-Niels, Niels. necesito de tu ayuda urgentemente!. Abre la puerta por favor- la voz chillante y desesperante de Elisa retumbaba en sus sentidos.

-Que pasa ? - rodo los ojos de fastidio. Ahora que quieres? - ¿por qué tienes que gritar de esa manera?- El moreno se levanto con una resaca de mil demonios. La noche anterior fue una más de bebidas, mujeres y juegos.-Ahora que es?... estas a la caza de un nuevo pretendiente?

-Idiota!...claro que no…es algo más….mucho mas.

-Algo más? No creo que exista algo más importante para ti que atrapar a un hombre con dinero y buena posicion?

-por supuesto que eso es importante, pero... por ahora es otra cosa la que me tiene intrigada.

-Deja de darle tantas vueltas al asunto y dime de una vez… ¿para que has venido a despertarme tan temprano?… ¡Mas te vale que sea algo importante!

-Niels, quiero que me ayudas a descubri quien de la familia se va a casar.

-¿Casarse?. Ay, que me importa a mi quien se case!

-A mi si me importa!- dijo en tono demandante- y me vas a yudar me oyes. Escuchame vengo de la tienda de diseños exclusivos y las huerfanas estaban alli .

-Y? ¿Que tiene de raro? ¿ Es que acaso lo tienen prohibido?

-Niels, encargaron un vestido de Bodas. Me lo dijo la mujer de la Tienda.

-Entonces ve y preguntale a esa mujer cual de las huerfanas se casa. Evidentemente Annie no es.

-Sí, claro que lo pense, pero seria tan obvio. No quiero parecer una vulgar chismosa. Ademas no creo que me den nombre y apellidos. Obviamente no es Annie, pero Candy…. no sé, algo me hace suponer que Candy oculta algo... Viste que la vimos recientemente con Terry muy tomados de la mano, cierto?

-Si, a mí también me extraño….creí que estaba en Canadá con su Marido. pero no hay seguridad Elisa y si nos metemos en eso recuerda que el Tio nos tiene entre ceja y ceja y estar escudriñando lo que no nos importa podemos perder mucho.

Finales primavera 1922

Patty que se encontraba en la Florida desde que su abuela habia presentado problemas de salud. Había recibido una carta de Annie informándole sobre Candy. Tanto tiempo sin ver a Candy que la lleno de emoción recibir la noticia.

Querida Patty!

Candy ha vuelto!...puedes creerlo? Han sido tantos años y lo más emocionante, ¡Candy tiene un bebe y es precioso! Bueno el motivo de escribirte es porque Candy quiere que vengas a su boda. Sé que estas sorprendida al igual que yo….pero, te sorprenderá aún más cuando te diga que es Terry con quien lo hará. No puedo decirte nada, porque no se nada más. Así que ven amiga!

Te esperamos.

Annie Cornwall

-¿Que ha sucedido después?, ¿se va a casar con Terry? -Se pregunto extrañada- Pensé que seguía casada con un tal Winston. -En esa ocasión Fue invitada, pero no pudo asistir debido al deceso de su abuela- su mente se había transportado a esa ocasión y una pequeña punzada de dolor llego a ella, espantando de inmediato ese doloroso recuerdo- "Candy mi querida amiga me alegro mucho por ti. Sé cuánto sufriste por Terry….. Ahora?….no lo puedo creer!" La verdad que perdimos comunicación cuando te casaste, no supe más de ti- con esas consideraciones Patty empezó a hacer sus maletas. La invitación le había caído propiamente cuando recién comenzaban sus vacaciones. Ella se había graduado de Maestra de Literatura tres años atrás e iniciado casi de inmediato a dar clases en la University of Florida.

-Candy!

-Doctor Barrow- pronuncio Candy con sorpresa.- La Rubia no penso que el Doctor volviera a acercarse después que la vio con Graham y dio por entendido que ella tenía una relación con el actor, sin embargo lo atribuyo al pase otorgado para volver a Chicago- ¿pasa algo?.

