¡Hola amigos! Tanto tiempo sin actualizar. Los exámenes, pero ya pasaron y ahora todos son vacaciones. Quiero dedicar este capítulo a mi mejor amiga, que se ha mudado a otra ciudad. Te quiero mucho, y espero que tengas una feliz vida allí.
Habían pasado un par de días desde que Murdoc tuvo una conversación muy "amena" con el grupo Expressi0n. Ahora, 2D, Russel, Noodle y Murdoc se encontraban en el aeropuerto con bastantes problemas…
-¿Pero qué terminal es esta?
-Creo que nos hemos equivocado de aeropuerto…
-¿Para dónde hay que embarcar?
2D, Russel y Noodle no paraban de hablar y hacerse preguntas mientras que un pequeño grupo de fans les hacía fotos. Murdoc miraba angustiado un mapa.
Todos estaban cansados y con ojeras. Los días anteriores estuvieron muchos segundos, minutos, horas ensayando. Deseaban dejar las maletas y sentarse en algún sitio para descansar por lo menos un poco, hasta que saliera el avión. Buscaron un sitio donde acomodarse, pero claro, tuvieron que despistar a los fans.
Todos se sentaron en las incómodas sillas del aeropuerto, pero por lo menos tenían donde descansar o quizás dormir un rato, como Noodle, que se había quedado frita nada más sentarse. 2D que se sentó al lado de ella le tapó con su sudadera.
-A ver, centrémonos.- Dijo el satanista dejando su maleta al lado suya y observando de nuevo la pequeña guía.- Tenemos que… dejar las maletas… allí.- Dijo señalando una cola muy larga de personas.
-Pues venga, vamos Murdoc, 2D…- Dijo Russel dirigiendo su vista a 2D, pero se había quedado dormido al lado de Noodle.
-¡Levanta Face-Ache!- Le ordenó Murdoc dándole un pequeño golpe con su guía. Pero 2D seguía dormido.
-Déjalo que descanse, ya llevamos nosotros las maletas.
Murdoc agradeció que los grandes equipajes llevasen ruedas. Russel y él se colocaron en la gran cola. El satanista aburrido lanzó un bostezo y empezó a escuchar música. Pero se le ocurrió una idea mejor, ver vídeos de Expressi0n para comentar sus fallos y puntos fuertes.
Buscó en YouTube. Puso el primer vídeo que salió. Se llamaba "Thanks for all" (1)
La canción sonaba pegajosa, buen ritmo, letra pegadiza y fácil de aprender. Incluso Murdoc sin quererlo, marcaba los compases con los dedos.
El satanista sintió unos toques en su hombro.
-¿Qué escuchas?- Le preguntó Russel.
-Expressi0n.
Russel alzó una ceja al escuchar el nombre del grupo enemigo.
-No te confundas, solo es para saber de qué van sus canciones.- Se excusó Murdoc.
-¿Y qué tal?
-Bah, podemos superarlas.- Dijo sin darle importancia al asunto.
-¿Me dejas escuchar?- Murdoc le ofreció un auricular y siguió viendo el vídeo. Cuando terminó vio a Russel, que estaba pálido.
-¿Te pasa algo Russ?
-No… nada nada…- Russel intentaba estar lo más tranquilo posible, pero su tiemble en la voz y los gestos que hacía le delataron. Murdoc no se creyó nada, pero lo dejó pasar, no vaya a ser que le rompiese otra vez la nariz. La larga cola empezó a avanzar, lentamente pero algo es algo. Esperaron más de cuarenta y cinco minutos y todavía no habían llegado al mostrador.
-Eh… Russel, ahora vengo, voy al baño.
-Está bien, pero no tardes.
En realidad, el satanista no tenía ninguna gana de ir al servicio, simplemente lo hizo para escaquearse. Paseó un rato por el aeropuerto, sin duda alguna era grande. Lamentó que no pudiese fumar ya que era un espacio cerrado. Escuchó por la megafonía que su vuelo estaba listo para embarcar y fue al mostrador donde había dejado a Russel, más plantado que un árbol. Allí lo encontró.
-Has tardado demasiado…- Dijo con molestia el afroamericano.
-Es que me he perdido por ahí…
Por fin llegaron al mostrador, les atendió una mujer de unos 30, aunque parecía mucho más mayor por su moño, sus gafas de pasta y el uniforme.
-¿Me dan sus billetes y pasaportes?- Preguntó, no con demasiada alegría. Murdoc le extendió todo. Russel y Murdoc dejaron las maletas en la cinta.
-¡Cuidado con mi maleta, que tiene tres litros de valioso tequila!- Le gritó el satanista a la mujer. Ella le miró por encima de las gafas.
-Entonces su maleta será confiscada…
-¿Qué? ¿Por qué?
