No soy dueña de los personajes de Harry Potter sino el final sería muy distinto créanme, Sirius, remus, tonks y Fred no merecían morir! y claro Harry debió quedarse con hermione...
Hola!, siento que no les hable mucho esta vez pero me he demorado bastante en subir este capítulo así que se los dejo aquí ya es tarde y tengo mucho sueño pero me propuse a terminar la próxima semana son mis exámenes finales y ando de nervios cuídense y espero que les guste este capítulo, espero sus COMENTARIOS
-Sí, lo bueno es que pronto no la veremos porque se irá a howgarts, cada vez la vemos menos –dijo el señor Granger- vamos querida salgamos a divertirnos un rato.
Hermione se tapó la boca para reprimir un chillido. Hasta que escuchó el sonido de la puerta cerrarse con seguro ella miró a Harry y salió corriendo a su cuarto, dejando escucharse por toda la casa un portazo.
-Hermione –susurró Harry preocupado desde la escalera.
Hermione al entrar en su cuarto miró por la ventana a sus padres, traían unas maletas en sus manos y las guardaban en la cajuela del coche. Si aquel día es que se iban de ahí, se iban de viaje, como ella ya no regresaba a casa ellos se irían a divertir. Pudo sentir como sus mejillas empezaban a empaparse, sus ojos derramaban lágrimas. No pudo reprimir el llanto, lentamente apoyada en la pared y cubriéndose las orejas se fue deslizando al piso. Todo, todo…
—Hermione —Dijo Harry abriendo la puerta y se aproximaba hacia ella.
—Vete —. Musitó mirándolo molesta, no quería ver a nadie en este momento. Quería estar sola— Quiero estar sola.
Harry la miró con dolor, se sentía impotente, se sentía inútil… Sabía lo que se sentía el rechazo por tu familia, todo el tiempo tenía que lidiar con eso, lidiar con ese aborrecimiento por parte de sus tíos. También estaba en shock, no se esperaba que Hermione fuera adoptada. Sabía que debía estar muy lastimada, siempre que hablaba de sus padres desbordaba amor, ahora ha recibido dos golpes duros, el ser hija adoptiva y… Que no la quieran los que se supone que la deben amar más que nada en su vida.
—Hermione, espera —se acercó a ella a pasos lentos, no quería que por su estado empezara a actuar de forma que pronto estén los del ministerio sobre ellos por uso de magia— yo, se que se siente
— ¡No Harry tú no sabes nada! —Hermione lo miró moviendo agitando violentamente sus brazos, estaba cegada por la ira y se paraba para enfrentarlo de cara. Harry por miedo dio unos pasos hacia atrás—. ¡No sabes que esto!, tu nunca has sido adoptado, tu nunca sabrás que es creer que personas muy importante en tu vida te hagan creer que eres lo más importante para ellos en la vida y de un día para otro te enteres que en realidad no te quisieron. Que en toda la larga vida que he tenido, —abrió los ojos mirando sus manos—. En toda mi vida, eh sido engañada. —vivió y volvió a vivir y todo ese tiempo pasó para saber que toda esa vida era falsa .
Harry al verla en trance se quiso acercar a ella, le puso una mano en su hombro y esta reaccionó quitándolo de un manotazo.
—No Harry, no sabes lo que se siente porque nunca viste a tus padres para saber lo que se siente —dijo ella con veneno. No pensó en lo que dijo, su lengua habló sola. Con los ojos bien abiertos lo miró.
Harry sintió dolor al escuchar lo que dijo, ese fue para él un golpe fuerte. Si ella quería estar sola entonces lo consiguió, la dejaría sola.
—Si Hermione, es cierto que no crecí con mis padres, pero se lo difícil que es vivir sin ellos pero sé que tengo personas que más quiero —refiriéndose a ella y Ron—. Siempre que estoy metiéndome en problemas temer que les pase algo, que les pase algo a Sirius, que Voldemort los capture o que los mate.
Harry se dirigió a la puerta y la cerró.
Hermione miró la puerta con la boca abierta, quería hablar, su voz no salía por más que quisiera. Ahora lo había empeorado y todo por su enojo. Quería romper todo a su alrededor, maldecirse, maldecir todo.
Empezó a romper todo al estilo muggle.
