Siento la demora. Pero les he recompensado con un capitulo exageradamente largo. Lucy LoveHolmes me pregunto a quien tenia en mente al escribir a Beverly, y la verdad yo veo a Jessica Lange cuando escribo de ella, no se ustedes. Este capitulo ha sido muy dificil de escribir, y espero con este vayan comprendiendo como va la cosa. Espero sus reviwes. Un saludo
LOKI LAUFEYSON
Octubre – 1998
Su celo había comenzado justo cuando llego al departamento de los Odinson. De haber iniciado 10 minutos antes estaba seguro de que algún alfa en la calle se habría aprovechado de él.
Era su primer celo desde la muerte de su padre. Laufey siempre le cuidaba hasta que su celo terminaba, y si en caso de no poder estar ahí con él cuando su celo comenzaba, ingeria un supresor que hacía disminuir el incremento de su libido que el celo le provocaba. El problema ahora era que, no podía acceder a sus supresores, y Frigga no le permitía siquiera hablar de ellos. 'Esas cosas dejan estériles a los omegas, Loki. Cuando quieras iniciar una familia me lo agradecerás' le decía una y otra vez.
Thor se comporto tan lindo con él. Por un momento, cuando el calor dentro de su cuerpo le estaba comenzando a provocar desesperación, Thor apareció con una bolsa de hielos. No era normal en un alfa joven el estar tan cerca de un omega en celo sin evitar lanzarse encima como si de un león sobre un antílope se tratase, pero Thor había podido controlar ese instinto animal condicionado a su biología alfa.
El rubio pudo haber tomado a Loki una docena de veces antes de que Frigga llegara un par de horas después, pero no lo hizo. Thor respeto a Loki como si el pelinegro fuera un omega marcado por otro alfa. 'Los omegas emanan un olor diferente cuando un alfa los marca, Loki. Es por eso que será más seguro para ti que un alfa te reclame cuanto antes, hijo' recordaba las palabras de su padre.
El calor dentro de su cuerpo era cada vez más fuerte, el dolor de su vientre comenzaba a hacerse insoportable. Su cuerpo le exigía que un alfa le tomara hasta que él dolor disminuyera, solo eso podría reducir ese dolor.
Supo que para Thor no era más fácil que para él. A cada que entraba a la habitación podía ver como los ojos del rubio se volvían negros, como mordía sus labios para evitar lanzarse contra su cuello, y la enorme erección de este queriendo romperle los pantalones para liberarse de su prisión de tela.
"Dios, Loki. ¿Por qué no me dijiste que tu celo estaba por comenzar?" grito Frigga al entrar a su habitación, mientras el pelinegro seguía acostado en posición fetal sobre su cama y Thor parado al lado de esta, sin moverse o voltear cuando su madre grito desde la puerta.
"Yo… augh… alfa… augh" gimió al moverse de su posición.
"No te muevas, cielo" ordeno la omega caminando hasta Loki e inclinándose sobre la cama y midiendo su temperatura.
"Loki…" dijo Thor en un susurro casi imperceptible cuando sus miradas se cruzarán. El pelinegro tenía una mirada de súplica, sentía que en cualquier momento perdería el control de su cuerpo.
"Cariño, será mejor que salgas de aquí" dijo Frigga sacando al alfa de su ensimismamiento.
"Pero madre. No le he hecho nada. Le he cuidado" le respondió sin dejar de ver a Loki a los ojos.
"Pero su olor aumentara de intensidad, y es el celo de un omega muy joven, solo te alborotara las hormonas" la omega le jalo del brazo mientras lo decía, estaba por cerrarle la puerta a su hijo en la cara cuando Loki hablo.
"Thor… te… necesito" gemía Loki desde la cama, bañado en una leve capa de sudor.
"Thor, cariño. Sal con unos amigos o ve a hacer algo afuera, esto podría salirse de control. Tienes que irte" le suplico Frigga al ver como Thor impedía cerrar la puerta.
El rubio miro a su madre y después al pelinegro que yacía en la cama de la habitación. Controlándose lo mejor que podía salió de la habitación y se encerró en la propia. Pensando en Loki una vez mas cuando se masturbaba de nuevo. No se iría del departamento. No si Loki le necesitaba, aunque sus padres se lo prohibieran.
El celo de Loki duro tres días. Los intervalos de intensidad se hicieron menores hasta que desaparecieron, Frigga durmió con él esas noches, evitando que Thor entrara a media noche y tomara a Loki en sus momentos de vulnerabilidad.
Era un jueves por la tarde cuando el ultimo de sus calores se había ido por completo. El dolor bajo el estomago se fue. Todo volvía a ser como antes.
"Me alegra que hayas sobrevivido a tu primer celo en esta casa, cariño" le dijo Frigga mientras cambiaban las sabanas, aun sucias, que habían atestiguado su celo.
"Fue mejor de lo pensé" confeso apenado
"¿A si?"
"Por un momento creí que tendría que salir a la calle y…"
"No, Loki" Interrumpió Frigga "Cualquier alfa podría haberse aprovechado de ti, fue una suerte que Thor supo cómo controlarse. No sé cómo es que un alfa de su edad puede tener ese nivel de autocontrol" Frigga camino con el cesto de ropa en camino al cuarto de lavado
"Supongo que debo agradecerle" dijo Loki tras ella
"No lo hagas. Si le haces pensar que fue necesaria su presencia no querrá dejarte solo en tu próximo celo, y no sabes si se podrá controlar" le respondió seriamente.
"Pero… él es tu hijo. No tienes un poco de fe en él" pregunto confundido.
"Lo amo. Es mi hijo, pero lo conozco mejor que nadie. Y desgraciadamente se de lo que es capaz" dijo más decepcionada de lo que realmente tenía intención.
"¿Crees que sería capaz de aprovecharse de mí?" pregunto evitando el contacto visual mientras metía las sabanas en la lavadora, esperando la respuesta de Frigga.
"Creo que es capaz de cometer errores que no quiere cometer" respondió vagamente.
Fue a la habitación de Thor y recogió la ropa sucia del cesto, ignoro intencionalmente al alfa, no sabía que decirle, ¿Debería agradecerle por no aprovecharse de él o enfadarse por rehusarse a irse a pesar de las ordenes de sus padres?
Sintió la mirada del rubio sobre él, Thor no dijo ni una sola palabra, pero sabía que quería hablar con él. Salió de la habitación del alfa sin decir una sola palabra, se dirigió a la habitación del matrimonio Odinson, nunca había entrado ahí en los meses que llevaba viviendo con ellos, así que se apresuró a recoger la ropa sucia del ceso y salir de la habitación cuanto antes, pero una imagen en un portarretratos sobre el tocador llamo su atención. Era Odín y su padre vistiendo uniforme de guerra junto a una hermosa mujer de pelo negro y lacio, era esvelta y de pómulos pronunciados, su belleza hacia un inquietante contraste con el fondo tras los tres uniformados. Laufey, Odín y la pelinegra sostenían rifles calibre 22, tras ellos, una pila de cadáveres. Parecía un poco perturbador la sonrisa despreocupada de su padre y la mujer, al lado de la expresión seria de Odín. La fotografía era vieja, la diferencia de edad entre Odín y su padre antes de morir, con la de la imagen era notable.
"¿Qué es esto?" pregunto a Frigga cuando le entrego la ropa sucia, mostrándole la imagen que tomo del tocador.
"No tengo idea, cielo" mintió descaradamente la omega.
"Le preguntare a Odín" sentencio al sentirse engañado
"No" respondió Frigga casi desesperada
"¿Por qué no?"
"Porque… esa fotografía es de hace mucho tiempo" trato de mentir de nuevo la omega.
Camino con la fotografía entre sus dedos hasta el recibidor, donde Odín veía una película recostado en el sofá. "Odín. ¿Por qué tú y mi padre están con una maldita docena de cuerpos?"
"Loki…" trato de decir el alfa mientras se ponía de pie, pero el pelinegro le interrumpió.
"Ella es mi madre, ¿Cierto?" pregunto molesto al mismo tiempo que Frigga y Thor aparecían a espaldas del pelinegro.
El alfa mas grande le miro y después a la fotografía ente sus manos. Con un pesado suspiro se sentó sobre el sofá del recibidor. "Frigga, ve con Thor al centro comercial. Necesito hablar con Loki a solas" la omega asintió y tomo la mano de su hijo, saliendo del departamento sin decir palabra alguna.
"¿Por qué hiciste que se fueran? ¿Acaso hiciste algo con mi padre que no quieras que Frigga sepa?" pregunto venenoso.
"Frigga sabe… parte de la historia de esta fotografía…" confeso apenado.
"¿Por qué estas con mis padres al lado de una pila de cadáveres? ¿por qué no me dijiste que se conocieron desde hace tanto tiempo?" pregunto entregándole la fotografía a Odín, como si esa acción acusara aún más a Odín.
"Porque tu padre y yo matamos a un sin numero de betas durante la rebelión, cometimos muchos errores, y… no creí que sería yo quien te diría la verdad" le respondió sin poderle ver a los ojos.
"¿Qué verdad?"
"Se trata de tu madre" sentencio Odín en un suspiro cansado
"¿Qué hay con ella?" preguntó incrédulo. Sabía que la mujer de la fotografía era su madre, no sabía cómo se había dado cuenta solo con ver una imagen de ella, pero que Odín se lo confirmara le daba aún más peso a su curiosidad.
"Cuando naciste… Laufey cometió un acto de traición al dejarte vivir. Unirse a ella también hubiera sido considerado traición" Sintió como si su corazón quisiera explotar. No daba crédito a las palabras de Odín.
"¿Qué?" pregunto al recuperar el habla un momento después.
"Loki, esta es una historia con la cual estarías mejor sin saber. Te lo aseguro, pero si quieres saber…" comenzó el alfa.
"Quiero saber. Mi padre nunca me hablo acerca de mi madre, solo me dijo que ella era una omega" dijo molesto, sintiéndose traicionado por Laufey, aun después de que este muriera.
"¿Es lo único que sabes de ella?" pregunto un poco confundido Odín.
"Si"
"Tu madre… tu madre era una doble espía" confeso sin rodeos.
"¿Qué?" pregunto incrédulo el pelinegro
"¿Qué es lo que sabes de la segunda rebelión beta?" pregunto Odín seriamente.
Loki le miro por un momento, sospechando si Odín estaba por cambiarle el tema con una clase improvisada de historia para evitar hablarle de su madre "Fue el movimiento que Red Skull inicio en 1978, puso a betas en contra alfas y omegas, en Europa y Asia. Todo termino siendo una masacre, decenas de países se quedaron sin un solo beta… ¿En realidad eso que tiene que ver?"
Odín suspiro al mismo tiempo que perdía la mirada en la nada "Tu padre y yo crecimos juntos en Noruega, teníamos solo 20 años cuando la rebelión comenzó. Asesinamos a sangre fría a miles de betas, no tengo que decirte lo mucho que me avergüenza ahora que lo digo en voz alta" Confeso apenado, pero Loki no dijo absolutamente nada, solo permaneció en el sillón frente a él con los brazos cruzados "Red Skull fundo Hydra bajo la ideología de que los alfas y omegas son un peligro para el mundo. El movimiento que inicio casi destruyo a Europa, si América no se hubiera involucrado en la guerra… Hydra hubiera acabado con los alfas de todo el continente.
"Aun no entiendo cómo se relaciona con mi madre. ¿Acaso ella estaba en Hydra?" pregunto el pelinegro cuando Odín hizo una pausa particularmente larga.
"Tu madre… solían llamarla la 'Diosa de la muerte'. Como doble espía asesino a alfas y omegas para Hydra, se infiltro en círculos clave, ella… nos ayudo a ganar la guerra con la información que obtuvo"
"Pero… sigo sin entender. Lo siento"
"Ella entro en la lista de los mas buscados junto a los mas leales a Hydra. Antes de volver de nuestro lado, ella era una de las jefes de campo donde masacraban a los alfas y omegas capturados. Allí inicio una relación con otro jefe de campo, sacaba la mayoría de su información de él…"
"Espera… mi madre era una omega, ¿Cómo pudo haber sido una espía en una guerra racial como esa?" interrumpió Loki.
"Tu madre usaba supresores. Esas cosas la hacían parecer una beta temporalmente, ella sabia que su celo explotaría en cuanto los dejara, y que le seria casi imposible tener hijos, pero acepto las consecuencias. Lo que nunca imagino fue que el beta al que enamoro terminaría siendo la mano derecha de Red Skull, solo que más cruel y sanguinario. Le llamaban 'El Titan Loco'"
"¿Y cómo es que mi madre se relacionó contigo y mi padre?" pregunto de nuevo. No podía creer las cosas que su madre había hecho en vida. Parecía como una mala broma.
"Eso fue casi al final de la rebelión. Hydra estaba perdiendo hombres, y la intervención de las tropas estadounidenses inclinaron la balanza a nuestro favor. Así que tu madre fingió su muerte con Hydra y regreso de nuestro lado, vago por un bosque cerca de Múnich cuando tu padre la encontró; tenia mas de una semana sin comer y el efecto de los supresores estaba desapareciendo, yo ya estaba unido a Frigga, pero tu padre era un alfa soltero, y el aroma de tu madre, la concentración de su celo reprimido le hizo perder la cabeza. La reclamo ahí mismo, y contra todo pronostico… quedo embarazada de ti"
"Pero si ella era una doble espía, y si ella estaba del lado de los buenos… ¿Por qué fue una traición que mi padre se uniera a ella y que me dejara vivir?"
"Porque se volvió muy popular durante la rebelión, solo iba a ser perdonada de sus crímenes de Hydra hasta que la rebelión terminara. Ella acepto esa condición, en verdad, tu madre era una omega que rompía el molde, era rebelde y no temía hacerles frente a alfas en el campo de batalla. Tu padre… bueno, el era muy tradicionalista. Laufey veía a los omegas como casi todos los alfas de nuestra edad lo hacían. En realidad, él ni siquiera estaba de acuerdo con que los omegas tuvieran derecho al voto. Eso hacia enfurecer a tu madre, y tu padre no la podía controlar, si él la golpeaba…"
"¿El la golpeaba?" pregunto incrédulo, no podía creer eso de su padre.
"…ella le devolvía el golpe con un bate, créeme, no se quedaba con los brazos cruzados. Era muy buena como soldado. Mucho mejor que varios alfas. El apodo de Diosa de la Muerte era digno de ella" una sonrisa de orgullo se formo en el rostro del pelinegro.
"Y… ¿Cómo murió?" pregunto después de un rato
El alfa volvió a suspirar cansadamente "Tu tenías apenas un año, tu padre y yo venimos a dejarte con Frigga y Thor, tu estuviste aquí mientras tus padres y yo estábamos terminando con la rebelión"
"Espera" interrumpió Loki "Frigga cuido de mi cuando…"
"Si" le contesto Odín "Tu madre… ella nunca te hubiera abandonado, le dolió separarse de ti, pero no podía arriesgar tu vida si la capturaban, Hydra nunca tuvo piedad con los bebés, mucho menos con los omegas. Creyó que la guerra acabaría en cuestión se semanas y volvería contigo… y tuvo razón, en parte. La rebelión finalizo, Europa y Asia perdieron a casi todos sus betas muy a pesar de que había muchos que no apoyaban a Hydra. Capturaron a la mayoría de los seguidores de Red Skull después de que este fuera eliminado, entre ellos al Titan Loco. En nuestra misión final… tu madre perseguía a un sirviente de Red Skull a través del bosque, tu padre y yo íbamos tras ella, y… hubo una explosión, la perdimos de vista y para cuando llegamos, el lugar estaba en llamas y… nunca encontramos el cuerpo de tu madre"
"Es decir que… ¿Ella podría estar vivía?" pregunto levantándose del sillón
"No" respondió inmediatamente el alfa.
"Pero nunca encontraron su cuerpo" sentencio el pelinegro
"Si ella hubiera sobrevivido, habría venido a buscarte. Tú eras lo que mas amaba en el mundo" le respondió firme, tratando de quitarle la idea de la cabeza.
"¿Por qué me ocultaron todo esto?" pregunto bastante indignado
"Laufey perdió la conexión que le unía con tu madre, y pensó que la verdad seria mas dolorosa que una pequeña mentira…" comenzó el alfa
"¿Pequeña mentira? Es la vida de mi madre" interrumpió furioso el pelinegro
"Y por algo Laufey no te la conto. Escucha, Loki. Tu padre tenia miles de defectos, pero él te amaba"
"Y está muerto. Pero mi madre… ella podría estar viva"
"Loki. Ella murió. No te aferres a una idea imposible" dijo levantándose también y tratando de posar su mano sobre el hombro del pelinegro, pero este se negó a dejar que le tocara
"Ella…"
"Esta está muerta Loki"
"¿Cuál era su nombre?" pregunto conteniendo las lágrimas en sus ojos
"Hela"
Loki no dijo palabra alguna después de eso. Dejo de dirigirle la palabra a todo el clan Odinson. De repente se sentía como un intruso en ese lugar. Toda su vida había resultado ser una maldita mentira, su padre, la única persona que tenía, le había mentido. Laufey sabia que su hijo siempre quería saber por lo menos el nombre de su madre, pero nunca le dijo nada acerca de ella. Lo único que sabia de ella era que era una omega, y eso era una deducción obvia, debido a que los subgéneros Alfa/Beta/Omega son genes que se heredan directamente de los padres, por lo que, si él era un omega, era imposible que su madre fuera una beta. Laufey había admitido esto a regañadientes.
