Capítulo 3

El sol nacía desde lo alto, el día comenzaba para muchos pero terminaba para otros, por fin Korra llegaba a su ahora nuevo hogar, los pulmones de Korra se llenaron de aire, tranquilidad se respiraba en ese lugar.

-¡Korra!- bueno quizás no tanto, una pequeña chica de cabello negro se acercaba a toda prisa seguida por otro niño.

-¿es cierto que te rompiste la nariz?,¿Por qué no dormiste ayer aquí?,¿viste algún paciente con las tripas de fuera?,¿es verdad que si tomas agua al revés te mueres?-

-Ikki por favor déjala contestar!- comento un pequeño de ojos grises.

-Gracias por defenderme Meelo, ahora solo quiero irme a dormir antes de que…

-Korra- la voz de Tenzin se escuchó en su espalda –tienes que explicarme que pasó-

-Ah... bueno… es que… no lo recuerdo bien- comentó la morena rascándose la nuca.

- ¡A DESAYUNAR!- se escuchó un grito desde adentro de la casa.

-Me explicaras esto en la mesa jovencita, no te escaparás-

Todos entraron en la casa, la mesa estaba puesta, el estómago de Korra informaba que su cuerpo necesitaba alimentarse, tomó su lugar de la mesa y para su fortuna Tenzin estaba frente de ella

-¿y bien?- pregunto aquel hombre

Su hija mayor llego aun bostezando sentándose en la mesa sin notar la mirada de auxilio de Korra

-¿Qué paso ese día Korra?-

-Eso mismo me pregunto yo- balbuceó la morena por lo bajo

-Korra tuvo un accidente papá, la obligué a ir conmigo de compras, unos hombres se encontraban en un camión descargando cajas de alimento para gatos y Korra chocó con otra chica igual de distraída que ella y derrumbó una pila de cajas que los hombres habían acomodado perfectamente para subirlas a un montacargas, así que Korra terminó en el suelo con todas las cajas encima de ella, los empleados no sabían si recoger a Korra o a las cajas-

La cara de la morena se tiñó de un ligero rojo

-y la chica resulto ser la doctora Asami y se ofreció llevarse a Korra con ella, y nos fuimos a su casa, por cierto tiene una muy linda casa-

Tenzin sólo soltó un suspiro, mientras que la morena devoraba su desayuno.

La obscuridad comenzaba a cubrir Ciudad Republica, las luces de los autos y de las lámparas de la calle empezaban a alumbrar la ciudad, una nueva noche de trabajo iniciaba, como era habitual Korra llegaba a la misma hora, saludando al vigilante y a las chicas recepcionistas, subió al elevador encontrándose al doctor Mako, no sabía porque pero tan sólo tenerlo cerca sentía un sentimiento de enojo hacia él, las puertas del ascensor se abrieron bajando de él se dirigió hacia el vestidor, ahí se encontraba Kya junto con Opal – el hospital esta hasta reventar- comentó Kya, la morena no le tomó importancia a esas palabras hasta llegar a la sala de urgencias

-Korra, te harás cargo de los pacientes del cubículo 1 hasta el cubículo 6 Opal y yo nos haremos cargo del resto-

Aquellos pacientes tenían desde a tarde ahí, esperaban la valoración médica para ver si ingresaban al área de hospitalización o podrían ser dados de alta e irse a su hogar, la enfermera del turno vespertino comenzó a entregarle los pacientes a Korra:

-Paciente masculino presento dolor abdominal, se le canalizó vena periférica y se le administró analgésico intravenoso, el dolor cedió lo más probable es que se vaya de alta, el siguiente paciente Don Jun, es un pacientito de 82 años con EVC de dos años de evolución, tiene úlceras por presión mal cuidadas grado tres en coxis, sonda de gastrostomía y aparte tiene traqueostomia, se le habló al traumatólogo presenta fractura de cuello de fémur, al parecer se les cayó a los familiares al tratar de movilizarlo, utiliza oxígeno por puntas nasales a 3 litros por minuto, está programado para cirugía mañana a las 14 horas, el sube a piso, su habitación será la 302 ya está todo listo para que lo subas, al rato pides camillero y les hablas a las chicas de piso para que te tengan lista la habitación, los demás pacientes se irán a su hogar

Tres pacientes de Korra se fueron a sus hogares, el doctor Bolin se encontraba haciendo la receta médica para dar de alta a otro paciente, Korra entro al cubículo dos donde se encontraba el señor Jun.

