Un padre ejemplar
Estaba furioso. Estaba muy furioso. Cómo se atrevía esa maldita mujer a descomponer su cámara de gravedad por "no pasar tiempo con Trunks", repitió en su mente burlándola. Y como si eso fuera poco irritante, lo amenazó también con no darle de comer y echarlo de SU casa.
El día anterior habían tenido una de sus peleas. Recordó cómo comenzó el pleito, era de noche y estaban por dormir.
...
A penas el príncipe tocó la cama y se escuchó un lloriqueo, dio un bufido, fastidiado y miró a su mujer.
-¡Ay no!- Se quejó ella.
-Ese maldito niño me tiene cansado, juro que lo mataré si vuelve a llorar- Dijo en tono amenazador.
-Es tu hijo- contestó ya molesta.
-Gracias por recordármelo- Contestó irónico.
-Es un bebé, idiota.
- ¡Y ni tú aguantas el llanto de ese endemoniado hijo tuyo! Es irritante, adivina a quien me recuerda- De nuevo siendo irónico- Si eres una genio, no entiendo como no se te ocurrió ponerle un interruptor de apagado.
-¿Hijo mío? Maldición, tiene tu sangre también… ¿Qué es lo que no entiendes, Vegeta?- Dijo gritando histéricamente, mientras observaba a un confundido príncipe que la miraba con una ceja levantada- ¡No pongas esa cara de idiota! ¡DEMONIOS! Te estoy hablando de que eres su padre también, podrías pasar más tiempo con él… no lo sé, cambiarle los pañales, jugar o… ¡entrenarlo al menos! ¡Ser un padre con todas las letras, no solo serlo porque te acostaste con su madre y contribuiste a su creación, mono estúpido y pulgoso! Criarlo, educarlo, enseñarle cosas. Está en una etapa en dónde aprende a hablar, ¡podrías ser parte de su formación! Tus inservibles modales de príncipe encantador- dijo irónica- ¡Y si soy una genio con todas las letras!- terminó fuera de sí.
Un minuto de silencio, con una mirada confundida y descolocada de Vegeta y una reflejando fuego de ella.
-¡No te quedes callado mirándome como si fuese un bicho raro!- Dijo apretando su mandíbula-¡te odio maldito imbécil insensible! ¿Cómo puedes despreciar a tu propio hijo…- dijo comenzando a llorar, descolocando aún mas a Vegeta- ¿Cómo?... ¿Cómo desprecias a los que más te aman?
El príncipe frunció los labios y entrecerró sus ojos, analizando la situación. Él no había dicho nada fuera de lo común, solo fue un comentario… normal, por parte suya. Primero actuó normal, luego se molestó, luego se puso furiosa, lloro… solo faltaba que riera, entonces…
-¡Pero de qué me sorprendo!- añadió secándose las lagrimas, ahora riendo confusa.
¡Listo! ¡Lo tenía!
-¿Qué rayos te sucede ahora?- dijo y una sonrisa de suficiencia adornó su rostro- ¿Estas en tus días, Bulma?- Rió.
Bulma lo miró directo a los ojos, con la cara desencajada por lo que acababa de escuchar. De a poco su rostro se fue transformando a uno cada vez más sínico, parecía una psicópata.
-¿Qué?-pregunto simulando tranquilidad y dulzura.
- Estas menstrúan…
Y no pudo terminar su frase porque un florero pasó volando por al lado de su cabeza, seguido por una lámpara, un jarrón y un zapato peligroso que se clavó en la pared, justo detrás de él.
-Maldición mujer, ¿estás loca?- dijo levantándose de la cama.
-¡No! No estoy loca, ¡estoy menstruando!- respiró agitadamente mientras se acercaba hacia Vegeta- Te arrepentirás- le susurró.
- Sigue llorando…- contestó para que se largara de una vez y lo dejara dormir en paz.
-¡Trunks!- dijo recordando y saliendo del lugar.
...
Y así fue como sucedió, luego se levantó a la mañana siguiente para ir a entrenar y se encontró con la sorpresa de que su cámara de gravedad no funcionaba. Echó un vistazo y solo encontró cables cortados con una nota que decía algo así como "Maldito sayiajin, esto es solo una advertencia de lo que puede pasar. Me fui y Trunks quedó con mamá, espero que no hayas olvidado la charla de ayer… a menos que quieras morir de hambre"
Y ahí estaba ahora. Sentado viendo la televisión luego de un entrenamiento leve al aire libre. Miró la hora y se percató de que faltaba poco para que estuviera lista la comida, así que apagó el televisor y se dirigió a la cocina.
Cuando llegó vio que allí se encontraban sus suegros y el pequeño angelito. Indiferente tomó asiento y esperó.
