Este capitulo contiene palabras con un contexto sexual explicito. Si te ofende por favor abstente de leerlo. Gracias por tu comprension.
-Candy!
-Terry….Yo…..
-Candy, por favor!...ni siquiera lo pienses!.Yo no puedo permitir eso. Ese tipo solo quiere manipularte. El no podrá lograr nada- con tono suplicante Terry trataba que ella entrara en razón- Mañana mismo comenzaremos con los tramites de adopcion. Ya habiamos hablado de esto pecosa!
-Candy no prestes atención a Jonathan- dijo Archie decisivamente- ese hombre no te quitara a tu hijo!.
-¿Pero que voy a hacer? Él es su padre!...yo no soy nadie.
-No digas eso!...tú has sido mucho más, has sido su madre y su padre. Que no te haga tambalear en tus decisiones. O es que acaso tu…..? Has desistido de casarte con Terry? Piensas hacer lo que ese hombre quiere?
-No!, no!, no podría nunca, de solo pensarlo siento mi estómago revolverse. -Terry se mantenía en silencio a la expectativa de su respuesta, no dijo más, no quería que Candy sintiera que la estaba presionando.
-Albert no debe de tardar. El nos dirá que hacer. Hace unas horas envio un telegrama avisando que pronto estará aquí.- comentóArchie- las mujeres llegaban y vieron la escena.
-Que sucede chicos? Por qué esas caras largas? ¿Que ha pasado Candy?-Pregunta Annie con tono de preocupación.
-Ay Annie! Patty – la rubia abrazo a sus amigas - Vino Jonathan reclamando al niño. Yo….
-Candy! Muchachos!
Albert apareció en el momento oportuno. El magnate se imaginó lo que había pasado al ver el rostro de la Rubia y sus ojos tristes, las caras descompuestas de los muchachos.
-Me parece que ha sucedido lo esperado?- dijo el rubio en tono sereno - apareció Jonathan ,cierto?
-Sí, Albert... como sabes?...-pregunto la Rubia limpiandose sus lagrimas.
-Cristopher se contactó conmigo, me dijo que Jonathan te andaba buscando. Parece que él no tiene idea de todo lo que ha hecho su hijito.
-No entiendo Albert!…de repente se le despertó el sentimiento paternal? Después de casi 4 años?- dijo Candy en tono desesperante.
-Bueno mi consejo firme es que ustedes deben continuar con los planes que tenían trazados ahora más que nunca. De esa forma como pareja tienen mas peso. El cree que puede hacer lo que quiera contigo Candy, de ninguna manera debes permitirlo. No puedes acceder a sus caprichos. El podrá hacer todo lo que quiera y demostrar muchas cosas... Candy-dijo tomandola de los hombros- solo te pido que seas fuerte, que luchen juntos por el niño. El tiene todas las de perder .Si se casan seria mucho mejor. Ya he contactado a un abogado de adopción. Contamos con suerte chicos. Jonathan no tiene idea que ustedes se casaran y el lapso de tiempo dado es algo a nuestro favor, se creía listo el tipo ese, eh?, pues nosotros lo seremos mas. No en vano el apellido y dinero de los Ardlay tiene poder, así que mañana mismo después de la boda se empezaran a hacer los trámites de adopción. Será un proceso fuerte todo depende de lo que nos indique el abogado .- Terry y los demás seguían en silencio escuchando a Albert. Candy tenía muchas esperanzas.
-Yo no puedo dejarte Terry… yo te amo! Y quiero que juntos luchemos por Nathan- Candy tomo las manos de Terry y le sonrió- No haré lo que ese hombre quiere y cometer más errores. No voy a tomar el camino que parece fácil. Voy a luchar hasta conseguir legalmente a Nathan. Sé que vendrán días difíciles, pero tengo el apoyo de todos ustedes.- Había escuchado muchas veces en el orfanato que los matrimonios solidos eran muy buenos candidatos para adoptar. Aunque tambien habia uno que otro soltero que habia acudido al hogar. Recordó a los padres de Annie. Así que tenía Fe.
