillas con las otras, sus codos entre sí, un desastre desproporcionado.

Es más que suficiente-musito seria Peyton levantándose de la mesa de la tortura y el resto del jurado la siguió.

Una vez de vuelta a sus puestos originales, pidieron que le dieran unos minutos para deliberar sobre quién sería el ganador.

Todo se volvió silencio, Santana estaba agarrada del brazo de Brittany, mientras que esta sostenía la mano de Rachel quien a su vez miraba cada tanto hacia donde Quinn, no lo podía evitar y la rubia era consciente de que Rachel la estaba mirando, pero ella seguía ignorando ese hecho, nada arruinaría su plan nada. O eso creía ella.

Damas y caballeros, primero queremos agradecerles por brindarnos su talento, estamos seguros que serán grandes diseñadores si siguen por este camino, pero es momento de anunciar al gran ganador de la noche-anunció la mujer mayor con la voz segura, con el típico sobre blanco como si guardara el ganador del Oscar o algo así, tal vez a nivel diseñadores sería así de importante.

Queremos felicitar por su inspirador discurso, por su innovadora visión pero sobre todo por la pasión al hacer su trabajo, en años de vida que llevo haciendo este trabajo había visto tanta vida y amor en los ojos y en la voz de una persona, queremos anunciar que la ganadora de esta gala es la señorita Rachel Berry-

Sí esa es "Mi Chica"- el gritó incontenible de Quinn en aquel salón hizo que todos se dieran vuelta a mirarla, sí, para ella era la metedura de pata del año y que suerte que ya terminaba, pero para Rachel aquel arranque sin medida era lejos lo mejor del día.

Podemos continuar?- pregunto Peyton con una sonrisa viendo como Quinn levantaba el pulgar indicándole que siguiera con el protocolo.

Quinn había huido a su auto, mientras Rachel recibía su premio junto con Santana que se encargaba de decirle a todo el mundo que era hija de ella, Brittany era la ahora encargada de hablar con los Berrys que no paraban de llorar emocionados por lo que su hija estaba pasando.

Así sin dar demasiadas vueltas salieron del salón de exposiciones de la Universidad en busca de Quinn, que por supuesto ya había huido lo más rápido de ahí.

"Hora de dar comienzo al plan" fue el mensaje que recibió Santana a penas salieron a la fría noche de Londres.

Vamos a cenar?- pregunto Santana guiñando un ojo a Brittany para que esta se diera cuenta que era hora de comienzo a la sorpresa.

Si quiero pizza- grito entusiasmada- pero vamos a lo de Luigi´s – pidió de esa manera que nadie podía decirle que no.

Yo prefiero volver a casa y hablar con Quinn, necesito… quiero estar con ella, pero no me…

Nada de rubias huecas-se apresuro a decir Santana y rápidamente agarro del brazo a Rachel y la metió en el auto.

Desde la Universidad hasta el destino no había más de 10/15 minutos, pero necesitaba distraer a Rachel así que pasaron, por Tower Bridge a paso de hombre, luego por el Big Ben donde Brittany insistió en bajarse, vaya saber uno para que, hasta que llegaron a destino, ¿cuál era el destino? Fácil, el London Eye.

Que hacemos aquí?- pregunto rápidamente dándose cuenta que estaban muy lejos del restaurant donde quería ir Brittany.

Demos una vuelta, y luego vamos a lo de Luigi´s-índico bajándose del auto empezando una ligera caminata hacia aquella inmensa rueda compuesta por capsulas transparentes que permitían las mejores vistas de una de las ciudades más encantadoras de Inglaterra.

Rachel no tuvo opción, no podía decirle que no a ninguna de aquellas mujeres que crease o no habían hecho muchísimo por ella y ahí estaba subiéndose a una capsula que subiría hasta donde ella no quería ni pensar que altura con sus dos amigas.

Las vistas son impresionantes- exclamo al ver como el Buckingham Palace se veía no tan lejos y si en todo su esplendor.-pero como han conseguido que pasemos cuando hay que hacer fila, y mmm que me están ocul…

En ese momento su móvil comenzó a sonar y en la pantalla aparecía un corazón con la leyenda "My Girl" sonrió tontamente a la vez que veía como sus amigas se dirigían hacia la otra punta de la capsula para que Quinn finalmente pudiera ser regañada.

Hola?- susurro

Primero déjame decirte qué, no me perdí tu exposición, estuviste excelente pero eso ya lo sabíamos, segundo lo siento, siento haber desaparecido en este día tan importante, sé que habrá sido…

Mejor que tu regalo sea bueno Fabray, porque el tu y yo, juntas no alcanzará-interrumpió mordiéndose el labio, aun siendo consciente de que no podía provocarla.

Solo tienes que mirar hacia abajo, sé que le tienes miedo a las alturas, pero sabía que morías de ganas por subirte… avísame cuando tomes valor- y sin más corto la llamada.

