Capítulo 5


La noche laboral comenzaba, los nervios era lo principal que se sentía,esa sensación que te da de que algo va a pasar y que no puedes evitar, como siempre korra llegó al puerto esperando el transporte que la levaría al hospital. Caminó por un callejón escuchando sólo un pequeño chistido,-estos jóvenes con sus hormonas alborotadas- pensó la morena y siguió caminando, un segundo sonido se escucho,y su paciencia se estaba terminando hasta que una suave voz la saco de sus pensamientos.

-No eres una chica fácil-

La morena volteó algo sorprendida.

-Sólo respondo cuando dicen mi nombre- sonrió algo apenada la morena

-Eso me agrada, porque tu nombre es muy hermoso-

Las mejillas de la morena se tiñeron de rojo al escuchar eso,tenia que contra atacar

-¿Y qué haces por aquí? Tu casa no queda cerca-

-Ah... yo… pasaba por aquí y te vi y bueno, ¿Qué tal si nos vamos juntas al trabajo?-balbuceó la pelinegra. ¡Qué gran excusa había escogido! Si toda la tarde estuvo planeando todo: Llegar, ir por Korra, ¿por que al estar enfrente de esa chica, su mente se ponía en blanco y se volvía en la mujer mas torpe que pudiera existir?

-¿Qué te parece si pasamos por un café antes de irnos a trabajar?-preguntó apenada la pelinegra

-Eso me parece bien-

Las dos chicas subieron al auto de Asami,y como siempre el camino se volvió silencioso, llegaron al hospital y la misma rutina de siempre: estacionamiento, elevador, checadores, vestidores, área de urgencias.

El área de urgencias se encontraba sin pacientes, al parecer las chicas del turno vespertino ya habían subido al ultimo paciente,el doctor Bolin ya se encontraba en su consultorio,mientras que la jefa Lin estaba recibiendo material.

-Tengo paciente en terapia intensiva y también iré a revisar a un paciente en piso que esta algo delicado- comento la pelinegra

-Suena pesada tu noche-

-No mucho. Pero no te preocupes, vendré lo más rápido que pueda a verte- la pelinegra le guiño el ojo y se acercó a darle un beso en la mejilla.

La morena quedó con cara de incógnita por ese gesto. Si bien estuvieron casi a punto de besarse, no habían hablado del tema,-quizás sólo fue el momento-pensó la sureña.

Cada quien caminó hacia su lugar de trabajo y una sonrisa traviesa se marcó en la cara de Opal.

-Parece que te llevas muy bien con la doctora Sato- comentó la otra enfermera

-Ah... bueno... yo... Si-balbuceó apenada la sureña.

-Es una buena mujer,la persona que la tenga se sacaría la lotería-

-Si…de eso estoy segura- dijo la oji azul al viento observando como esa buena,hermosa e inteligente mujer se perdía entre los pasillos.

-Necesito ayuda aquí señoritas- la dura voz de la jefa se escuchó.

Por otra parte Asami se encontraba en el área de terapia intensiva,un paciente ya conocido por sus reingresos, diabético, hipertenso, con VIH y aparte se hemodialisa, y como siempre su reeingreso fue por llevar una mala dieta.

-Estaré en medicina interna, cualquier cosa me llaman-

La pelinegra salió dando un suspiro pesado al encontrarse al doctor Mako en el elevador, aunque no le diera gusto verlo, a fuerzas lo tenía que tratar, ya que tenían a una paciente en piso en común. Mako la veía como cirujano general mientras que Asami la veía por la parte de medicina interna.

-Asami ¿que te parece si saliendo vamos a almorzar?-

-¿como esta la señora Zuki?, me hablaron en la tarde que tenia dolor y le subí a la dosis de la infusión de la morfina, estoy considerando cambiarle a buprenorfina e ir la destetando para mandarla a casa-

La puerta del elevador se abrió y los dos caminaron hacia la central de enfermeras, preguntando el estado de la paciente.