Era curioso como había aprendido más de su madre por Odín que por su padre en vida. Paso 16 años sin siquiera saber cual era el nombre de la omega que lo trajo al mundo.
Hela. Era un lindo nombre, aunque todo eso de Diosa de la Muerte le perturbaba un poco. No es que sintiera vergüenza o miedo de lo que su madre había hecho, pero era perturbador. Miles de muertes a manos de su madre.
Lo que mas le sorprendía era sin duda el carácter con el que Odín describía a Hela. Una omega fuera del molde. Su padre debió haber odiado eso. Incluso el imaginar a su padre cerca de una omega que le desafiara, era difícil. Laufey le crio desde siempre, diciéndole que debía comportarse como un omega digno, para que un alfa le tomara y se sintiera orgulloso de marcarle. Si siguiera vivo, es posible que Laufey ni siquiera le hubiera dejado entrar a SHIELD, un omega en un territorio de alfas era algo que su padre no hubiera tolerado en ninguna circunstancia.
Sin embargo, su madre había peleado a su lado, había tomado mas riesgos para acabar con la rebelión que la mayoría de los alfas que pelearon en ella. Quería saber mas de su madre, sin importar los crímenes que haya cometido.
Al día siguiente busco en la biblioteca de SHIELD todo lo que pudiera encontrar acerca de la segunda rebelión beta, pero no encontró nada, al menos no mas de lo que ya sabía. La tristeza de haber sido engañado por todo aquel que conocía se veía reflejada en su rostro. Estaba demasiado distraído pensando en que había pasado con su madre como para pensar en algo más.
Tony se había acercado a él para preguntarle acerca de su celo, pero solo se limito a decirle la verdad, que lo había pasado con Frigga cuidándole "¿Estas bien? Te ves un poco decaído" pregunto el castaño cuando Loki no estaba prestándole atención.
"Estoy bien" se limitó a contestar.
"No luces muy bien"
"Estoy bien, Tony"
"¿Thor te hizo algo? Se que tener un alfa sin unión muy cerca de un omega en celo es peligroso…" comenzó el castaño
"No, no lo hizo" le interrumpió serio, poniéndole toda su atención ahora
"Entonces porque estas así"
"Yo… no es nada"
"¿Acaso te marco?"
"No. No paso nada, Tony" dijo saliendo de la biblioteca y caminando a su última clase del día.
No fue al apartamento de los Odinson. Fue a todas y cada una de las bibliotecas de la ciudad en busca de información. Solo en la Biblioteca Pública de Nueva York, pudo encontrar algo realmente útil de la segunda rebelión beta y de su madre. Al parecer la Diosa de la Muerte había salido a una recolección de prisioneros con una tropa de soldados de Hydra en Múnich, pero el camión nunca llego a su destino, y todos los soldados de Hydra, incluida la Diosa de la Muerte murieron al caer en un precipicio.
Fingió su muerte, pensó Loki. La fecha coincidía nueve meses antes de que él naciera. Sentía que por fin estaba descubriendo la verdad. Si Laufey nunca le dijo la verdad acerca de su madre, y Odín solo lo hizo por resignación, él la encontraría. Sabia que su madre habría querido que la encontrara si aún seguía viva.
Paso casi todo el fin de semana buscando toda la información que pudiera encontrar en las bibliotecas de la ciudad, llegaba hasta muy tarde al apartamento de los Odinson, Frigga siempre le esperaba despierta en el recibidor, solo intercambiaba una fría mirada con la omega antes de caminar directamente a su habitación.
Thor toco a su puerta el domingo en la noche. Pero le ignoro descaradamente
"Loki, necesitamos hablar"
"No tengo nada que hablar contigo"
"Lo que sea que hice mal, perdóname. Si quieres golpearme hazlo, pero por favor no te aísles así" decía el rubio desde el otro lado de la puerta
"Thor, por favor… no hagas esto" dijo acercándose hasta la puerta, coloco la palma de su mano sobre el centro de la puerta, donde supuso que Thor estaba parado, imaginando que el rubio también colocaba su palma sobre la puerta, y solo esta impedía que se tocaran el uno al otro. Thor era un idiota, pero al menos era el único del clan Odinson que no le había mentido.
"¿Hacer qué?" dijo la voz del rubio
"No hagas que me enamore de ti"
Thor no dijo nada, se sobresaltó cuando sintió como el pomo de la puerta trataba de ser abierto, pero el seguro impedía que el alfa entrara. Pasaron al menos 30 segundos de incomodo silencio, sentía la respiración del rubio tras la puerta, no le podía oír, pero lo podía sentir. "Loki..." dijo Thor en un suspiro al aire. Escucho como el rubio se alejaba arrastrando los pies por el pasillo.
"Thor…" suspiro de la misma forma el pelinegro cuando escucho como la puerta de la habitación de Thor era azotada con fuerza.
Al día siguiente, cuando estaba en SHIELD, Tony le tomo del brazo, arrastrándolo a toda velocidad desde el pasillo hasta un aula vacía sin decirle nada. "Tony, ¿Qué demonios te pasa?"
"Steve" dijo en un chillido el castaño.
"¿Qué hay con él? ¿Sigues hablando por teléfono con él?"
"No. Él me propuso matrimonio en fin de semana" dijo emocionado al mismo tiempo que extendía un anillo de oro puro con una franja de pequeños diamantes.
"¿Que?" pregunto tomando la mano del castaño y examinando su anillo
"Fue a pedirle mi mano a Howard el viernes, aun no puedo creerlo" dijo en una sonrisa llena de emoción.
"Espera… ¿es por eso que no está Happy contigo?" pregunto al notar la ausencia del beta.
"Si. Usare las chaquetas de Steve hasta la boda. Howard dice que estaré seguro con eso" dijo haciendo alarde de la enorme chaqueta deportiva del equipo de football de SHIELD, con el nombre ROGERS y el número 4 en la espalda.
"Y… ¿Qué dijo tu padre de esta locura?" pregunto confundido el pelinegro
"Oye esto no es una locura. Sabes que siempre estuve enamorado de Steve" Se defendió el castaño
"Esto es un anillo de compromiso, te lo dio un hombre que apenas conoces…" dijo tomando el dedo que sostenía el anillo de compromiso.
"Corrección. Lo conozco desde que tengo memoria. Y es el hombre más honorable de todo el mundo" le rezongo Tony
"Pero… tu padre. Él es la persona más estricta que conozco, ¿Cómo fue capaz Steve de convencerlo de tal locura?"
"Howard dice que era el sueño de mi madre que Steve y yo nos casáramos. Supongo que eso lo volvió más fácil"
"Pero… él había sacado a Steve a la fuerza de tu mansión"
"Eso es porque ahora luce como un maldito adonis. Mi padre recordaba a Steve como un fideo andante"
"Tony, no quiero ser yo quien te lo diga, pero esto es una maldita locura. Tienes 16 años" dijo el pelinegro tratando de hacer reaccionare a su amigo.
"Y son solo un par de años menos que cuando mi madre conoció a mi padre. No veo cual es el problema"
"¿Y si te arrepientes? Es decir, si él no es lo que esperabas…"
"Eso no pasara" le interrumpió Tony
"¿Cómo estas tan seguro?
"Porque siento que Steve y yo siempre estuvimos destinados a estar juntos. No sé cómo explicarlo. Solo puedo decirte que es así. ¿Nunca has sentido que sabes algo que no puedes explicar?" Loki pensó inmediatamente en su madre, y que aún seguía viva.
"¿Lo amas?" pregunto sabiendo que no podría ganarle esa discusión a Tony.
"Totalmente. Y quiero que seas mi padrino"
"De acuerdo" dijo rodando los ojos
"Tienes que ayudarme a planear la boda. Ve a la mansión después de la escuela" dijo saliendo del aula
"Pero yo…" comenzó el pelinegro, pero su amigo ya se había ido
Paso el resto del día pensando en que podía hacer para encontrar a su madre, ignoro a Thor cuando este lo vio por los pasillos, trato de evitarle a toda costa, pero llamaba mucho la atención debido a que le había devuelto a Thor la ropa que usaba para protegerse de los alfas.
Inspirado por su madre, consiguió un paralizador de electrochoques, si se iba a defender de un alfa lo haría como su madre lo hubiera hecho, o al menos como él se imaginaba que Hela lo haría. Fue cuestión de tiempo para que el primer alfa pellizcara su trasero a mitad del pasillo, así que, sin pensarlo mucho, encendió en paralizador y electrocuto al alfa que se había pasado de listo, dejándolo inconsciente a mitad del pasillo. Los alfas y betas que habían atestiguado la escena le miraron con la boca abierta. Con la mirada en alto camino hacia su clase, los alfas y betas le abrieron el paso, como si le temieran.
Loki quería pensar que su madre estaría orgullosa de él.
"¿Puedo usar tu computadora?" le pregunto a Tony, mientras este decidía que tipo de letra seria mejor para las invitaciones de la boda. Loki y Tony habían pasado gran parte de la tarde escogiendo la vajilla, banda, trajes para padrinos y damas de honor. Al menos las malditas invitaciones podían escogerlas por catálogo, y no tendrían que ir por la ciudad de un lado a otro.
"Por supuesto. ¿Para qué?" pregunto sin ponerle mucha atención en realidad. Parecía que no podía decidirse entre dos tipos de letras que lucían exactamente igual.
El pelinegro tomo asiento frente a la computadora de la habitación de Tony y la encendió. "Si te lo digo… no se lo dirás a nadie" dijo sabiendo de antemano que Tony no diría nada.
"Promesa de Scoutboy" le respondió Tony
"Mi… mi madre podría estar viva" dijo evitando tartamudear
Tony cerro el catálogo y le dio toda su atención "¿Cómo estas tan seguro?" pregunto después de un minuto
"Odín me contó la historia de como mis padres se conocieron, al parecer no está seguro si murió o no. La probabilidad de que este viva es mínima, pero si lo está, quiero saberlo, quiero estar seguro" dijo al mismo tiempo que la computadora encendía
"Loki, eso es… pero si… ya sabes, ella en realidad si esta…"
"Pues quiero saberlo" le interrumpió
"¿Y como podrías saberlo usando mi computadora?"
"Quiero saber absolutamente todo acerca de la rebelión. Es mi única pista hasta ahora
"Te ayudare" sentencio el castaño emocionado "Si hay algo que siempre he querido hacer es hackear archivos secretos de este país"
"¿Porque haríamos eso?" pregunto confundido el pelinegro
"El gobierno mando a miles de betas a morir en las primeras líneas cuando el país entro en guerra oficialmente. Es un secreto a voces que ocultaron miles de archivos de la rebelión. Y los betas que mandaron a repoblar los continentes devastados, en realidad fueron exiliados del país al tratar de iniciar una huelga. Se que esto suena como una maldita conspiración, pero te juro que tiene sentido. No fue hasta que Reagan entro al poder, que el país entro en guerra, pero Reagan no solo odiaba a omegas, creía que los betas eran una amenaza para los alfas, así que, mando a la muerte a casi todos los betas del ejercito estadounidense, y no permitió que iniciaran huelgas en contra de ellos, solo les desterró como si fueran basura, argumentando que los países que perdieron hasta el último beta, debían recuperarse. Ya sabes que los betas son quienes terminan haciendo el trabajo que los alfas no quieren hacer" dijo Tony tratando de no sonar como un loco conspirólogo.
"No tenía idea. ¿Cómo es que sabes eso? Suena muy… descabellado"
"Mi padre se benefició al fabricar las armas que acabaron con la rebelión, Stark Industries creció abruptamente cuando Reagan anexo al país en la guerra. Howard dice que las armas se vendían como pan caliente" dijo Tony en una mueca torcida
Tras buscar todo lo que pudieran encontrar acerca de la rebelión en línea, Loki encontró un articulo acerca de las mujeres de Hydra, muchas de ellas eran sanguinarias y no parecían mostrar misericordia con sus víctimas. Él corazón de Loki casi se detiene cuando encontró una imagen de su madre. Llevaba el uniforme de Hydra, y a diferencia de el peinado militar de las demás mujeres, ella tenia su oscura melena suelta.
"Es ella, Hela 'La Diosa de la Muerte" le señalo a Tony, quien la observaba a su lado.
"Vaya nombre. Te preguntaría que si estás seguro si es ella, pero es idéntica a ti" respondió no muy sorprendido.
"¿Lo crees enserio?"
"Es idéntica a ti. Excepto por los ojos, y claro el historial de muertes. Vaya que se ganó su apodo"
"Alto rango en Hydra. Quien lo iba decir" dijo irónico el pelinegro
"¿Por qué quieres encontrarla?, es decir… acaso ella no es responsable de la muerte de miles de personas"
"Aun así, ella es mi madre ¿No querrías volver a ver a Maria aun sabiendo que cometió errores como estos?"
Tony dio un triste suspiro antes de contestar "Pues sí, pero… ella está muerta, y no quiero sonar como un maldito insensible, pero una persona como tu madre debió haber ganado miles de enemigos, ¿No crees que hay una enorme probabilidad de que ella este…?"
"No. Algo me dice que esta viva, y si no lo está, quiero saber dónde está su cuerpo"
"Pero… Loki"
"No sé cómo explicarlo, Tony. Pero ella esta por ahí, tal vez está ocultándose o tal vez… ella no quiso volverme a ver a mí y a mi padre, no lo sé. Solo quiero encontrarla"
"Está bien. Te ayudare"
"¿Enserio?"
"Pero debes ayudarme con la boda. Tenemos solo un par de meses para planearla, y quiero que sea perfecta"
"¿No te ayudara Steve?"
"Él quiere una boda simple, pero yo quiero que sea un poco más… ya sabes, salvaje" dijo guiñándole un ojo
"Está bien, te ayudare. Pero no le digas a nadie que mi madre podría estar viva"
"Trato hecho"
Un par de horas más tarde, caminaban de regreso a la mansión Stark. Tony por fin se había decidido por las invitaciones y habían contratado a un sastre para tomar las medidas de los trajes de Tony y Steve. Y Loki, fiel a su palabra le había ayudado con todo lo que el castaño le pidiera.
Tony le prometió que usarían las computadoras de Stark Industries para hackear los archivos clasificados acerca de la rebelión. Pero solo lo podrían hacer un domingo, cuando había menos personal en el edificio. Tendría que esperar para saber mas acerca de su madre.
Estaban doblando la esquina de la 5ta avenida, cuando Tony comenzó a tambalearse "¿Estas bien?" le pregunto Loki.
"Si, es solo un pequeño mareo" le respondió Tony tratando de restarle importancia
"Tony, estas en fiebre" le indico el pelinegro al tocarle
"Solo… deja que me recueste un poco. Necesito descansar" dijo despreocupadamente el castaño, a pesar de estar a la mitad de la acera.
"Tony, está comenzando tu celo" sentencio al ver como los primeros síntomas comenzaban a aparecer.
"¿Que?" pregunto incrédulo Tony.
"Tenemos que regresar cuanto antes" dijo Loki tomándole rápido del brazo y apresurándose a llegar, jalando a Tony en todo momento.
"Mierda" gruñía el castaño a cada paso que daban
"Vamos, estamos a un par de cuadras"
"Loki… me duele el estómago" se quejó soltándole y abrazándose a sí mismo, tratando de contener el dolor
"Es el vientre Tony, tu cuerpo está preparándose para recibir a un alfa" le decía Loki volviéndolo a jalar
"¿Por qué no me dijiste que sería tan doloroso?" se quejaba de nuevo el castaño, tratando de caminar, ignorando el dolor que se formaba dentro de si
"Se supone que tu primer celo debió manifestarse hace un par de años. Será mucho mas intenso debido al retardo" respondía Loki ya tan solo a una cuadra de la mansión Stark.
"Dios, no lo resisto. Necesito recostarme" dijo Tony tratando de zafarse del agarre de Loki
"No, Tony. Cuando comiences a sudar las feromonas alertaran a los alfas cercanos, podrían violarte. ¿Dónde está Steve?"
"Vendrá a la mansión después del entrenamiento de football" respondía el castaño ya arrastrando los pies
"¿Pasaras tu celo con él?"
"Quería esperar hasta después de la boda, pero siento que lo… necesito" dijo la ultima palabra cayendo en la acera, poniéndose en posición fetal.
