#14 Almas Gemelas
Bakugou x Todoroki
Prefiere ignorar las señales, porque está convencido que las almas gemelas no existen. Para él, las relaciones llevan tiempo, afecto, esfuerzo. No es algo que se puedan dar en un sólo día. O si lo hacen, están destinados al fracaso. Como con sus padres.
El hilo rojo se hace cada vez más visible. Tan visible que cuando ve su reflejo, su atención cae irremediablemente en el nudo que se ajusta firme en su pulgar. No le dice a nadie, claro está, porque necesita contener su tonta curiosidad y porque si aquella persona en realidad es su alma gemela, prefiere huir que atarse por siempre a un completo desconocido.
Sin embargo, lo conoce antes de que pueda huir de él. Es un héroe. Lo salva antes de que un accidente acabe con su vida. Todo es un caos, ese héroe sólo lo deja en un lugar seguro y regresa al combate. Quiere decirle algo, pero las palabras se atoran en su garganta. Se siente extraño. Está eufórico, como si hubiera encontrado algo preciado, algo que perdió hacía mucho tiempo y que sin él, su vida no estaba completa.
Rápidamente llegan los paramédicos y su estado de ensoñación desaparece. Se da cuenta que su brazo está mal herido. No sabe desde cuándo ha estado sangrando. Después de subir a la ambulancia, en aquel espacio pequeño y blanco, su mente regresa a la normalidad y se da cuenta de lo peligroso de esos pensamientos. No le gusta tener cosas fuera de su control. Y aquello no sería la excepción.
Desaparece de la ciudad por meses. Sabe que el héroe también ha visto su hilo rojo y no puede darse el lujo de reencontrarlo. Da clases en la universidad tanto como puede y regresa a casa hasta entrada la noche. El trabajo evita que piense mucho en él y prefiere sumergirse en una torre de libros a buscar todo el internet noticias de ese héroe.
- Bakugou Katsuki - murmura cada día más
- Bakugou Katsuki - piensa mientras da clases
-Katsuki- dice en las noches, como si él pudiera escucharlo.
Todos los días, su mente se inunda con el rostro del héroe. Llega un punto en que su propia alma lo traiciona y lo obliga a creer que el chico está siempre junto a él, esperándolo. No soporta más y se rinde, porque ya no hay otra opción.
Necesita saber de ese hombre y necesita estar a su lado. La espera lo carcome pero no lo busca. Sabe que no puede imponerle a nadie a estar con él y con la poca voluntad que aún le queda, sigue su vida sin provocarle problemas al héroe. Es lo único que puede hacer.
Eventualmente, toca a la puerta. Sabe que es él. No puede explicar cómo pero también sabe que lo ha llamado en sueños.
-Disculpa por tocar a tu puerta. Soy Bakugou Katsuki.-
-Sé quién eres- contesta Shoto y lo invita a pasar.
-Oye. De una vez te digo, yo no creo en las almas gemelas- Tododoki sonríe para sus adentros. Era bueno escucharlo a pesar que los dos ya no tenían salida. Lo supieron desde el primer momento en que sus ojos se encontraron.
-Yo tampoco- contesta porque los dos quieren negar su destino, las noches en vela y el sentimiento de estar incompletos que los agobiaba día y noche. -Es una lástima habernos encontrado así-
-Lo se. Y lo siento-
