Capítulo 8: ¡Umi-chan vístete, por favor!
Umi.
Camine de regreso al parque después de dejar a Kotori en la casa de Honoka. Creo que lo que hice tal vez le molesto un poco, o acaso se decepciono. No estoy segura. Esa era una muestra de mi amor por ella, aunque en el fondo quería demostrarlo de una forma más directa, en estos momentos es lo único que puedo darle.
Cuando llegue al parque, no me había dado cuenta, pero, el cielo que antes estaba teñido de anaranjado, ahora estaba de un gris oscuro. No le di importancia y seguí caminando en dirección a los columpios en los que estuvimos hace unos minutos, no sé porque, pero tenía un deseo de volver a verlos.
Al llegar, me quede inmóvil, analizando cada rincón del lugar. Más lo veía y peor me sentía. Era como un sentimiento de felicidad chocara con uno de tristeza, sin explicación aparente. Por instantes, me sentía melancólica cuando fijaba mi vista en el asiento del columpio en el que me senté. Siento que he olvidado algo, algo importante. Algo que no debería olvidar y que a causa de eso, me siento de esta manera. Siento que, si tan solo pudiera recordarlo, sería mucho más feliz.
En lo que me perdía en mis sentimientos, un sonido me saco de las nubes. Mi celular estaba sonando y quien me llamaba no era nada más y nada menos que Nozomi-nee.
Sacudí mi cabeza de lado a lado, pensando que de esa forma se esfumarían los sentimientos y pensamientos que me hostigaban. Gire en dirección contraria y camine hasta la banca más cercana. La bolsa de plástico que llevaba en mi mano derecha se balanceaba de lado a lado. Levante la otra mano donde llevaba mi celular y conteste.
—¿Nozomi-nee? —pregunte mientras me sentaba en la banca y colocaba mi maleta al costado.
—¡Umi-chan! ¿Cómo estás? ¿Hubo algún avance?
—Así que para eso llamas…
—Parece que no hubo ninguno…
—No… De hecho, me parece que la hice enojar… —contesté mientras de la bolsa sacaba uno de los famosos manjuus de la tienda Homura. Ya que fuimos a la casa de Honoka, aproveche la oportunidad para comprar algo.
—¿Ahora qué hiciste? —pregunto burlándose.
—No-no hice nada indecente…
—Ehhhh…
Trate de distraer mi atención fuera del celular. ni siquiera la tengo delante de mí y fácilmente está haciendo que me sonroje. Agarré un manjuu y le di un mordisco, mi paladar no estaba listo para la delicia que estaba a punto de experimentar.
—… ¡Bien!
—¿Bien?
—Sabe bien…
Le di otro mordisco, no me di cuenta que mi cara se relajaba de felicidad.
—¡¿Umi-chan a que te refieres con que sabe bien?!
—¿Ah? El manjuu sabe bien, estuve en la casa de Honoka y aproveché para comprar unos cuantos.
—Ah, era eso…
—Mou, ¿En que estabas pensan-
No logre terminar esas palabras.
—¿Umi-chan?
En ese instante cayo una pequeña gota de agua encima de mi nariz. Miré al cielo y dije:
—Parecer que va a llover…
—Ahora que lo dices el clima se ha puesto feo…
—No llevo un paraguas…
—¡¿Qué?! —sonó preocupada—. En ese caso déjame ir por ti y te llevare un paraguas. ¿Dime en donde es-
—De hecho, creo que… —la interrumpí— estar un rato a solas no me vendría mal. Hablamos más tarde.
—Espera Umi-
Colgué.
Me quede ahí tratando de olvidar estos sentimientos que me acosaban mientras comía unos manjuus y miraba el oscuro cielo gris. Con forme pasaba el tiempo, más y más gotas iban cayendo. Si no me apresuraba, los manjuus se iban a arruinar.
Pasaron dos minutos y cuando estaba a punto de terminar el último manjuu, finalmente, estornude.
—Creo que atrapare un refriado —susurre sonándome la nariz.
Me levanté del asiento y volví a casa
...
Kotori.
—¿Así que… simplemente la dejaste irse?
—Si…
Honoka-chan levantándose de su cama, se acercó a mí que en esos momentos estaba junto a la mesita central de su habitación, me agarro de hombros y me dijo:
—Eres una tonta —dijo con la mayor calma del mundo.
—Es que… me siento un poco extraña, diferente. Además, ella tiene que estudiar, después de todo como vino a mitad de bimestre tiene que prepararse más para los exámenes finales de mañana.
—Entonces le hubieras dicho que se quede para estudiar con nosotras… —dijo recostándose sobre el piso.
—No creo que ella hubiera aceptado… ahora debe estar practicando kyuudo, kendo o artes marciales en su casa… No hay que preocuparnos, Umi-chan es muy inteligente. Ella podrá ingeniárselas sola.
—Si lo pones así… Tienes razón…
—Un momento… —agrego— No me digas que ya no te gusta.
Me tomo por sorpresa y me exalte.
