Orenji


Summary: Y solo sé que en la próxima vida iré a buscarte al principio


Disclaimer: Naruto es propiedad de Kishimoto. La historia a continuación es mía.


Sakura supo desde muy pequeño que algo no iba bien con él. En aquella tierra era difícil vivir y amar con libertad; regirse a las reglas y las leyes era la única manera para llevar una vida tranquila. Así que cuando su padre lo zurró por haber dicho que le gustaba un niño en la escuela le hizo aprender demasiado pronto lo difícil que era vivir en Irán.

Intentó ignorar sus impulsos y sus verdaderos deseos, por lo que comenzó a cortejar mujeres para encontrar la indicada entre todas ellas. Ami fue la indicada. No sólo era su amiga sino que también era la chica más amable que había conocido y se veía con ella teniendo hijos.

Sus padres parecían de acuerdo con el matrimonio y cuando menos lo pensó ya estaban casados y vivían juntos en una casa que compartía con su cuñado y su esposa. Ellos estaban en la parte de arriba mientras que su cuñado vivía en la parte de abajo.

El deseo de Ami era tener familia con él, pero aunque lo intentaran, no lograban quedar embarazados. Sakura comenzó a temer que fuera un castigo por sus deseos prohibidos y poco naturales. La tristeza por ello, por fallarle a Ami, por hacerla sentir mal al no desearla carnalmente comenzó a deprimirlo. Ella se mostró comprensiva y alegaba que aún quedaba mucho tiempo para intentarlo. Preocupada, le pidió a su mejor amigo Naruto que se lo llevara para hablar de hombre a hombre y éste accedió llevándolo a un bar.

Fue allí donde lo conoció. Era un conocido de Naruto y estaba bebiendo solo. El rubio lo invitó y compartió la mesa con ellos. Nunca había reído tanto a pesar de que Sasuke era bastante serio; tenía un humor ácido y siempre recaía en insultos a Naruto. Entre anécdotas y bromas, Sakura se sintió mejor.

Fue un viernes que se perpetuó a todas las semanas. Al menos, esa vez a la semana comían juntos y bebían. Al principio, eran los tres, luego comenzaron a quedar solo los dos. Las primeras veces eran incómodas, pues Naruto hacía un puente entre ellos y relajaba más el ambiente. Pero a pesar de ello, Sakura comenzó a tener mejor humor y a volver a ser el que era…

Y Ami lo notó. Eso la hizo feliz, ver a Sakura ser como cuando lo conoció, la hizo sentirse mejor. Sakura comenzó a ser nuevamente bromista con ella y abrazarla en la soledad de su casa. Si bien, su cultura era bastante dura y reservada, ellos en su casa eran todo lo contrario a lo que en sociedad se veían obligados a aparentar.

Ami notó en Sakura algo más, algo que no reconocía en él. Era mucho más reservado en cuanto a sus salidas, también más distraído, solía estar absorto en sus pensamientos y sonriendo como si recordara algo. Cada que hacía eso, se acariciaba las manos con una ternura que nunca había visto durante su matrimonio. Comenzó a sospechar, pero no quería acusar antes de obtener una prueba. Lamentablemente, ella no lograría nada. Era mujer y las mujeres en Irán no podían acusar si al menos tres hombres también estuvieran como testigo.

Intentó esconder el monstruo de la inseguridad y el de los celos. Si había algo que fuera con Sakura, además de la mujer devota y amorosa, era posesiva. Lo suyo no fue al azar, fue premeditado. Lo amaba desde niños, había intentado hacerse su amiga y a convertirse en la mujer ideal para él, la que necesitaba.

Comenzó a odiarse por intentar animarlo, ahora sentía que perdía el fino hilo que los unía emocionalmente. Y mientras ella sufría en silencio algo que no podía probar, Sakura seguía divirtiéndose con Sasuke y teniendo roces casuales que se grababan a fuego en su piel. Supo que esos impulsos de su niñez y que, exitosamente, había ocultado en su juventud volvían a surgir.

