En el capítulo anterior…

-¡EL QUE NO SE DA CUENTA ERES TÚ, NO PERMITIRÉ QUE TE VEAN EN ESTA CONDICIÓN! –

-Ah vaya, vaya, vaya… ustedes son extraños, siempre son extraños –

-"Quiero verla…" -

-¿Eso te dijo kura?-

-Jajaja sakura se ve linda cuando se sonroja-

– solo soy el guardián de este lugar ¿te molesta? –

-Es cierto lo que tú quieras creer-

-"Los demonios son criaturas destructivas e insensibles" –

-¿Cómo se atreve a besarte?-

-¿Kura…?-

-Soy yo –

x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x

-¡Ah, mira, todos los árboles florecieron al mismo tiempo! Jejeje que bonito se ve- la pequeña figura se sonreía inocentemente.

-Pero no durarán mucho, ¿ves?- miró los pétalos que chocaban con su cuerpo.

-¡Ah! pero un día podrás tocar una flor y no se quemará- le abrazó por la espalda quedando sus pies apenas tocando el piso de madera.

-Hm… - sonrió suavemente – ojalá… así sea- sus colas se movían de un lado a otro y sus orejas se ladeaban al ritmo del corazón de esa pequeña criatura.

La leyenda dice que el demonio los traicionó, pero no hay traición con razón o eso es lo que "ellos" deseaban creer.

Pobre demonio, el traicionado fue él.

*Hola, soy Sakura Haruno, en los días pasados naruto se estuvo comportando extraño y no me hablaba, kura tampoco se acercaba a mí y ahora siempre que intento acercarme a él intenta rasguñarme.

Hace algunos días me desmayé y cuando desperté ahí estaban sasuke y kakashi-san, no sé qué hacían en casa, solo sé que naruto y kura no estaban, sasuke me dijo que naruto le pidió que se quedara conmigo mientras él iba a buscar a kakashi-san y que kura lo había seguido, y kakashi-san dijo que naruto no regresaba porque le pidió que cuidara de su perro.

Desde ese día sasuke ha estado actuando de forma extraña, todos los días me acompaña hasta la residencia y si no fuera por él, naruto y kura todavía me ignorarían*

-Hoy yo hago la comida- entraron a la residencia, llevaban bolsas de las compras.

-No te preocupes, en seguida lo hago, además a naruto no le gusta tu comida-

-Pues que se aguante, no es mi problema si él no quiere comer- dejó las bolsas sobre la mesa de la cocina.

-Jeje… sasuke, siempre vienes a pasar el día entero en casa, ¿no se preocupa tu familia?- amarró su cabello en una coleta alta y se puso un delantal.

-Nah, prefiero estar aquí que tomar esas clases de caligrafía con papá- por su parte sasuke lavaba algunas verduras, suspiró en el momento en que escuchó el ruido de veloces pisadas corriendo por el techo.

-¡¿Otra vez tú?!- naruto se asomó por la puerta.

-Sí, ya llegué, y hoy cocinaré así que aguántate- le amenazó con el cuchillo que estaba usando.

-¡Nooooooo! ¡kura, kura, hoy es turno de que cocine sasuke, vámonos de aquí!-

-Myaaaa~- kura apareció junto a los pies de sakura, al parecer intentando convencerla para que ella cocinara.

-Jejeje gatito mimado, lo siento pero hoy cocinará sasuke- se inclinó para acariciar la cabeza del felino pero este inmediatamente se alejó corriendo con el rubio.

Al terminar la comida se disponían a hacer los deberes, unos minutos después el celular de sasuke les interrumpió.

-¿Hola, hermano?, sí, ¿qué? Voy para allá- guardó su celular.

-¿Ya te vas?- preguntó sakura dejando de escribir.

-¡Sí, mi hermano encontró algo interesante en los pergaminos prohibidos!- se colocó la mochila, sonreía de oreja a oreja.

-Jajaja cuando hablas de tu hermano siempre pareces un niño pequeño- se recargó sobre la mesa, le divertía.

-Jeh, itachi es mi gran ejemplo a seguir- se despidió y se fue corriendo con esa enorme sonrisa.

Terminando sus deberes, sakura decidió descansar frente al gran cerezo, había una manta en el piso - al final este tampoco floreció… - dejó salir un suspiro con pesadez mientras se sentaba sobre sus piernas. La temporada de cerezos había terminado unos días atrás y aquel árbol que se veía tan prometedor, simplemente no floreció.

-¿Qué pasa, sakura?- naruto asomó su cabeza desde el techo.

-Con que ahí has estado todo este tiempo, dormilón- rió -este árbol de cerezo, esperaba que floreciera pero mira, ni un solo botón – señaló con desánimo, naruto miró sin mucho interés.

-Déjalo así, tiene un montón de tiempo que no florece, hace tal vez cientos de años o eso me dijo ku… – se tapó la boca rápidamente – ¡arg! ¡tonto, tonto!- al parecer había dicho algo indebido, se daba golpes en la cabeza.

-Jeje, ¿kura te lo dijo? Me gustaría escucharlo también- cerró los ojos y bajó un poco la cabeza, sonrió con suavidad – en el templo tampoco florecen a pesar de que ahí solo hay cerezos… que mala suerte tengo –

-¿Templo? ¿cuál templo?- ladeó la cabeza.