-Yo…puedo despedirme de usted Candy?

-Doctor!. Yo agradezco infinitamente sus atenciones y también le estoy agradecida por brindarme su amistad en este tiempo. No puedo aceptar su despedida!

-¿Cómo?

-Me quedo Doctor!. Me quedo a vivir en Nueva York…. En pocos días me casare...con Terence Graham, el actor de Broadway.

-Se casara?...tan pronto? Y con ese hombre?- el Doctor expreso su asombro

-Es una historia larga y, si usted se considera mi amigo acepte la invitación a mi boda. Por favor Doctor me sentire feliz si usted asiste. Quiero que todos mis amigos sean testigos de mi felicidad.

-Claro que si Candy. sin falta estare!-dijo Barrow sinceramente. Se dio cuenta que no conseguiria nada, pero si, no queria perder la amistad de Candy.

Candy finalizo su curso en la universidad. Tenía el pase para regresar a Chicago. Después de su boda volvería al hospital para solicitar un permiso. Quizás una temporada deje el hospital mientras establece su nueva vida.

-Elisa, lo que sea que estén tramando, lo tienen bien oculto. Me he presentado en dos ocasiones a la mansión y he preguntado a la servidumbre, pero no dicen nada fuera de lo normal.- comento Niels.

-Seguramente la servidumbre los ha puesto al tanto y tienen instrucciones de no decir nada. Vamos! debes ser más directo…preséntate y busca la manera, tú sabrás que hacer.- dijo con Enfado.

-Y por qué no vas Tu?...Ahora que recuerdo cuando estaba a punto de irme, vi un auto. Te acuerdas de Patricia esa que era amiga de Stair?- Elisa asintió- estaba llegando con maletas.

-Patricia O' Brian con maletas? No me extraña, esas son muy amigas, inseparables! y es de esperarse que se vean después de tanto tiempo, pero hay algo que la tía debe saber Niels…. Candy está viviendo en la mansión.

-Que no se te olvide que Albert está allí. Así que deja eso podríamos perder mucho, sabes? Mejor sigamos con lo inicial.

La desesperación de Elisa crecía. No había podido saber qué es lo que había detrás del regreso de Candy y, la compra de ese vestido de novia la intrigaba en demasía-¡voy a hacerles una visita!.

-Buenos días!

-Elisa?- dijeron todos al unísono al ver a la pelirroja en la puerta del salón del comedor. Se encontraban todos en la hora del desayuno.

-Gracias por la Bienvenida. Yo también estoy sorprendida- dijo con enorme desfachatez sentándose a la mesa y exigiendo ser atendida

-Un momento Elisa! Lamento decirte lo contrario. No he pedido que te sientes a mi mesa, no es de mi agrado, el tener que soportar tu presencia. No entiendo ahora tu aparición repentina!

-No puedo creer lo que escucho!. Me estas corriendo de la casa de los Ardlay? Se te olvida que soy de la Familia? a la Tía abuela no le agradara saber esto!. No me digas que esta huérfana de Pony ha venido con el chisme.

Basta!- El rubio soltó un grito furico-No te voy a permitir más atropellos –La pelirroja la miraba con enojo. Si su mirada fueran balas Candy habría muerto en ese instante- Ven a mi Estudio inmediatamente!. Con su permiso muchachos enseguida regreso. No tardare!.

Elisa a regañadientes lo siguió, odiaba a todo el que amara a Candy. Cuando llegaron a la puerta del Estudio Albert le ofreció una mirada de reproche.-Entra! y toma asiento.- el rubio se posiciono junto al ventanal viendo hacia la calle. Luego de meditar unos segundos giro para verla de frente- Sé que no has venido a saludar de buena gana. También se lo mucho que odias a Candy. He querido que ustedes entren en razón, pero ha pasado el tiempo y siguen siendo las mismas personas. Por favor…no me tientes Elisa!