-Candy! Yo te prometo que estaré siempre contigo. Después del estreno pediré un tiempo prudencial. Hablare con Robert, me entenderá y buscara un reemplazo mientras tanto.
-No lo creo necesario Terry!
-No se diga más amor!. Como tu futuro esposo. Mi deber es estar contigo. No he dicho perder mi trabajo, solo es solicitar un tiempo.
El dia de la boda .El momento esperado. La ceremonia se llevaría a cabo en la Residencia Ardlay. Candy había escrito a sus dos madres para que asistieran. Hubiese querido hacerlo personal, pero en vistas de los sucesos. Las damas habían dejado el hogar a buen resguardo por lo menos dos días.
El pequeño banquete, el arreglo del salón estuvieron a cargo de las mujeres Annie, Patty y Eleonor, la contratación de la música la mejor de la época fue selección de Albert y Terry. Archie había sido el encargado de la decoración de las pocas pero importantes invitaciones dándole su toque de elegancia y distinción. A la boda asistirían solo amigos íntimos, amigos de entera confianza.
La hora llego se celebraria una pequeña ceremonia civil y religiosa
Candy hacia su entrada del brazo de Albert su padre adoptivo y hermano. Poso las manos de ella sobre las de Terry. Las lágrimas de las mujeres no se hicieron esperar emocionadas de ver a Candy casarse con el hombre que ama.
"Estamos reunidos para presenciar el enlace matrimonial entre Candice White Ardlay y Terence G. Granchester. En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo – Todos los presentes se persignaron – este es un día muy especial, un día en que dos hijos de Dios unen sus vidas para siempre con la fiel determinación de hacerse felices el uno al otro. Debemos estar felices por nuestros hermanos, pues en sus miradas veo reflejado el verdadero amor que debe profesarse una pareja para unirse en el sacramento del matrimonio – dijo el sacerdote con gran satisfacción al ver a esta pareja realmente enamorada.
Llegó de repente el gran momento que la mayoría esperaba, el momento de que ambos novios se dijeran los votos matrimoniales. El primero fue Terry, no es un secreto que cuenta con gran maestría para memorizar mil cosas, pero sus votos matrimoniales en especial, eran el diálogo más importante de toda su existencia.
Yo, Terence Granchester, te acepto a ti, Candice, como mi esposa, prometo amarte, respetarte y siempre serte fiel, estar a tu lado en lo próspero y en lo adverso, en la salud y la enfermedad, todos los días de mi vida.
Yo, Candice White, te acepto a ti, Terence, como mi esposo, jurándote amarte por toda la eternidad, permanecer a tu lado en las alegrías y en las penas, respetándote y siéndote fiel por siempre.
Candy estaba muy nerviosa a pesar de estar inmensamente Feliz por casarse con el amor de su vida.
Una vez que sus padrinos, les ofrecieran las arras y el lazo, el Padre prosiguió con el momento más conmovedor de la ceremonia.
Terrence, puedes besar a la novia.
La tomó de ambas manos y lentamente fue descendiendo hasta quedar a la altura de los labios de su ahora esposa. La abrazó por la cintura,cerraron sus ojos y se fundieron en un romántico y discreto beso con el cual sellaron el comienzo de una nueva vida, juntos. La lluvia de aplausos no se hizo esperar y estaban contentos de ver a todos sus invitados y seres queridos con una gran felicidad reflejada en sus rostros.
La felicidad en el rostro de Candy tan espontánea y natural, era algo de enmarcar. La ceremonia estuvo llena de emociones. Los "Si acepto" retumbaron en los oídos de los presentes. "Declarados marido y mujer hasta que la muerte los separe". Una boda intima, pero perfecta. Ambos orgullosos de haber llegado a ese momento. Las felicitaciones tampoco esperaron y aunque eran pocos invitados cada uno tardaba con los novios envolviéndolos en abrazos y deseándole lo mejor y muchas felicidades. La mayoría de ellos conocían su historia, la historia de un amor que dolía, de un amor que sufrió mucho, pero que ahora estaba siendo recompensado con creces, pues Nathan era una bendición para ellos, aunque no fuese su hijo biológico el niño estaría rodeado de mucho amor. Ese amor que su propio padre biológico le negó desde que fue concebido.