Harry se apoyó en pared a un lado de la puerta de Hermione. Cerró sus ojos y pensó en sus padres, puede que si no los conozca pero si sabía lo que era sentir el rechazo y saber lo que es que te oculten cosas y que tú por tú cuenta tengas que averiguar las cosas. Poco después empezó a escuchar ruido de Hermione. Abrió los ojos, quiso entrar al cuarto de Hermione pero lo mejor era dejarla sola por un momento, mejor decidió bajar y ver si podía hacer algo de comer para ambos, después de todo lo que pasó un té para calmarse y algo de comida no haría daño, de todos modos ya estaba amaneciendo y si no mal recordaba Hermione le dijo que sus padres se iban hoy muy temprano de viaje.
Empezó hacer un poco de huevo y en una tetera que encontró calentó agua. Solo esperaba que no tardara mucho en bajar para que no se enfriara la comida.
—Me pregunto cómo estarán los demás —dijo en voz alta mientras hacía el huevo.
Con eso del ataque que no entendía que era y esas personas de negro la traían muy preocupado. Quería saber si sus amigos aún seguían huyendo o ya todo había acabado y los estaban buscando preocupados por saber donde se encontraban, y quería saber dónde estaba su varita.
Hermione toda agitada miró todo su cuarto hecho un desastre, ya se encontraba más tranquila después de desquitarse un poco.
Escuchó ruido en el piso de abajo y al instante pensó en Harry. Una tristeza la embargó, tenía que disculparse con él. De su cuarto agarró un pequeño botiquín y decidió que era momento de que se cuidaran ambos sus heridas mínimo para que no se infecten.
Al momento de estar bajando las escaleras podía oler el aroma de huevos cociéndose y el ruido de una tetera calentando el agua. Sonrió para sus adentros, nunca que recordara ella Harry había hecho el desayuno, siempre era el gran comedor, la señora Weasley o salían a comer cuando Harry y Ron ya trabajaban en el ministerio.
Al entrar a la cocina lo miró con tristeza, de seguro le dolió mucho lo que le dijo.
Harry sintió alguien atrás suyo y miró a Hermione. Ambos solo se quedaban viendo sin saber que decir o hacer, querían hablar pero tenían miedo de lo que el otro dijera.
—Harry –decidió empezar ella con angustia- yo lo siento, no quería decir eso, solo que estaba enojada.
Harry la miró con una sonrisa, no podía enojarse con ella.
—Está bien Hermione, no estoy enojado y tu sí, no sabías lo que decías —dijo acercándose a ella y la abraza.
Hermione lo abrazó fuerte, su cuerpo temblaba y volvió a llorar.
—Perdóname Harry.
—Te perdono.
Se quedaron unos momentos abrazados hasta que Hermione se tranquilizó y la tetera empezó a sonar que el agua ya estaba caliente.
-Vamos a comer.
Los dos empezaron a comer tranquilamente, empezando hablar un poco hasta que Harry habló de lo que sucedió ayer, lo que eran esas personas y Hermione con cuidado le respondía.
—Vaya, esto es un caos, Voldemort —notó como Hermione ya no se estremecía por decir su nombre, eso se le hizo extraño — Voldemort no pudo ser, el no ha vuelto.
—Si, alguien más debió ser —dijo ella con cara de póker—supongo que ya luego lo descubriremos, al final siempre terminamos metidos con lo que respecta los mortifagos o Voldemort.
Harry se asombró que Hermione dijera su nombre con naturalidad, pero decidió no decir nada, por ahora. Su amiga estaba muy cambiada y era obvio que no le diría nada. No estaría mal ver que es lo que sucedía, conociendo a Hermione es mejor ser cautelosos hasta descubrir que sucede ya que con ella nunca se puede hacer un ataque directo a menos que quieras terminar mal.
Al poco rato Hermione curó las heridas de ambos.
— ¿Por qué siempre terminas lastimado Harry? —dijo ella sonriéndole.
—Porque siempre hay alguien que me necesita, por ejemplo tu —dijo este sonriendo. El corazón de Hermione empezó a latir rápido—. Te recuerdo que en primero del Trol en segundo quedaste petrificada y en tercero los dementores.
Hermione sonrió, si era cierto siempre salía lastimada y así fue también en los años que siguen, siempre lastimada, podía recordar cuando fue en el ministerio y con Bellatrix. En su pasado paralelo recordaba que cuarto año (el que ahora cursan) fue el único año donde no salió herida, quizá las cosas cambien ahora.
