Hola a todos nuevamente.

Hum…

Saben. Esto fue una curiosa travesía. Escribir. Pensar. Planear. Es lo que mayormente me gusta del tema de los fics y del arte, o al menos en lo que se refiera a algo técnico y con un público que lo comprenda. Pero dejando de lado esos tecnicismos.

Solo quiero agradecer a todos lo que me dejaron review hasta este capítulo. Porque este es el final. Si. El final.

Fue entretenido mientras duro. Por lo que…

Ahora responderé a los que dejaron review en ese último capítulo, porque ya no lo hare más, o al menos no aquí por el final:

RubyLRed: Puede ser, un poco. Y no te sientas culpable, cada uno tiene sus preferencias.

Auror DragonSlayer: Solo te diré, que el resulto tal vez no es lo que te esperes. Y con respecto al nombre, solo era una broma de mal gusto. Perdón. Y el babydoll, como que me sorprendió cuando lo descubrí. Jeje…

Crixus316: Creo que no tengo nada que decirte. Con el PM que te envié, y espero que haya leído. Solo diré que lo estoy tomando como tú decías. Una crítica constructiva. Muchas gracias.

Acabado con esto.

Dejen una review si hubo algo que les gusto o que no les gusto (me gustaría más la primera, jeje. Okno.).

Espero que lo disfruten. Que tengan un buen día. Porque aquí acaba esto.

Plus ultra.


"Es lo mejor."


Cruzando la puerta de la habitación con algo de dificultad por el peso extra en sus brazos.

— ¡¿Midoriya?! ¡¿Todoroki?! — Se escuchó a un exaltado Kirishima quien tenía entre sus brazos a una adormecida Ashido, al identificar a sus compañeros en diferentes ubicaciones.

— ¡¿Ki- Kirishima?! ¡Qué bueno que estés bien! — Respondió Midoriya caminado por los pasillos, avergonzado pero feliz, tanto por ver de nuevo a sus compañeros, como notar que podían ver a Uraraka entre sus brazos. — P- Pero… ¿Y esos moretones?

— Es una larga historia…— Respondió el pelirrojo desviando la mirada como si quisiera evitar el tema.

— ¿Midoriya? ¿Kirishima? — Se podía escuchar a Todoroki llamarlos desde la esquina del pasillo cerca de las escaleras.

— Todoroki. Con que tú también te encuentras bien… Y con Yaoyorozu entre tus brazos. — Respondió alegre el pelirrojo acercándose junto a Midoriya hacia el medio albino, viendo que se encontraban en posiciones similares. — ¿Y porque tiene tu camisa de gimnasio puesta?

— Es mejor que no lo sepas. — Frió y directo, fue como Todoroki respondió empezando a bajar las escaleras intentando evitar más preguntas. — Lo mejor es dirigirnos con Recovery Girl para que traten a las chicas, parece que Yaoyorozu tuvo mayores consecuencias con los síntomas.

— Ok.

— E- Esperen… — Respondió Midoriya al ver que era el último en ser dejado por el grupo, intentando no moverse mucho para que Ochako no despertara.

Y bajando las escaleras, pudieron ver como un joven rubio hacia presencia por el pasillo derecho del piso, con la joven Kyouka en su espalda.

— ¡Chicos! ¡Gracias al cielo que se encuentran bien! ¿Eh…? Conque ustedes haciendo travesuras mientras yo era apaleado por Jirou… ¿Eh?— Respondió Kaminari en tono de broma al ver como todo su grupo empezó huyendo de las chicas, para acabar siendo las mulas de carga de cada una.— ¿Por qué Ashido solo lleva un suéter puesto? ¿Por qué Uraraka tiene la camisa desabotonada? ¡¿Y porque Yaoyorozu tiene la camisa de Todoroki?! ¡¿No me digan que ustedes-?!

— Prefiero no hablar de eso. — Respondió Todoroki a nombre de los tres, teniendo una mirada tan amenazante y fría que Denki sintió que se había congelado por completo.

— O- Ok. — Fue como acabo su discusión.

— B- Bien. Sera mejor apresurarnos a llevarlas con Recovery Girl. — Respondió nervioso Midoriya al escuchar el comentario de Kaminari, recordando cual era la primera prioridad en este momento. Recibiendo la aprobación mutua de sus compañeros.

Y al finalizar su transcurso de bajar las escaleras con destino a la sala principal.

— ¡¿Aizawa-sensei?! — Respondieron tres de los jóvenes del grupo, obviamente los más sociables, al ver como su maestro inspeccionaba el lugar junto a unos robots que se encargaban de limpiar el enorme desastre que se había generado en la sala del lugar, a su vez que quitaban las capas de cartón y plástico de las ventanas.

