Los personajes no me pertenecen son de sus autoras orginales. , Kioko Mizuki yYumiko Igarishi. Esta es una historia alterna de mi creacion hecha como un modo de esparcimiento y entretencion. Espero les guste.
Era una mañana de primavera del año 1922
-Apresúrate Candy! Se nos hace tarde! No es posible que aun sigas siendo la misma atolondrada de siempre!. Nunca cambiaras!. Bien que lo decia Mary Jeans.
-Oh! Nathalie disculpame! Es que el tiempo se me paso volando, sabes que entre el hospital y el niño, el tiempo no me da abasto.
-Ojala y lleguemos a tiempo para tomar el Tren, si no, nos tocara esperar el siguiente. No seria bien visto que las enfermeras del santa Juana sean unas tarderas – dijo su compañera - Mira Santo Dios! Son las 6 y media de la mañana y, debemos estar a las 7.
-Ya por favor Cálmate Natalie, no es para tanto! Ya verás que llegaremos a tiempo. vamos mira! justo a tiempo- tomaron un carruaje que a no ser por las horas tempranas no hubiesen llegado a tiempo, antes de las 7 ya estaban a bordo del Tren.
Candy y Natalie se dirigían a la ciudad de Nueva York, al St. Joseph's Medical Center y su universidad afiliada New York Medical College.. Habían sido elegidas para asistir a una Conferencia Medica con el objetivo de capacitar a más y más enfermeras en los métodos quirúrgicos y rehabilitación. Recién había pasado la Guerra y el país aún se sentía conmocionado por los acontecimientos. Se necesitaban enfermeras para atender a los lisiados de guerra.
No cabe duda que la vida es como una ruleta. Nunca sabes de qué lado se estará, ni lo que pasara. La vida prepara sucesos inesperados.
El pasado de Candy aún se encontraba congelado en la niebla matutina y en el invierno de aquella noche. Desde que decidieron seguir sus caminos, sabían poco de sus vidas. El, había elegido a Susana por cuestiones de honor, por cuestiones de deber, por cuestiones de agradecimiento, la mujer que le salvo la vida. Habían pasado 7 años desde que cada uno había elegido el camino que les toco afrontar. Una despedida en donde se habían prometido ser felices cada uno por su lado.
Poco a poco se acercaba mas a la ciudad. A su mente llegaron los recuerdos que incluia a aquel Muchacho de ojos azules y penetrante mirada. Se sorprendia de volver a esa Ciudad, pero... comprendia que todo eso quedo atras y quizas si los viera los saludaria normalmente como viejos amigos.
-Me pregunto qué será de su vida, Bueno supongo que habrás formado una hermosa familia con Susana. Ella es tan noble y bella, que no dudo que hayas aprendido a amarla. Cuando te casaste…yo…encamine mi vida. Esperaba que lo hicieras para poder continuar.- susurraba en voz baja evocando los recuerdos -…..Terry… tú hace mucho tiempo que estas en mi pasado! ….Yo también hice una familia…Yo…seguí tu consejo Terry….soy feliz.
-Candy, pasa algo?-pregunto Natalie trayéndola a tierra- hace rato que te noto muy pensativa. Si es preocupación por el niño, no deberías cuando me has dicho que ha quedado con tu hermana Annie. Así que deja esa cara. Ya estamos en Nueva York y debes mostrar una buena disposición.
-Mira, Natalie…llegamos. Apresúrate…debemos tomar carruaje para llegar lo antes posible al hospital San José.-su efusiva forma de actuar era la forma de esquivar la mirada de su acompañante.
-Ay, Candy…que facilidad tienes de cambiar la conversación, pero bueno démonos prisa-Candy lo agradeció internamente al cielo
- Natalie ya se está pareciendo a Annie- susurro en risas- Tengo suficiente con una!.
El día anterior Terry había visitado a su madre, sin pensar lo que el destino le tendría preparado.
-Buenos días mama Como estas?
-Hola Terry! Hijo, me alegra mucho que estés aquí- dijo Eleanor levantándose del sillón de su estudio- cariño! Sabes que las puertas de mi casa siempre estarán abiertas para cuando quieras venir. No necesito decirlo.- La actriz estaba contenta de ver a su vastago, hacia ya algun tiempo que no sabia de su hijo.
-Gracias Eleonor
su mirada fija en el suelo y su triste semblante le hicieron preguntar lo que le quemaba la punta de la lengua.
-Hijo, que piensas hacer? Ya han pasado 2 años creo que es momento que recapacites y tomes las riendas de tu vida. No es justo para ti hijo.
-….nada fue justo para mí- comento el muchacho con su risa sarcástica y una tristeza en su mirada.-. Desde niño me toco aparentar y vivir sobre la injusticia. Tu eso mejor que nadie lo sabe!.- pero no vale nada remojar el pasado.
