CAPITULO 2

El sol comenzaba a asomarse entre los edificios de esa gran ciudad, las calles comenzaban a cobrar vida poco a poco, personas corriendo a prisa para llegar a sus trabajos, mamás reprendiendo a niños al no apurarse para llegar a la escuela, era cómico ver esas escenas, gente de aquí para allá, tiendas y restaurantes abriendo sus puertas; Korra dio un suspiro pesado acomodándose su mochila, había sido una guardia pesada, su cuerpo se movía por inercia hacia el puerto para agarrar el navío que la llevaría a su nuevo hogar, soñaba con su cama tibia y su almohada invitándola a unirse en un sueño profundo hasta que la cama la escupiera o al menos eso creía ella, solo recordaba unos flashazos , ella-Jinora-compras-ese chico es lindo-te gusta este vestido-¡Korra cuidado! Y todo se obscureció.

Sus ojos se abrieron poco a poco encontrándose con los rayos del sol que comenzaban a morir en el horizonte por esa gran ventana, se estiró perezosamente sintiendo la suavidad de esas sabanas de seda que le hacían cosquillas en su piel, se sentó en la orilla de la cama sintiendo sus ojos pesados y un dolor punzante en su cabeza, se puso de pie estirándose tal cual larga era escuchando el sonido de sus vertebras crujir ante el estiramiento, era normal ser perezosa al despertar, estaba en su naturaleza, desde pequeña su madre tenía que despertarla en las mañanas para que desayunara, si por ella fuera seguiría dormida hasta medio día, eso la hizo recordar algo... esa no era su habitación, observó con detenimiento la habitación, una cama grande, sábanas de seda, un tocador lleno de maquillaje y perfumes, pantalla de plasma muy grande para su parecer, de hecho... la habitación era demasiado grande para su gusto, escuchó ruidos fuera de esa puerta que se encontraba cerrada, tomó su chaqueta, botas y mochila, no recordaba muy bien lo que había sucedido, sólo recordaba que ese no era su hogar, sentía que el corazón se le iba a escapar del pecho,¿ y si la habían secuestrado un grupo de hombres para saciar sus más bajos instintos?, tomó con fuerzas su mochila lista para repartir golpes, bajo la escalera de lo que parecía una casa, la puerta se encontraba frente a ella, lista para escapar, pero algo más llamo su atención, un olor proveniente de lo que parecía ser la cocina, caminó con cautela hacia la puerta de vaivén, un dolor se apodero de su nariz ahora -¡pero qué demonios!- gritaba la morena tirada en el suelo.

-lo siento- exclamo una voz asustada

Fue una gran sorpresa para Korra toparse con ese par de ojos verdes esmeralda observándola entre apenados y preocupados.

-yo de verdad lo siento, déjame ayudarte- la pelinegra se hincó a su lado ayudándola a incorporarse poco a poco –necesitamos hielo para esa nariz-

-y un cirujano plástico- comento la morena con algo de enfado

-discúlpame, yo no sabía que estabas detrás de la puerta. Ven con migo-, tomó de la mano a la ojiceleste llevándola dentro de la cocina y sentándola en un banquillo, saco del frigorífico unos cubos de hielo envolviéndolos en una servilleta- esto bajará la hinchazón y los analgésicos que te daré ayudaran para el dolor-

La ojiceleste sintió como su nariz recibía la hieloterapia por así decirlo, hizo un mohín al sentir el frío en su adolorida nariz.

-espero y te guste a cena- comento tranquila mente la chica de tez blanca

-no quiero ser grosera doctora Asami… pero ¿que hago aquí?

Los platos que tenia Asami en su mano se resbalaron al escuchar esa pregunta. En realidad cómo le explicaba que por distraída y por ir aprisa chocó con un par de cajas de madera haciendo que se derrumbaran directo en el cuerpo de la ojiazul – bueno es algo complicado, pero te lo contare después por que se nos hace tarde-

La cara de la morena cambio drásticamente -¿tarde para que?-

-el trabajo Korra-

-¡¿que?!- contesto la ojiazul levantándose de golpe –¿quieres decir que eh estado aquí toda la tarde?, deben de estar preocupados por mi!- mas que por consideración, Korra sabia que en realidad era por que Tenzin le daría una tremenda regañada y un supermegarchicontrasuperduper sermón durante horas – ¿donde esta Jinora?- pregunto la morena recordando que ella era su acompañante.

-oh bueno…ella se fue hace un rato al ver que no despertabas pronto, me ofrecí a cuidarte mientras despertabas….veras Korra…. Yo, lo siento, tu sabes…sales de guardia en calidad de zombi y... y... prometo ser menos distraída la próxima vez-

La morena solo entre cerro los ojos,no recordaba mucho,sólo un grito y después unas cajas cayendo en su anatomía, ella se hubiera molestado enormemente si no fuera por la cara de arrepentimiento y tristeza que la doctora le ofreció.

