Primero que nada mil disculpas por la tardanza. Sinceramente no me encontraba bien física ni emocionalmente, he sufrido varios cambios en mi vida para bien y para mal y necesitaba un tiempo asolas. Soy de las personas que escriben a base de sentimientos y mis sentimientos no ayudaban para nada a escribir este capitulo,de momento me encuentro mucho mejor y me dieron ganas de escribir. Gracias a todas las personas que leen este fic y principalmente a aquella mujer que lo edita gracias por seguir siendo mi amiga a pesar de que el noviazgo terminó la amistad siempre perdurara.


Capítulo 10

¿Acaso el amor es lo que la tenia ahí soportando el regaño de Tenzin por no avisar que se perdería unos días? ¿Es acaso ese bien formado cuerpo que entalla a la perfección cualquier prenda que vista la que la tiene con esa sonrisa de medio lado mientras le dan el sermón de su vida?

Lo que empezó como una simple invitación a desayunar y una promesa de dormir juntas es lo que la tenia ahí apunto de ocasionarle un infarto a Tenzin, ¿acaso importaba? no quería ser egoísta pero aquellos momentos en casa de la doctora rompía cualquier relación con la realidad.

-Que sea la ultima vez que me haces esto Korra. Tendré que hablar con el señor Sato sobre esto. Es inhumano que te haga trabajar tanto-

-No es para tanto Tenzin. Un dinero extra no hace daño, además estoy muy bien-

Al llegar a su habitación se paró frente al espejo comenzando a desvestirse. A decir verdad a pesar de estar de turno nocturno, esa mañana se veía llena de vida aunque algo ojerosa. Esas marcas purpuras sobre su abdomen y ese ardor en su espalda era la muestra de que su compañera había disfrutado tanto como ella.

Flash back

-¿No te gustaría ir a desayunar a otro lugar?- aquella pregunta sacó de sus pensamientos nada puros que tenia la doctora mientras conducía su auto hacia su hogar -por tu cara estas pensando en algo muy retorcido Asami-

-¿Estarás en el menú?-

-Ah Asami ...- aquél sonrojo que le provocó a la morena fue el mas hermoso que había visto en su vida. Aquella chica tan fuerte e inteligente que su exterior mostraba, no era nada comparado con lo tierna e inocente que podía llegar a ser.

-Bueno, entonces me conformare con café- Normalmente Asami no era así de atrevida, pero sin duda quería repetir lo que sucedió esa madrugada y al llegar a su hogar no probaría ninguna otra cosa que no fuera el cuerpo de la oji azul .

Aquel tono, entre reclamo y enojo no paso desapercibido para la más baja que solo sonrió observando las calles pasar.

-Estaría bien desayunar en algún lugar antes de llegar a tu casa. Bueno es una sugerencia, ya sabes, estamos desveladas y... y…-

-¿Cansadas?- al decir esta palabra la mas alta solo levanto una ceja en forma seductora.

-Si... ya sabes... mucho trabajo-

-Si... trabajo... bueno, está bien señorita. Iremos a desayunar primero-

-¿Que no era ese el plan?, ¿Qué tiene en mente doctora Sato?-

-Si te contara te olvidarías del desayuno-

¿Cómo era posible que ella, la doctora Asami Sato, heredera del mejor hospital de la ciudad, una excelente doctora, se comportara de esa manera tan libre?, sin duda aquella mujer sentada a su lado era la que ocasionaba que su cuerpo se moviese por si solo y que sus palabras salieran antes de procesarlas, no se consideraba una mujer santa, pero tampoco así de atrevida.

Si le hubieran dicho que ir a desayunar sólo aumentarían sus ansias hubiera elegido ir directo a su hogar, aquella forma tan discreta de seducirla, para los ojos de los demás pasaba desapercibido pero para ella era algo que la estaba matando lentamente, aquella sensación de cosquilleo que viajaba de su estomago hacia su entrepierna no era algo que hubiera experimentado antes, por ende era algo que estaba haciendo estragos físicos y mentales en ella. Su labor de concentrarse en la platica era titánico ya que sólo veía los labios de la doctora moverse pero sus palabras se las estaba llevando el viento y lo peor del caso es que la doctora estaba consciente de todo, esa manera tan sutil de morder aquel vaso de cristal, aquella mirada traviesa que le ofrecía, y esa sonrisa burlona que mantenía desde que habían llegado aquel lugar.