-Ha estado hipotensa doctora y la saturación de oxigeno baja y adinámica-

Los dos doctores pasaron a ver a la paciente, era apenas una joven de 35 años que le diagnosticaron cáncer de esófago. Lamentabemente su diagnostico fue tardío, se encontraba ya en etapa terminal, lo único que se podía hacer es dar cuidados paliativos y mandarla a su hogar.

Regresaron a la central de enfermeras dejando indicaciones.

-Mañana a las 7 dejamos la morfina a 8mililitros por hora, y si no presenta dolor le bajamos un mililitro por hora hasta destetar. Después continuaremos con 6 ampolletas de buprenorfina en 100 de solución fisiológica, a 15 mililitros por hora, bh,química sanguínea en am, 40miligramos de furosemide ahorita y posterior mente le dejamos 20miligramos cada 8 horas. Nos vemos chicas, cualquier cosa estaré en urgencias-

La pelinegra salio junto con el chico hacia los elevadores.

-¿Se puede saber porque tanta prisa en ir a urgencias? No hay ningún paciente que ver-

-Lo que haga o deje de hacer no te relación contigo es estrictamente profesional-comentó la pelinegra oprimiendo el botón del elevador

-Tu me importas Asami-

-Tu a mi no me importas Mako. Nos vemos luego-

En el área de urgencias se encontraba una Korra algo inquieta, no había habido consultas. Lin la puso a limpiar las bombas de infusión mientras que Opal revisaba el material del carro de paro.

-Es una noche tranquila- dijo la sureña

Tres pares de ojos mas unos ojos verde esmeralda que iban llegando la observaron casi con ganas de crucificarla.

-Jamás en tu vida se te ocurra decir esa palabra-comentó el chico de ojos verdes

-¿Que hice?-pregunto con curiosidad la ojiazul

La pelinegra se acercó hacia ella para apaciguar las ganas que tenia Lin de asesinarla

-En un hospital jamás se debe de decir que está tranquilo. Es una palabra maldita-Y de eso se dio cuenta Korra. Uno tras otro comenzaron a llegar pacientes y el área de urgencias se comenzó a llenar,pacientes pasando a rayos X,TAC, ultrasonidos y demás se veían pasando por los pasillos. Lin corriendo para todos lados, mientras que Opal se encargaba de medicamentos,hasta mandaron enfermeras de refuerzo, la cara de Lin era de pocos amigos. Todos veían con enojo a la morena,que como castigo la pusieron a poner comodos y patos a los pacientes que necesitaban hacer sus necesidades fisiológicas. A pesar de que Asami se encontraba algo atareada, de vez en cuando le ofrecía una sonrisa a la sureña para animarla, sin duda Korra ya había aprendido la lección, cuatro horas pasaron y la mayoría de pacientes subieron al área de hospitalización. Si Korra pudiera quitarse los pies y guardarlos sin duda lo aria, dos pacientes mas y el área de urgencias se vaciaría por completo.

-¿Korra puedes venir un momento?- se asomaba la pelinegra desde su consultorio

La oji azul asintió caminando hacia el consultorio cerrando la puerta tras de si.

-vaya alboroto que causaste, que sea la primera y ultima vez que dices algo asi. Mis pies me están matando- bromeo la pelinegra mientras acomodaba su recetario.

-Yo lo siento,la verdad es mi primer trabajo-

-Tranquila Korra, a mí me paso lo mismo cuando hacia mi internado, recuerdo que me castigaron-sonrió con nostalgia la pelinegra

-Créeme que preferiría eso a estar cambiando comodos cada 2 minutos-

-jaja si la verdad admiro su trabajo. No cualquiera hace eso, mucho menos brindar baños a personas que ni conoces-

-Es parte de la enfermería-sonrió apenada la morena

-Y cuéntame,¿Por qué quisiste estudiar enfermería?-

-Bueno la verdad al principio yo quería ser forense-

La pelinegra comenzó a reir dejando a un lado los expedientes que intentaba acomodar-¿de verdad querías ser forense?

