CAPITULO 8

Kaktya: pues si te gusto el capi anterior los que les siguen no se quedan atrás XD. Si ahí un decano como Jensen en cualquier universidad yo me apunto contigo

Alexia: la accion tardara en llegar, creo que por lo menos hasta el capi 9 no pasa nada, pero eso no significa que los chicos no se vayan calentitos para casa XD. Y no te preocupes que depravada por estos lares ahí muchos yo la primera jijiji

Baru, tu pides mas y yo te doy mas.

CAPITULO 3

-¡¡MALDITO MARICON¡¡ ¡NO VUELVAS A ACERCARTE A MI¡ ¿ME OYES?- se oía a varios metros antes de llegar a los dormitorios de los estudiantes.

Jensen miro a su lado, al nuevo profesor que lo había acompañado con expresión grave. Parecía casualidad que estuvieran hablando del problema de la homosexualidad y justo unos momentos después tuvieran una bronca por eso mismo.

Cosas del destino.

Entraron en la gran habitación que era los dormitorios y allí se encontraron con un corrillo de chavales. Uno de ellos Chad Lindberg (nota del autor: el actor que interpreta a Ash) encogido en el suelo, protegiéndose la cabeza mientras Michael Roseambur se interponía para que Tom Welling no le reventara la cabeza a patadas.

Eso fue lo que capto nada mas entrar. Un latido después vio como el vicepresidente Singer disfrutaba el suceso como si de un espectáculo de gladiadores se tratara. Idiota

-¿Tu por el Sr Linderg y yo por el Sr Welling?- le pregunto Jared en un susurro. Jensen lo miro con el ceño fruncido, no sabiendo porque le preguntaba eso, le llevo un buen rato darse cuenta de que era porque el Tom Welling le sacaba unos buenos centímetros.

-Usted encárguese del Sr Linderg, parece herido.- No espero a que le respondiera. Con el paso firme que le daba su cargo y la seguridad de que podría tumbar a ese niñato, a pesar de fuera mas grande que el, gracias a sus clases de boxeo (si a ver las pelis de Rocky se le podía llamar como tal) se acerco a ellos. Odiaba al tipo de estudiantes como el Sr Welling. Alto, guapo como un dolor y estrella del equipo de fútbol. Tipos como ese le hicieron la vida imposible cuando era mas joven. Por suerte se salto un montón de años debido a su inteligencia. Por una vez ser un Ilistillo sabelotodo /I le había valido de algo.

-¿¿SE PUEDE SABER QUE ESTA PASANDO AQUÍ??- Grito haciéndose oír por encima de todo el jaleo.

Los dos jóvenes dejaron de forcejear y el corrillo de estudiantes guardo silencio dejando solo oírse el pequeño gimoteo del Sr Linderg. La ruda voz del Sr Padalecki le acaricio el oído cuando le preguntaba si estaba bien

-¿No es evidente, Decano?- El Sr Singer pregunto con tono que mezclaba su áspera voz de lija con la ironía de una arpía.

Jensen se giro, enfrentándose al hombre, apretando los pies en el suelo y alzando la barbilla. Rezando porque no se le viera igual que un niño pequeño que le hace frente a su padre cuando tiene un berrinche.

-Si se refiere a que dos de MIS- resalto el pronombre para dejar claro quien mandaba allí.- alumnos se están pelando, la respuesta es si, Sr Singer, es evidente. Si por el contrario me pregunta el porque lo estaban haciéndo la respuesta es no.- El hombre mayor fue a responder pero el fue mas rápido. Sabia que estaba perdido si le dejaba decir algo, por todos era sabido que la noticia de su nombramiento no cayo nada bien al vicepresidente que estaba ansioso por hacerse cargo del mando de la universidad.- Pero estoy seguro de que usted me lo dirá ya que es tan buen docente.- guardo un silencio prudencial.- ¿Por qué lo sabe, verdad?- acuchillo con la voz.- ¿Por qué sino iba a estar mirando como dos estudiantes se peleaban mientras no hacia nada?-

Un silencio pesado se hizo en la habitación, un silencio para nada calmo. Jensen sintió como el viejo lo asesinaba con la mirada y guardaba silencio.

