Baru...aquí te doy mas mas mas...XD...me alegro de que te guste el ff si te gusto este jensen formal, espera a mas adelante que lo vas a flipar.
Sara...¿Singer querer algo con jensen? Ummm...es una posibilidad que no se me habia ocurrido. Tienes razon mis ff son de lo mas optimistas xD
CAPITULO 2
El día había sido horrible, no solo la clase fue un autentico desastre, todo por culpa del maldito Rosenbamun que se negaba a participar (como siempre), sino que el ultimo examen lo había suspendido la mitad de la clase, además de olvidarse las llaves dentro del aula y tener que llamar al conserje de la facultad que tardo una eternidad ya que el pobre hombre rozaba la octogenaria, solo para decirle que necesitabas sus herramientas y que tenia que cogerlas. Jared tuvo que hacer un serio esfuerzo para no gritarle que por que no se las había traído desde el principio pero se contuvo, lo pregunto apretando los dientes al igual que los puños mientras fingía cortesía. El conserje lo miro con cara de pocos amigos respondiendo que ya no era tan joven como antes y que menuda juventud la de ahora si le hacia esas preguntas tan estúpidas, ya que no cargaba con sus herramientas hasta ver cual era el daño.
Tuvo que agarrarse a los faldones de la camiseta para no romper la pared a cabezazos y no decirle una barbaridad al anciano.
Y no solo eso, sino que cuando creía que la cosa ya no podía ir peor va y se jubila el profesor de historia, cargándole a él el muerto (solo hasta que encontremos un sustituto, le había dicho el maldito vejestorio). Encima el muy...le había dicho como tenia que dar la clase. Y no solo decirle que por que parte de temario se habían quedado sino COMO tenia que darla. Que sus alumnos habían votado por hacer una obra de teatro (que contaría como examen) y que EL tenia que escribir y dirigir. Cosa que le dejo KO porque...¿Cómo iba a contar para examen si el, el profesor, tenia que hacer todo el trabajo duro?.
El jubilado profesor no lo dejo tranquilo, dándole a escoger entre los personajes mas variopintos de la historia del mundo: Cleopatra y Marco Aurelio. Aníbal, El Huno. O Hittler.
Quiso soltar una risotada al imaginarse una obra sobre el holocausto nazi. Pero el muy maldito profesor no le dio opción a negarse sobre la chorrada esa del de teatro. Antes de haberse ido había tomado la decisión de hacerla sobre Cleopatra y Marco Aurelio.
¿Quién podría resistirse a una historia de amor sobre dos mandatarios de diferentes países que están a punto de empezar una guerra donde ella es una mujer de armas tomar y el un general enamoradizo?.
Sinceramente, Jared no podía.
Lo malo de eso era que tendría que renunciar al fin de semana para documentarse sobre la época y la relación ( y posterior muerte de los protagonistas) para poder escribir un borrador.
Genial
Tal vez por eso decidió dar la clase fuera, en el patio..bueno...el simple echo de que hiciera un día precioso había tenido algo que ver.
Además, había valido la pena solo por ver al decano con esa cara de consternación cuando lo vio agarrado a esa fea estatua como si de un mono se tratara
Sinceramente, ese hombre necesitaba relajarse, no podía ser sano tener tanta tensión acumulada en el cuerpo. Suponía que por eso le trataba de una forma mas personal. Sabia perfectamente que la política de la universidad era en todo momento el tratar con los profesores y el alumnado de Señor y de forma cortes.
-Como si les hubieran metido un palo en el culo.- Habría dicho Chad si hubiera estado allí.
Pero la verdad era que le resultaba imposible llamar Sr Ackles al decano. Joder...si solo tenia cuatro años mas que el. Además, le gustaba la cara de circunstancia que ponía el hombre cada vez que lo llamaba por su nombre. Recordó la primera vez que el nombre salió de sus labios.
Le salió solo.
Era su primer día, el decano le enseñaba la facultad hablándole sobre las salidas de incendios, los dormitorios de los alumnos y los de los profesores cuando se paro en seco y le pregunto:
-¿Los profesores duermen juntos?- . se horrorizo al imaginarse a si mismo compartiendo habitación con algún viejo que olía a naftalina.
-No, cada uno tiene su dormitorio- respondió el decano muy cortésmente. -Este es el suyo-. agrego abriendo una puerta.