-si… sólo que me di cuenta que me gustaba ayudar mucho a las personas y que era mejor verlas vivas a verlas muertas-

-Eso es un buen punto a tu favor,al menos no me contestaste lo mismo que una compañera tuya,me dijo que estudio enfermería porque no había matemáticas-

-Eso es una gran mentira- sonrió Korra,cualquier persona que piensa eso esta muy equivocada. Recordó cuando estaba en la universidad y dos de sus compañeras escogieron esa carrera por que no había matemáticas, pero cuando comenzaron a ver estadística y el montón de formulas para sacar las pérdidas insensibles en pacientes adultos o pediátricos, con fiebre, sin fiebre, con tubo endotraqueal, sacar la superficie corporal, dosis de medicamentos, convertir gramos en microgramos, miliequivalentes a mililitros... fue cuando decidieron cambiarse de carrera.

-Me gusta mi carrera y la verdad me gustaría agradecerte por aceptarme en este hospital-

-para agradecerme bien, aceptaría un desayuno contigo-

Las mejillas de la sureña se tiñeron de rosado-un desayuno estaría bien-

-iremos saliendo-

Las dos chicas se quedaron en silencio solo viéndose la una a la otra,y de nuevo ese silencio incomodo que te quiere decir que algo está pasando ¿pero en realidad que esta pasando?,la morena comenzó a jugar nerviosamente con sus manos y apareció ese tic hiperactivo que siempre hace cuando esta parada o nerviosa,su pie comenzó a moverse de arriba hacia abajo y buscando entretenerse con cualquier cosa mientras que la pelinegra la veía con detenimiento sumergida en sus pensamientos.

-toc-toc- la puerta sonó dejando pasar a un Bolin con expedientes en su mano

-Asami, ¿crees que si pongo esto…-su voz fue desvaneciéndose al ver a Korra dentro del consultorio

-Eh... perdón si interrumpo algo- hasta el propio chico distraído era sabía que algo pasaba ahi

-no... de hecho yo... tengo que ir a hacer unas cosas, hasta luego doctora-

La oji azul salió casi corriendo de aquel lugar mientras que una pelinegra se dejaba caer por completo en la silla.

-¿Qué pasa aquí Asami?- pregunto el chico sentándose en la silla frente a Asami

-Nada-dijo la ojiverde cruzándose de brazos

-Sabes… en uno de los tantos congresos que me has obligado a ir, una vez un tanatólogo nos dijo que cuando una persona se cruza de brazos mientras habla con alguien es porque se esta cerrando-

La pelinegra soltó un suspiro mientras se sentaba bien y dejaba caer los brazos por un costado.

-También dijo que un suspiro es algo que no podemos decir-

-¡Bueno ya!-el ceño de Asami se frunció –es solo que es complicado-

-¿complicado para quien?Eres una mujer hermosa e inteligente y eres libre.

-No se de que estas hablando- dijo enfadada la pelinegra

-Si sabes de que estoy hablando. Es raro ver que te atraiga otra mujer- el ojiverde sonrió con malicia al ver la reacción de su amiga

-¡¿que?! Estas enfermo de tu cabeza-

Sabía que si dejaba a Asami sola contra eso. Podrían pasar días, meses y años y jamas se atrevería a confesar lo que sentía, de antemano sabia que su amiga era una mujer muy posesiva. Quizás una ayudadita no le caería nada mal.

-¿qué opinas de la nueva enfermera?-

Los ojos verdes de la doctora brillaron al escuchar eso -ella es una excelente enfermera ,me gusta que gente como ella sea parte de mi equipo de trabajo-

-Uy te aseguro a que quisieras que ella fuera solo tuya-

-pero ¡¿Qué estás diciendo?!- dijo una apenada Asami

-Bueno, es que es una mujer muy atractiva, ese cuerpazo que se carga uff… He escuchado que varios ya le echaron el ojo, ¿crees que si la invito a desayunar saliendo, acepte?-

-¿Quién le a echado el ojo? a ti te interesa Opal ¿no? –pregunto algo exaltada la ojiverde

-Tranquila,si quieres te paso los números de empleados de las personas que la han visto con ojos de algo más que amistad. Bueno basta de juegos, sólo soy realista,y si te contara las cosas que he escuchado de boca de los camilleros te irías de espaldas, ponte las pilas o alguien mas se quedara con esa morenaza, me voy porque es la hora de mi café-

El chico salio sonriente del consultorio mientras dejaba a una Asami echando chispas.