-Pero es que no sé qué le han visto? Esa mujer los ha embrujado a todos! Hasta mi hermano había caído en las redes de esa. Desde que apareció en esta Familia todo se vino abajo…Anthony me amaba y ella me lo quito y para qué? Para morir luego por su culpa?….Terry…

Para Elisa la rubia representa todo lo que ella no ha sido ni podrá ser. Sentía que Candy le había quitado todo. El odio desmedido la enfermaba!.

-No sabes lo que dices, pero no voy a discutir eso contigo. Te diré algo…- camino lentamente hacia ella- de ahora en adelante ustedes no recibirán un solo centavo. Me has entendido?...Así que por favor me le informas también a tu hermano al respecto. Además a tu familia le está yendo muy bien gracias a mi apoyo- Elisa por un momento se ahoga de la impresión de saberse sin el beneficio material-Se te ha olvidado quien es el cabeza de los Ardlay y también quien es Candy, no es así? estoy harto de tus desplantes y de los de Niels….-Elisa estaba que le subían los colores de la rabia y el coraje de ser humillada. Pero se mantenía digna con la frente en alto.- Ahora por favor lárgate!

La muchacha salió disparada del Estudio. Busco con su mirada a Candy, pero no la vio. Salió por la puerta azotándola.

-Que le habrá pasado a Elisa? Pregunto Candy que estaba en el jardín con Terry y la vio salir.

-Seguramente Albert la puso en su lugar y pienso que de la mejor manera que él sabe les dolerá.

-Tú crees Terry?

-Por supuesto… de sobra sabes que esos tus parientes, son unos interesados…Vamos! Entremos. El tiempo esta frio y le puede hacer daño a este campeón- el niño lo abrazaba y creia ser su padre.

Mientras que en el interior de la casa se encontraba Annie, Archie y Patty.

-Que habrá sucedido? Elisa salió como alma que lleva el diablo- comento Annie- sentimos mucho Patty que hayas presenciado esto.

-Supongo que mi Tío la puso en su lugar- Archie asomo una sonrisilla- en hora buena. Se había tardado mucho. Elisa sigue creyendo que somos los mismos chiquillos de antes queriéndonos manejar a su antojo.

-No se preocupen chicos!

Se fue como entro sin saber, sin descubrir nada. Mas furiosa que cuando entro y todo por Candy.

-Maldita sea! Estoy como el inicio. Terry estaba de nuevo allí junto a ella y ese niño que tenía en brazos. Será de Terry? Tiene un cierto parecido, pero no, claro que no…. Ella recién ha venido y Terry….. No creo que antes de la boda, aunque conociéndola puede haber sido capaz y su marido se dio cuenta de su infidelidad y la mando de regreso. Ja ja ja ja…podría ser!...esa sucia huérfana jamás cambiara.- sumergida en sus pensamientos cuando Sara había llegado al cuarto del hotel donde se hospedaban

-Elisa, me puedes decir que te pasa? Te he estado hablando y tu estas como en otro mundo.

-Mamita, mamita- Elisa empezó a llorar desconsoladamente abrazando a su madre

-Por favor Elisa deja de llorar y dime que pasa?

-Mama, todo es por culpa de esa huérfana de Candy.

-Candice? que hay con esa mujer?… ella está en Canadá con el fulano ese de su marido. ¿no es asi?

-No Madre!. Ella ha vuelto y está aquí en Nueva York en casa de los Ardlay.

-Bueno, y de que te sorprendes hija?, recuerda que esa mujer es la hija adoptiva de Williams y aunque no lo

Aceptemos nunca es así.

-Por su culpa el Tío nos ha quitado el dinero que está disponible para Niels y para mí.

-No es posible! Él no puede hacer eso?- como lanzada por un resorte la mujer mayor se levanto alterado por lo que escucho.

-Pues lo hizo madre y me dijo que ustedes están en buena posición gracias a los Ardlay y que ese dinero ustedes podrían dárnoslo. Él es la cabeza de la Familia madre, claro que puede hacerlo!

