TONY ROGERS-STARK

Finales de Septiembre - 2018

Después de escuchar que Thor estaba fuera de peligro suspiro tranquilo. Estaba dispuesto a esperar el tiempo que fuera necesario hasta que el esposo de su amigo fuera dado de alta. Estaba seguro de que Loki haría lo mismo por él. Aunque el tan solo imaginar tener a Steve en una cama de hospital con vendajes en todo el cuerpo era lo último que quería. No importaba el resentimiento que sentía con él, ni el que sentía consigo mismo le consumiera. El no deseaba algo así.

"Esta amaneciendo, Tony. Deberías ir a descansar" le dijo Loki que estaba sentado a su lado, cuando le vió cabecear debido al sueño. La sala de espera del hospital estaba repleta de personas y la presencia de todos sus amigos solo le decía que no debía dejar a su amigo, a pesar de estar rodeado por la silenciosa compañía de los demás.

"No te dejare aquí" respondió en un tono de leve indignación. "No lo vuelvas a pedir"

"Solo creo que deberías ir a ver cómo están tus hijos" Admitió con una mueca.

"Sabes, creo que tienes razón, aunque el último al que quiero ver es Peter" dijo tocándose el tronco de la nariz en señal de frustración.

"¿Wilson?" obviamente Loki sabia exactamente los problemas por los cuales Tony evadiría a Peter de esa forma.

"Al parecer tuvo su celo y no me di cuenta. Lo peor de todo es que dejo al imbécil de Wilson que lo marcara. ¿Qué se supone que voy a hacer ahora?"

"Vaya. Creí que Wade era solo una etapa. Ya sabes, algo que superas con películas románticas y comida chatarra"

"Si, pero ahora tendré que soportar al idiota de Wade el resto de mi vida" lanzo un suspiro de frustración al mismo tiempo que se llevaba las manos a la frente "Lo peor de todo es que Peter parece no tener sentido común cuando se trata de él. ¿En que me equivoque con él?"

"No seas hipócrita, Stark. Es solo que Peter esta tan enamorado de Wade como tú lo estabas de Steve" dijo con una sonrisa ladina adornando su rostro.

"No compares a Steve con Wade" dijo lo más serio que pudo. "Además, Steve era demasiado perfecto, parecía que mi padre era el más emocionado con nuestra relación que incluso nosotros"

"Nunca imagine que Peter terminaría siendo más precoz que tú. Es decir, tu tardaste casi lo mismo que el en tener el primer celo…"

"No me hagas recordarlo" le interrumpió el castaño con un ademan. "… ¿Y cómo que más precoz?"

"Te casaste a los 17, Stark. Eso fue precoz"

Dio un suspiro triste al recordar "Pero fue solo por culpa de…"

"¡Tony!" le interrumpió la voz de Natasha, acercándose a él con su teléfono celular, con Steve tras ella.

"¿Qué quieres ahora, Romanoff?" pregunto secamente.

"Dime que esto es mentira" extendió el teléfono celular para que el castaño le tomara. Alterno su vista entre los ojos verdes de la imponente alfa y el teléfono que le extendía, como si no fuera algo que tuviera que ver con él.

Tomo el teléfono y observo el video que estaba listo para reproducir. El video era de la entrada de su mansión en Park Avenue, nada fuera de lo normal, hasta que vio como el alfa al que tanto detestaba, el mismo que había marcado a su bebé, el mismo que había sido el causante de la rebeldía del mayor de sus hijos, era botado completamente desnudo fuera de la puerta de la mansión por Steve. No pudo evitar reír, Wilson corrió lo más rápido que pudo a través de la calle repleta de gente y personas grabándolo, cubriendo su hombría con sus manos, y corriendo hasta perderse en la lejanía.

"¿Por qué no me contaste eso, Stark?" le reclamo Loki, quien observaba el video desde atrás de su hombro.

"Me entere apenas ayer, cuando llegue de tu apartamento"

"¡Esto no es material para su sesión de chisme!" interrumpió Natasha molesta. "Esto afecta la campaña de Steve de manera estrepitosa"

"Y… ¿Por qué me dices esto a mí? Yo no tuve nada que ver con eso" dijo el castaño, mientras veía como Steve trataba de mirar a otro lado, como si eso le redujera la culpa de sus acciones.

"Esto ocurrió en la mansión Rogers-Stark. Por lo tanto…"

"No" interrumpió el castaño "No pienso involucrarme en esa estúpida campaña para salvarle el trasero al idiota de Rogers" dijo con tanto veneno como pudo. Sintió como el par de alfas frente a él se ponían mas tensos.

"Tony" dijo la alfa en un todo más comprensivo "Un alfa saliendo de la mansión Stark en estas condiciones podría insinuar que estas teniendo una aventura con él" La sola idea de tener una aventura imaginaria con el idiota de Wilson le hizo querer vomitar. "El video ya está en internet, y en unos cuantos minutos estará en las noticias. Necesitamos tu ayuda. Muchas personas dependen de esto" dijo en un tono que casi sonaba suplicante tratándose de ella.

"¿Qué hay de ti?" dijo viendo a su esposo esta vez "Tú fuiste el que tuvo la culpa" dijo furioso.

"Tony yo…" no supo que decir, se estaba rascando la nuca tratando de acomodar sus palabras "…supongo que enloquecí al verlo tomando a Peter, que simplemente…"

"Ya, está bien. No sigas" interrumpió no queriendo saber más detalles. "Diré que no estoy teniendo una aventura a la prensa, ¿Es suficiente?"

"No" interrumpió Sam, apareciendo junto a ellos. "Síganme, estamos llamando mucho la atención" dijo al ver como las personas alternaban la vista entre sus teléfonos y ellos, incluyendo a sus amigos. Loki se mantuvo sentado viéndolos desaparecer.

Caminaron hasta el estacionamiento del hospital y subieron a la camioneta de Sam, como si estuvieran preparándose para salir del hospital. Steve se sentó junto a él en la parte de atrás, Sam en el asiento del piloto y Natasha en el de copiloto. Por un minuto nadie dijo nada, como si esperaran la autorización de Tony para iniciar la conversación. Y no fue hasta que se sintió cohibido que pregunto.

"¿Vamos a hablar o solo me quedaran mirando?"

"Tony…" dijo en un suspiro Sam. A él solo lo conocía como uno de los amigos de Steve, nunca habían intercambiado más de dos oraciones un par de veces. El morocho no era del agrado del castaño, pero tampoco le había desagradado en casi todo ese tiempo, únicamente cuando inicio la campaña de Steve hace año y medio y perdió la poca felicidad que quedaba de su matrimonio. "…creo que Steve va a perder estas elecciones" dijo sin rodeos.

Observo a Steve a su lado, se veía triste, decepcionado, con la cabeza baja y las manos entrelazadas. No recordaba haber visto a Steve así en casi 20 años. "¿Por qué crees eso?"

"Ahora todos creen que es un cornudo" dijo Natasha. "Y eso le hará perder la poca ventaja que le llevaba a Pierce. Un alfa no respeta a otro alfa cornudo. Y si no le respetan…"

"No votaran por él" termino el castaño. "¿Y si solo se concentran en el voto omega?" dijo después de meditar por un momento.

"La mayoría de los omegas votaran por el candidato que su alfa les ordene. Los omegas que no tienen unión están casi en su totalidad con nosotros, pero no son suficientes, y la mayoría de los betas no votaran. No hay un solo candidato beta en estas elecciones" explico el morocho.

"¿Qué es lo que necesitan de mi entonces?" pregunto confundido.

"Qué apoyes a Steve en la candidatura" dijo sin rodeos el morocho.

"Diremos que un exhibicionista entro a robar a la mansión. Pero para que las personas lo crean debes estar al lado de Steve como buen omega" añadió la pelirroja.

Se quedo viendo entre Natasha y Sam, como si pudieran darle una segunda opción. No quería saber absolutamente nada de la estúpida campaña de Steve, ya había sufrido mucho la ausencia de su esposo estos últimos años, y no quería descuidar a sus hijos como él. Ellos necesitaban a su madre, en especial Peter. Sin él para vigilarle, volvería a verse a escondidas con ese criminal al que tanto detestaba. Además, estaba Stark Industries, la empresa que había reinventado con sangre sudor y lágrimas. Si bien, Pepper la dirigía ahora, el era el dueño e inventor de todas y cada una de las nuevas armas, vehículos e innovaciones tecnológicas. No iba a descuidar sus responsabilidades con sus hijos y trabajo como lo había echo Steve hace casi dos años.