Dio un paso atrás, mirando al Sr Welling y a su amigo Roseambur alternativamente.

-¿Qué ha pasado aquí?-exigió saber

-Todo es culpa de el.- señalo el moreno al Sr Linderg que en ese momento se levantaba con la ayuda de Jared

Jensen miro al profesor para luego clavar la mirada en el chico al que ayudaba. Chad Linderg no era uno de los estudiantes modelos de Carlisle. Era buen estudiante, eso si, pero su aspecto físico dejaba mucho que desear. Su pelo largo y desaliñado era una clara falta de respeto ante el uniforme escolar, al igual que el ir con la camisa por fuera y los pantalones tres tallas mas grandes pero por lo demás era un alumno que no daba ningún tipo de problema.

-Dudo mucho que el Sr Linderg se haya enfrentado a usted en un combate físico, Sr Welling.- sopeso haciendo un poco de teatro. Llevándose la mano a la barbilla y fingiendo pensar en lo que podría haber pasado.- Tal vez el Sr Linderg se enfado tanto con usted que lo mejor que se le ocurrió fue que estampar el ojo contra su puño.- Ironizo al ver como empezaba a ponérsele morado el ojo al chico y de paso señalando la evidente diferencia de musculatura entre ambos.

El corrillo de alumnos rió divertido ante semejante comentario pero el los silencio con una mirada.

Tom dudo por un momento al verse sorprendido por ese comentario tan poco ortodoxo por parte de un decano.

-Estoy esperando una respuesta, Señor.- apremio.

-Me ha pedido salir.- susurro bajando la cabeza y completamente avergonzado.

Esa frase hizo que Jensen se quedara de una pieza. ¿Chad Linderg le había pedido salir a Tom Welling?. Volvió a mirar al chico que pareció hacerse mas pequeño al ver como todo el mundo lo miraba. Incluso Jared, la expresión del joven profesor le resulto extraña, no había sorpresa en ella, mas bien parecía algo que semejante al...Orgullo.

Enseguida comprendió el porque. Chad no había echo nada mas que lo que cualquier chico habría echo: Pedirle salir a alguien que le gusta. El único problema era que en este caso en particular era un chico...y no cualquiera, sino uno de los mas populares. Tenia que reconocer que el chaval tenia expectativas.

-¿Solo por eso?-pregunto fingiendo que era lo mas normal del mundo.

Tom alzo la mirada con una expresión de horror, luego miro a todos los que le rodeaban para volver a mirarlo. Por un momento pareció que iba a darle un ataque.

-YO NO SOY MARICA.- grito sin importarle quien era el.

Jensen alzo las manos a modo de paz, sabiendo que ese problema era mucho mas serio de lo que parecía. Su mente trabajaba rápidamente para impedir decir alguna tontería que le costara el puesto.

-Y yo no he dicho que lo sea, Sr Welling.- se apresuro a decir con calma. El chico pareció relajarse bastante ante esas palabras.- Pero eso no le quitara el castigo por haber golpeado a un compañero. Algo que no se debe hacer bajo ninguna circunstancia.-

Si la cabeza no le exploto al joven en ese momento fue de puro milagro. Un murmullo general lleno la habitación, todos los alumnos se quedaron perplejos de que castigaran al capitán del equipo de fútbol en vez de al pringado de turno.

-¿QUÉ ESE MARICON DE MIERDA INTENTA PROPASARSE Y ME CASTIGA A MI?. ¿QUE TIPO DE ESCUELA ES ESTA.? –Bramo el chaval al borde de la histeria.

-Eso mismo me pregunto yo.- El vicepresidente Singer volvió a hacer acto de presencia.

Jensen lo atravesó con la mirada pero enseguida dejo de lado al hombre. Ahora no tenia tiempo de lidiar con un viejo retrogrado.