Eleonor bajo su mirada. Sabía a lo que se refería su hijo- Lo sé bien hijo…yo….contribuí mucho a ello.
-No te reprocho nada!. Eso lo entendí…Solo que la vida ha sido tan cruel conmigo! Desde que me case con Susana mi vida fue un infierno. Deje ir la oportunidad que tuve en mis manos y todo por un maldito deber moral que debía cumplir.
-Siento tanto lo que has pasado mi amor, pero debes olvidar todo eso y empezar de nuevo. Diras que es facil decirlo, lo se, pero... Aquella muchacha…..
-No me la menciones por favor Eleanor….no...- dijo Terry poniendo una mano en alto- jamás le perdonare lo que hizo.
-Es una tontería Terry, como puedes hablar asi. Tu hiciste lo mismo... pero bueno no diré nada más…. Solo que deberías cambiar esa actitud que a la larga es ati al que hará mucho daño.
-Me retiro. Siento que me ahogo y, necesito tomar algo.
-Terry!... su mirada era fría, como que si no lo importara más la vida- cuídate hijo!- el muchacho solo asintió y dio marcha.
Terry salió de casa de su madre. Se sentía tan solo con un gran vacío en su alma y la desesperación que le embargo en esos instantes hacia que su corazón latiera apresuradamente. A veces pensaba en todo lo que su vida se tornó. Vacía y gris, si, la vida desde que se separó de ella fue vacía y gris. Aunque su fama crecía cada día más y su riqueza aumentaba el desosiego se hacía presa de su sentir. Sombrío y taciturno pasaba las noches en su habitación, largas horas pensando en ella, entre las espirales de humo que formaban los cigarrillos y el olor de las copas de Wisky hasta perder la conciencia y quedarse dormido. Eleonor se mostraba preocupada, pues hacia un año atrás que Terry había vuelto a tomar de forma esporádica, pero lo hacía.
-Candy, Candy!- llamaba en susurro el nombre de ella, entre sus sueños la evocaba, pero ella ya no estaba-Candy!- de repente se tornaba molesto. - maldita seas Candy! – dormido sus puños caían en su cama, hasta despertarse sudoroso y con un fuerte dolor de cabeza. -Otra vez he soñado con ella...¿es que acaso nunca me dejara en paz ni en mis sueños? habia vuelto a recordar lo sucedido 4 años atrás.
Mientras tanto antes de caer la noche Natalie y Candy ya se habían presentado en el Hospital. Para sentirse un poco más libres se establecieron en el departamento contiguo. Así que podrían entrar y salir libremente.
-Me encanta este departamento- dijo la chica Rubia- todo es independiente. No te parece Natalie?
-Sí, es excelente….así cada quien en lo suyo, cierto? Tú a veces tienes la costumbre de estar escribiendo y escribiendo cuanta carta se te ocurre Candy. Ahora en adelante puedes acostarte sin problemas a la hora que quieras, solo que recuerda que en el hospital debemos estar siempre temprano. Debemos dar un buen ejemplo de las personas y del hospital de donde provenimos
-Claro Natalie, por quien me tomas?- frunciendo el ceño continuo- yo soy muy puntual- se quedaron viendo y ambas chicas echaron a reír en carcajadas
-ja ja ja….ni tú te lo crees Candy!
- Por Dios! Que mala reputación la mía.- dijo tapandose el rostro de forma dramatica.
-Vamos ven Candy! terminemos de arreglar nuestras cosas y salgamos un momento! Quiero tomar un poco de aire. Hasta mañana nos requeriran en el hospital. Hoy es tarde de relax.
Salieron a dar una vuelta en los alrededores, era una hermosa tarde soleada repleta de transeuntes en los alrededores. El pequeño parquecito que se divisaba a lo largo del camino estaba llena de niños jugando de un lado a otro. Recordo a Natha y en lo mucho que lo extrañaba.
-Candy,Candy!….entremos a esa cafetería. Tengo unas inmensas ganas de entrar y comer uno de esos pastelillos, se ven deliciosos!
-Si…yo también muero de hambre!
Entraron al lugar y pidieron los ricos pastelillos acompañados de café y té.
-Esto es en verdad una delicia!- comento Candy
-Si, Candy están muy ricos, pero no comeré mucho dulce, después no podre dormir.
-Pero que dices?...a mí no me provoca eso.
-No…claro que no... a ti te pone más atolondrada…ja ja ja
-Natalie! ya deja de decirme asi!
-Perdona Candy! no deberías comer mucha azúcar. Debes cuidar tu salud.
-….está bien lo hare…gracias por preocuparte por mí.
-No hemos sido las mejores amigas en el pasado, pero realmente te he llegado a apreciar Candy…has demostrado ser una buena amiga, y he visto que eres una maravillosa madre. Estoy segura que Nathan se sentirá orgulloso de la madre que le toco.