"No" dijo sin poder ver a nadie los ojos, en especial a su esposo.

"Bueno, hay una segunda opción…" dijo la pelirroja.

"No" interrumpió el rubio. Hablando por primera vez desde que habían subido al vehículo. "Te dije que esa no era una opción, Natasha"

"¿De qué están hablando? ¿Qué opción?" pregunto no teniendo la menor idea de que estaban hablando.

Las miradas de Natasha y Sam se cruzaron entre sí y luego le observaron "Hay que hacer público el romance de Peter con Wade" dijo la pelirroja.

"¿Qué demonios?... eso no era lo que tenia en mente." Grito molesto "¿Como es posible que les hayas dicho lo de Peter y Wade?" pregunto indignado al alfa a su lado.

"Lo siento, Tony. Yo…"

"Esto es lo más estúpido que has hecho, Rogers" escupió venenoso.

"Cálmate un poco, Stark" dijo la pelirroja. "Si vendemos la historia de Peter como un romance prohibido puede que funcione, solo tenemos que silenciar a Peter, y al idiota con el que se acuesta darle una buena cantidad de dinero para que coopere"

"Natasha, te dije que esa no era una opción. Simplemente el tema no esta a discusión" dijo el rubio exasperado.

"Aún no sabemos cuál es la opinión de Tony"

"Ya la sabes, Romanoff"

"Míralo de esta forma, Tony" dijo el morocho. "Podemos darle una generosa cantidad de dinero a Wade para que cierre la boca. El video desnudo pasará de ser 'La aventura de Tony Stark' a 'El padre protector: Steve Rogers" dijo haciendo un margen con las manos, como si pudiera verlo en la primera plana del New York Times.

"Es decir, que si no acepto soy la puta de Park Avenue y si lo hago este imbécil será el héroe" dijo apuntando con el dedo a su esposo sin verlo a la cara.

"Se que es injusto, Stark…" comenzó la pelirroja.

"No empieces, Romanoff. No quiero oírte. Ni a ti tampoco" dijo callando al morocho que estaba por decir algo. "Acepte patrocinar tu campaña…" dijo observando a Steve finalmente, este le devolvió la mirada avergonzado "…acepte llenar los zapatos que dejaste, a cada que uno de NUESTROS hijos pedía por ti; Porque creí en tu causa. Acepte perder…" se detuvo en seco, estaba a punto de revelar uno de los secretos que le había ocultado a su esposo por tanto tiempo. "…este matrimonio" dijo después de un segundo "Pero no pienso meter a ninguno de mis hijos en esta mierda. No importa los errores que cometan" dijo abriendo la puerta del vehículo y saliendo furioso.

Corrió hasta el auto en el que había llegado la noche anterior y se subió en el rápidamente, ignorando a su esposo que gritaba detrás de él, aseguro las puertas cuando vio que Steve intentaba abrir el auto para entrar con él. Salió lo más rápido que pudo del hospital, observando a su esposo en el retrovisor, haciéndose más pequeño a cada segundo que avanzaba. Llego rápidamente al departamento de Pepper, donde había dejado a sus hijos antes de ir al hospital donde Loki.

"Tony. Son las siete A.M., creí que vendrías por ellos en la tarde" dijo al abrirle la puerta de su departamento, mientras cepillaba su cabello. "Peggy aun duerme"

"No quiero causarte problemas, Pepper. Yo los llevare al colegio" dijo pasando al lado de la rubia. Encontró a Peter y Harley en el comedor con Happy, desayunaban en silencio, el beta leía el New York Times y sus hijos estaban perdidos con su StarkPhone.

"Tony" dijo la voz del beta "¿Qué haces aquí tan temprano? ¿Cómo esta Thor?"

"Sobrevivirá" respondió atrayendo la atención de sus hijos también, aunque Peter lo ignoro intencionalmente.

"En las noticias dicen que casi muere"

"Strange lo salvo, de no ser por el habría…"

"Mami" le interrumpió la voz de su hija, quien entro al comedor con el pelo castaño completamente hecho un desastre, rastros de saliva seca en las mejillas y con un peluche entre los brazos. "¿Y papi?" pregunto cuando se lanzó a él en un abrazo.

"Trabajando, linda" y eso fue todo lo que necesito para que el brillo en el rostro de su hija se desvaneciera por completo. "Pero nos llevará al zoológico en cuanto la campaña termine" mintió, aunque el rostro de decepción de su hija se aligeró un poco.

"Mentiroso" escucho como decía la voz de Peter, quien no despegaba la vista de su StarkPhone.

"Bueno, gracias por cuidarlos Pepper. Pero nos tenemos que ir" dijo, e inmediatamente Harley y Peter fueron a la habitación de invitados por sus cosas.

"Pero aún no he comido" dijo Margaret en un puchero.

"Comeremos algo de camino" fue lo único que dijo para que la pequeña omega fuera detrás de sus hermanos.

"¿Aun tienes problemas con Steve?" pregunto el beta antes de darle un sorbo a su café.

"Algo así" mintió.

"Tony…" escucho la voz de Pepper desde el recibidor "¿Qué significa esto?" El castaño camino hasta el recibidor, donde Pepper subía el volumen del televisor.

"¿Quién será este desconocido alfa saliendo de la mansión Rogers-Stark, Robin?" decía la voz de una de las presentadoras, el fragmento de Steve sacando a Wade en una miniatura de la pantalla aparecía en una esquina inferior del programa matutino.
"No lo sé, Sara. Lo único que podemos confirmar es que el candidato a la alcaldía de Nueva York, Steve Rogers, no parecía muy feliz de tenerlo en su mansión. ¿Acaso crees que haya descubierto a este apuesto alfa en una situación peculiar?" le respondía.
"Vamos, chicas. ¿No estarán poniendo en juicio la decencia del gran Tony Rogers-Stark o sí?" añadió otro conductor.
"No lo sé, Rob. Tal vez solo esta fuera de contexto, pero… te has puesto a pensar lo que este video afectará la candidatura de Steve Rogers" contesto la primera presentadora.
"Aun no sabemos de que va todo esto, Sara. Tal vez ni siquiera es…"
el presentador dejo de hablar y presiono el auricular a su oído "Atención, América. Tenemos a un chico que dice conocer la identidad del hombre que salió de la mansión Rogers-Stark"

"Mierda" dijo la voz de Peter a sus espaldas al ver en la pantalla al individuo.

"Muy buenos días, señor Thompson" saludo el presentador al chico que estaba siendo grabado individualmente desde Central Park con un montón de gente alrededor saludando a la cámara. "Nos dicen que conoces la identidad del alfa desconocido que salió de la mansión Rogers-Stark el día de ayer"
"Así es, Rob" dijo con demasiada confianza Thompson.
"Y bien. No dejes al país esperando. Dinos quien es el misterioso hombre desnudo"
"Su nombre es Wade Wilson" dijo con una sonrisa ladina.
"¿Lo conoces?" pregunto otra de las presentadoras.
"Asiste al mismo colegio que yo. Aunque ha repetido varias veces de año. Es un idiota"
"Si, pero… ¿Sabes por qué está saliendo de la mansión Rogers-Stark?" pregunto la otra presentadora.
"Tiene una relación con Peter Rogers-Stark" dijo con una sonrisa altanera. "Por eso sale de allí completamente desnudo. Su padre debió encontrarlo follándolo como la puta que es…"
"Estamos en televisión nacional, jovencito" interrumpió el presentador e inmediatamente cortaron a Thompson de escena y volvieron los tres comentaristas. "¿Y bien?, Sara, Robin. ¿Creen que sea cierta la historia del señor Thompson?"
"No podemos negar que el hombre desnudo es idéntico a Wade Wilson" dijo primera comentarista mientras en la pantalla aparecían las imágenes de Wilson desnudo en Park Avenue y una foto de Wade de alguna red social.
"Robin tiene razón. Tendría sentido el que el candidato Rogers le sacara completamente desnudo y furioso ¿No lo crees Rob?"
"Steve Rogers, ¿Cómo te atreves a interferir con el amor de tu propio hijo?" bromeo el conductor.
"Y yo que pensaba votar por él" añadió la otra conductora.
"Yo también" añadió la última conductora "¿Crees que esto afecte la candidatura de Rogers, Robin?"
"Si no limpia este desastre, en definitiva, perderá. Desde que el video salió a la luz el día de ayer, Pierce ha ganado más seguidores" dijo el conductor. "Y a todo esto. ¿Dónde estaba Tony?"
"No lo sé. Probablemente planeando la boda" bromeo la primera conductora.
"Espero sea así. La ciudad está pasando por tanto desastres. Necesitamos una historia de amor" dijo en un chillido.