-hay que aspirarlo- se escuchó la voz de Lin detrás de la puerta; la cara de Korra cambió drásticamente, podía colocar sondas rectales, cambiar pañales, ver sangre, soportar olores fétidos pero nada era comparado con lo que tenía que hacer, observó la sonda de aspiración que se encontraba conectada en el aspirador, ella no se consideraba una mujer asquerosa pero eso era lo único que no podía hacer sin poner cara de asco- y nos encontramos vieja enemiga- la morena veía con odio la sonda, se colocó cuatro guantes y 6 cubrebocas, más las gafas de seguridad.

-parece como si fueras a limpiar lo más asqueroso del mundo- a morena dio un satito de asombro al ver a la doctora Asami que la veía entre divertida y confundida.

-Buenas noches doctora-

-Buenas noches Korra- la pelinegra entró al cubículo observando al paciente mientras le colocaba el oxímetro de pulso –puedes hacer lo tuyo, yo sólo vine a valorarlo para hacer la orden de internamiento-

La morena trago grueso, podía hacer todo lo que le pidieran pero aspirar secreciones era lo único que no podía hacer si terminar con alguna arqueada de asco, abrió el aspirador y probó que fuera la succión adecuada en un frasco de agua estéril - bien…es hora- colocó la sonda en el orificio de la cánula de traqueostomía, el ruido característico de cuando se aspiran secreciones se comenzó a escuchar, Asami veía con curiosidad como un sudor sutil comenzaba a salir de la frente de Korra, la primera arqueada salió de la boca de Korra mientras que lagrimas comenzaron a salir de sus ojos.

-tranquila Korra, respira- tranquilidad era una palabra jamás sentiría y menos al sentir a las doctora Asami abrazarla por la espalda y susurrarle –te invito un café-

La puerta del cubículo se abrió asomándose en el umbral una Lin con la ceja arqueada- lo que sea que estén haciendo tendrá que esperar, llega ambulancia en 15 minutos-

Asami de inmediato se separó de Korra con un rubor en sus mejillas –será mejor que haga esa orden y subas al señor Jun a su habitación-

En diez minutos estaba lista la orden y el camillero se encontraba listo para subir al paciente, la morena tomó el expediente, revisó el tanque de oxígeno y se dirigió al tercer piso que era el área de traumatología; la pelinegra observaba a la morena perderse entre los elevadores mientras que en su mente se reprochaba- ¿por qué la abracé?- Su pensamiento fue interrumpido al ver las puertas del área de urgencias abrirse dejando entrar a los para médicos.

Después de revisar a la paciente y dejar sus indicaciones Asami se encontraba en su consultorio intentando realizar la historia clínica

"Residente de Cd República.

Antecedentes alérgicos a medicamentos: Penicilina.

Antecedentes diabetes o hipertensión: Negados.

Niega transfusiones, oncológicos, quirúrgicos: Negados.

Tabaquismo: Negado.

Etilismo: Negado.

Ocupación: Estudiante"

-Como si le fuera a creer que no fuma ni toma- se decía la pelinegra a sí misma.

"Sufrió accidente automovilístico hace 4 días, iba de pasajera y portaba cinturón de seguridad, no hubo perdida del estado de alerta, presenta dolor en columna cervical y parte superior de moredada intesidad, ya ha recibido manejo médico, sin embargo se ha incrementado el dolor por lo que acude a valoración médica por especialista"

-Si cree que le hare un justificante para faltar a la escuela está muy equivocada-

"Femenino con edad aparente o igual a la cronológica, intranquila, quejumbrosa, consciente, orientada en tiempo y espacio y persona, sin fascies características de dolor, buen estado de hidratación, buena coloración de piel y tegumentos, afebril. Cráneo: sin cerebro..-bueno no puedo poner eso-craneo normocéfalo, sin endostosis ni exostosis, ojos con pupilas isocoricas normorreflexicas, narinas permeables y mucosa nasal normal, faringe y amígdalas normales, ambos oídos con conducto auditivo normal, membrana timpánica normal. Cuello corto, cilíndrico, tráquea central y desplazable, sin adenomegalias con arcos de movilidad normales sin plétora yugular, dolor a los movimientos.

-¡yo encantada de ocasionarle más dolor!- un suspiro pesado salió de la doctora, se sentía molesta pero no sabía bien el por qué, si era por haber ido impulsiva y abrazar a Korra o por que las interrumpieron- ¡por Dios Asami, controla tus hormonas!

"Torax: normolíneo con movimientos de amplexion y amplexación normales, campos pulmonares bien aerados, ruidos cardiacos rítmicos en intensidad y frecuencia, no soplos, no trote, ausencia de tercer y cuarto ruido."

"Abdomen… plano y bien trabajado;" una sonrisa se escapó de la doctora al recordar las veces que había visto el abdomen de Korra, un regaño mental hizo que volviera a lo suyo.

"Abdomen: plano, blando, depresible, sin puntos dolorosos a palpación media/profunda, peristalsis normal, sin datos de irritación peritoneal.

