Orenji
Summary: Y solo sé que en la próxima vida iré a buscarte al principio
Disclaimer: Naruto es propiedad de Kishimoto. La historia a continuación es mía. La frase del summary es autoría de Tohma.
Epílogo
Comenzaba el otoño en Japón. La muchachita de diecisiete años caminaba hacia su trabajo de medio tiempo en las desiertas y frescas calles del pequeño pueblo de Konoha. Había elegido aquel sitio por dos simples razones: una, adoraba el campo y la segunda razón era que no tendría que sufrir el ser juzgada por ser una madre adolescente tan joven, pues, en su pueblo había dado de qué hablar.
Su madre la había echado de su casa y su ex novio se había deshecho de ella con otra chica más idiota que ella. Quizás no era lo mejor que le había pasado en la vida, pero no se quejaba, era feliz a su manera a pesar de todos los contratiempos y problemas que tenía.
Había decido seguir adelante, ella había cometido el desliz de haber permitido que tal imbécil la convenciera de hacerlo siendo un pobre idiota que no sabía ni siquiera sumar y restar. No esperaba nada de él, sólo que no la molestara. Pero fue imposible ante la insistencia de que se deshiciera de la consecuencia de su acto y no tuvo mejor idea que largarse de allí.
Estaba casi en la última etapa y si bien no debía estar trabajando, necesitaba el dinero para poder tomarse unos cuantos meses hasta que pudiera acomodarse de nuevo. Tenía un bonito departamento, una casera muy agradable y amorosa que la ayudaba en todo y unos compañeros excelentes. Ni que hablar del jefe que había accedido a que siguiera trabajando, siempre y cuando no hiciera ni mucho esfuerzo ni se expusiera al peligro. Odiaba la parte administrativa, pero no le quedaba otra que hacer de secretaria y dedicarse a leer papeles y a escribir a máquina.
Un fuerte tirón hizo que se detuviera de golpe. Comenzó a sentir frío y humedad en su entrepierna y una fuerte contracción la dejó sin aliento. Una mujer que caminaba cerca, se acercó hasta ella para ayudarla y cada vez más gente corría a su lado.
La ambulancia llegó y fue trasladada rápidamente al hospital. La instalaron en un cuarto, a la espera de que dilatara. Y mientras esperaba, con ayuda de una enfermera, se dedicó a caminar de un lado a otro.
Llegó su mejor amiga rubia y la abrazó. Se habían conocido cuando ella llegó al pueblo y pidió por indicaciones para conseguir un hotel. Mientras la acompañaba al hotel, supo de su historia, pues le gustaba hablar. La rubia le ofreció un cuarto en su casa, cuarto que tomó porque no tenía más que para una semana en un hotel antes de que se le acabaran los últimos ahorros y así su amistad surgió. Cuando consiguió empleo y se mudó al tiempo para poder acondicionar un cuarto para el bebé.
Rogó por la epidural cuando la enfermera entró a su cuarto con una silla de ruedas en la cual la sentó y la llevó hasta la sala de partos. Todo fue muy rápido. Recordaba estar apretando con fuerza la mano de su amiga, gritando y maldiciendo a todos los presentes que trabajaban con calma y la alentaban a que continuara.
El llanto del bebé rompió el aturdimiento de ella y vio que lo envolvían en una mantita color verde claro. Sintió el rostro más húmedo de lo que ya estaba por las lágrimas y estiró los brazos para agarrarlo cuando las ganas de pujar volvieron y sintió que algo salía nuevamente. Otro llanto más y la sorpresa la dejó perpleja cuando otra enfermera agarró al segundo bebé y lo envolvió en una manta amarilla.
Los ojos verdes de la chica miraron los celestes de su amiga y comenzó a reír de la incredulidad. ¡Tenía dos bebés! ¿Cómo se les pudo haber pasado algo como eso?
Aún cansada, estiró los brazos para sostenerlos. Eran preciosos. Dos bolitas de cachetes rojos y pelusita como cabello. Sonrió encantada, eran tan idénticos, sólo que uno tenía el cabello oscuro y el otro claro como el de ella, seguramente sería rosa.
Con sólo verlos, sabía que por alguna razón la vida los había unido, no era una coincidencia. El destino los había reunido una vez más, en ese momento y ese lugar.
Haru miró a su amiga y murmuró los nombres que sus bebés llevarían para siempre.
Ren y Ran.
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Un viejo mito japonés dice que los enamorados que jamás podrán estar juntos cometen suicidio doble y reencarnan como gemelos.
Sayonara-
N/A: Hola! Ahora sí, es el fin real jajaja aunque en sí, la historia sigue porque estuve subiendo por fb las pequeñas viñetas sobre ellos dos pero ya de crecidos.
Quiero contar un poco como surgió la historia. Un día estaba escuchando a la bella 96neko y me apareció uno de sus covers de Vocaloid que nunca había prestado atención y busqué la traducción. En sí es una canción de amor entre hermanas gemelas, no romántica desde ya, pero se nota por la letra que tiene una historia mucho más atrás, en el pasado, en una vida anterior, y tienen un lazo muy profundo. La canción habla desde la perspectiva de una de las hermanitas gemelas y que al parecer quiere permanecer por siempre con su hermana, pero sabe que no puede y pues si quieren escucharla, se llama Orange -Orenji-.
Aclaro que Ren es Sakura y Ran es Sasuke, y que ambos tienen ojos verdes. La razón por la cual reencarnaron como gemelos es porque el bebé de Sasuke y Sakura es un familiar lejano de ellos, ahí está su línea directa sanguínea. Una curiosidad, la historia empezó en Japón y terminó también allí. No le puse año porque no creí necesario.
Bueno, seguramente cuente más cosas de alguna manera ya siendo a través de dibujos o escribiendo más, aún no lo he pensado mucho, a través de Facebook quizás.
Gracias de nuevo por leer esta historia y apreciarla. Gracias Hikari por aguantarme, a las chicas de Sasuke y Sakura Por Siempre en el grupo de WhatsApp en el cual me odian y me aman en partes iguales(?
Bye!