-Iré a hablar con William, esto no puede quedarse así.- Elisa sonrió maliciosamente y continuo fingiendo sus lágrimas con aparente dolor.

Habia convencido a su madre ahora solo faltaba que la tía abuela se entere, asi por medio de ella doblegaria la chequera de William Ardlay. Total eso se arreglaría- dijo confiadamente- Mientras tanto volvería ir de tiendas y aparadores. Había visto una pulsera y un sombrero que se dijo- "Tienen que ser míos".

Salio de lugar emocionada por la compra y prometiendo volver, en su agitado andar no se percató y su vestido se enredó entre sus zapatos casi cayendo al suelo. unos brazos la detuvieron antes de besar el piso.

-Señorita creo que debería tener mucho cuidado al caminar! - al sentir que el hombre aun la sostenía - Estoy bien!- dijo con prepotencia- Puede soltarme!

-Por supuesto- el hombre rio con cinismo jamás pensó en ese encuentro y en que estaban resultando a su favor- Elisa Lagan! no me reconoce?- La pelirroja se sorprendió de que ese hombre la nombrara- no te sorprendas! Te conozco a ti y a tu familia, puede que tu no me recuerdes, han pasado solo 4 años

Fijo su mirada detenidamente por unos segundos.

-No es posible tú?...tu eres Jonathan Winston…el Esposo de Candy.

-Pero Mira! que el mundo es pequeño!.- no pensé encontrarme tan rápido con alguien de la familia.- con esas palabras Jonathan supo que Elisa desconocía lo que había pasado.

-Vienes por Candy?

-Eh? Si…y por mi hijo también, pero no recuerdo donde me dijo que se estableceria si en Chicago o en Nueva York. Tu sabes son tantas cosas que lo he olvidado.

-Oh, has dado con en el lugar perfecto Jonathan- la sonrisa maquiavélica se pintó en el rostro de Elisa.- qué te parece si me invitas a tomar algo y te pongo al día con la situación. Luego te diré donde puedes encontrarla

-Me parece excelente!. .- Elisa despacho a su chofer y subió al auto de Winston.

Se dirigieron a un confortable lugar ubicándose en donde no pudieran ser vistos

-Candy nunca ha sido de tu agrado, verdad?, dime de una vez dónde está?

-No te desesperes! - Ya que nos estamos quitando las caretas te diré que está muy a gusto en la Ciudad.

-Ah, Si? en cual ciudad?

-Se le ve feliz paseando en brazos de tu reemplazo!

- Reemplazo? A que te refieres? Sé qué harías de todo por perjudicarla así que ahora dime dónde puedo encontrarlos?

-No me creas tan tonta Jonathan! Si quieres que te diga donde esta debes contarme que ha pasado entre ustedes?

-Candy y yo estamos separados!- dijo el hombre a regañadientes. No acostumbrado a contar su vida privada, pero necesitaba saber dónde estaba Candy- Ella quiso venir con los suyos y darnos un tiempo- mintio

-Oh, eso sí es una buena noticia!, pero para ti lo que se no será tan de tu agrado- pensó un momento con su dedo índice en su barbilla- Te dije que le he visto con otro hombre. Aunque de esa mujerzuela lo creo capaz. Ahora comprendo ese niño es tuyo entonces?

-Sí, es mi hijo!

Annie y Patty habían salido de compras, dos días atrás Albert había ido a Chicago por asuntos de negocio y de paso se presentara en el Santa Juana para que le otorgasen el permiso a Candy, pero estaría sin falta en la Boda. Terry había ido con Archie a realizar algunos arreglos en sus trajes. Así que Candy se encontraba en la mansión en compañía de la servidumbre y de su hijo, Nathan, paseaban por el hermoso jardín lleno de rosas blancas y rosadas. Pensaba en Anthony, en ese amor dulce y tierno de su niñez.

