Limpiando Lágrimas

Capítulo 8:

Close your eyes…feel

Todo se encontraba en silencio y la luz tenue que emitían las lámparas mantenía el ambiente propicio…para la escena de terror que se veía en la pantalla del televisor de la sala que estaba totalmente deshabitada, la cocina estaba vacía, se dirigió al vestíbulo, pero los abrigos y las llaves de todos estaban ahí, la pregunta era…dónde están todos?

Se encaminó al pasillo donde estaban las habitaciones…y ahí no todo pareció estar en silencio…un sonrojo cubrió su rostro…era…un tomate, de pronto se sintió fuera de lugar…y partió directamente a su habitación…lo malo era que a un lado estaba la pieza de su hyung y al otro lado la de junsu…sacó su laptop, sus audífonos y dio el volumen al máximo…no sabía si quería escuchar todo lo que lo rodeaba.

-así chunie…así…más fuerte..OH chunnie eres el mejor!-

-Su , no es nada- sonrojado y agitado por el cansancio se giró para responderle.

-Chunniiiiiiiiieeeee eres mi salvador!- y se lanzó a abrazarlo.

Y es que el mágico momento se había arruinado completamente al hacer su aparición una mariposa nocturna en la habitación, ante lo cual el más pequeño había saltado al extremo opuesto al que se encontraba tal insecto y se tapaba los ojos con ambas manos, dejando un pequeño espacio para espiar entre sus dedos a un valiente Yoochun que se empeñaba por espantar tal animalejo de junsu con una de sus pantuflas, logrando que la mariposita se escabullera por la ventana cansado luego de tanto salto para alcanzarla.

El vaivén de su pecho hacía que la cabeza de susu se moviera a ese compás, sintiendo ese "tum tum tum tum" del corazón del mayor que le devolvía el abrazo y lo miraba con las mejillas sonrosadas por el calor, se empinó con cuidado y se acercó a su oído.

- gracias - susurró a una distancia peligrosa, casi rozando la oreja del pelinegro, y a un volumen bajo, como si quisiera que esas palabras fueran escuchadas sólo por su interlocutor en un espacio repleto de gente.

Ese acercamiento fue un golpe bajo en las defensas de Yoochun…literalmente bajo, comenzó a sentir más calor…y no era por el cansancio…pero lo peor aún no venía, ni tampoco se le hubiera ocurrido tal cosa hasta ese momento…instante en que se percató que junsu se separaba de su cuerpo, pero volvía a acercarse peligrosamente…esta vez dejando un beso suave y lento en su mejilla, ante el contacto abrió desmesuradamente sus ojos por la sorpresa y pudo sentir como el calor aumentaba aún más, giró para encontrarse de frente con junsu y se percató de las mejillas coloradas de éste…se veía demasiado adorable.

-no te preocupes junsu ah - logró articular - siempre estaré cuando lo necesites OK?-

-gracias…mi chunnie…- se quedó helado, su boca había soltado sin querer esas palabras, la vergüenza no podía ser más y lo peor era que no tenía dónde esconderse, ya que se encontraba entre sus brazos y frente a frente.

-¿tuyo?, desde cuándo lo soy que no me había percatado, eh junsu?- dijo el mayor divertido por el sin fín de tonalidades que lograda identificar en el rostro del delfín.

-yo…eh…este…en verdad…- un enredo se había apoderado de él…no era más que un manojo de nervios con patas…¿qué le digo ahora?…-….perdón, no quería ofenderte ni nada…-

- junsu…junsu…-el otro se mantenía con la cabeza gacha- hey, mírame - tomó el mentón del menor logrando conectare visualmente, la visión no podía ser más hermosa…había un junsu totalmente sonrosado…y sólo para él - no tienes porqué disculparte…no tengo ningún problema en ser tuyo…-

Los ojos de Junsu se abrieron al máximo y su boca se abrió un poco por la impresión, causando una sonrisa de medio lado en el rostro del pelinegro.

- todo, siempre y cuando…- mejillas sonrosadas en el mayor - tu estés en la misma condición frente a mi, porque a partir del momento en que aceptes lo que te estoy diciendo…no quiero que seas de nadie más que mío-

Dicho esto se fue acercando lentamente al rostro del delfín, el otro entrecerraba los ojos mientras creía imposible que esto le estuviera sucediendo de verdad: el ratón iba a besarlo.

