#19 lugar de trabajo
Todoroki x Midoriya
Eran 25 pisos. 25 pisos de oficinas llenas de trabajadores. Y tenía que encontrarse "por casualidad" con uno de ellos.
Hablando de misiones imposibles.
Rememorando ese día, casi fue milagro que se topara con el. No era de los que creían en el amor a primera vista, pero ese hombre irradiaba un aura tal que había caído a sus encantos. Y caído literal sobre él. Porque en ese preciso momento, cuando Midoriya bajaba de la escalera inmerso en sus pensamientos, tuvo que pisar mal un escalón y caer de frente al pasillo. Claro está su salvador, al ver la caída, atinó a atraparlo en sus brazos sin importar que el cayera de espaldas contra el duro azulejo.
Midoriya, después del impacto inicial, se dio cuenta que esa persona lo seguía abrazando fuertemente. Y también se dio cuenta de lo bien que olía y de que de lo que sea que su traje estaba hecho, era muy suave.
-Disculpa…-
-Oww… ow…- el chico soltó el abrazo e Izuku se quedó unos segundos inmóvil, demasiado cómodo para moverse, hasta que su conciencia lo obligó a incorporarse, arrodillándose a su lado. Aquel había sido un golpe bastante fuerte.
-¡Lo siento tanto! ¿Estás bien? Llamaré a servicio médico…-
-No. No. Estoy bien. Solo un poco aturdido- el chico, que hasta el momento había mantenido los ojos cerrados, fijó su mirada en la de Izuku.
-¿Tu estás bien?- preguntó con genuino interés.
-Gracias a ti, si- Izuku sonrió realmente agradecido. Observó sus ojos, uno marrón y el otro azul, que lo miraban un poco preocupado. Era una persona muy bella.
-Siento sacarte de tus pensamientos pero ¿podrías ayudar a pararme?-
-Oh dios perdón. Claro-Izuku se levantó de inmediato y ayudó al chico a hacerlo. Ya observándose mejor, el chico era mucho más alto que él y si, era exactamente su tipo.
-Creo que tengo que irme. Ten más cuidado la próxima vez, ¿vale?-
-Lo siento mucho. De nuevo. Tendré cuidado la próxima vez- Izuku hizo una pequeña reverencia. El chico le dedicó una sonrisa y desapareció por uno de los elevadores.
Al verlo desaparecer, se dio cuenta que ni siquiera sabía su nombre. Aunque eso se podía arreglar.
Así que ahí estaba, dos semanas después, esperando a que Shoto Todoroki terminara una de sus juntas importantes (información de Janet, su secretaria) para toparlo "accidentalmente". Le había costado demasiado buscar información del chico pero agradecía al cielo que su secretaria era amable y se había vuelto más o menos su amiga. No era lo más ético pero no habría obtenido nada de otra manera.
-Hola Izuku-
Midoriya se le heló la sangre. esa voz era de Todoroki. Volteó rápidamente y ahí estaba, con una sonrisa que claramente decía Te atrapé en su perfecto rostro.
-Hola…-
El chico soltó una carcajada.- Dios, tu cara es demasiado. ¿Querías verme?-
Eso no lo tenía contemplado. No, para nada.
-Ehm… yo…-
-Hay un café aqui cerca. ¿Te gustaría acompañarme?-
-Cómo?-
-Yo también hago mi tarea, Izuku. Y la hago muy bien-