Pepper apago la televisión. Mentalmente se lo agradecía, ese maldito programa de chismes matutinos solo lo había echo sentir peor. Volteo para ver a Peter, estaba llorando, Happy lo consolaba mientras Margaret y Harley entraban al recibidor con sus mochilas del colegio y una maleta con ropa. Daba gracias al dios en el que solo su esposo creía, que sus dos hijos menores no habían oído ese estúpido programa.

"Bueno, yo… supongo que… nos vamos" balbuceo tomando la maleta de ropa de sus hijos y saliendo del departamento con un 'Hasta pronto' como despedida.

El camino a Tick Tock Diner fue increíblemente incomodo y silencioso. Peter trataba de ocultar su llanto y Harley y Margaret evitaban preguntar el porque su hermano mayor estaba en tal estado. Tony recordó por un momento lo mucho que había sufrido antes de caminar con Steve al altar. Todo el sufrimiento y los malos momentos que hasta el día de hoy lo atormentaban.

No quería que Peter sufriera lo mismo. Pero la verdad ya había sido revelada. La culpa era de solo dos personas: Wade Wilson por no saber mantener la verga dentro de su pantalones y Steve Rogers por optar sacarlo desnudo de una de las mansiones mas llamativas de Nueva York sin pensar en las consecuencias. Aunque técnicamente Peter tenía la culpa también, por no decirle acerca de su celo, pero no creyó que culparlo (aunque fuera mentalmente) era algo que su hijo necesitara en ese momento.

Los más pequeños entraron corriendo al restaurant, gracias a su influencia siempre obtenía una mesa en un rincón apartado donde nadie lo molestaba. Harley y Margaret no tardaron en ordenar sus desayunos favoritos mientras que Peter solo se limito a responder 'No tengo hambre'. Así que simplemente suspiro cansado. La noche en vela esperando el resultado de Thor y el cansancio emocional que el incidente que su hijo y su desgraciado alfa le habían causado a su imagen le estaba pasando factura.

Para cuando los niños terminaron de comer solo se limito a pagar la cuenta y salir de ahí con discreción. Sabia de antemano lo que ser la noticia del momento podía causar. Personas rodeándole para obtener un autógrafo, una foto o incluso atacándolo para conseguir un poco de se cabello, aunque eso solo eran los más extremos. Pero Peter siempre había permanecido fuera del ojo público, sin importar que sus padres fueran candidatos a la alcaldía o dueños de la empresa más lucrativa del país.

Por eso temía por Peter. Él no tenía que pasar por todos esos buitres que se alimentaban de noticias amarillistas ni encabezados diciendo 'Follandolo como la puta que es'. Sabía que Steve tampoco estaba de acuerdo con el plan que Natasha le había contado hace poco más de una hora, pero la noticia se les salió de las manos, y de haber dado su consentimiento, tal vez Peter habría salido bien parado de todo este desastre.

Tardaron 20 minutos en llegar al colegio de Harley y Margaret. Tony no quería mandarlos al colegio ese día, pero si la noticia se sabía hoy, eventualmente mañana seria exactamente lo mismo. Así que solo los haría perder un día de educación. Así que después de meditarlo un rato simplemente dejo a sus hijos en su colegio, ignorando la mirada de los demás padres, que le juzgaban.

Para cuando regreso a su auto encontró a Peter llorando mas que nunca. Incluso más que cuando lo encontró llorando por haber sido descubierto por su padre la noche anterior.

"Ya Peter" le consoló mientras este lo abrazaba lo mejor que el asiento del copiloto le permitía. "Todo va a salir bien"

"Wade me va a odiar, mama" sollozo pegando su rostro en el hueco de su cuello.

"Nadie podría odiarte, Peter. Eres perfecto. Y… tal vez Wade no sea de mi agrado, pero él te ama, al igual que tu padre y yo"

"Le arruine la candidatura a papá" dijo en aun sollozo ahogado "Oh dios, esos pobre omegas"

"Tu padre y yo lo vamos a solucionar" dijo a su oído mientras acariciaba los suaves cabellos de su nuca. Nunca creyó que volvería a ayudar a Steve con esa estúpida candidatura. A decir verdad, si había algo que le aterraba era la idea de que su esposo ganara la alcaldía y tuviera aún menos tiempo que dedicarle tanto a él como a sus hijos. Y después de lo que sufrió hace apenas un año, cuando más necesitaba a Steve… La idea de que su esposo fuera electo para un puesto tan importante en Nueva York le asustaba más que nunca. "…pero tenemos que ser fuertes. Si te sirve de algo, yo… quisiera que invites a Wade a cenar. Tratar de… estar unidos en esta mierda tanto como sea posible"

"¿Una cena? ¿Con papá?"

Suspiro vencido. Se estaba metiendo en algo en lo que no quería meterse. Pero su hijo ya había metido la pata, y no lo dejaría solo. Así tuviera que soportar lo incomodo que una reunión con Steve y el imbécil de Wade pudiera llegar a ser. "Si, Peter. Te prometo que solucionaremos esto".

"Gracias mama" dijo al dejar de llorar.

"Ahora dime quien era ese imbécil que te humillo en televisión nacional" dijo al separarse de su hijo.

"¿Lo harás pagar?" pregunto con una sonrisa descompuesta.

"Vera mi rostro en sus pesadillas" le susurro fríamente. "No dejare que se vuelva a meter con mi bebé" dijo con una tierna sonrisa.

Estaban camino a la mansión Stark, pero al acercarse vieron la entrada llena de periodistas amotinados alrededor de la puerta, acampando en la acera y platicando con los vecinos. ¿Es que acaso esos buitres no les pensaban dejar en paz?

Tuvieron que pasar de largo antes de que alguien reconociera el lujoso vehículo que conducía y les identificaran. Así que simplemente condujo con rumbo a la torre Stark.

Que Peter asistiera ese día a la escuela era inconcebible. Pediría permiso para él y haría lo necesario para retrasar la inevitable humillación que sentiría al volver a su colegio con todos burlándose de él.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por el sonido de su teléfono. Espero hasta la luz verde para contestar, el imaginarse a alguno de sus colegas o amigos llamándolo para decirle lo decepcionados que estaban con respecto a Peter, o la voz de su esposo preguntándole por Peter era lo último que necesitaba.

"Tony" dijo la voz de su amigo al otro lado de la línea. Sonaba ansioso a pesar de solo haber dicho una sola palabra.

"¿Qué quieres, Strange? No es un buen momento. ¿Ha pasado algo con Thor?"

"No. Es mucho peor. Tengo que hablar contigo. Es urgente" dijo tan firme, que la curiosidad de saber cual era el tema que el doctor quería tratar con él le convenció por completo.

"Esta bien. Pero que sea rápido. Quiero regresar al hospital con Loki"

"Te veré ahí"

"¿No podemos hablar por teléfono?"

"Necesito hablar contigo en persona, voy camino al hospital"

"Me estas asustando, Strange"

"Te contare en el hospital" dijo antes de colgar.

"Peter, tengo que regresar al hospital" le dijo a su hijo que lo observaba desde el asiento de copiloto.

"Iré contigo"

No se negó. En cualquier otro momento le habría dicho que no era necesario. Además, el hospital estaba lleno de gente. Lo reconocerían de inmediato y tendría a un montón de reporteros sobre Peter como buitres sobre carne muerta. Pero justo ahora Peter estaba tan frágil emocionalmente que simplemente no podía dejarlo solo. Hablaría con Strange y Loki, y después saldría de allí. Llevaría a un lugar a su hijo donde pudiera sentirse menos lastimado.

Pasaron veinte minutos para que llegaran al hospital. Eran las nueve le la mañana de un jueves y el hospital parecía tan lleno de personas que juraría que estaba en el estadio Yankee en temporada de football. Tanto él como Peter usaban los gorros de sus chaquetas para cubrir su cabeza y unas gafas de sol para cubrirse cara lo mejor que pudieran. 'De todas formas todos están aquí por tragedias y accidentes. Nadie te prestará atención' se decía a si mismo tratando de convencerse.