"Tony, levántate" le decía Loki al ver como las personas observaban la escena. Trato de levantar a Tony, pero este era peso muerto, le arrastro como pudo, estaban doblando la esquina, unos cuantos metros más y Tony estaría a salvo.
"Hola, lindura" dijo un alfa plantándose a la mitad de su camino. Era un alfa rubio con su melena peinada hacia atrás y de cuerpo exageradamente esvelto. Loki no tenia tiempo para tonterías, además sabia las intenciones del alfa, no era difícil de imaginar lo que le haría a Tony si él no hacía nada al respecto. Así que soltó a Tony, quien cayo de nuevo al suelo en un quejido y tomo el paralizador de su bolsillo, y antes de que el alfa pudiera reaccionar, cayo electrocutado e inconsciente al suelo
"Mierda, ¿Qué hiciste?" pregunto Tony al ver al alfa en el suelo junto a él
"Solo lo electrocute un poco, estará bien. Ahora levántate. Estamos a solo unos metros"
"Me duele mucho, déjame aquí" dijo descaradamente el castaño volviendo a sujetarse el vientre
"No" sentencio Loki al ver como Tony parecía querer quedarse allí. Volvió a levantar al castaño y lo arrastro como pudo hasta la mansión Stark. En momentos como esos, deseaba tener la fuerza de un alfa.
Sintió que fue una eternidad cuando llego a la puerta de la mansión Stark, al entrar allí observo a Steve y Jarvis platicando en el recibidor. Ambos los miraron confundidos
"¡Ayuda!" les grito Loki mientras arrastraba a Tony dentro de la mansión"
"Tony, ¿Qué demonios paso?" grito Steve acercándose
"Está entrando en celo" le respondió Loki.
Loki espero un tiempo en la mansión después de que Steve llevara a Tony a su habitación y se encerrara con él. Esperaba hablar con Tony cuando su primer calor pasara, pero fue incomodo permanecer en la mansión Stark cuando escucho los gemidos y gritos de Tony, y los jadeos de Steve, desde la habitación del castaño.
"Sera mejor que me vaya" le dijo a Jarvis, quien también estaba un poco incomodo al oír 'Mas duro, Steve. Justo ahí'. Una y otra vez.
"Te diría que regreses en un par de días, pero el retraso del celo de Tony podría hacer que este en celo más tiempo de lo normal" le respondió Jarvis.
"Supongo que lo veré en SHIELD" contesto Loki resignado antes de tomar sus cosas e irse de la mansión Stark.
Camino de regreso al apartamento de los Odinson. Era muy posible que Tony no pudiera ayudarle a encontrar pistas sobre el paradero de su madre hasta la próxima semana.
Nunca se imaginó que los secretos de su madre lo llevarían a un abismo.
STEPHEN STRANGE
Finales de Septiembre – 2018
La carta anónima le había alterado mas de lo que le habría querido. En lugar de concentrarse en su trabajo pensaba en quien o por que le habían mandado esa estúpida carta. El ala de emergencias duplicaba el máximo de su capacidad, y no estaba lo suficientemente concentrado para ser de utilidad.
A cada que tenia que pasar cerca del ala de recuperación tenía que cuidar no ser visto por T'Challa. El alfa le había dejado muy en claro que no lo quería cerca, tanto de Ross como de Shuri. No importaba lo mucho que Christine le decía que fuera a verle, Stephen no podía romper la estúpida promesa que le hizo al estúpido príncipe de Wakanda.
"Ha dejado de comer, Stephen. Su esposa está preocupada. Creo que deberías visitarle, él no quiere hablar conmigo" le decía Christine desde la puerta de su oficina.
"Entonces asígnale a un nuevo doctor a cargo. Él no es mi responsabilidad, es la tuya" le respondió Stephen mientras buscaba un expediente de una pila de documentos.
"Lo sé. Pero cuando un paciente no permite que nadie le ayude es muy complicado. Y el necesita alimentarse y comenzar con su rehabilitación" Christine parecía realmente preocupada
"Ese no es mi problema. Si quiere morir de hambre por su estupidez, es muy su problema"
"Ve a verle. Estoy segura de que Shuri está comenzando a sospechar" dijo entrando a la oficina, como si temiera que sus palabras llegaran a los oídos de T'Challa
"Si él quiere echar a la basura su matrimonio no es culpa mía" le respondió indiferente
"Stephen, le he estado mintiendo a Shuri por días, no he querido presionarte para que le vayas a ver por respeto a tu amigo y su ojo, pero si no le vas a ver le diré a Shuri que tú y él eran amantes" amenazo la alfa
"Yo… nunca te dije que éramos… ¿Es tan obvio?" pregunto resignado. Ya no tenia caso seguir con esa estúpida farsa
"Tuve mis sospechas cuando vi tu reacción al verle en el quirófano cuando llego, pero se fueron confirmando cuando dejaste su habitación cuando despertó. Te veías miserable"
"Él está en el pasado. No hay nada que quiera en este momento de él"
"¿Entonces por qué pareces más miserable que nunca?"
"Si luzco miserable no es por él, te lo aseguro" mintió
"Stephen… él está sufriendo" le dijo poniendo una mano sobre su hombro
"Aquí todos sufren, Christine. Es un maldito hospital" dijo tomando el expediente que buscaba y dejándola sola en su oficina.
No rompería la promesa que le hizo a T'Challa
Octubre - 2018
No visito a Everett. Aunque si se mantuvo al tanto de su condición debido a las enfermeras que le atendían. Un par de semanas después, el mismo día que su amigo Thor había sido dado de alta, escucho que la enfermera que atendía a Ross, le informaba que el alfa estaba recuperándose rápidamente. Envidiaba como los alfas podían romperse un hueso y volver a la normalidad en cuestión de días, mientras que un beta tardaba semanas, y un omega meses en hacer lo mismo.
Se había acostumbrado a cargar con la culpa que sentía. Lo que le hizo a Everett, el hombre que amaba incondicionalmente hace dos décadas, era algo imperdonable. Y todo por culpa de su madre.
Estaba disfrutando de su primer día libre en casi un mes. Por lo general se tomaba el domingo para descansar en la comodidad de su apartamento, olvidarse del mundo entero aislado en esas cuatro paredes. Sentía como la tranquilidad de su hogar le relajaba de sobremanera, el estrés del hospital y la enorme cantidad de accidentes no le habían permitido disfrutar de un solo día para el mismo, por muy egoísta que fuera decidió tomarse el día para hacer nada.
Estaba por anochecer, recordó que esa misma noche se transmitiría el segundo debate local. Steve se enfrentaría a Alexander Pierce por la alcaldía de Nueva York, y a pesar de que la última vez que había hablado con Tony, y habían discutido hasta golpearle, apoyaba completamente a Steve y sus propuestas.
El debate estaba por iniciar cuando la puerta principal fue abierta, a pesar de estar cerrada con seguro. La mujer que irrumpió en su departamento le sonrió ladina y cerro la puerta tras de si mientras encendía un cigarrillo despreocupadamente.
"Hola, Stephen" le saludo su madre expulsando una bocanada de humo.
"Tu…" dijo ahogadamente el pelinegro. Estaba completamente incrédulo. No había sabido absolutamente nada de su madre en años, y aparecía en su apartamento como si nada.
"Yo…" le respondió Beverly en un tono burlón "¿Es todo lo que dirás?"
"¿Qué demonios haces aquí?" le pregunto levantándose del sillón
"No seas grosero con tu madre Stephen" dijo Beverly invadiendo despreocupadamente su hogar
"Me abandonaste hace años, ¿Cómo quieres que te trate?" le reclamo.
"Me fui por tu propio bien y lo sabes. Ahora, ¿Tienes un poco de Vodka? Necesito un trago con urgencia" respondió aún más despreocupada
"No"
"Esta bien lo tomare yo misma" dijo rodando los ojos y dirigiéndose a la pequeña mesita donde guardaba sus botellas. Sirviéndose un trago sin permiso alguno
"Lárgate, Beverly" trato de ordenarle lo más indignado que podía
"Si vine aquí después de tantos años fue por algo importante" dijo su madre antes de beber un trago del Vodka
"¿De qué hablas?"
"Estamos por hacer la revolución más grande de la historia" dijo con una sonrisa ladina adornando su rostro
"¿Quiénes?"
"Tus hermanos y hermanas"
"¿De qué carajos hablas?" pregunto tratando de sonar confundido, pero él sabia perfectamente a quienes se refería. Hydra
"Lo entenderás cuando lo veas. Ahora, necesito que vengas conmigo, te presentare a nuestro señor" ordeno
"No. Ya me había librado de toda esa mierda de Hydra, no pienso volver a meterme" le respondió a su madre más molesto que nunca
"Oh Steph, eres tan tierno. ¿Crees que nuestro señor tendrá misericordia de ti solo por ser mi hijo" dijo Beverly con ironía
"Él no es mi señor y lo sabes. Por si no lo recuerdas, no soy como tú"
Su madre perdió por un momento la seguridad con la que había entrado a su apartamento, dio un suspiro exageradamente dramático "Tendrás que serlo, Stephen. El mundo está por cambiar, es algo que ni tu ni yo podemos evitar"
"¿De qué mierda hablas?"
"De la revolución, querido"
"Lo siento, pero sigo sin entender"
"Mierda" dijo la mujer leyendo lo que pareció ser un mensaje "Desafortunadamente no puedo darte detalles, solo te diré que arregles tu salida del hospital. Te necesitaremos con nosotros lo antes posible" ordeno caminando hacia la puerta.
"No pienso dejar el hospital" le respondió colérico. ¿Quién se creía ella para ordenarle algo así?
"Lo harás, querido. Amenos que quieras asistir al funeral de Everett Ross" le dijo la mujer, que estaba por tomar el pomo de la puerta, pero desistió y le dio la cara a su hijo
"¿Qué? ¿fuiste tu?" la expresión de su rostro paso de furia a incredulidad
"Tengo que admitir que mi intención era matarlo, pero el imbécil se rehusó a morir, nuestro señor respeta eso. Esa es la razón por la cual no ha decidido matarle en el hospital"
"¿Por qué?" dijo tratando de contener su llanto. ¿Cuánto tendría que sufrir Everett por culpa de su madre?
"Porque interfirió el día que liberamos a nuestro señor de Guantánamo"
Eso no tenía sentido alguno. El imbécil al que su madre tanto veneraba había sido liberado hace más de dos décadas "¿Eso cuando fue?"
"Un par de meses antes que lo conocieras. Cariño, él te ha mentido desde el principio. No sé porque aún no lo superas. Ya eres un hombre exitoso, no te martirices por un patético amor adolescente" dijo Beverly despidiendo veneno en cada una de sus palabras.
La primera lagrima rodo por su rostro, eso simplemente no tenía sentido. El hombre del que se enamoró no podía estar tan relacionado con algo así. Everett no era un mentiroso, era el hombre más honesto que conocía, y él solo le pago con daño "Él no fue solo un amor adolescente. Yo lo amaba. Diablos, aun lo amo, pero no puedo verle a los ojos sin pensar en lo que le hice, en lo que me hiciste hacerle"
"Si mal no recuerdo, tú estuviste de acuerdo, cariño. Tomaste una decisión y aceptaste las consecuencias, no te quejes de las elecciones que tomaste. No ganas nada con eso" le respondió muy firme su madre
"Si no fuera por ti… él y yo nos habríamos casado y…" ¿Qué se supone que diría? ¿Everett y él vivirían felices para siempre?
"No serias uno de los mejores doctores de la ciudad" Le dijo su madre al ver que sería incapaz de completar su oración "Cariño, tu y yo sabemos que no llegarías a ningún lugar siendo la perra de un hombre como Everett Ross. Hice lo que hice por ti, no te atrevas a recriminarme algo así"
"Eres una hija de puta"
"No te comportes como el agente Ross. No te queda hacerte el valiente, cariño" le respondió con su sonrisa ladina
"¿Agente?" pregunto confundido
"¿No lo sabias? Dios, eres más parecido a tu padre de lo que creí. Una manzana idiota no cae muy lejos del árbol" dijo más para sí misma que para su hijo
"¿Cómo que agente? Él es un piloto de la fuerza ae…"
"Se unió a la CIA desde sus años en SHIELD, cuando tenía 16. ¿Por qué crees que se acercó a ti?" le dijo Beverly rodando los ojos.
"Eso… no es posible" fue lo único que alcanzo a decir. Sintió como la revelación comenzaba a darle vueltas en la cabeza, no daba crédito a las palabras de su madre. Everett era un hombre de honor, no tenia sentido que le mintiera de esa forma. Tenia que haber una explicación. Su madre mentía. Eso tenia mas sentido. Everett era perfecto. Demasiado perfecto si lo pensaba detenidamente.
"No te comportes como un niño. En cada relación hay secretos" dijo en un suspiro, después de todo, ella también le había mentido a su marido desde el inicio
"¿Desde cuándo lo sabes?"
"Desde que tuve que abandonarte" dijo en un tono melancólico. Mostrándose triste por primera vez desde que llego a su apartamento.
"Eso fue hace años"
"Cariño, todo ese resentimiento te está sacando canas" dijo Beverly recuperando esa insoportable seguridad que tanto detestaba
"Lárgate. No quiero saber nada de ti, ni de Hydra" dijo acercándose a su madre, tomando el pomo de la puerta e instándola a salir de allí.
"Me tengo que retirar, cariño. Pero necesito que tomes una decisión. La noche de la revelación será en un par de semanas, y tenemos que unirnos como hermanos y hermanas para hacer un verdadero cambio en el mundo. Si no vas a unirte a nosotros considera al pequeño Ross muerto" amenazo con tanta seriedad que el corazón de Stephen casi se detenía ahí mismo
"Está bien" dijo resignado, sabia de lo que era capaz su madre, y no le permitiría hacer algo así "Iré a esa estúpida revelación, pero no voy a conocer a ese monstruo al que le has dedicado tu vida"
"Con el tiempo cambiaras de opinión, cariño. Si quieres el bien del pequeño Ross, te sugiero comiences a abrir tu mente y aceptes el cambio que se aproxima" le dijo su madre saliendo por fin del departamento sin molestarse en mirar atrás, desapareciendo por el pasillo del edificio.
Su madre había regresado a hacerle la vida imposible.
Al día siguiente comenzó con todo el papeleo que necesitaría para salir del hospital. A decir verdad, estaba un poco, solo un poco aliviado de no tener que lidiar más con todas las tragedias en el ala de emergencias. El país entero estaba hecho un caos, saqueos, robos, homicidios, incendios, y de más sumergían todo el territorio estadounidense, pero la concentración de todos debía ser sin duda Nueva York. A cada día, el hospital se volvía un circo. Y el personal no se daba abasto. El era uno de los mejores médicos de la ciudad, sin duda el mejor del hospital, y su perdida dejaría cientos de pacientes a manos de doctores menos capacitados.
Ordenaba los expedientes de sus pacientes en su oficina, cuando abrieron la puerta y Peter Quill, entro en su oficina con una pequeña libreta en sus manos.
"Doctor Strange" dijo como saludo el alfa
"Agente Quill" le respondió el pelinegro sin prestarle mucha atención
"Puedes llamarme Peter" dijo amistoso el rubio
"No lo hare. ¿Qué es lo que quieres aquí agente Quill?" le respondió sin ocultar su molestia. Lo último que necesitaba era a un maldito agente en ese momento.
"Investigo el ataque del agente Odinson, él y tu son muy amigos" comenzó el alfa
"Thor es amigo de casi todo el mundo, no veo porque eso es relevante"
"Él es mi compañero, y alguien le ataco sin consideración, lo dejaron moribundo en el estacionamiento del hospital. Podrías cooperar un poco, viejo" le pidió el rubio comenzando a molestarse
"Lo siento, el hospital es un caos últimamente, y no tengo tiempo para contestar tus preguntas"
"Esta es una investigación federal. Te sugiero contestes mis preguntas aquí o me veré obligado a ponerte bajo custodia hasta que las contestes" amenazo Quill
"Está bien. Pero mientras hablamos el ala de emergencias me necesita, así que se breve" dijo ya resignado a tener que tolerar a Peter con todo y sus preguntas
"¿Desde hace cuando conoces a Everett Ross?" comenzó el alfa
"¿Eso que tiene que ver con Thor?" pregunto más confundido que nunca
"Responde" ordeno el rubio
"Al menos hace 20 años" respondió aun sin tener la menor idea de porque preguntaba algo así
"¿Sabes si estaba relacionado con el FBI de alguna manera?"