Si bien era feliz sólo siendo amigos, le dolía no poder amarlo. Si, estaba enamorado de Sasuke y procuró que no lo supiera a pesar de que cada vez le costaba más esconderlo. Quiso llorar cuando Sasuke clavó los ojos en una chica que tenía un precioso hiyab del color del fuego. Era bella y se acercaba hacia donde estaban ellos en compañía de un chico de dientes puntiagudos y sonrisa tonta. Ella miró a Sasuke, éste reparó en ella más de lo que normalmente lo hacía en otra persona y a Sakura se le desgarró el corazón.

Esa noche, en la cama, le dio la espalda a Ami para que no viera como las lágrimas caían por sus mejillas. Sentía que todo era una pesadilla ¿Qué estaba mal con él? ¿Por qué tenía que amarlo? Y en el fondo supo que no importara dónde ni cuando, siempre lo amaría ya siendo hombre o mujer, en esa vida o en otras. Odió su cultura, el Islam y su tierra que no le permitía ser quien era. La homosexualidad era condenada y estando casado podía significar la muerte.

No quería aquello para él y menos para Sasuke. Si fuera un hombre libre, en una tierra lejana, lejos de las leyes del Islam y de los prejuicios, podría amar a Sasuke sin restricciones.

Una idea se le vino a la mente. Él sólo estaba pensando desde su lado, nunca desde el de Sasuke. Quizás todos esos comportamientos eran puramente amistosos por parte de Sasuke y su corazón, desesperadamente enamorado, estaba haciendo que su mente se nublara y viera lo que deseaba ver. ¿Qué pasaría si le confesase a Sasuke sus verdaderos sentimientos? ¿Lo odiaría? ¿Sentiría asco de él?

No pudo dormir en toda la noche y decidió que lo mejor sería beber algo. Pero ese algo se fue en exceso y cuando volvió a la cama, Ami lo esperaba desnuda y dispuesta. Sakura apreció el pequeño cuerpo debajo del suyo y lo besó por todas partes a pesar de que no era el que realmente deseaba besar. De repente, Ami ya no era Ami y sus curvas redondas se volvieron duras y planas. Sasuke le acariciaba el rostro y le sonreía mientras lo besaba y Sakura enloqueció de amor. Se entregó con una pasión casi descontrolada y enfermiza que sintió que moriría cuando se dejó ir, susurrándole al oído el nombre de su amado.

De pronto, sintió una presión en el pecho que lo envió de espalda a su lado de la cama y lo sumió en una negrura espesa. Ami lo miraba con horror, los ojos llenos de lágrimas y con el cuerpo helado. Las manos le temblaban y sintió asco de sí misma, de Sakura por su infidelidad y sus inclinaciones enfermas, las cuales no quería aceptar a pesar de todas las señales.

Se vistió y se cubrió con el edredón. Quizás sus sollozos fueron, no lo sabía bien pero sintió que era rodeada por los brazos fuertes y cálidos de su esposo, quien lloraba con ella mientras la besaba para que dejara de sufrir a base de súplicas de su perdón. Ami sentía dolor y quería que él sintiera el mismo dolor que ella sentía.

Le prohibió que volviera a verlo. Si lo hacía, sufriría las consecuencias de su infidelidad. Si bien le daba asco saber que su marido le gustaba un hombre, pensó en que ella podría curarlo.

Y el tiempo pasó. Ami al fin había logrado quedar embarazada y Sakura había dejado de verse con Sasuke. La vida parecía sonreírle a Ami, ella sintió que estaban más unidos que antes gracias al bebé que crecía en su interior. Sakura era más cuidadoso y cariñoso, la abrazaba más y la mimaba en la privacidad de su casa. Pero si bien era más atento con ella, veía que no era feliz como fingía serlo. Cuando Sakura no la miraba, lo notaba distante, ido y sus ojos expresaban todo el dolor por el que estaba pasando.