Jay casi se deja la frente nada mas entrar, el techo era demasiado bajo y aunque no había probado la cama estaba seguro de que los pies se le saldrían por fuera del colchón. El decano pareció leer su pensamiento ya que dijo:
-No es tan pequeña como parece.-
Y fue ahí donde la gran bocaza Padalecki hizo de las suyas. Sinceramente, había veces que Jared deseaba abrir la boca y que saliera algún rebuzno en vez de palabras.
-Para ti es fácil decirlo, Jensen, como eres bajito, eres mas maniobrable.- .
Casi se tira por la ventana al darse cuenta lo que acababa de decir. No solo había tuteado a su jefe ¡¡EL PRIMER DIA¡¡ sino que encima le había llamado bajo y ..y...algo mas que no quería llegar a pensar.
Ya se veía en la calle con la carísima suela del cuarenta y cuatro de Armani del decano dibujada en el culo cuando vio la expresión del hombre: Todo ojos verdes abiertos en algo que (esperaba) fuera sorpresa y la boca entreabierta en una mueca torcida.
Lo dicho. El trabajo mas corto de la historia.
Entonces el decano lo sorprendió (no fue la primera, a partir de ese momento Jensen Ackles le sorprendía cada dos por tres) con una leve sonrisa que le provoco unas encantadoras arrugas a los lados de los ojos, bajo la mirada y aspiro aire con lentitud. En ese momento Jared entendió el origen del universo. Esa tontería del Ying y el Yang y que todo se había formado gracias a que el espacio implosión para luego explotar dando forma así a un universo infinito formado de galaxias, estrellas, nebulosas y planetas.
Y eso que odiaba la astrología.
-Eso es porque usted es un gigante Sr Pada...Pada...-
-Padalecki.-.
-Eso.- Y así empezó la historia mas antigua de todas. O como decía el dicho: El amor mas idiota yo por el y el...ni sabe que existo.
Una pena que Jensen no fuera gay.
No tendría tanta suerte.
Ese hombre podía tener a cualquier mujer del mundo, de echo, pensaba que tenia que dolerle la cara de ser tan guapo, con esos ojazos verdes y esas pecas y esos hombros y sobre todo...siendo tan pequeñito.
De seguro que era muy manejable a la hora del sexo.
Le encantaban bajitos, era algo superior a sus fuerzas. Pero no es que le gustara cualquier tipo al que tuviera que bajar la vista para hablarle, si hubiera sido así habría estado enamorado de medio planeta ya que era muy difícil encontrar a alguien que superara su metro noventa y tres. Tenia un criterio (como todo el mundo.) Tenia que ser divertido y gustarle cosas que le gustaran a el, devolverle las frases afiladas que el lanzaba, que le gustara innovar en la cama y tendría que conocer al menos tres variantes de chucherias para ganarse su corazoncito ... y si encima era guapo mejor que mejor.
Por eso se extrañaba tanto de haberse colgado tanto de su jefe. Vale que el chico era guapo (habría que ser ciego para no verlo) y también era bajito pero por lo demás...Nada.
El decano no era un tipo divertido de echo era el tío mas serio que había conocido, dudaba mucho que le gustaran las golosinas ya que las veces que habían coincidido en el comedor siempre comía cosas sanas. Quiso soltar un chiste cuando vio como colocaba con precisión milimétrica los cubiertos uno al lado de otro. A parte, le daba la impresión de que era de esos de que en la cama solo hacían la postura del misionero...Una pena porque el tenia muchas ideas a la hora de...
Jared se golpeo la frente con la palma de la mano, provocando un ruido sordo que resonó por todo el pasillo vació. ¿Qué hacia pensando en la sexualidad del decano?...Es mas...¿Qué mierda hacia pensando en lo manejable que seria el decano a la hora de ...de...?. Se había prometido a si mismo concentrarse en lo importante: El trabajo.
No en cual seria el siguiente polvo.
Ya había dejado atrás esa época de adolescente cachondo que lo único que quiere es follar a todas horas.
Relantizo el paso mientras acomodaba la carpeta de las tutorías debajo del brazo. No creía muy bueno para su futura carrera en Carlisle entrar en el despacho del mandamás con una erección de cojones. Se regaño a si mismo, repitiéndose una y otra vez que Jensen era heterosexual (porque tenia que serlo) y si no lo era daba igual porque tenia claro que lo odiaba, así que mejor cortar de raíz lo que quiera que fuera que pasara por su mente antes de cometer una gilipollez.