—¡Por supuesto que no! —golpee mis manos contra la mesa, Honoka-chan se asustó. —Es solo que… no sé, me deprimí. Las cosas van tan bien y… volvemos a eso de tomarnos las cosas con calma…
—Pero Kotori-chan, ¿No eres tú la que le pidió algo de tiempo?
—Bueno sí, pero-
—Sabes Kotori-chan, a mí me parece un muy lindo gesto lo que hiso Umi-chan. No todas las personas están dispuestas a esperar a otra y menos a intentar hacer un progreso.
—Honoka-chan…
—No te pido que te apresures, pero… disfruta esta "calma" que tienes de momento, porque estoy segura que las cosas serán mucho mejor así.
Honoka-chan, mi mejor amiga, nunca pensé que pudiera hablar de esta manera respecto al amor ¿A qué se debe este gran cambio? ¿Estará madurando?
—¡Bien! Ahora que ya hablamos de eso ¡Vamos a ver la tv!
—¡Ehh! ¡Pero, debemos estudiar! ¡Tú eres la que más lo necesita, eres mala en literatura!
—Tranquila~ Solo serán diez minutos~
Creo que aún es muy temprano para que Honoka-chan madure…
Enseguida encendió la tv de su habitación y da la casualidad que estaba viendo un programa sobre idols. En el cual justamente estaban entrevistando a la ciber-amiga de Honoka-chan.
—¡Mira es Tsu-chan!
Kira Tsubasa-san…
—¿Que hace ella ahí? —pregunte.
—¿Qué no te lo dije? Ella es una school idol.
—¿School idol?
—¡Sí! Es como una idol, pero sigue siendo una estudiante.
—¡Oh! No tenía idea que eso existía…
—Tampoco yo, hasta hace unos meses.
—Por cierto, ¿Cómo van las cosas con Kira-san?
—¿Qué no te lo dije? —volvió a decir—. Somos novias.
—¡¿Qué?! ¡¿Cómo?! ¡¿Cuando?! ¡¿Porque?!
Acorrale a mi amiga para que me diera las respuestas que necesitaba saber. Es increíble que ella sea más rápida que yo en ese aspecto…
—Bueno… A decir verdad, nos llevamos muy bien y como que me siento tranquila con ella, es difícil de describir, lo entenderás cuando salgas con Umi-chan.
Me desplome en el suelo. Fue como si hubiera dado una cuchillada por la espalda, no puedo crear que ella tenga pareja primero que yo… es decir, es Honoka-chan…
—Me-mejor sigamos viendo la tv… —dijo Honoka-chan mientras me ayudaba a levantarme.
—A continuación, Mimorin y Ucchi van a hacer un anuncio muy importante —anuncio la reportera de la tv.
Ambas fijamos nuestra vista en la tv, donde se podía ver a Mimorin y Uchhi, una al costado de la otra, en una tribuna junto a la entrevistadora que enseguida le paso el micrófono a Ucchi.
—La verdad es que… ¡las dos estamos en una relación! —exclamo y se lanzó en un abrazo a Mimorin, quien no tardo en buscar su mano y entrelazar sus dedos.
Todos en el lugar no dudaron en mostrar su sorpresa. Los entrevistadores de la tribuna se alborotaron y los camarógrafos no dejaban de tomar fotos.
—Ella no necesito 10 millones de yenes para comprar mi corazón —susurro aferrándose al pecho de Mimorin—, simplemente lo tomo.
Enseguida Mimorin con una sonrisa agarro con cuidado el micrófono y dijo.
—Nos casaremos el siguiente mes y todos están invitados a la boda —cuando termino de decir eso, capturo en sus manos el rostro de Ucchi, se miraron a los ojos y sus rostros se acercaron en un tierno y gentil beso ¡Se podía ver la pasión con la que se amaban esas dos!
El entrevistador se volvió loco, pero era porque ver lo enamoradas que estaban esas dos daba vergüenza a los demás. Enseguida le dijo al camarógrafo que terminara la transmisión y ahí se quedó.
—…
—…
—Wow…
—Sí, wow…
—Bueno, ¿Lo ves Kotori-chan? Hasta las idols salen entre ellas, ya no deberías tener dudas en salir con una chica.
—¡Yo ya no tengo dudas!
—¿Ah no?
—¡Que no!
—Mmmm… de acuerdo. Por cierto, Kotori-chan, ¿Cómo es que dos chicas tienen sexo?
Me volví a desplomar en mi sitio ¿Qué es esto el día de las preguntas extrañas? Me sorprenden todas ocurrencias que está teniendo mi amiga el día de hoy.
—Honoka-chan no puedes preguntar eso de la nada… —dije con desanimo—. ¿Podemos volver a estudiar?
—Vamos Kotori-chan, no evadas el tema —su rostro mostro arrogancia—. Sé que tú sabes, porque en el fondo eres un poco pervertida.
M-me atrapo…
—De-de acuerdo, según se, las chicas que se aman mucho, demasiado, hacen esto… —enseguida con mis dos manos imité las formas de dos tijeras y las uní, varias veces. Creo que Honoka-chan no lo entendió. Y como no lo entendió, se lo tuve que explicar de la forma más fácil posible, con dibujitos.
