Hola querido público. Mil disculpas por la tardanza,estuve pasando por una racha sin inspiración y problemas físicos tanto emocionales con mi persona,de hecho el capitulo anterior ya lo tenia escrito por eso se subio jeje, si no aun seguiría tratando de escrbir,ya estoy un poco mejor, después del receso que me tome me sentí con un poquito de niño para escribir, saludos a todos y gracias por leer "besitos sanadores".


Capítulo 7

¿Quién iba a pensar que pasar una mañana lluviosa con Asami era lo mejor que podía haber pedido?

Primero compraron el desayuno ya que ninguna deseaba cocinar, desayunaron entre platicas y risas. Todo iba bien hasta que surgió un inconveniente,¿donde dormirían?.

-Puedes quedarte en mi cama, eres mi invitada Korra-

-No ¿Cómo crees? Yo vine a invadir tu privacidad, es justo que yo duerma en el sofá-arremetió la morena

-No, insisto en que duermas en mi cama-

-Dije que no- dijo desafiante la ojiazul.

-Ah... contigo no se puede, mejor dejémoslo a la suerte. -Sacó una moneda de su bolsillo. -Si cae cara tu duermes en a cama y yo en sofá, si cae cruz las dos dormimos en la cama- aquello le pareció un atrevimiento tan grande a la pelinegra, pero se negaba a dormir lejos de aquella chica.

La moneda se lanzó al aire cayendo lo que sin duda una anhelaba y la otra no se sabia.

-Yo duermo del lado derecho- sentenció la más alta subiendo las escaleras hacia su dormitorio

Nervios. Esa palabra se quedaba corta para la mas baja ¿Y si sus hormonas la hacían hacer algo indebido? Necesitaba una ducha con agua helada antes, entró a aquella habitación que estaba impreggnada de ese aroma que le encantaba, Asami sacó un short corto y una playera de tirantes para ella y un pantalón pijama y otra playera igual a la de ella

-El baño esta por allá- dijo la pelinegra con algo de gracia al ver los nervios de la mas baja

Korra entró al baño a ponerse la ropa. No pudo evitar llevársela a la nariz antes de usarla –soy una enferma-comentó para sí misma,la ropa tenía ese aroma que le hacía los sentidos retrógrados... el mismo aroma que desprende Asami.

Salió del lugar acomodando la ropa que acababa de quitarse. Su vista buscaba a la otra chica con ansias, pero no se encontraba en la habitación ¿Sera que reconsidero irse a dormir al sofá? Sus pensamientos se esfumaron al ver a la mas alta entrara a la habitación con una jarra con agua, su vista viajo de la jarra a las blancas y bien torneadas piernas de la doctora. Tragó grueso al ver aquel short de seda que portaba su acompañante.

-A veces me da sed y me da flojera ir a la cocina, así que mejor me preparo- la pelinegra dejó el recipiente en la mesita de noche mientras se sentaba en su cama -¿Vienes?-

El cuerpo de Korra se movió por sí solo hacia el otro lado de la cama metiéndose debajo de aquellas sabanas tapándose dejando solo descubierto sus ojos, Asami veía divertida tal escena, imito a la mas baja solo que esta se tapo hasta la altura de su pecho.

-Que descanses Korra-y se dio la vuelta a lado contrario de Korra.

La morena estaba muy nerviosa. -¿Y ahora qué? -Pensaba. Comenzó a mover sus pies, era su pequeño tic inquieto.

-Korra si sigues haciendo eso tendré que utilizar otras medidas para tranquilizarte-

De inmediato dejó de mover sus pies, aunque eso sólo duró menos de cinco minutos y de nuevo su hiperactividad la traicionaba. Lo segundo que sintió fue unas piernas entrelazándose con las suyas y un peso cálido en su pecho.

-Te lo dije-La cabeza de la pelinegra descansaba en el pecho de la mas baja, mientras que sus piernas estaban entrelazadas.

-¡Asami! ¡tienes los pies helados!-exclamó ahora la nueva almohada de la ojiverde

-mm, Korra necesitas que te revise un cardiólogo, tu corazón late unas 140 veces por minuto-

El sonrojo de la chica fue brutal, aparte de que la usaba de almohada todavía se burlaba de ella.

-Estoy bien, ya deberíamos de dormir-dijo apenada.

Diez minutos pasaron y la respiración de la mas alta ya era pausada, mientras que Korra aún estaba en shock, el sueño poco a poco la fue venciendo y se rindió ante el cansancio.

