La mujer estaba sentada en una pequeña silla, dibujando animada rodeada de niños mirándole, pintando junto a ella, el le miraba desde lejos, principalmente cuando a él le interesaba una mujer solo le importaba su físico, pero ella era una persona que tenia mucho mas adentro que afuera. Pero lo que se sorprendió aun mas fue cuando vio a su "amigo" herido, una que otras heridas, un poco de sangre y la ropa rota, la mujer se levantó con los ojos plenamente abiertos, él le "pidió" que la curara y ella nerviosa, asintió.
Mientras el rubio no podía creer lo que venía, tirando de su suero les siguió hasta que la mujer le metió a un cuarto, el observo desde la puerta, la mujer le quitó la camisa y la chaqueta y comenzó a limpiarle mientras él le lanzaba gruñidos enojados a cada contacto del alcohol con su piel mientras esta le regañaba con el ceño fruncido
-kyoya... deberias tener mas cuidado
-no fue nada-dijo antes de bostezar
-solo vienes a dormir-dijo molesta- te comportas como un niño malcriado-dijo mirando sus piernas-¿ tienes las piernas heridas?, tendrás que quitarte los pantalones
-cierra la puerta primero
-¿la puerta?-dijo volteandose a encontrar la mirada del rubio- dino...deberías volver a tu cama ya es tarde
-¡¿que diablos te sucede kyoya?!
-una misión, selene-dijo llamando a la mujer para que le mirara- curame ahora
-uh... -sonríe al pelinegro y se voltea al rubio- luego te voy a ver, dino
La mujer lo dejó afuera, solo le quedo acostarse ¡¿porque él la llamaba por su nombre?! ella era ¡su! doctora, no la de kyoya, ni la de tsuna, la de el y todo esos niños que ella cuidaba tan efusivamente, era la forma de como le sonreía tan amorosamente a el pelinegro, quizás, o la forma tranquila en que el la llamo, como si la conociera de hace años, sus brazos cruzados y el ceño fruncido solo demostraban el enojo que sentía.
-¿dino?
-¡¿de donde que conoces a kyoya?!
-¿que?... espera, no tengo que responderte por eso-dijo con el ceño fruncido levantandole la playera para verle el torso- tus puntos casi han sanada, mañana los quitare
-¿porque no me dices?
-¿no son amigos?-dijo antes de suspirar y agarrarse la cabeza
-¿qué te sucede?-dijo preocupado
-nada-se levanta- debo seguir-suspira estirándose - no quiero verte levantado¿escuchaste?
-entendido, doctora-dijo enojado
A la mañana siguiente se levantó y fue directamente donde el pelinegro a interrogarlo, pero este solo le dio una paliza haciendo que sus puntos se soltaran, siendo regañado por la mujer, que le miraba enojada con la cara roja y con su ceño fruncido junto con leve marcas oscuras en sus ojos
-¿por qué no puedes decirmelo?
-por qué debo decirte de todas formas-dijo antes de inyectar en el brazo
-c-cuidado-dijo mordiéndose el labio-dolió ¿sabes?
-eres mi paciente mas lloron que he tenido, y me especializo en pediatría, dino-dijo enojada
-¿por qué tan molesta?
-por que me irritas, y tengo mucho sueño
-¿pero recién es de mañana, no?
-para ti, mi mañana empezó, ayer en la madrugada, dia martes a las 12 am
-¿n-no has dormido nada?
-no-suspira- ahora podrías comportarte-dijo levantándose
-espera-dijo tomándole del brazo- ¿porque?
-¿por que que?
-¿por qué has estado tanto tiempo aquí?
-por que tengo gente que cuidar...y una deuda que pagar-dijo antes de soltarse e irse
¿deuda?
Si, simplemente el sucio dinero. Cosas así que hacen que la gente normal trabaje de mas, o simplemente tenga una inferior calidad de vida, o persnas como el, que no tiene ninguna de esas cosas, tiene una excelente calidad de vida y no necesita trabajar, lo hacía sentir culpable.