"No. El trabajaba con la fuerza aérea o algo así. No entiendo cómo se relaciona mi vida sentimental con el incidente de Thor" le reclamo, pero el rubio pareció no prestarle atención
"Porque según la declaración del agente Odinson, le dijeron, y cito 'Salúdame a Ross' antes de apuñalarlo. Y tu saliste con Everett Ross, quien por cierto también está aquí en este hospital, lo cual es muy sospechoso" dijo mientras tomaba notas en su pequeña libreta
Beverly hija de la gran puta, pensó Stephen. Todo comenzaba a tomar sentido ahora. "Bueno, no tengo idea de que es lo que está ocurriendo" mintió de forma tan descarada, que se sintió como su madre por un momento.
"¿Cuándo fue la última vez que hablaste con el señor Ross?" pregunto el rubio, al parecer su mentira había funcionado
"Hace años, no recuerdo cuantos"
"¿Cuál es tu relación con el ahora?"
"No existe una relación entre él y yo. Por si no lo sabes, él es un hombre casado" le respondió molesto al alfa
"¿Enserio?" Peter parecía genuinamente confundido
"No se supone que ese es tu trabajo" dijo con una mueca, juzgando su incompetencia al no saber algo tan simple como eso
"Acá entre nos, el expediente del agente Ross es clasificado, no tengo idea de que es lo que está metido"
Porque es de la CIA, pensó de nuevo Stephen "Pues si tu no lo sabes, no sé porque piensas que yo sí. Si eso es todo te sugiero que te retires agente Quill, tengo trabajo que hacer"
"¿A que vino el agente Odinson a verte?"
"Solo quería hablar con él. A decir verdad…, olvidé todo cuando lo vi entrar en una camilla"
"Una última pregunta. ¿Qué crees que ocurrió esa noche en el estacionamiento, cuando Thor fue atacado?"
Mi madre casi lo mata, pensó una vez más. Se quedo pensando que decir por un momento. Si realmente valía la pena advertirle al agente Quill que no se metiera en el camino de su madre. "Con lo que está pasando en la ciudad… podría ser cualquier cosa. Lo único que sé es que esta ciudad ya no es segura. Tal vez… la única solución es huir de esta porquería de ciudad, llevarte contigo a las personas que amas y no mirar atrás. Nueva York no es lo que solía ser, ahora todo Manhattan se ha vuelto inseguro, no creo que nadie debería vivir aquí"
"¿Qué estas tratando de decir?" pregunto consternado el alfa
"Que tal vez huir del peligro es mejor que esperar a que llegue"
"Doctor Stephen Strange, se le solicita en el ala de emergencias" dijo una voz proveniente del altavoz del hospital
"¿Tienes más preguntas, agente Quill?"
"No, eso es todo"
Sin decirle una sola palabra, Stephen salió de la oficina seguido por el agente Quill, a quien perdió al entrar al pasillo que conectaba al ala de emergencias. Mas tarde ese mismo día, cuando había entregado su renuncia al director del hospital y preparaba sus expedientes para reasignar a sus pacientes, Christine entro a su oficina más enfurecida que nunca.
"¿Como que piensas dejar el hospital? No puedes hacer eso, el hospital esta falto de personal, ni se diga en el ala de emergencias. Te necesitamos, más que nunca" sentencio la alfa.
"Lo siento Christine, pero… no puedo seguir aquí"
"Espera… ¿todo esto es por Ross?" dijo más como afirmación que como pregunta
"No. Bueno, no todo. A decir verdad… me iré del país" mintió
"¿A dónde?"
"Aún no lo sé, pero…" comenzó, pero no sabía que decir
"Pero ¿qué?" pregunto impaciente la alfa
"Te sugiero que hagas lo mismo"
"¿Por qué?" quiso saber la castaña
"La ciudad esta cayendo en mil pedazos, no quiero ser una victima mas de estos terribles ataques" dijo, aunque eso solo fue lo primero en lo que pudo pensar
"Stephen, No me iré de la ciudad, este es mi hogar" le respondió aun incrédula la alfa
"¿Puedo pasarte a mis pacientes?" pregunto Stephen después de un largo silencio
"Con una condición"
"¿Cual?" pregunto el pelinegro, aunque ya sabia que era lo que la alfa le iba a pedir
"Visita a Everett. Se que no debería meterme entre ustedes dos, pero… él la esta pasando muy mal sin ti, y tu no estas mejor"
"No puedo"
"¿Por qué no?"
"Se lo prometí a T'Challa" dijo recordando cada una de las palabras que le dijo al alfa después de haber visitado a Everett por última vez.
"¿Y eso qué? ¿Él era tu gran amor no es así?"
"Lo era, está en el pasado"
"Solo ve a verle, me asegurare de que Shuri y su hermano no se enteren"
Miro fijamente a Christine a los ojos, la alfa parecía realmente triste por él. Pensó en las mil mentiras que Everett le había dicho, en todo el dolor que le causo el haberle abandonado, buscando una excusa para aceptar la condición de la castaña "No puedo"
"Entonces le pasare tus pacientes a Birch" amenazo seriamente la alfa
"Pero él es un idiota. No confió en él" protesto el pelinegro, Andrew Birch era posiblemente el peor medico del hospital, y dañaría su reputación con sus pacientes.
"Es tu elección, Everett o Birch" le volvió a amenazar.
"Está bien, tú ganas. Solo… que T'Challa no se entere, ¿Esta bien?" respondió resignado, aunque realmente deseaba verle. Antes de que Beverly le encontrara.
"Considéralo hecho" dijo Christine jalándolo del brazo, casi llegando a arrastrarle por el hospital. La alfa sabía que Everett estaría saliendo de sus sesiones de rehabilitación, así que ni Shuri, ni su hermano estarían cerca. Con su influencia consiguió una habitación para que él y Everett hablaran a solas. "Le diré a Shuri que su terapia se retrasó" dijo al dejarle junto a la puerta.
"¿Enserio harás que haga esto?" le pregunto irónico
"Tienes media hora. Si te atreves a salir un minuto antes de esta habitación el doctor Birch manchara tu reputación con esos pacientes" le dijo abriéndole la puerta e instándole a entrar.
"Está bien" dijo en un suspiro resignado. Se trago el miedo que sentía, por romper su palabra con T'Challa, por saber que su madre sabría que se reunió con Ross (Porque ella terminaba sabiendo todo), y por tener que estar frente a frente al hombre que le había mentido desde el primer día.
"Stephen" dijo muy sorprendido el alfa al verle entrar a su habitación.
Observó detenidamente al rubio, por primera vez desde que llego, contemplo lo mucho que había cambiado en los últimos años. Su cabello rubio estaba llenándose de mechones de canas blancas, leves arrugas formadas en el rostro que solo le hacían verse más sensual, se veía más viejo que cuando le dejo hacia ya varios años, pero aún se veía atractivo "Veo que estas mejor" dijo con cierta indiferencia. Recordó las mentiras de su relación, quería golpearle por haberle mentido, pero al ver al alfa sentado sobre una silla de ruedas, con ambas piernas cubiertas por un yeso, y el brazo izquierdo con un cabestrillo; tuvo que contener su rabia.
"Viniste a verme" dijo le mayor sin ocultar su emoción.
"No fue por gusto" respondió indiferente
"¿Estas molesto conmigo?" pregunto sorprendido el rubio. A Stephen casi se le rompe el corazón al ver el rostro del hombre que amaba pasar de felicidad a tristeza en un segundo.
"Estoy furioso contigo"
"¿Por qué?"
"Estas haciendo que esto sea mas complicado de lo que debería ser. Debes recuperarte y salir de este hospital de mierda, regresar con tu esposa e iniciar una familia como una persona normal" dijo evadiendo a propósito el motivo de su rabia
"No quiero hacerlo" le respondió firme
El pelinegro se acerco a él, tomando una silla cercana y plantándola frente a la silla de ruedas del alfa. Everett no supo que decir, Stephen le miraba fijamente, estudiando su rostro como nunca antes lo había hecho.
"¿Sabes lo que yo daría por poder recuperarme de una lesión como un alfa? Si fueras un beta u omega estarías en cama por meses o años, no, estarías muerto, pero tu… estarás completamente recuperado en un par de semanas" le dijo en un todo de desprecio, Everett se sintió intimidado por un momento.
Después de un incómodo silencio en el que el rubio sentía que estaba siendo consumido por la fría mirada del pelinegro comenzó a hablar "En cuanto pueda volver a caminar adecuadamente iré por ti, Steph. Dejare a Shuri y…"
"No lo harás" interrumpió Stephen sin inmutarse un poco
"Vamos, sé que aún me amas. Se que aun lo haces, siento una conexión inexplicable cuando estas cerca, lo he sentido desde que nos conocimos" Maldito mentiroso hipócrita, pensó Stephen.
"¿Cuándo me usaste para acercarte a mi madre?"
La mandíbula del alfa casi cae al suelo ante tal revelación, sintió como Everett se tensaba frente a él y las palabras se le atoraban en la garganta "Steph, tu madre es…"
"Se lo que es mi madre. Se de lo que es capaz" le interrumpió firme. Después de todo, él sabía de primera mano de lo que Beverly Strange era capaz de hacer
"No. No tienes idea de lo que ella es capaz"
"Tal vez, pero nunca creí que tu serias capaz de usarme para una misión como si fuera una maldita ramera" la mirada de odio, y el veneno con el que escupió cada una de las palabras era digna de una maldita escena de película.
"Steph, lo que yo sentí por ti no ha desaparecido. Aun te amo. Mas que nunca" Mentira
"No te creo" sentencio molesto, miro su reloj, aún tenía que esperar 15 minutos para cumplir su palabra con Christine
"Steph… nunca deje de amarte. Nunca he podido escapar de mis sentimientos por ti" Mentiroso
"Eres una mierda, Everett. Solo me usaste para una de tus malditas misiones de la CIA"
"Steph, eso fue más complicado que eso" dijo el alfa comenzando a desesperarse
"Lo que sé es que me mentiste. Que te acercaste a mi para llegar a mi madre"
"Tu madre era una criminal de entre las más buscadas" dijo el alfa tratando de sacar a Stephen de su estado de indiferencia
"Lo sé. Y por tu culpa me abandono" dijo, aunque no sonó molesto por eso.
"No, Steph. Ella te abandono porque decidió seguir ciegamente a ese tirano. Me preguntaste una vez que eran las cicatrices en mi espalda y te mentí, pero eso fue porque el hombre al que tu madre ayudo a liberar hace 20 años me las provoco. El titan loco al que tu madre adora servir me capturo con un par de agentes y los torturo. Yo sobreviví porque me dejo al último, apenas había comenzado conmigo cuando llegaron los refuerzos, me aventó al rio como si fuera basura y me dio por muerto. Así que, si, te use para acercarme a tu madre, pero por un bien mayor. Lamento haberte mentido todo este tiempo, pero lo que siento por ti es real, 100% real. La ultima vez que nos vimos dije que te esperaría, creí que ya no volvería a verte nunca mas y trate de comenzar de nuevo, pero no soy feliz Steph, no puedo ser feliz si no es contigo" la primera lagrima había rodado por la mejilla del mayor, y el corazón de Stephen casi se rompe de nuevo al verle así.
"Ev, yo… Lo siento… pero no puedo estar contigo" dijo en un tono tan calmado, que no pudo resistir más, el desprecio que fingía con Everett se había esfumado, aunque no del todo.
"¿Por qué no?" le pregunto triste.
"Se que lo que tuvimos fue lindo mientras duro, pero te estas aferrado a un antiguo romance. Las personas cambian, tu y yo no estábamos destinados para estar juntos" dijo tomándole su única mano libre
"¿Porque tu madre era una maldita lunática criminal?" pregunto el alfa tratando de sonar gracioso, a pesar de que era obvio que se moría por dentro.
"No" le respondió soltando la mano del alfa
"¿Entonces por qué crees eso?" Porque te hice más daño que nadie en el mundo
"Porque… yo… tu… hay cosas que simplemente no pueden pasar, hay errores que no pueden ser remediados, y siento que tu y yo somos un terrible error" decía comenzando a contener el llanto que se formaba en sus ojos.
"Solo puedo ser feliz contigo, Steph. No veo eso como un error" dijo el rubio estirándose para alcanzar nuevamente la mano del pelinegro
"Quieres pensar en tu esposa" le dijo observando como sus manos embonaban a la perfección como lo hacían desde que se conocieron
"Shuri… ella es perfecta, es un ángel, y soy muy poco para ella" le respondió observando sus dedos entrelazarse también
"¿Entonces que soy yo?"
"Sabes a lo que me refiero. Ella es tan dulce… pero nunca la ame, no realmente. Nuestro matrimonio fue mas un pacto para que Wakanda se uniera a las naciones unidas y se aliara con América" confeso en voz baja, como si temiera que alguien los oyera en esa habitación vacía.
"¿Por qué es tan importante para las naciones unidas que Wakanda se aliara con América? ¿No se supone que es un país lleno de granjeros y agricultores?"
La sonrisa nostálgica en el rostro de Everett le confundió "Wakanda está lleno de sorpresas. No te imaginas lo que hay allí"
"Ev, ¿Por qué te casaste con ella? ¿De qué te ríes?" pregunto al ver la sonrisa adornarle el rostro
"Me llamaste Ev. Había olvidado lo mucho que me gustaba oírte decirme así" le dijo apretando el agarre de sus manos. Stephen se permitió por un momento sentir como esa vieja felicidad le inundaba de nuevo. Trato de olvidarse de los problemas que arrastraba consigo y solo se permitió ser feliz por un instante. Como si su madre nunca hubiera interferido entre ellos dos. Su madre. La razón por la que no podía estar con él "Creí que no volvería a verte, y cuando conocí a Shuri pensé que tendría una vida simple. La CIA me convirtió en alguien que no era yo, si no hubiera aceptado unirme hubiera tenido una vida normal. Creí que tendría eso cuando me case con Shuri, pero no pude amarla, me esforcé enserio, pero no pude. Siempre has sido tú, la única persona que he podido amar a pesar de todo. No importa cuánto tiempo pase, yo aun te amo, Steph. Y dudo que eso pueda cambiar"
"Ev…" las palabras del alfa le habían quitado el habla por completo. Sintió un nudo en la garganta al recordar que su madre era la causa de que el rubio estuviera en silla de ruedas. Y el peso de sus decisiones solo hacia que la culpa le consumiera aún más "¿Qué recuerdas de tu accidente?" pregunto después de tanto tiempo resistiendo la curiosidad. Esperaba que Everett pudiera decirle si había visto a Beverly antes de perder la conciencia.
"¿Ahora te preocupas por mí?" pregunto burlón en alfa, ignorando por completo la pregunta.
"No, yo solo… no… esta bien, sí. Me preocupo por ti, pero no quiero que te emociones."
"¿Por qué no?"
"Terminaras enfadado conmigo"
"Por qué me enfadaría contigo?" le respondió el alfa con una mueca en el rostro.
"Porque… me iré del país. Y no volveré a verte" dijo dudoso, él sabia que no iba a ir a ninguna parte, pero tenía que decirle a todos los que le importaban que se iría, tal vez así, seguirían su ejemplo y saldrían de la ciudad antes de que su madre y Hydra comenzaran con su estúpida revelación.
"No, Stephen. No lo hagas" dijo Everett tomándole la mano con fuerza
"Hable con Christine, dice que tu pierna estará como nueva en un par de semanas. Tendrás que continuar con un par mas en rehabilitación, y volverás a lo que sea que hacías antes de llegar aquí"
"Steph… no puedes… no lo hagas por favor" le respondió sintiendo como las lagrimas se acumulaban en sus ojos.
"No, Ev. Esta ciudad esta hecha un caos, deberías regresar a Wakanda al ser dado de alta"
"No, estoy harto de fingir que soy feliz con Shuri, quiero estar contigo"
"Me mentiste desde el principio, sabías lo que mi madre era, no nos hemos visto en casi dos décadas, ¿Por qué crees que quieres estar conmigo?" le dijo soltando el agarre de las manos del alfa
"Porque nunca deje de amarte. A pesar de haberte mentido, de tu madre, y del tiempo que hemos perdido"
"Ev…"
"Es enserio Stephen, sé que tú también sientes esta conexión entre nosotros. Siempre la hemos tenido, tu y yo estamos destinados para estar juntos. Fue mi culpa haber sido un cobarde y no haberte buscado cuando no regresaste" decía desesperado el alfa.
"Lamento no haber regresado a ti, es solo que…"
"Tu madre, lo sé" le interrumpió
"Lo siento, Ev. Pero tu y yo nunca podremos estar juntos" le dijo con la voz entrecortada, una lagrima rodo por su mejilla, sintiendo como era traicionado por sus sentimientos.
"¿Qué haces aquí entonces? ¿Por qué viniste a verme? ¿Para decirme que sabes que estaba con la CIA y luego largarte del país?" decía molesto el alfa. Stephen solo necesitaba oír la forma en que decía las palabras para darse cuenta de como le estaba rompiendo el corazón una vez más.
Porque no sé si te volveré a ver "No" le respondió secamente.
"¿Entonces a que viniste?"