Un ruidito constante y molesto comenzó a sonar, el cuerpo de la más alta se movió con tal pereza, que un gran bostezo se escapó de ella. Sintió cómo unos brazos le rodeaban la cintura protectora, sensación extraña pero sin duda le gustaba. No era lo mismo despertar así en el pecho plano de su ex novio a despertar en ese pecho tan cómodo,sin duda Korra no tenia nada que envidiarle a su ex, trató de incorporarse pero los brazos que la abrazaban posesivamente se lo impidieron.

-Korra- llamo a la aun dormida mujer o al menos eso pensaba al ver una sonrisa escapar de sus labios.

-Tú me inmovilizaste las piernas, ahora yo te inmovilizo a ti-

-Korra de verdad necesito pararme- Rió la pelinegra al ver que la otra chica continuaba con los ojos cerrados abrazándola fuertemente.

-Necesito ir al baño,por favor-

Un gruñido de molestia salió de la mas baja mientras que soltaba de su agarre a Asami.

Su compañera salió disparada al baño mientras que ella sin ser consiente aun de las cosas tomo la almohada de la pelinegra abrazándola fuertemente.

Después de vaciar su vejiga la ojiverde salió del sanitario apagando la alarma. Era tierno ver como Korra abrazaba la almohada, el reloj marcaba apenas las cinco de la tarde, siempre se despertaba horas antes para poder distraer su mente en algo, salir a correr o leer algún libro, pero al ver a su compañera dormir plácidamente su cuerpo exigió mas descanso, sin hacer ruido se introdujo entre las sabanas, aunque tenia a la chica morena a su costado extrañaba esa sensación de sentir su cuerpo cerca. Poco a poco fue acercándose hacia su compañera en espera de mas contacto pero nada… no pasaba nada, ni si quiera la volteaba a ver. Resignada y molesta decidió cerrar sus ojos, solo fue cuestión de segundos para que el cuerpo de Korra se encontrara casi arriba de el de ella, al parecer su compañera aun no era consciente de eso, pero ¿para qué negarle ese pequeño placer de la vida? Se preguntó la más alta abrazando a su compañera.

El reloj comenzó a sonar de nuevo haciendo que ahora la primera en despertar fuera la mas baja, al notar donde estaba de inmediato se incorporó retrocediendo poco a poco haciendo que su compañera se despertara exaltada.

-¿Qué pasa Korra? ¿estas bien?- preguntaba preocupada Asami

-Si... si es sólo…- Korra no fue consiente de que la cama se le estaba acabando. Un sonido seco y un quejido de dolor se escucho, que pose mas vergonzosa, a ver quedado con los pies arriba de la cama y su cabeza en el suelo era algo ¿gracioso? O eso le parecía a su compañera que solo se limito a asomarse a la orilla de la cama.

-¿Estas bien?-

-¿De verdad me vas a preguntar eso?- un tono de molestia salio de la morena al escuchar aquella pregunta tan obvia

-Bueno por lo visto no perdiste la memoria, mmm, no hay sangre pero quizás haya traumatismo craneoencefálico, deberías de hacerte unas radiografías y tomarte una tomografía de cráneo- una risita se escapo de la doctora haciendo que la morena se incorporara algo enfadada dándole la espalda.

Segundos bastaron para sentir un abrazo por su espalda y un beso en su castaña cabellera.

-Me alegro que estés bien, pero si así vas a despertar cada vez que duermas conmigo tendré que amarrarte a la cama-

La morena no sabia que decir, la delicadeza y ternura que utilizó Asami al abrazarla quedo derrumbada al escuchar "amarrada a la cama" –¡Por dios! Ella esta hablando bien y mis hormonas se alborotan- se regañaba mentalmente la ojiazul.

-Asami, de verdad adoro que me abraces pero se nos va a hacer tarde- el sonrojo que causo en la pelinegra fue la paga ante a verla avergonzado.

-Pero si nos bañamos juntas tardaríamos menos-

Un golpe bajo sin duda por que ahora la sonrojada era la morena ,una mirada azul acusadora observaba como la pelinegra se introducía al baño –si nos bañáramos juntas jamas llegaríamos al trabajo- dijo sonriente la ojiazul

Después de dos horas las dos chicas se encontraban camino a su empleo, sin duda disfrutaban su compañía pero aun no había nada oficial.