—¡Wow, Kotori-chan eres muy buena dibujando!
Enseguida ella capto todo y su cara adopto un fuerte sonrojo, ¡Maldigo mis habilidades de dibujo! ¡Le acabo de quitar su inocencia!
—Bu-bueno, ¿para que querías saber todo eso?
—No-no es nada, mejor empecemos a estudiar.
Que sospechoso…
—Por cierto, ¿Porque la chica que dibujaste se parece a Umi-chan?
—¡¿Eh?! No es nada, ¡solo es una coincidencia!
…
Al terminar de estudiar con Honoka-chan, fui directo a mi casa. Al parecer estaba lloviendo, pero afortunadamente Honoka-chan me presto un paraguas y así pude irme a mi casa sin ningún problema.
Una vez en casa, tuve la fortuna de no encontrarme con mi papá. El ya no quería verme, o eso parecía y yo tampoco quería. En cambio, mi mamá me recibió en casa con la comida ya servida. Termine de comer y me fui a acostar, tampoco es que hubiera tanto que hacer por el resto del día.
Cuando llego la hora de acostarme, tuve un sueño. Un sueño extraño, pero hermoso. A veces era fragmentos y otras breves escenas. Principalmente había tres fragmentos del sueño que se quedaron grabados en mi memoria.
En el primero, estábamos yo y Umi-chan en los columpios con el mismo escenario del día de hoy, solo que esta vez, teníamos cinco años. El siguiente, solo eran imágenes. Recuerdo una casa, antigua y acogedora; y lo que más sensaciones me causaba, dos flores de anemona, una blanca y una azul como las del día de hoy. El último, era una escena de Umi-chan y yo, otra vez con cinco años, abrazadas llorando debajo de un árbol, hablábamos, pero no llegue a entender mucho, solo entendí:
—¡Kotori-chan yo…
Enseguida desperté. Estaba sudando y lágrimas salían de mis ojos. No entiendo que me está pasando. Es como si algo faltara, ¿Pero qué?
…
Al día siguiente cuando llegue a mi aula y me dirigí a mi carpeta, note algo que me preocupo por completo. Umi-chan no había llegado. Todas se sentaban en sus asientos a medida que pasaban los minutos, pero ella todavía no llegaba. Puede que me esté preocupando de más, pero estoy segura que no es así. A lo largo de mi vida he conocida a personas "modelo", personas con buenos valores como Umi-chan y una de ellas es Eli-chan, la presidenta del consejo estudiantil. Mi madre siempre me recalcaba los valores que ella tenía, como el que nunca llegaba tarde a clases o su perfecta asistencia. Y de ahí parte el asunto, si alguien así se tarda por un momento es porque algo no anda bien.
El tiempo pasó volando y Umi-chan no llegaba. ¿Y si falto porque ya no quiere verme? ¿Habrá notado mi ánimo al no recibir el beso? ¿Creerá que soy una fácil? Dudas de esas magnitudes me carcomían la cabeza, mientras seguía sin una respuesta. Saqué todo eso de lado y decidí buscar a la única persona que sabía que podía darme una respuesta. Mi mamá.
Llegue a la puerta de la oficina de mi mamá, digo la directora y no sé porque, pero estaba nerviosa. ¿Debía preguntarle? Lo admito en algunos momentos puedo llegar a ser muy insegura, pero si es por Umi-chan… debo cambiar. Coloqué mi temblorosa mano en la manija de la puerta y cuando estuve a punto de girarla-
—¡Kotori-chan!
Casi me da un infarto, por suerte solo me desplome.
—Nozomi-san…
—¿Qué haces en el suelo? —me ayudo a levantarme— ¿Y aun sigues llamándome así?
—¿Eh? ¿No puedo?
—Por supuesto que puedes, pero solo dime No-zo-mi~ Después de todo, seremos como familia~
—De-de acuerdo, No-Nozomi-chan…
—No fue tan difícil ¿verdad? —Sonrió— Por cierto, ¿Qué te trae por aquí? ¿Necesitas hablar con tu madre?
—Bueno, quería saber porque Umi-chan ha faltado… Ahora que lo pienso, Nozomi-chan tu deberías saber.
En ese instante ella se vio un poco preocupada.
—La verdad es que yo tampoco se —negó con la cabeza—. Intente llamarla ayer, pero no respondía. Por eso vine a preguntarle a la directora.
—Ya veo…
—Es bueno saber que te preocupas por ella —su expresión cambio a una de felicidad.
—Co-cómo no iba a preocuparme. Si es mi amiga de la infancia y compañera… —también la persona que amo y mi prometida…
—Bueno, entonces no perdamos más tiempo y entremos —me dio unas palmadas en la espalda y enseguida abrió la puerta.
Lo primero que vimos al entrar fue a mi mamá en su escritorio, revisando unos papeles. Al parecer estaba sola, porque no había nadie más en los dos asientos delante de ella.
Ella no se percató de nosotras hasta que oyó el sonido de la puerta al cerrarse. Levanto la vista y nos observó con una sonrisa. Algo me dice que ya esperaba que estuviéramos aquí.