-Felicidades hijo! que gusto me da poder ver tu felicidad- Eleonor abrazo a su vástago con el corazón hinchado de orgullo. Ver a su hijo realizado y con una familia. Una lágrima salió de los hermosos ojos azules de su progenitora
-Madre! Por qué lloras? Ahora soy feliz como nunca pense llegar a serlo!
-Lloro de felicidad hijo!…nunca pensé verte así como ahora…esa sonrisa que ilumina tu rostro.
-Ay Eleonor!...es como un sueño, pero no quiero que sea solo un sueño... al fin! Estoy con ella…lo pudes creer? ella es todo para mí. Conociste mi sufrimiento Madre de las veces que llore por saberla perdida, Dios es grande porque su corazón, su amor jamás lo perdí. La amo madre, la amo y no podría vivir un día sin ella.- conmovido abrazo a su madre mientras Candy saludaba a sus amigos.
-Hola Nathalie, gracias por venir a mi boda!
-No podía perdérmela Candy. De verdad que no podía creerlo cuando me dijiste que te casarías y con Terence Graham, el actor. Por cierto ahora recuerdo donde lo vi.
-Ah, sí? Dónde?- Candy fingió no saber. Desde que Nathalie le dijo que lo conocia, Candy siempre supo donde y como fue.
-En el hospital Santa Juana!. Recuerdo que era muy tarde y yo hacia tu guardia, el llego buscándote Candy, pero Frannie no lo dejo y lo corrió, el pobre tuvo que irse. Estoy segura que es él.
-No te equivocas Nathalie, él es ese hombre y siempre ha sido el amor de mi vida.
-Pero y tu exmarido?
-Fue una mala experiencia, pero no hablemos de eso. Ahora solo quiero formar una familia y voy a luchar porque así sea.
Se acercaba el Doctor y candy mostró su sonrisa agradeciendo su presencia con un abrazo.
-Doctor Barrow gracias por acompañarme.
-Felicitaciones Candy! sinceramente la mayor felicidad de este mundo para ti. Te lo mereces!. Espero seguir viendote en los proximos cursos.
-Claro que si Doctor y Muchas gracias!
-Candy hija felicitaciones- sus dos madres se acercaba para darle la bendición - Sabemos que esta serás muy feliz al lado de ese muchacho. Siempre te ha querido de eso no hay dudas.
-Gracias señorita pony, hermana María- sus lágrimas brotaron y los abrazos surgieron- sí, ahora soy muy feliz. Gracias por ser mis madres.
Sara se dirigía a la mansión. Debía hablar con Albert sobre su decisión injusta para con sus hijos. Se iba acercando más a la residencia cuando escucho ruidos
-¿Que se estará celebrando que no fuimos invitados? La tía abuela? Esto es una falta de respeto!- musito con ira reprimida.
El portero abrió, permitiéndole la entrada.
No vio a Albert por ningún lado, pero sí a Archie quien casi escupe el trago que tomaba al verla.
-Santo Dios! Que hace Sara aquí?
-Archie! donde esta William. Necesito hablar con él urgentemente.
-No podría ser otro día Tía Sara. Como veras estamos ocupados y supongo que el Tío también.
-Déjate de tonterías y dime dónde está?
-Que se te ofrece Sara?- en ese instante Albert hizo su aparición. No contento de ver a la mujer pavonearse con su prepotencia.
-William necesito hablarle en privado. ¿Podemos ir a su estudio?. Veo que has organizado una fiesta y no hemos sido invitados- menciono la mujer levantando una ceja
-Lo siento pero estoy seguro que no sería de tu agrado….Por favor entra y siéntate!
-Bueno ire directo al asunto creo que estas yendo muy lejos con este asunto de despojar a mis hijos!. No puedes hacerle esto!
-Porque tu lo dices Sara? Déjame decirte que no lo he hecho arbitrariamente. Tus hijos nunca han respetado a Candy y sabes bien lo importante que es, por si no lo recuerdas fue adoptada por mí y se merece el lugar que le corresponde y que parece que ustedes sufren de amnesia recurrente.- la mirada de Sara era desafiante y frívola- te aconsejo algo querida Sara ponlos a trabajar, a Elisa consíguele un buen marido….Que hagan algo de provecho con sus vidas
-Creo que tendré que hablar con la Tía. Veo que estas renuente!
