15

Kate - ¿os queréis vendar a pasar las navidades con mi hermano y conmigo a España? – Al oír España, Alexis se giro de repente para mirar a su padre con cara de asombro.

Alexis - ¿Has dicho España?

Kate – Si – La pelirroja fue corriendo hacia Beckett y la abrazo con todas sus fuerzas.

Alexis – ¡Bien, bien ,bien! ¡Gracias, gracias, gracias! Siempre he querido ir a España, muchas gracias Kate – Dijo la chica toda ilusionada.

Espo – Nos encantaría jefa, pero el viaje debe de ser muy caro y ya no hablemos del alojamiento.

Rick – No hay problema, tomároslo como uno de mis regalos de navidad – Dijo el escritor sonriente.

Kate – El viaje habrá que pagarle pero el alojamiento no.

Ryan - ¿Cómo que el alojamiento no?

Kate – Tengo una casa en España.

Lanie – Haber cielo si me entero, ¿tienes una casa en España y nunca me lo has dicho? ¿Pero que clase de amiga eres tu?

Kate – Que exagerada eres Lanie.

Jenny – ¿Cómo es que tienes una casa en España? – Pregunto una Jenny casi inexistible ya que apenas había hablado durante la cena.

Kate – Una larga historia.

Lanie – Tienes toda la noche cariño.

Aarón – Hasta que nuestra madre murió, Katie y yo vivíamos en España – Todos se quedaron impresionados ante lo que acababa de decir Aarón, todos menos el escritor y su hija.

Lanie - ¡¿Eres Española?! – Grito emocionada.

Kate – Si Lanie, soy española y ahora… ¿Qué me decís, os venís?

Lanie - ¿Qué si voy? Pues claro que si, los Españoles son los tíos mas buenos del mundo y no voy a ir, por favor Kate – Las risas volvieron a aparecer en la sala debido al comentario de la forense.

Kate – Lanie, acabas de decir que mi hermano está "bueno", y tiene novia.

Lanie - ¿A si? – Dijo mientras notaba como sus mejillas empezaban a sonrojarse.

Avril – Tranquila, ya se que esta bueno – Ahora fue el turno de las mejillas de Aarón de sonrojarse.

Aarón – Gracias hombre – Dijo mientras se reía.

Kate – Bueno, veo que Lanie se viene, ¿Y el resto? – Ryan y Jenny se miraron entre ellos y ambos asintieron con la cabeza.

Ryan – Por nosotros si, estará bien aprender nuevas costumbres, siempre me a gustado eso de comer castañas asadas, dicen que están muy ricas.

Aarón – Lo están, créeme lo están. Siempre que Katie y yo íbamos en Navidad a dar un paseo por las calles, cada vez que veíamos un puesto nos comprábamos un cucurucho de ellas.

Kate – Una pena que siempre acabases comiéndote mis castañas.

Espo – Yo creo que también iré, será divertido pasarlo todos juntos.

Aarón - ¿Amor, tu vienes verdad?

Avril – Pues claro – Y se fundieron en un tierno beso.

Kate - ¿Qué tal si dejáis los arrumacos para otro momento?

Aarón – Acuérdate de tus sabias palabras hermana mía.

Kate – Vale, solo quedáis tu y Martha – Dijo señalando a Castle.

Rick – Madre, ¿Tu vas a ir?

Martha – Porque no, aunque no quiero ser ninguna molestia.

Kate – Martha, nunca eres una molestia. Será mas divertido contigo además no podía permitir que Alexis y tu hijo se vinieran y tu te quedaras aquí sola.

Martha – Gracias querida – La actriz agradeció ese gesto de la detective.

Kate – A si que… vamos todos ¿no?

Todos - ¡SI!

Aarón – Van a ser sin duda las mejores navidades.

Rick – Las mejores – Afirmo – Por cierto, ¿cuando marchamos?

Kate – Cuando Gates nos de las vacaciones. Más o menos, el 23 de diciembre.

Rick – Entendido, comprare los billetes para la semana del 17 al 23 y así podremos viajar cualquier día entre la semana

Espo – ¿Se puede hacer eso? – Pregunto curioso

Rick – Si los billetes son para 1º clase, si.

Aarón – ¿Katie, puedo hablar un momento contigo?

Kate – Si, ¿Rick, podemos ir al salón? – Lanie, Espo y Ryan sonrieron entre ellos.

Rick – Pues claro – Kate sonrió y una vez que su hermano y ella habían entrado al salón, los chicos empezaron a interrogar a Castle.

Espo – Tío, ¿Te ha llamado Rick? – El escritor tragó saliva.

Lanie – Si, te ha llamado Rick. ¿Qué ha pasado entre vosotros?

Alexis – Eso papa, ¿Qué a pasado? – Aunque ella ya lo sabía, la encantaba ver como sus amigos le ponían nervioso.

Rick – O vamos chicos, no a pasado nada, simplemente me ha llamado Rick.

Ryan – ¿Y que significa que la jefa te llame Rick?

Rick - ¿Nada? – Pregunto cada vez más nervioso.