Se dedicó a ignorarlo, a centrarse en su felicidad de tener a su marido y a su bebé a costa de la felicidad de él. Lamentaba aquello, pero no quería perder el mundo que tenía. Era egoísta, lo sabía, pero Sakura no estaba bien, él no debía sentir aquello por otros como él.

Sakura, en un desesperado intento de alivio a su dolor, lo buscó y lo vio, en el mismo lugar de su encuentro de siempre. Se iluminó cuando Sasuke clavó sus ojos en él y le sonrió como si supiera la razón de su desaparición. Fue como la primera vez que se vieron, esa cadena invisible volvió a erigirse entre ellos y a unirlos una vez más. Volvieron a reír y a bromear, a darse palmadas inocentes y a mirarse con algo más que amistad en sus ojos. Sakura lo supo, Sasuke también se sentía como él.

Ami no llegó a ver el rostro del hombre que acompañaba a su marido, pero supo que era esa la persona que Sakura amaba. Ami experimentó como se le desgarraba el corazón al ver ese brillo en la mirada de Sakura, ver ese amor reflejado en todo su rostro. Los celos actuaron cuando acusó a su marido con su hermano y éste, ante su insistencia y el desolador dolor de su hermana, accedió a darle un escarmiento.

Sakura apareció con un ojo morado y con todo el cuerpo herido. Era una advertencia y sintió terror por Sasuke, si lo encontraban, lo matarían. Fue directo a Ami y discutió con ella sin piedad. Fue duro y cruel, insensible cuando ella comenzó a sentirse mal y presentir que algo ocurría.

La tensión de la situación puso en peligro la vida de Ami y el bebé. Su embarazo estaba yendo mal desde hacía tiempo, pero las señales que le enviaban no alertaban a la paranoia de ella por su marido. Entonces, comenzó a odiarlo de verdad cuando estuvo a punto de perder a su primogénito y Sakura perdió su libertad.

Era vigilado las veces que salía. Ya no podía verse con Sasuke; las amenazas de Ami no eran en vano y ser manipulado de aquella forma por la persona que creía una amiga le dolía. Quería entenderla, pero ella no se molestaba en entenderlo. Y quizás estaba pidiendo demasiado.

La depresión fue tan dura que comenzó a enfermar. El cuerpo se debilitó ante la falta de apetito y las continuas recaídas que tenía. Episodios de fiebre, dolores intensos, la piel hinchada y pálida eran señales de que no estaba nada bien. Ami intentaba estar a su lado, pero Sakura se apartaba, no quería volver a angustiarla a pesar de que se le hacía imposible estando tan demacrado y arruinado.

Comenzó a morir como ya lo estaba por dentro. El dolor de su brazo era preocupante, la herida que debió haberse cerrado hacía unas semanas había comenzado a gangrenar y a matar todo a su paso.

Ami lo veía con culpa, pero aún se aferraba a su odio por la posición que tuvo que tomar en su vida. Cuando el dolor comenzó a ser insoportable cuando llegó a su corazón. Y si bien había muerto por la falla de ese órgano vital, Ami supo que el no poder estar con la persona que amaba de verdad había acabado con el corazón de Sakura. El sol naranja del atardecer se fundió como el pensamiento de Sakura cuando el mundo se oscureció…

Espero que la próxima vez sí sea.

1884-


N/A: Holaaaa! Quiero pedir disculpas por no publicar la semana pasada, es que tuve varios exámenes y pues le di prioridad a eso je! Tuve buenos resultados, mañana me entero otra de mis notas :D

Espero que les está gustando el fanfic, se que me deben estar odiando por lo que le estoy haciendo a la ship, pero ya van a entender por qué las cosas pasan así. Dejo los nombres originales para no marearlos a pesar de que cada capítulo transcurre en un país diferente.

Gracias por los favs, follows y sus lindos comentarios, los aprecio un montón. Y bueno, quería agradecer a Hikari ya que ella me estuvo dando el visto bueno a los capítulos, es un ángel *cora*

Hasta la semana que viene!