Porque aun te amo "Vine a despedirme" le respondió levantándose rápidamente y comenzando a caminar hacia la puerta.
"No, Steph, te amo. No me hagas esto" le dijo el alfa al ver al pelinegro ponerse de pie.
"Regresa a Wakanda, Ev. Y cuídate" dijo sin poder verle a los ojos. Abrió rápidamente la puerta y salió de la habitación, dejándole una vez más.
Christine le esperaba fuera, al ver al pelinegro salir, este no pudo contener el llanto, y sin decir una sola palabra, la abrazo hasta desahogarse. Muy a pesar de que Stephen siempre trataba de reprimir su dolor hasta estar solo.
Ese mismo día dejo el hospital. Siguiendo las ordenes de su madre, había dejado el trabajo que tanto había deseado toda su vida. No tenia la menor idea de porque su madre le había dado tal orden, pero no podía desafiarla. Beverly Strange no amenazaba en vano. Y si tenia que volver a meterse en la mierda de Hydra para evitar desatar la ira de su madre, lo haría.
Cuando llego a su apartamento, cargando su caja de cartón lleno de sus pertenencias de su oficina del hospital, Beverly le estaba esperando en el recibidor, con su ya típico cigarrillo entre sus dedos, sentada en el sillón individual, sonriéndole ladinamente. Como la odiaba. Realmente la odiaba.
"Así que ya dejaste el hospital" le dijo la rubia después de exhalar una bocanada de humo.
"Vete a la mierda, Beverly" le respondió fríamente.
"No seas vulgar, cariño. No eres un salvaje"
"¿Tu atacaste a Thor?" le pregunto al recordar la conversación que tuvo con el agente Quill.
Su madre le miraba, parecía que estaba pensando muy detenidamente sus palabras "No. Pero si se quien lo hizo. No fue personal, créeme. Él debía ser retirado del camino, aunque la idea era matarlo. Fueron ordenes de nuestro señor, cariño" dijo como si nada.
"Dios, sabes lo culpable que me sentí solo por llamarlo, creí que moriría en el quirófano y yo…"
"La intención era sacarlo de combate, nuestro señor no puede tener a las lacras del FBI tras él después de la revelación, ahora que está incapacitado será más fácil. Además, impresionaste a nuestro señor con tus habilidades. Me dijo que esta ansioso de conocerte, un medico con tus talentos de nuestro lado será de una gran utilidad" le interrumpió la rubia.
"No voy a unirme a esa mierda de Hydra. No de nuevo" le respondió firme.
"Entonces el pequeño Ross estará muerto en un minuto" le respondió su madre ensanchando su sonrisa ladina.
Permaneció en silencio por más de un minuto, esperaba que su madre solo estuviera blofeando, y no matara a nadie. "No me importa" dijo lo más creíble que pudo.
Beverly saco su teléfono y tecleo un número, parecía de lo más despreocupada "Soy yo, ¿Tenemos un tiro limpio?" dijo sin retirar la mirada de su hijo "Esta bien" dijo oprimiendo un par de botones en su teléfono, con una sonrisa malvada le enseño una transmisión en vivo, era esa inconfundible cabellera rubia. Su madre le había vencido una vez más.
"No lo harías" dijo ahogadamente.
"Mátalo a mi señal" dijo acercando el micrófono del teléfono a sus labios, sin despegar la mirada de su hijo ni perder esa sonrisa llena de maldad.
"Está bien, lo hare" dijo cuando vio que Beverly estaba por emitir la orden.
"Eso es todo, puedes retirarte" dijo antes de colgar la llamada.
"Stephen, si crees que titubeare para matar al pequeño Ross, estas muy equivocado. Una vida sacrificada por un bien mayor es un gran honor para él" dijo guardando su teléfono en su elegante bolso.
"Eres un monstruo, una perra, una… una…" decía sin poder creer hasta donde llegaría su madre para controlarle.
"No seas infantil, Stephen, Vendré por ti el viernes, te necesito para algo muy especial" dijo apagando su cigarrillo en el vaso vacío perteneciente a su mesita con bebidas.
Beverly salió de su apartamento como si nada. Dejándole solo con sus pensamientos. Ya no sabia que hacer con su vida. Quería huir realmente, salir del país como se lo había dicho a Everett, Christine y Peter, pero simplemente no podía. Su madre destruiría todo lo que amaba si decidía desaparecer. Además, él sabía que Beverly le encontraría tarde o temprano, no importa si se escondía bajo una roca en el Tíbet, jamás podría encontrar un lugar donde ella no le encontrara.
"¿Qué mierda hacemos en Staten Island?" le dijo a su madre al bajar del auto de la rubia. Su madre había pasado a recogerle el día que le indico. Y para no hacerle enojar, tuvo que estar listo, no sabía para qué, pero debía estar listo.
"Cállate" le respondió su madre. Habían aparcado frente a una enorme bodega vacía, parecía no haber nadie allí, las calles estaban perturbadoramente desiertas, a pesar de ser un viernes a la mitad del día.
"Si ibas a sacarme del hospital para traerme a una de las partes más horribles de la ciudad pudiste haberme dejado casarme con Everett, no tendría un trabajo, pero por lo menos tendría mi libertad" le reprocho, aunque la rubia no le prestaba mucha atención.
"Estas comenzando a sonar como tu padre. Abren la boca y solo son capaces de emitir estupideces" le respondió la rubia y camino a la puerta de la enorme bodega vacía.
El pelinegro entro tras su madre. El lugar parecía vacío por fuera, pero por dentro tenía una habitación pequeña en el centro, y un cristal que permitía ver el interior en uno de sus lados. Aparte de esa habitación, que parecía más una maldita sala de interrogatorios de películas, había una mesa y herramientas de quirófano "¿Que hacemos en una maldita bodega? ¿Y qué hace todo esto aquí?"
"Este será nuestro cuartel temporal, solo hasta que sanes a los heridos y terminemos el trabajo, querido" le respondió su madre mientras encendía un cigarrillo.
"¿Qué heridos?" pregunto confundido
"Cállate, ya están aquí" dijo su madre dando una ultima calada al su cigarrillo antes de tirarlo al piso y pisarlo con sus tacones.
Un hombre encapuchado, se les acerco, el misterioso hombre se retiró la capucha y dejo ver su rostro "Saludos, Madame" le dijo el hombre a su madre, ignorando su presencia totalmente.
"Estado de la misión" dijo su madre autoritaria.
"Fue un éxito, ninguna baja, y solo un par de heridos" le respondió el hombre.
"¿Aun no se han dado cuenta?" preguntó Beverly
Otro de los hombres encapuchados encendió un televisor, que no había visto cuando llego a ese lugar "Lo acaban de hacer" dijo al cambiar al canal de noticias.
"Noticias de ultima hora" dijo la voz de la presentadora de noticias. "Recién nos informan que el vicepresidente, Chester Phillips fue secuestrado hace no más de 15 minutos. Al parecer fue emboscado camino a apartamento de Alexander Pierce, donde se reunirían para determinar asuntos con respecto a la campaña local que tendrá lugar el siguiente mes. Según nuestras fuentes, los seis miembros del servicio secreto que protegían al vicepresidente fueron secuestrados junto con él. El FBI ya está trabajando en el caso y se espera que tengan un sospechoso cuánto antes. Hasta ahora el nivel de criminalidad del país no había llegado tan lejos. Esperaremos la rueda de prensa de la casa blanca en las siguientes horas…"
El hombre encapuchado apago el televisor al ver a una docena de hombres entrar por la puerta de la bodega cargando a varios hombres en sus hombros.
"¿Es el vicepresidente?" dijo el pelinegro al reconocer al hombre que había visto en el televisor hace un minuto. Los siete hombres estaban atados de pies y manos, con mordazas en la boca, con golpes en todo el cuerpo e inconscientes.
"Tienes que sanar a los heridos, Stephen" le ordeno su madre. Por inercia se acerco a los siete alfas acomodados en el piso, pero el brazo de su madre le detuvo "No, no a ellos. Los apuestos muchachos del servicio secreto serán… tratados por mi colega, tu encárgate de los nuestros"
"Pero… ¿Y el vicepresidente?"
"De él me encargo yo, querido" dijo la rubia con su sonrisa ladina.
Observo como los hombres encapuchados revelaban su rostro. Al menos un 40% de ellos eran mujeres. Todos se veían tan… confiables. Personas que parecían ser mas ejecutivos, abogados y secretarias, no criminales que secuestraban a plena luz del día.
Un par de hombres tenían una de herida de bala. No eran fatales, pero si debía retirar las balas y desinfectar la herida. Algo sencillo de haber pasado en el ala de emergencias de su antiguo hospital. Mientras les curaba, pudo oír los gritos de dolor desde dentro de la habitación que se ubicaba en el centro de la bodega. Un par de hombres habían colocado enormes bocinas en la entrada de la bodega, y reproducían canciones a todo volumen. Ocultando los gritos de los agentes del servicio secreto.
Trato de cantar las canciones que reconocía. Tratando de ignorar los gritos de dolor de los alfas. Distinguió a su madre, parada frente a la ventana de la habitación sellada. Observando como removían lentamente la piel de los agentes.
El pelinegro no quería ni imaginar, que es lo que su madre pudo haberle hecho a Everett si hubiera huido como tenía pensado.
Beverly le ordeno a varios de los hombres que habían usado una capucha al entrar a la bodega que prepararán una hoguera, y en cuestión de minutos, los hombres y mujeres la habían armado, no supo de donde sacaron madera tan rápido, ni como la armaron en cuestión de minutos, antes de poder reaccionar, estaba parado frente a una hoguera para una persona, lista para arder. Aun inconsciente, el vicepresidente fue atado a esta, y uno de los hombres vertió combustible sobre él. Bañándole con este hasta dejarlo empapado. Esperaron pacientes a que el alfa despertara. Cuando el hombre se dio cuenta de su situación, su madre, sin pensarlo dos veces, lanzo el cigarrillo que tenía entre los dedos al cuerpo del vicepresidente. Los gritos del hombre fueron callados por la música, y el humo fue disipado por la ventilación superior de la bodega.
Cuando los hombres que habían arribado con los alfas, comenzaron a ponerse de nuevo sus capuchas, Beverly se acercó a él "Lo has hecho bien, cariño. El día de la revelación será el próximo domingo, espero no hayas pensado en ver el debate de tu amigo Rogers, porque te necesito junto a tus hermanos y hermanas. Ese día más que nunca. No olvides que el pequeño Ross podría sufrir un accidente fatal en cualquier momento"
Se quedo sin habla. La forma en que su madre decía esas palabras era tan despreocupada, que dudo haber presenciado lo mismo que ella. Estaba en shock, apenas pudo prestar atención a los cuerpos sin piel que guardaron los hombres encapuchados en un contenedor, junto con el del vicepresidente.
Su madre y él volvieron a quedarse solos de nuevo. Los encapuchados desaparecieron, llevándose con ellos la madera carbonizada donde habían incinerado vivo al vicepresidente. Sin decir una sola palabra, subió al auto junto a su madre y regresaron a su apartamento.
Paso una semana entera encerrado en su hogar. Por alguna extraña razón se sentía seguro en esas cuatro paredes. No había podido dormir en los últimos días, y no había tomado una ducha desde que llego de Staten Island. Apenas comía, y no podía dormir sin tener pesadillas. Si sentía miedo de su madre, ahora sentía terror. Sabía que había cometido crímenes en sus días de Hydra, pero presenciarlos era tan… diferente. Como si presenciara una escena de película de horror.
Había ignorado los mensajes de todo el mundo, incluido el de Christine, informándole que darían de alta a Everett el domingo en la mañana. Solo encendía el televisor para seguir el caso del vicepresidente. Al parecer los cómplices de su madre habían botado los cuerpos en el rio Hudson, y el FBI no había podido encontrar a un sospechoso siquiera. También vio el escandalo de Peter, el hijo de Tony y Steve, al parecer se había comprometido con un chico con el que fue descubierto en la cama por Steve.
Escucho como tocaban a su puerta. Pensó en Beverly inmediatamente, pero luego recordó que ella nunca tocaba, solo entraba como si fuera dueña del lugar. Cuando se aventuro a abrir la puerta se sorprendió de ver a Thor. Llevaba un parche adhesivo en el ojo atacado, y se veía extraño. Su platica termino en una discusión que no quería tener en ese momento. Ya era demasiado tener que lidiar con el estrés de Hydra, su madre, Everett, Rosemund, y ahora Thor con sus malditas preguntas. Trato de advertirle que huyera de la ciudad, pero pareció solo tener el efecto contrario. Thor salió furioso de su apartamento.
"Eres un maldito hijo de perra cuando te lo propones" fueron las ultimas palabras que le dijo el alfa antes de salir.
La noche del domingo se estaba asomando, su apartamento estaba oscureciéndose debido a que no tenia una sola luz encendida, mas que la del televisor. Se sorprendió al ver que estaban arrestando a Peter Quill por usar su influencia con el FBI para vender información con respecto al día que secuestraron al vicepresidente. Se pregunto si Quill había sido parte de toda esa locura. Según las noticias, lo hizo antes de ser suspendido, también le encerraron por intentar acceder a archivos secretos relacionados con un agente de la CIA. Stephen pensó inmediatamente en Everett. Cambio de canal, esta comenzando el debate local. Steve Rogers y Alexander Pierce parecían competir por quien daba el golpe mas bajo 'No estoy cuestionando su integridad, señor Pierce, estoy negando que exista'; 'Steve Rogers no es capaz de controlar el trasero de su hijo, y aun así cree que tiene lo necesario para controlar la ciudad'.
Veía entretenido el debate, cuando su madre entro a su apartamento. Encendió la luz y con un simple gesto, apago el televisor y la siguió. Entro en completo silencio al auto, su madre fumaba un cigarrillo mientras conducía a través de la ciudad.
Cuando iba a medio camino, pregunto "¿Por qué no me dejas salir? Ya cumplí con atender a tus malditos matones. Aun no puedo creer lo que le hicieron al vicepresidente" decía con la mirada perdida en la ventana del auto. incapaz de ver a su madre a la cara.
"Un bien mayor, querido"
"Esto no es ningún bien, Beverly. Tienes a muchas personas contigo, no me necesitas, solo quieres fastidiarme" le gruño molesto
"Quiero un cambio. Uno que solo nuestro señor es capaz de darnos. Hemos vivido muchas injusticias, debemos unirnos para cambiar al mundo, para por fin salir de este mundo de alfas. Y lo menos que espero de ti, es que hagas lo mismo, no se te olvide lo mucho que tuve que sacrificar por ti y por tu maldito… no importa" dijo lo ultimo sacudiendo la cabeza, sabiendo que no tenia caso hablar de eso ahora. "Solo haz lo que te digo"
"¿Y que si no lo hago?" le reto. Sabiendo de antemano las palabras que diría
"Matare al pequeño Ross. Sabes que lo hare"
"Ya no me importa" le mintió. Aunque quería ver que tan lejos estaba dispuesta a llegar su madre.
"Vendrás conmigo, así y tenga que obligarte" le amenazo
"Atrévete"
Pareció que Beverly creyó en sus palabras, porque su madre puso una mueca de decepción "Así que después de todo, eres peor que yo. No quería usar esta jugada aun, pero si no me dejas opción… tendré que decirle la verdad a Steve Rogers" dijo con su típica sonrisa ladina.
"¿Qué verdad?"
"Rosemund, cariño. ¿Quién crees que te mando la carta?" dijo dándole otra calada a su cigarrillo.
Mierda
"La ira de Steve Rogers caerá sobre ti cuando sepa lo que hiciste, lo que tu y Tony hicieron. Dios, me imagino la forma en la que su campaña caerá en pedazos" dijo antes de dar una carcajada digna de una villana de Disney.
"Dejaras que Steve Rogers me mate" no era pregunta.
"Supongo que no evitare que te de una docena de golpes, aunque no te preocupes, solo serán los necesarios para que recapacites, eventualmente evitare que te asesine. Yo no soy como tú, querido. Yo cuido de los míos, aunque no lo merezcan"
"¿Enserio estarías dispuesta a llegar tan lejos por controlarme?" le pregunto sintiendo como un nudo comenzaba a formante en su garganta.
"He matado por ti, cariño. Moriría por ti, tu lo sabes. Pero debes recordar que tu lealtad debe estar con Hydra, y con nuestro señor. La revelación será en media hora, y si uno de los nuestros es herido debes estar ahí. Nuestro señor quedo impresionado contigo"
"Eres una perra Beverly"
"Di lo que quieras, cariño, solo recuerda donde está tu lealtad"
"Está bien" respondió más vencido que nunca.
Un par de minutos más tarde, Beverly estaciono el auto en uno de los lugares más famosos de la ciudad, parecía que ese sería el lugar donde ocurriría todo, pero eso no tenía sentido. "¡Qué demonios! ¿Porque estamos en el Madison Square Garden?"