— ¿P- Pero cuando y como llego aquí? — Pregunto Kaminari por inercia, viendo como su maestro se acercaba a ellos.

— Uno de los robots me había notificado que provenían ruidos extraños en los dormitorios de la 1-A. Al principio no quise venir conociéndolos a ustedes…

Los jóvenes sintieron una gota de desconfianza en sus frentes al escuchar eso.

— Pero después de que notificaran lo que parecían ser explosiones dentro del lugar. Me vi forzado a dejar mi descanso y descubrir que la entrada fue bloqueada y la energía cortada en el lugar. Aunque gracias a los robots pudimos abrir la puerta como restaurar la energía.

— Un gusto. — Se escuchó comentar a uno de ellos mientras cargaba una plancha metálica.

— Como sea… — El adulto encargado soltó un suspiro después de informar sobre su llegada.

— Dejando eso de lado…

Pero ese no era el fin de su plática con los estudiantes.

— ¿Jóvenes…? —

No entendían porque. Pero en ese momento.

Midoriya. Todoroki. Kirishima. Y Kaminari. Sintieron el verdadero terror.

— Me gustaría saber… ¿Quién y cómo sucedió esto?

A pesar de tener una mirada más muerta que la un cadáver. Se podía notar una furia titánica que les hacía sentir como cachorros en entrenamiento. Aunque eso eran en cierta forma.

— ¿Midoriya? — Respondió con una voz de ultra tumba teniendo su mirada clavada en el peliverde. Ocasionando que el joven respondiera más por miedo de su maestro, que por tener una respuesta concreta de lo que sucedió.

— Ve- Vera Aizawa-sensei. Esto p- puede sonar gracioso pero no lo es. Digo, tal vez lo sea. P- P- Pero no lo es del todo. D- Digo. Nos tomó por desprevenidos y no, supimos que hacer…

Al ver que la vergüenza y los nervios eran evidentes en el peliverde, solo volvió a suspirar replanteando la pegunta.

— ¿Alguien sabe que sucedió y porque cada uno de ustedes parecen ser evidentes sospechosos de violación?

Esto provocó que la mente de los jóvenes quedaran en blanco por varios segundos, intentando volverse a conectar con la realidad.

— Esto no es lo que parece. — El primero en responder fue Todoroki por reacción. — No estamos muy seguros de lo que sucedió, pero cuando llegamos a los dormitorios el lugar tenía un aroma extraño e identificamos que era a causa de una caja de velas aromáticas.

Terminando de escuchar el breve informe de Todoroki. El maestro Aizawa mostró la caja de la que hablaba el joven.

— Esa es. — Respondió Denki señalándola con dedo acusador, arrepintiéndose al sentir a su compañera moviéndose en su espalda.

— Lo primero es llevar a los afectados a emergencias.

— Enserio. Debiles humanos. ¿Porque tienen que afectarse tanto por un simple componente químico? ¡Vuélvanse aún más fuertes!

Se podía escuchar como un grupo de robots se acercaban con voces quejumbrosas, a su vez que traían cuatro camillas plegables para las damnificadas.

— Primero dejen que los robots de servicio se lleven a las jóvenes con Recovery Girl. Mientras tanto, quiero que ustedes vayan pensando en lo que me tienen que decir con lo que sucedió en el lugar. Yo revisare el resto de los pisos para verificar su estado y llamara a Cementos si hay algún daño estructural. Quiero honestidad en sus palabras. ¿Entendido? — Finalizo con un tono de autoridad y un gesto serio a los jóvenes.

— ¡Si! — Respondió al unísono el grupo mientras empezaba a dejar a cada chica en una camilla respectiva, poniéndolas lo mas cómodas posibles.

— Tenga alumno. — Respondió un robot mientras se acercaba a Todoroki entregándole la camisa con la cual había tapado el cuerpo de Yaoyorozu, mientras que el resto se encargaba de tapar con una sábana a cada una de las afectadas.

— Gracias. — Respondió el joven recibiéndolo y dando una última mirada a la camilla de su compañera pelinegra. Siendo acompañada también por el resto del grupo, mostrando preocupación en sus expresiones al ver como sus amigas se alejaban de los dormitorios.

— No se preocupen. Ellas están en buenas manos. O más bien, garras. — Fue lo último que dijo el robot al ver la expresión de los jóvenes, mientras seguía al grupo que abandonaba el edificio. A veces era increíble ver como avanzaba la tecnología.