—Chicas, ¿en qué puedo ayudarles? —pregunto dejando los papeles de lado.
Sentí un leve codazo, al parecer Nozomi-chan esperaba que yo fuera la que hablara.
—Ma-mamá, Umi-chan no ha venido a clases… ¿Pasa algo con ella?
—¿Vinieron hasta aquí solo por eso? —pregunto divertida— ¿Qué les hace pensar que paso algo?
Al instante Nozomi-chan dio un paso al frente.
—Vera directora —comenzó caminar de lado a lado—, el otro día llovió mientras Umi-chan estaba afuera y desde entonces no he hablado con ella, y ahora me entero que ha faltado. Quizá soy algo paranoica, pero solo quiero asegurarme que no le haya pasado nada.
—Eh… —apoyo los codos en la meza y junto sus manos— Pero Toujo-san, pudiste llamar a su familia ¿No?
—Me temo que su familia está muy ocupada y no siempre contestan el teléfono. Estoy segura que usted está muy enterada de ello —finalizo con una sonrisa.
—Ni que lo digas —soltó un suspiro—. ¿Y tú Kotori? ¿Por qué crees que pasa algo?
A veces nunca logro descifrar lo que trata de decirme mi madre. Sus ojos no me dicen nada. Ni aprobación, ni desaprobación. Es difícil para mí lidiar con ella. No sé lo que piensa y tampoco sé lo que opina con exactitud respecto al compromiso.
—Yo… yo estoy segura que pasa algo. Tú siempre me recalcas lo que hacen las personas ejemplares. Las personas así llevan una rutina y Umi-chan es ese tipo de persona. Y… sé que a veces, no siempre, pero a veces cuando hacen algo fuera de lo normal, es porque algo está pasando...
Nozomi-chan y mi mamá no quitaban su vista de mí. Ambas tenían expresiones dudosas y luego asintieron en su sitio ¿Me he perdido de algo?
—Bueno, los padres de Umi-san llamaron en la mañana. Ella está faltando porque aparentemente se ha resfriado. No es tan grave. Ahora que ya lo saben ya puede volver a sus aulas —termino con una sonrisa.
—Gracias —contesto Nozomi-chan y salió por la puerta, en cambio, yo todavía tenía que hablar acerca de algo más con mi mamá.
—¿Necesitas algo Kotori? —me pregunto al ver que todavía continuaba ahí.
—Mamá… tú qué opinas acerca del compromiso. Sé que papá está enojado respecto a eso, pero tú…
Se quedó observándome unos segundos.
—Sabes Kotori, no estuvo mal la respuesta que diste, pero podrías guiarte más de tus sentimientos.
—¿Eh?
—Y en lo que respecta al compromiso. Yo solo quiero que seas feliz, mi niña. A la vez tengo miedo, sabemos cómo son los Sonoda, pero también sabemos que Umi-chan es una buena chica. Es tal y como dije aquel día. Eres tú la que decide aceptar o no el compromiso. Lo único que puedo hacer es velar por tu felicidad.
Sentí como un agradable calor lleno mi ser, estaba tan feliz que en mi cara no tardó en aparecer una sonrisa. Enseguida corrí hasta donde estaba mi mamá y le di un abrazo. Ella me dijo que la soltara porque la estaba asfixiando, pero no hice caso y continúe abrazándola. Nos separamos y me dijo que volviera a clase. Solo obedecí.
Abrí la puerta y salí de la oficina, giré mi vista al costado y recostada en la pared estaba Nozomi-chan, al parecer estaba esperándome.
Asentía con su cabeza mientras tenía los ojos cerrados.
—Sí, sí, sí. No está mal. Vas por buen camino.
—¿Eh?
Abrió los ojos y nuestras miradas se encontraron.
—Kotori-chan, ¿te parece si vamos a la casa de Umi-chan después de la escuela?
Me tomo desprevenida y no tarde en mostrar mi sorpresa. Ir otra vez a la casa de Umi-chan… al menos no tendré que ir sola esta vez.
—¡Sí!, por supuesto.
…
Durante el resto de clases no podía dejar de pensar en volver a la casa de Umi-chan. La última vez que fui, no fue muy agradable que digamos. Solo espero que ella este bien, tiene que estudiar y una competencia este sábado (y nuestra cita). ¿Me estaré preocupando de más? ¿Qué debería hacer?
—Kotori-chan.
¿Qué debería hacer?
—¿Kotori-chan?
¿Qué debería hacer?
—¡Kotori-chan! —grito Honoka-chan sacándome de mis pensamientos.
—¿Qué-que pasa Honoka-chan?
—Andas en las nubes, de nuevo.
—No-no es nada. Solo iré a la casa de Umi-chan.
—Ehhhh… —me miro sospechando algo.
—No-no es lo que crees. Iré a verla porque está enferma. Probablemente también quiera saber que viene en el examen.
Se quedó viéndome un rato. Parecía estar analizándome.
—¿Quieres que vaya contigo?
—¿Eh? ¿Po-porque preguntas?
—Mmmm… Te ves preocupada.
—Pero, ¿no tienes que ayudar en la tienda?