Extremidades superiores eutróficas con arcos de movilidad normales, pulsos normales, reflejos normales.

Extremidades inferiores eutróficas con arcos de movilidad normales flexo extensión normal, sin compromiso neurocirculatorio, no edema, estado neurológico sin datos patológicos

Glasgow de 15 puntos

Genitales: diferidos.

Doctora: Asami Sato médico internista y urgencióloga"

Korra se encontraba ya en el área de urgencias todo comenzó a estar "bien", sabía que la palabra calma y está tranquilo son las palabras prohibidas en todos los hospitales, el último paciente pasó a consulta, dio un suspiro de cansancio tumbándose en la silla, desde ahí se veía la perta cerrada de consultorio de Asami, su corazón latió como loco al recordar aquella cercanía, se disponía a hacerle una visita a Asami cuando el doctor Mako entro al área de urgencias

-¿Lin, donde esta Asami?-

Lin solo apunto al consultorio mientras continuaba acomodando medicamentos; Korra se consideraba una mujer con mucha paciencia, pero las ansias la carcomían por dentro al ver que Mako ya llevaba 15 minutos dentro del consultorio, ¿ansias? O ¿celos?, esas preguntas llegaron a Korra como una inyección intravenosa llega al torrente sanguíneo.

- iatrogenia, necesito que metas este material al consultorio de la doctora Asami-

Al escuchar eso, la morena ignoró por completo el como la habían llamado, tomó el material y se acercó cautelosa hacia la puerta, unos sollozos se escuchaban y una voz varonil también

-vamos Asami, es lo mejor, necesitas un hombre a tu lado que te cuide y se haga responsable de este hospital-

-¡yo no me casare contigo Mako!, ese compromiso fue arreglado, yo puedo hacerme cargo del hospital-

-vamos Asami, tu padre ya está grande, tú serás la dueña del hospital y necesitas un director médico-

-yo sola puedo ser la dueña y ser la directora del hospital Mako, no te necesito-

-¿me usaste solamente?-

-por favor Mako, todos sabemos que tú fuiste el que me usó, enamorarme para que mi padre te nombrara subdirector médico, no tienes vergüenza, te pido que te retires por favor-

-no pienso irme-

Los dos doctores quedaron viendo a la puerta al ver a Korra abrir la puerta lentamente

-disculpe doctor Mako pero hablaron de quirófano que llegara una cirugía de urgencia-

El chico le ofreció una mirada de enojo a las dos chicas y salió del consultorio.

-se va a molestar más al encontrar a un paciente fantasma-

La pelinegra sonrió de mala gana.

-¿entonces… sigue en pie el café? Yo diría que mejor vayamos a desayunar yo invito- comentó entre apenada y alegre la morena

-será un placer enfermera Korra-

-¿Asami en que quedamos de los títulos?-

-los títulos se quedan en la pared- contestó sonriendo la pelinegra.

La guardia termino con saldo blanco, uno que otro paciente de los cuales se hizo cargo el doctor Bolin, los nervios se apoderaban de Korra, ella estaría encantada con cualquier cosa que desayunara, pero no sabía qué comida le gustaba a Asami.

Ya en el vestidor se encontraba Korra algo pensativa, habían quedado de ir a desayunar, pero no habían quedado en donde verse y en que se irían.

-deberias de dejar de pensar tanto- le comento una sonriente Opal quitándose su uniforme

-¿bueno quien dejaría de pensar siendo enfermera?-

-buen punto, pero a veces hay que dejar de pensar un poco y dejarse llevar-

Aquellas palabras fueron como un acertijo el cual no pudo resolver al ver a Asami entrara por la puerta.

-Korra espero y no te moleste pero necesito pasar a la dirección médica unos momentos, después nos iremos-

Kya las observaba con picardía mientras que Lin se limitaba a cambiarse sin expresión alguna.

Las dos chicas se dirigieron en silencio por un largo pasillo hasta llegar a las escaleras de servicio, Korra no había tenido oportunidad de recorrer el hospital, llegaron a la planta baja donde caminaron hacia otro largo pasillo llegando hasta donde estaba un gran letrero que decía "dirección médica", dentro de él se encontraba una oficina bastante amplia muy moderna.

-esto sólo me tomará unos segundos, espero y seas paciente-

-claro- la morena tomó asiento en un gran sofá de terciopelo mientras que veía a la pelinegra tomar un montón de carpetas y guardarlas en su maletín.

-listo podemos irnos-

Al salir de la oficina se encontraron con el buen Hiroshi entrando a la oficina de alado.

-Qué gusto verte hija, ¿fue una guardia pesada?- preguntó aquél hombre de anteojos mientras abrazaba a su hija.