Espo – Nada, ¿Enserio? ¿No sabes poner otra excusa mejor?

Rick – Chicos enserio, no a pasado nada es solo un nombre.

Lanie – No es solo un nombre, es EL nombre – La forense recalco la penúltima palabra – Lo que significa que…- Pero alguien no la dejo terminar.

Kate – ¿Lo que significa el que? – Pregunto entrando por la puerta.

Lanie – Le has llamado Rick – Dijo una lanie victoriosa, con una sonrisa de oreja a oreja en la cara.

Kate - ¿Qué? Yo no le he llamado Rick.

Lanie – Oh si querida lo has hecho.

Kate – No, no lo he hecho.

Lanie – Lo niegues como lo niegues, sabes que te lo voy acabar sacando.

Kate – No me vas a sacar nada, porque no hay nada.

Lanie – Eso ya lo veremos – Dijo con la sonrisa todavía en la cara.

….

Minutos antes, mientras los chicos interrogaban al escritor…

Kate - ¿De que querías hablar?

Aarón – Papa

Kate - ¿Papa? – Pregunto confundida – Pensé que ya no os hablabais – Dijo con tristeza.

Aarón – Y no lo hacemos pero me refiero a que… ¿Va a pasar las navidades solo?

Kate – No, ya había pensado en eso y le conté lo que tenía pensado hacer y me dijo que no me preocupara que pasará las navidades en casa de los tíos en Asturias.

Aarón – ¿Estas segura?

Kate – ¿Desde cuando te importa tanto Papa? – Dijo algo enfadada, mientras unas lagrimas luchaban por salir fuera de sus ojos y en milésimas de segundo cuando empezaron a recorrer su rostro la detective se las limpió con la mano y se dirigió a la puerta, después de asegurarse que ninguna lagrima vas iba a volver a salir, puso una de sus mejores sonrisas y abrió la puerta.

Kate – Entonces, vamos a ser… ¿10?

Rick – Haber, tu y yo, Ryan y Jenny, Esposito, Lanie, mi madre y Alexis, Aarón y Avril…si, 10 – Cuando el escritor se lo confirmó, la detective saco su móvil y empezó a marcar los números que salían en su pantalla del móvil.

Aarón - ¿A quien llamas?

Kate – A Lidia. Una de las últimas veces que estuve en España, le deje las llaves de casa para que cada cierto tiempo revisara las cosas.

Rick - ¿Lidia?

Kate – Si, es nuestra prima.

Rick - ¿Prima? ¿Tenéis primos?

Aarón - ¿Qué si tenemos primos? – Dijo mientras no podía evitar reírse – Somos unos… - Y los hermanos se miraron

A&K – 40 – Todos se quedaron asombrados, creían que les estaban tomando el pelo.

Rick – Ahora enserio, ¿Cuántos sois?

Kate – 40 Castle, somos 40.

Rick - ¡40! No puede ser, son demasiados.

Kate – Contando a mi madre, eran 11 hermanos y mi padre, contándose a él son 3 a si que tengo… 28 tíos. A dos hijos por familia mas o menos y contando con que alguna pareja no a tenido hijos… 40 Castle, es pura matemática.

Rick – Ostia.

Alexis – ¡Papa!

Rick – Lo siento… es que me parecen demasiados.

Kate – *Hola Lidia…* - Y la detective desapareció por la puerta.

Aarón – ¿Alguno de vosotros es racista? – Pregunto de repente, ninguno entendía a que venia la pregunta.

Espo – ¿Como que si alguno es racista?

Kate – Pues eso Javi, que si alguno de vosotros es racista – Dijo Kate apareciendo otra vez por la puerta a los pocos minutos de haberse ido.

Rick – Yo no.

Espo – Ni yo.

Lanie – Yo tampoco cielo

Alexis – Ni yo

Martha – Yo no querida

Ryan – Nunca.

Jenny – Yo tampoco.

Avril – Ni yo amor – Dijo mirando a su novio.

Kate – Menos mal.

Ryan - ¿A que ha venido la pregunta?

Kate – Dos de nuestras primas son chinas y otras dos son cubanas, y hay gente que bueno… ya me entendéis. Puede que cuando lo dices no sepas el daño que hacen pero cuando tienes a alguien cercano que sufre porque le juzgan solo porque sea de otro país, la cosa cambia y bueno, no quería que ninguno de vosotros hiciera ningún comentario de ese tipo.

Espo – Tranquila, eso no va a ocurrir.

Kate – Gracias, de verdad.

Aarón – Si, gracias. Oh y Katie, ¿Qué te ha dicho Lidia?

Kate – Que no hay problema, entre Eva y ella se encargaran de tener la casa algo adecentada para cuando lleguemos.

Aarón – Entendido, mientras vosotros estéis trabajando, yo me puedo quedar en tu casa – Dijo señalando a su hermana – Y voy preparando una lista con las cosas que podamos necesitar para el viaje.

Kate – De eso nada, prepararas la lista si te hace ilusión pero en comisaría. No te vas a quedar solo ¿entendido?

