Este capitulo va para los que querian algo mas largo.

Voy a tardarme una semana o menos en actualizar, lo digo por la minoria de seres humanos que siguen mi humilde fic...

Disclaimer: Ni Regular Show ni sus personajes me pertenece.

Cuarta Fase: Piezas sueltas

Dejo el remis esperando, advirtiendole al hombre que tocara bocina cuando pasara media hora. Le seria dificil llamar a otro auto para volver a su casa un viernes por la noche.

Tendria que ser una visita rapida, la hora de espera era muy costosa.

Bajo del coche y toco el timbre de la pequeña casa, bueno era chica para una familia, pero para una sola persona era mucho espacio. Se entretuvo mirando el marco de la puerta como si fuera lo mas interesante del mundo, hasta que escucho el sonido de unas llaves abriendo la cerradura.

Lo primero que vio cuando la puerta se abrio fueron los ojos rojos y especialmente hinchados de Ailin.

- Hola, Margarita

La pelirroja se mordio el interior de la mejilla, rogando a todos los dioses que su voz no sonara angustiada.

- Hola, Ailin ¿Puedo pasar?

Bueno, no sono tan neutra como hubiera querido, pero al menos no se quebró.

- Claro, pasa

La castaña se corrio a un costado, lo suficiente para que Margarita pudiera pasar. La pelirroja entro y se sento en el sofa inspeccionando la casa. Ailin estaba en un estado deplorable, pero la casa estaba limpia y ordenada. No sabia si alegrarse o preocuparse mas.

Mientras ella entraba su amiga se habia perdido en alguna parte de la cocina.

- ¿Quieres una gaseosa?

La chica se toco la garganta, la tenia reseca.

- ¡Si, por favor!

Minutos despues Ailin, o lo que quedaba de ella, se aparecio con dos latas de una marca que no le intereso identificar. Se la entrego y la pelirroja no tardo en abrirla para darle un largo sorbo.

La castaña, mientras tanto, se mantenia a sentada en el otro extremo del sillon mirando al suelo con la lata en la mano.

¿Debería ser directa? Bueno, no tenia mucho tiempo, mejor ir directo al grano.

Tomo un poco de aire mientras dejaba la bebida en la mesita enfrente suyo.

Se giro hacia su amiga.

- Bien, ¿Que sucede?

- Nada

La voz de la peli-marron era apenas un susurro.

- Ailin, tu no faltarias al trabajo por nada

Silencio, su amiga aun seguia mirado el suelo como si este fuera a resolverle alguna duda existencial.

- Vamos, dimelo, soy tu amiga despues de todo ¿No?

Su compañera de trabajo suspiro.

- Y-yo, ¿Recuerdas que ibamos a salir con los chicos el miercoles a ver la nueva pelicula de zombies?

Lo recordaba, ella no había podido ir ya que los profesores la habían ahogado, metafórica y literalmente, en trabajos prácticos y tareas.

- Si

- Bueno, al final fuimos, en un momento Mordecai se habia ido a comprar unas sodas, quedamos solos R-rigby y yo

La forma en la que su voz se quebro no paso desapercibida. Una imagen de ese beso gay le paso por su mente causandole un escalofrio nada agradable. Se mordio la lengua, tenia que centrarse.

- Y...

La animo a que continuara.

- Lo bese

Abrio los ojos desmesuradamente. Definitivamente eso era inesperado, la oji-marron debio tomar mucho valor para hacerlo.

- ¿Que paso despues?

- Tendrias que haberlo visto, su cara era, dios, parecia que habia visto un fantasma, me empujo y me dijo "Yo solo te veo como una amiga", despues vino Mordecai, no pude mirarlo a la cara, Margarita yo-

Su amiga no pudo decir mas, empezo a llorar con fuerza. Ella abrazo el cuerpo temblante de su compañera, intentando contenerla.

- S-sus pa-palabras sonaron amables, pero teni-nia una cara de as-asco, enserio ¿So-soy tan fe-fea para que ponga esa cara? ¿Tan f-fea que no pu-puedo gu-gustarle ni un poc-co?

Margarita comenzo a acariciarle la cabeza.

- Claro que no Ailin, ya sabes que Rigby es un infantil, ademas tu eres hermosa, inteligente, trabajadora, eres un excelente partido.

La morocha se separo de su cuerpo intentando limpiarse las lagrimas con las mangas del sweater.

- ¿D-de verdad?

- Por supuesto, ¿Porque te mentiria?

Habría sido un momento bastante emotivo sino hubiera sido interrumpido por la bocina del chofer.

- ¿Y eso?

- Ah, pedi un auto, solo esta esperando afuera

- ¿Lo dejaste esperando? ¡La espera es carisima, ve antes de que te cobre mas!

- Pero Ailin-

- Que vayas, yo voy a estar bien

Sacando fuerzas de quien-sabe-donde la de ojos marrones la arrastro hasta la puerta.

- ¿Segura?

- Si, muy segura

Antes de irse, le puso una mano en el hombro.

- "Ese idiota no de merece amiga, ya vendra alguien mejor"

La mención de sus palabras le saco una sonrisa algo triste a la morocha.

Ailin estaria bien, pero ahora ¿Quien le paraba a ella el flujo de conclusiones que la estaba atacando?