-Apuesto Vegeta, te serviré la cena- dijo colocando kilos de comida a su alrededor- Y no olvides comerte todo, así estarás fuerte y más guapo aún- sonrió.
El príncipe le dedico una mirada fría "¿más guapo? Pero si ya he alcanzado la perfección" pensó mientras aspiraba todo lo que había en la mesa.
-Por cierto, tenemos una importante reunión ahora muchacho- dijo el Dr. Brief llamando su atención.
-Joven Vegeta, tu cuidaras de Trunks, ¡pero o te preocupes! Deje todo lo que necesitas allí- Señalando dónde- Solo serán unas horas, Bulmita llegará por la noche- Informó caminando hacia la puerta apresuradamente- ¡Adiós!- Y desaparecieron como insectos.
Vegeta quedo mirando por donde se habían ido, aún sin reaccionar.
-Papá aba- lo sacó del transe.
Vegeta miró hacia su costado y vio a su hijo, con sus manos llenas de… quién sabe qué al igual que su cara y toda la mesa hasta donde alcanzaba llena de puré. Estaba mirándolo, como si estuviese esperando algo de él.
-¿Qué?- dijo molesto.
-Aba- repitió- ¡aba!
¿Aba? ¿Qué diablos quería decir con eso? pensó Vegeta sin entender. Pero el pequeño se percato de eso, así que tomó su vasito con dibujos de dinosaurios y lo golpeó repetidas veces en la mesa.
-¿Agua?- preguntó a lo que recibió un cabeceo del niño, dando a entender que eso era- Pues sírvete, ¿Quién crees que soy? ¿Tu sirviente?
- Aba, ¡aba!- comenzó a hacer berrinche, exigiendo agua.
-¡ya, ya! Pero cierra la boca- dijo tomando asqueado el vaso lleno de comida masticada para servirle agua.
Una vez que el hermoso bebé tuvo su agua, tomó la mitad y vertió lo que quedaba sobre su plato, haciendo una sopa de carne con puré. Ante tal espectáculo, el pulcro príncipe solo atinó a tapar su boca con una mano, incapaz de pronunciar palabra por las nauseas.
Trunks comió normalmente, ajeno a la reacción de su padre. Metió su manito en el plato tomando algo de allí para dirigírselo a la boca, pero en medio camino se sintió observado. Su mirada se encontró con la de Vegeta que no le quitaba la vista de encima. El bebé dedujo que lo miraba porque tenía algo y extendiendo su brazo hacia él, ofreciéndole un poco de su comida.
De manera lenta, Vegeta movió su cabeza de un lado hacia otro negando, mientras mantenía una expresión sufrida en su rostro. El pequeño siguió comiendo ante la atenta mirada de su padre, ofreciéndole de vez en cuando por si se había arrepentido de rechazar su comida, hasta que acabó todo.
-¡N má!- Dijo Trunks en un intento de "No hay más".
Muy asqueado el príncipe se levantó de la mesa y guardó toda la comida que había sobrado, no había comido todo ya que se le fue el apetito. Llamó a unos robots para que recogieran los platos sucios y salió de la cocina.
Hizo cinco pasos y lo detuvo un lloriqueo. Iba a seguir caminando, pero algo le impedía alejarse dejándolo allí. Rodó los ojos y volvió, tomó al niño de la remera teniendo cuidando de no tocar nada pegajoso y lo llevó directo al baño.
Abrió el grifo y metió al niño con ropa y todo, dejándolo en la bañera hasta que sus deditos se arrugaron.
-Tu madre es una perra, actúa como una idiota inmadura- dijo enojado mientras sacaba al bebé del agua y le quitaba la ropa para que no ensuciara nada, es un maniático del orden.
Le colocó una toalla envolviendo su cuerpo, hasta que se dio cuenta que estaba actuando como un débil humano, entonces lo dejó en el suelo. Se cruzó de brazos y sin decir nada salió hasta su habitación.
Entre pasitos y gateo Trunks llegó donde su padre, quien le dejó a su lado su ropita. Miró las prendas y tomó una, luego miró a su padre y le extendió aquella que había tomado.
-Ni lo creas, mocoso. No actuaré como un patético humano, póntela tu mismo o anda desnudo- dijo mientras se recostaba en su cama y encendía la TV.
-¡No, yo bebé! – contestó. Pero al no recibir respuesta se quedó callado.
Se acercó a la cama con un pantalón en su mano y se lo tiró a Vegeta, quién lo observo con el seño fruncido.
-Palóm- dijo el adorable diablillo.
-Dime una razón para vestirte- le dijo tranquilo. Pero ante el silencio y la mirada "tímida" de su hijo mientras se baboseaba la manito, habló triunfante- Como supuse-sonrió- La irresponsable de tu madre te abandonó, niño, es una…
-¡Peia!- Gritó Trunks.
