Hola otra vez!, gracias a todos los que siguen mi fic, jaja, gracias a todos aquellos que están leyendo mi fic les mando un abrazo y un beso :)


No soy dueña de los personajes de harry potter sino el final sería muy distinto créanme, Sirius, remus, tonks y fred no merecian morir! y claro harry debió quedarse con hermione...


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Capitulo 3: consejo ancestral

La tarde en el campamento fue de lo mejor, hermione lo disfrutaba, estar ahí con la familia weasley comiendo, bromeando tan a gusto. Con un poco de tristeza recordaba esos días en que ya todo había acabado, la pérdida de uno de los weasley fue devastador, sobre todo para George que era el más apegado a su hermano gemelo Fred, por ahora era tiempo de esperar a que empiece la acción.

No sabía cómo reaccionar a lo inevitable, si dejar pasar por todo su torrente aquel cosquilleo de emoción por entrar a la acción que desde que entró al departamento de leyes en el ministerio de magia ya no iba a batallas, solo hasta que fue a su muerte o ponerse lo pelos de punta por la preocupación de lo que podría pasar y estar todo el rato mordiéndose las uñas por preocupación.

Era muy raro sentirse así, pero no sabía cuál de esos dos sentimientos predominaba.

Harry y Ron salieron un rato con los traviesos hermanos weasley por ahí, mientras que ella decidió desistir y se quedó en la casa de acampar con los demás hermanos y el señor weasley que ahora se la pasaba hablando con algunos compañeros del ministerio.

Por mientras ella se fue con Ginny a platicar un rato. Recordaba el futuro cuando ella estaba con Ron y Ginny con Harry –que de pensarlo se le oprimía el pecho- esos tiempos que se consideraban "felices", todavía se reprochaba por haber confundido sus sentimientos, a Ron amor confundido cuando era amistar- hermandad y a Harry amistad – hermandad con amor.

-Hermione ¿me estas escuchando? –preguntó ginny mirando a Hermione que salió de sus pensamientos con un respingo.

-Perdón ¿me decías?

Ginny dejó escapar un suspiro pero sonrió hacia ella que la piraba con una pequeña sonrisa de disculpa.

-Estaba hablándote de Harry, valla que ha crecido mucho este año –dijo ella con la cara toda roja como su pelo y sus ojos brillaban de emoción- me encanta su pelo todo desordenado y sus ojos, aún recuerdo cuando me rescato de la cámara de los secretos.

Hermione la miraba con una sonrisa forzada, a veces no sabía si ella aún seguía enamorada del niño que vivió o en realidad si quiso al verdadero Harry, recordaba exactamente que este año fue el que ella empezó a ayudarle con ánimos –que ahora solo le provocaban un nudo en el estómago- en que ella se acercara a Harry en el sentido de conocer como es el verdadero Harry, no solo verlo como el niño que vivió y en el amigo de Ron.

Ahora no tenía muchas ganas de ayudarle en conocerlo, pero si le gustaría volver a tener a su gran amiga con ella, además... No era tan mala como para aprovecharse de sus situación y no hacer que si el lazo entre ellos dos era verdadero obstruirlo por un capricho de ella.

-Ginny tu quieres a Harry –dijo con la garganta seca de solo pensarlo.

-Si ¿me vas ayudar? –preguntó la chica con los ojos brillosos de emoción, por un momento hermione creyó que la iba a ver saltar como un conejo de felicidad.

Por su mente pensaba varias veces si ayudarla o no, ser la mala del cuento que haga a un lado a ginny obligadamente o ser la buena y dar un empujón a ginny para ver si ella es la pareja perfecta de Harry, después de tanto pensar suspiró mental mente y con una sonrisa un poco falsa asintió.

-Si ginny, te ayudaré, tienes que conocer mejór a Harry para que tengas una oportunidad con él, pero también tienes que ser muy segura contigo misma a la hora de estar frente a el, ya has mejorado –empezó a decir hermione, ahora ella era el cotorro que no para de hablar sobre Harry, sobre sus gustos, sus disgustos hasta pequeños detalles que casi son inperciptibles.

-wow, en verdad conoces a Harry –dijo ginny con una mezcla de asombro y celos que no paso desapercibida por la castaña.