Después de realizar la llamada. Cementos se estaba encargando de los cerrojos electrificados y calentados con la ayuda de su quirk. A su vez que los robots se encargaban de arreglar el desastre ocurrido en medio de cada piso de los dormitorios. Permitiéndole al maestro Aizawa, tener el tiempo suficiente para escuchar el testimonio de sus alumnos.

Soltando otro largo suspiro.

— Entonces, resumiendo… — Decía mientras tenía la mirada clavaba en sus alumnos, quienes ahora estaban sentados en el sofá de la sala. — Todos ustedes encontraran a las chicas en estado eufórico a causa de las velas hechas de ketamina del paquete. Viendo como no tenían casi ningún control de sus acciones, y no querían utilizar sus habilidades o quirks por el riesgo de poder lastimarlas. Solo les quedo huir hacia las escaleras de emergencia para poder notificarnos de lo sucedido.

— Si…

— Pero cada uno acabo siendo incapacitado y llevado a la habitación de una de los estudiantes. ¿No?

— Si…

— ¿Y no pudieron utilizar sus teléfonos para llamar a alguno de sus compañeros del exterior?

— Estábamos tan enfocados en escapar que se nos olvidó ese detalle. — Respondió Kirishima sintiendo pesar en su respuesta, al recordar que pudieron hacer algo tan fácil en ese momento de crisis. A veces el momento solo te obliga a fluir.

— El mío sufrió cortocircuito… — Comento Midoriya al recordar lo sucedido con la perilla de su habitación. Perdiendo muchas cosas dentro de su pequeño aparato. Pero sobre todo, su galería de búsqueda de artículos de All Might. Una pérdida irreparable.

— ¿Y…? — Pero volviendo al tema. — ¿No van a contar lo sucedido en las habitaciones y porque cada uno de ustedes acabo cargando a las estudiantes?

Esa era la cuestión que no querían hablar.

Había demasiado que procesar. Mucho en que pensar. No podían decir las cosas que habían ocurrido dentro de la habitación. En realidad, ni siquiera se lo habían compartido entre ellos mismos. Si no estaban completamente seguros de los motivos que tenían cada una de sus compañeras con sus palabras y acciones. A su vez que de sus propias acciones. No podían estar muy seguros de confesar.

Había muchas emociones. Dudas. Conflictos. Tomaría un largo tiempo saber que decir, sin que suene extraño, confuso o vergonzoso.

Simplemente era un rotundo…

— No…

Aunque para el héroe profesional tampoco se los iba a pasar de largo. Tenía la experiencia suficiente para saber que sus alumnos ocultaban algo.

— ¿Hay información que no quieren que me entere sobre eso?

Los alumnos podían sentir su penetrante mirada sobre ellos, sin necesidad que tuviera su quirk activado.

— So- Solo acabaron dormidas después de que cada uno de nosotros despertó en habitaciones distintas. Debió ser a causa de los síntomas que las velas producían en sus cuerpos. Por lo que lo mejor sería llevarlas así, antes de que volvieron a despertar y actuaran de forma errática... Es al menos lo que también me dijeron los chicos.

Fue Midoriya quien hablo en nombre de todos, recibiendo el apoyo mutuo de los demás con un sí, teniendo expresiones serias en sus rostros.

El maestro Aizawa no era un genio leyendo emociones, Toshinori se lo había demostrado. Pero era consiente que algo había ocurrido dentro de esas habitaciones, algo que estaba poniendo en conflicto la mente de los jóvenes. Pero sea lo que fuera. Al escuchar como sus estudiantes tenían buenas intenciones al tratar de salir del lugar. Si no era relevante para saber cómo el lugar paso de un edifico pulcro y limpio, a volverse una zona de guerra digna de una mala comedia. Simplemente era irrelevante.

Además. Los problemas juveniles y hormonales no eran de su incumbencia. Eso era algo que ellos mismos deberán tratar para poder crecer, tanto como personas como héroes.

— ¿Es todo lo que me tienen que decir?

— Si… — Respondió en sincronía el grupo. Obteniendo otro suspiro por parte del maestro.

— Bien…

Aunque no planeaba dejarlo así.

— Pero si las chicas me dan un testimonio diferente sobre lo ocurrido en las habitaciones. Ustedes serán los castigados.

Finalizo alejándose del grupo con dirección a la enfermería de Recovery Girl.

—Y avisen a sus compañeros también de lo sucedido cuando regresen. Buenas noches.

Y a pesar de que la sala se encontraba libre de la presencia del adulto. Esto no detenía sus preocupaciones. Sus amenazas eran lo de menos. No porque no les importara. Pero había otros asuntos que atender.

Unos muy complicados.