"Aquí será la revelación, cariño" dijo bajando del auto y entrando al recinto.
"No lo entiendo, no se supone que Hydra era una organización secreta" dijo caminando tras ella, la entrada principal el recinto estaba casi vacía, solo unos cuantos miembros del personal.
Cuando entraron a la sección alta se sorprendió de ver a miles de personas bajo él, el recinto entero parecía estar por presenciar un concierto. Estaba a su máxima capacidad. Había un escenario en un extremo del recinto con dos banderas que servían como telón, una con el símbolo beta y la otra con el símbolo de Hydra, y miles de sillas en la cancha bajo el escenario. "No lo será por mucho tiempo, querido. Tengo que estar junto a nuestro señor durante la revelación. Tendrás que quedarte aquí. Y si tan solo piensas en salir de este lugar… considérate arruinado" dijo su madre, dejándole solo en el balcón VIP del lugar. Se pregunto que demonios estaba por ocurrir, no encontrando una respuesta lógica ante toda esta locura.
Un par de minutos después las pantallas en la parte superior del recinto se encendieron en una cuenta regresiva, observo como los números cambiaban, iniciando en el 15 y disminuyendo a cada segundo, saco su StarkPhone del bolsillo, pero la pantalla de este también estaba mostrando la misma cuenta regresiva que las pantallas gigantes del recinto.
Cuando llegaron a cero, observó como la figura de un hombre se asomaba de entre las banderas, era exactamente la misma imagen que contemplaba en vivo frente a él, un hombre anormalmente grande, escondida su cuerpo con una capucha y una túnica de color oscuro, la gente bajo él comenzó a gritar, parecía como si fuera el maldito partido del año, pero en cuanto el gigantesco hombre llego al micrófono, ubicado al borde del escenario, todo el lugar cambio a un silencio aterrador. Todo estaba comenzando a hacerle sentir pánico. Él era el hombre al que su madre se refería como su señor, su figura encapuchada imponía miedo, y no había necesidad de mostrar su rostro para saber lo peligroso que debía ser.
"Oh no" dijo cuando el hombre comenzó a hablar.
"Buenas noches, hermanos míos. Ha llegado el momento que los Alfas, sientan el miedo…"
STEVE ROGERS
Octubre - 1998
Había pasado el fin de semana en la mansión Stark. Desde que Howard básicamente le obligo a comprometerse con Tony, este no había parado de hacerles compañía. Tony había bromeado acerca de que no había pasado tanto tiempo con su padre en todo el año en comparación a ese fin de semana, aunque sabía que lo decía enserio. El castaño le mostró varios de sus inventos, había creado un brazo robótico sin ayuda de nadie, Steve pensó que era algo genial, a pesar de que Dumb-E, como lo había bautizado Tony, parecía estar programado únicamente para romper cosas.
Su madre había tomado la noticia de lo mejor. Parecía en cierta forma aliviada al saber que su hijo se casaría con nada mas y nada menos que el hijo de su difunta mejor amiga, Maria Stark. Howard había invitado a Sarah a cenar para el próximo fin de semana, y Steve no sabia como sentirse respecto a eso. Ya que a pesar de que Tony era el omega al que adoraba con locura, sentía que le estaba traicionando al casarse con él por amenazas del alfa Stark, y no por el amor que sentía por él.
Y a pesar de que Steve no pensaba mucho en el dinero, Howard le insistió en que aceptara una tarjeta de débito ilimitada, para todos sus gastos, los de Tony, y la boda. Sentía que, si gastaba un solo dólar, Howard se lo echaría en cara para mas chantaje emocional. Así que se la dio a Tony, quien sin pensarlo dos veces comenzó a hacer los preparativos para la boda.
Tony se veía tan feliz, que trato de olvidar las palabras de Howard. Ver al omega tan feliz valía la pena.
El lunes, al terminar el entrenamiento de football le anuncio a sus amigos: Thor, Bucky, Peter y Sam que se casaría con Tony. Todos parecían creer que era una broma, y no fue hasta que se los repitió una docena de veces, y les pidió ser los padrinos, que por fin le creyeron.
"Viejo, ¿No crees que aún son muy jóvenes?" le dijo Peter
"Él tiene razón, Steve. Deberían esperar un poco" comento Sam
"Déjenlo casarse, es su vida después de todo" dijo Thor, sorprendiendo a todos con un comentario tan maduro.
"Esta bien, es solo que creo que son muy jóvenes" refuto Peter.
"¿Y lo amas, Steve?" pregunto Sam
La mirada de los tres alfas y el beta estaban sobre él, esperando una respuesta "Por supuesto"
"Demonios, seremos los padrinos más sexys del mundo" dijo Peter, haciendo reír a todos, excepto a Bucky
"Sera mejor que me vaya. Tony me espera" dijo tomando su mochila y saliendo de los vestidores.
Estaba saliendo del edificio de SHIELD cuando volteo, Bucky corría hacia él a toda velocidad "Buck..." le dijo al beta.
"¿Cómo que te vas a casar, Steve? Solo han pasado un par de meses desde que se reencontraron. No… no puedes tomar una decisión, así como así" dijo el beta recuperando el aliento.
"Buck, amo a Tony, desde que éramos niños, siempre ha sido Tony…" comenzó el alfa
"¿Y qué hay de mí?" le reclamo Barnes con la voz entrecortada
"Buck, esa noche… fue hace seis meses, estábamos ebrios… yo… en realidad, no significo nada" le respondió Steve rascándose la nuca, tratando de suavizar sus palabras
"¿Cómo puedes decir eso?" gruño el beta molesto, las lágrimas comenzaban a rodar en sus mejillas
"Lo siento" respondió torpemente Steve.
"Eso significo todo para mí, sabes que te amo, desde… dios, desde hace años"
"Lo siento Buck, creí que te alegrarías por mi"
"Cómo me pides que este feliz por ti, vas a casarte, la idea en si ya es estúpida, pero pedirme que sea tu padrino es algo sumamente cruel" gritaba Bucky, llamando la atención de las personas que pasaban por allí.
"Buck, lo siento… no sabía…"
"Si, si lo sabias, y te aprovechaste de eso. He estado tan enamorado de ti que no dude en ningún momento que me usaras cuando estabas ebrio, porque creí que te enamorarías de mí, y de pronto llega este… estúpido omega adinerado y quieres una vida con él" sentencio el beta secándose las lagrimas del rostro.
"No me casare con Tony por su dinero, Buck. Lo amo de verdad" le respondió Steve, sintió tanta lastima por su amigo, pero no podía hacer nada. No lo amaba, y estaba comprometido con Tony
Después de secarse las lágrimas, Bucky le miró fijamente "¿Es porque él te puede dar hijos y yo no?" la voz del beta se quebraba más a cada palabra
La pregunta de su amigo le provoco un nudo en la garganta "No, Buck, es solo que yo… solo puedo verte como un amigo, diablos, eres como mi hermano. No quería lastimarte con esto"
"Pues ya lo hiciste" dijo el beta dando la vuelta y caminando a zancadas de regreso al edificio
"Buck" le llamo Steve, pero este le ignoro completamente.
Dio un largo suspiro, y con la culpa de no poder hacer nada por su amigo, dio media vuelta, dirigiéndose a la mansión Stark, donde Tony le esperaba.
La forma en la que Howard le había dado la bienvenida a la disfuncional familia Stark le hacía sentir incómodo. El alfa Stark hacia su mejor intento por tratarle como un hijo, pero siempre se mantenía firme con sus decisiones. A cada que trato de persuadirle de que pospusieran la boda, al menos hasta que Tony cumpliera 18 años, Howard respondía con un rotundo no.
La perdida de su figura paterna le hacia especialmente sensible ante Howard, porque el alfa, a pesar de ser tan frio con Tony, le mostraba a Steve una faceta un poco mas cálida. A pesar de ser un manipulador de mierda, era como si Howard estuviera viendo en Steve, al hijo alfa que nunca nació.
Eso le enfurecía, debido a que Howard ya tenía un hijo, Tony. El castaño era el único familiar de Howard, y el alfa Stark le ignoraba olímpicamente. Decidiendo por él con quien se casaría, como se hacia en la antigüedad. Steve sabía que a pesar de que Howard era un mal padre, amaba muy a su manera a Tony, ya que al principio el alfa Stark tenia pensado en casar a Tony con el hijo de un soberano proveniente de un país africano a cambio de vibranium, pero había dejado que Tony se casara con el hijo de su amigo Joseph. Porque sabia que Tony le amaba, y Howard necesitaba que un alfa cuidara de Tony. Obligo a Steve a compartir sus chaquetas con Tony, lo cual no le molesto en absoluto, el castaño no necesitaría de Happy, si iba por ahí con el olor de un alfa protegiéndole.
Cuando estaba frente a la mansión Stark se quedo allí, contemplando el que sería su futuro hogar. Donde Howard le controlaría a su antojo usando a Tony como amenaza. Lo haces por él, se dijo a si mismo antes de entrar por las puertas de la mansión.
Howard se encontraba en el recibidor, leyendo el periódico. El alfa Stark le miro entrar "Steve, hijo. Me alegra que estés aquí. Tony quiere que el sastre tome las medidas de sus trajes" dijo doblando a la mitad el periódico y tomando el trago de la mesita de al lado.
"¿Estas disfrutando de esto, no es así?" le pregunto cuando el alfa le dedico una sonrisa torcida, le presumía que no tenía opción más que casarse con Tony.
"Por supuesto que lo hago. Deberías quitar esa cara, Tony está más feliz que nunca" se burló el alfa Stark al ver la mueca del rubio.
"¿Dónde está él?"
"Fue con su amigo omega…" Loki, pensó Steve "…fueron a recoger las invitaciones para la boda. Debe estar por llegar. Por cierto… ¿Qué dijo Sarah de la buena nueva?"
"Está feliz, al parecer ella y Mariah habían fantaseado con que Tony y yo nos casáramos en el futuro" respondió con la mirada en la nada.
"Pareces ser el único que no esta feliz con esta boda, Steve. Será mejor que comiences a actuar como si desearas esto tanto como Tony. No quiero que se entere de este… trato, entre tu y yo" dijo Howard con su sonrisa ladina.
"Créeme Howard, yo soy la ultima persona que se lo diría" respondió tomando asiento frente al otro alfa.
El recibidor de la mansión Stark jamás había sido testigo de un silencio más incómodo "Mi hijo tiene suerte de tenerte, Steve. ¿Lo sabes?" dijo el alfa Stark. Steve no sabia como, pero estaba seguro de que las palabras del alfa frente a él eran sinceras.
"Soy un mentiroso" dijo en un suspiro
El alfa Stark puso los ojos en blanco, al igual que había visto hacer a Tony en varias ocasiones "Mi plan con Tony era que al terminar SHIELD, ofrecería su mano al alfa que conviniera más a los intereses de Stark Industries. Pero, desde que llegaste tú, he visto una nueva y mejor oportunidad para el futuro, tanto para mí como para ustedes. Vamos Steve, heredaras una compañía multimillonaria, una mansión en el mejor vecindario de la ciudad, y una docena de propiedades alrededor del mundo cuando muera"
"¿Qué hay de Tony? No se supone que él debería ser tu heredero" dijo el rubio, no dejándose seducir por las palabras del más viejo.
"Es un omega, Steve. Tony es inteligente y audaz, pero es un omega al final del día. Su lugar estará en casa cuidando de mis nietos. Ese es su destino" respondió Howard tomando un trago.
"¿Y si él quiere tomar el timón de la compañía?"
"No seas ridículo, Steve. ¿Has visto alguna vez a un omega liderando una compañía importante?" le respondió irónico el otro alfa
"No, pero…" comenzó Steve, pero Howard le interrumpió.
"Los omegas sirven para darle hijos a sus alfas, y cuidar de ellos, Maria entendía eso, es una pena que no pudo haber educado a Tony como se debía, si ella estuviera viva… bueno, el sería un mejor omega"
"Tony es perfecto tal cual es" le gruño Steve, interrumpiendo al alfa.
"Es un omega testarudo, y créeme, me disculpo por eso, no lo discipline lo suficiente cuando era un niño. Y temo que no sirva como madre…"
"Tony perdió a su madre, Howard"
El comentario pareció tener un extraño efecto en Howard, porque le observó tensarse frente a él "Y tu a tu padre, Steve. Aunque estoy seguro de que tú nunca serias como él. Tu cuidaras de mis nietos tal y como un alfa debe" dijo antes de escudarse con su trago.
"No menciones a Joseph de nuevo, Howard" dijo el rubio molesto.
"Lo siento, es solo que no lo entiendo. Conocía a Joseph desde hace casi tres décadas, no sé cómo pudo irse así nada más. ¿Dónde crees que este?" Siguió el alfa Stark, ignorando las palabras de Steve.
"No lo sé. Y honestamente no me importa. No quiero saber absolutamente nada de Joseph"
"Solo es curiosidad, Steve. Yo también sufrí perdidas" dijo lo ultimo con una mirada perdida en la nada
Steve odiaba ver a alguien como Howard comportándose como un humano, como alguien que también sufría. Le hacía sentir su lastima, y no se la merecía "Lo siento, yo…" comenzó el rubio, pero Howard le cayó con un ademan con la mano.
"No te preocupes, Steve, esta en el pasado. Por cierto, tengo que regresar por unos contratos a la torre Stark, tendrás que esperar a Tony aquí, Jarvis puede hacerte compañía" dijo poniéndose de pie.
"De acuerdo" respondió Steve, observando al alfa Stark desapareciendo del recibidor de la mansión.
Habían pasado 10 minutos desde que Howard se había marchado cunado la puerta de la mansión se abrió de golpe, Loki entro a la mansión Stark, arrastrando a Tony, quien parecía inconsciente.
"¡Ayuda!" grito el pelinegro.
"Tony ¿Qué demonios pasó?" dijo Steve corriendo hacia ellos, tomando a Tony en sus brazos, observando como Tony se retorcía al tocarle, estaba en fiebre, y podía escuchar al corazón del castaño latir con fuerza.
"Es su celo. Está por iniciar" dijo Loki recuperando el aliento
Mierda
"Steve, Steve" dijo el castaño abriendo levemente los ojos, observaba como una ligera capa de sudor comenzaba a formarse rápidamente en la piel del castaño. Estaba por decir algo, cuando el olor de Tony golpeo su sentido del olfato.
"¿Debería irme?" pregunto ahogadamente el rubio, esperando que Loki, o Jarvis (que llego a toda velocidad al escuchar el grito de Loki), le dijeran si era una buena idea pasar el celo de Tony junto a él.
"No" respondió Jarvis "Debes encargarte, Steve. Es su primer celo, no puede estar solo, no con los años de retraso que tiene"
"Ve con él Steve. Dijo que te necesita" agrego Loki
"¿Qué se supone que debo hacer?" dijo, aunque sabia de antemano que era una pregunta estúpida. Nunca había estado con un omega en celo antes, y no quería cometer algún error.
El pelinegro se apresuró a contestar, como si comprendiera a lo que se refería. "Llegara un momento donde los calores comenzaran a intensificarse, se manifiestan de forma intermitente, comenzara a sudar, su olor cambiara y te enloquecerá. Los orgasmos alivian el calor, pero si no puede tener sexo, Tony sentirá un intenso dolor en el vientre. Nunca ha experimentado algo así, si no estas con él, podría entrar en desesperación y salir a la calle. Si lo hace un alfa podría olerlo y… bueno, ya sabes lo que pasaría"
"Cuidare de él" dijo cargando a Tony estilo princesa y subiendo las escaleras.
"El celo es muy agotador, es probable que duerma entre cada calor, asegúrate de que coma un poco después de despertar" le dijo Loki cunado Steve subió los escalones con Tony en brazos.
"Lo hare. Gracias"
Tony parecía estar comenzando a sufrir un ataque cuando estaba por entrar a su habitación. El sudor en su piel comenzaba a emanar un aroma dulce y picante, sabia de antemano que ese olor podía ser como una droga para él, que sus más antiguos instintos despertarían si perdía el control.
Cruzo la puerta de la habitación del castaño y la cerró con el pie, con cuidado coloco a Tony en la cama y comenzó a quitarle la chaqueta (su chaqueta). No le sorprendió ver las prendas húmedas, llenas de sudor. El aroma de Tony inundo la habitación, el rubio sintió como poco a poco perdía el control sobre la situación. Observo a Tony, quien paso de estar en posición fetal a observarle fijamente. Sus pupilas estaban más dilatadas que nunca, sus ojos parecían negros y hambrientos.
"Steve, me duele" se quejó Tony.
"Vamos Tony, ya estoy aquí" dijo el rubio quitándole los zapatos al castaño, siguiendo con los suyos, y subiendo a la cama junto a Tony.
Steve sentía como el castaño se retorcía de placer al quitándole las prendas, la piel del castaño debía estar sensible al tacto. Y como si de una tarea se tratase, Steve comenzó a acariciar lentamente la piel del castaño, obteniendo sonoros gemidos como respuesta.