Encontró a Loki donde lo había dejado. Con las ojeras bajo sus ojos enrojecidos y la mirada al suelo. Levanto la cabeza cuando lo vio venir, con una sonrisa torcida adornándole el rostro.

"Creí que irías a dormir" comento el pelinegro.

"Solo fui a dejar a los chicos al colegio, por cierto… ¿Steve se fue?"

"No volvió a regresar desde que se fue con Natasha y los chicos"

"Se fueron todos"

"Sí, solamente Quill se quedó, pero está en la cafetería. Hola Peter" dijo al reconocer al castaño que estaba detrás de su madre.

"Hola, tío Loki" respondió.

"No debieron dejarte aquí solo"

"Si bueno… estuvieron esperando toda la noche y casi todos tienen trabajo" dijo en un tono melancólico. "No todos tenemos una empresa que se dirige completamente sola" le bromeo.

"Bueno, supongo que eso significa que seré yo quien esté esperando aquí hasta que BeachBoy decida recuperarse"

"Mami… voy por algo a la maquina expendedora" dijo Peter quien estaba sentado junto a ellos.

El pelinegro espero hasta que el omega mas joven estaba lo suficientemente lejos como para oírlos "Oye todo el mundo vio lo de esta mañana" dijo señalando a Peter con un gesto con la cabeza.

"Ni me lo recuerdes"

"¿Como está?"

"¿Cómo quieres que este? Esta destrizado" dijo molesto.

"Ya, lo siento. Es solo que él me preocupa. Yo tampoco quisiera que algo así le pasara a Arthur"

"Lo sé. Pero ahora solo queda solucionar esta mierda en la que Wade y Steve nos metieron" dijo en un largo suspiro antes de que Peter volviera junto a ellos con las manos llenas de comida chatarra.

"¿Puedo pedirte un favor?" dijo después de varios minutos el pelinegro.

"Si"

"Iré a ver cómo están mis hijos, los deje con Clint. Y ya lo debieron haber vuelto loco…"

"Ve" le interrumpió "Aprovecha para descansar. Dudo que tu esposo despierte pronto" dijo tratando de no sonar insensible.

"Todo este asunto con Thor no de deja comer o dormir" dijo melancólico.

"Escucha, sé que no es mi esposo el que está en una sala de recuperación, pero el se recuperara, de eso no tengo duda alguna"

"Gracias" respondió el pelinegro al ponerse de pie.

"Por cierto ¿Has visto a…? No importa ya lo vi" dijo al ver como Stephen caminaba hacia ellos aun con su ropa de civil. Loki se quedo esperando de pie, esperando si Strange le decía algo que se relacionara con su esposo, pero simplemente tomo a Tony del brazo y lo arrastro hasta su oficina sin decir una sola palabra.

"Tony" dijo al cerrar la puerta de cristal tras el con seguro. La actitud del doctor lo estaba haciendo sentir incomodo, pero bastante intrigado.

"¿De qué querías hablar?" fue lo único que pudo preguntar.

"Alguien me mandó una carta esta mañana. Entre en pánico y… la queme"

"Wow, sabia que eras adicto a ser soltero, pero eso que tiene que ver conm…"

"Esto es serio, Stark"

Le quedo mirando con los ojos entrecerrados, la actitud de Strange era completamente extraña. "Y… ¿Qué decía la misteriosa carta?

"Alguien se enteró de lo de Rosemund"

Mierda. Eso era algo que creyó había enterrado hace tiempo. "No bromees con eso"

"No lo hago" le respondió inmediatamente "Prometí no decir nada"

"Pero… ¿Por qué te enviarían la carta a ti?" pregunto incrédulo. Estaba seguro de que comenzaba a transpirar un sudor frio. El miedo se hizo presente, trato de mantener la compostura.

"¿Por qué crees?" le devolvió la pregunta. Estaba seguro de que Strange estaba igual de aterrado que él.

"No puedo entender cómo es que alguien se enteró. Hicimos todo con discreción" seguía diciendo incrédulo.

"Lo sé. Solo lo sabíamos tu y yo"

"Mierda. Steve va a matarme. Literalmente, va a matarme" se dijo a se mismo en voz alta.

"¿Y que crees que hará conmigo?" le respondió histérico el doctor.

"Te matara con mi cadáver" dijo en su mejor intento de aligerar el ambiente.

"No es momento de bromas. Estoy aterrado. Se suponía que Rosemund era algo que nunca iba a salir a la luz"

"Créeme, Strange yo soy la ultima persona que hubiera dicho algo"

"Tony…" dijo el doctor después de un muy, muy largo suspiro.

"No vayas a decir lo que creo estás por decir" dijo negando con la cabeza.

"Díselo. Antes de que el idiota que me mando la carta lo haga"

"No" respondió firme.

"Tu cabeza y la mía dependen de eso" dijo molesto. De no estar en una oficina con un muro de cristal estaba seguro de que ya lo hubiera estrangulado.

"No. Hay que investigar quien escribió la carta. Tal vez solo quiera dinero. Puedo comprar su silencio"

"Y… ¿Por qué crees que mantendrá la boca cerrada?"

"Porque si quisiera arruinarme le habría dicho la verdad a Steve, no te hubiera mandado una carta a ti"

"Tal vez él no lo creería" Tuvo que admitir que eso tenía sentido.

"Tienes razón, pero eventualmente la curiosidad lo haría investigar y…"

"Si sé de qué hablas. Lo que no entiendo es ¿Por qué a mí?" interrumpió el pelinegro.

"Acaso has hecho algún enemigo, o hay alguien que quiera… ya sabes. Hacerte pasarla mal un rato"

"Puede que yo…" comenzó el pelinegro.

"Demonios. Y estamos en un predicamento solo por eso" interrumpió el castaño exasperado.

"Oye tu fuiste el que vino rogándome por ayuda esa vez"

"Y tu aceptaste. No te obligue"

"Creí que hacia lo correcto. ¿Sabes lo mal que eso me hizo sentir?" dijo molesto.

"No mucho considerando que tu…" fue callado por el golpe que el pelinegro le dio en la mejilla.

"No te atrevas" dijo mas molesto que nunca. "No te atrevas a mencionarlo, animal" escupio venenoso.

"Eres un hipócrita Strange" dijo el castaño tocándose la mejilla golpeada.

"Si siquiera vuelves a pensar en decir ese nombre, te asesinare, Stark" dijo el pelinegro antes de salir completamente furioso de su oficina, dejando allí al castaño.

"¿Que ocurrió mama?" pregunto su hijo al verlo llegar mientras se sobaba la mejilla.

"Nada solo… a veces no sé cómo mantener la boca cerrada" dijo en una sonrisa melancólica

"El tío Stephen parecía muy molesto cuando salió de su oficina" dijo viéndolo de arriba abajo.

"Lo estaba" dijo mientras observaba a la nada "¿Nos seguiste?"

"Solo regresaba del baño"

"Mentiroso" dijo rodando los ojos. Su hijo no sabía mentirle.

"Que sea un beta no le da derecho a golpearte, deberías decírselo a papa"

"No Peter, fue mi culpa"

Su hijo lo quedo mirando con los ojos entrecerrados "Esta bien" dijo antes de volver al juego de su StarkPhone.

Las siguientes semanas fueron peor de lo que habría imaginado en ese momento, sentado en la sala de espera de ese estúpido hospital, tratando de pasar inadvertido junto a su hijo.


EVERETT K. ROSS

Agosto - 2000

"Steph. Ya te dije que no tienes porque seguir disculpándote" Dijo Ross al escuchar la centésima disculpa que el pelinegro le pedía desde que se habían subido al auto del rubio. "No todo fue culpa tuya, yo también dije cosas de las que me arrepentí inmediatamente" le dijo a Stephen quien estaba sentado en el lado del copiloto.

"Lo siento" se disculpó por inercia. "Es solo que…"

"No quiero oír que lo sientes de nuevo, Steph. Solo quiero que volvamos a estar juntos" interrumpió tomando la mano del pelinegro.

"Yo también" dijo en un tono tan melancólico que hizo al rubio preguntarse qué demonios pasaba en la mente del hombre que estaba a su lado. "Es solo que… no te merezco"

"Ni yo a ti"

"No digas eso, Ev" dijo en una risa irónica. "Eres todo lo que siempre quise"

"Creí que eras alérgico a las relaciones" Bromeo con inocencia, pero solo hizo que el pelinegro comenzara a llorar nuevamente "Basta. No me gusta verte llorar"

"Es que simplemente no puedo creer que me perdones tan fácil. Después de que… ya sabes, arruine lo nuestro" dijo melancólico.