Continuó acercándose hasta quedara unos escasos milímetros, sus labios a punto de rozarse, lo que logró finalmente hacer al articular la frase decisiva.

-¿ qué me dices susu ah, quieres ser mío baby?- susurró con voz sensual contra los labios del otro acariciando su nariz con la propia es un gesto por más tierno.

- mmmm…chunnie…- esta cercanía lo estaba matando…parecía un sueño, algo totalmente irreal…este juego le estaba haciendo despertar algunos de sus bajos instintos…

- ¿cuál es tu respuesta?…estoy esperando…- mientras decía estas palabras sus labios acariciaban el labio inferior de junsu de un lado a otro, aún sin atreverse a concretar ese beso que estaba tan cerca, pero a la vez tan lejos...todo dependiendo de lo que el pequeño quisiera.

-yunho…yo…-la cabeza gacha con mejillas sonrosadas por enésima vez en ese día- yo…- levanta la mirada y se encuentra con la del moreno - yo quiero saberlo.-

A continuación se acerca de manera rápida y dominante, tomando por sorpresa al líder con un beso apasionado digno de ser repetido varias veces en su memoria en un futuro, no se hizo , esperar más y sus caricias comenzaron a recorrer el cuerpo del mayor, tocando sus hombros, acariciando su cuello, recorriendo su pecho sobre la camiseta que tenía puesta, rozando esas tetillas que comenzaban a endurecerse por tanta atención recibida.

-mmmhh…yunho ah…mmm-

El rubio cerraba sus ojos con fuerza cada vez que el pelinegro recorría su pecho y atendía a esos pequeños montes, que bajo sus caricias lo estaban colmando de placer.

El moreno se separó de los labios de su amante para recorrer su cuello de forma casi hambrienta, mordiendo delicadamente sintiendo como el otro se retorcía en sus brazos y soltaba pequeños gemidos, comenzó a acariciar su espalda lo que provocaba suspiros en el mayor, pasaba sus manos desde la nuca hasta la cintura lentamente, rasguñando sobre la tela.

Jae, que estaba sentado sobre la cama, fue empujado progresivamente hasta quedar recostado en ésta, con la espalda arqueándose a cada caricia bien encaminada que el moreno le propiciaba, comenzó a sentir que los labios de su amante bajaban rozando su manzana de adán, lamiendo sus clavículas y besando el contorno del cuello de esa, ahora, indeseable camiseta.

Yunho no pudiendo esperar más frente a las expresiones que ponía su Boo cada vez que lo tocaba, se sentó sobre sus caderas, haciendo que el rubio lo mirara con los ojos abiertos de par en par, lo que en ese momento resultó bastante divertido…después de todo, no es como si no estuvieran haciendo "nada"…con una sonrisa de medio lado que causó un tanto de extrañeza en el mayor…

…yunho se movió.

- Ah!…-

La espalda de Jae se arqueó a más no poder, el miembro de yunho había rozado el suyo y…había sido exquisito, descargas eléctricas eran enviadas a su bajo vientre como nunca antes, sus ojos estaban entrecerrados y yunho lo abrazaba por la cintura, manteniendo también sus ojos cerrados y los labios apretados conteniendo ese gemido que tenia en la garganta al sentir a su Boo en sus mismas condiciones, excitándose aún más, tomando la camiseta del rubio con una mano y sacándola en un santiamén.

Sus manos apoyadas en el colchón con la esperanza de auto brindarse un poco de apoyo a causa de todas las sensaciones que estaba experimentando en ese momento se levantaron para ayudar a quitar esa molesta camiseta que le impedía sentir las manos de yunho completamente, una de esas se agarró fuertemente del cuello del otro y se acercó para besarlo profundamente, sintiendo como sus cuerpos se calentaban más rápido a cada segundo que pasaba, luego de verse despojado de la parte superior de su vestimenta subió su otro brazo al cuello de su amante, tomando su turno para brindarle placer besando su barbilla, su quijada, avanzando lentamente hasta llegar cerca de su oído, al mismo tiempo que el moreno acariciaba su espalda llegando a sus caderas rozando con suavidad, enviando nuevas corrientes eléctricas.