-Ay, Nathalie…no me hagas llorar. Mi bebe lo es todo para mí. Sin él, no sé qué habría sido de mi vida.
-Me imagino que debe estar enorme y muy lindo, seguramente se parece mucho a ti.
-Eh? Sí, pronto cumplira 4 añitos y es la luz de mis ojos. Jamás olvidare el día que vino al mundo y lo tuve entre mis brazos, desde entonces lo ame con todo mi corazón y con todo mi amor...…. le escribiré a Annie para saber cómo está?
-Bueno, Bueno, por favor no te pongas triste. Apenas tenemos dos días aquí, Candy, él está bien. No le pasara nada malo. Confía en tus parientes.- con un asentamiento de cabeza Candy se levantó de su silla
-Natalie, me siento un poco cansada. Necesito dormir.
Al día siguiente se levantaron muy temprano. Las clases de capacitación empezarían a las 7 de la mañana por lo que se les pedía que estuviesen todas muy puntuales y así no atrasar los procesos. Luego de cada clase irían al hospital para ejercitar sus conocimientos. Al estrado había llegado el Director del hospital un hombre joven de unos 30 años con un amplio conocimiento en la materia. El joven médico especializado en cirugía ortopédica que trataba sobre el funcionamiento del sistema musculo esquelético y, entre otras cosas, las condiciones o trastornos, la identificación y el tratamiento de lesiones, la rehabilitación y la elaboración de planes de prevención para evitar que aumente de grado el daño de una zona o parte enferma del sistema musculo esquelético. Después de obtener la licencia para practicar la medicina, el cirujano opto por practicar la ortopedia general, abarcando diferentes partes del cuerpo. Así que su proyecto era todo ese engranaje a las enfermeras.
-Buen día a todas. Soy Henry Barrow y espero que durante la trayectoria de este proyecto se sientan con la confianza de hacer todas las preguntas, exponer sus dudas, que yo estaré dispuesto a contestarles. El objetivo es que ustedes se capaciten en la atención de las personas que han quedado con problemas de movimiento en sus articulaciones. Si bien habrá casos en los que quizás sea nula toda posibilidad, nuestra misión es dar toda la fortaleza que el paciente necesita para enfrentar su problema. Es un trabajo duro. Sé que ustedes lo lograran. Las clases duraran 3 horas y 4 horas de práctica. Creo que es un horario bastante flexible. Así que empecemos el día hoy con la primera clase.
Todos estaban muy contentos, pues los horarios les permitían también hacer vida social, Natalie estaba más que feliz, siempre había querido conocer algunos lugares de la ciudad que se la dibujaban grandiosa. Corría el año de 1922, después de la primera guerra mundial Estados unidos no había sufrido en lo absoluto durante la crisis económica, por lo que los grandes empresarios se mantenían al pie en sus negocios e inversiones siendo uno de ellos el Magnate William Ardlay, aquel hombre que adopto a la chica rubia cuando era una niña. Para esos años ya se habían construido una cantidad considerable de edificios comerciales con sus altos rascacielos, su atractivo principal consistía en la forma emparrillada de las calles y las avenidas que permitía la construcción de edificios enormes, se amplió más la red del Metro permitiendo gran facilidad de transporte. Una gran cantidad de personas provenían de otros sitios gracias a esto fue necesario para muchas compañías construir los edificios cercanos a las estaciones para acercar las fuentes de trabajo a sus empleados, lo que hizo muchos cambios radicales de prosperidad.
El tiempo paso. Candy se había aislado de la Familia Ardlay, aunque conservaba el apellido ilustre por agradecimiento a su amigo. En varias ocasiones le habia expuesto a Albert renunciar a este, sin embargo el Rubio hacia caso omiso y le argumentaba que bajo ese apellido podía darle protección. incluso cuando llego a casarse con Jonathan Winston cuyo padre amigo de Albert desde hacía varios años, dedicado al negocio del acero habia heredado a su hijo dichas empresas establecidas en Nueva York y Chicago. El joven de unos 30 años se quedó admirado de la belleza de Candy, se enamoró perdidamente y empezaron una relacion que los condujo al matrimonio al año siguiente de conocerse. Habian pasado tres años despues de aquella separacion y un año despues de un doloroso encuentro que la llevo a su decision final. Así que Candy no volvió a mencionar el asunto sobre su apellido.
-"Solo he hecho lo que me pediste Terry, seré feliz y quiero que tú también lo seas".- esas fueron sus palabras que le dieron la fortaleza para dar el paso importante de ese momento.
continuara...
una nueva historia, alterna. Espero les guste.
propongo cada quien siguio su camino . veamos como reaccionan una vez frente a frente