-Entonces Korra, ¿Qué opinas de la nuevas bombas de infusión que mi padre y yo estamos elaborando?-

-Eh... ah bien bien,son …están muy bien, ya sabes…serán muy útiles y…y… ¿ya probaste el jugo de naranja? Está delicioso-

La doctora observaba con detenimiento a su compañera, ¿probar el jugo de naranja? Cómo era posible que supiera a que sabe si ni siquiera se había dignado a probar bocado alguno -Creo que no tiene caso que sigamos aquí- Diciendo eso las dos chicas se pusieron de pie dejando la cuenta y una buena propina.

Fin flash back.

10 am y Asami se encontraba algo nerviosa en su oficina. Sabía que su padre no tardaría en ir a preguntar por su ausencia del dia de ayer. Era la primera vez que se portaba algo irresponsable pero había valido la pena, y esas marcas que había sobre su palida piel era muestra de ello.

Flash back Asami

Al llegar a su hogar jamas se imaginó lo que le esperaba, aquella chica con un semblante algo tímido se volvió una tormenta total.

-¿Puedo usar tu baño?- pregunto la morena al llegar al hogar de la doctora.

-Claro, te espero en mi habitación- se sentía plena y segura de llevar el control. Haber visto el sonrojo de la morena y ese nerviosismo que la obligó a ir al baño primero eran datos de que la que llevaba los pantalones ahí era ella. Subió a su habitación sentándose en la orilla de la cama, se encontraba tranquilamente ordenando sus pensamientos cuando vio entrar a la morena a la habitación y lo que vio la hizo pronunciar dos palabras –estoy jodida-

La morena solo sonrió de medio lado -¿Me dirás por que estas jodida?-

-No,en realidad esperaba que me dijeras tu el por que estoy jodida- la doctora sabía que algo había cambiado en la mirada tierna e inocente de la chica frente a ella. Estiró la mano para reducir la distancia, había dado miles de besos en su vida, a miles de labios diferentes pero la excitación que provoco sentir el aliento de Korra sobre su boca fue algo que la hizo perder totalmente el control de su cuerpo y mente entregándoselo por completo a la chica frente a ella. Probar esos labios fue su perdición lo supo al dejar escapar un gemido de éxtasis al sentir aquellos fuertes brazos envolverla en un abrazo, la morena era una chica dedicada y respetuosa pero en ese momento se estaba revelando ante ella como una amante excepcional, sus besos eran profundos y a la vez suaves, algo que jamas pensó encontrar en unos labios. Pareciera que sus manos estaban revestidas de una paciencia indescriptible,era extraño sentir como su amante la desnudaba, parecía un escultor ante el trabajo de su vida, la tenían tan confundida que no sabia ni como reaccionar,sus seguridades y posturas fijas se vinieron abajo, tal lentitud con lo que hacia las cosas solo hacia que la pasión creciera en ella descomunalmente.

Cuando finalmente su prenda superior cayo podría jurarle a cualquiera que fueron los cinco minutos mas geniales de su vida ¿Quién quitaba una prenda de esa manera? Solo ella, y ella era suya,percibió el calor de la boca de su compañera sobre su cuello tan lento como cuando degustas tu comida favorita,no pudo reprimir aquel sonoro gemido al sentir las manos morenas deslizarse sobre su espalda hasta llegar hacia su sostén –Korra- la llamo la doctora ya sin cordura alguna

-Tranquila- escucho el murmuro algo ahogado

Recibió un mordisco sobre su cuello sintiendo salir el aire totalmente de sus pulmones,quiso contestarle con algún comentario irónico pero simplemente su cerebro ya no daba para más, sólo se concentraba en que sus piernas no flaquearan y mantenerla de pie,¿Cómo demonios quería que se tranquilizara con esas manos recorriendo su cuerpo? Con esas manos desnudándola a un lado de la cama que sería el nuevo testigo de una pasión descomunal, sintió la calidez de esos labios abandonando su cuello al mismo tiempo que su ropa termino por caer -tu…tu sigues vestida- logro articular final mente algunas palabras

-Soy algo insegura-

¿Insegura? Quería echarse a reír hasta el grado de tirarse al suelo de la risa, en ese momento Korra parecía todo menos insegura.