"No lo arruinaste. Te espere todo este tiempo"

"Solo lo dices para hacerme sentir bien

"También lo dije para tener sexo" dijo tratando de hacerlo reír, pero solo hizo al pelinegro llorar aún más, "Es broma, Steph"

"Lo siento es solo que… creo estoy muy emocional. En un par de semanas me iré a Harvard

"Y nos volveremos a separar…" dijo tratando de no sonar triste.

"Si" fue lo único que el pelinegro respondió.

"¿Crees que sea buena idea si te invito a cenar justo ahora?" pregunto después de un incómodo silencio.

Soltó una risita que estaba seguro lo había hecho sonar como un idiota "Seria perfecto"

A pesar de lo triste que se sentía en ese momento se limito a sonreírle. El pelinegro ya lo conocía demasiado bien, sabía que por más que quisiera ocultarlo se sentía triste por tener que separarse de él cuando este se fuera a Boston. Así que simplemente se dedicaría a hacer que estas últimas dos semanas valieran la pena.

"Te llevare a Lady Mendl's" dijo con una sonrisa.

"Eres estúpidamente cursi. ¿Lo sabias?" le contesto el pelinegro.

"Yo diría romántico"

"¿Quieres recordar los viejos tiempos?"

"La primera cita nunca se olvida" dijo tomando la mano del pelinegro. Acariciando los nudillos con suavidad. Recordando ese viernes de hace dos años, cuando salieron por primera vez.


Agosto - 1998

"Ahí estas" dijo al aparecer frente al edificio donde vivía el pelinegro "Por un momento creí que…"

"Solo vámonos, te explicare en el auto" le interrumpió el pelinegro quien había salido de la recepción a toda velocidad y tomándolo por el brazo. Camino lo mas pegado a la pared. Evitando acercarse al centro de la acera.

"¿Qué pasa contigo?" pregunto al ver el comportamiento del más alto.

"Mi madre suele ver por la ventana cuando salgo" dijo caminando por el que debía ser un punto ciego desde la ventana. Caminaron hasta donde Everett había estacionado el carro, y no dijeron nada hasta estar dentro.

"¿Y bien?" pregunto el rubio.

El pelinegro suspiro cansado "Escucha. Se supone que no debería haber aceptado tu cita, pero te deje la cara hinchada y no pude negarme a salir contigo. Además, se lo dije a mi padre, y me ordeno venir contigo. Así que quiero ser completamente claro, solo iremos a cenar y me traerás a casa. Entre más rápido mejor, es más, puedes dejarme aquí. No es necesario que salgas conmigo si no quieres"

"Por supuesto que quiero. Pero… ¿Por qué actúas tan raro?" pregunto.

"Porque es mi primera cita" admitió avergonzado.

No pudo evitar sonreír. Stephen era más adorable de lo que imagino "Oh, Bueno… hare que valga la pena" dijo antes de guiñarle un ojo, haciendo al pelinegro sonrojarse.

"Solo es una cena. No estoy interesado en nada más" dijo lo más seco que pudo.

"Está bien" le respondió "Y dime… ¿Qué música te gusta?"

"Casi toda"

"Oh, vamos. A nadie le gusta casi toda la música"

"Bueno… no es por presumir, pero tengo un talento especial"

"Ah sí. ¿Y cuál es?"

"Puedo adivinar cualquier canción de cualquier estación de radio, y decirte el año de lanzamiento" dijo en un tono para nada modesto.

"Eso es algo que tengo que ver" dijo en una mueca, encendió el radio y la primera canción sonó.

"Oh vamos. Es 'Feel so Good' de Chuck Mangione" dijo después de no mas de diez segundos, la melodía del saxofón era el único sonido que necesito para identificar la canción "…1977"

"Esta bien, estoy impresionado" dijo haciendo sonreír al pelinegro.

"Vamos. Una más difícil" dijo cuando la canción termino. La siguiente melodía comenzó con una mujer cantando liricas de desamor, y estaba seguro era una canción de los 70's "Esto es tan fácil" dijo rodando los ojos antes que el energético coro iniciara "Es 'Strong Enough' de Cher"

"Vaya, eso fue impre…"

"…y es de este año" le interrumpió. Canto la canción completa hasta que volvió a terminar la canción. "Vamos, quiero un reto" dijo como si la radio del auto pudiera escucharle. La siguiente melodía comenzó con unas notas de piano y después un acorde de guitarra "'Fading Like A Flower'" dijo antes de que la vocalista comenzara a cantar, y uniéndose a ella en un dueto inmediatamente.

"Es el talento inútil más increíble que haya visto" le bromeo al pelinegro que fingía tocar una guitarra de aire cuando la canción iba a la mitad.

"No es un talento inútil" se defendió "…y es de Roxette, 1991" No pudo evitar reír, y el pelinegro tampoco. Pasaron el resto del camino cantando las canciones que el radio les lanzaba, con Strange adivinando todas y cada una de las canciones.

Llegaron al restaurant después de 20 minutos, el tiempo había pasado volando y no se habían dado cuenta de lo mucho que se iban divirtiendo hasta que la música ya no hacia un fondo entre ellos al estacionar el carro y apagarlo.

"Bueno, supongo que deberíamos bajar" le dijo al pelinegro.

"Si. Deberíamos" fue lo único que contesto, aunque no se movió ni un poco.

Le guiño el ojo y bajo del auto, corrió hasta la puerta del pelinegro antes de que este pudiera abrirla, al parecer se había quedado estático, como si no quisiera bajar del auto. Vio como el menor daba un largo suspiro y bajo del auto, dejando que el rubio le cerrara la puerta también.

Entraron a Lady Mendl's, restaurant donde el rubio había echo reservaciones, y la mesera los guio hasta su mesa.

"Everett" le dijo el pelinegro al ver el menú.

"Llámame Ev"

"Esta bien, EV" dijo enfatizando el apodo. "¿Por qué me trajiste a un restaurant tan elegante?"

"Porque es tu primera cita" dijo restándole importancia "Te dije que haría que valiera la pena"

"Si, pero… nunca te dije que era mi primera cita"

"Está bien" suspiro "Quería impresionarte"

El pelinegro se quedo pensativo por un momento "¿Por qué?"

"¿Por qué 'qué'?" dijo escudándose con su menú.

"¿Por qué querías impresionarme?"

Se quedo callado. La mirada del verde azul de sus ojos lo atravesaba por completo. Sentía que ese hombre que le había caído encima con un teléfono celular golpeándole la cara hace tan solo cuatro días tenia algo que le atraía, pero no sabía que era. "Supongo que te me hiciste muy familiar" admitió.

"Si. Tú también te me haces muy familiar. Pero no por eso he sentido la necesidad de impresionarte"

"Pero ya lo hiciste" dijo sonriente.

"Oh vamos. Solo te mostré un talento inútil. Si quisiera impresionarte te mostraría mis calificaciones"

"Esa modestia que tienes" dijo sarcástico "…enserio siento que ya te he conocido"

"Si. Siento exactamente lo mismo a cada que decías 'impresionante', 'asombroso', etcétera"

El rubio soltó una carcajada "Supongo que hubo algo dentro de mi que me dijo 'No lo dejes ir', y… henos aquí" dijo mirando a su alrededor.

"¿Y por eso me trajiste a un restaurant tan ridículamente británico?"

"Hey!, es el mejor té de la ciudad" se defendió.

"Ev, yo…" comenzó, pero sintió como al pelinegro se le formaba un nudo en la garganta. "Esto. Tu y yo" dijo haciendo un ademan señalándose a si mismo y a él. "…no es una buena idea"

"¿Por qué no?"

"Veras… mi madre…" dio un largo suspiro y encogió los hombros. "No se supone que debería estar siquiera pensando en salir con chicos. Mucho menos si son mayores, como tú"

"Y… ¿Qué tiene que ver eso con tu madre?"

"No es solo mi madre, se supone que no debería involucrarme con nadie. No hasta que termine mi doctorado"

Se quedo pensando con una mueca en el rostro, el pelinegro frente a él estaba esperando una respuesta, escudándose con el menú como si esperara que fuera a maldecirlo y abandonarlo ahí mismo. "Y… ¿Por qué es tan importante terminar tu doctorado antes de comenzar a relacionarte con las personas?" dijo como si fuera la cosa más loca que jamás hubiera escuchado.

