Miró por encima de su hombro al ver que alguien le daba pequeños toques con el índice, la mujer estaba casi irreconocible, traía un vestido negro simple, de mangas hasta el codo y que llegaba hasta sus rodillas, con unos zapatos simples bajos y con el cabello cayéndole por la espalda, ella sonrió mientras él le miraba embobado sin decirle absolutamente nada, ella le jalo la mejilla haciendo que reaccionara
-pareces una chica
-se supone que debo parecer una-dijo riendo antes de tomarle del brazo- bueno Cavallone ¿nos vamos?
-c-claro
Era un hotel enorme y él le guio hasta los últimos pisos donde una mesa ya les esperaba en una lujosa habitación con la lasaña que ella deseaba junto con un tiramisú, algunas velas encendidas y flores decorando el lugar, él se acomodó en su silla mientras ella comía tranquila, emocionada y riendo de vez en cuando, él le observaba intrigado
-¿por qué te ríes tanto?
-buen, no he comido nada tan delicioso en años, lo estoy disfrutando Dino
-me alegra mucho... hum ¿qué te dijo Hibari?
-bueno-dijo con el ceño fruncido- me dijo que trabajara para él, personalmente
-¿y qué le dijiste?
-¡que no!-dijo sonriendo- no dejare mi sueño solo por una deuda ¿entiendes?
-entiendo... sabes quienes somos, sabemos que podemos hacerlo-le toca la mano- podemos arreglarlo
-no quiero que lo hagan, no por mi... que lo hagas por los demás
-¿cuantas personas le deben a esa familia?
-diría que unas 30 al menos-dijo tomando la copa- gracias por esta noche, Dino
-quédate aquí, vi donde vivías... lo lamento
-entre una habitación pequeña y esta habitación de hotel hay mucha diferencia ¿no crees?
-pensé que te sorprenderías más, de que haya ido
-la primera vez que Kyoya fue a mi casa, llegue del hospital y él ya estaba ahí sangrando en una silla con 3 costillas rotas y una cortada en la espalda... era terrible
-es terrible este mundo
-¿y por qué quieres que esté en él?
-porque hay muchas más ventajas que desventajas...mi sueño es hacerte feliz, Selene -sonríe- eres la primera mujer que conozco que está dispuesta a sufrir solo por ver a alguien más feliz y no quiero que estés sola, quiero seguir tus sueño
-Dino... que yo te haya dicho esas cosas, no significa que debas seguirme
-lo sé, pero lo haré
-de acuerdo-sonríe -creo lo que dices
Él le ayudo a levantarse y le agarró de la cintura meciéndose lentamente mientras una suave música sonaba en la habitación y una agradable brisa entraba por las enormes ventanas. La mujer sonrió emocionada mientras el solo le miraba más intrigado aún, con un ágil movimiento le acercó hasta él para atraparle los labios, mientras él le besaba la mujer comenzó a reír provocando que se separan, reía a carcajadas sin importar que el tratara de besarle de nuevo
-¡¿qué te causa tanta gracia?!
-es gracioso-sonríe- sabes hace cuanto que no beso a nadie
-¿de verdad?-dijo robándole otro beso- podemos compensar eso no-dijo sonriendo galante- pero antes tienes que decirme
-¿decirte que?
-que serás mi esposa
-lento, bronco Dino-sonríe-todo a su paso -dijo jalando una mejilla
-pareces cansada-dijo tocándole sus ojera
La guio hasta la cama y la recostó quitándole sus zapatos, la cubrió con las mantas mientras Romario quitaba las cosas antes de irse, acaricio su mejilla y le besó la frente antes de levantarse para irse pero ella le detuvo, sostuvo su mano y le pidió que se acostara junto a ella, rodeándole con los brazos, acomodo a la mujer entre sus brazos y la miro dormir. Siempre era ella quien debía verlo dormir y protegerse, esta vez los papeles habían cambiado.
Despertó pesadamente y comenzó a tocarle la mejilla al rubio mientras este se removía para todos lados hasta despertar, solo atino a robarle un beso antes de que tuvieran que despedirse, la acompañó hasta el hospital, toda refrescada y mudada de ropa con un conjunto simple que él quiso darle. Antes de que ella se separara de él, le agarro la mano y la hizo acercarse hasta él chocando con su pecho
-deséame suerte, tengo una misión
-¿es peligrosa?-dijo con el ceño fruncido
-nada que no pueda controlar
-vienes a que te revise... ¿ok?