-mmmhh…yunnie…-

Ese suspiro cercano a su oído hizo que el menor de ambos se estremeciera y aferrara con aún más fuerza al rubio contra su cuerpo.

Jae, sin perder el tiempo, se acercó al lóbulo de la oreja de su compañero y comenzó a lamerlo sensualmente moviendo su cuerpo al compás de sus lamidas, sacando una de sus manos del cuello del otro para colarla intrusa por debajo de la polera del moreno, acariciando sus pectorales y rozando con la puntas de los dedos esos deliciosos botones que estaban tan duros como los de él, apretándolos con un poco de fuerza mientras mordía levemente el lóbulo…

-Ah!…Jae…mmmm…-

-¿qué pasa Yunho shii eh?- la voz sensual de su boo no lo dejaba pensar con total claridad…era demasiado sexy para sentir que era totalmente real, pero el calor que los envolvía era la prueba fehaciente de que todo los que veía y sentía…estaba pasando realmente.

-eres…eres exquisito…-

El cuerpo del líder comenzó a acoplarse al ritmo de aquello y separó una de sus manos del costado del otro y se quitó la polera, ante lo cual la vista del rubio se enfocó en su pecho, queriendo grabar en sus memoria todo lo que estaba sucediendo, acariciando ese tórax perfecto, incursionándolo como si fuera la cosa más maravillosa del mundo, repasando aquellas zonas sensibles de líder con sus dedos y apretando de nueva cuenta esos botones que se erguían orgullosos sobre su dueño. Logrando que éste liberara fuertes suspiros y gemidos de placer.

Jae bajó su rostro al pecho del líder rodeando una de sus tetillas con su lengua y tocándola esporádicamente con la misma logrando tensar a yunho, quien lo apretaba con más fuerza contra sí, de pronto una idea se cruzó por su cabeza y le resultó lo bastante llamativa como para ejecutarla, comenzó a besar el pecho del líder, el que le acariciaba sus cabellos y lo afirmaba para no caer, se desvió de los montes que lo llamaban besando por aquí y por allá, hasta que sin previo aviso introdujo uno de ellos completamente en su boca y comenzó a succionarlo y morderlo suavemente, pero al mismo tiempo de manera firme…mientras que con la otra mano acariciaba y apretaba al que no estaba siendo atendido por su boca y movía sus caderas peligrosamente…

-Ahh!…Jae…Jae…Boo…n…no..no puedo más…-

Envuelto en el deseo el líder quitó las manos que lo tocaban de forma rápida, colocándolas sobre la cabeza de su dueño, besándolo apasionadamente, mordiendo sus labios, lamiéndolos pidiendo permiso para entrar y saborear esa deliciosa boca que ahora le pertenecía, recorriéndola completamente acallando con sus besos los gemidos que pugnaban por salir de la boca del mayor, pero que morían en su garganta y a veces lograban colarse entre las separaciones que se hacían para llenar los pulmones con aire y así poder seguir con los besos y caricias.

-mmmmm….yu…yunnie…mmmm-

Los ojos entrecerrados por el placer, vidriosos por la acumulación de sensaciones, esos labios enrojecidos por tantos besos compartidos, ese cuerpo perlado en sudor que respondía a cada una de las caricias que le propiciaba, lo llenaban completamente de placer, bajando su mano, recorriendo ese blanquecino pecho logrando arribar al borde de su pantalón, acariciando sensualmente esa pretina que lo separaba de la gloria logrando enrojecer más aún esas mejillas que tanto amaba, besando con pasión renovada esos labios mientras su mano se colaba rápidamente dentro de ese pantalón sobre los boxer acariciaba la parte del cuerpo de Jae que, estaba seguro, le brindaría aún más placer.