Al instante se puso nerviosa por lo que qué contestar y fue salvada por las voces de sus dos mejores amigos que estaban llegando al parecer solos, quien sabe que estarán haciendo los gemelos.

Las dos se pararon y fueron hacia ellos, una muy feliz y la otra aliviada, esos sentimientos cambiaron bruscamente al ver como Harry que miraba hacia otro lado y sonríe tontamente hacia quien estaba frente a él con unas amigas y se saludan, los celos se dispararon.

Era cierto, Harry recibe su primer beso con cho y aún cuando su relación era inestable no podía negar que él si la quiso, las cosas como estaban solo le hacían caer en cuanta que poder tener algo con Harry si lo llegaba a tener iba a ser muy difícil y lo más probable es que ahora no lo obtenga.

No podía mirar más lo que veía delante de ella así que prefirió salir un rato pasando inadvertida por los weasley y Harry, quería pasar un tiempo a solas y ahora era el momento perfecto, además que tenía una cuenta pendiente con el padre tiempo. Se metió al bosque a un lado de la casa de acampar y se adentró, ya cuando solo escuchaba los murmullos de la gente quedamente entonces paro, miró su varita que siempre la llevaba con ella.

-Más le vale que no vengan los del ministerios contra mí por hacer magia.

Alzó la varita lo mas que pudo, se quedó así dudando de hacerlo o no.

-tempo saltum-bramó esperando que el padre tiempo no esté ocupado.

Frente a ella apareció el padre tiempo, se le veía cansado y como un niño regañado y perdido al ver de pronto el bosque hasta que sus ojos se posaron en ella.

-Ah, hermione eres tu –dijo al parecer aliviado porque dejó escapar un suspiro y sus músculos se destensaron.

Hermione solo alzó las cejas al ver esto, pero no era ella de ir mucho entre las ramas.

-Padre tiempo tengo una duda sobre la discreción, nunca hablamos de eso y por eso mismo te veía a hablar –dijo hermione jugando con sus manos.

El padre tiempo la miró y asintió.

-Buena pregunta hermione... Si no me equivoco preferirías decírselo a sus amigos y así los tres puedan ayudar a cambiar el futuro –dijo el con voz calmada diciendo todo lo que ella quería decir.

-Así es...

El padre tiempo iba a decir otra cosa pero fue detenido por un fuerte estruendo en el lugar, hermione con la mano alzada con su varita apuntó hacia la persona o personas que aparecieron en una bruma blanca y negra y el padre tiempo miró asustado.

-¡tiempo!, ¿¡cómo te atreves a salir del consejo antes de terminar!? –gritó una mujer grande de pelo canoso, una cabeza más baja que tiempo, de ojos chocolate y nariz ganchuda. Aún cuando era más pequeña del tiempo lo agarraba del cuello de su ropa y lo zarandeaba

-Destino, para si quieres yo lo mato por ti y con mucho gusto, no por nada soy la muerte –dijo un joven un poco más grande que Hermione, de pelo negro, piel blanca y ojos color carbón, alto y fornido que lo primero que pensó hermione es que era un vampiro muy atractivo pero claro que no tenía los colmillos.

-Sí que son estúpidos, por eso me tienen aquí a padre sabiduría, sino no serían nada, para matarlo tienen que quitarse su divinidad –dijo un hombre grande de piel bronceada, ojos color azulado, de pelo color castaño cobrizo en rulos de complexión delgada pero fuerte, según hermione parecía un ángel.

-Ya vasta ustedes, se supone que somos personas muy avanzadas que sabemos tratar las cosas de una forma civilizada y con amor que nos tenemos todos –dijo un hombre grande chaparro y gordito, con la cara rosada y poco pelo en la cabeza de color rubio y ojos color grisáceo.

-Vamos San Valentín, no creo que te hagan caso, están enfrascados en su ira hacia tiempo y no los culpo, se lo merece –dijo una mujer morena con una sonrisa, era bellísima, de pelo negro largo y lacio que le llagaba a la cintura, de nariz respingada y ojos color miel, muy alta y delgada.

Esa mujer con su sonrisa y hablando con Valentin alargó su mano y una flor grande creció y formó un tipo de sillón para que ella se sentara.

