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Una vez dentro del avión, se sentaron en los asientos y se abrocharon los cinturones. Esperaron a que hubiera despegado para levantarse y estar todos juntos. La detective se sentó en el suelo, seguida poco después por el resto de sus compañeros ya que esta hizo una señal para que todos se sentaran junto a ella.

Kate – He tenido una idea, aunque se acerca navidad y eso lleva la palabra "regalos" unida, podíamos hacer un amigo invisible, y darlo el día de nochevieja.

Rick - ¿Nochevieja? – Pregunto confuso.

Kate – Si, a lo que aquí llamamos New Year Eve, en España lo llamamos Nochevieja.

Rick – Oh… entiendo.

Kate – Bueno y… ¿Qué os parece?

Aarón – Por mi genial.

Jenny – Estará bien.

Lanie – Si, así será mas entretenido.

Kate – Vale – Dijo sacando 10 papelitos del bolsillo de su chaqueta – Cogéis uno cada uno, y no digáis quien os ha tocado, tienes que ser secreto – Poco a poco, todos fueron cogiendo un papelito, hasta que no quedó ninguno – Y ahora… - Dijo mientras miraba su papel para ver quien la había tocado, cuando vio el nombre una pequeña sonrisa se le escapó – Como aparte de Aarón y de mí, ninguno sabe Español, os daremos una pequeña clase durante el viaje.

Rick – Jooo, yo no quiero dar clase – Dijo poniendo pucheros.

Kate – La vas a dar y punto, no pienso estar detrás de ti cuando la gente se te acerque a pedirte un autógrafo y no tengas ni idea de lo que te dicen.

Rick - ¿También me conocen allí? – Dijo sonriente. Entonces Beckett supo que habia engordado su ego.

Kate – Si – Y la sonrisa de él se agrando, mostrando superioridad.

Aarón - ¿Empezamos las "clases"?

Todos - ¡Si!

Aarón – Vale… ¿alguno sabe algo de español?

Espo – Yo se lo justo.

Alexis – Yo doy Español en mi instituto, pero no se mucho…

Aarón – De acuerdo, ¿Alguien más sabe? – El resto, negaron con la cabeza.

Kate – Tenemos para rato…. – Dijo mirando a su hermano.

Poco a poco, lograron que sus amigos intentaran hablar Español, aunque no muy bien. El que más problemas tenía fue Castle, aunque su hija no lo hablaba nada mal. Fueron pasando las horas, hasta que se hizo tarde y decidieron dormir un rato. Llegarían a España a las 2 de la mañana y tendrían que conducir desde Madrid hasta Valladolid a si que como poco Kate y Aarón tenían que descansar ya que eran los únicos que se conocían el trayecto. Ellos dos fueron los primeros en dormirse, seguidos al poco rato por Jenny y Ryan. A medida que pasaba el tiempo se fueron durmiendo hasta que no quedó nadie despierto. Varias horas después, un altavoz les despertó, diciendo que ya habían llegado. Todos bajaron del avión ilusionados. Excepto para los hermanos, era la primera vez que iban a España.

Alexis – Wow, es increíble.

Kate – Amigos, bienvenidos a Madrid, la capital de España – Dijo sonriendo. Cogieron las maletas y se fueron en busca de un vehículo en el que entraran todos.

Martha – Querida, ¿Cómo vamos a caber todos en un mismo coche?

Kate – Antes de venir, alquilé una furgoneta. Supongo que la tendrán por aquí cerca. Voy a preguntar a información – La detective se acercó al punto de información, seguida de los demás. Querían ver como hablaba otra lengua que no fuera el ingles - *Hola*

Dependiente - *Hola, buenos días*

Kate - *Mas bien buenas madrugadas, ¿Me podría decir donde encontrar algun coche?*