"Steve, te necesito" decía entre gemidos el castaño, siendo víctima de las caricias del rubio.
Tony comenzó a sudar aun mas que antes, el aroma que emanaba se intensifico, haciéndole al fin ceder ante su antiguo instinto. Se posiciono entre las piernas del castaño, aun con ropa. Besando la piel del omega a pesar de la fina capa de sudor. Sintió como esas feromonas entraban en su sistema, provocando que su ya hinchado miembro comenzara a palpitar bajo su ropa.
Tony acariciaba la espalada de Steve, perdido en el éxtasis que los labios rosados de Steve sobre su piel le provocaban. Enredo las piernas en las caderas de Steve y comenzó a frotarse contra él, como si su vida dependiera de ello. El dolor en el vientre del omega disminuía a medida que la sensación del alfa sobre él le provocaba más y más placer.
Steve podía sentir como el miembro de Tony y el suyo se frotaban a través de las telas, sus brazos vagaban por la espalda del castaño, quien gemía como loco al sentirle tan cerca. Se sentía tan diferente el estar con un omega en celo, era como su estuviera bajo el efecto de una droga extremadamente adictiva que le hacia sentir olas de placer a través de todo su cuerpo.
Con un ágil movimiento, retiro la camisa de Black Sabbath de Tony en un solo tirón, exponiendo la piel de su pecho. Sin aviso alguno ataco los hipersensibles pezones del castaño, haciéndole retorcerse bajo él. Los gemidos de Tony eran mas audibles de lo que en sus cinco sentidos le habría gustado, pero saber que era el responsable de tal reacción por parte del menor, le hacía sentir de lo más orgulloso.
Las manos del rubio se aventuraron más debajo de la espalda del omega, los ajustados jeans de Tony fueron invadidos por las enormes manos del mas grande, sintiendo como estas, sin el menor de los escrúpulos sujetaban los montículos de carne, haciéndole sentir una intensa ola de placer que no sabía cómo describir.
El trasero de Tony era tan suave en las manos de Steve, su miembro parecía tener vida propia, ya que sintió como este comenzó a palpitar de manera más rápida y acelerada cuando tomo entre sus dedos las nalgas del castaño y las apretó con fuerza, obteniendo mas y mas gemidos en su oido por parte de Tony.
Tony pareció no poder resistirlo más, soltó sus manos, que seguían aferradas a la espalda del rubio, y tomo con una el rostro de Steve, y con la otra le tomo por la nuca, uniendo los labios del rubio con los suyos en un agresivo beso.
Steve sintió como Tony parecía querer comerle, el hambre con el que el castaño le besaba no tenia comparación. "Steve" gemía entre besos el castaño, cuando decidió bajar la intensidad en sus labios. "Te necesito, Steve"
El rubio no le contesto, siguió manteniendo la danza de lenguas que ocurría entre Tony y él, sintiendo el placer que la boca de Tony le provocaba en todo su cuerpo. "Eres increíble Tony"
El castaño rompió el beso, en un movimiento inesperado, logro rodar sus cuerpos, sentándose a horcajadas sobre las caderas de Steve. "Te amo, Steve" dijo observándole, tomando las manos del rubio, que habían salido de los pantalones del castaño, y colocándolas sobre sus caderas.
"También te amo, Tony" respondo levantándose con el cuerpo de Tony sobre el suyo, y besando de nuevo esos dulces labios. Siendo interrumpido solamente, cuando el castaño retiro la sudadera de su cuerpo.
Tony le empujo sobre su espalda, sin dejar de besarle y a horcajadas sobre las caderas del rubio, se la arreglo para desabotonar la camisa de Steve. Cuando por fin la nívea piel de Steve fue expuesta, Tony no dudo un solo momento en pasar sus dedos por esos duros abdominales, obteniendo un jadeo ahogado contra su boca por parte del rubio.
Steve protesto cuando Tony rompió el largo beso, el castaño continuó atacando el cuello del alfa, descendiendo por los pectorales y abdominales trabajados, hasta toparse cara a cara con el abultado miembro bajo los pantalones de Steve. Sin dejar de mirarle, Tony tomo la hebilla del cinturón de Steve, y la retiro. Haciendo que el pantalón del rubio fuera más fácil de desabotonar. El omega, sin la menor vergüenza, tomo la bragueta de Steve y la deslizo hacia abajo lentamente, para después quitar con lentitud los pantalones del alfa, quien aún seguía con los bóxers puestos, apresando el enorme e hinchado miembro bajo estos.
Steve comenzaba a entrar en desesperación, Tony parecía mirarle con hambre, pero sus movimientos eran tan lentos que se sintió frustrado, o mas bien, su miembro se sentía frustrado. Tony tomo el borde superior de sus bóxers, deslizándolos lentamente, dejando ver el bello púbico color rubio, el castaño se detuvo para besar el vientre de Steve, provocándole una oleada de placer. Tony deslizo el bóxer aún más, su miembro, duro como una roca, se irguió como un resorte cuando el castaño al fin le libero de su prisión de tela.
"Diablos, Steve. Esto me va a doler" dijo el omega en tono de lo más sensual, Steve casi se corre con la combinación de oír a Tony hablar así y verle tan cerca de su miembro.
Sin dejar de verle un segundo, Tony tomo el duro miembro en sus manos, jugando con él, deslizándole hacia arriba y abajo para después tomarle en su boca, deslizando se extensión entre esos suaves labios con lujuria. "Augh… Tony" jadeo Steve.
Tony le ignoro, mantenía su mirada hambrienta en los ojos azules del alfa mientras extraía el miembro de su boca para después deslizarla dentro una vez más. Con una mano exploro los pectorales de Steve, mientras que con la otra comenzó a juguetear con los testículos del alfa. sintiendo una enorme excitación dentro de si mismo al verse tan capaz de algo así. Cerro lo ojos y se concentró en succionar el enorme miembro de Steve.
El rubio sintió que estaba por llegar al clímax cuando Tony uso una mano para masturbar la base de su pene mientras succionaba el hinchado glande, lamiendo el pre seminal en ocasiones. "Tony… detente" apenas pudo decir el alfa.
"Vamos, Steve. Me la estoy pasando bien" dijo coquetamente el omega
"No quiero venirme aun"
"Entonces quiero que lo hagas dentro de mi" se apresuro a decir el castaño mientras se retiraba los ajustados pantalones junto con sus bóxers, un segundo después estaba sentándo sobre las caderas de Steve. Frotando el enorme miembro contra su desnudo trasero. Haciéndole sentir una enorme cantidad de placer.
Steve sintió como las nalgas de Tony estaban húmedas contra su pene. Sabia que eso significaba que Tony estaría listo para tenerle dentro.
Tomo a Tony de las caderas, y con un fuerte movimiento logro quedar encima de él, con las piernas de omega rodeando sus caderas. Su miembro se restregaba contra las nalgas del castaño, haciendo a ambos sentir olas de placer por todo su cuerpo. El rubio ataco los labios del omega con los suyos en un profundo beso.
Tony no lo resistió más, tomo el enorme miembro de Steve, con este aun besándole. La punta del miembro del alfa se presiono con su entrada, Steve jadeo contra su boca, el rubio estaba por decir algo, pero Tony le callo con sus labios. Sintió como el grueso miembro entraba lentamente por su estrecho agujerito. Se sentía invadido, y a pesar de que su cuerpo había lubricado su entrada para recibir a Steve, el dolor se hizo presente. Se sentía como si estuviera siendo roto por la mitad, y no fue hasta que el miembro de Steve estaba totalmente dentro de él, que sintió como el dolor de su entrada, y el que había sentido en el vientre la ultima hora, eran reemplazados por placer puro. Como si ser llenado por Steve aliviara todo el dolor que sentía su cuerpo y lo reemplazara con éxtasis.
Steve sentía como su miembro era rodeado por el apretado canal de Tony, la estrechez del castaño era casi dolorosa, y la cara de Tony le decía que el no la estaba pasando mejor. Pero de repente, el rostro de Tony cambio, la mueca de dolor que adornaba su rostro fue reemplazada por una de placer puro. Las piernas de Tony se enredaron a sus caderas con mas fuerza, las manos del castaño viajaron por su espalda, dándole suaves caricias. Su miembro sintió una corriente eléctrica al tocar la próstata de Tony.
Sintió como si Tony y él se hubieran perdido en ese momento. No era consciente de nada de lo que pasaba a su alrededor. La fuerza con la que el olor de Tony y el suyo se mezclaron provoco un cambio en el ambiente.
Los ojos de Steve y los suyos se tornaron negros. Ninguno de los dos sabía que eso era posible. Como si la mezcla de aromas y el placer de sus cuerpos hubiera detenido al mundo alrededor de ellos.
Steve comenzó a dar embestidas contra la próstata de Tony. El castaño gemía con fuerza, en ese momento no le importaba si alguien los oía. Solo existían ellos, lo demás no importaba. El rubio se irguió, tomando a Tony de los tobillos, logro separar sus piernas para profundizar sus embestidas. Jadeando el nombre de Tony, observando como el estrecho canal del castaño devoraba su miembro una y otra vez mientras el placer se apoderaba de su cuerpo.
Tony se sentía demasiado expuesto ante la nueva posición, pero sentir a Steve aun mas profundo dentro de él valía la pena. El grueso miembro de Steve golpeaba su próstata con una precisión sorprendente. Tomo sus propias nalgas con sus manos y las separo, buscando que Steve le penetrara aún más profundo "Mas duro, Steve. Justo ahí" gritaba una y otra vez.
"Tony… me voy a…" decía entre jadeos el rubio.
Antes de que Steve pudiera decir algo, Tony se las arregló para que sus piernas regresaran a las caderas de Steve "Termina dentro de mí, Steve" dijo Tony en un tono de súplica. Steve no lo pudo resistir, sentía como en la base de su miembro, su nudo estaba comenzando a formarse. Trato de salir de dentro de Tony, pero las piernas del castaño estaban bien cerradas alrededor de sus caderas, impidiéndole salir de él. Para cuando su nudo se formo y su orgasmo le golpeo como una corriente eléctrica, ya era demasiado tarde. Lleno a Tony con su semilla, impidiendo que ni una sola gota saliera del castaño debido al nudo en la base de su miembro.
Tony sintió como Steve le llenaba, el dolor que sintió su esfínter al ser expandido por el nudo del rubio paso a segundo plano al sentir el orgasmo llegar a su cuerpo. Haciendo que todo su cuerpo se inundara en éxtasis.
Steve cayo rendido sobre Tony, el cual aún seguía bajo el con las extremidades aferrándose al cuerpo del mas grande. El nudo de Steve no le permitía moverse. Haciendo de la posición, algo sumamente incomodo, en especial porque parecía que el pene de Steve no estaba dispuesto a volver a la normalidad.
Se miraron entre si después de unos minutos, cuando ambas respiraciones volvieron a la normalidad. Ambos tenían una sonrisa mientras contemplaban los ojos del otro. A pesar de la posición, sentían una extraña comodidad al estar así.
"Tony, que demonios es lo que huele…" interrumpió momento el alfa Stark cuando abrió la puerta, pero el olor llego a él antes de abrirla completamente, evitando que viera la escena. "Estaré en el sótano si necesitan algo" dijo rápidamente la voz desde la puerta entreabierta.
"Howard yo…" comenzó Steve desde la incómoda posición.
"Encárgate, Steve" interrumpió el alfa Stark "Y Tony…"
"¿Sí?" pregunto desvergonzadamente el castaño"
"Haz tu deber" ordeno antes de cerrar la puerta.
"Estaré encantado" respondió el castaño.
"Diablos, eso fue tan… vergonzoso" dijo Steve enterrando su cabeza en el hueco del hombro del castaño.
"Por lo menos no nos vio" rio el omega "Oye, ¿Cuánto tiempo tendremos que estar así?"
Steve se dio cuenta que aún seguía muy duro y muy dentro de Tony. Y al nunca haber anudado a nadie antes. No sabía que responder exactamente "Se supone que un nudo dura un buen rato, si te soy sincero no se la respuesta"
Tony no pareció molesto, a pesar de la incómoda posición en la que estaban en ese momento. El castaño le sonreía con cariño "Steve… yo… gracias por no marcarme aun" dijo antes de darle un fugaz beso en los labios.
"No te marcare hasta que quieras que lo haga. Pero…"
"Pero ¿qué?"
"¿Por qué quieres esperar hasta después de la boda?" pregunto confundido.
"No lo sé. Supongo que la marca es mucho mas seria que la boda"
"Pero… estarías seguro, y de todas formas…"
"Pero yo tendré esa marca el resto de mi vida. Se que no es racional, pero me gustaría permanecer así un poco más de tiempo" le interrumpió.
"Te entiendo Tony. No tienes que darme más explicaciones" dijo antes de volver a atacar los labios del omega con los suyos.
"Gracias, Steve" dijo después de un rato "¿Tienes hambre?"
"No. Bueno solo un poco" Steve había olvidado por completo que no había comido nada desde la mañana, y Tony seguramente estaba en las mismas condiciones.
"Muero de hambre. Supongo que es por el celo"
"Iré por algo de comer para ti cuando te desanude. ¿Te apetece pizza?" dijo el rubio, obteniendo el consentimiento del omega.
"Dios, estoy muriendo de sueño" dijo el castaño frotándose los ojos. Fue cuestión de segundos para que cayera en un profundo sueño. El calor del celo requirió mucha energía por parte de Tony, eso sin mencionar el intenso sexo que tuvieron.
Paso cerca de media hora para que su miembro volviera a la normalidad, observo como la entrada de Tony comenzó a escurrir su semilla de entre sus nalgas, pero este estaba profundamente dormido como para notarle. Retiro con cuidado las piernas de Tony de sus caderas y le acomodo en la cama. No se imaginaba lo incomodo que debía haber sido para Tony resistir tanto tiempo en esa posición. Pero sin duda debía considerar eso la próxima vez que le anudara.
En silencio salió de la habitación de Tony, bajo a la planta principal de la mansión Stark, pero esta estaba desierta, recordó que Howard estaría en el sótano, seguramente estaría allí un largo rato. Se sintió tentado por calentar algo de la cocina, o pedirle a Jarvis que lo hiciera, pero recordó que le había prometido pizza a Tony, y realmente quería consentirle.
Salió de la mansión Stark y se dirigió a la 5ta avenida, había un local cercano que hacia una de las mejores pizzas de toda la ciudad. Iba a medio camino, pensando en Tony y en lo mucho que le había gustado estar con él de esa forma. Lo bien que sus cuerpos encajaban al estar juntos, la forma en la que Tony gemía y gritaba su nombre, lo bien que se sentía estar dentro de él. Sentir como si fueran no dos, sino un solo ser humano habitando el mismo espacio.
Estaba por llegar a su destino cuando vio a dos hombres arrastrar a la fuerza a uno mas pequeño dentro de un callejón sin salida. Eso basto para romper sus pensamientos y reaccionar ante la situación.
Corrió dentro del callejón, observo como los hombres, alfas, sujetaban a la fuerza a un omega detrás de un contenedor de basura, sintió como su corazón se detenía al ver que el omega estaba en las mismas condiciones en las que Tony se hallaba hace no mas de una hora. Estaba en celo.
"Alto ahí" les dijo a los alfas. Imponiendo su presencia lo mejor que podía.
"Puedes usarlo cuando acabemos" dijo despreocupadamente uno de los alfas.
"Déjenlo en paz" le advirtió a los alfas, haciendo que estos voltearan a verle.
"¿Es tuyo?" pregunto el otro alfa, Steve negó con la cabeza "¿Cuál es tu maldito problema entonces?"
"Si, ¿Cuál es tu problema?" agrego el otro alfa.
"No dejare que abusen de este omega"
"¿Y quien te crees tu para prohibirnos algo así?" dijo uno de los alfas, lanzando al omega al suelo, quien solo pudo ponerse en posición fetal para contener el dolor de su vientre.
"Porque no lo averiguan ustedes mismos" dijo Steve encerrando un puño en su mano contraria y tronando los nudillos sus huesos, pareciendo lo más intimidante posible, pensó que tal vez así los alfas recapacitarían y salieran de allí "Lárguense. No se los volveré a pedir"
Lo alfas se miraron entre sí y asintieron entre ellos "Estas muerto, idiota" dijo uno de ellos lanzándose contra Steve.
