#20 Cumpleaños

Izuku x Uchako x Todoroki x Bakugou

Izuku había recibido 3 regalos de cumpleaños misteriosos. Misteriosos en el sentido de que no tenían la típica etiqueta donde indicaba quién era el remitente pero tan sólo con ver la envoltura sabía de quién se trataba.

El primero tenía que ser de Bakugou. Quizá fuera por la cinta adhesiva que en vez de sujetar el papel verde cubría en totalidad el regalo o el hecho de que una parte del papel parecía quemado. De cualquier forma, sólo necesitó dos segundos para observar la figura de All Might dentro de la caja para saber que era de él. Nadie más sabía que le faltaba específicamente esa figura para terminar su colección.

Recordó agradecerle después, aunque seguramente sólo recibiría bufidos y gritos de su parte. No obstante, el chico seguro buscó por muchos lados la figura y aquello volvía al regalo en algo sumamente especial. Aunque tenía esa duda que lo carcomía un poco, del por qué se esmeraría tanto siendo que en años pasados no había recibido nada de su parte, pensó que sería grosero preguntarle. Quizá el rubio le diría la razón. Algún día.

El siguiente era de envoltura verde (de nuevo) perfectamente doblado, con un pequeño listón dorado atando la caja. Tenía en su interior un cuaderno de tapas duras que a leguas se veía costoso. El papel parecía seda y en la primera hoja decía " Para tus observaciones de los héroes. Para que seas el mejor héroe de todos (después de mi). "

Izuku no pudo más que reír con ese comentario final. Todoroki, seguramente, había pensado demasiado en escribir eso. Y es que a pesar de que hablaba más que antes y podía considerar que tenían una "relación normal" , seguía teniendo problemas para congeniar con las personas. Aunque claro, con Izuku era la excepción y ahora, con ese regalo, se imaginaba el por qué.

Pero eso lo tendría que esclarecer en otro momento.

El último regalo era una bolsa adornada con pequeños gatitos. Al abrirla, se encontró con una bufanda. Era roja y parecía hecha a mano. Todo tenía sentido. Uraraka había tenido los dedos un poco lastimados los últimos días.

Enrolló la bufanda en su cuello y sintió la suave tela en su piel. Seguramente le había tomado muchas horas acabarla. Nunca había recibido algo que hubieran hecho con sus manos y aquello lo hizo sentir especial y amado.

Puso sus tres regalos sobre su cama. Cada uno era especial a su manera y ya se encargaría de agradecerles como debiera. Sin embargo, cuando estaba ideando la mejor manera de agradecerles escuchó que tocaban a su puerta insistentemente.

Al abrirla, se encontraba Ochako, Katsuki y Shoto en la puerta observándose entre ellos, como si fueran rivales.

Aquello no podía terminar bien….