-Es un tonto. A ver... ella me gusta pero no sé si yo le guste. ¿Y si me le insinuó y me deja de hablar? No... yo no soy asi. ¡Pff! Necesito terapia-se dijo así misma la chica mientras cerraba sus ojos y resoplaba del cansancio.

La puerta del consultorio volvió a sonar dejando entrara a una apenada korra

-disculpa Asami..hablaron de piso y la paciente Zuki quiere verte-

La pelinegra se puso de pie,observando a la mas baja –¿te gustaría conocer a una amiga?,la sala de urgencias no te extrañara y además esto esta mas muerto que un cementerio-

-Yo no se si a la jefa Lin le agrade eso- comento algo insegura la ojiazul

-Korra, estas con la directora del hospital a veces ser hija del dueño tiene sus ventajas-guiño un ojo de manera juguetona mientras salía del consultorio.

-Jefa Lin, Korra me ayudará con unos expedientes en tercer piso. Cualquier cosa estaremos allá-

Sin decir mas las dos chicas caminaron rumbo a los ascensores presionando el botón correspondiente,llegaron a la central de enfermeras y saludando a todas entraron a la habitación de la señora Zuki.

-Doctora Asami que bueno que vino-dijo la mujer postrada en esa cama de hospital.

-Siempre tengo tiempo para usted. Mire le presento a una amiga mía, ella es Korra una enfermera del área de urgencias.

-Mucho gusto señora Zuki-

-El gusto es mio señorita-

-Y dígame ¿en que le puedo servir?-dijo amablemente la pelinegra

La mujer no dijo nada,solo observaba con ternura a las dos chicas frente a ella.

-Sabes... la felicidad se encuentra en uno mismo, pero para qué ser egoísta si puedes compartir tu felicidad con otra persona y así serian dos personas felices. Es como el amor, primero tienes que tener amor propio y después podrás amar a alguien de igual o hasta mas de lo que te amas a ti mismo-

Las dos chicas se vieron una a la otra tratando de descifrar esas palabras.

-No se tarden mucho niñas. La vida es solo un parpadeo, puedes estar en la cima y de repente te informan que tienes solo meses de vida y te das cuenta que has desperdiciado la mayor parte de tu vida en cosas que con el tiempo terminaran en la basura. Ama y aprende a amar. No es un camino fácil pero con la ayuda de la otra persona podrán levantarse aunque las dos caigan-

-Eso... es profundo- susurró la morena al escuchar esas palabras

-No creas que te hable sólo por que no podía dormir. Mi tiempo se agota doctora Asami y sólo puedo compartir mis enseñanzas de vida con la persona que estuvo mas cercana a mi. Suerte niñas y recuerden, Para qué buscar el amor bajo de una roca si puede que siempre lo hayas tenido a tu lado-una débil sonrisa salio de Zuki antes de que el monitor comenzara a hacer el sonido característico de una línea isoeléctrica.

-¿Señora Zuki?-la llamó desesperada mente la pelinegra, colocando el estetoscopio en el pecho de la mujer-¡no respira Korra! Trae el carro de paro-

De inmediato la morena salió de la habitación jalando el carro de paro a la habitación, al entrar se encontró a Asami haciendo RCP a la paciente. Dos enfermeras mas entraron a la habitación mientras que Korra abría el carro y preparaba todo para utilizar el desfibrilador.

-Alto doctora-dijo una enfermera –la señora Zuki no quería que se le realizaran maniobras.

-¡¿Qué?!-pregunto algo fuera de si la ojiverde.

-Lo decidió esta tarde-

-¿Y por que nadie me había dicho? Yo soy el medico tratante, ¡Necesitaba mi autorización!- gritaba la doctora con impotencia en su voz

-Sabia que usted no estaría de acuerdo, así que llamo al Doctor Mako y firmo el consentimiento.