-Tranquilícese, Sr Wellling.-

-UNA MIERDA ME VOY A TRANQUILIZAR. USTED QUIERE EXPEDIENTARME POR DEFENDERME.-

-¿Defenderse?-pregunto con un amarga sonrisa que descoloco al joven.- Déjeme preguntarle algo, Señor. Si el Sr Linderg hubiera sido una dulce jovencita y le hubiera pedido salir ¿Qué le hubiera respondido?-

El cuerpo de Tom se tenso ante esa pregunta que al parecer ni siquiera se le había pasado por la cabeza.

-No es lo mismo.- intento defenderse.

-¿Ah, no?...¿Y eso porque?-pregunto arqueando una ceja.

-Porque a mi no me gustan los hombres.-

-¿Cuántas chicas se le han insinuado que a usted no le gustaban?-volvió a preguntar con la misma seriedad que si estuviera dando un discurso a la nación. El estudiante guardo silencio.- vamos, Sr Welling, yo también he sido joven y se que las chicas con su edad están un poco descocadas.- bajo la voz como si no estuvieran rodeados de al menos cuarenta chicos. –Seguro que ahí mas de un una en esa lista. ¿Verdad?- El joven asintió bajando la vista, evitando las miradas de todos sus compañeros.- ¿y que les dijo a todas?...¿O es que también les pego?-fingió horrorizarse.

-¡¡NO.¡¡- se apresuro a decir alzando la mirada. El silencio se apodero de todos que esperaban una respuesta por parte del estudiante que carraspeo y cambio su peso de un pie a otro.- Les dije que muchas gracias, que me halagaban pero que no estaba interesado.-

-Oh….- respondió Jensen dibujando una O perfecta en sus labios.- ¿Y no podía decirle eso mismo al Sr Linderg que al fin y al cabo lo único que hizo fue preguntarle algo?- por duodécima vez Tom se miro los pies, completamente avergonzado.- Muy bien, quiero que esto quede claro.- dijo alzando la voz para que todos los presentes lo oyeran. – Si castigo al Sr Welling es porque ha golpeado a un compañero. No porque el Sr Linderg sea gay. Me da igual cuales sean las tendencias sexuales de mis alumnos siempre que se comporten. ¿De acuerdo?. Esto es una universidad seria, no quiero ver a parejas besuqueandose, ya sean chico-chica, chico-chico o con un perro.- una risita general relajo el ambiente.- Espero que este tema haya quedado aclarado.- en ese momento entro el profesor del gimnasia al cual le fue encomendado el Sr Welling para que le pusiera su correspondiente castigo, sobra decir que el hombre se froto las manos al ver que iba a poder disponer de la estrella del equipo fuera de las horas lectivas para poder entrenarlo mejor. –Que todo el mundo vuelva a sus asuntos.- ordeno dirigiéndose a Jared que sujetaba a un maltrecho Chad.- ¿Estas bien, chico?- El joven no respondió, solo asintió con la cabeza completamente avergonzado. –Bien...El Sr Pada... Pada...-Rodó los ojos al ver como el puto apellido se le resistía. El profesor sonrió divertido ante eso. - Jared te acompañara a la enfermería pero luego quiero que te pases por mi despacho. ¿de acuerdo?- El joven asintió

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Jared no podía mas que admirar a ese chico que no levantaba mas de metro y pico del suelo. Lo veía caminar a su lado, encogido sobre si mismo, con el rostro magullado y reteniendo un sin fin de lagrimas que deseaban salir.

Porque aquel chico que en ese justo momento se sentaba en la camilla para que la enfermera le pusiera una pomada había echo algo con apenas dieciséis años que el no se había atrevido a hacer con veinti y pico.

Pedirle salir a un chico.

No es que el fuera virgen ni nada por el estilo, es que el simple echo de decirle a otra persona de su mismo sexo Tío, me gustas tanto que quiero pedirte una cita le resultaba un poco ridículo. Había tenido sus citas (muchas, de echo) pero siempre habían sido algo fortuitas:

Algún bar gay o en el supermercado...hubo una vez que incluso en el baño de una cafetería.