Santana estaba siendo abrazada por Brittany mientras la observaban con una tierna sonrisa, asomarse para mirar hacia abajo no tendría que suponerle un gran problema, pero a una persona que sufría de miedo a las alturas les puedo asegurar que sí.

Guardo su móvil, apretó sus manos y con paso lento juntando todo el coraje del mundo se acercó hasta el cristal que tenía en frente, desde ahí no veía más que edificios y el río, trato de ver más allá de lo que sus ojos le permitían pero nada encontró.

Creo que deberías probar con este lado-espeto divertida Brittany que había sacado una cámara de vaya saber donde, dio media vuelta y se acerco de manera dudosa hasta donde le había indicado Britt.

Una vez en el lugar Santana susurro- Hacia la derecha, busca entre los árboles.

Y justo ahí donde la latina le había dicho, en medio de la calle aparecía una rubia con lo que creía que era un vestido negro y un abrigo del mismo color, su pelo suelto cayendo por sus hombros con unos divertidos bucles que la convertían en la mujer más adorable del planeta.

Sonrió por supuesto al verla, entonces recordó lo que Quinn le había pedido, busco su móvil en el bolso y rápidamente la llamó.

Si pretendes que vayamos a cenar…

Cht Rachel… sabes nunca me imagine haciendo esto por nadie, simplemente porque… porque pensé que nunca me atrevería a vivir nuevamente, hasta que llegaste tú-el silencio se hizo dueño en aquella capsula donde tenía de protagonista a una morena desesperada por tirarse a los brazos de la mujer de la que estaba enamorada, eso que todavía no sabía de la sorpresa que guardaba Quinn- hoy lo único que quiero es vivir la vida a tu lado, no importa donde, siempre que estés a mi lado todo será perfecto… yo Rachel… yo quiero darte un regalo especial, algo que quede en tu memoria por siempre, algo que sea inigualable, así como nuestro amor- Brittany se acercó y le entrego la cámara no sin antes darle un beso en la frente y volver a abrazar a Santana que mantenía una sonrisa en su rostro desde el inicio de la llamada.-procura no perder ningún detalle, y has buenas fotos de lo que veas… quiero ver cómo queda desde esas alturas-y nuevamente volvió a cortar la llamada.

Quinn desapareció entre medio de los árboles y de repente sin esperarlo, la calle que se encontraba justo debajo de ella se ilumino por completo, pequeños foquitos de colores cual navidad alumbraron la calle formando una frase, sólo con dos palabras, dos palabras que parecían haber estado esquivando por alguna razón que ellas desconocían, pero que sin embargo, sentían en cada parte de su cuerpo.

Ahí bajo de ella a casi 200 o 300 metros de altura un "Te amo" aparecía para hacer que una lágrima se deslizara, una lágrima de felicidad, de amor, porque no todas las lágrimas son producto de algo que nos duele, Rachel Berry estaba siendo protagonista de una declaración de sentimientos tan especial que sentía estar en un sueño, hasta que sintió su móvil sonar nuevamente.

Lo hago, cada día que me levanto, cuando te hago el desayuno, cada vez que te veo despertar, cuando te tiras arriba mio para hacerme cosquillas a pesar que las odie, Te amo Rachel Berry… Feliz cumpleaños-espeto mirando hacia arriba como si con eso fuera capaz de ver los ojos de su morena, de ver como una sonrisa idiota se le dibujaba y como el llanto ahogaba cada palabra que intentaba salir de su boca.

Yo… por dios Quinn esto… eres condenadamente perfecta lo sabes verdad?- Brittany rio contagiando a Santana y Rachel… quería que el bendito "recorrido" terminara de una vez.

No lo soy, pero intento ser lo mejor para ti-respondió de manera sincera.

Quinn?-

Dime-

Te amo-

Yo también te amo… ahora en mmm 20 minutos nos vemos, disfruta de las vistas y espero que tengas hambre, tenemos un cumpleaños que festejar- índico con una ligera carcajada, tal vez sabiendo lo desesperada que estaría su chica por bajar.

Lo había hecho bien, al final el huracán que se pronosticaba arrasaría con todo a su paso se había disipado, o tal vez habría huracán pero de otro tipo, de uno más fogoso, más carnal donde los gritos no serían de insulto, o bueno tal vez sí, pero estaba segura que no serían por qué Rachel estuviera enojada, el huracán sería de un estilo más pasional, para poder demostrarse ese amor que parecía seguir creciendo a cada segundo que pasaba.

Se amaban y ya no había más barreras, ni prudencias, ni reservas, se amaban y punto.


Feliz Día de la Madre... o bueno a sus Madres (Españolas)

falta 1...

MUCHISIMAAAS GRACIAS POR ESTAR AHÍ... EN CADA CAPITULO, EN CADA REVIEW.

Buen domingo saludos y abrazos.

pd: Cumplí con el título del capitulo ;)