Llegaron al hospital como siempre y después de los vestidores a la sala de urgencias,el chico ojiverde fue el primero en notar la llegada de las dos chicas.

-Buenas noches señoritas-

-Hola Bolin- decía la pelinegra mientras caminaba hacia su consultorio.

-Buenas noches Korra, hoy no te vi en el vestidor- la verdad Opal sólo hacia aquello para ayudarle a su novio, sentía aquella mirada pesada y con ganas de matarla que la veía desde el umbral del consultorio.

-Hola Opal- decía una nerviosa Korra

-Ya estuvo de modales- la jefa Lin se encontraba recibiendo el turno de la jefa del turno vespertino –vayan a trabajar-

Korra y Opal comenzaron a recibir el área mientras que Bolin entraba al consultorio de Asami.

-Y bien… ¿qué decidiste?- decía el doctor mientras jugaba con un lápiz.

-¿Qué decidí de que?-

-Sabes a que me refiero Asami –

-No empieces con eso Bolin-

-Bueno,entonces no te importara que Opal invite a salir a Korra-

La pelinegra se tensó, pero después comenzó a reír –no creo que acepte-

-¿Ah si? ¿Y por qué?-

-Ah... porque ella esta muy…¿ocupada?- mintió la pelinegra

-¿Ah si? ¿Y cómo sabes eso?-

-Porque me dijo que tiene que ir a buscar unas cosas-

-¿Ahora eres su agenda personal?- rió el pelinegro

-No soy su agenda y... ¿tu no deberías de estar en tu consultorio?- el tono de la pelinegra fue algo áspero y duro, cosa que el chico notó de inmediato.

-¿Por qué la agresión? Mira además entre tu y ella no hay nada, así que no debe de importarte con quien salga-

La ojiverde dió un suspiro cansado al escuchar a su amigo

-Algo me escondes-

Aquella afirmación hizo que Asami tirara toda su actitud dura a la basura, era buena mintiendo pero no a Bolin ese chico siempre sabia como salirse con la suya,derrotada solo hizo un ademan indicándole al chico que tomara asiento.

-Si gritas te juro que te golpeare-

El ojiverde emocionado tomó asiento observando atentamente a su amiga.

-Korra…ella y yo ayer… bueno… nos besamos-

El grito de Bolin se escuchó hasta el séptimo piso, un libro que descansaba en el escritorio de la doctora fue a dar directo a la cabeza del chico que sólo se dobló de dolor.

-¡Casi me fracturas el cráneo!-

-Te lo advertí-

-Pero valió la pena,y entonces… ¿ustedes son novias?-

Un sonrojo con semblante de tristeza apareció en la pelinegra, se habían besado pero no se había formalizado nada ¿y si Korra no quería nada serio?, fue una pregunta que resonó en su cabeza.

-Deja de estarte haciendo lagunas mentales Asami, a ella le gustas y si no quiere nada contigo demuéstrale lo que se pierde déjala sin aliento- el chico se puso de pie caminando hacia la puerta- y si no le avientas un libro para que reaccione-

La doctora se quedó sola en su habitación, ella siempre había estado acostumbrada a que la cortejaran pero sabia que con esa chica no seria así, timidez,inseguridad y ternura habían en esa chica –necesito ayuda-

Los pensamientos de la pelinegra fueron interrumpidos cuando una ambulancia se escucho, de inmediato salió de su consultorio esperando la llegada de una posible emergencia, y así fue.

-Femenino de 28 años con 35 semanas de gestación, se desvanece en su casa y se lleva a otro hospital el cual se decide entubar-

-Llévenla directo a terapia intensiva- ordenó la doctora, Lin y Korra fueron tras ella, apenas la instalaron y un paro respiratorio surgio.

Tres largas horas pasaron para que por fin pudieran establecer a la paciente.

"Femenina de 28 años de edad, gestante de 35 semanas que inicia su padecimiento actual el día de ayer a las 21 horas, posterior a la ingestión de alimentos altos en grasa, inicia con síntomas de cefalea hemicraneal derecha, fotofobia, nauseas y vomito en varias ocasiones, así como debilidad en miembros inferiores, por lo que se comunica al ginecólogo y decide llevarlo a valoración, familiares acuden a una clínica cercana donde se mostraba con debilidad en piernas, mirada fija sin desorientación ni perdida en estado de alerta. Signos vitales con tensión arterial de 100/80. Se traslada en ambulancia a un hospital reconocido de la zona alrededor de las 23:30 horas por debilidad marcada en miembros inferiores, somnolencia, no refiere desviación de mirada, cefálea intensa, disfasia, se le administra paracetamol iv, posteriormente debido a déficit neurológico a las 1:30 presenta disminución de la fuerza respiratoria posteriormente a paro respiratorio desconociéndose el tiempo de duración se decide intubación, los familiares deciden el traslado a este servicio hospitalario llegando con intubación orotraqueal, desviaciones de mirada, narinas permeables, pupilas dilatadas, tubo endotraqueal con respiraciones dependientes de ambu, movimientos fetales presentes, latidos fetales a 145 por minuto.