Se concentro en la próxima reunión. La primera del trimestre, en donde tendría que decidir quien suspendía, quien aprobaba y a quien le daban una segunda oportunidad. Suspiro fastidiado. La reunión era en el despacho del decano. Aun no lo había visto ya que cuando lo entrevistaron lo hicieron en la sala de reuniones del profesorado, pero conociendo a Jensen (El Sr Ackles...a partir de ahora el Sr Ackles. Se regaño) seria muy aburrido, en plan caoba oscura y centenares de libros y vete a saber cuantos diplomas colgados en la pared.
También estaba el echo de pasar toda la tarde (sino la gran mayoría) con al menos una docena de vejestorios. Suspiro con mas fuerza, si, sin duda el día había empezado de forma horrible y terminaría como tal.
Se paro justo delante de la puerta con los hombros hundidos y rezando porque en ese momento la alarma de incendios sonara o algo por el estilo para poder librarse de dicha reunión pero dudaba mucho que algo de eso pasara, así que lleno los pulmones de aire, en fuertes bocanadas y cuando por fin creyó estar preparado llamo a la puerta.
-Pase.- la inconfundible voz de Jensen Sr Ackless. llego desde el otro lado de la puerta dándole permiso y el no dudo ni medio segundo en entrar.
Nada mas cruzar el umbral se dio cuenta de varias cosas.
La primera, que efectivamente el despacho del decano era de caoba oscura y que un sin fin de diplomas colgaban de las paredes.
De lo que también se percato fue de que en la sala solo estaban ellos do. Nadie mas.
Ni el vicepresidente Singer.
Ni esa arpía de Samanta Ferris.
Ni siquiera el profesor de gimnasia.
Nadie.
Trago saliva ruidosamente ante ese echo mientras intentaba mantener encerradas en la parte mas oscura de su cerebro todas esas cosas que había pensado hacer con el pequeño cuerpecito de Sr Ackles cuando caminaba hacia allí.
Carraspeo para hacerse notar, al ver como el decano no levantaba la vista, ni le decía nada cortes como: Siéntese Sr Pada ... Pada ... siéntese..
El joven director alzo la mirada por encima de esas finas gafas para fijarla en el provocándole un sudor frió que le recorrió el cuerpo.
-Siéntese, por favor.- ordeno volviendo a sus papeles.- Enseguida estoy con usted.- acto seguido volvió a meterse de lleno en lo que estuviera haciendo.
Jared obedeció poniéndose la carpeta de las notas sobre las rodillas. Espero paciente, sin saber muy bien que hacer. Su pie derecho empezó a moverse nerviosamente debido a la falta de costumbre de estar quieto y rodeado de silencio, algo que al parecer molestaba al decano que en ese momento volvía a alzar la mirada y le llamaba la atención con una suave tos.
Se quedo quieto. Y viendo que eso podría tardar una eternidad decidió curiosear el gran despacho.
Puede que a simple vista pareciera el mismo aburrido despacho de un decano cincuentón pero la verdad era que tenia sutiles diferencias, como por ejemplo la foto de Jensen con una chica mucho mas joven que el y un chico alrededor de un fuego con una noche estrellada de fondo, debido al parecido de ambos hombres supuso que eran hermanos. A Jared le hubiera encantado quedarse mirando esa foto en la que el decano parecía relajado y visiblemente mas joven con esa camisa de cuadros azul y esos vaqueros rotos a la altura de la rodilla pero el casco de Montain Bike que reposaba en el estante de arriba llamo su atención. Fue en ese momento cuando se dio cuenta de que los trofeos que habían en el estante contiguo no eran de bádminton o tennis sino de carreras de caballos y bicicleta sobre tierra.
Al parecer al decano de la elitista Carlisle le gustaba los deportes de riesgo.
Se quedo completamente perplejo, no conseguía imaginarse a Jensen con unos pantalones de ciclista, completamente lleno de barro y cargando una bici, sobre todo viéndolo ahí sentado, con esas gafas y mordiendo el boli como si estuviera chupando una polla...
Espera..espera….¿QUE?
Parpadeo clavando la mirada en el famoso boli que aparecía y desaparecía en esos labios que...que...
Joder...