Pero pedir salir...como se lo pediría a una chica...Nunca.

Bueno...hubo una vez, solo una, pero se puso tan nervioso que solo consiguió tartamudear de tal forma que el pobre chico no consiguió entenderle. Desde entonces..nada de nada.

Y ahora un niñato ha tenido los suficientes huevos de decírselo al tío mas famoso del instituto.

Se permitió soñar mientras la enfermera mimaba al adolescente con palabras tranquilizadoras. Preguntándose que pasaría si se acercaba a Jensen y le dijera algo como: Ya se que eres el decano pero creo que deberíamos tener una cita.

Lo mas jodido de todo es que en su mente Jensen decía que si, que porque mierda había tardado tanto en preguntárselo y todo era nubes de algodón y risas. Pero entonces recordaba como era el decano. Como se había enfrentado al Sr Singer sin siquiera dudar y como había sacado partido de una situación bastante fea, una situación en la que la mayoría de los alumnos podrían haberle echado encima a sus padres porque: El decano apoya a los maricas.

Al pensar eso se dio cuenta de que alguien con tanta seguridad no podía ser gay y eso le resultaba frustrante.

Acompaño a Chad al despacho del decano que lo esperaba con ese aura de superioridad que lo rodeaba. Sentado detrás de esa gigantesca mesa de caoba mientras le explicaba al joven aprendiz de Romeo que comprendía los tiempos modernos y que la sexualidad es algo que estaba empezando a descubrir pero que por favor fuera un poco mas disimulado la próxima vez que fuera a hacer algo parecido.

El chico asintió echo un ovillo en la gran silla, completamente avergonzado de si mismo. Jay supo que era algo que, la aun no formada conciencia de un adolescente, no podría soportar y que seguramente no lo superaría nunca. Pero entonces apareció Jensen Ackles, al igual que un caballero de brillante armadura y poniendo una mano que se veía enorme encima de pequeño hombro del chaval dijo:

-Has sido muy valiente, chico.-

-He sido un estúpido.- se regaño a si mismo.

-¿Eso crees?-la sonrisa del decano fue pura incredulidad.- Corrígeme si me equivoco pero ¿no has sido tu el chico que le ha pedido salir a la estrella del equipo sin importarle lo que opinen de el.?-

El Sr Linderg alzo la cabeza con la mirada vacilante, como si no supiera cual respuesta era correcta.

-Si.- susurro encogiéndose de hombros.

-Pues yo no se lo que opinara Jared.- el profesor dio un respingo al oír su nombre de forma tan familiar en esos gruesos labios- pero ...TIO...- rió abriendo los brazos en una clara señal de no poder creérselo.- Se lo has pedido al capitán del equipo.- lo dijo como si hubiera sido la capitana del equipo de animadoras.

Padalecki se quedo de una pieza al ver la forma de actuar del decano, casi parecía que fuera uno de los colegas del chaval, idolatrándolo porque no se creía lo que acababa de pasar.

-Si, eso hice.- respondió Chad con la sonrisa un poco menos vacilante. Luego miro a Jared como si el pudiera confirmarle lo que hizo. El profesor decidió seguir el ejemplo de su jefe.

-Creo que has hecho realidad el sueño de cualquier chico gay.- dijo aplaudiendo de forma solemne.

-Si...lo hice.-volvió a repetir el joven, dándose cuenta por fin de lo que acababa de hacer.

-Muy bien, jovencito.- corto Jensen con esa sonrisa de colega.- Sigue con tus deberes y recuerda...- alzo un dedo a modo de advertencia.- Mas cuidado para la próxima vez.-

-Lo que usted diga, decano...- Chad se levanto corriendo con una amplia sonrisa en su rostro, agarro el pomo de la puerta y justo antes de salir se giro y soltó un gracias que le arrugo el corazón a los dos docentes.