Con el domingo acabado. Y con un nuevo inicio de semana.

Nuestros jóvenes polluelos debían volver a sus típicos días llenos de estudios, prácticas y entrenamientos rigurosos para volverse los héroes que la sociedad necesitaba urgentemente. Las preocupaciones se habían hecho presentes entre los alumnos de la clase A, obviamente, pero habían acordado que lo mejor sería dejar el tema y volver a enfocarse en lo verdaderamente importante como jóvenes estudiantes.

Volverse unos grandes héroes.

O al menos. Eso era lo que querían nuestro cuarteto protagónico.

Sabían que no había de que preocuparse, estaban siendo atendidas por profesionales. Midoriya era una prueba viviente de eso.

Pero eso no dejaba que dicha emoción les carcomiera los pensamientos en medio de las clases. Más aun al ser los principales afectados en dicho evento. Por lo que aprovechando el tiempo de almuerzo, el dúo de Todoroki y Midoriya, dejando al joven Iida quien ahora tenía trabajo doble por la ausencia de la vice-presidenta aunque no se quejaba. Se dirigieron a la sala de espera, que era un pequeño cuarto con máquinas expenderas de botanas, refrescos, y un dispensador de agua, que daba paso a la enfermería de Recovery Girl. Encontrase coincidentemente con el dúo de Denki y Kirishima.

— Eh… Parece que la grandes mente piensan igual… — Comento Denki al encontrase con el dúo rojo-blanco y verde.

— ¿Tú tienes una? — Pregunto Shouto sin ánimos de ofender, obteniendo una mirada de disgusto por parte del rubio.

— Te tomas las cosas muy literal… — Finalizo Denki poniendo sus manos atrás de su cabeza, provocando unas ligeras risas en Kirishima y Midoriya.

— No es eso. Se refería a que nos sentíamos preocupados por las chicas, por lo que decidimos venir a verlas. A ver como estaban… — Confeso Kirishima el motivo por el cual estaban en dicho lugar.

— Sí que es una coincidencia, nosotros venimos por el mismo motivo. — Respondió Midoriya viendo lo irónico de la situación.

— ¿Ah? ¿Todoroki preocupado por las chicas? Y yo creí que solo había hielo en su pecho… — Comento de nuevo el rubio, sintiendo escalofríos en su cuerpo al enterarse de la penetrante mirada que le daba el medio albino. Se notaba que eso lo había ofendido.

— L- Lo siento.

— ¿Quieres ganarte un nuevo enemigo además de Jirou? — Pregunto Kirishima.

Y antes de que el joven rubio pudiera dar alguna respuesta. Podían escuchar como la puerta de la enfermería se abría, mostrando al maestro Aizawa teniendo una tableta en su mano salir del lugar.

— Aizawa-sensei. Buenos días. — Saludo Midoriya recordando sus modales, siendo seguidos también por el resto del grupo.

— ¿Qué están haciendo aquí? ¿No es su hora de almorzar? — Pregunto el profesional viendo a su grupo de estudiantes en la recepción del lugar.

— Venimos aquí para ver el estado de nuestras compañeras. Queríamos saber si ya estaban estables del estado que les había dejado las velas. — Respondió Midoriya con sus compañeros dándole la razón.

— Por cierto, referente a ese tema. — Hablo el maestro revisando la información que había almacenado en su tableta desde que registro el caso. — Seré lo mas breve posible. Porque ya me estoy cansando de esto.

La resolución que a veces transmitía su maestro, les hacía dudar de la profesionalidad que ejercía su trabajo.

— Confirmamos que las velas si tenían dicho químico en su composición. La ketamina. Y también nos dimos cuenta de que la caja en la que se guardaba era una caja térmica con una temperatura fija.

Este último dato había sorprendido a los muchachos, ya que la oscuridad del lugar no les había permitido ver con claridad la caja, ni siquiera con la luz del celular, por lo que solo se habían fijado en el contenido.

— Y según el testimonio de las chicas, habían encontrado el paquete en frente de las puertas del dormitorio sin un recibo de envió, por lo que optaron dejarlo en los dormitorios al no saber con quién debían comunicarse por un paquete perdido, esperando comunicarse con alguno de nosotros para el día siguiente.

— Pero entones… ¿Por qué la caja estaba abierta cuando la encontramos? — Pregunto Kirishima al escuchar con atención lo que decía su maestro.

— Todas concordaron que lo último que recuerdan de eso, es que aumentaron la temperatura de la calefacción por el frió que había en el recinto y se pusieron a ver la televisión. Cuando se enteraron que era la caja la que emanaba dicho aroma ya era demasiado tarde y cayeron inconscientes. Por lo que podríamos decir que no fueron muy precavidas que digamos.