—Puedo hacer una excepción el día de hoy—dijo sonriendo—, llamare a Yukiho y le diré que me cubra.
—Es-está bien. Gracias.
—No te preocupes —contesto dándome un abrazo.
…
Llego la hora de la salida y me dirigí a la entrada principal junto a Honoka-chan, ahora que lo recuerdo no se lo mencione.
—Honoka-chan, Nozomi-chan también vendrá a ver a Umi-chan.
Se quedó parada en su sitio y me analizo nuevamente.
—¿Enserio? ¿Nozomi-san también vendrá?
En esa fracción de segundos en la que parecía que Honoka-chan estaba reflexionando acerca de algo, ninguna de nosotras noto que la persona de la cual estábamos hablando se encontraba justo a nuestras espaldas. En la espalda de Honoka-chan para ser exactas.
—No deberían hablar de una persona a sus espaldas, chicas.
Enseguida agarro los pechos de Honoka-chan a lo que ella soltó un grito.
—¡Kyaaaaaaaaa!
—¡Oh! Nada mal Honoka-chan, con un poco más de tiempo y paciencia crecerán más.
—No-nozomi-san…
Después de eso se separó y lágrimas salían de los ojos de Honoka-chan.
—Bueno, no perdamos más tiempo que Umi-chan debe estar esperándonos —nos dijo—. ¿A no ser que tú también quieras un poco, Kotori-chan? —agrego levantando las manos y moviendo de una forma extraña los dedos.
—No-no, para nada —conteste cubriéndome el busto.
—Entonces vamos.
El camino a la casa de Umi-chan fue muy tranquilo. Honoka-chan hablaba animadamente con Nozomi-chan, al parecer se llevan muy bien.
Cuando llegamos y estuvimos en frente de la puerta de Umi-chan, mi corazón comenzó a latir más rápido, mis manos estaban heladas y comencé a sudar.
—¿Estas bien, Kotori-chan? —me pregunto Nozomi-chan.
—Sí-sí, no pasa nada. Vamos toca la puerta.
Sin esperar Nozomi-chan me hiso caso y dio dos golpes a la puerta. Dos golpes que resonaron en todo el lugar. Parecía que pasaban milenios hasta que la puerta se abrió.
Nos recibió una persona que ya conocía. Una mujer en traje negro, con una cicatriz en la mejilla y una mirada seria e inexpresiva como la de un robot.
—Kazumi-san —pronuncie en un susurro.
—¿Se les ofrece algo? —pregunto en tono cortante.
Estoy segura que no fui la única que tembló en su sitio al escuchar la voz de la mujer.
—¡Oh! ¡Kotori-chan, Nozomi-chan! —una voz femenina hablo atrás de la puerta.
Al principio creí que era Umi-chan, pero a medida que se acercaba me di cuenta que se trataba de su mamá.
Se acercó junto a Kazumi-san y nos preguntó:
—¿Qué las trae por aquí?
—Tía, venimos a ver como esta Umi-chan —respondió animadamente Nozomi-chan.
—Que buenas amigas son —dijo con sonrisa, que después se convirtió en sorpresa al ver a Honoka-chan—. ¿Y cuál es tu nombre jovencita? —pregunto a Honoka-chan.
—Kousaka Honoka, señora —respondió.
—¿Por casualidad eres hija Kousaka Yui?
—Sí, ella es mi mamá.
—Oh, que sorpresa. Tu madre y yo fuimos juntas a Otonoki, sería buena que pasara por aquí para hablar un rato.
—En ese caso, le diré que pregunto por ella.
—Me harías un gran favor. Verdad, vienen por Umi ¿no? Pasen, ella está en su habitación. ¿Kazumi-san podría guiarles hasta la habitación de Umi?
Ella asintió.
—Muy bien. Si necesitan algo, pregúntenle a Kazumi-san o a mí. Estaré en jardín de atrás.
Las tres entramos a la casa, agradecimos a la mamá de Umi-chan y seguimos a Kazumi-san que nos guio hasta la habitación de Umi-chan en el segundo piso, dejándonos en la puerta. Antes de que se fuera le pregunté porque la casa parecía tan vacía, la última vez que vine había mucha gente, ella me dijo que el papá de Umi-chan y unos cuantos más salieron en una misión muy importante. Qué alivio.
—Muy bien chicas recuerden, Umi-chan está enferma así que no hagan mucho desor-
—¡Umi-chan! —grito Honoka-chan abriendo la puerta y corriendo hasta Umi-chan que se encontraba en su cama.
—¡Honoka-chan! —gritamos las dos, para después ingresar a la habitación.
Cuando ingresamos, vimos a Umi-chan recostada sobre el espaldar de su cama, vestía un pijama azul, su cabello estaba algo desarreglado y su cara tenía un fuerte sonrojo. Probablemente sea por el resfriado.
—¡Honoka! Qui… tate! ¡Te vas a-a contagiar!
—¡Ah! Lo siento Umi-chan~
—Mou… —exclamo.
—¿Que-que hacen aquí?
—¿Te molesta que hayamos venido? —pregunto Nozomi-chan.
