Después de varias cervezas consumidas, Quinn y Rachel ya se encontraban bastante bebidas, la rubia no se despegaba de la morena y a la diva le encantaba que la rubia este tan pendiente de ella, estaban en la sala, con la morena sentada al lado de la rubia, cuando un muy bebido Finn se les acercó.
F: Rachel, tenemos que hablar (sujeto muy fuerte el brazo de la diva)
R: Finn suéltame me lastimas el brazo (trata de zafarse del agarre)
Q; que te pasa imbécil? suéltala, no ves que le lastimas el brazo (se acerca para ayudar a la diva)
F: tú no te metas Fabray, esto es entre mi novia y yo (y le da un fuerte empujón a la rubia)
Q: que te pasa estúpido? crees que te tengo miedo porque estés más alto que yo? (y la rubia le suelta un puñetazo que va directo a la cara del estúpido de Hudson, que lo manda directo al suelo)
R: Quinn, no, por favor, no pelees (se mete entre los dos)
En ese momento Finnepto se pone de pie y empuja a la diva, se va contra la rubia y le da un golpe en la cara pero la rubia lo golpea de nuevo pero en otra zona más dolorosa que ella bien sabe que duele y mucho
Q: no vuelvas a molestar a Rachel, ella ya no es tu novia, así que olvídala (da media vuelta y se dirige al baño, para limpiarse la cara pues sentía correr la sangre por su labio y su nariz)
Debido a ese percance a las dos se les baja los grados de alcohol y logran actuar conscientemente por lo que Rachel sale detrás de la rubia y entra con esta al baño
R: Quinn
Q: te encuentras bien?
R: si Quinn, gracias por defenderme pero, no me gusta que resuelvas las cosas a golpes, mira cómo te dejo la cara el salvaje ese
Q: no te preocupes, lo haría mil vez solo por defenderte (le dice de manera dulce)
R: eres la persona más dulce que he conocido Quinn, eres inteligente, hermosa, pero sobre todo, una persona con un corazón de oro, que lucha por lo que quiere o por si algo no le parece, luchas hasta lograr que sea como debe de ser, eres maravillosa (estira su brazo y con su mano acaricia la mejilla de la rubia, Quinn cierra los ojos al contacto y se entrega a esa caricia que le proporciona la chica de sus sueños)
Q: no hay nadie más hermosa que tu Rach, eres preciosa, como un ángel, con tu bondad, ese gran corazón que no guarda rencor hacia nadie, tu sencillez, tu hermosa voz, eres perfecta Rachel, te mereces a alguien mejor que Hudson, todos los que vivimos en lima, no somos dignos de ti, espero que cuando estés en nueva york, conozcas a alguien que sea el ser más digno de ti, porque te mereces lo mejor de lo mejor.
R: y si te digo, que la persona que es digna de mí, es de lima, que va en el mismo instituto, que es la personas más hermosa que conozco, es muy dulce, que me acaba de defender de un baboso y ahora está frente a mí?
La rubia no se esperaba esa respuesta, se encontraba bastante sorprendida en ese momento, y tampoco fue consiente de como la diva se acerca a su rostro, en ese momento despertó de su letargo y la detuvo
Q: Rach (le dijo tomando algo de distancia, algo que no se esperaba la diva)
R: que pasa Quinn, no te gusto? (pregunto con la confusión muy marcada en su rostro)
Q: no es nada de eso Rach, de hecho a mí me gustas desde hace mucho tiempo, pero hay algo que te tengo que decir y espero que no me veas con repulsión después de que te diga de lo que se trata, por favor (le pidió con suplica y temor)
R: porque no me dijiste que te gusto Quinn, no se notaba que a mí también me gustas? (le dice en forma de reproche) que es eso que me quieres decir? porque tendría que verte con repulsión? te juro que sea lo que sea que me tengas que decir jamás te podría mirar de esa manera(se acerca y le acaricia el rostro, demostrándole a la rubia que habla en serio, la rubia da un suspiro largo, pone sus manos sobre las de la diva que se encuentran acariciando su rostro y le dice)
Q: es que...veras Rach...es que yo...
R: vamos Quinn, dímelo, que sucede? (continua acariciando el rostro de la rubia)
Q: veras Rach, yo...yo...yo soy intersexual (en ese momento las manos de la morena dejan de acariciar el rostro de la rubia, pero no se aleja y se mantiene en silencio por unos minutos) dime algo por favor (la mira con suplica, y con una expresión de miedo en su rostro, la diva, sale de su sorpresa al escuchar la súplica de la rubia)
R: tienes un...
Q: si (le dice algo avergonzada) nací con el
R: pero, nunca se te ha notado (dice con algo de confusión)
Q: lo sé, siempre trate de que nunca se notara (dice con timidez)
R: pues, tienes un don muy hermoso, aunque aún no lo haya visto (dice con algo de humor)
Q: no te incomoda que sea así? (pregunta ignorando la pequeña broma de la diva)