- mmm…yunnie…yo…mmmm…quítalos…Ah!-

Un apretón más fuerte que los anteriores se hizo sentir ante esa petición, los gemidos de su compañero le causaban un placer indescriptible, la voz de Jae era música para sus oídos yesa demanda que le hacía…demasiado tentadora…

-mi boo mmm…¿estás…estás seguro de que quieres que lo haga?-

Las ansias eran muchas, pero aún así existía la duda…toda estaba pasando muy rápido y debía ser cuidadoso para que el rubio no se llevara una idea equivocada de todo lo que estaba pasando.

La respiración agitada que se hacía notar en ese minuto de silencio fue interrumpida por los jadeos que causaba una mano traviesa que logró colarse entre las prendas del moreno, tocando su miembro de forma suave, haciendo su agarre más firme de forma intermitente.

-yunho…estoy seguro…mmm…quiero sentirte…ahora-

Esas manos estaban volviéndolo loco, se recostó sobre Jae dejando pequeños besos sobre su cuello, lamiendo y mordiendo sus tetillas, bajando lentamente hasta llegar a su ombligo, mientras sus oídos eran el canal para enviar oleadas de placer a todo su cuerpo cuando llegaban hasta ellos los gemidos y suspiros de su amante, recorría su cuerpo con sus manos, arribando a sus caderas, soltó el botón de esos pantalones que le resultaban tan útiles en ese momento como una pared en el abismo, bajó la cremallera y con sus besos delineó la pretina de esos bóxers mientras comenzaba a deslizar la prenda, descubriendo esas piernas que había visto en variadas ocasiones, pero que ahora le resultaban tan suyas como las propias, cuando estuvo totalmente liberado de los jeans, Yunho alzó la cabeza quedando a la altura de ese último obstáculo, cuyo ocupante se encontraba apretado entre sus costuras, se acercó en forma lenta ante la atenta mirada de su boo y lamió sobre la tela, logrando que el otro arqueara la espalda al máximo y soltara un gritito de desesperación y placer por sentir su boca totalmente sobre su excitado miembro.

Comenzó a estimular con su mentón donde antes estuvo su lengua, haciendo que esos grititos ahogados aumentaran su intensidad y que las manos de Jae se posaran en su cabeza revolviendo sus cabellos, mientras sus caderas me movían buscando más de esas caricias que se le estaban brindando. De pronto, con sus dientes agarró la pretina de los boxers y con las manos que estaban sobre las caderas comenzó a liberar a su boo de la presión que la prenda le causaba a estas alturas.

El roce de las manos del morenos sobre sus caderas y luego sobre su trasero lo estaban haciendo estremecer, como si su cuerpo reaccionara a cada toque que le regalaba, a cada caricia…todo le brindaba un placer como nunca antes había experimentado, la tela siguió bajando, hasta que la vergüenza lo invadió cuando sintió que su miembro estaba totalmente liberado frente al rostro de su Yunho que lo observaba mientras de un tirón sacaba la última prenda totalmente, de repente el moreno se acercó y besó la punta del miembro de Jae, haciendo que ésse te estremeciera por la oleada de placer que lo recorrió por ese simple contacto.

-Mi Boo…lo dije y lo diré por siempre…- alza el rostro y lo mira a los ojos -…eres total y absolutamente precioso-

Jae no alcanzó a sonrojarse por esas palabras cuando la boca de Yunho se apoderó de su erecto miembro recorriéndolo con su lengua, besándolo desde la base a la punta, recorriéndolo completo, introduciéndolo en su boca de una vez mientras masajeaba sus testículos, mordiendo suavemente, reclamando ese trozo de carne como suyo.

A estas alturas el rubio no podía pensar, no era capaz de formular nada coherente en su mente, lo único que podía hacer era gemir ante las caricias y las sensaciones que lo envolvían, la boca de Yunho parecía conocer todos los puntos sensibles de su ser y no podía hacer más que liberar ese placer con sus gritos y sus manos que tiraban del cabello del menor entre que su cuerpo se estremecía de placer demostrándole a su compañero que todo aquello le estaba gustando y lo llevaba a las nubes; ya no importaba que los demás chicos estuvieran en casa…sólo ellos se encontraban en esa habitación y fuera de ella nada existía en ese momento.