Umi-chan nos miró con cuidado a cada una, en especial a mí.
—No, para nada. Gracias —contesto con una blanca sonrisa.
Honoka-chan y yo nos sentamos al borde de la cama y Nozomi-chan se quedó parada al costado de Umi-chan. Nos quedamos un rato conversando, le entregamos los cuadernos de los cursos que tocaron hoy, también aprovechamos para decirle que vendría en el examen, pero ella no quiso escuchar eso.
—Por cierto ¿Y Rin-chan? —pregunte.
—¿Hoshizora o el gato? —pregunto Umi-chan.
—El gato.
—Esta abajo. Si se queda conmigo es probable que se contagie del resfriado —hizo una pausa—. Nozomi ¿podrías quedarte con Rin?
—¿Cuál de las dos?
—¡El gato!
—Ah… claro no hay problema Umi-chan.
Umi-chan estornudo.
—Creo que ya te hemos quitado bastante tiempo Umi-chan. Sera mejor que nos vayamos.
En ese momento Honoka-chan y yo nos levantamos para irnos. Sin embargo, sentí que una mano me jalaba para que no me fuera.
—No-no te vayas Kotori… —susurro ella y observe su sonrojado rostro.
Nozomi-chan nos dedicó una mirada coqueta y jalo a Honoka-chan fuera de la habitación.
—¡Si Kotori-chan se queda yo también me quiero qued-
Las dos salieron de la habitación.
La puerta volvió a abrirse y Nozomi-chan apareció por la abertura y dijo:
—¡Umi-chan, no te preocupes por Rin-chan que ya me la llevo! ¡Diviértanse! —cerró la puerta.
Después de eso, nos quedamos en silencio unos segundos. Ninguna sabía en realidad que decir. Estaba a punto de hablar cuando Umi-chan se me adelanto.
—Ko-kotori… yo-yo lo siento.
—¿Po-porque lo sientes? —pregunte confundida.
—Es que… creo que no te agrado lo que hice ayer…
—No-no es eso… —intente negar— solo es que… estaba sorprendida. Realmente esperaba otra cosa.
Al escuchar eso ella se sonrojo, más.
—¿En serio?
—Si…
Enseguida ella se cubrió con su manta. Estaba muy sonrojada, demasiado.
—Vamos Umi-chan, no te escondas~
Cuando quite la manta, su cara estaba completamente roja, pero me preocupe más al ver que estaba sudando en exceso. Enseguida toque su frente con mi mano y estaba muy caliente.
—Ha… hace mucho calor… ¿o soy yo?
—Eres tu Umi-chan —le dije—. Sera mejor que te seques.
—Ahí hay una… bandeja con agua… y una toalla...
Me levante de mi lugar y recogí la bandeja y la toalla. Al regresar coloque el recipiente al costado de la cama y le entregue la toalla. Ella… hiso algo que me sorprendió… se levantó a medias la camisa del pijama y... ¡Pude notar que no llevaba sujetador!
—¡Umi-chan! —chille y mire en dirección contraria, aunque quería ver.
Mire otra vez, solo para echar un pequeño vistazo… y ella seguía igual de sonrojada que antes, solo que esta vez su camisa estaba en su lugar. Era como si no se diera cuenta de sus acciones, pues claro, como no se va a dar cuenta si está bajo los efectos de la fiebre.
—Lo-lo siento… ¿puedes voltearte?
Mientras tenía mi vista concentrada en otra parte, escuche como Umi-chan se quitaba por completo la parte de arriba del pijama. A la vez que escuchaba su respiración levemente interrumpida y como la toalla mojada hacia contacto con su piel. ¡Quería mirar!
Todo sonido se detuvo. Y sentí una de las manos calientes de Umi-chan tocar la mía. Me dio un pequeño escalofrió a la vez que no me lo esperaba.
—Tus… manos están frías… —dijo.
—¿En-en serio?
Voltee pensando que ella ya se había cambiado, pero me doy con la sorpresa de que ¡Esta con todo el torso descubierto!
Me quede congelada e hipnotizada por su deslumbrante belleza; su blanca piel; sus pechos que aunque no eran excesivamente grandes, eran muy lindos y también pude notar la leve capa de sudor que tenía, a pesar de que acababa de secarse aún seguía sudando. Al ver su piel, todo mi cuerpo suspiraba. Quería tocarla.
—Kotori… —pronuncio mi nombre con su ronca y sexy voz— Hace… calor…
¡¿To-todavía tienes calor?!
—Y tu-tu estas fría…
Oh no.
Sin que me lo esperara, se lanzó en un abrazo. Ella me abrazaba y podía sentir como aferraba su caliente y desnudo pecho al mío ¡Ah! ¡Ahora yo también tengo calor!
—¡U-Umi-chan!
Estaba tan nerviosa que no podía moverme. Y disfrutaba ese momento, su piel es muy suave al igual que sus pechos. Espera, ¡Que estoy diciendo!
—¿Estas nerviosa? —pregunto.
¡¿Cómo no iba a estarlo?!
—Ko-kotori, desde… que llegaste te note rígida, también te… limitabas a hablar —apretó el abrazo—. No-no quiero que te sientas así.