AGO: G1 ,partos 0, abortos: 0, cesárea: 0.

Paciente femenino bajo intubación con apoyo de ventilador en modo A/C, con grapas craneales sin drenaje, con pupilas sin respuesta a la luz sin apertura ocular espontanea, tórax con movimiento respiratorios por ventilador mecánico, abdomen con movimientos fetales presentes.

Paciente muy grave con altas posibilidades de complicación o defunción a corto paso, se informara ampliamente a familiares."

La doctora se levantó pesadamente de su silla, después de haber interrogado a a los familiares y valorar a la paciente no había nada médicamente posible que se pudiera realizar, era el primer bebe de ese matrimonio y ella tenía que dar la dura noticia al padre de decidir si el bebe o la madre, aun la eutanasia no estaba aprobada en Ciudad República pero sin duda ese era un caso en el cual lo deberían de permitir, la paciente tenia muerte cerebral y solo servía de recipiente para que el bebe siguiera creciendo o al menos eso pensaba ella hasta que llegó el resultado de la gasometría arterial indicando que en cualquier momento el cuerpo se cansaría y tenían que actuar de inmediato, realizar una cesárea de urgencia y salvar al producto.

Fue una noche larga, las dos chicas no se habían vuelto a ver. Asami no salió para nada del área de terapia intensiva y Korra no tenía ningún pretexto para ir a buscarla. La jornada laboral de Asami terminó saliendo dos horas mas tarde de lo normal ya que tenía que adelantar papeleo como la sub directora del hospital, sus ojos se sentían pesados pero su cansancio se esfumo al ver a una ojiazul recargada en su auto con un café en la mano.

-Estaría caliente pero tardaste en salir-

La pelinegra sonrió sonrojada mientras tomaba aquella bebida que sin duda le acababa de levantar el ánimo.

-Me hubieras avisado y habría ido a buscarte- dijo gentilmente la doctora

-Entonces ya no sería una sorpresa-

Las dos chicas sonrieron al verse en esa situación, un coqueteo inocente.

-Mejor di que extrañas dormir conmigo- rio divertida la pelinegra al ver la reacción de su compañera

-La verdad si lo extraño, pero Tenzin ahora sí me mataría-

-Tienes razón. Mejor te llevo al puerto, no quiero que por mi culpa te dañen-

Aquellas palabras hicieron que el corazón de la enfermera brincara de gusto, esas palabras protectoras le hacían entender que no sólo era un juego entre las dos.

Era una mañana soleada,el cielo se había limpiado de toda nube.

-Es buen día para lavar toda mi ropa, aunque presiento que Tenzin me va a hacer que lave la ropa de todos los acólitos del templo de castigo-

-Si eso sucede yo vendré a ayudarte- la sonrisa de medio lado y el guiño de ojo que le proporciono la más alta dejo a una Korra mas tranquila y apenada tras escuchar aquellas palabras.

El auto se detuvo por completo haciendo que las dos chicas voltearan a verse nerviosas.

-Ya llegamos-

-Si... ya...- tartamudeó la ojiazul –gracias por traerme-

-De nada-

La morena se bajó del auto haciendo una señal con la mano despidiéndose corriendo hacia la embarcación, la pelinegra solo suspiro resignada recargando su cabeza al volante –que tierna es para despedirse- se dijo a sí misma en tono de sarcasmo; la puerta del piloto se abrió espantando a la pelinegra y se sorprendió al sentir esos dulces labios de su compañera contra los suyos, mas tardado es parpadear que en lo que ella respondió ese beso.

-Que descanses Asami- susurro en la boca de la pelinegra mientras se separaba lentamente.

-Que descanses Korra-

Existían pocas cosas que dejaban a la gran doctora Sato sin aliento y sin duda eso seria una de ellas.


Bueno hasta aquí este capitulo jeje saludos y muchas gracias por los comentarios.