Dependiente - *¿Le tenia ya alquilado?*

Kate - *Si, era una furgoneta para como poco 10 personas*

Dependiente – *Esta bien, seguidme* - Les llevo a la zona donde tenían los coches para alquilar, y pronto localizaron cual sería su vehiculo. Una furgoneta azul oscura. El dependiente como bien habían supuesto, les indicó que su transporte era la furgoneta. Le entregó las llaves a Kate, y después de despedirse, se marchó. Se montaron en el vehiculo y Aarón se puso al volante. Decidieron que Aarón fuera el primero en conducir porque es el que había dormido menos durante el viaje a causa de sus heridas y asi cuando quisiera o se sintiera mal, se cambiaria por ella. Alexis observaba con atención cualquier cosa que para a su alrededor llena de ilusión. A la hora y media, Kate reveló a su hermano parando en una gasolinera donde llenaron el deposito, y debido a que era de madrugada y apenas había luces, poco a poco todos se fueron durmiendo, salvo el escritor. Este fue en silencio durante un buen rato, simplemente se dedicó a observarla desde su asiento. Cuando pararon en la gasolinera, Rick se puso en el asiento del copiloto para poder observar a su musa a la perfección sin que nadie se diera cuenta.

Rick – No me puedo creer que estemos en España.

Kate - Lo se, yo tampoco.

Rick – Es muy diferente a Nueva York.

Kate – Si, muy diferente. Oye… me gustaría hacer algo un día, pero solo quiero que vengas tú.

Rick – Pues claro, ¿El que?

Kate – Lo sabrás cuando llegue el momento, no me apetece hablar de eso ahora.

Rick – No te preocupes, tu solo avísame cuando sea – El escritor no le quiso dar mas importancia porque por la expresión de su cara sabía que era algo relacionado con su madre - ¿Cuánto falta?

Kate – Dado que llevo conduciendo algo más de una hora y mi hermano otra hora y media… Estaremos a punto de entrar en Valladolid ciudad.

Rick – ¿Les despierto?

Kate – Si, así pueden ver por encima las luces de Navidad – Dicho esto, Rick sacó de la guantera una bocina y en pocos segundos, un ruido molesto y unos gritos llenaron por completo la furgoneta - ¿¡Estas tonto!?

Rick – Me has dicho que les despertara.

Kate – Pero no así – Dijo señalando la bocina

Alexis – Papa, ¿No crees que te has pasado un poco? – Dijo frotándose las orejas.

Rick – Es que si no tendría que haberos despertado de uno en uno y me daba pereza.

Kate – En fin Alexis, tu padre no tiene remedio – El comentario provoco risas entre los presentes.

Rick – Oye, que estoy delante.

Kate – Lo se – Dijo con una sonrisa – Chicos, esto es Valladolid. En unos… 15 minutos llegaremos a Santovenia.

Lanie - ¿Y no nos podrías haber despertado cuando llegásemos? – Dijo bostezando.

Kate – No, porque si no te hubieras quedado a dormir en el coche – Pararon en un semáforo en rojo y la detective se giro. Vio a su hermano dormido – Avril, hazme el favor de despertar a Aarón.

Ryan – ¿Sigue dormido después de la bocinaza que a echo Castle?

Kate – Cantidad de veces que me toco tirarle un vaso de agua fría en la cara para que se despierte.

Avril – Aarón cielo, despierta. Vamos a llegar a tu pueblo.

Aarón – Ummm… Dos minutos más.

Kate – Castle, déjame la bocina.

Rick – Claro toma – La detective le puso la bocina en la oreja a su hermano y apretó la goma.

Aarón – ¡Dios! – Dijo dando un respingo – No hacía falta eso ¡eh!

Kate – ¿Te hubieras despertado si no lo hubiera hecho?

Aarón – Pues si – Dijo frotándose la oreja.

Kate – Ya claro, y yo voy y me lo creo ¿no?

Aarón – Calla y mira a la carretera.

Kate – Para tu información, casi estamos en Santovenia. Por si te interesa saberlo.

Aarón – Pues si que he dormido mucho – Dijo bostezando – ¿Qué hora es?

Rick – Las… cinco de la mañana.

Aarón – Buenas noches – Dijo acomodándose y cerrando los ojos otra vez

Kate - ¡Aarón!

Aarón – Tranquila, tranquila, solo era una broma. Mira, ¡Se ve Santovenia! – La detective se fijó en el final de la larga carretera en la que estaban y, como bien había dicho su hermano, se veían los grandes árboles que forman la entrada de su pueblo natal.