Aun estando enferma… ella sigue logrando ver a través de mí.
—Umi-chan… yo…
Antes de que pudiera terminar lo que iba a decir, ella se estaba quedando dormida. Bueno, ella siempre tuvo ese hábito de dormirse con facilidad… Pero en este momento… Es algo incómodo. ¿Estaría mal si doy una miradita?
Saque todo de mis pensamientos de lado cuando algo capto mi atención por completo. La manija de la puerta se estaba moviendo. Comencé a sudar frio. Si nos encuentran en esta posición y con Umi-chan desnuda de la cintura para arriba ¡¿Qué van a pensar?! No, ¡¿Qué van a hacerme?! Lo mínimo es que ya no me dejen entrar a esta casa, ¡lo máximo seria que me asesinen!
Intente a despertar a Umi-chan, pero ella seguía dormida encima de mí.
—¡Umi, ya traje tus medicinas!
Mierda, ¡es mi suegro! En definitiva, estoy muerta. Solo espero que logren encontrar mi cuerpo a la hora de enterrarme.
La puerta se abrió.
El señor Sonoda nos miró estupefacto, tanta fue su sorpresa que se le cayó la bolsa de plástico que llevaba en mano.
—Kotori… te quiero… —dijo una Umi-chan muy adormilada.
—Voy por mi katana.
—¡Nooooooo!
...
A veces la vida te da sorpresas ¿no creen? El día de ayer mi suegro, que es yakuza por cierto, intento matarme por encontrarme con su hija desnuda de la cintura para arriba en su habitación. Momentos como esos nunca se olvidan, para ambas partes. Por suerte, salí viva de esa situación. ¿Como? Pues es muy simple. Lo que paso fue que cuando el señor Sonoda volvió con su katana lista para cortarme por la mitad, Umi-chan hiso algo increíble. Le grito a su papá. Al parecer el que interrumpiera su sueño no le agrado nada. Lo hubieran visto, tremendo regaño le dio a su papá que lo saco corriendo y disculpándose por interrumpir. Y así ella continúo durmiendo y yo seguí viva. A veces Umi-chan es tan frágil e inocente como una princesa y otras tan fuerte y valerosa como un príncipe, de las dos maneras, es genial y adorable.
—¿Kotori-chan que estás haciendo? —pregunto Hanayo-chan.
—¡Na-nada! —Instintivamente cerré mi diario— Solo anotaba algunas ideas…
—¿Puedo ver?
—Cla-claro…
Pasé las paginas hasta la parte final del diario y se los mostré a Hanayo-chan.
—¿Esa no es Sonoda-san? —señalo el dibujo de Umi-chan con un traje de príncipe.
—Sí, es ella~
—Wow, que bonita, dibujas muy bien Kotori-chan.
—No-no es para tanto~ De hecho ese es el traje que estoy haciendo ahora, ya voy por la mitad y espero terminarlo antes de que terminen las clases. Nico-chan me ha estado ayudando.
—Así es y debes de agradecer a la gran y bondadosa Nico nii~ —presumió— Pero, para ser una principiante no lo haces nada mal~
—Hablando de Sonoda-san… ¿Cómo van las cosas con ella?
—Pues… Todo va de acuerdo a su ritmo~
Ambas chicas me miraron confundidas y yo solo me limite a sonreírles. Luego de unos segundos ellas también lo hicieron, no estoy segura, pero creo que ellas entendieron que todo va bien.
Me levante de mi asiento y les dije que iría a ver a Umi-chan.
Salí del club, caminé por los pasillos en dirección al club de kyuudo. Cuando llegue me topé con la sorpresa que Umi-chan no se encontraba ahí, pregunte por ella, pero las demás chicas no sabían dónde se habían metido. ¿Quizá se sintió mal y volvió a casa? Después de todo ella sigue enferma.
Busque mi celular para llamarla mientras volvía en dirección al club, cuando de pronto, una melodía llamo mi atención, era una melodía producida por un piano. Dicha melodía era muy lenta, a la vez rápida y tranquila, agradable, como si se tratara de subir un escalón, alcanzar a alguien o algo.
Quite todo pensamiento que tenía en mi cabeza y solo deje que mis pies y mis odios me guiaran hasta el lugar de donde proviene dicha melodía.
Con cada paso la melodía se escuchaba más cercana y más animada se ponía.
Llegue hasta un salón que nunca antes había visto. Me asomé por la puerta y ahí la vi. Era Umi-chan tocando el piano. No tenía idea de que tocaba el piano, se veía mucho más linda mientras tocaba el instrumento, pero ¿Por qué su rostro luce triste?
Enseguida ella estornudo cubriéndose con el brazo y dejo de tocar.
Abrí la puerta y me acerqué hasta ella y dije:
—No sabía que tocabas el piano, Umi-chan.
Ella me miro con sorpresa y yo le sonreí.
—¿Kotori, ha-hace cuanto llevas escuchando?
—Desde que empezaste, bueno, me llamo la atención cuando caminaba por los pasillos buscándote.
—Ya-ya veo…
Me acerqué más a ella y me senté a su costado al lado del piano.