La pelinegra solo miro su reloj y apunto la hora del deceso en un papel. Salio de la habitación acompañada junto con Korra, que solo se limito a seguirla, levanto el teléfono y llamo al hijo de la señora Zuki. 15 minutos pasaron y la noticia fue dicha, llantos y lamentos se escuchaban desde la habitación.

Asami se encontraba cabizbaja, Korra no sabia la relación tan estrecha que había entre la paciente y Asami pero de algo si estaba segura, ella estaba sufriendo junto con la familia, salieron de la central y se dirigieron hasta la oficina de Asami, de ahí se sentó tras su escritorio y comenzó a redactar el acta de defunción. Korra sólo se encontraba en silencio observando como los ojos de Asami se humedecían y lagrimas amenazaban con salir. No sabe cómo ni por qué, su cuerpo se movió solo hacia la doctora abrazándola con tanta ternura que el llanto comenzó a desbordarse de la mas alta.

-Tenia la misma edad que de mi madre cuando murió- lagrimas amargas salían de esos hermosos ojos color esmeralda, mientras la morena la abrazaba con fuerza y acariciaba su cabellera. Sabía que era doloroso esa comparación, Asami era una mujer fuerte y madura, en cualquier escuela que forma a personales de salud se les enseña a separar sentimientos y no involucrarse con los pacientes, pero un así no dejan de ser humanos.

Diez minutos después el llanto de la mas alta disminuyó, bajando la cabeza algo avergonzada.

-No hay nada de que apenarse Asami –dijo con una gran sonrisa la morena haciéndole entender a la más alta de que estaba con ella.-sabes es la primera vez que te veo llorar y no me agrado para nada. Además tu maquillaje se corre-comentó la morena en forma de broma

La pelinegra sonrió débilmente mientras se separaba de los brazos de la mas baja para coger un pañuelo -necesito ir al tocador-

Se había amostrado débil antes Korra y eso no la molestó en lo mas mínimo, al contrario sabia que esa mujer definitivamente valía la pena.

El turno termino y la oferta del desayuno seguía en pie. Korra se encontraba en el vestidor quitándose su pijama cuando Opal se acerco a ella.

-¿Haces mucho ejercicio?- soltó la otra enfermera observando el bien trabajado abdomen de Korra.

-Ah... bueno si... hacia…ahora hago poco.

-¿Puedo tocar?-pregunto curiosa la otra chica

No muy convencida la morena asintió, dejando que una mano tocara su abdomen. Su cara de extrañeza cambió a una de susto cuando sintió la mirada pesada de Asami sobre ella. ¿A que horas había entrado al vestidor? La pelinegra siguió su camino hasta su locker que curiosamente estaba frente al de Korra.

Comenzó a quitarse su ropa con algo de enfado mientras sentía a una mirada azul centrarse en su ¿parte trasera? Eso la hizo sonreír, pero no cambiaba que Opal la estaba tocando con tal libertad, apenas intercambiaban palabras y se dejaba tocar por ella. Terminó de cambiarse y se paro frente a las dos chicas.

-¿Estás lista Korra o dejamos la salida para otra ocasión?- celos…celos habían salido de su boca ante el tono usado en aquella oración

-Si... ya voy- la ojiazul le ofreció una sonrisa nerviosa a Opal mientras que tomaba su ropa y se comenzaba a cambiar,salieron del hospital hacia el coche de Asami, pareciera que quería asesinarla con la mirada.

Fuera de los vestidores estaba Bolin esperando a Opal.

-¿Hiciste lo que te dije?-pregunto el chico

-si... fue raro... pero agradabe-

-¡oye!-recrimino el ojiverde

-Sólo bromeaba,parece que tus suposiciones son ciertas. Si las miradas mataran ya estaría muerta tres veces.


Mil disculpas por la tardanza,mucho trabajo en el hospital,se me fue la inspiración por muchas cuestiones, anduve ocupada estos días,me visito mi ex novia que ahora es mi amiga,asi que andaba algo atareada,pensativa,tengo días sin dormir y un poco mal emocionalmente pero aquí esta la conti,gracias a todos por leer,saludos y besitos sanadores

PD si quieres leer un cross de kannazuki y LOK jajaja busca reencarnaciones mi nuevo proyecto