-fue una guardia muy movida papá, espero y me disculpes pero hoy me llevaré el trabajo a casa-

El hombre canoso solo le ofreció una sonrisa mientras abría la puerta de su oficina-no te sobre esfuerces hija sabes que Mako estaría encantado de ayudarte con esa papelería-

-no necesito su ayuda papá, además ya cuento con alguien que me va a ayudar- la pelinegra volteó a ver a una confundida Korra que sólo asintió con la cabeza.

-bueno hija tu sabes lo que haces- sin más que decir las dos chicas se dieron la media vuelta abandonando el lugar.

-y bien, ¿a dónde me llevaras?-

-ah bueno… sobre eso… aun no conozco bien la ciudad y no quiero terminar de llevarte a la cafetería del hospital- comento apenada la oji azul.

-Bueno hay un lugar que me gusta mucho, podríamos ir ahí-

Las dos salieron del hospital, el sol ya comenzaba a cegar la vista de los trabajadores nocturno

-Es malvado- decía la morena entrecerrando los ojos

-Vamos, sólo es el sol, además nos iremos en mi auto-

La pelinegra dirigió a la oji azul al estacionamiento del hospital donde su auto se encontraba

-La verdad por eso utilizo los vidrios de mi auto obscuros, salgo peleada con el sol-

Las dos comenzaron a reír adentrándose en el coche; la sureña pensó que por cómo era Asami terminarían en algún restaurante lujoso, pero en realidad era una cafetería donde en su mayoría vendía comida rápida.

-Perdona lo informal del lugar es solo que aquí venden el mejor café del mundo-

-eso está por comprobarse-

Ambas tomaron asiento en una mesa parados, la mesera se acercó dejándoles el menú y saludando amablemente a la oji esmeralda que le contesto con una sonrisa amigable.

-¿vienes a menudo aquí?-

-Todos los días antes de irme a casa a descansar-

-Agradable lugar-

Las dos quedaron en silencio, un silencio incómodo, Korra no sabía qué decir o cómo actuar, había algo que rondaba en su cabeza desde hace tiempo pero se sentía fuera de lugar al preguntar eso.

-Mako y yo nos conocimos en la universidad, nos enamoramos, era un hombre lindo, pero muy ambicioso, tomamos especialidades diferentes, pensé que nuestro amor lo iba a poder todo, le ofrecí trabajo en el hospital de mi papa pero al parecer la avaricia pudo más con el-

Korra estaba sorprendida, no sabía si Asami le había leído el pensamiento o simplemente era muy predecible.

-bueno yo… no sabía eso...-

-Es un secreto a voces en el hospital, por respeto a mi persona no lo dicen, pero todos lo saben. Al principio pensaba que todos me trataban así por ser la hija del dueño, pero después me gane la lealtad y confianza de la gente, cosa que a Mako no le parece, el solo piensa en él y solo en el- la voz de la pelinegra comenzó a sonar un poco quebrada por el llanto que contenía.

-¿lo amas?-

-lo ame mucho, sólo que eso ya se terminó, ahora lo veo como un gran colega y hermano de un verdadero amigo, el doctor Bolin es el hermano pequeño de Mako y siempre se ha opuesto a las decisiones que toma Mako-

-eso yo no lo sabía-

-bueno ahora lo sabes…y dime ¿qué vas a hacer mañana en tu día de descanso?- preguntó la pelinegra tomando un sorbo del café que les habían llevado.

-¿día de descanso?- pregunto confundida la morena

-Si… nos dan un día de descanso a la semana, ¿Qué no leíste tu contrato?-

La morena comenzó a jugar con su taza de café, la verdad no se había tomado la molestia de leer el contrato.

-¿Qué vas a hacer maña?-pregunto la pelinegra

-no tengo la menor idea-comento la ojiazul apenada

-Si te invito a salir, ¿aceptarías?-

La morena comenzó a toser, ya era la segunda vez que le pasaba eso, quizás Asami comenzaba a sospechar sobre algún problema para deglutir cosa que era mentira.

-tomaré eso como un sí. Te recojo mañana a la una de la tarde fuera del hospital, sospecho que ya vas a estar despierta a esa hora-

La morena solo asintió intentando de toser y que ese poco café que se quería ir por su tráquea, saliera.

-vamos Korra, no me hagas hacerte una traqueostomia-

-¡ASAMI!-


Muchas pero muchas infinitas gracias a todas las personas que leen, aquí les dejo un nuevo capítulo, espero que lo disfruten

Pd 1: google lo sabe todo

Pd2: ya explique lo de las cajas jajaja

Pd3: soy enfermera jeje

Pd4: cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia jajaja

Saludos y muchas gracias humanos y no humanos que leen mi fic besos y abrazos sanadores.