-tranquila doctora,todo esta bien, de hecho me siento genial…auuu!-

Un grito de dolor salió de su garganta al sentir ese dolor en su cabeza, la ojiesmeralda se acercó con preocupación

-tranquila ¿si?- la morena le ofreció una linda sonrisa tratando de tranquilizar a la mas alta –así que…dormí toda la tarde en tu casa?-

Asami sirvió dos tazas de café asintiendo solo con la cabeza.

-es una linda casa- contesto cortésmente la morena.

-gracias- sonrió apenada la ojiesmeralda, eran pocas las personas que entraban a su casa y ese cumplido de la morena hizo que su corazón saltara de emoción – yo fui la encargada de la decoración-

-wao eso es genial doctora Asami ,tiene muy buenos gustos-

-solo con las cosas Korra, aunque últimamente también con las personas- el café de Korra salió disparado por su boca tosiendo fuertemente.

- ¿estas bien?- preguntaba entre preocupada y molesta consigo misma, ¿cómo fue capaz de decir algo así?, era la primera vez que brotaban por si solas las palabras de su subconsciente sin involucrar a su consiente,¿ y cual era su resultado?, una Korra bronco aspirándose.

-si…solo estaba algo caliente- contesto la ojiazul

-si necesitas usar la ducha puedes hacerlo,no creo que alcances a ir a tu hogar-

La morena asintió con la cabeza aun sentía aquel líquido correr por su garganta.

-puedes usar la ducha de mi habitación,el baño queda entrando, la segunda puerta-

-¿y dónde queda tu habitación?- pregunto cabizbaja la ojiazul escondiendo su sonrojo

-es donde despertaste hoy-

La morena subió escaleras arriba,entrando a la enorme habitación, observó cada detalle que había pasado desapercibido, una foto de Hiroshi y Asami, y en otra estaba Asami de pequeña con una bata blanca curando a lo que parecía un oso, el siguiente portarretrato era de Asami con aquel chico de cabello negro y ojos dorados,el mismo que había entrado a quirófano la noche anterior.

-el es el Doctor Mako-

La ojiazul volteo de golpe muy sonrojada- yo…solo veía y…-

-no te preocupes- comento la doctora acercándose hacia la morena brindándole una sonrisa nostálgica al portarretrato – a veces las personas no son como te imaginas-

La morena solo entrecerró los ojos, -últimamente esta doctorcita me esta poniendo muchos acertijos- pensó la chica de cabello castaño.

-bueno es mejor que entres o llegaremos tarde y dudo mucho que quieras ver a Lin enojada-

-eso quiere decir que el día de ayer estaba contenta?- pregunto en tono de burla la ojiazul

- aunque no lo creas hay días peores-

Después de una hora las chicas ya se encontraban camino a su lugar de trabajo,el camino fue silencioso pero agradable; las puertas del hospital se abrieron dejando pasar a las dos profesionales de la salud.

-veo que es costumbre tuya llegar temprano- comento la ojiazul ingresando al elevador seguida de la otra chica.

-bueno,tengo que llegar a ver los pendientes y los pacientes que se encuentran en terapia intensiva-

-es un trabajo cansado- exclamó la morena tocándose un poco la nariz

-perdón por eso- dijo apenada la ojiverde

-vamos tranquila,no hay nada que un besito sanador no pueda hacer- dijo sonriente la morena

La pelinegra sonrió ante aquel comentario, recordaba que su madre siempre le daba besos en sus raspones y le decía que con eso sanarían más rápido.

-lo haré, pero mas te vale que no le cuentes a los demás pacientes, no quiero estar besando a todo el hospital-

Una sonrisa traviesa se asomo de la morena –solo si prometes no volver a golpearme-

La pelinegra sonrió de buena gana tomando entre sus manos el rostro de la otra chica depositando un tierno beso en su nariz lastimada; la puerta del elevador se abrió dándole paso a un sorprendido Mako que frunció el ceño al ver eso.

-buenas noches Doctora- hablo de mala gana el chico

-buenas noches doctor –

El tono de decepción con el cual Asami se había dirigido a el hizo saber a Korra que algo no andaba bien.

De nuevo se abrieron las puertas del elevador bajándose de el Asami y korra dirigiéndose hacia los vestidores,Korra solo se limitó a cambiarse mientras Asami hacia lo mismo, el semblante de la pelinegra cambio después de haber visto a ese chico, parecía entre triste y molesta a la vez.

Asami termino por cambiarse primero despidiéndose de Korra con la mirada, la ojiazul la iba a seguir cuando la voz de su jefa la hizo parar en seco.

-no se si sepas que traes lápiz labial en la nariz-

Todas las tonalidades de rojo que existen en el mundo se posaron en las mejillas de la sureña

-vamos Lin, no seas tan dura-

Korra volteo hacia esa voz que solo había escuchado una vez, una mujer madura de ojos entre grises y azules

-deja de decirme que hacer con las nuevas chicas de mi área, tu ocúpate de las chicas nuevas que llegan a tu área de quirófano Kya-

Kya le brindo una sonrisa a Korra haciendo que esta se tranquilizara un poco

El área de urgencias se encontraba un poco vacia esa noche, el dr Bolin como siempre se encontraba hablando o mas bien coqueteando con la enfermera Opal, mientras que Korra se encargaba del paciente que tenían en observación, un paciente que llegó por una infección estomacal por comida en mal estado, parecía que iba a ser una noche algo larga, la morena no había vuelto a ver a la doctora desde que se despidieron en el vestidor,soltó un suspiro pesado ante la computadora que se encontraba frente a ella con su nota de enfermería aún en blanco.