"No lo entiendes" dio resignado. "He querido ser un doctor desde que era un niño. Y una relación sería un obstáculo en mi meta"

"Pues mi sueño siempre fue unirme a la fuerza aérea de América y estoy por lograrlo, sin la necesidad de autoimponerme reglas estúpidas" respondió ofendido.

El pelinegro sonrió irónico. "¿Lo ves? Debiste dejarme en la acera y te habrías evitado salir conmigo" dijo soltando el menú y reclinándose sobre su espalda, cruzando los brazos de manera defensiva.

"NO" respondió inmediatamente el rubio. "Ya te lo dije, hare que esta cita valga la pena. No importa si tú no estás de acuerdo"

El hombre frente a el suspiro. Mas cansado que nunca. "No se que tienes, Ev. Pero hay algo en ti que me dice 'Aléjate de él, déjalo ir y sigue con tu vida'"

"Pero…" dijo esperando oír el resto de lo que el pelinegro tenía que decir.

"Pero siento que me arrepentiré si lo hago" contesto en un suspiro.

El rubio sonrió. No sabía si en un momento dado Stephen decidiría iré o simplemente decir que ya había sido suficiente. Y no sabia porque, pero si el pelinegro le pedía irse y que no le volviera a molestar se sentiría devastado.

Hace un par de años una de sus colegas, Carol Danvers, le había contado acerca del hilo rojo. Una antigua leyenda que decía que si dos personas estaban destinadas a conocerse, un hilo rojo invisible atado al dedo las conectaba, sin importar el tiempo o la distancia. Tal vez, y solo tal vez, Stephen y él estaban destinados a estar juntos, o tal vez lo estuvieron en otra vida o alguna dimensión paralela.

No tenía idea, solo quería estar con él porque sabía que, si no conquistaba a este terco, arrogante y sumamente atractivo hombre, se arrepentiría. Y en el fondo sabía que Stephen sentía lo mismo.

"Escucha. Stephen, yo…" no supo cómo decirlo. "Solo quisiera conocerte. No te estoy pidiendo que seamos amantes ni nada por el estilo. Es simplemente que no se que es lo que tienes, que simplemente me hace pensar en ti todo el día. Porque desde que te deje en tu apartamento, el lunes, no he pensado en otra cosa mas que en ti. Y en lo que sea que hay en ti que me vuelve loco" dijo subiendo la voz mas y más, atrayendo las miradas de las demás personas alrededor.

El pelinegro se sonrojo, estaba seguro de que, de alguna manera, el también sentía lo mismo. De hecho, estaba desafiando a su madre al venir a esta cita, y lo mas importante, su tan preciada regla de no relaciones antes de terminar el doctorado, la había botado a la basura. Todo por culpa de Everett. "Escucha Ev, yo…"

"No" interrumpió. "Se que es lo que vas a decir. Y no quiero oírlo"

"Creo que eres lindo, y en serio, hay algo en tu forma de ser que me hace querer conocerte a fondo, pero…" se quedó callado, no sabía cómo expresarse correctamente. "no sé si puedo equilibrar una relación con mis notas perfectas. Y no quiero arriesgarme a que Yale o Harvard me rechacen. Es mi futuro el que está en juego"

"Lo sé. Pero aun así" dijo volviendo toda su atención al menú entre sus manos. "…solo quiero conocerte. Solo eso"

"Yo… también"

"Ya, esta bien. No pensemos mas en eso y solo hay que disfrutar esta noche. Ya veremos qué pasa después ¿Te parece?" dijo el rubio.

Stephen se quedó pensando por un momento y después de un suspiro largo contesto "Esta bien"

El resto de la velada fue increíble. Hablaron de cientos de cosas que tenían en común. Los programas de crimen y asesinatos fue una gran sorpresa para ambos. El gusto por la gastronomía británica. La fascinación por las novelas de J.R.R. Tolkien. La vida que querían tener en 10 o 20 años. Los lugares que les gustaría visitar.

Parecía que se habían conocido de toda la vida, de hecho, de no ser porque era su primera cita, las personas que pasaban cerca de ellos dirían que era una pareja de años, ya que los coqueteos y guiños que el alfa le lanzaba al pelinegro no eran para nada discretos.

Habían pasado mas de tres horas hablando, que no se dieron cuenta que estaban solos. La mayoría del personal estaba acomodando las mesas, y un atento camarero les pidió amablemente que se retiraran.

Regresaron al auto, y como era de esperarse, el pelinegro se apropio de la radio, y volvió a hacer uso de su inútil talento, adivinando y cantando todas las canciones que le permitió el trayecto de regreso al apartamento del pelinegro. Everett se alegro de poder unirse a Stephen en un par, llamando la atención de los autos de al lado a cada que un semáforo les hacía detenerse.

Stephen le pidió dejar el auto a un par de cuadras, y él como el caballero que era, le escoltaría hasta el punto ciego de la ventana de su apartamento.

Bajaron del auto y caminaron silenciosamente. Sentía una extraña sensación a cada que la mano del pelinegro rozaba la suya, como si una corriente eléctrica lo golpeara por un microsegundo, o los hijos rojos invisibles que los unían acortaban su distancia y reaccionaban ante la cercanía.

Estaban a unos pasos del punto ciego cuando Stephen se planto frente a él con una mano sobre su pecho "Ev, yo…" tartamudeo "uhm… yo solo… quiero decirte que me la pase muy bien contigo"

"Yo también" contesto sonriéndole.

"Y si dependiera de mí, estaría dispuesto a… ya sabes. Volver a salir contigo"

"¿No depende de ti?"

"Veras. Mi madre puede llegar a ser…"

"Irritante" le interrumpió.

"Iba a decir controladora, pero la descripción también le aplica" No pudieron evitar reír.

"Está bien. Yo… respeto tu decisión sin importar cual sea…"

"¿Pero…?" dijo cuando el alfa dejo su oración a la mitad por un momento.

"En serio, me gustas" le dijo rascándose la parte posterior de la cabeza.

"¿A si?"

"Si" dijo evitándole ver directamente a la cara. "Y desde que te vi, solo he pensado en besarte" admitió sonrojado. Se acerco aun mas al pelinegro, observaba el verdeazul de sus ojos, completamente hipnotizado.

Stephen sintió como el mayor acercaba el rostro al suyo, no hizo nada para alejarlo, ni siquiera cuando las manos del alfa le habían sujetado la cintura, evitando la posibilidad de escapar de él. Miraba hacia abajo a esos ojos azules, no supo en qué momento su boca se abrió, dejando que su aliento y el del rubio chocaran en la cara del otro. Sus manos se posaron en los hombros del más bajo, y de repente recordó donde estaban "Ah… yo… mi madre…" trato de decir, pero los labios del más bajo le habían callado en un torpe beso.

Everett noto la inexperiencia del pelinegro, cuando trató de mover los labios, el pelinegro temblaba, y se separó de él.

"Lo siento, Stephen" dijo al ver como el más alto se había quedado estático, contemplando a la nada, meditando lentamente lo que había pasado entre ellos dos. No dijo nada más, el pelinegro mantenía una mirada perdida, y de repente saboreo sus propios labios, como si tratara de degustar el sabor que el alfa había dejado.

El pelinegro le dio una sonrisa lasciva y lo tomo de las solapas de su camisa "Al diablo con mi madre" fue lo último que dijo antes de jalarlo hacia él. Estampando de nuevo sus inexpertos labios contra los suyos. Quedándose por completo intoxicado en el sabor de estos.

Si le hubieran dicho que Stephen Strange se habría vuelto adicto a los besos la primera vez que le vio, no lo hubiera creído, pero al parecer era cierto. El pelinegro le confeso una semana después, que él había sido su primer beso. Le pareció la cosa más tierna del mundo.

Aunque después de tal confesión, parecía que el pelinegro quería devorarle la cara a cada que pasaba por él después del colegio. Tenían la costumbre de pasar a Central Park a dar un paseo todos los días, y salir a cenar los fines de semana. Todas y cada una de las veces el pelinegro hacia uso de su inútil talento con el radio.

'Everett, eres un hombre con suerte' se dijo a si mismo mientras veía a Stephen a su lado cantando a todo pulmón una canción setentera, de camino al apartamento del pelinegro.