-Valla, pero ¿acaso nadie se da cuenta que tenemos una visitante inesperada? O es que todos están ciegos –dijo una chica más joven que hermone, chaparra y menuda, de piel blanca y pelo que desconcertó a hermione porque era color verde hasta los hombros y sus ojos del mismo color, tenía cara de niña pequeña y traviesa.

Todos la miraron, hermione sintió como los colores se le subían al rostro al ser el centro de atención, dejaron de hacer lo que hacían y se acercaron a ella como si fuera un animal en exhibición.

-¡Pero si yo te conozco! –gritó la anciana dando un respingo a hermione de la impresión, la mujer se acercó más- si, no puedo olvidar tu cara, nena me has dado unos dolores de cabeza por tu caso, ¡tu y tus amigos me dan dolor de cabeza!, todo mal muy mal ¿qué es eso!.

Hermione temía por su vida en ese momento, le hacía recordar a la señora weasley.

-Creo que sería mejor presentarnos a ella –dijo la pequeña de pelo verde haciendo para atrás a la anciana, miraba a hermione con una gran sonrisa- hola soy suerte, hace mucho que no veía a un humano en persona, tienes mucha suerte no todos los días nos pueden ver.

-Creo que tiene mucha razón, mucho gusto preciosa soy madre naturaleza –dijo con elegancia la mujer alta y morena, se veía que tenía mejor porte que Fleur y eso era decir mucho según hermione.

-oh, que hermosa chiquilla tenemos aquí, vamos sonríe, que el amor esta siempre en todas partes y en tu corazón solo veo dolor, niña estas muy joven para tener un corazón roto –dijo el señor chaparro y regordete que la miraba con dulzura, hermione se sonrojó, ya iban dos personas que le decían que era linda- me llamo San Valentín, tienes mucha gente que te ama y encontrarás a tu amor al final no lo dudes y desistas, lucha por el que es medio ciego para darse cuenta –le guñó el ojo.

¿Por qué todos le decían que no dejara de luchar?!

-Voy yo, -dijo el chico que se le hacía guapo, tenía una sonrisa grande y traviesa- soy la muerte, muchas veces tu y tus amigos me han hecho ir a ustedes sin hacer que termine mi trabajo pequeños traviesos, pero me parece que a ti ya te tenía en mis manos pero me la arrebataron.

El chico la había agarrado de la cintura y miraba al padre al decir la última frase. El corazón de hermione estaba desbocado por como la trataba ¡la muerte!, definitivamente era alguien guapo y seductor, pero no era para ella, su corazón por muy cursi que parezca es de Harry.

-Bueno ya tu quítate que la vas a espantar –dijo la anciana des haciendo el abrazo y miró a hermione mas tranquila y le sonreía- hola pequeña, soy destino y me parece –miró con odio a tiempo- ¡que alguien nos debe dar una explicación!

Definitivamente parecía la señora weasley, y era mejor que no la hiciera enojar a menos que quiera esta en definitiva en los brazos de la muerte.

-Bien, bien esta bien, ella ya me conoce, sabe que soy el padre tiempo, será mejor que nos pongamos cómodos, naturaleza ¿nos haces el favor?

Madre naturaleza asintió e hizo crecer unas hojas y flores para ellos en forma de media luna y una más frente a ellos para hermione.

Hermione estaba con el corazón acelerado, estaba frente a gente poderosa y quienes podían decidir que hacer con ella si los hacía enojar.

-Empecemos desde cero, esta chica frente a nosotros nos puede ser de mucha ayuda y les aclarará a ustedes sus dudas, estamos en la reunión del consejo ancestral no. 6834 para arreglar un problema nivel 6 –recitó el padre tiempo, los demás miraban con rostros serios y solo asentían.

Hermione como curiosa que es quería saber más de ellos aprovechando que estaba ahí

-¿Cuantos niveles de problemas existen? –todos la miraron y sonrieron, nadie se mostró molesto porque ella preguntara.

-Los niveles son en base al número de personas que están involucradas con el problema, en total en el consejo principal somos siete personas, entonces de estas siete solo seis están involucradas que somos tiempo, destino, muerte, suerte, amor y yo sabiduría

-oh... y si fuera nivel siete ¿en qué casos serían?

Las sonrisas de todos se quitaron y se volvieron serios por un momento.

-El fin de este planeta –dijo destino con rostro fruncido.

La cara de hermione palideció parecía competir con el color de los fantasmas del castillo.