Aarón – El meterte a policía te ha hecho muy mandona ¿Sabes?

Kate – Si y como sigas en ese plan, me convertiré en algo peor que mandona.

Aarón – ¡Que miedo! – Dijo con sarcasmo.

Kate – Ya veras cuando estemos los dos solos en casa…

Aarón – Bueno, solos solos, lo que se dice solos, no vamos a estar verdad ¿Avril?

Avril – Si soy alguna molestia, puedo irme a un hotel.

Kate – Oh no tranquila, así me puedo vengar por el ridículo que me ha hecho pasar mi querido hermano en comisaría y hace un rato.

Aarón – No serás capaz.

Kate – Tu prueba a ver, tu prueba – Todos oyeron como Aarón tragaba saliva, que cosas habría hecho para que ahora tuviera miedo de lo que su hermana pudiera decir.

Lanie – Cielo, ¿te importaría contarnos algo sobre las fiestas Navideñas en España? Ya que vamos, supongo que será bueno que sepamos algo.

Kate – Pues claro, primero, ¿Alguno sabe donde esta Valladolid? – Nadie dijo nada – Si tuviera un mapa os lo enseñaría…

Rick – Ahora vuelvo – y fue en dirección a su despacho. Al cabo de un minuto, volvió con su portátil. Una vez encendido, arrancó el GoogleEarth y se lo tendió a la detective para que siguiera con su explicación.

Kate – Gracias. Bueno, esto de aquí – Dijo señalando una zona en el noreste de España – Es Valladolid. Nosotros no vivimos en la misma ciudad, vivimos en un pequeño pueblo llamado Santovenia de Pisuerga. Esta a unos… 10 minutos de la ciudad. En Navidades, cuando éramos pequeños siempre nos íbamos a Valladolid ciudad y pasábamos allí la mayor parte de la noche dando un paseo por las calles los cuatro. Desde principios de diciembre están decoradas con luces y adornos y en la Plaza Mayor hay un árbol enorme lleno de luces adornos y en la parte baja, una zona para que la gente ponga cartas sobre sus propósitos de año nuevo y las cuelgue, también allí hay unos carruseles para los niños pequeños. Luego por las calles hay puestos de castañas asadas que están buenísimas. Los centros comerciales están decorados de arriba abajo. Todo es precioso – La detective estaba emocionada, al decir todo esto se acordaba de ella de pequeña paseando agarrada de la mano de su madre o jugando con su hermano pisando las alcantarillas. No se dio cuenta de que unas lágrimas empezaron a recorrer sus mejillas.

Aarón – Buenos tiempo ¿verdad? – Odiaba ver a su hermana llorar.

Kate – Si – Dijo casi sin fuerza. Aarón se acerco por detrás, Beckett al verle, se levanto y le abrazó. El resto observaban la escena, era increíble lo mucho que cambiaba la detective cuando estaba su hermano cerca.

Aarón – Hey, tranquila – Notaba como Kate no quería llorar porque estaba delante de todos y se estaba ahogando. Le miro al escritor y le hizo una seña con la cabeza moviéndola hacia el despacho, el cual asintió. Aarón le agarro a su hermana de la mano y la llevo hasta el despacho – Katie cielo – La hizo sentarse en la silla de Castle – Llora, tranquila, ya no te pueden ver. – Dijo mientras notaba como sus propios ojos se humedecían y a los pocos segundos sus mejillas se mojaban – Mírame – La dijo mientras la cogía de la barbilla – Se que al ir allí nos acordaremos mucho de mama, pero nos vendrá bien. Además esta vez no estamos solos, tú tienes al escritor y tus amigos, y yo tengo a Avril.

Kate – No se si voy a poder aguantar tanto tiempo allí. La última vez que fui, solo con ver la entrada…

Aarón – Te da vergüenza que te vean llorar, es eso ¿no?

Kate – No es vergüenza – Dijo mientras su hermano le limpiaba las lagrimas con los dedos – Es que no quiero arruinar la reputación que me a costado 13 años conseguir. No quiero que en la comisaría me vean como una mujer. Quiero que me vean como una detective – Sus amigos, que estaban escuchando la conversación desde la cocina, se dieron cuenta de lo mucho que tiene que estar sufriendo al invitarles a ir a España. Para ellos solo es un viaje como otro cualquiera pero para Beckett y su hermano, son ir directos a por recuerdos felices de su infancia y, quieras o no, los recuerdos te transportan a momentos que sabes que no se van a volver a repetir.

Aarón – Escúchame bien. Entiendo que quieras parecer dura delante de toda la comisaría, pero ¿delante de tus amigos? ¿Por qué?

Kate – Llevas razón, son mis amigos y no tendría que darme vergüenza llorar delante de ellos pero…

Aarón – Pero nada pequeña. Ven aquí – La dijo mientras la tendía el brazo. Se abrazaron durante unos minutos más.

Kate – Odio que me trates como a una niña pequeña, pero a veces me encanta - y salieron a fuera con los demás, ambos con los ojos hinchados y rojos de haber llorado.