-No creo que lo consigas….Así que si eso es todo te agradecería que te retires como puedes ver estoy en medio de una fiesta y tengo que atender a los invitados.
Sara se preguntaba viendo alrededor que se estaría celebrando, cuando de pronto Candy…. y entonces supo que era una boda y para su sorpresa otro hombre que no era el tal Winston la abrazaba.
-Candy se ha casado otra vez? No, entiendo!
-Sí, y esta vez con Terence Granchester, el actor de Broadway.- comento Albert reprimiendo una sonrisa
-Un actor? Dios. Definitivamente esa muchacha cada día va peor! Me retiro. Me alegro mucho de no haber sido invitada a este "Teatro".
-Adiós Sara!
-Albert, Albert..- se acercaba Candy para darle un abrazo a su amigo- gracias por todo Albert. Soy inmensamente feliz.
-Me alegra mucho escuchar eso Candy, estoy seguro que lo eres. He sido testigo del amor de ustedes por muchos años. Deseo que seas muy feliz pequeña.-Albert siempre ha sabido que Candy nunca amaría a nadie más que a Terry, que el corazón siempre estaría ocupado por el recuerdo de ese gran amor y ahora por la presencia de este. Nadie podría entrar y en su afán de verla feliz hacia todo cuanto pudiera porque lo fuera.
Despues de la boda. Los trámites de adopción se hicieron. El abogado empezaría a dar marcha una vez los papeles firmados .Candy estaba más tranquila y llena de confianza.
Sara había llegado al hotel y Elisa no estaba. Fue después de entrada la noche que apareció.
-Elisa dónde estabas? No son horas de venir para una señorita?- pregunto con el ceño fruncido y la ira de la conversación anterior no se había disipado.
-Ay mama, solo estaba dando una vuelta. Sabes que pronto volveremos a Chicago. Fui a visitar a Niels a su departamento después...
-Ese muchacho…no me gusta que viva solo.
-Madre! Sabes que el necesita su privacidad. A poco crees que lo ocupa para rezar todas las noches.
-Elisa! Te exijo que midas tus palabras.
-Pero si es la verdad….Niels….
-Basta! No quiero saber qué es lo que hace- la chica se encogió de hombres y estaba dispuesta a retirarse- espera!...fui a ver a William.
-Que te dijo Mama? - Elisa se detuvo haciendo evidente su curiosidad- hiciste que cambiara de idea?- los ojos de la chica brillaron
-Todo fue en vano hija. Él está cerrado en su decisión.
-Maldito William Ardlay – susurro en sus adentros la menor. Sara no pudo escucharla.
-Sin embargo me entere de algo que estoy segura la tía desconoce. Es algo importante y ella fue anulada totalmente.
-De que habla madre!
-Candy se casó hoy. Estaban celebrando la boda cuando llegue con un tal actor.
-Queeee? No puede ser! Entonces esa maldita estaba planeando su boda y nosotros de estúpidos no nos dimos cuenta. Todo pasó en nuestras narices….maldición.
-Cuida tu vocabulario!
-Pensé que el estúpido de Jonathan haría algo!.
-Pero que iba a hacer? Ella es libre de casarse de nuevo. Nada se lo impedía.
-Ella tiene un hijo de Jonathan. Él debía impedirlo y obligarle a volver con él, pero seguro el tonto les dio tiempo y ellos fueron más listos que nosotros.
-No te entiendo! Tú hablaste con ese hombre? ¿Para qué Elisa? No te metas en eso hija.
Llena de impotencia, ira y rencor se fue a su habitación.- Maldita mil veces maldita seas Candy. Cuanto te odio!
Enmedio de la fiesta todos se despidieron de los nuevos esposos. Sus dos madres se quedarían en la mansión para partir al día siguiente, la pareja se despidió de sus amigos y Candy antes de irse pidió que cuidasen de su hijo pasarían su noche de bodas en un Hotel reservado para la ocasión por Eleonor el cual había acondicionado hermosamente.