Esa última parte había ofendido un poco al grupo, pero estaban aliviados de saber que ninguna de ellas se había atrevido a indagar por el contenido del paquete. Lo que le dio sentido del porque habían encontrado a las chicas en dicho estado.

Aunque todavía había algo que los inquietaba. Algo que no fue mencionado en ese resumen.

— E- Espere… ¿Entonces…? — Algo dentro del joven Midoriya parecía moverse con inquietud. La inquietud de la duda que había aparecido en su cabeza, como sentirlo en su pecho. Y no era el único.

— ¿Te refiere a lo sucedido en las habitaciones? — Respondió Aizawa adelantándoselo.

El silencio había dejado en claro su pregunta. Dando un largo suspiro, apagando su Tablet, y poniendo las manos en sus bolsillos. Empezó a alejarse del grupo dejándolos con la intriga. La duda. Con ansiedad. Realmente. Esos temas no eran lo suyo.

— Olvídenlo…

Fue lo último que respondió saliendo del lugar. Dejando a un grupo de jóvenes con rostros pasmadas.

Rostros que desaparecieron al escuchar el timbre que indicaba su regreso a las horas de estudio. Volviendo a sus aulas con mucho en que pensar.

Mucho en que sentir.

Mucho… Que olvidar.

O al menos… Intentar.


— Entonces… ¿No recuerdan nada de lo ocurrido? — Pregunto por cuarta vez el rubio recibiendo un golpe en su cabeza por el jack de Jirou, provocando que se tropezara pero salvándose al sujetar con firmeza el palo del trapeador que tenía en su mano.

— Ya empiezas a cansar con eso. Jamming Whey. — Respondió con un ligero tono de enojo en su voz la peli morada, mientras seguía trapeando el piso del lugar.

— Por favor, Jirou. No recurras a la violencia. Ellos fueron los que intentaron ayudarnos cuando estuvimos en ese estado. E incluso nos están ayudando con la limpieza del lugar. — Respondió Momo a lo lejos mientras mojaba los platos e utensilios de cocina en el fregadero del comedor. Siendo acompañado por Todoroki quien se encargaba de secarlos y ponerlos en sus respectivos estantes, preguntando donde iban algunos que desconocía.

La joven Kyouka odiaba admitirla, se lo debía.

— Lo siento, Kaminari… — Respondió Jirou sintiéndose ligeramente avergonzada al disculparse.

— No te preocupes, después de todo, no pesabas tanto.

Y dejando de lado lo que parecía ser el próximo caso que los maestros tendrían que averiguar.

— Realmente, lamento que hayan sido involucrados en eso y que ahora tengan que ayudarnos con los quehaceres del lugar. — Respondió una avergonzada Uraraka a Midoriya, quienes se encargaban de acumular las bolsas de basura dejadas por sus compañeros en una única bolsa especial, creada por cortesía de Yaoyorozu. Una volviéndolos más ligeras, y el otro poniéndolos dentro de la gran bolsa.

— N- No hay necesidad de que se disculpen. Nosotros quisimos ayudar para que puedan recuperar las clases que perdieron. ¿No es así? — Pregunto al aire de forma inconsciente, esperando que alguien respondiera.

— Por supuesto. ¿Qué especie de hombre deja a una víctima de algo que no hizo conscientemente enfrentar esto solo? — Respondió Kirishima quien estaba junto a Ashido limpiando el polvo de la sala, teniendo guantes de látex puestos, sosteniendo en una un spray para el agua en una, y con el otro un trapo seco, teniendo sus bocas tapadas con mascarillas.

— Eres mi héroe, Kirishima. — Respondió de forma alegre e inocente la peli rosada, siendo imperceptible un ligero tinte rojo en el pelirrojo en su rostro. Que rima. — A si, y también ustedes chicos.

Y con esa última mención, solo pudieron dar una ligera sonrisa por el cumplido.

— N- No hay de qué.

— Siempre gustoso.

— Gracias.

— N-No es nada.

Regresando a su quehaceres.

No podían negar que lo que vieron y experimentaron no lo podrían olvidar. Tal vez con dificultad. Pero no debía afectarlos.

Después de todo. Nada fue real. Nada fue consiente.

No había nada de qué hablar. Nada que pensar. Nada que sentir con respecto al tema más que alivio por que acabara.

Solo debían volver a su típica y simple vida de estudiantes. Que de nada tenía típico, claro.

Después de todo.

"Es lo mejor."

Ya que todo había sido. Tan…

Repentino.


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¿Alguien dijo secuela?