-Ah… - abrió los ojos mostrando una expresión de sorpresa, como si hubiera dicho algo que no debía – te lo diré pero si prometes no decirlo a los demás – no era la primera vez que por accidente al parecer hablaba de más, eso y que naruto a veces la bombardeara con preguntas sobre su familia, después de todo él no tenía y quería saber al respecto.

-Hecho- saltó al árbol y se sentó en una rama junto al gato que dormía plácidamente – ahora dime, dime- se veía emocionado.

-Mi familia dirige un templo, m… mi padre me dijo que lleva varias generaciones – suspiró pesadamente – se suponía que la siguiente en la línea sucesoria era mi madre, porque en esta familia quien dirige el templo es una mujer, y después de que mi abuela muriera mamá se haría cargo pero… - agachó la mirada.

-¿Pasa algo?- preguntó el rubio, preocupado por la reacción de sakura.

-Mi madre falleció, así que tengo que hacerme cargo del templo-

-No entiendo, entonces ¿por qué estás aquí?-

-De acuerdo a las indicaciones de mi abuela, debía llegar a este lugar y establecer aquí el nuevo templo. Jeje es extraño ¿no? Desde pequeña mis padres me enseñaron todo lo que hay que saber para ser una sacerdotisa, mi madre y mi abuela me dijeron que al tener sangre de la sacerdotisa de este templo mis poderes despertarían pero simplemente no pasó, recuerdo que a veces veía a mi abuela hacer que los árboles de cerezo florecieran pero yo no puedo hacer que ocurra así como ella, eso es frustrante, me preguntaba por qué no florecían los cerezos de la casa pero ¿tal vez tenga que ver conmigo? No lo sé, a veces…- miró las palmas de sus manos – a veces… siento que algo me falta, o me sobra… es como si no fuera yo, como si estuviera en otro lugar o el tiempo equivocado… - bajó sus manos.

-¿Lugar? ¿tiempo? No entiendo- el chico se recargó un poco hacia el frente.

-jajaja disculpa, solo estoy diciendo tonterías- sonrió con un deje de pesadez.

-No es verdad, ya te dije que hablo con kura- naruto habló para animarla, sakura rio ahora con ánimo.

-Jajaja pero eso es diferente, ustedes son amigos, se entienden bien- se puso de pie y caminó al interior de la casa dejando a naruto en el techo.

"Debería aplaudir tu estupidez"

-Lo siento ¿sí? – naruto se recostó en el techo como estaba antes de que sakura lo despertara – todavía no entiendo por qué no debe saber que tú y yo nos hablamos- suspiró.

"Y será mejor que no lo sepa" el gato naranja bostezó.

#CASA HYUGA, MISMO DÍA#

-Hm… oye neji ¿seguro que están aquí?- sasuke buscaba desesperadamente entre el montón de pergaminos.

-Te digo que sí, solo sigue buscando- neji también buscaba con una técnica que su padre le había enseñado, ser miembro de la familia hyuga significaba un poder espiritual grande – ¿y a qué hora dijo tu hermanote que venía?-

-Lo encontré- Hinata llama desde un estante enorme.

-Hinataaaaa te amoooo!- neji corrió a abrazarla.

-Kyaaa, ne-nejiii bájameee!-

-Jajaja nooop- neji le daba vueltas.

-Déjame verlo- sasuke le quitó el pergamino a hinata y tomó asiento, los otros dos le siguieron.

-Jejeje heee… entonces ¿qué buscamos?- neji.

-El nombre de la familia de sakura- sasuke.

-Pero ella dijo que ellos no vivían aquí- neji.

-Entonces no encontraremos sus nombres en estos documentos- sasuke, dando vueltas al pergamino.

-Pero aquí está- hinata toma el pergamino y con la misma técnica de neji hace que este se abra en la parte donde está el nombre.

-¿Qué?-

#RESIDENCIA UZU#

-Lamento la interrupción-

-Nah, no te preocupes – Sakura e itachi tomaron asiento en la entrada de la casa, poco después de que ella dejara de hablar con naruto había ido a descansar a su cuarto pero alguien llamó – pero creí que sasuke estaría contigo, dijo que iría a verte-

-Así es, le llamé pero por algunas cosas que tenía que hacer no nos hemos visto aún –

-Oh-

-Sakura ¿conoces esto?- sacó de una pequeña caja un anillo con un símbolo peculiar en el centro.

Sakura lo analizó – no ¿por qué?-

-Entonces… ¿Sabes cómo se llama este lugar?- miró el techo y se recargó un poco hacia atrás.

-¡Claro!- movía sus piernas – residencia uzu, este lugar pertenece a mi familia desde hace tiempo-

-Me refiero a su verdadero nombre- itachi volvió a hablar.

-…- sakura agachó la mirada.

-¿Así que lo sabes?- itachi frunció el ceño.

-Me enviaron aquí… como sacrificio-

#CASA HYUGA#

-¿Uzumaki?- sasuke volteó a ver a hinata y neji, ¿podría ser verdad aquella historia sobre el demonio de fuego?

-Todos conocemos ese nombre- hinata dijo en voz baja, no quería preocupar a nadie pero así era – y sabes que nunca… me equivoco- la exactitud de sus técnicas era impecable.

– ¡Si llega itachi dile que fui a casa de sakura!- sasuke se despidió y corrió a la residencia uzu lo más rápido que pudo – ¡Maldición, era obvio!- se comenzó a regañar mentalmente.

CAPÍTULO 6

~CONTINUARÁ ~