Agosto - 2000

"Ev yo… no se como decirte lo feliz que me hace que hayas decidido perdonarme" dijo el pelinegro cuando terminaron su cena en Lady Mendl's. La cena fue casi completamente silenciosa. El pelinegro había parado de llorar, pero tenia los ojos rojos e hinchados.

"Ni lo menciones" respondió sin siquiera mirarlo.

"¿No estas enojado?" pregunto el mas alto en casi un susurro.

"Lo estuve al principio, aunque supongo que no puedo estar enojado contigo" observo como el pelinegro se relajaba ante su respuesta, pero aún se veía tenso y preocupado.

"Lo siento. De verdad"

"Ya basta. Se volvió aburrido hace dos 'lo siento', Steph" le bromeo el rubio, obteniendo una triste sonrisa como respuesta.

"Lo lamento. Enserio"

"No te preocupes. Solo basta de disculparte"

"Está bien"

"En serio. Nada de disculpas" dijo apuntándole con el dedo, él pelinegro asintió.

"Ev" le dijo después de un largo silencio

"¿Sí?"

"Te amo"


LOKI ODINSON

Finales de Septiembre - 2018

Había evitado pensar en cómo se vería el rostro de su alfa durante los dos días que espero en la sala de espera. No sabia como explicarle a sus hijos lo que su padre había sufrido. Y no podía mentirles con respecto algo así, ya estaban atravesando demasiadas tragedias debido a los incidentes que estaban alborotando al país entero. Arthur, su hijo, había sido el primero en descubrir la escena de los McKlein, cuando el amigo de este lo había invitado a almorzar al día siguiente. Recordó los gritos histéricos de su hijo pidiendo ayuda.

Thor fue quien se encargó de la investigación. Aparentemente los McKlein habían sido víctimas de un robo que salió mal. O eso es lo que la evidencia les decía. Recordó las palabras de su esposo 'Ellos viven justo abajo, ¿Cómo es que asesinas a tres personas sin despertar a los vecinos?, Algo no tiene sentido con todo esto'. Desde ese día Thor le había ordenado que no saliera a menos que fuera completamente necesario, y no dejara a los niños solo en ningún momento.

Arthur dormía con él desde ese día. Las pesadillas atormentaban a su pequeño omega. La imagen de su amigo, Jaye McKlein, con un orificio de bala en la frente lo atormentaba en sus sueños. Acariciaba su melena rubia una y otra vez hasta que su pequeño hijo se quedaba completamente dormido en sus brazos, ignoro la sugerencia de su esposo, de llevarlo cargando hasta la habitación del pequeño omega. Lo último que quería era oír los gritos de pánico de su hijo llamarle a mitad de la noche si las pesadillas empeoraban. Cate, por otro lado, se la pasaba repitiendo una y otra vez que hablar de lo sucedido con los McKlein era innecesario, 'Cosas peores pasan en las noticias' fue lo que la pequeña alfa de pelo negro le decía.

Pero estaba seguro de que ni ella reaccionaria tan fría cuando supiera que, su querido padre, el tan respetado agente especial del FBI, Thor Odinson, había sufrido un ataque de tal magnitud.

Dos días habían pasado desde el fatídico accidente. Tony había pasado la mayor parte del tiempo junto a él. Peter (Quill), había esperado silenciosamente junto a él, pero no les había hablado. En ocasiones su esposa, Gamora Quill, les hacia compañía, pero no permanecía con ellos por mucho tiempo.

Para cuando Stephen le permitió ver a su esposo, las ojeras en su rostro y el no alimentarse bien estos últimos días, lo hacían ver como un vagabundo. La habitación de Thor era pequeña, pero al menos era individual. Las paredes blancas y el olor le daban una sensación extremadamente estéril.

Los agentes del FBI le habían permitido ser el primero en hablar con él, aunque Quill estaría esperándole desde la puerta. 'Es solo porque es un agente del FBI, Loki. No es personal' fueron las palabras del que era la pareja de trabajo de su esposo.

Ver el rostro vendado de su esposo había sido más difícil de lo que imaginó. Su cara estaba cubierta por vendajes que sostenían las gasas alrededor de su ojo afectado; también los vendajes que cubrían su torso y los moretones por todas partes le hacían sentir un escalofrió por todo el cuerpo.

"Thor" dijo en un suspiro.

Escucho como el alfa soltaba un quejido mientras hacia su mejor esfuerzo por hablar "Loki" dijo con voz ronca.

"Estoy aquí" le dijo tomándole de la mano. El rubio reacciono apretándolos dedos entre los suyos, e hizo su mejor esfuerzo para abrir su ojo sano.

Los ojos verdes de Loki se cruzaron con el ojo azul de su esposo. Y a pesar de los daños en su cuerpo y las consecuencias que conllevarían este ataque, no pudo evitar sonreírle al ver que después de todo estaba bien.

Stephen entro un minuto mas tarde, con documentos entre sus manos y una mirada solemne en el rostro "Tengo buenas noticias" dijo observando a la pareja. "Se ha descartado daño cerebral, y según la tomografía los daños en el pulmón no fueron severos. Aunque de no ser porque te encontraron inmediatamente, habrías muerto, Odinson"

"Eso es… genial" dijo Peter desde la puerta, quien dudo por un momento de usar esa palabra

"Strange" dijo en un quejido "¿Volveré al campo?"

"Perdiste un ojo" respondió como si fuera una respuesta obvia.

"Pero aun puedo ser un agente. ¿Cierto?"

"No lo creo" le respondió desde la puerta el otro rubio. "Un ojo menos es una gran desventaja, Odinson"

"No es momento para esto" interrumpió Loki.

"Tienes razón, Odinson" le dijo Quill. "Tenemos que saber los detalles del ataque de tu esposo, e iniciar la investigación con base a su declaración"

"Ya le he dado el reporte médico al agente Lang" dijo el doctor al rubio que seguía en la puerta. "Así que supongo que los dejare hablar" le dio una última mirada a los Odinson y salió de la habitación.

"¿Qué fue lo que paso antes que te apuñalaran?" pregunto el rubio.

"Strange me pidió que viniera a hablar con él, y me atacaron en el estacionamiento" respondió el otro rubio y Loki solo pudo quedarse callado mientras tomaba su mano.

"¿Viste a alguien contigo?"

"No. Llegaron de la nada y lo siguiente que supe es que estaba aquí"

"¿Llegaron? ¿Cuántos eran?"

"Al menos dos. Uno de ellos era una mujer"

"Y… ¿Cómo es que una mujer embosca a un agente del FBI sin que este la vea llegar?" pregunto irónico.

"Ya te dije que eran al menos dos"

"Escuchaste que dijeran algo?"

El pelinegro observo como su esposo pensaba, y después lo observo a él con su único ojo "Dijeron… Salúdame a Ross"

El pelinegro no podía creerlo. ¿Qué tenia que ver Everett Ross con todo esto?

"Ross?" pregunto Quill. "¿Quién es Ross?"

"Es probable que no se refiera al mismo Ross, pero…" comenzó Thor.

"Pero ¿qué?" pregunto el rubio alejándose de la puerta al fin, como si supiera que no le diría el resto de la oración a una distancia tan larga.

"El único Ross que conozco es Everett Ross. Al parecer esta en este mismo hospital y por lo que sé, está en una situación delicada también"

"¿Y en que está relacionado contigo ese tal Ross?" pregunto el otro alfa.

"Él fue el novio de Stephen hace 20 años" respondió el pelinegro en lugar de su esposo.

"¿El doctor?" pregunto apuntando con el pulgar a la puerta por la cual el otro pelinegro había salido hacía unos minutos.

"Si. Pero es muy poco probable que se trate de él"

"¿Por qué lo dices?"

"Porque él y Stephen no han hablado en 17 años. Y no hay nada más que nos relacione"

El rubio se quedo pensando por un momento. Tratando de pensar en los motivos del ignoto para atacar a Ross y Odinson.

"Está bien, Odinson. Hablaré con Fury, espero no seas relevado del campo" dijo Quill "Mientras tanto, investigaremos las circunstancias del accidente del señor Ross, y hablare con el Doctor Strange, solo por si acaso" dijo antes de salir de la habitación, haciendo una llamada con su StarkPhone.

El rubio y el pelinegro se habían quedado en la habitación completamente callados. El sonido del electrocardiograma llenando la habitación a cada que el corazón del rubio daba un latido. El alfa le miraba con el ojo, y sintió culpa. No sabía porque, pero sintió culpa.