-Está prohibido llevar líquido en los aviones.- La muchacha se levantó y recogió la maleta de Murdoc. Russel suspiró.
-Siempre dando la nota… ahora ¿qué vas a hacer?
-Beberme aquí el tequila, claro está, no pienso tirarlo… ¡Por favor, es de calidad prémium!
Murdoc le quitó la maleta de un jalón a la mujer, la abrió y sacó las botellas. Se las bebió en quince minutos. Y tan fresco como una rosa le volvió a entregar la maleta a la azafata.
-Ale, ya puede enviar la maleta por ahí.
-Muy bien señor…- La mujer miró su DNI.- …Niccals. El vuelo será dentro de una hora. Feliz viaje, señores.- La señorita le extendió todos los pasaportes y demás documentos de identificación. Russel y Murdoc se fueron del mostrador.
-Oye, ahora que me fijo bien la tía tiene un puntito…- Le dijo Murdoc a Russel.
-El alcohol ya empieza a hacer efecto… será mejor que te duermas en una silla.
Los dos llegaron, y Noodle y 2D seguían durmiendo. Vaya par, pensaron. Murdoc se sentó en una silla y Russel como no cabía decidió sentarse en el suelo. 2D empezó a roncar y Murdoc le metió uno de sus calcetines en la boca.
-Joder qué sueño… no puedo dormir sin un cigarrito…- Se quejó el bajista. Miró la hora en su móvil.- Ya tenemos que irnos al avión…
Russel se levantó y se estiró. Murdoc zarandeó suavemente a la pequeña nipona, mientras que a 2D le quitó el calcetín de la boca y le tapó la nariz para que no respirase, para que el vocalista pudiera despertar. Todos, somnolientos, cogieron sus equipajes de mano y se presentaron en la larga fila que dirigía al avión.
-Hay filas en todas partes… ¿qué pasará en Orlando?- Preguntó 2D al aire. Unas cuantas adolescentes que pasaban por allí le respondieron.
-¡Simple! Expressi0n va a dar un concierto en Orlando, ¡y gratis!- Dijo una de ellas.
-Oh, Boinae es tan femenina…
-¡Y Litané es muy mona!
-Pues Tarántula es muy misteriosa y guapa…
Todas suspiraron como enamoradas. Una de ellas se dio cuenta de que hablaban con 2D, no con una simple persona. Todas se disculparon por no reconocerle, pidieron un autógrafo a cada uno y se colocaron en la fila.
Murdoc se molestó por la ignorancia de las adolescentes. Por fin, entraron en el avión y se sentaron en los acolchados asientos. Los asientos quedaron así:
2D – Russel; Noodle – Murdoc.
-Murdoc, ¿me dejas al lado de la ventana?- Le pidió Noodle al bajista.
-Claro nena, venga, siéntate.
Murdoc le dejó paso y Noodle se sentó, observando los demás aviones por la ventana. Ahora que se daba cuenta, hacía demasiado viento. La nipona tragó saliva.
-Murdoc, si tenemos turbulencias… ¿nos pasará algo?- Preguntó con algo de miedo. Murdoc miró al techo del avión.
-Creo que no… pero si nos pasara algo… adiós muy buenas.
-…Adoro tus formas de animar.- Concluyó Noodle con sarcasmo. La japonesa miró adelante, que es donde estaba 2D y Russel. Ambos charlaban.
-Russ… ¿cruzaremos el océano, cierto?
-Sí. No creo que pase nada por cruzarlo.- Dijo Russel con tranquilidad.
-Pero… y si… ¿hay ballenas? De esas, grandes y con cara malvada…- A 2D le entró un tembleque después de decir eso y se tomó dos pastillas que sacó de un bote. Russel suspiró.
-2D, créeme, hay ballenas… ¡Pero están muy lejos y no las podrás ver! Así que no te preocupes…
Después de esto, una azafata, ésta vez más atractiva que la del mostrador, fue explicando las condiciones de seguridad. Y que el viaje tendría una duración de, por lo menos, unas siete horas. Pero para cuando dijo esto, todos los de la banda estaban dormidos.
Ni siquiera se enteraron de cuándo despegó el avión. Pasaron un par de horas, hasta que Noodle despertó. Tenía ganas de beber algo, así que pidió una botella de agua y una piruleta.
Cuando estaba a punto de entregarle el dinero a la azafata, Murdoc como un zombie se despertó y le quitó el dinero a Noodle.
-¡Ey, que tengo que pagar!
-¿Sabes cuánto cuesta la bebida y la comida en el avión? ¡Mucho! Así que espérate hasta que aterricemos…
-Señor, falta como unas cinco horas para llegar a Orlando.