-Prometo quitármela, pero aún no es el momento. Primero recuéstate-

Sin respingar lo hizo sintiéndose como una adolescente sin experiencia alguna,era verdad que era la segunda vez que lo haría con una chica, pero eso no quitaba que tuviera mas experiencia que ella. Cosa que en ese momento se redujo a cero al ver la prenda de su acompañante cayendo lentamente al suelo. Aquella imagen quedaría guardada para siempre, deliciosa, provocadora, magnética, eso y más era aquella mujer para ella. Respiro con agitación mordiéndose el labio inferior,- yo... voy a...- y un grito de éxtasis acompañado de vergüenza salió de sus labios, ¿Cómo era posible que le hubiera ocasionado eso sin si quiera tocarla? vio a la enfermera sonreir mientras terminaba de retirarse la ropa delineando su bien formado cuerpo, sintió envidia de las manos de la enfermera por no ser ella quien se encargara de la tarea de desnudar su cuerpo.

El cuerpo desnudo delante de ella se movió lentamente, inspeccionándola con detenimiento mientras ella apretaba las sábanas con fuerza controlando sus ganas de saltarle encima y devorarla por completo, por fin sintió el colchón hundirse por el peso del otro cuerpo y sólo sintió las yemas de su compañera recorriendo lentamente sus piernas.

-Korra por todos los cielos-

-No, tu aún no conoces el cielo-

Sintió cómo de pronto tiraban de ella chocando con el cuerpo de su compañera quedando sentada del todo sobre ella sintiendo la cabellera castaña de su amante rosando sus pechos,aquellos labios dando besos calmos y desquiciantes, su cordura nuevamente se le iba como agua en sus manos al sentir aquella lengua jugando con una zona muy sensibles de sus pechos como ninguna otra persona antes lo había hecho, sujetó la cabellera de la enfermera con fuerza intentando calmarse y tranquilizarse pero su cuerpo tenia otra intención, un segundo gemido de placer salió de ella, aun sentía aquellos fuertes espasmos en su vientre.

-Mala- fue lo único que dijo antes de voltear su rostro con un gran sonrojo,-acabas de hacer que yo…korra!- dejo escapar derrotada y con vergüenza.

Sintió como los cabellos castaños se separaban de su pecho ofreciéndole una mirada traviesa.

-¿Sabias que existen siete cielos?, y tu apenas has sentido el primero.

Fin flash back Asami.

La morena se encontraba recostada. A pesar de haber salido de trabajar no podía conciliar el sueño, tan sólo en recordar esos días en la casa de la doctora la hacían sonreír.

Flash back Korra

Siete cielos, eso había prometido pero ya llevaba como veinte en esos brazos, le dolía el cuerpo, su espalda ardía por las marcas recién hechas, le faltaba el aire. Pero las caderas de su compañera se seguían moviendo en busca de más, traicionando su mente haciendo caso omiso a las suplicas de agotamiento de su compañera ¿Cómo iba a dejarla descansar si lo único que seguía escuchando eran esos gemidos y suaves gritos de placer? Parecía un tornado insaciable que no dejaba, que no se hartaba de dejarla devorar su cuerpo. Se dio cuenta que todo había terminado al despertar acurrucada en esa piel mas clara que la de ella y la luz de la luna acariciar sus cuerpos desnudos.

-Luz de luna… ¡Luz de luna! ¡Asami ya es tarde!- se incorporó de un solo golpe la morena haciendo que su acompañante sólo escondiera su rostro en la almohada.

-Asami de verdad es tarde-

-De verdad ¿Cómo puedes moverte?-

Aquél comentario hizo que la morena regresara a su estado habitual de ser a la que sonrojen.