"No sé qué le voy a decir a los niños" dijo Loki después de un rato.

"Solo diles que estoy bien"

"Pero Arthur…"

"Lo sé. Pero es fuerte"

Octubre - 2018

Sus hijos no habían podido ver a su padre desde el día del accidente, hacía ya dos semanas. Fue una sorpresa para ambos el ver a su padre entrar al departamento de los Barton en una silla de ruedas y con venda que rodeaba su cabeza para mantener la gaza que cubría la fresca cicatriz.

Arthur comenzó a llorar al verle y Cate solo se limito a mirarlo con tristeza. Ambos niños hicieron lo mejor para no abrazarle con fuerza, ya que su madre les dijo que también tenia una herida en el pecho que podía abrirse si no tenían cuidado.

Clint y Laura los miraron con lastima, ellos también habían perdido a sus vecinos de al lado en un 'Robo que salió mal', hace no más de una semana.

El pelinegro casi se lleva a sus hijos de ahí cuando se entero del ataque al lado de los Clint. Después de todo lo que sus hijos habían pasado con los McKlein, y con su padre, no quería que volvieran a vivir algo similar. Pero sobre todo temía que por alguna mala broma del destino sus hijos fueran las victimas del siguiente ataque.

Los hijos de Clint y Laura habían sido lo más comprensivos que podían con los pequeños Odinson. Si bien, no entendían perfectamente lo que ocurría alrededor, fue un golpe duro para ellos también el perder a sus amigos de al lado.

El departamento de los Odinson se sentía tan frio como esa habitación de hospital. Ni Cate, ni Arthur decían una sola palabra. Estaban completamente callados desde que salieron del departamento de los Barton.

Habían pasado más de una hora en silencio, Thor estaba recostado en el sofá, mientras que Arthur estaba acurrucado contra el pecho de su madre, mientras que Cate con sus auriculares a todo volumen, solo miraba a la nada, sumergida en su propio mundo.

Tocaron a la puerta. El pelinegro lamento tener que levantarse y dejar a su hijo cómodo contra su cuerpo, para abrir la puerta.

"Tony" saludo al abrir la puerta.

"Siento no poder hacer de esto una visita social, pero necesito que cuides a los niños. Es urgente" dijo al mismo tiempo que Margaret y Harley entraban a toda velocidad dentro del apartamento, pasando a sus pies con un unísono, 'Hola tío Loki' como saludo.

"Esta bien" dijo en un suspiro "Supongo que Arthur y Cate necesitan un distractor"

"Gracias, Odinson" dijo antes de dar media vuelta, y salir lo más rápido que podía.

El pelinegro cerro la puerta y la aseguro nuevamente. Regreso al recibidor, donde sus hijos y los de Tony estaban jugando. Sonrió al ver como los ánimos tanto de Cate como de Arthur crecían. A decir verdad, le preocupaba un poco la manera en la que a veces Harley se comportaba con Arthur. 'Demasiado protector para su propio bien' era como lo había descrito varias veces.

Dejo pasarlo por esta vez, su pequeño omega se veía menos deprimido con la presencia del pequeño alfa Rogers-Stark. Y en ese momento era lo único que quería.

No pasaron mas de 2 minutos y los niños corrieron a una habitación a jugar. Quedándose completamente solo por primera vez con su esposo, el cual estaba recostado y aparentemente dormido.

"Creí que moriría" dijo el rubio después de un rato.

El pelinegro le tomo la mano y no dijo nada. Sintió como el rubio apretaba el agarre de la suya lo mas fuerte que sus heridas le permitían. "No te iba a dejar morir tan fácil" dijo después de unos minutos.

"Loki yo…" abrió el ojo y sintió como una pesada lagrima se deslizaba por su mejilla. "…no te merezco"

"No digas eso"

"Es la verdad"

"¿Acaso no recuerdas lo mucho que tuvimos que sufrir?" pregunto el pelinegro.

"Si, pero…"

"Yo también te hice mucho daño" le interrumpió.

El rubio suspiro melancólico "Crees que si no hubiéramos pasado por todo lo que pasamos… ¿Seguiríamos juntos?"

"Bueno, supongo que tuvimos que aprender muy lento pero tu…" se le hizo un nudo en la garganta. No sabía que decir, y con el estado de su esposo, no quería decir algo que lo hiriera de manera emocional "lograste que esto funcionara"

"Lo que paso con…"

"No la menciones" le interrumpió al rubio. No quería escuchar ese nombre de nuevo. "Ella está en el pasado. Y no quiero volver a oír su nombre"

"Está bien" respondió en un susurro.

El resto del día se la pasaron hablando de lo mismo que antes de su accidente. Los McKlein. Loki le sugirió que tal vez las personas que masacraron a los vecinos de abajo eran los responsables de su ataque, pero Thor no lo creía así.

"Pudieron esperar a que llegara a casa. No veo porque atacarme en un hospital. El riesgo de morir disminuía" respondió el rubio.

"No lo repitas. Cuando te atacaron, Tony, Harley y Margaret estaban aquí. Este lugar se habría vuelto una carnicería"

"Es la verdad. Tal vez solo querían mandar un mensaje"

"¿Y que clase de mensaje implica sacarle un ojo a un agente especial del FBI en el estacionamiento de un hospital?" pregunto incrédulo

"Tal vez el mensaje era para el FBI. O tal vez tenga que ver con que somos cercanos a los Rogers-Stark"

"No lo creo"

"¿Por qué no?"

"Si quisieran hacerle llegar un mensaje a Steve, hubiesen atacado a…" se callo a si mismo al ver que casi insinuaba que atacarían a Tony si querían herir a Steve.

"Lo sé, Loki"

"¿Crees que se trate del familiar de alguien que arrestaste?"

"Quill dice que no"

"Esto no tiene sentido. Además, ¿Por qué te mencionaron a Ross?"

"Creo que ya sabes porque" le dijo en un susurro, a pesar de estar solos.

"Pero él no sabe nada. Stephen se encargó de eso"

"¿Estás completamente seguro de eso?"

"Sí, los únicos que saben eso somos nosotros y Stephen. Además, si alguien se hubiera enterado de lo que él hizo, lo habrían atacado a él. No a Ross" añadió el pelinegro.

"Como sea. Esto parece mas complicado de lo que parece"

"Lo sé" Se quedaron en silencio una vez más. No se atrevían a decir nada. Las hipótesis que formaban no los llevaban a ningún lado. Estaban mas confundidos.

"Y si no es el mismo Ross" dijo en un susurro el rubio.

"¿Conoces a alguien mas con ese nombre?" pregunto el pelinegro.

"Tiene una esposa"

El pelinegro se quedó pensando por un momento. Tratando de darle sentido a esa posibilidad "Según Strange, ella es algo así como una princesa en Wakanda"

"¿Crees que el ataque de Everett haya sido dirigido para su esposa en lugar de él"

"No lo sé" dijo el pelinegro "Strange dice que es muy amable. No es el tipo de chica que se meta en problemas"

"Hasta los de buen corazón tienen secretos oscuros" respondió el rubio "Solo mira a Stephen"

"Si, pero… tal vez es el hermano"

"¿Hermano?"

"Su hermano es algo así como el príncipe de Wakanda. Y según Stephen puede llegar a ser una bestia si se trata de su pequeña hermana"

"Y yo que creí que Strange sería lo mejor que Ross podía encontrar" bromeo el alfa.

"¿Quieres que llame a Quill? Es información útil"

"No. Esperare a que me reasignen. No dejare a Peter quedarse con el crédito de mi accidente"

El pelinegro le sonrió. Su esposo era más infantil de lo que le gustaba admitir. "Está bien. Solo… ten cuidado. No quiero que pierdas el otro ojo"

"Tendría que usar mis manos para verte el trasero" le dijo guiñándole su único ojo.

El pelinegro rio tan fuerte que estaba seguro de que lo habían oído hasta Nueva Jersey. "Thor…" dijo en un feliz suspiro.

"¿Sí?"

"Te amo"

"¿A pesar de todo?"

"Si" respondió el pelinegro.


Díganme que les pareció.
Van sacando sus teorías? Cual es el personaje del que quisieran saber mas? Cual es su pareja favorita? Van entendiendo como va todo?

(Les pido me hagan saber si la historia, o mas bien el formato con el que la estoy publicando es entendible, ya que la cantidad de tramas, personajes o lineas temporales puede llegar a confundir al lector.)