-Pero para eso faltaría muchísimo querida no te pongas así –dijo madre naturaleza con una gran sonrisa que hizo que la sangre volviera a su cuerpo.

-Bueno, ¿y quién eres? Nosotros ya nos presentamos pero tu todavía no –suerte habló con voz cantarina sonriendo con diversión.

-Oh, lo siento, me llamo hermione jean granger y... aún voy en hogwarts –dijo ella sin saber que mas decir.

-¿Granger? –dijo destino con la nariz arrugada- aaah ya se porque maldita rata escurridiza cuando te tenga en mis manos ya vas a ver... –murmuró mas para sí misma, no había entendido hermione porque preguntó por su apellido

-¡oh!, así que eres tú, tu eres una de las más brillantes mentes que les he dado mi don –dijo sabiduría con un brillo de emoción- tú señorita eres de las más inteligente en estos tiempos y no dudas en usarlo me siento orgulloso, no como potter que solo lo usa cuando está en problemas o tiene que estar en batalla, que pérdida de tiempo fue darle mi don –hizo un puchero que cambio a ceño fruncido- en cambio ese weasley ese es un flojo sin remedio una desgracia.

Hermione se sintió colorada por los halagos de sabiduría, ya varias veces le habían dicho que ella era inteligente pero nunca antes se lo había dicho el mismísimo sabiduría, su estómago sentía mariposas pero se rió al escuchar lo que decía de ron y Harry, sobre todo de ron.

-Yo quiero empezar a hablar –cambió de tema destino con voz autoritaria que nadie dijo nada por miedo a recibir su ira- desde hace mucho tiempo hemos luchado para encontrar a la sabandija escurridiza que cambió los planes del destino, yo en mis papeles tenía lo que iba a suceder en el futuro, pero al parecer me informan que todo cambió, y luego mis informantes me dicen que el tiempo retrocedió, ¿me pueden explicar eso?

-Si, yo también quisiera saberlo, tuve que recoger a muchos muertos que en mi papeleo decían que no debían morir en ese momento y entre ellos a la señorita aquí enfrente –dijo mirando galante a hermione que solo giró la cabeza a otro lado por la pena- pero luego del otro lado tengo que devolver el alma a todos los que murieron hasta el día que retrocedieron y eso es más trabajo de lo que ustedes creen y mucho mas papeleo.

-Sí, la suerte que les daba a varios no les llegaba por más que intentaba es como si alguien no me dejara hacer lo que quería –suerte miró con tristeza- es como si la mala suerte les llegara en vez de la buena como quería para algunos.

-Muchas parejas que debieron ser no estuvieron juntos y aquí –mostrando varias esferas- tengo en lista de espera a todos aquellos hijos que debieron haber nacido pero no lo hicieron porque sus papis no quisieron juntarse como yo dictaba.

Hermione jadeó al ver las esferas flotar frente a ella, si ahí estuvieran sus hijos... hijos, era tan raro decir esa palabra, quizá había estaban sus hijos con ron pero ella nunca quiso, no quería simplemente, no lo iba a hacer con el por amor.

-Si señorita... granger? –dijo dudoso- aquí están sus hijos, pero por esta cosa del cambio del tiempo, todos aquellos que iban a tener hijos se ha multiplicado!, si iban a tener dos ahora serán tres y así, esto es un relajo, porque se supone que iban a estar grandes cuando se tuvieran pero no ahora es cuando estén más jóvenes unos que otros.

La cara de hermione era de retrato, sentía como si un balde de agua le hubiese caído encima, ¡no se iba a acostar con nadie tan joven!, imaginarse con un bebé mientras estudia, ¡no!, aún cuando fuese con Harry que tuviese relaciones, que en sueños se lo imaginaba –un rubor se hizo presente en su rostro- pero por mas bueno que fuese ¡no iba a tener un bebe tan joven!

-Mis estrategias para cambiar las cosas no funcionan, alguien está siendo más inteligente que nosotros y esta a un paso delante de nosotros –dijo sabiduría con el ceño fruncido.

-Tiempo, ya que hemos hablado sobre nuestras discrepancias, ahora como líder de la orden ancestral nos debes de explicar la razón de que hallas cambiado el tiempo sin tomar la consideración de decírnoslo y que la señorita Hermione Jean R- mm, Grenger esté aquí –dijo madre naturaleza con toda tranquilidad.