Se removió nervioso en la silla intentando no mirar ese trocito de plástico pero le resulto imposible. Los gruesos labios del Sr Ackles se cerraban alrededor del objeto en cuestión de una forma que casi le hizo combustionar en esa incomoda silla. De echo, creía que si en ese momento el decano levantaba la vista por encima de las gafas, exactamente igual que lo había echo nada mas entrar y lo miraba, de seguro que lo hacía y se enfadaría con el porque le joderia su bonita silla de madera noble al convertirse en un montoncito de ceniza sobre el asiento. Tenia que hacer algo sino quería decir (o hacer) alguna burrada y terminar despedido y con una demanda por acoso.
Vio el cielo abierto cuando miro la magnifica vista que revelaba el gran ventanal que había justo detrás de Jensen Sr Ackles, joder.
.
-Bonita vista.- carraspeo el profesor levantándose (con la carpeta estratégicamente colocada para que no se notara como se le deformaba el pantalón).
El decano ni siquiera respondió, seguramente ya estaría acostumbrado a ella, aun así Jared se sorprendió de lo bonita que se veía la facultad desde esa altura. Los bosques verdes, el gigantesco patio con el campamento de fútbol y el de atletismo al fondo. Si, sin duda era precioso.
-Si, tienes razón.- oyó que el decano decía de forma ausente.
-¿Perdón?-
Jared se giro lo justo para ver como Jensen suspiraba de forma pesada, como si estuviera harto de ser interrumpido, el bolígrafo subió y bajo entre sus labios, al igual que lo haría un niño cuando se aburre, Jared vio como de repente se quedo muy rígido mirando el trozo de plástico que tenia en los labios. Quiso cambiarse de posición para ver mejor como el decano se quedaba bizco mirando el objeto en cuestión y lo sacaba muy lentamente para luego limpiarlo con el dorso de su chaqueta.
No supo porque pero el corazón del profesor hizo algo parecido a flipflop. Ese gesto fue...fue como si la fría coraza del decano hubiera caído durante un nanosegundo para levantarse al instante.
-Per...perdón...- carraspeo Jensen sin mirarlo, recuperando su cortesía y dejando el boli en su sitio.- es una costumbre que...ten...tengo que..quitarme.- balbuceo.- cu...cuando..cuando...- inspiro hondo, cerro los ojos y volvió a abrirlos.- me concentro me da por..por...chupar...-soltó una risita nerviosa a la vez que alzaba la mirada sobre esas serias gafas, dejándolo clavado en el sitio.
Si Jared no se tiro sobre el en ese momento fue porque le fallaron las piernas y tuvo que sentarse en el primer sitio que vio, en este caso, la parte superior derecha de la mesa del decano que no aparto la mirada ni un momento. Por un instante le recordó a una película porno, en donde la secretaria buenorra se sentaba en la mesa del despacho del jefe para que le hiciera todo lo que quisiera. El trasero le pico de una forma conocida y no dudo en decirse que tenia que levantarse pero ya era demasiado tarde para hacerlo y volver a sentarse en la silla, no solo estaba sobre la mesa del decano, sino que el muslo prácticamente rozaba su antebrazo. Empezó a sopesar la idea de dejar el trabajo el en vez de esperar a que lo despidieran porque sinceramente a este paso iba a morir de un infarto.
De todas formas eso no cambiaba la situación de que el siguiera con el culo encima de lo que esperaba no fuera la agenda del decano. Así que opto por lo que mejor se le daba: La mejor defensa...un buen ataque.
Fingió que en realidad se había sentado allí porque quería y no porque se caería de bruces en el suelo al ver como el sol de media tarde iluminaba el perfil de su jefe que curiosamente estaba salpicado de pecas...mira tu por donde.
Mas tarde, cuando cayo la noche y Jared se dirigiera a su cuarto se maldeciría por haber estado sentado con el cuerpo mirando al frente y la cabeza ladeada a la izquierda por culpa del pinchazo de dolor en el cuello pero en ese momento...sinceramente no le importo.
-Por cierto...- carraspeo el decano subiéndose las gafas e ignorando donde el estaba.- Ya me ha llegado el memorando de que el Sr Smiht se jubila y te ha pasado su clase-Jay quiso decir algo gracioso, algo en plan: Tío, ¿alguna vez haces algo sin un memorando? Pero las respuestas que le dio su obscena mente le hizo cambiar de opinión.