-Tenemos quince minutos para llegar-

La doctora se estiró tal cual larga era sacudiéndose un poco la pereza.- ¿Tienes hambre?-se incorporó colocándose solo su bata blanca bajando hacia la cocina.

La morena se colocó su ropa interior y sólo la parte superior de su uniforme dirigiéndose a la cocina-¿Cuál es tu plan?- preguntó algo confundida

-Hacer la cena pero solo hay cereal-

La morena entiendo el plan de la doctora. Una falta no le hacia daño a nadie, al fin y al cabo al día siguiente era su descanso.

Fin flash back korra

Tenzin tenia razón de estar molesto, desaparecer por tres días sin avisar no era cualquier cosa, pero haber vivido todo lo que paso en esa casa fue sin duda el inicio de lo mas lindo que había vivido hasta ahorita.

La doctora se encontraba ordenando el montón de papeles en su escritorio recordando cada momento y sintiendo como la humedad entre sus piernas aumentaba –tienes que controlarte Asami- el sonido de la puerta la hizo salir de esos pensamientos al ver a su amigo sonrojado entrar a la oficina.

-Te juro que si me hubieras dicho de tus planes no hubiera llegado así- decía el chico apenado mientras se sentaba en el sofá .

-Es que nada fue planeado y te recomiendo que no te sientes en ese sillón porque también fue lleno de pecado como tu dices-

Flash back Asami

La noche es para dormir, o eso dice la gente porque dormir es lo que menos había hecho en esas 24 horas. Revisó su móvil

57 llamadas perdidas de Bolin – es un exagerado-

3 llamadas perdidas de la jefa Lin

120 llamadas perdidas de Mako -ok, olvidemos a Bolin-

El teléfono de su casa comenzó a sonar –si?-

-Hija,¿Cómo estas?-

-Padre…- comentó con nerviosismo la oji verde. Sintió como la persona que descansaba plácidamente en su pecho se removía un poco, siguió la charla con su padre mientras inconscientemente le regalaba sutiles caricias a aquella amante sin igual, la llamada terminó y sus manos seguían delineando aquel rostro.

-eres hermosa-

Una sonrisa delicada se dibujo en el rostro moreno.

-Pensé que dormías-

-¿Y perderme de esas deliciosas caricias? ¡jamas!-

-Es nuestro día de descanso, ¿qué quieres hacer?-

-Sabes lo que quiero hacer- opinó de manera sugerente la morena.

-¿Tú no te cansas?-

-De ti nunca me cansare-

Y aquello que comenzó en la cama termino en el baño y después en la cocina.

-De verdad tenemos que comer algo, es tu quinto plato de cereal, pediré algo de comida-

Ser sedentaria no era lo suyo, siempre con su inquietud, pero pasar ese día con ella es algo que elegiría un millón de veces sin pensarlo.

El timbre de la casa sonó haciendo que las dos se levantaran de aquel sofá.

-Debe ser la comida- la doctora se puso de pie tomando nuevamente su bata, al abrir la puerta se encontró con otros ojos verdes que interrumpieron en su hogar sin darse cuenta de la situación en la que estaba.

-¿Estás enferma? ¡¿Qué te sucedió?!- decía el chico tan enérgico como siempre.

-Creo que debes de ponerte algo de ropa- comento la doctora algo fuerte para que la morena la escuchara.

-¿Ropa?,¡Ahh! ¿por qué? Que me vean asi, a mi no me importa…-

El sonrojo de Korra al ver a Bolin fue muy notorio haciendo que de inmediato corriera escaleras arriba

-¨Yo no vi nada!- gritaba el chico poniéndose de rodillas suplicándole a la doctora.

FIN FLASH BACK ASAMI

Continuara…


Jajaja espero y les haya gustado el capitulo,no se con precisión cuando actualizare ya que mi jefa Toph me encargo unos trabajos extras, cuatro meses de reportes de las dos áreas de hospitalización y tengo que sacar un monton de porcentajes y graficas. Si alguien sabe o tiene algún programa que facilite las estadísticas se los agradecería, saludos y besitos sanadores a todos