Era mejor que no le hiciera nada, que la dejara en paz. pero no podía dormir , trato de que las ideas volvieran a él, tratando de pensar que quería hacer, nada. lo unico que queria era no ver a esa mujer tan llena de problemas, había estado casi un mes en el hospital y a pesar de la actitud de el, ella le cuidaba día y noche, podía darse el lujo de seguir atendiendo niños, pero no quiso, debe compensarle de alguna manera, algo que le gustase, pero no la conocía lo suficiente como para saber que le gustaría a la mujer
-¡¿qué haces levantado?!-se escuchó desde el pasillo
-por que aun sigues aquí-la voz del pelinegro era inconfundible-debes irte, te llevaré
-k-kyoya... estoy atrasada, no puedo dejar de trabajar, aun me queda una noche
¿atrasada?... debe de referirse a su deuda, lo más probable es que por eso lleve aquí tanto tiempo trabajando, es por eso que muchos niños la conocen, es por eso mismo que es una mujer totalmente diferente a las demás que él había conocido en su mundo, mujeres que tenían todo facil con solo chistar los dedos o simplemente hacer una ademán con sus manos
-kyoya si no me quedo, me echaran de la habitación .. lo sabes-lo último lo dijo en voz baja
-no... no sucederá
-¡n-no quiero que tu lo pagues!
-así mi deuda estara saldada contigo
-n-no lo hago para que me pagues, es para que estes bien, kyoya
-callate, selena-suspira- hablaremos luego
-aun no estas sano, no quiero volver a inyectarse un relajante y que tengan que arrastrarte
-¡kyoya!-dijo el rubio apareciendo por la puerta hacia el pasillo- porque no haces caso a la señorita, ¿y vuelves?
-callate herbívoro
-no pueden pelear en el hospital -mira al pelinegro sería- kyoya déjame al menos terminar de curarse
Accedió en silencio, mientras el rubio le miraba sorprendido, la mujer se volteo molesta y le tocó con el simple índice la herida solo para que el retrocediera y se acostara, ella cerró la puerta y se sentó un momento en la silla, mirando serio y le dijo
-mi familia tenía una deuda con la mafia, aun no termino de pagarla, he curado muchos mafiosos, viene aquí a que yo los salve, es por eso, y me han subido el precio de la deuda, kyoya lo sabe... solo el lo sabe, fue que en una misión él entró y yo estaba ahí, no me mató...porque él estaba tan herido y yo lo salvé, el quiere pagar mi deuda, pero ... no se lo permitido, según él lo debe... pero realmente no es así... dino, no salgo con nadie porque es peligroso no quería aceptar tu cita por eso
-tsk,¡ yo podria ayudarte! ¡testaruda!
-tu no entiendes, lo difícil que es... siempre lo tuviste todo, lo que siempre quise fue ayudar niños, sin importar el costo lo haré-dijo antes de irse
¿qué es lo que había sucedido?
Era exactamente lo que la mujer esperaba de el rubio, que tuviera algo que a pesar de lo difícil que sea, quería cumplirlo. y lo que mas queria el en ese momento era que ella cumpliece su sueño, todos los dias que estubo ahi pudo verla trabajar largos dias solo por atender niños, niños que incluso morían en el hospital, ella misma debía informar a las familias, podía escucharse en la noche el sollozo casi inaudible, escondido en la noche cada vez que un niño moría en sus brazos tratando de salvarse de enfermedades crueles
Esa es exactamente la mujer que quería, se levantó apenas y tomó una abierta rosa, que incluso había dejado caer algunos delicados pétalos, se levanto adolorido y camino hasta la recepción de las enfermeras donde ella bebía café a solas mientras los demás enfermeras charlaban a su lado, le miro decisivo y le extendió la rosa
-¿qué haces levantado dino?
-casate conmigo, selene
hola a todos mis lectores ~~
asdasdasd hace tiempo que no escribia comentarios, he pasado algunas cosas dificiles, pero ya estoy bien :3
gracias a todos por leerme siempre, lean mis demas historias no son malas, si me demoro un poco es por que estoy en la universidad ahora y es dificil XD seguramente alguien me entendera en ese sentido.
en el nombre de selene me inspire en la cancion del mismo nombre de imagine dragons es mi cancion favorita 3 hasta el siguiente capitulo