—Si es cierto, pero te recuerdo que también les ayudé, sin mí no pudieron llegar tan lejos. —sonrió.
Harry la miró y sonrió ella tenía razón y muchas veces lo agradecía.
—Sí, es cierto, sin ti en primer año no hubiéramos sabido lo de la trampilla, sin ti no hubiésemos vivido después cuando lo del lazo del diablo o pasar por el fuego y envenenarme al escoger una poción. En segundo sin ti nunca hubiéramos sabido lo del basilisco y que salía por las tuberías. En tercero sin ti no hubiese podido rescatar a Sirius y saber que Remus es un hombre lobo. —dijo él con una sonrisa—.Gracias Hermione, me has regresado a una parte de mi familia y me has ayudado a que Hogwarts, mi casa, no se viera cerrada.
Hermione se puso colorada y solo pudo mirar hacia otra parte queriendo que no se diera cuenta. Una sonrisa se deslizó en su rostro.
—Harry, iría contigo hasta el fin del mundo —dijo ella poniendo una mano en el rostro del chico. Y era verdad lo sabía, lo recordaba.
Harry agarró la mano de Hermione que estaba en su rostro. Miró a Hermione, el rostro de la chica había cambiado y hasta ahora lo notaba, se veía más grande, se veía como toda una mujer, su amiga estaba creciendo. Un apretón sintió en su estómago y no supo como identificarlo. Sentía que lo que su mejor amiga decía era verdad.
— ¿y ahora que harás? —dijo desviando el tema.
La atmosfera que se había creado se fue, Hermione se sonrojó y se maldijo interiormente, se estaba dejando llevar por sus sentimientos.
— ¿De qué hablas? —dijo ella sin entenderle.
—Bueno, ahora que sabes que tus papás no te quieren y dudo que quieras quedarte aquí con ellos cuando termines Hogwarts.
No lo había pensado hasta ahora. Se quedó pensativa por unos momentos.
—No lo sé, más adelante se me ocurrirá algo —dijo ella encogiéndose de hombros, miró todo el lugar que se supone que por varios largos años y DOS vidas, lo recorrió por completo, agarró fotos de la familia junta, después de mucho tiempo ahora ya no se sentía culpable por haber borrado la memoria de sus padres aquella vez, todo el tiempo se sintió culpable, aun cuando les devolvió la memoria se sentía mal de lo que hizo. Quizá lo mejor sería volverles hacer lo mismo para que tengan la libertad para volver adoptar.
Hermione suspiró y miró a Harry que bajaba de las escaleras con la maleta de Hermione de Hogwarts, ya no deseaba volver a esta casa… Quizá dentro de mucho tiempo.
Hermione suspiró todas sus pertenencias que no iban a Hogwarts las dejó en su bolsillo, agradecía que le haya pedido a Bill que hechizara su bolsillo antes de salir.
Harry miró a Hermione que se encontraba más tranquila desde que llegaron y eso lo agradeció mucho, si que le daba miedo cuando estaba enojada, daba gracias que no podían usar magia fuera de Hogwarts.
— ¿Estas lista Hermione? —Preguntó Harry viendo a Hermione parada en el mismo sitio mirándolo. Una sonrisa en el rostro de Hermione se formó.
—Claro Harry vámonos, hay que ir a casa de Ron —dijo Hermione agarrando a Harry del brazo.
Agarraron el autobús noctambulo y los llevó hasta allá aunque claro Harry le dio dinero extra por el viaje convenciéndolos de llevarlos lo más cerca.
En todo el transcurso del viaje sorprendentemente se lograron dormir –si que estaban cansados, huir de mortíferos, pasar por un traslador, estar en un campeonato mundial y enterarse lo de los padres de Hermione no es algo muy fácil de manejar y sobre todo en toda una noche sin desvelarse — ambos se reusaron acostarse en la cama así que estaban apoyados en la parte de atrás de la cama y la cabeza de ambos estaba apoyada una con la otra.
Todo fue demasiado hermoso, desgraciadamente para cierta chica de cabellos castaños todo sueño tiene que terminar, habían llegado al final del camino y les faltaba un tramo caminando hasta llegar a la casa de los weasley.