Cuando sintió que el líquido preseminal de Jae estaba siendo liberado, se separó de su miembro, logrando un suspiro en forma de queja por parte de su dueño, y comenzó a besar su pelvis su estómago, su pecho, pasando nuevamente por esos botones que formularon nuevos suspiros en la boca de su boo, llegando hasta su cuello y luego a su rostro, sus labios, para besarlo apasionadamente, las manos de Jae bajaron de su cabeza a su cuello para profundizar el beso y sus piernas rodearon las caderas del moreno, causando que ambas erecciones se tocaran sacando un gemido de ambos.

-Yun…yunnie…-

Jae cambió de posición y se colocó sobre el moreno, ahora era su turno.

Recorrió esos perfectos pectorales con sus manos mientras su boca estaba entretenida en su cuello, besando y mordiendo, pasaba sus uñas ligeramente dejando unas delgadas líneas rozadas sobre el pecho del líder, que soltaba suspiros mientras apretaba las caderas del mayor con sus manos. Las manos del rubio encontraron el cinturón del moreno, comenzó a desatarlo lentamente, moviendo sus caderas contra las de yunnie haciendo que este comenzara a gemir y sus propias caderas se movieran para acelerar el ritmo.

Pronto el cinturón estuvo fuera de escena y los pantalones comenzaron a ser, poco a poco, un obstáculo menos del cual preocuparse, bajó la cremallera y los quitó sin ceremonias, ya que a estas alturas ambos estaban muy excitados y Jae no podía esperar más para atender a su moreno que, se notaba, se había estado reprimiendo bastante por atenderlo a él; sus ojos se abrieron de par en par cuando vislumbró el miembro del líder apresado por sus boxers…dios… era tan grande, miró sensualmente al moreno y bajó su rostro dando pequeños mordiscos a sus caderas sobre la pretina de la prenda haciendo que el líder soltara nuevos suspiros acariciando el cabello de su boo; Jae viendo tan ensimismado a Yunho, con una mano acarició su pecho bajando paulatinamente hasta llegar a su miembro y…tomarlo en ella de una sola vez sobre la tela.

- Ahh! JAE…-

Frente a esto, el rubio quitó los boxers rápidamente para observar ese miembro en todo su esplendor.

-Yunnie…- escapó de sus labios y besó la punta del muy excitado miembro del menor e introduciéndolo de una sola vez en su boca logrando que éste arqueara su espalda y soltara un gemido de placer que llegó como música a sus oídos incitándolo a continuar, lamiendo, besando esa parte de su amante que lo hacía estremecer de sólo pensar lo que seguiría en esos momentos…

Cuando sintió que estaba pronto a venirse, Yunho sacó a Jae de su exquisita labor y lo besó con toda la pasión contenida, dejándolo bajo su cuerpo nuevamente y friccionando sus erecciones entre sí, tornando dificultoso el besarse sin ser interrumpidos por los gemidos que salían de sus bocas…Yunho alzó su mano a la altura de su boca y lamió uno de sus dedos sensualmente frente a su Boo, haciendo que éste entrecerrara los ojos y suspirara por el placer y la imagen que estaba viendo.

-boo…mi vida…¿quieres continuar?- tuvo que formular esa pregunta, después de todo sólo los estaba guiando la pasión en ese momento y no quería causarle dolor a Jae…

-sí yunnie...quiero sentirte…-escondió la cabeza en el cuello del moreno y aspiró su aroma mezclado con el de él, sintiéndose feliz entre esos brazos -yun…yo también te amo…por favor…hazme tuyo- besó el cuello del líder recibiendo un fuerte abrazo como respuesta, siendo separado luego del cuerpo del otro para ser besado con cariño en una forma muy dulce.

-Boo, no tienes que pedírmelo…te amo…te amo tanto…- comenzó a besarlo mientras su dedo bajaba y se ubicaba en la entrada del rubio rozando en una primera instancia, causando suspiros en el mayor hasta que lo introdujo lentamente besando a Jae para distraerlo, sus ojos se apretaron fuertemente al sentir la intromisión y una punzada de dolor comenzó a hacerse presente, sus uñas apretaron con fuerza la espalda del moreno, pero éste le susurraba palabras de cariño y lo besaba con dulzura diciéndole que se relajara , lo que después de unos momentos logró, y así fue introduciéndose un segundo y tercer dedo que lo mantenían expectante a lo que venía.

