30

Una vez estuvieron todos listos, salieron de casa y empezaron a caminar la calle donde vivían los dos hermanos de pequeños. A los 7 minutos, se encontraban en la mayor calle del pueblo, llamada Calle Real. También era la más transitada de todo el pueblo. Tenía dos partes, una peatonal y una por la que circulan los coches. En cuanto entraron a la zona peatonal Jenny empezó a hablar.

Jenny – Wow, es muy diferente a Nueva York

Lanie – Si, es mucho más tranquila.

Kate – Lo sé, vamos quiero llegar a un sitio antes de que anochezca.

Rick - ¿Antes de que anochezca? Pero si solo son las… cinco.

Kate – Y a y media empezara a oscurecer.

Siguieron andando. El paisaje era realmente hermoso. Las casas eran una mezcla de apartamentos y pisos modernos y de antiguas casas, algunas incluso destruidas por el paso del tiempo, lo que hacía que el pueblo fuera diferente. Después de recorrer los 800 metros que la calle tenía, llegaron a una gran chopera.
El escritor volvió a reconocer enseguida ese sitio. La gran explanada con árboles donde hace muchos años Kate y su hermano se hicieron la foto en la ella estaba subida a caballito en él.
Los ojos de la detective se iluminaron como si fueran las mismísimas llamas de una vela.

Kate – Después de tantos años…

Aarón – Volvemos a estar los dos aquí – Beckett se giró y le sonrió, pero de pronto su cara cambió completamente. Alegría y nostalgia mezcladas en su rostro con una pizca de sorpresa.

Kate - *¿Jake? ¿Eres tú?* - Dijo apartando a su hermano para poder ver mejor al hombre que pasaba por allí.

Jake - *¿Kate? No puede ser* - Dijo echando a correr para abrazarla.

Kate - *Hacia tanto tiempo que no nos veíamos*

Jake - *Ya lo creo* - Se separaron - *Wow*

Kate - *¿Pasa algo?*

Jake - * No, es solo que llevaba tanto tiempo sin verte que, wow, has cambiado mucho*

Kate - *Lo se* - Le sonrió con ternura y se volvieron a abrazar, mientras un Castle bastante celoso observaba la escena.

Mientras, a varios metros de allí…

Lanie – Castaño, ojos marrones, ni delgado ni fuerte, guapo de cara y sobresaliente de cuerpo… ¿Quién es? – Pregunto mirando a Aarón pues era el único que sabría la respuesta.

Aarón - ¿Jake? Su primer amor – Entonces Los pocos celos del escritor se multiplicaron. – Llevaba colada por él 13 años.

Rick - ¿13 Años? – Dijo sin poder controlar su voz ya que emitió un sonido bastante agudo.

Aarón – Si, 13 años. Desde los 3 hasta los 16. AL principio ni se hablaban pero poco a poco acabaron siendo muy buenos amigos.

Espo - ¿Qué paso?

Aarón – Cuando ella tenía 14 años nuestra madre murió y a los 15 nos mudamos a USA. Hablaban todos los días por teléfono pero no era lo mismo y se fue enamorado de otros hombres…

Rick – Todavía me parecen muchos 13 años.

Aarón - ¿Sabes cuántos años lleva detrás de ti?

Rick - ¿Años? – Se le iluminó la cara al oírlo.

Lanie – Oh vamos chico-escritor, 4 años.

Rick – Hombre Lanie, Hombre-Escritor.

Ryan – Si tío, desde que investigamos aquel caso donde mataban como tu lo hacías en tus libros.

Aarón – Si bueno, ahí fue cuando se enamoró completamente de ti.

Rick – No te entiendo.

Aarón – Publicaste tu primera novela cuando estabas en la universidad ¿Verdad? ¿Hace unos 20 años?

Rick – Si, 23 años.

Aarón – Mi madre era una gran fan tuya, aunque solo llego a leer tu primera novela "In a hail of bullets". Kate nunca se la había leído, ni siquiera le interesaba ese género. Poco tiempo después, la mataron y se… - Tomó unos segundos. Todavía le resultaba muy duro hablar de aquello - quería suicidar.

Lanie - ¿Quién?

Aarón – Kate – Los ojos de todos y cada uno de los presentes se abrieron como platos – De mil y un maneras diferentes, pero aleje de ella cualquier instrumento afilado con el que se pudiera quitar la vida. Aun así me resultaba imposible vigilarla constantemente. Un día, mientras escondía un juego de cuchillos en una estantería, me encontré tu novela. Se la di a Kate como recuerdo y como los dos sabíamos que mi madre la tenía mucho aprecio, se la quedó y se encerró en su habitación. A las pocas horas salió y me dijo que sentía haber intentado matarse. Que tu libro la había hecho ver las cosas de otro modo. Gracias a tu libro, pudo superar la muerte de nuestra madre y seguir adelante. También me dijo una frase que supuse que la leyó en tu libro… - Se quedó en silencio varios segundo mientras pensaba la frase – Eso que hoy te hace llorar, mañana te convertirá en alguien más fuerte – Lo dijo con los ojos cerrados, como si estuviera recordando aquella escena – Justo después de eso me dijo que quería entrar en la academia de policía para honrar a todas las victimas que por culpa de un cabrón se tuvieron que ir pronto como nuestra madre. Al principio me negué, pero luego entendí lo importante que era para ella así que acepte. Y la verdad es que me alegro de haber cambiado de opinión - Sonrió y siguió con su relato – Desde entonces lleva comprando tus libros cada vez que sacas una novela nueva. Y desde entonces lleva coladita hasta los huesos por ti.