Todos se quedaron en silencio expectantes a lo que iba a decir tiempo, que soltó un suspiro y los miró a todos.

-Si, ya es la hora de una explicación... al informarme de todas las cosas que estaban pasando, que todo lo que ustedes me dicen que pasa y no debía pasar estuve muy atento a lo que pasaba en la tierra, entonces miré como la chica frente a nosotros dio su vida por la del jover Harry potter, todo el tiempo estuve viendo que ella siempre estaba a su lado y siempre lo protegía como toda una... eh, gryffindor si eso, y era tanto su valor, corazón y lealtad a sus amigos que decidí que ella era la indicada para cambiar lo que no debía, es muy inteligente como saben, ya ha ido en el tiempo con un gira tiempo y supo arreglárselas sin que la vean o los vean además que salvó vidas que no debían morir y tan solo contó sobre el giratiempo cuando fue necesario.

No podíamos perder más tiempo con lo que estaba sucediendo ahí abajo por eso tome a la señorita jean antes de ir a la muerte y le hice que volviera en el tiempo a cambiar las cosas...

Todo se quedó en silencio, sopesando la información, entre ellos hermione, su mente estaba hecha un nudo, no sabía que pensar con toda aquella información que le daban, era un revoltijo todo lo que estaba pasando.

-Yo creo que es lo mejor, así podríamos descubrir quién es el que está haciendo todo esto –quitó el silencio suerte- ten por seguro que estaré de tu lado ayudándote cuando pueda.

Era una carga muy grande la que sentía hermione, era como tener el destino de todos en su mano, literal... Pero ahora podía saber un poco como se sentía Harry con la carga de ser el niño que vivió y derrotar a lord voldemort, lo iba ayudar en todo lo que podía.

Todos asintieron, estaban de acuerdo de que ella era la más apta para esta tarea.

-Con lo que me pediste hermione, yo creo que lo más prudente es que si lo puedes decir pero cuando creas que es el momento oportuno para tus amigos, que sientas que están preparados para eso y no te crean una loca –todos rieron un poco hasta ella- y te recomiendo que si tengas la ayuda de alguien que no sea directamente afectado como tus amigos, un adulto estaría bien, tu sabrás cual y solo si metes la pata y estas en un aprieto, por ejemplo lo del traslador y la bolsa el joven William weasley te preguntara si porque sabías de un ataque, no te creerá lo del sueño.

Ahora si estaba muy avergonzada hermione pero asintió.

-Entonces esta sección está terminada, todos se pararon de su lugar y las hojas desaparecieron y se dirigieron a hermione.

-Nos vemos luego hermione, ya sabes solo usa tempo sin saltum –dijo tiempo guiñándole un ojo y desapareció en una bruma blanca.

-niña, cuídate y has todo lo que puedas para cambiar la historia, obvio no quedará como antes debía ser, pero algo más cercano –dijo ella con una sonrisa y una abrazo de oso que casi la deja sin aire, si tenía esa fuerza siendo anciana no quería saber cuando era más joven- nos volveremos a ver.

Destino desapareció en una bruma blanca.

Muerte muy galante se acercó a ella, por la columna vertebral pasó un cosquilleo cuando se le acercó a su oído.

-Nena, nos vemos luego, aunque esperemos que no tan pronto estés en mis brazos –dijo con voz ronca, el rostro de hermione se puso todo colorado- nos vemos al final del torneo o antes –le guiñó un ojo y se fue en una bruma negra no sin antes robarle un beso en el cachete de hermione, al sentirlo fue como si tocara algo frio y caliente, una sensación muy extraña pero que no quería volver a sentir por ahora de su amigo la muerte.

-Hey hermione, nos veremos luego –le guiño el ojos, sabía que esa niña era una traviesa y ya se la imaginaba topándose con ella a cada rato.

Suerte desapareció en una bruma blanca.

-¡linda!, este año te va a ir bien en el amor eh, no lo desaproveches –dijo San valentin con voz cantarina- eres muy joven para estancarte en un solo amor, aprovecha y ve con ese príncipe que le dicen muchas mujeres, -le giñó el ojo, sabía de quien estaba hablando, de victor, una sonrisa se deslizó en su rostro, no estaría mal, sería bueno disfrutar un rato estando con el- el otro tiene que graduarse los lentes.