-Sip...-suspiro dejando la carpeta de tutorías a un lado y apoyando una mano en la mesa para acomodándose mejor. Cosa que consiguió a la perfección al estirar las piernas- Aun no se muy bien que hacer. Smith me ha dicho que tengo que hacer una obra de teatro o algo así.- puso un puchero solo al recordarlo.
-Ah...si..su famosa obra.- sonrió el decano con una mueca de desagrado.
-¿Qué pasa?- pregunto curioso al ver esa reacción y con el corazón golpeando en su pecho. Desde esa altura Jensen se veía como un chico normal y no como un estirado de mier...
-Bueno...Yo no soy muy amante de la historia y el Sr Smiht es un ...poco...- no termino la frase, solo se quito las gafas y sonrió de esa forma que había echo el primer día que le enseño a Jared su cuarto y que no había vuelto a ver. El profesor se sorprendió devolviéndole la sonrisa.
-Vamos que te aburrías como una ostra. ¿No?-
-Joder, si.- jadeo abriendo los ojos y bajando el rostro mientras se rascaba la nuca.
El simple gesto cogió por sorpresa a Jared. Jensen Ackles, el decano mas joven de cualquier universidad, conocido por su locuacidad y su seriedad pillado por que se aburría en una obra de teatro. Jay no pudo hacer otra cosa que no fuera reaccionar como solo un Padalecki puede hacerlo: Con una sonora risotada y dando una fuerte palmada al aire.
-Calla...-regaño el decano dándole un codazo sin fuerza en el muslo con esas arruguitas alrededor de los ojos, provocandole un escalofrió - Bueno..¿Y que has pensado para la famosa obra?-pregunto recuperando su pose de chico serio que se concentra solo en el trabajo.
El profesor se maravillo al ver como Jensen podía pasar del calor al frió en tan poco tiempo.
-Tenia pensado...- soplo un mecho de pelo para apartárselo mientras intentaba explicar lo que había pensado sobre Cleopatra y Marco Aurelio pero en el momento que volvió a bajar la vista y vio como aquellos ojos verdes lo miraban, completamente concentrado en el, como si no existiera nadie mas...Los pecaminosos pensamientos de lo que hacer con ese diminuto cuerpo volvieron a su mente, recordando a la dichosa secretaria, solo que esta vez era él el que se arrodillaba en el suelo y ...
Cristo.
La boca del Sr Ackles se abrió, para decir vete a saber que, pero Jay no podía dejarle hablar. Ya podría hablar sobre la inmortalidad del cangrejo pero como escuchara ese fuerte tono de voz, mezclado con lo que estaba pensando con lo que podría estar haciéndole en ese momento sobre la fuerte mesa de caoba...
-¡¡Alejandro Magno¡¡- Grito interrumpiéndolo.
-¿Alejandro Magno?-pregunto arqueando una ceja e incorporándose sobre el asiento.
¿Había dicho Alejandro Magno?...¿Por qué mierda había dicho Alejandro Magno?...Si el no sabia nada de el, solo que fue un gran militar y poco mas. Joder, si ni siquiera había visto la película de Collin Farrell. El quería hacer una obra sobre Cleopatra...CLEOPATRA...Una egipcia, reina, bajita y recientemente descubierto que no era tan guapa como se creía. Así que...¿Por qué cojones había dicho Alejandro Magno?
-Mmmm...- El decano volvió a llevarse el bolígrafo a los labios, solo que esta vez no lo introdujo en su boca (gracias a Dios, porque si lo hubiera echo, Jared podría haber sufrido una aneurisma). Solo se golpeo los labios con el haciendo que el profesor tomara nota de ir al psicólogo porque sinceramente eso de imaginarse como Jensen hacia eso mismo con su polla no hablaba muy bien de su salud mental.-Es un personaje interesante.- continuo.- estratega, rey ...- Jensen empezó a enumerar lo maravilloso y cojonudo que era el tipo en cuestión pero Jared ni siquiera le escuchaba. Estaba mas metido en bloquear a su calenturienta mente cuando de repente escucho.- Y homosexual.-
¿Eingggg?.
Bajo la vista para ver si el decano le estaba gastando una broma para ver si le estaba escuchando o no pero las facciones calmadas del hombre le dejaron claro que no.
-¿Perdón?-carraspeo.