-Jae…te amo-

Los dedos abandonaron el lugar donde estaban para dar paso al miembro del moreno, besos eran repartidos en el rostro del rubio y una lágrima escapaba a causa del dolor…

-Boo…mirame…a mi…sólo a mi, que para mi no habrá nadie más que tu en mi mundo-

-Yunho…yo…también te amo-

El vaivén de las caderas, los cuerpos perlados en sudor, los gemidos compartidos, los besos entregados…todo reflejaba el amor y la esperanza que los invadían en un momento tan preciosos como ese, donde la verdad se había hecho presente y no quedaban más obstáculos para intentar ser felices de la manera que siempre habían deseado…

Se acercaba el momento cúlmine, las respiración entrecortada por los suspiros se volvía más rápida, los besos más apasionados y las manos era poseídas por la desesperación…

-Yu...yunho…no puedo más-

-Yo tampoco mi boo…es…espera que…- comenzó a moverse alejándose del rubio para separarse totalmente y así terminar fuera de él.

-No!…n…no…yunho…te lo dije…antes no?…quiero…quiero ser tuyo -alzaron la vista y Jae acarició la mejilla del menor - tuyo…y de nadie más-

Otro beso apasionado los unió…la desesperación volvió y pronto la semilla de ambos fue derramada acompañada por el gemido de los amantes que se abrazaban y descansaban uno sobre otro en la cama…

- creo…creo que no será necesario que le digamos nada a los chicos mañana…- el moreno se dirigió al mayor mientras se acomodaba a su lado, los tapaba con las cobijas, lo abrazaba y acariciaba con cariño en el rostro.

-¿Por qué yunnie ah?- se abrazó al menor y cerró los ojos con la intención de descansar.

-Porque creo que hasta el vecino pudo saber lo que estábamos haciendo ja ja ja -

Un fuerte rubor cubrió por completo el rostro de Jae y solo pudo esconderse en el pecho de Yunho.

Eso…no importa…porque al fin me di cuenta…

me di cuenta…de lo ciego que fui…

de lo tonto y superficial que me había vuelto…

me di cuenta…

De que también te quería

- Yo…yo…yo te quiero chunnie…perdón, pero no puedo ocultártelo más - lágrimas comenzaron a recorrer ese bello rostro, que trataba de alejarse de el del pelinegro.

- Susu ah, no llores, te ves más lindo cuando sonríes…- tomó su mentón y lo hizo merarle a los ojos…- ¿podrías…podrías sonreírme todos los días para hacerme feliz?-

-¿chunnie?- ojos de desconcierto se habían materializado en ese rostro donde las lágrimas habían dejado de correr por la impresión y solo existía la preocupación de lo que significaban aquellas palabras que el mayor había dejado caer sobre su persona.

- Yo también te quiero Su, perdona por no decirlo antes…yo no pensé que fuera mutuo…Su…¿puedo…puedo besarte?-

- chunnie…si…si yo tengo que sonreírte todos los días para que seas feliz…tu bésame y estaré igual de contento -

Un beso tímido fue compartido por esos jóvenes que acababan de confesarse todo ese cariño escondido por tanto tiempo, disfrazado de amistad, pero que de a poco había ido creciendo para ocupar todo su corazón y volverse irreversible.

Seré feliz todos los días de mi vida…

sólo porque sé que estás a mi lado…

sólo porque sé que me amas como yo te amo…

sólo porque tu eres mi todo y estas conmigo…

Esa noche el ratón y el delfín durmieron juntos…abrazados como si en cualquier momento un tifón pudiera colarse dentro de la habitación, con las manos enlazadas el menor siendo acurrucado bajo las cobijas descansando con una sonrisa en sus labios y varias melodías de amor rondando en sus sueños, las que eran cantadas por un Yoochun embelesado por la belleza que dormía junto a él, y que desde hoy…podría reclamar como suyo, aún sin haberlo tocado, aún sin haber probado nada más de él que sus labios, porque el amor no es sólo rozar…los sentimientos van mucho más allá y él esperaría todo lo que fuera necesario para ser merecedor de ese cuerpo junto al suyo.