"Mi querido Anthony cuanto tiempo ha pasado desde entonces. Sé que estas con tu madre y eres feliz. Por favor Anthony cuida de mí y de Familia" intercede por mí! Pídele a Dios que no me quiten a mi hijo".

-Señora Candy

-Dígame Mary

-Hay alguien afuera que solicita verla. No quiso pasar, dijo que solo quiere pasar a saludarle y que es un viejo amigo.

-Un viejo amigo mio?...Bueno iré a ver de quien se trata- Ven mi amor veamos quien es ese viejo amigo!- tomo al niño de la mano. Al llegar al portón se topó con la presencia de Winston.

-Tu, Tu...que haces aquí?- Candy sentía desmayarse y dio pasos de retroceso. No podía creer que Jonathan estuviera allí, delante de ella. Con su cínica sonrisa

-Pero que hermosa estas Candy! y esa bienvenida , no te parece que ha sido tan simple?

-A qué has venido? Tú y yo no tenemos nada que ver, así que por favor retírate- Jonathan bajo su vista y pudo ver al niño detrás de su la Rubia.

-El….es mi hijo?

-Tú no tienes hijo. Recuerda que lo abandonaste!- en ese momento pide al portero que se lleve al niño al interior de la casa

-Pues lo siento mucho por ti Candy, pero ese niño es mi hijo y he venido por él tambien.

-Estás loco o que te pasa? Tu nunca lo has querido Jonathan…por favor no me lo quites. Tu no lo quieres!- el llanto se hacía evidente. En ese momento Terry y Archie divisan a distancia a Candy llorando y con...

-Que está pasando aquí Candy? – Terry se dirigió a abrazarla al verla descompuesta- Quien es usted?

-Es Jonathan Winston- contesto Archie furioso- el Ex esposo de Candy. Que buscas aquí?

-Lo que me pertenece. Me llevare a mi hijo! …y de paso recuperar a Candy.

-TÚ NO TE LLEVAS A NADIE ME OYES?. SOBRE MÍ CADAVER QUE LES PONGAS UN DEDO ENCIMA. NO TE PERMITIRÉ QUE LES HAGAS DAÑO!- dijo terry aguantándose las ganas de ponerlo en su sitio.

-y tú quién eres? No te conozco así que no te metas. Esto es entre Candy y yo. Si ella quiere al niño entonces debe volver conmigo.

-¿Acaso te caiste de la cama Jonathan?...Tu y Candy estan divorciados...no puedes reclamar nada- contesto Archie.

-JAMÁS ME OYES, JAMÁS. ERES UN MALDITO MANIPULADOR. NINGUNO DE LOS DOS SE IRÁ CONTIGO.

-No me digas que tú eres su nuevo…..- el hombre hizo un ademan obsceno que a Terry le termino la poca cordura que le quedaba. Se había contenido demasiado. El golpe certero a su mandíbula lo dejo tirado en el suelo. Quería continuar dándole una paliza pero la súplica de Candy lo detuvo.-A ELLA LA RESPETAS PEDAZO DE BASURA

-Terry! Por favor nooo….déjalo! . No tiene caso golpear a esta escoria. Por favor Jonathan vete!

-Me iré- dijo al momento de limpiarse la sangre de su labio inferior- piensa en lo que te he dicho Candy, si quieres estar con el niño debes volver conmigo. No hare nada mientras tú decides.. Tienes 10 días para pensarlo contando desde hoy- la rubia quedo en silencio pensando la situación. Vio el temor en los ojos de Terry y de inmediato aparto su mirada, no soportaba que él, la viera de esa manera. El quería darle confianza que no pensara en abandonarlo otra vez. Que se dieran la oportunidad de estar juntos y luchar por el niño. Aunque todo pareciera a favor de Jonathan, las cosas pudieran tener otra salida.

-Candy!

-Terry….Yo…..

continuara...


Gracias por sus comentarios todos son valiosos para mi.