-oh... ¿estás preocupada por mí?-sonrió acariciándole la cabeza- bueno Selene-le besa la frente- me gustas mucho así que no dejaré que me pase nada
-también...-dijo sonrojada-me gustas mucho...así que ten cuidado, idiota-dijo antes de entrar corriendo
Pero no pasó mucho para que volvieran a verse mientras el gritaba desde una camilla llamando a su doctora, la mujer bebía café antes de que estruendo hiciera escupir la mitad de su contenido mientras se levantaba de golpe. Miró por encima del mesón de la recepción y vio al castaño salir de la habitación, esta corrió hasta él y le miró intranquila, él le sonrió, más tranquila entró la habitación para ver al rubio, le dio una bofetada enojada
-¡deja de hacer escándalo!
-d-doctora Capellini-dijeron las enfermeras
-así que hueso roto en el brazo-dijo mirando el informe- y un corte en el brazo contrario
-c-c-cálmate Selene-dijo nervioso
-yo me encargaré de él-dijo haciendo retirar a las enfermeras, al cerrar la puerta le miro enojada
-o-oye puedo explicarlo
-hay que enyesar...-dijo comenzando a limpiar el corte- ¿dime dónde estabas?
-fuimos a encargarnos de una familia
-tu-dijo dándole otra fuerte bofetada-¡te dije que no lo hicieras!
-¡lo hice por el bien de muchas personas! ¡Yo quería ayudarles!
-¡i-idiota!-dijo sonrojada cubriéndose el rostro con las manos- porque eres tan... -comienza a vendarle el brazo-estarás enyesado al menos 6 semanas, luego te haré una radiografía...tendrás que ir a tratamiento si quieras la movilidad de antes... Dino
-ok -dijo sonriendo- sé que estarás ahí cuidándome ¿vamos a casarnos entonces?
-no vayas tan deprisa-dijo saliendo de la habitación enojada
Poco después de enyesarle el brazo al rubio se fue hasta el mesón donde ella tomaba su café y se sentó en una silla del escritorio con ruedas, apoyando su pecho en el respaldo, yendo de un lado a otro mirándole desde diferentes ángulos
-definitivamente puro
-¿definitivamente... puro?
-si un diamante-sonríe- te irá perfecto en la mano-
-¿no tienes cosas que hacer?-dijo antes de dar otro sorbo
-si planear una boda pero si no tengo una novia no podré hacerlo
-idiota, tienes que ir un poco más lento ¿ok?
-bueno... este sábado hay una fiesta en la casa de los Vongola, es el cumpleaños de Tsuna... ¿irías como mi novia?
-no tengo dinero para ir
-pero yo me encargare de eso-dijo rogando- hazlo por mi brazo roto... alguien tiene que acompañarme, tendrás una mirada a la vida que tendrías conmigo
-no puedo...
-ahora podrás tener un trabajo más liviano...podrías incluso abrir tu propio hospital
-¿m-mi hospital?-dijo parpadeando varias veces- n-no... No trates de comprarme, Dino
-entonces te daré otra razón-si inclina hacia ella y le susurra-... te amo Selene
-¿q-q-que?
-eso es-se lanza hacia el pasillo-¡te amo Selene Capellini!
-b-basta Dino-dijo sonrojada
-así es-dijo moviéndose por el pasillo con la silla empujándose con las piernas-¡amo a Selene Capellini!
-Dino-dijo persiguiendo sonrojado
Recorrió varios pasillos mientras ella le seguía esquivando a las personas, pasando por la sala de espera de urgencias, tropezando y cayendo con la silla en la entrada, la mujer se apresuró y se arrodilló junto al mareado Cavallone. Tomo su mano y le llamó repetidas veces hasta que el finalmente se normalizo
-te amo Selene...
-m-me preocupas...-suspira sonrojada- t-también... te amo Dino-sonríe- pero no vuelvas a hacer tonterías
-debo decírtelo Selene, soy una persona bastante torpe-dijo sentándose
-lo sé-le da un corto beso- lo sé Dino-sonríe- soy muy terca...
-también trato de ser prudente, pero me es difícil pero definitivamente, te protegeré desde ahora-dijo sacudiendo el cabello