En el auto ambos iban en silencio. Terry también estaba nervioso. Sus manos sudaban al volante.
-Hemos llegado Pecosa- la tomo de las manos y le ayudo a salir del auto.
Terry solicito las llaves de la habitación.
-Aquí tiene sus llaves Señor Granchester. Luego le llevaremos su equipaje por favor es un placer servirles.
Los esposos subieron. Al llegar a la puerta. Terry introdujo la llave, pero sus nervios le estaban jugando una mala pasada. No podía abrir la puerta. Luego de un tercer intento la puerta cede.
-Terry que haces? – pregunto a sentir que el muchacho la cargaba en sus brazos
-Lo que se hace en estas ocasiones mi amor.
Luego de bajarla a mitad de la habitación- Bueno yo….no tardare. Voy a ponerme cómoda.
-Está bien, por favor no me dejes esperando mucho tiempo.
Candy entro al baño. Temblaba pero no sabía si era del frio o si por la ocasión de estar a solas con Terry - Terry! Ya trajeron nuestro equipaje?
-No aun no Candy, pero que importa si total… !Espera están tocando seguro ya la traen¡.
Candy aun tenia puesto el vestido de novia- ¿para que quieres ponerte ropa pecosa? deja eso y ven... Terry entro al cuarto de baño y sintió el frio en sus manos.
-¿Que tienes Candy porque estas temblando?...- luego de un silencio-... Te prometo que no te voy a lastimar.- Candy se tensó al sentir los besos de Terry demandantes de pasión- Vamos pecosa esta noche quiero que sea inolvidable.
-Terry….tengo miedo…miedo de no saber qué hacer, de no ser quizas lo que tu esperas.
-Solo deja que te amé. Solo relájate y tú misma sabrás que hacer. Yo te enseñare.
Tomo de nuevo sus manos y la condujo al costado de la cama de pie empezó a con cada botón del vestido. El proceso fue lento y sus miradas se fijaban una en la otra. Al terminar con el último botón sus hombros quedaron al desnudo y no pudo contener los deseos de besar su blanca piel. Con cada roce de los labios de Terry despertaba en ella sensaciones desconocidas. Terry para aligerar la tensión besa sus manos para darle confianza.
-No temas Candy. Te he dicho que no te hare daño. Seré delicado y te amare suavemente. Quiero disfrutar cada espacio y cada rincón de tu piel. El vestido termino de caer al suelo y Terry pudo ver que Candy no usaba el incómodo corsé. Su cordura tambaleo al verla solo en ropa interior. La cama estaba adornada con flores y unas velas que le daban a la habitación el toque íntimo del momento.-Espera!- sirvió dos copas de Champagne para que se sintiera relajada- toma, Candy bebe una copa te sentirás mejor.
-Gracias.
-Te tomaría en estos momentos, pero no quiero comportarme como un salvaje. Le beso la frente y le rodeo la cintura. La percibió tranquila- Te amo Candy, te amo tanto.
-Terry!...yo también te amo- Candy sintió su pecho estallar por la forma en que Terry le declaraba su amor, nuevamente se puso nerviosa.
-Calma mi amor!. No te preocupes que sabré cuidarte- sus manos se posicionaron del rostro de la joven y la beso lentamente hasta convertirse en un beso lleno de pasión. Ella había aprendido a responder de la manera que a él le gustaba y que a ella le agradaba.- de repente Candy sintió el impulso de quitarle la camisa desprendiendo cada botón y en cada roce de las manos de ella Terry sentía quemarse. Una vez sin la prenda su torso queda al desnudo y ella maravillada lo observa.
-Tócame Candy!. -Obedecio a su Esposo y posa sus palmas en el torso del muchacho. El pecho de Terry dio varios respingos como si recibiese corriente eléctrica al sentir las delicadas manos de su Esposa y ella, acaricio a placer el pecho de su marido. El la observaba con devocion.
-Terry! -Dijo su nombre en un susurro
Termino por quitarse la prenda inferior hasta quedar con su prenda íntima. Ambos yacían semi desnudos . La estrecho contra su torso y de nuevo besos sus labios. La respiración se hacía dificultosa y ella se había tensado un poco al contacto piel con piel. Coloco un dedo sobre sus labios como delineando su contorno.