Rick – No… no sé qué decir – En realidad, nadie sabía que decir.

Aarón – No tienes que decir nada. La salvaste la vida, y por lo que tengo entendido no ha sido la única. Te estaré agradecido eternamente.

El escritor iba a contestar iba a contestar pero Kate y Jake se acercaron al grupo así que decidió hablar con Aarón más tarde.

Kate – Chicos, este es Jake, un gran amigo mío. *Jake, estos son mis amigos – Les fue nombrando uno por uno – Y este es mi novio, Castle, y bueno, a Aarón, ya le conoces…*

Jake – Un placer conoceros.

Kate - ¿Hablas inglés?

Jake – No tan bien como todos ustedes, pero sí.

Rick – Por favor, trátanos de tu.

Jake – Esta bien – Se acercó a Aarón y se abrazaron – Hola.

Aarón – Hola.

Jake – Bueno y… ¿Qué os trae por aquí?

Kate – Hemos venido a pasar las navidades ¿Y tú?

Jake - ¿Yo?, sigo viviendo aquí.

Kate – Oh…

Jake - ¿Les has enseñado a hacer la croqueta? – Estallo en una carcajada a la cual se unió Aarón.

Kate – ¡Venga ya! ¿Todavía te acuerdas de eso?

Jake – Si – Miró a Aarón quien asintió con la cabeza, los dos se tumbaron en el suelo y empezaron a rodar.

Rick - ¿La croqueta? – Preguntó mirando a Kate.

Kate - ¡Aarón! Se te pueden abrir las heridas – Corrió detrás de él pero este ni se inmutó, seguía rodando.

Avril – Aarón cielo – Dijo mientras corría a pocos centímetros detrás de Kate – Kate tiene razón – Ambos hombres pararon y se levantaron.

Jake - ¿Heridas?

Kate – Si, venid aquí, os habéis llenando de hojas.

Aarón – Me apuñalaron – La cara de Jake cambió por completo.

Jake – Lo siento, no lo sabía.

Kate – Tranquilo – Dijo dedicándole una sonrisa – Y tu no lo digas tan tranquilo como si no fuera nada – Dijo mirando a su hermano.

Espo - ¿Nos vais a contar lo de la croqueta?

Aarón – Sí.

Kate – No.

Jake – Claro.

Kate – Ni se os ocurra contarlo.

Aarón - ¿Por qué?

Kate – Porque no.

Jake - ¿Y por qué si?

Rick – ¿Ahora entiendes por lo que paso cuando tu – Señaló a Kate – Tu – Señaló a Martha – Y tu – Señaló a Alexis – Os ponéis en mi contra?

Martha – Querido, eso es diferente.

Alexis – Si papa, es diferente.

Kate – Exacto Rick, es diferente porque nosotras siempre salimos ganando.

Aarón – Nosotros también.

Kate – No.

Ryan - ¿Nos lo contáis o no?

Kate – No.

Jake – Cuando éramos pequeños, Kate y yo jugábamos al baloncesto en el mismo equipo.

Kate – Jake, no digas anda.

Aarón – Déjala, no quiere que lo sepan.

Kate – Al fin entras en razón.

Aarón – Cuenta lo del soldado.

Kate – A no, eso sí que no.

Jake – Soldado – Dijo levantando una mano – Croqueta – Dijo levantando la otra – Tu elijes.

Kate – Sabes Rick, creo que no me voy a volver a poner en tu contra. Cuenta lo de la croqueta, pero yo, no pienso quedarme a escucharlo – Dicho esto, se fue a un banco cercano, pero a la vez lo suficientemente lejos como para no escucharles. Se sentó y se puso a observar las nubes. Al cabo de unos minutos, sintió a alguien detrás suyo y se inclinó un poco más para encontrarse con esos ojos azules que hacen que se pierda en ellos.

Kate - ¿Ya os lo han contado? – Pero el escritor negó con la cabeza.

Rick – He pensado que el que seamos pareja – Rodeó el banco y se sentó a su lado – no quiere decir que me tengas que contar todo. Por eso, si no quieres que lo sepa, no lo sabré.

Kate – Tenia 13 años – Al oír que empezaba a contarle la historia, se acercó más a ella y apoyo el codo en el respaldo del banco para poder apoyar la cabeza en su propia mano – Y mi hermano y Jake se llevaban peligrosamente bien. Un día hicimos una apuesta, ellos dos contra mí y al final, para mi desgracia, la perdí. Y tuve que hacer "la croqueta" – Puso los dedos índice y corazón en forma de ganchillo para decir esas dos palabras – en cualquier parte, cuando ellos dos me lo dijeran durante dos meses. Da igual donde estuviera, ya sea en el entrenamiento de baloncesto donde iba con Jake, o en el instituto cuando me cruzaba por los pasillos con Aarón.

Rick - ¿Y por qué no les dijiste que no?

Kate – Para mí, una promesa es sagrada. Sea cual sea y, siempre hay que cumplirla. Cuando hicimos la apuesta, prometimos que ganase quien ganase, el perdedor tendría que hacer lo que el ganador le mandase. Sé que es una tontería, pero paso poco meses antes de que mi madre muriera y es como la última vez que sonreí en España. La última vez que fui feliz aquí – Su ojos se empezaron a humedecerse.

Rick – Gracias por contármelo, por confiar en mí.

Kate – Siempre.

Se fundieron en un tierno beso y se separaron cuando notaron que les empezaba a faltar el aire. Se levantaron, entrelazaron sus manos y se fueron junto al resto de la gente. Hablaron durante un largo rato más, mientras el sol iba cayendo poco a poco, hasta que no hubo rastro de él.