A duras penas pudieron mantenerse en pie y entre los dos se turnaban para llevarse la maleta de Hermione. Por la mente de Hermione sopesaba el lugar donde se podría quedar a vivir, estaba claro que no iba a regresar a la casa de sus padres pero tampoco tenía dinero como para poder irse a vivir a un departamento. No podría vivir con los Weasley, esta vez no daría la idea equivocada. Por suerte ya había comprado los libros de este año, ¡oh por dios!, no lo había pensado hasta ahora, aun le faltaba quinto y sexto año para comprar libros y así, ¡ya no podría comprar libros a morir!
El rostro de Hermione se puso deprimido y Harry al instante lo notó.
—Hermione ¿Qué sucede?
Hermione no quiso mirarlo, no quería meter a Harry en esto, ella podría arreglárselas sola y parece ser que en este tiempo tendrá que resistir el impulso de comprar algún libro.
—Vamos Hermione dime lo que sucede o no nos moveremos de aquí hasta que lo digas —dijo Harry cruzándose de brazos.
Por unos momentos se quedaron así, Hermione sabía que las traía perdidas en el momento en que Harry dijo aquello, esta vez no podrá ganarle.
—Ahora que ya no estaré con los que eran mis padres aparte que no sabré a donde ir, no tendré el dinero para comprar lo necesario para subsistir —dijo ella toda avergonzada.
Harry al escuchar aquello empezó a reírse haciendo que Hermione lo mirara con el ceño fruncido y la cara roja de vergüenza.
— ¿Qué es tan gracioso? —preguntó cruzándose de brazos.
Harry al verla molesta dejó de reír y solo le sonrió.
—Me reía porque conociéndote de seguro en vez de pensar en "subsistir" fue en comprarte libros —Hermione se sonrojó— pero ya lo había pensado y había decidido que todo lo que necesites no dudes en decirlo y te lo compraré, libro que quieras y lo que necesites para los siguientes años en Hogwarts.
Hermione miró a Harry sorprendida por lo que dijo se veía muy seguro de su decisión, su corazón daba saltos de alegría aunque al mismo tiempo de vergüenza. No se esperaba que Harry dijera eso.
—Lo siento Harry, no puedo aceptar esto… Esto sería abusar de ti —dijo ella agarrando su maleta para seguir caminando.
Caminó un poco a paso apresurada y es detenida al sentir una mano tomar su brazo.
—No me molesta en realidad Hermione, a decir verdad es mucho dinero para mí solo así que no estaría mal compartirlo contigo —dijo frotando su mano en su nuca—Insisto, aparte nos has ayudado mucho así que esto no es nada comparado con lo que tú has hecho por nosotros.
Hermione ahora es la que le sonrió.
—No Harry, tu eres el que has hecho mucho por nosotros "y lo harás" así que yo soy la que estoy agradecida contigo. Soy tu amiga hasta el fin del mundo y daría mi vida por ti "ya lo he hecho así que no le temo a la muerte" —dijo Hermione sonriendo mientras agarraba la mano de Harry.
—No digas nunca vuelva a decir eso de que morirías por mi Hermione, o si no me sentiré mal —dijo Harry con gravedad apretando la mano de Hermione fuerte.
—… Está bien —dijo ella sonriendo—. Gracias Harry.
Siguieron andando por el camino que los llevaba a la madriguera hasta que por fin la visualizaron.
Al estar frente a ella la puerta se abrió con estrépito y salió la señora Weasley con lágrimas en los ojos peligrando ser derramadas.
— ¡Harry, Hermione!, me tenían tan preocupados ustedes dos, ¡Creí que les había pasado algo! —dijo la señora Molly metiendo a ambos dentro de la casa.
Todos al verlos corrieron al verlos les empezaron a bombardear preguntas y abrazos.
— ¿Dónde se encontraban? —dijo Fred interesado por saber que sucedió.
—En realidad gracias a Billy que por una paranoia que tenía me hizo un traslador que nos llevó directo a mi casa es lo que nos salvó —dijo Hermione con una pequeña sonrisa en su rostro.
—Menos mal, creí que les había pasado algo muy malo —dijo Ron dando un suspiro de alivio al verlos bien.
—Bill, está prohibido hacer trasladores no autorizados por el congreso –dijo el señor Weasley un poco molesto para luego dejar escapar un pequeño suspiro—por esta vez lo dejaremos ir,
Todos se calmaron un poco y ayudaron con las cosas de Hermione ella les mintió diciendo que sus padres quisieron que se quedara con ellos y que se fuera con ellos hasta Howgarts.