—¿Desde hace cuánto que tocas el piano?
Hiso un gesto pensativo.
—Desde los nueve años, un familiar me enseño.
—Debe enseñar muy bien, porque tocas de maravilla.
—Para nada, ella toca muchísimo mejor el piano que yo. A su lado yo parezco una novata —deslizo sus dedos por el teclado—. Lamentablemente ella ya no toca más.
—¿Por eso lucias triste? —pregunte.
Asintió.
—Me recuerda mucho a la época en que empezaba a enseñarme. Al ver este lugar y el piano, no pude evitar sentir cierto deseo de tocarlo. Ella creo esa canción.
—¿Qué-que le paso?
—Un día simplemente ya no pudo tocar, el dedo anular se le quedo tieso. No tenía nada de malo, tal vez solo era por el estrés. Pero luego los médicos le dijeron que probablemente tenía el nervio frágil y le prohibieron volver a tocar el piano. Desde entonces ella ya no volvió a ser la misma.
Ella me observo y vio la pena que se reflejaba en mi rostro.
—No-no te pongas así, ya son cosas del pasado. Cre-creo que es hora de olvidarlo —dijo con una sonrisa—. ¿Cómo te fue en el examen?
—Bien… aunque le que debería preguntarte eso soy yo. Estas con un resfriado, tienes que estudiar, tendrás que dar un examen adicional y también tienes que practicar kyuudo y quien sabe que cosas más.
—Voy bien, solo tendré que dar dos exámenes el viernes. No es nada. Y acerca del kyuudo...
—¿Pasa algo?
—No me dejan practicar, porque estoy enferma, ya sabes. Y lo peor es que la competencia la cambiaron para el viernes.
—Espera… ¿la cambiaron?
—Sí, y ahora solo puedo practicar en mi casa, también tengo que estudiar y convivir con este resfriado. Solo espero sanarme para el viernes.
Enseguida se ruborizo un poco y comenzó a jugar con sus dedos.
—Cre-creo que la cita tendrá que ser el viernes ¿Te-te parece? —pregunto.
—¡Por supuesto! —Le di un fuerte abrazo— después de que ganes, iremos en una cita.
—Ko-kotori te vas a contagiar…
—¡No importa!
Seguimos abrazadas hasta que Umi-chan volvió a estornudar.
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He revivido, como el ave fénix :v
Ha pasado tiempo, de nuevo. Finalmente estoy de vacaciones así que voy a dedicar todo el tiempo (bueno, el mayor tiempo posible) a mis fics.
Reviews:
Yqueyolera: Creo que con esto finaliza la mini-trilogía de MimoUcchi en este fic, mi intención nunca fue que durara demasiado…
Doge meme: Es bueno saberlo n.n, Mmm… los personajes que todavía no aparecen ya les asigne un rol. Quizá haya más indecencias y no solo de ellas 7u7. A quien engaño hice algo indecente en este capítulo xD.
SilentDrago: ¡Oh! Gracias, de hecho ya lo tenía como una ruta de escape, solo faltaba poner las palabras adecuadas y que sonara lo más creíble posible (?) Aun tienen un largo camino que recorrer las dos, pero tengo total certeza de que será interesante y de su agrado. Saludos
Hiromi Orange: No tenga miedo de dar sugerencia uwur, a veces no tengo ideas y sus sugerencias a veces me salvan (como la última vez xD) No diré nada respecto a la cita, ya sabrá que pasara en siguientes capítulos n.n Ahí tiene su MimoUcchi. Cuando puse por primera vez a Mimori, solo como cameo, y luego me pidieron el mimoucchi esto fue lo que siempre tuve en mente. Espero que haya sido de su agrado n.n
PileMimo: Me alegra que te guste n.n La verdad que la parte del beso al comienzo no era así cuando subí el capítulo. Estaba caminando por la calle y pensé ¿Y si mejor es un beso en la frente? Y enseguida lo cambie xD Quien dijo que sería un one-shot 7u7 xD
Maclowd: Lo siento, pero todavía no habrá beso -3- Tal vez haya más cosas indecentes en siguientes capítulos, podría pensar en algunas…
Danaelchan: Oh gracias, siempre es agradable ver que nuevas personas siguen el fic :D Es que adoro el KotoUmi por eso tiene que ser de lo mejor uwu. Espero que el capítulo haya sido de su agrado y que se quede a leer futuros capítulos. Saludos n.n
¿Creían que el asunto de la promesa se había acabado?, pues no. Aún hay una cara de la moneda que todavía no conocemos xD
Por alguna razón siento que en últimos capítulos siempre e inevitablemente para bien o para mal termino sermoneando a Kotori de alguna manera xD Tal vez se deba a que es muy insegura…
La canción que tocaba Umi era Star: Dash, es la forma en que yo la veo (?)
Gracias por sus reviews, saben que me encanta saber sus opiniones de cada capítulo y sugerencias también son recibidas no tengan miedo n.n
Como siempre críticas constructivas y opiniones siempre son bienvenidas (Con respeto pls). Gracias por tomarse el tiempo de leer y saludos.