¿era su imaginación o le estaba diciendo que tenía una oportunidad con Harry?, antes de que pudiera preguntar Valentín se fue en una bruma blanca para decepción de ella.

-linda, mira ten –le dijo sabiduría dándole un gran libro grueso- este libro te recomiendo que lo leas solo cuando estés muuuy aburrida y tengas tiempo para leerlo detenidamente –otro que le guiñó el ojos, entonces no podrá leerlo ahora, sabía que este iba a estar ocupada con lo del torneo.

-Hola pequeña –dijo madre naturaleza como la última- ten te quiero dar estos libros también –le dio dos gruesos libros- deberías guardarlo en la bolsa que te encantaron –rió- uno es de plantas sus usos y donde encontrarlas, ahí hay un montón que no han sido descubiertas sus propiedades, me gustaría que después de que te lo leas y aprendas, que no dudo que te servirá muchísimo me gustaría que se lo regalaras a neville –le guiñó el ojo.

Hermione sonrió por lo considerada que era madre naturaleza, pero vió el otro libro igual de grande y grueso y no menos pesado que los otros, era de criaturas mágicas.

-Ese es para tu amiga luna –la cara de hermione era grande- si aún no has hablado bien con ella pero cuando lo hagas dáselo, muchas de las criaturas que dice ella son verdaderas solo que no sabe dónde encontrarlas.

Hermione otra vez tenía la cara de retrato, si lo decía madre naturaleza es por algo, ya no podría decirle nada a luna de que estaba loca, lo bueno es que no tendrá que disculparse y si que le dará una buena leida.

-Gracias

-No hay de que –madre naturaleza desapareció en una bruma blanca como los otros.

Ahora si que estaba abrumada ella, tantas cosas en tan poco tiempo, si fue la verdadera de este tiempo no se habría creído todo esto y se reiría, pero lo encontraba asombroso, soltó una carcajada mientras guardaba los libros, esos personajes ancestrales estaban de su lado y nada le ponía de mejor humos que eso.

-¿Hermione? –dijo una voz muy conocida para ella, nada podía ser mejor que esto, que se aparezcan ellos y ahora Harry, con una sonrisa lo miró, el se veía preocupado y aliviado de verla ahí- te estábamos buscando ya vamos al partido.

Hermione rió y fue a él, estaba muy feliz, fue y lo abrazó, no es que nunca lo había abrazado, de hecho siempre lo abrazaba, aunque el ahora estaba confundido por la castaña, ¿por qué le estaba abrazado? Y de que se reia?, el estaba preocupado por ella pero ella estaba muy feliz al parecer, no hizo más que sonreír aliviado de que estuviera bien, con eso de que se estaba portando muy extraña no quería que le pasara nada.

-Estas..

-si Harry, estoy bien, no pasa nada

-Entonces

-Vamos lo sé no tienes porque decirlo estas emocionado por ver el partido

-¿tu no?

-Claro, no todos los días vez un campeonato, aunque me gusta más guando ganas tu –rió

-Oh, siempre me cortas antes de que diga algo y terminas alagándome, no se que decir –dijo con una sonrisa más ancha.

-Me conoces muy bien –respondió ella- pero vamos antes de que se te suba el ego.

-¿más de lo que ya hiciste? –dijo agarrando la mano de hermione para llevarla al estadio

Los dos reían divirtiéndose, y ya era hora de ir al partido, y desde que murió hermione y regresó en el tiempo no había estado tan feliz como ahora agarrada de la mano de Harry.

Espero que les halla gustado, comenten si les gusto o no les gustó, sugerencias tomatasos lo que quieran,

Para los que no tienen cuenta:

lunita: hola gracias por comentar, si esa es la intención de hermione querer salvarlo ya veremos como lo hace.

hher: aqui esta el nuevo capitulo jejeje espero que te guste

manzana: si lo de los celos me gusta mucho, hacen las cosas mas divertidas en mi opinión, espero no haber tardado tanto como querías en subir este capitulo.

dex120: jaja gracias por comentar, si los viajes de tiempo me gustan mucho, hay uno de esta pareja que empece a leer que se llama una segunda oportunidad si puedes pásate a leerlo esta muy buena es de alessandra. 12

atte mayura karin