Al leer la carta me quede confundido, ¿Cuidarme de las criaturas? ¿Ganarme la confianza de los habitantes?... esto seria mas difícil de lo que pensaba. Voltee la hoja para ver si había algo mas, y en efecto, quedaba la posdata-"utiliza sabiamente tus herramientas, ya que podrían ser las únicas que tendrás, los habitantes no son lo que tu crees"-
-bien… creo que es mejor empezar a caminar y buscar una salida…-suspire-y empecé a hablar solo… mierda-me adentre al bosque.
HORA Y MEDIA DESPUES.
Puedo sentir que algo o quizás alguien me observaba a lo lejos… aunque no podía ver a simple vista, con la navaja mariposa en la mano grite-¿Quién anda ahí?-no obtuve respuesta, el silencio del bosque se volvió incomodo en un momento, continué mi camino pero de la nada había aparecido una extraña criatura… parecía un lobo, pero su piel era de madera ¿Cómo era posible eso?... ¿Qué irónico, no?... lo pregunta el chico que hizo un trato con un ser sobrenatural…
Poco a poco iban saliendo mas lobos… acorralándome, les apuntaba con la navaja, claro, estaba muerto de miedo, no dejaba de temblar. Uno de ellos me tacleo tratando de morderme la cara, deje caer la navaja, mantuve su hocico lejos de mi cara, me lo quite de encima y me levante rápidamente mientras que los demás lobos se iban acercando mas.
No sabia que hacer… eran cinco lobos contra mi, no se si fue por nervios o una idea fugaz, pero tome algo de tierra con las dos manos y se lo lance a los ojos, dándome tiempo para salir corriendo de ahí. Después de correr por varios minutos me detuve detrás de un árbol, respiraba agitadamente-¿Qué demonios paso haya? ¿Qué putas eran esas cosas?-
-lobos de madera-escuche la voz de una mujer cerca mío, quizás era una de las habitantes de este lugar que me vino ayudar.
-¿Dónde estas?-pregunte mientras la buscaba con la mirada.
-aquí-respondió. Voltee mi cabeza por donde escuchaba la voz, para encontrarme con una cebra con unos grandes aretes, con collares que cubrían la gran mayoría de su cuello, brazaletes que cubrían una parte de su pata y todo de oro.
-aaahh…-quería gritar pero ella tapo mi boca con su casco.
-calla, si no quieres que nos encuentren-ella quito su casco-y cálmate-
-¿Cómo quieres que me calme? Estoy hablando con una cebra-
-y yo con un simio con poco pelo-
-demonios…-ella empezó a observar a todos lados.
-…sígueme-no parecía tener malas intenciones así que le obedecí… pero volví al suelo ya que otro lobo de madera me volvió a taclear, trate de librarme de el pero este era mucho mas grande que el anterior, forcejeaba contra el… cuando sentí que casi me lo quitaba de encima el lobo enterró sus colmillos en mi brazo, cada intento por zafarme de su mordida el dolor aumentaba. Cuando por fin me pude librar de el vi que me había arrancado una parte de piel.
-¡Ah! ¡Joder!-el dolor era insoportable. Solo pude ver como un frasco de vidrio se rompía frente de mi soltando vario humo, me aleje rápidamente.
-¡huye!-escuche nuevamente la voz de "ella"… pero no podía dejarla sola, empecé a buscarla con la mirada sin mucho éxito.
-¡¿Dónde estas?!-recibí un grito como respuesta, me apresure. La encontré, parecía herida y un lobo de madera se le acercaba lentamente, saque el hacha. Ataque al lobo para que no le hiciera nada, lo golpee repetidas veces hasta que escuche un quejido de dolor detrás de mí, así que fui a ayudarla, preocupado pregunte-¿Qué paso?-
-alcanzo a morderme una pata…-revise su herida… era mas seria que lo que pensé.
-ven… te ayudare-acerque mis manos, pero ella se alejo… quizás iba muy rápido y ella aun dudaba pero era para ayudarla, así que intente otra vez… ella aun con poca desconfianza no se alejo… la empecé a cargar, ignorando el dolor de la mordida-¿Dónde vives?-y pensé-"¿al menos tendrá una vivienda?"-
-por haya…-apunto con uno de sus cascos lo que parecía ser el horizonte.
-vamos…-empecé a caminar. La mayor parte del camino nos quedamos en silencio.
-¿tienes un nombre?-pregunto.
-si… soy David, aunque también me llaman "JD"-respondí-¿y tu?-
-Zecora-
-un gusto conocerte-
-el gusto es mío-dijo.
-¿es esa casa?-pregunte viendo una cabaña a pocos metros.