-querida, aunque le declares tu amor eterno a la computadora dudo mucho que vaya a corresponderte-

La morena alzo la mirada topándose con Kya, que ahora sabia que era la jefa de quirófano.

-déjala sola Kya- comento Lin desde su escritorio

-no tienes que ser tan dura Lin,te saldrán arrugas-

Lin solo frunció el ceño ante aquel comentario y continuo sumergida en los papeles de su escritorio; Korra soltó otro suspiro –bueno, esta nota no se escribirá sola-

Paciente masculino tranquilo,en cama,posición decúbito ventral, con facies de dolor, en compañía de familiares.

"Orientado,consciente, cooperador, via aérea permeable, sin datos de dificultad respiratoria con buena saturación,signos vitales dentro de parámetros normales,se encuentra en ayuno,de una escala del 1 al 10 refiere tener un 6 de dolor tipo cólico,con distensión abdominal,presenta vomito en una ocasión,se canaliza vena periférica con solución dextrosa al 5%, Asami"

-Vas en buen camino con tu nota,pero ¿que tiene que ver la doctora ahí?- comento Kya observándola con picardia

Las mejillas de Korra se tiñeron de rojo de nuevo al ver lo que había escrito y más cuando vio a la misma Asami parada en la puerta de urgencias sonriendo.

Unas sirenas se escucharon a lo lejos haciendo que todos dejaran sus labores y el pequeño error de Korra se quedara en el olvido,los paramédicos entraron con una camilla,en ella se encontraba un pequeño de unos diez años .

-¿qué sucedió?- pregunto de inmediato la pelinegra comenzando a revisarlo.

-presentó dos convulsiones, una en casa y una de camino hacia aquí-comenta la madre que el niño estaba dormido y comenzó a convulsionar- comento el paramédico.

-doctor Bolin comunícate con el neurólogo pediatra, necesito interconsulta con el, Opal informa a rayos X, necesito una tomografía de cráneo, necesito una vena periférica permeable- informaba la pelinegra mientras veía como Lin de ponía de pie –jefa, agradezco su ayuda pero quiero que Korra lo canalice-

La cara de la morena cambio a una de asombro, el niño aparentemente se veía tranquilo, su fuerte no eran los paciente pediátricos, tienen unas venas delgadas y si el niño tuvo fiebre sería imposible cateterizar una vena periférica,la morena observo a Asami que la veía dándole ánimos, acerco la charola con todo lo que utilizaría, era muy diferente tratar con pacientes adultos a tratar con un niño,pensaba que esto podía ser peor pero fue su gran error pensar eso, una nueva conclusión se hizo presente,canalizar a un niño, con fiebre y para acabarla convulsionándose.

-¡necesito la vía ya!, ¡3 miligramos de diezepam intravenoso,necesito una cánula de Guedel!-

Lin sabia que era imposible realizar ese procedimiento,hasta ella había dudado en hacerlo,vio como Korra con una maestría que desconocía coloco el catéter sin ningún problema mientras Opal le pasaba la jeringa con el medicamento, las convulsiones cesaron poco a poco,el niño fue transportado al área de Rx y de ahí pasaría al área de pediatría.

-Buen trabajo iatrogenia- comento la jefa Lin antes de darse la vuelta y continuar con su papeleo

La pelinegra le hizo una seña a la ojiazul entrando a su consultorio

-gracias por confiar en mi- dijo la castaña algo apenada cerrando la puerta detrás

-¿cómo no iba a confiar en alguien que me incluye en sus notas de enfermería?- comento con gracia la pelinegra notando el sonrojo de Korra con diversión.

-Me agradas Korra-

-tambien me agradas doctora Asami- contesto la morena sonrojada

-solo llámame Asami ¿si?-

-solo si no me llamas iatrogenia-

Las dos chicas comenzaron a reír de buena gana mientras se escucha un grito de ¡silencio, están en un hospital!,del otro lado de la puerta.

-ya esta mejor tu nariz?-

-ahora se encuentra mejor, me voy antes de que mi jefa me reporte por no hacer nada-

La morena salió de la habitación caminando hacia su central sonriendo como tonta al ver que aun tenia pintalabios en su nariz.


Me agrada mucho que les haya gustado la historia,me dan ganas de seguir escribiendo,y bueno toda esa terminología es mi pan de cada día jajaja,un fuerte abrazo a los lectores que me dejaron comentarios y también a los lectores fantasmas,no se que días actualizare ya que a veces tengo días pesados en el hospital,pero tratare de escribir en mis descansos,saludos!