Lo sorprendió, en realidad no era esa palabra la que quería decir, pero perra no quedaba nada mal. Recordó lo que había dicho Bulma "Está en una etapa en dónde aprende a hablar, ¡podrías ser parte de su formación!"
-Exacto… buen mocoso- Dijo sonriendo.
Ella le había dicho que enseñarle, y eso es exactamente lo que haría. ¡Qué buen padre! Pensó.
-Trunks, haremos un trato…- dijo subiendo a su hijo a la cama, mientras le explicaba el plan.
Bajó de la nave agotada, la encapsuló y se dirigió a la casa. Cuando entró todo estaba en silencio, fue directo a la sala, preguntándose qué había sido de su pequeño el día de hoy. Cruzó la puerta preocupada por tanto silencio y grande fue su sorpresa al encontrar a su marido acostado en un sillón, y a su hijo en otro. Ambos desconectados a la realidad, viendo una película de acción.
-Ya llegué- dijo caminando y parándose a un lado de ellos- ¡Ya llegué!- volvió a decir más fuerte ya que no había recibido respuesta.
-Shh- silenció Trunks.
-Vegeta, com…
-Silencio, mujer- contestó sin dejarla terminar de hablar.
Ya estaba exasperándose, ni siquiera voltearon a mirarla, solo la ignoraron como si fuese invisible. Sin rendirse, insistió una vez más.
-Mi pequeño, ¿extrañaste a mamá?- dijo mientras se acercaba a abrazarlo.
- ¡Mamá no!- dijo en tono de reproche por no dejarlo ver la película en paz.
Respiró profundo una vez, dos veces… contó hasta diez, cerrando los ojos y cuando los abrió dibujo una sonrisa en su rostro y comentó.
-Les prepararé algo- en tono feliz.
Unos minutos después la mesita delante de los príncipes estaba repleta de comida, pero ellos ni se inmutaron.
-Vegeta… te arreglaré la cámara de gravedad mañana-Dijo recibiendo una mirada como respuesta- Entiendo que estés enojado, tal vez se me pasó un poco la mano…no eres un mono pulgoso, yo solo me dejé llevar por la furia y..
-¡Maia!- interrumpió su bebé.
-¡Trunks! No me llames así, yo no soy mala- Dijo preocupada sentándose a su lado- ¿Por qué dices eso?- preguntó mientras acariciaba su cabecita.
-No- pronunció con el rostro serio al mismo tiempo que quitaba la mano de su madre y se bajaba del sillón, sentándose en el suelo al lado del sofá donde se encontraba su padre.
-¿Qué?- Dijo mirándolos.
-Nete, ¡nete maia! Papá no- gritó el niño en un intento de "vete".
-Lo siento, perdón. A los dos. ¿De acuerdo? – dijo entendiendo la situación.
Los observó, eran tan iguales, idénticos. Padre e hijo, sentados con los brazos cruzados, mirándola fijamente con el ceño fruncido.
-Oigan...
-Vete-comunicó el príncipe. Repitiendo las palabras de su pequeño.
"¡Es el colmo!" pensó Bulma, mientras la rabia la invadía. Sin decir palabra, se levantó y caminó escaleras arriba.
-Bulma- llamó Vegeta y ella se detuvo- tal vez te perdone mañana, pero hoy dormirás en el sofá, mujer- comentó en tono burlesco mientras oía los pasos alejarse.
Una vez solos, los conspiradores se miraron y Trunks le sonrió. Se trepó al sofá de su padre, sentándose a su lado, y con su pícara sonrisa cerró los puños poniéndose en posición de pelea.
-Sé que te prometí luchar y lo haré. Ahora come- ordenó Vegeta- Para estar fuerte y guapo - dijo para él mismo recordando las palabras de su despistada suegra.
-Papá-lo llamó.
-¿Qué diablos quieres?
- tatat tatetatiata- pronunció en idioma bebé.
- ¿Qué?- Preguntó con cara de no entender nada.
- ¡Aba isón!- dijo enojado golpeando un almohadón enfurecido, recibiendo una carcajada como respuesta del príncipe, quien orgulloso de su hijo le sirvió un vaso de agua.
"¡Agua maldición!"
-Endemoniado mocoso, fue un placer hacer un trato conmigo ¿verdad?- fue su última palabra antes de que comenzaran a engullir.
Antes que nada ¡gracias por los reviews! No saben cuanto me hicieron reír cuando los leí(?) Les juro, me causó tanta gracia imaginarlas a todas babeando por la foto del nuevo sex symbol del planeta Tierra... jajaja pero no las culpo e.e
Ando con poco tiempo, asi que... espero que les haya gustado el cap. y, por supuesto, muchisimas gracias gracias por leer. Ahora si me despido, ¡un beso grande y hasta la próxima!