-Alejandro Magno...era homosexual...¿No lo sabias?.- A Jay le falto medio segundo para decir que no tenia ni puta idea. ¿Cómo iba a imaginarse que un tío que conquisto medio planeta tuviera pluma? pero que a partir de ahora se iba a convertir en su personaje favorito. No le dio tiempo a decir nada, aunque tampoco lo vio prudente cuando Jensen continuo.- estaba enamorado de su capitan y amigo. No recuerdo el nombre.- El profesor de literatura tomo nota mentalmente de gloogear sobre ese interesantísimo personaje que había vivido en las sombras durante tanto tiempo de su vida. – Es una buena idea, Jay.- alabo el decano poniéndose de pie, a la altura de sus ojos. Aunque el no se dio cuenta de tal cosa ya que se quedo prendado de cómo esos ojazos lo miraban sin la necesidad de levantar la cabeza y lo mas importante, lo que de verdad lo shockeo fue:
¿¿Me ha llamado Jay??.
En ese momento supo como se sentía la fea del baile cuando el chico mas popular del instituto la saludaba llamándola por su nombre.
-Los tiempos están cambiando. Aunque no conozca ningún caso estoy seguro de Carlisle no esta exento del problema de la homosexualidad.- dijo Jensen convirtiéndose de nuevo en ese aburridísimo hombre que era el decano. Jared quiso protestar, gritarle que por favor, volviera a ser ese extraño hombre que acababa de llamarlo Jay. Pero se mordió la lengua, recordándose que no tenia la suficiente confianza con el y que no podía coquetear porque Jensen NO era gay. Mierda de vida.. –Lo cual me deja con una seria duda. ¿Cómo va a tratar ese pequeño tema de la homosexualidad?-
Al joven profesor le costo un buen rato procesar la información. En parte porque no entendió la pregunta y en parte porque en ese momento Jensen le dio un suave toque en el brazo para que se moviera y así poder salir de detrás de la mesa (no se había dado cuenta de que lo había tenido acorralado con su cuerpo).
-Con mucho respeto y de forma muy leve.- respondió una vez consiguió reponerse de la sensación cálida que se extendía desde su brazo hasta la ultima célula de su cuerpo.
-Era lo que quería oír.- sonrió de esa forma cordial que a Jared no le gustaba.- Y ahora...¿Qué le parece si nos ponemos con las tutorías?-pregunto caminando hacia la maquina de café. A Jared se le seco la garganta al ver como las piernas del decano se arqueaban ligeramente, seguramente de montar a caballo. No le costo lo mas mínimo imaginárselo sentado sobre el, montándolo como si fuera un vaquero del salvaje oeste.
Se le seco la garganta solo con pensarlo.
Jensen se volvió en ese momento, ofreciéndole una taza de café que olía estupendamente.
-¿No tiene un refresco?-pregunto diciéndose a si mismo que ya estaba lo suficiente caliente como para encima tomarse un café, además, estaba el pequeño detalle de que la ultima vez que tomo el liquido negro se paso despierto dos días. El decano miro la mesita donde reposaba la maquina, se agacho un poco y abrió un estante (que era una nevera camuflada), dejándole una bonita vista de el redondo trasero que tenia, haciendo que Jay maldijera su estampa al no tocarle un decano de esos completamente arrugado y cascarrabias como había en todas las universidades.
-No...pero tengo hielo.- saco una bandejita con varios cubitos.-¿Quieres que te lo eche en el café?-
La famosa escena del terrón de hielo de nueve semanas y media, con Kim Basinger y Mike Rouge le golpeo con fuerza.
-Creo que mejor paso.- declino jalándose del cuello de la camiseta. Hacia un calor insoportable o era el. Se dio cuenta de que solo era el al ver que su jefe no siquiera sudaba.
Jensen completamente ajeno del desbarajuste que le estaba causando, se encogió de hombros, guardo la bandeja y se dispuso a volver a su sitio cuando el teléfono le interrumpió.
-¿Qué ocurre?-pregunto descolgando el aparato, ligeramente inclinado hacia delante.
Jay vio como el rostro del decano se descomponía poco a poco y olvido por completo sus pequeños problemas de sádico sexual.
-Voy enseguida.- gruño y colgó el teléfono.
-¿Qué ha pasado?-
-Ha habido un pelea.-
CONTINUARA.