-Por favor Candy!- el cerro la distancia entre ellos y de nuevo su boca se posó en la de ella. La levanto en vilo y la acostó en el lecho. Se acomodó a su lado y seguía prodigándole de caricias con sus labios arrancándole gemidos que la hacían excitarse más y más pronunciando su nombre y eso a él, lo estaba volviendo loco. Jamás había sentido lo que ahora siente por ella y sus ganas inmensas de hacerla suya crecían. Los besos tibios su Esposo que se paseaban por su cuerpo y terminaban en su boca, en su cuello, en sus hombros. Candy sentía un calor envolver todo su cuerpo la cercanía de Terry la estremecía. Su corazón latía agitadamente.
-Terry…
El muchacho estaba sumamente excitado y detuvo su avance al escuchar que lo llamaba.
-Terry… ¿Me amas?- pregunto con un suspiro ahogado.
-Claro que te amo Candy, te amo más que a nadie. Eres el amor de mi vida. ¡Me preguntas si te amo cuando me tienes aquí rendido a ti!. Doblegado. Por favor no tengas miedo. Quiero disipar tus temores….confía en mí… y...¿tú me amas Candy?. Ella quedo en silencio y su corazón hablo y su mirada la fijo en el azul intenso.
- Yo también te amo Terry.
Con movimientos lentos ella acariciaba el pecho de su Esposo. Eran caricias suaves y sentia quemarse en leña verde.
-Te deseo Candy! no sabes cuánto te deseo.
-Yo también Terry- acabaron por quitarse las últimas prendas que portaban quedando en completa desnudez. El recorría cada parte de su cuerpo explorándolo a placer.
-No te imaginas las veces que soñé con esto. Yo te necesitaba tanto a mi lado Candy... te quiero conmigo siempre.- ella lo beso apasionadamente aferrándose a la espalda masculina. El pasó sus manos por su vientre hasta bajar a su parte intima llenándola de caricias suaves que hicieron que de nuevo mencionara su nombre. Candy sintió un poco de vergüenza y se sonrojo furiosamente después de la demostración de afecto fisico de Terry quien la miraba de una forma que ella nunca pensó ver. Se tensó cuando sintió que Terry separaba sus piernas, pero ella lo amaba y lo que quería en ese momento era poder entregarse al hombre que amaba, poder corresponderle sin reservas. Si había decidido unir su vida a él, lo que ocurriría sería lo más natural y lógico entre ellos. Lo abrazó fuertemente y confiaba en sus palabras.
-Te amo Terry!- lo beso apasionadamente conforme el beso se hacia mas demandante.
-Por favor Candy ¡mírame!….mírame mientras te hago mía.
Se introdujo en un solo movimiento y ella arañó su espalda y se aferró a esta por el dolor provocado.
-Perdóname mi amor, quise evitarlo, pero por más que quise no pude. Si me dices que me detenga lo hago.
-Abrázame mi amor…...Terry...no te detengas!
Cuando se acostumbro a su cuerpo empezo a moverse suavemente en su interior aumentando la intensidad en cada embestida. Se retorcía de placer bajo su cuerpo al sentirlo dentro. Cada movimiento más y más rítmico. La danza del amor empezo. Terry jamás amaría a nadie como ama a Candy, con total libertad y con inmensa devoción. Ella conformaba su vida y su mundo. Candy le rodeo con sus piernas la cintura para atraerlo pidiendo más de él.
-Terryyy!
-Candyyy….te amo
Ambos llegaron al clímax. Cayendo extasiados y cansados de placer. Cuando salió de su cuerpo vio una pequeña mancha roja en las sabanas y como hombre su ego creció por saberse el primero y el único con ese derecho. Mostro su sonrisa arrogante y exploto de alegría.
-Te amo mi pecosa, te amo, te amo
-Terry...
Despues de haberse hecho el amor. Cayeron en un sueño profundo abrazando su desnudez.
continuara...
Gracias por sus comentarios todos son valiosos para mi.