-si… ahí tengo algo para nuestras heridas-
-apresurémonos, antes de que algo mas pase…-acelere el paso. Al entrar en la cabaña la deje en lo que parecía ser su cama.
-en esa repisa hay un frasco verde… eso nos ayudara-dijo apuntando a la repisa.
-bien-fui por el frasco, al revisarlo vi que no había mucha medicina-
-toma, cúrate-le di el medicamento.
-pero tu herida esta peor… tu tómalo…-
-no, te agradezco tu ayuda pero yo tengo que volver a mi camino-
-¡no puedes volver ahí! ¡no así!-
-yo puedo, gracias-al salir de la cabaña sentí algo punzante en el pecho y caí al suelo.
TERCERA PERSONA
Zecora curaba las heridas de David, mientras examinaba un dardo que tenia en el pecho. Termino de curarlo… solo tenia que esperar que "él" despertara.
Después de varias horas despertó, parecía muy alterado… como si hubiera tenido una pesadilla.
-¿Qué paso?-pregunto mirando a todos lados.
-te desmayaste-
-¿Cuánto tiempo llevo dormido?-
-unas cuatro horas… quizás cinco, aunque deberías descansar mas-
-claro, como digas-el se acomodo en la cama, mirando al techo.
-¿de dónde eres? Y ¿Qué eres? Nunca había visto una especie como la tuya-
-soy un humano… no soy de por aquí… ¿Qué, no hay humanos aquí?-
-no hasta donde yo sepa-
-esto debe ser una maldita broma…- susurro mientras cubría su cara con sus manos.
-¿perdón?-
-no, no es nada-
-tranquilízate, intenta descansar… duérmete-
-vale, esta bien-suspiro.
David se relajo y cerro los ojos, después de varios minutos su quedo dormido. Zecora por su lado regreso al lugar donde se encontró con el, encontrando la navaja de David, la tomo con su hocico regresando a su humilde casa, mientras recordaba lo que había pasado.
FLASHBACK
Ella caminaba por el bosque en búsqueda de ingredientes para una de sus pociones, hasta que escucho lo que parecía ser la voz de otro poni. Con curiosidad fue a observar lo que estaba pasando, cuando por fin había encontrado el origen de la voz vio que no se trataba de un poni… era de una criatura que jamás había visto, ni siquiera recordaba haber leído sobre un ser así.
-¿Qué es eso?-pregunto susurrando mientras veía cada movimiento que hacia y sin dudarlo empezó a seguirlo en silencio.
-"tengo que permanecer oculta… no quisiera que huyera"-pensó mientras mantenía cierta distancia… hasta que eso se detuvo y sacaba lo que parecía ser una daga o cuchillo-"creo que percibió mi presencia…"-
-¿Quién anda ahí?-ella permaneció inmóvil hasta que el continuo con su camino, suspiro de alivio pero luego vio que la criatura era acorralada por varios lobos de madera-"tengo que ayudarlo… no puedo permitir que le hagan daño… no hasta que lo haya examinado"-
Ella pensaba en como ayudarlo sin que la viese… pero para su sorpresa el ya se había quitado de encima y corría para escapar de los lobos y que se detuvo cerca suyo.
FIN DEL FLASHBACK
Al llegar a su casa empezó a examinar aquella daga-¿Qué es esto?-pregunto mientras veía la navaja mariposa-que cosa mas rara…-
Escucho unos quejidos por parte de David, empezó a sacudirlo para despertarlo-David… despierta… ¿Qué sucede?-El despertó de golpe, viendo la cara de preocupación de Zecora.
-Z…Zecora… perdona por preocuparte, es que… no es nada importante-el se limpio el sudor de su cara.
-¿acaso aun no confías en mi?-
-no es eso… en realidad no importa… es una idiotez-
-bueno… ¿quieres comer algo?-ella le ofreció.
-no, no quisiera ser una molestia-
-no es nada-
-esta bien, si, me gustaría comer-Zecora fue a preparar algo mientras el recordaba su sueño.
FLASHBACK
Podía ver lo que parecía ser 2 sombras, la segunda era de un color rojo, ambos tenían el mismo peinado. Sin previo aviso la sombra roja empezó a atacar sin piedad a la otra, poco desvaneciéndose dejando ver otra cosa.
Era un pueblo totalmente destruido, consumido por el fuego y el caos, en el centro de este, había dos sombras, una de ellas era la roja, la otra sombra (al parecer que es alguien mas) solo se mantenía distante, con la cabeza agachada… como un niño al cual acababan de regañar.
Cambiando de escena, estaba ahora lo que parecía una ciudad perfecta y las mismas dos sombras hablando con un ser resplandeciente, como si estuvieran haciendo un trato. Otro cambio… ahora era el mismo estrechando la mano con aquellas sombras.
FIN DEL FLASHBACK
