¿Cuál es la mentira?

Se sienta derrotado en la silla frente al ventanal más amplio de la nave. Su mente está destrozada. No consigue decidir qué harán cuando lleguen a la Tierra. Luego escucha pasos, un aroma, una mano en su hombro.

El cansancio se esfuma.

.

.

La necesidad aparece.

Su mano aprieta la de él.

— ¿Aún importa el trono?

Loki suelta una risa descarada.

— ¿Qué trono, Thor?

.

.

.

Le mira, no le puede soltar. O desaparecerá. A Thor no le importa implorar con la mirada ni le incomoda el aparente rechazo, porque por fin lo atrapa entre sus labios.

— Ni reyes, ni hermanos. ¿Qué puedo ser, ahora, para que sigamos siendo?

— Nunca fuimos. Ni seremos.

Loki se suelta y avanza a grandes zancadas lejos de él. Le duele y el dolor le hace recordar: Loki siempre miente.