Harry y Hermione cuando ya no eran el centro de atención de todos los Weasley le contaron a Ron lo que sucedió con los "padres" de Hermione.
— ¡que malditos!, si tan solo hubiera estado ahí antes yo les hubiera dado su merecido, ellos no se merecen tan siquiera haberte adoptado—dijo Ron rojo de la ira, por todo su cuarto despotricaba varias maldiciones haciendo sonreír un poco a Hermione —. No te preocupes Hermione si necesitas una casa aquí está la nuestra por si quieres.
Hermione no dudaba agradecer los grandiosos amigos que tenía y por nada en el mundo desearía que cambiara ese acontecimiento.
—Gracias Ron —dijo ella, ahora no le daría respuesta pues no quería decirle si, pero tampoco no por si no encontraba un lugar donde estar— en un rato vengo.
Hermione salió del lugar, necesitaba reacomodar sus pensamientos, las cosas de ahora en adelante van a cambiar, no, ya estaban cambiando pero tendrá que afrontar las cosas a como debe ser.
Estaba bajando las escaleras cuando alguien la jaló a uno de los cuartos. Hermione reaccionó tratando de atacar así como ella sabía.
—"maldición, en este tiempo no era muy fuerte" —pensó Hermione con furia.
La persona que la aprisionó en el cuarto la soltó, rápido Hermione se volteó a ver a su agresor encontrándose a Bill.
— ¿Bill?, ¡me acabas de dar un tremendo susto! —dijo Hermione mirando con una mueca y aliviada. Mas sin embargo la sonrisa no llegó al rostro de Bill.
—Hermione, ¿por qué me hiciste hacer un traslador?, acaso eres algún mortífago —lo último lo dijo mas como una acusación— todo este tiempo te has hecho amiga de Harry para después traicionarlo eh —dijo Bill sacando su varita, Hermione estaba sorprendida por la acusación de su amigo, pero no podía culparlo, tenía todo el derecho de sospechar de ella, quizá era el momento de decir la verdad.
—Bill, es verdad que te mentí, el traslador no era para sentirme más tranquila por una pesadilla, no soy vidente, ni estoy de parte de los mortífagos —dijo ella muy tranquila con las manos alzadas para que Bill pueda ver que no tenía intenciones de atacarlo, además si fuera mala ¿cómo podría atacarlo habiendo tantos magos buenos en un mismo lugar?, eso sería absurdo— Supongo que no tengo más remedio que contarte, he vuelto en el tiempo.
Bill que miraba a Hermione con ojos serios ahora la miraba sin comprender si ella le quería hacer alguna broma.
—No juegues —dijo él un poco irritado.
—No estoy jugando, es verdad eh regresado en el tiempo, morí y al parecer no era mi tiempo…
Hermione le empezó a hablar a grandes rasgos lo que sucedió, no iba a dar mucha información para que no se altere tanto el producto del futuro, aun quería casi todas las cosas a como estaban.
Después de mucho y de enseñarle sus pensamientos en un improvisado pensador -que ella era capaz de hacer- pudo convencer a Bill de las cosas. Ahora se encontraba aturdido y muy sorprendido.
—Entonces moriste para dejar vivir a Harry —dijo el sorprendido por todo esto, no se lo podía creer, pero lo vio en un pensadero, Hermione era más grande y madura de lo que parece y muy poderosa, ¡dos carreras!, había escuchado de sus hermanos que ella era muy buena memorizando y que quizá era capaz de acabarse media biblioteca en todos su años en Hogwarts, quizá sea la primera en comerse todos los libros que hay en la biblioteca de Hogwarts y el que no debe ser nombrado le pueda temer por su poder.
—Por favor Bill tienes que prometerme que todo esto no lo puedes decir, aun no es el momento y hay muchas cosas del futuro que se tienen que cambiar, por eso ahora tengo que ser cautelosa y no llamar mucho la atención en mis próximos movimientos —Dijo Hermione rogando porque no la delatara.
Bill miró a Hermione y le sonrió.
—No te preocupes Hermione desde ahora en adelante puedes confiar en mí para lo que necesites.
Hermione le sonrió y le dio un gran abrazo, ahora tenía un aliado entre sus filas, salieron del cuarto y Hermione decidió que era momento de irse a dormir después de toda una noche sin dormir.
Bill el brazo
Charley desgarrón