Con un rápido movimiento esquivo el ataque del alfa, quien cayo al suelo emitiendo un quejido de dolor al caer de cara al suelo. El otro alfa no perdió el tiempo, se acerco al rubio para propinarle un golpe, pero este le vio a tiempo y pudo esquivar el golpe, aprovecho la inercia del cuerpo del otro alfa para propinarle un gancho directo en la quijada. Sintió los huesos del alfa romperse debido al golpe. El alfa que le había atacado primero se levanto del suelo, observo a su compañero tirado, sangrando de la boca e inconsciente. Steve pensó que se daría por vencido, pero fue todo lo contrario. El alfa saco una navaja muy afilada de su pantalón, y sin advertencia alguna se lanzó de nuevo hacia él. Estuvo a un centímetro de haber sido herido de gravedad, la mala puntería del otro alfa fue lo único que le salvo. Con un ágil movimiento logro tomar su brazo que sostenía la navaja y dio un fuerte rodillazo en su estomago antes de que el alfa pudiera verlo venir. El alfa, al sentir como su estomago era golpeado con tal fuerza, soltó el cuchillo y callo al suelo. Steve no se arriesgó, y le propino un fuerte golpe al alfa que trataba de levantarse del suelo mientras recobraba el aliento.
Observo a ambos alfas inconscientes en el suelo, el omega le observaba tratando de levantarse, pero no podía debido al calor. Steve se pregunto por que el olor de este omega no producía efecto alguno en él.
"¿Estas bien?" le pregunto al hombre en el suelo.
"¡Larry! Dios que bueno que te encontré" grito una mujer entrando al callejón con ellos "Aléjate de él" le advirtió cuando se dio cuenta de los alfas en el suelo.
"Gena, él me salvo" se apresuro a decir el omega
"Oh, dios, Larry" dijo Gina ayudando al omega a ponerse de pie "Muchas gracias" dijo sincera a Steve.
"Descuida. Cualquiera hubiera hecho lo mismo" le respondió a la mujer.
"No. Nadie hubiera hecho lo que hiciste. Gracias" respondió el omega Larry.
"Mi nombre es Steve. Los acompañaré hasta su apartamento" dijo el alfa.
"Pediremos un taxi, no tienes que molestarte" se apresuró Gina
"No será una molestia" dijo Steve, cargando al omega hasta la calle y pidiendo un taxi con un ademan. Dejando atrás a los alfas inconscientes.
La mujer no le dijo nada. Se limito a observar como ayudaba cargando a su amigo en brazos dentro del taxi hasta acomodarlo en el asiento. Parecía que aun dudaba de Steve, pero no tardo en darse cuenta de que Steve era un alfa unido.
"Eres una alfa decente. Tu omega debe ser afortunado" dijo Gina a medio camino.
"Gracias. Aunque solo estamos comprometidos" respondió sonriendo Steve
"Eso no importa, él tiene suerte de estar unido a ti"
"De hecho aun no le he hecho la marca"
Los ojos de Gina se abrieron como platos ante las palabras del rubio "Deberías hacérsela cuanto antes. En especial si están por casarse"
"¿Por qué?" pregunto muy confundido Steve.
"Porque tu olor no lo protegerá si entra en celo. Es el mismo caso de Larry" dijo señalando con la cabeza al omega sentado entre ellos.
"De echo… mi prometido está en celo justo ahora, solo salí por algo para comer mientras duerme" comento apenado Steve.
"¿No es su primer celo o sí?" preguntó el omega, quien aún parecía tener dolor. El rubio asintió con la cabeza "Debes regresar con él, Steve. Ahora"
"Larry tiene razón, Steve" agrego Gina
"Pero…" comenzó Steve
"Su celo se volverá mas intenso, si no estás ahí para cuando despierta él podría desesperarse, no debe salir a la calle en ninguna circunstancia. No hasta que le hagas la marca" dijo muy seriamente la mujer.
"Está bien" dijo Steve, quien pidió al taxi detenerse enseguida. Cuando bajo del taxi observo como la ventana era abierta.
"Steve… gracias" dijo Larry antes de que el taxi comenzara a avanzar. Dejándole en la acera. Steve jamás se había sentido tan orgulloso de si mismo. Salvar a ese omega había despertado un sentimiento de justicia que no sabía que tenía.
Estaba a tres cuadras de la mansión Stark, pero sentía que eran 30, corrió a toda velocidad hasta llegar a las puertas de la mansión y entró, cerrando la puerta con seguro tras de sí, solo por si acaso. En el recibidor observo a Howard y Jarvis. Le pareció extraño que estuvieran sentados en el mismo sofá, como si estuvieran intercambiando un chisme, no era normal debido a que Jarvis era demasiado respetuoso y Howard parecía ser demasiado estricto como para sentarse lado a lado con el mayordomo.
"Tony esta arriba" dijo el alfa Stark señalando las escaleras, instándolo a subir allí de nuevo
Como si de una orden se tratase, Steve se apuro a subir por las escaleras a toda velocidad, esperando encontrar a Tony aun dormido.
"Steve" escucho como el alfa Stark le grito cuando estaba a un par de escalones de llegar a la planta superior.
"¿Sí?" pregunto el rubio dando media vuelta. Howard parecía nervioso.
"Yo… nada. Olvídalo" dijo antes de regresar al sofá junto a Jarvis.
Eso le pareció muy extraño. En especial porque Howard siempre parecía muy seguro de lo que diría. Era la primera vez que le veía arrepentirse antes de hablar. Quiso pensar que se encontraba sensible al casi encontrar a su hijo siendo anudado por un alfa, pero… alguien como Howard no se inmutaría con algo así.
Entro a la habitación de Tony, esperando verle en la cama, dormido como cuando lo dejo. Pero la cama estaba vacía. Las sabanas sobre esta parecían recién cambiadas. Sintió vergüenza al saber que Jarvis tendría que meter a la lavandería sus sabanas sucias. Pero sentía una angustia al no ver a Tony en la cama. Se dirigió al baño de la habitación, su corazón volvió a latir con normalidad cuando observo a Tony en la bañera. Casi todo su cuerpo desnudo bajo el agua a excepción de la cabeza.
"Tony…" dijo aliviado el rubio.
"Lo siento, Steve" dijo el castaño al ver que Steve se había preocupado al no verle en la cama
"¿Por qué te disculpas?"
"Por no dejar que me mordieras" dijo el castaño saliendo de la bañera. Una erección espontanea se formó en los pantalones de Steve al ver a Tony desnudo, con el agua corriendo por su piel.
"Te dije que era tu decisión, no tienes porque pedirme disculpas" dijo presentándole más atención al cuerpo de Tony que a sus palabras
"Quiero que me muerdas esta vez" dijo tomando una bata, haciendo que Steve volviera a prestarle atención
"¿Estás seguro?"
"Completamente" dijo tomando al rubio de las solapas de la camisa "Ahora ven aquí" dijo atrayendo los labios del alfa en un beso hambriento.
Steve le correspondió el beso, sintió como Tony le tomaba de los hombros y de proto, el castaño había saltado, aferrando las piernas a las caderas del alfa, haciendo que este casi cayera hacia enfrente debido al repentino peso de Tony.
El castaño le rodeaba con sus extremidades de nuevo, pero esta vez sostenía todo el peso del omega. "Steve, hazme tuyo" le dijo entre besos.
Steve le tomo de las nalgas, haciéndole gemir de nuevo, tomo el cuerpo del castaño y le guía hasta la cama de nuevo. Tony no perdió el tiempo y se quito la bata, volviendo a estar desnudo. El castaño no se molestó en desnudar al alfa, solo retiro el cinturón de los jeans de Steve, y los abrió, bajándolos junto con sus bóxers, exponiendo una vez más ese enorme miembro.
Para sorpresa de Steve, Tony se colocó en cuatro patas al borde de la cama, exponiendo ante él su trasero. Sin la necesidad de que Tony emanara algún olor, Steve sintió como ese instinto animal se apoderaba de él una vez más. Alineo su duro miembro a la entrada del omega y en una sola estocada entro en él, provocando un fuerte gemido por parte del castaño.
Al sentir a Steve tan dentro de nuevo, Tony comenzó a gemir su nombre. El calor que sentía desaparecía a medida que Steve comenzaba a embestirle de forma errática. Sintió el cuerpo de Steve pegado a su espalda mientras le embestía. Su próstata estaba siendo golpeada una y otra vez, mandando oleadas de placer por todo su cuerpo.
Steve sentía como el cuerpo de Tony comenzaba a tensarse alrededor de él. El sudor en su piel brillaba, y emanaba ese olor que tanto le volvía loco. Tomo a Tony de los hombros y los uso para controlar la fuerza de sus embestidas. Cuando el orgasmo de Tony se hizo presente, el estrecho canal del castaño apretó tortuosamente su miembro.
El omega expuso su cuello ante su alfa. El rubio pareció dudarlo por un momento, pero cuando sintió como su cuerpo se estaba preparando para un nuevo orgasmo, Tony hablo entre gemidos "Esta bien, Steve. Soy tuyo"
Su nudo se formo cuando inundo a Tony con su semilla, al mismo tiempo que mordía con fuerza el cuello expuesto del omega bajo él. Escucho como Tony ahogo un grito de dolor antes de caer inconsciente, seguido del alfa, quien se desplomo sobre él, con su miembro aun anudándole y los dientes de este, marcados sobre la piel del cuello del omega.
Tony y Steve pasaron la semana entera en la cama. El celo de Tony duro siete largos días. Era lunes a medio día cuando los calores de Tony aparecían con menos frecuencia. A pesar de sentirse exhausto a cada que los calores de Tony terminaban, su condición de alfa le permitía recuperarse para cuando el siguiente se manifestaba. El celo se fue, y para Tony fue mas complicado que para él. Ya que su trasero le dolía como el infierno, hasta para un omega era demasiado. El castaño no podía sentarse bien desde el primer día de celo, y aun así a cada calor se las arreglaba para engullir el miembro de Steve con su adolorida entrada.
Steve estaba por dejar la mansión Stark, cuando Howard le detuvo. "Steve, ahora que Tony se ha convertido en un omega de verdad… bueno hay algo que necesito que hagas por mi" dijo descaradamente el alfa. Como si obligarle a casarse con Tony no fuera suficiente.
"De acuerdo, pero que sea rápido. Necesito regresar a casa" le respondió, aunque solo accedió porque estaba tan cansado, que rehusarse a obedecer las órdenes de Howard parecía algo sumamente agotador.
"Hable con Sarah mientras estabas con Tony, no tienes que preocuparte por ella" dijo Howard en su tono burlón que tanto odiaba. En cualquier otra ocasión Steve hubiera reprochado, pero estaba muy cansado. Tony le había dejado sumamente agotado.
"Estoy muerto, Howard. Sea o que sea solo acabemos con esto"
El alfa le sonrió, como si esta faceta aún más obediente de Steve le gustara más de lo que quería mostrar "Acompáñame
Acompaño al alfa Stark a la cochera de la mansión. Subió a un auto junto a Howard, cuando este le indico que lo hiciera. El mas viejo condujo por Park Avenue, dirigiéndose al lugar que esperaba no pisar en mucho tiempo.
"¿Que estamos haciendo en Stark Industries?" pregunto Steve al ver al alfa Stark entrando al estacionamiento subterráneo del edificio.
"No es lo que crees, Steve. Cuando Tony y tú se hayan casado, y él este en cinta, comenzaras a aprender cómo funciona Stark Industries. Hasta entonces tu solo debes preocuparte por darme nietos. Lo cual, por cierto, veo que no se te dificultará" dijo burlón. Steve no comento nada, estaba exhausto, seguirle el juego a Howard le producía más sueño que ira. Bajo del auto detrás del alfa Stark, siguiéndole sin ganas, entro después de él a un ascensor privado, exclusivo para el dueño de Stark Industries. "Lo que te voy a pedir que hagas… bueno, no es algo fácil de asimilar, pero…" comenzó el alfa cuando el ascensor comenzó a descender.
"Pero ¿qué?" dijo Steve al ver que el alfa no pensaba terminar su oración
"Debes hacerlo" dijo como orden. Un par de segundos después, las puertas de ascensor fueron abiertas, revelando un laboratorio lleno de artefactos tecnológicos. La boca de Steve se abrió ante el asombro. "Este es el laboratorio de pruebas" indico el mayor. "Es aquí donde hacemos las pruebas de todas y cada una de las armas creadas por mí". Steve sintió un escalofrió recorrerle la espina dorsal. Su paranoia se disparo por los cielos. Pensó que, si Tony estaba embarazado en ese momento, tal vez él ya no era útil. Pero sus pensamientos parecieron ser descifrados por el mayor, ya que comenzó a reír "No voy a matarte, Steve. Te considero de la familia"
"¿Qué demonios hacemos aquí, Howard?" dijo Steve molesto. El cansancio que sentía en ese momento se había ido, pero había sido reemplazado por una voz que gritaba en su cabeza que saliera de allí.
Howard le dedico una de sus sonrisas burlonas y camino hasta una mesita de metal, donde descansaba un curioso aparato, parecía un cañón metálico en miniatura, pero no tenia boca, sino una antena circular, con cientos de orificios diminutos, parecidos al patrón hexagonal de un panal de abejas.
"¿Qué es eso?" pregunto al ver como el alfa Stark tomaba el aparato entre sus manos. El mayor le miro con el arma entre sus manos, volvió a colocar el arma sobre la mesita y camino hasta lo que parecía ser el lugar donde disparaban las armas para probar su efectividad. Steve no se percató de que había un hombre atado a la pared de tiro, las extremidades del hombre estaban encadenadas, impidiendo liberarse, su boca tenia una mordaza que le impedía emitir algún sonido. "Pero que mierda…"
"Es mi más grande tesoro" le interrumpió el alfa Stark, quien tomo de nuevo el arma en sus manos "El cañón de Vibranium DX4. Si te soy sincero, nunca me he sentido mas orgulloso de una creación mía" dijo orgulloso, ignorando olímpicamente la mirada llena de confusión y miedo del rubio
"Howard… ¿Qué es lo que estoy haciendo aquí?" pregunto Steve al ver como las cosas parecían aclararse para él.
"La usaras en él" ordeno más serio que nunca.
"¿Que?" ya sabía con antelación que Howard le ordenaría tal cosa, pero oírlo de sus labios le produjo un gran escalofrió por todo el cuerpo.
"Solo he podido encontrar 50 gramos de vibranium en todo el mundo, y para disparar el gatillo de esta belleza se necesitan al menos 20…"
"Howard… no voy a… ni siquiera puedo decirlo en voz alta" dijo frustrado el rubio
"Tienes que hacerlo, Steve. Solo así ganaras mi confianza absoluta"
"Howard… acepte tus términos con Tony, pero no pienso matar a un inocente solo para…"
"¿Inocente?" el rostro del alfa Stark se adornó con una expresión de ira "¡Este hombre no es ningún inocente, Steve!" grito por primera vez desde que le conoció "Su nombre es Aldrich Killian. Y él… bueno no te aburriré con la larga lista de crímenes que cometió. Solo te diré que el mundo será un mejor lugar sin alfas como él"
"¿Qué hizo?"
"Firmo su sentencia de muerte. Solo eso te diré" dijo extendiéndole el arma.
"No lo hare, Howard" dijo dando un paso hacia atrás.
"Entonces no te casaras con Tony" amenazó
"Ya lo marqué. Y es posible que lo haya embarazado en estos últimos días"
"Oh, ya veo" dijo extrañamente calmado el mayor.
Sin previo aviso, y en lo que pareció un microsegundo, Howard apunto y disparo al Killian. Steve estaba esperando un ruido ensordecedor, un sonido parecido al de un disparo, pero solo escucho un suave sonido, parecido a un arma alienígena de una película de ciencia ficción. No vio las municiones salir del cañón de vibranium, pero si distinguió como Aldrich Killian de repente, parecía haberse convertido en cenizas del estomago para abajo, su mitad superior no fue tocada por el disparo del cañón, así que, para su mala suerte, seguía vivo.
Los gritos de dolor fueron callados por la mordaza colocada en la boca de Killian. Su cuerpo se desangro lentamente, como si la sangre y órganos tocados por el disparo del cañón de vibranium los hubiera coagulado en tiempo récord, como si sangrara gelatina del cuerpo, haciendo que se desangrara de forma extraña y grotesca. Tardando varios minutos llenos de dolor, en morir.
"Mierda. Creí que estaba perfeccionado. Supongo que aun tiene un par de detalles que necesito arreglar" dijo el alfa Stark como si nada.
Steve estaba petrificado ante lo que había presenciado, como si no le diera crédito a lo que sus ojos habían visto "¿Qué mierda?" fue lo único que pudo decir. "¿Por qué hiciste eso?"
"Steve, él no merecía vivir. Personas como Aldrich Killian deben morir"
"¿Por qué?"
"Porque un alfa protege a sus omegas, Steve. Tienes que entender eso. Si no proteges a tus omegas nadie lo hará" dijo antes de meter el arma en una caja fuerte en la pared.
Steve nunca se imagino que no haber matado a Aldrich Killian con sus propias manos seria uno de sus mayores arrepentimientos.
+22K palabras. Me emocione un poco. Espero me den su opinion con respecto a las escenas candentes Steve/Tony ya que fueron la causa del retraso de este capitulo.