Murdoc miró a la azafata con odio y luego miró a Noodle. A continuación le dio el dinero a la muchacha, que sonrió triunfadora.
-Tome, aquí tiene. ¿Desean alguna cosa más?
-Sí, déme una cerveza…
-Dijiste que todo valía muy caro…- Le reprochó Noodle.
-Sí, pero ya que estamos…- Murdoc pagó a la azafata y ésta le entregó la cerveza.- Oye, preciosa… ¿te doy mi número de teléfono?
-Señor, por favor, estoy trabajando… pero puede buscarme luego en la cabina.- Aclaró con tono picantón. El satanista le dijo adiós con la mano y Noodle posó una mano en su frente, signo de vergüenza ajena. Noodle abrió la botella y le pegó un par de tragos, quedando el agua por la mitad.
-Cuidado que la botella te tiene que durar cinco horas…
-Serás rata…- La nipona cerró la botella, dejándola en su mochila. Cogió su piruleta, quitó el envoltorio y se metió el dulce en la boca. Dormiría en cuanto se tomase el dulce, pensó.
"Eso, y si no puedo dormir, le pediré una pastilla a Stu…" – La nipona miraba por la ventana, todo era azul. Hacía buen tiempo, con algunas nubes, pero estable. Le agradeció a Dios que no hubiera viento.
Murdoc bebió la cerveza de un trago. Aprovechó que estaba todo el mundo dormido (y Noodle distraída) para levantarse y encontrarse la azafata. Después de una hora y media, regresó lleno de chupetones y besos. Satisfecho se durmió de nuevo.
2D despertó. Quedaban apenas una media hora para aterrizar. Se asomó por la ventanilla y divisó edificios, una sonrisa se estampó en su cara, ya no vería ballenas. Sintió una presión en su vejiga y decidió ir al baño.
Había una cola de cuatro personas. Más colas, pensó. Se encontró a Noodle en ella.
-¿También tienes que ir al baño?- Preguntó el vocalista, inocente.
-Obvio.- La japonesa dio varios saltitos, aguantándose su zona baja.- Es que me he bebido varias botellas de agua.
-¿Varias…? ¿Murdoc te ha dejado?
-Qué va. Estaba frito cuando las pedí. Menos mal que no me ha pillado.
Noodle por fin entró al baño y luego 2D. El piloto avisó de que iban a despegar, así que los dos fueron a sus asientos pitando.
Todos los pasajeros del avión despertaron y se abrocharon cinturones. Aterrizaron bien, los chicos recogieron sus maletas y salieron del aeropuerto. Murdoc al salir, encendió tres cigarrillos y los fumó tranquilamente, como si fuera normal.
-¡Murdoc, que te vas a ahogar!- Le regañó Noodle.- De verdad, muy normal no estás…
-No intentes cambiarme nena…- El satanista acarició la cabeza a la japonesa. Últimamente Murdoc no le hacía demasiado caso y eso crispaba a Noodle. Bueno, ya le pasaría algo malo y se lo reprocharía.
-A ver… pidamos un taxi. No sé si cabremos todos.- Dijo Russel, el único de ahí que tenía un poco de coherencia y tranquilidad.
-Contigo seguro que no, culo gordo…
-Habló el que solo se tira a feas…
-¿A que no me dices eso en la calle?- Dijo Murdoc con un tono de voz elevado y remangándose la camiseta.
-Ya estamos en la calle, Murdoc.
Antes de que el satanista respondiera fueron invadidos por unos periodistas. Pidieron un taxi, cabían pero apretados. 2D le dio la dirección del hotel al taxista en un trozo de papel.
-Ojalá esté cerca… necesito una ducha. Urgente.- Dijo Noodle oliéndose la camiseta con asco. Ella no solía oler mal ni nada por el estilo, pero tanto tiempo ya canta…
-Y yo. ¿Sabes Noodle? En Orlando está Disneyland… quizá vamos un día.- Le dijo Russel con una sonrisa.
-¿En serio?
-Claro.
-¡Bien! Yo también quiero ir.- 2D intervino animadamente.- Quiero ver el espectáculo de "La bella y la bestia"
-Exacto, porque te identificas, ¿No, Face-Ache?- Murdoc bajó la ventanilla y tiró los restos de los cigarros. Se prendió otros tres.
-¡Murdoc, que pares ya de fumar tres cigarros!- Le gritó Noodle, quien le quitó dos.- Fuma uno solo, por favor…
-…Está bien linda. Pero dame los otros dos, te juro que los guardo.- Noodle le dio los cigarros y Murdoc los apagó y guardó.
Llegaron por fin al hotel. Rápidamente cogieron las llaves y fueron a sus habitaciones.
De verdad, necesitaban descansar. Este día será muy largo…