El silencio reino cuando la puerta se cerro detrás del joven Linderg. Jared no sabia muy bien que se suponía que tenia que hacer ahora. Supuestamente deberían de empezar con las tutorías pero con todo el lió que había acontecido desde que cruzo la puerta del despacho...sinceramente, no tenia muchas ganas de hacerlo. Supuso que el decano si, ya que en ese momento se dirigió hacia su gran sillón de cuero, desplomándose sobre el. Soltó un gran suspiro.

-Yo no se usted, pero no tengo ganas de ponerme con las tutorías.- confeso mirándolo de lado, con la barbilla apoyada en el hombro y cara de niño bueno.

El joven que llevaba dentro quiso decirle algo parecido a que podrían ir a la cocina y tomarse un par de copazos para despejarse y después... quien sabe.

Pero como ya era costumbre en el no dijo nada.

-Si quiere podemos dejarlo para mañana.-respondió encogiéndose de hombros.

-¿No le importa?-pregunto con una sonrisa encantadora sin llegar a levantar la cabeza de su hombro.

-Ay...Dios Mío.- susurro para si.

-No, claro que no.- mintió.- Además tengo que ponerme a investigar sobre nuestro amigo Alejandro...- ironizo.

-Si. Es cierto...¿Sabe?...ahora veo con mejores ojos el personaje que ha escogido.- Jared arqueo las cejas al no comprender de que estaba hablando.- Alejandro Magno...es un buen personaje, sobre todo después de haber visto lo que ha pasado en el dormitorio de los chicos.- El decano guardo silencio por un corto periodo de tiempo en el que se acomodo mejor en el sillón, dejando que toda su espalda se hundiera en el cuero. Apoyo los codos sobre los reposabrazos y con dos dedos de cada mano se golpeo suavemente los labios.- Creo que debería de hacer un poco de mas énfasis en el lado menos conocido de nuestro amigo.-

-Con el lado menos conocido se refiere a...- Jay dio un paso adelante, no pudiendo creerse lo que Jensen estaba insinuando.

-A su homosexualidad.- sentencio con ese tono seco que le caracterizaba.- Quiero que los jóvenes de esta universidad sepan que el ser gay no significa ser una dulce mariposa. ¿Me he expresado con claridad?-pregunto de forma ruda.

-Cristalino.-

-Puede irse.- ordeno como si de una escuela militar se tratara. El profesor se giro dispuesto a cumplir la orden, todavía un poco confundido con todo lo que acaba de decirle cuando la voz de Jensen le paro en el sitio.

-Mañana no puedo quedar para las tutorías.- Informo.- Es viernes y los viernes tengo cosas que hacer...además las tutorías son un trabajo tedioso para empezar un fin de semana y estoy seguro de que usted tendrá planes.- No pregunto, lo afirmo, como si fuera algo impensable que el, Jared Padalecki, fuera a quedarse todo un fin de semana encerrado en una universidad como Carlisle. Y hubiera sido así, sino le hubieran cargado con las clases del Sr Smith.

-La verdad es que estoy bastante ocupado- sonrió a modo de disculpa. La expresión que reino en el rostro del decano fue algo indescifrable para el...tal vez...¿Decepcion?.

-Entonces...¿Que le parece si quedamos el domingo por la tarde?-

Sino fuera porque estaban hablando de trabajo pensaría que estaba pidiéndole una cita.

-No creo que sea para tanto, Jared.- rió su joven jefe con una de esas sonrisas que le arrugaban los ojos.

-Oh...Dios Mío...¿Había sido tan mendrugo que había dicho eso en voz alta?...al parecer si...Lo había echo.-

Quiso golpearse con fuerza contra el pico de la mesa pero consiguió aguantarse sin saber muy bien que hacer a continuación. ¿Que se suponía que tenia que decirle ahora?

-Pero si quiere puede traer comida. Yo pondré el despacho y las bebidas.- soltó como si no le hubiera dado la mayor importancia.

El corazón de Jared hizo un triple salto mortal para luego caer indemne sobre sus costillas. Si Jensen podía bromear sobre algo como eso...el también podría...Oh...claro que podría.

-Muy bien pero que sepas que no soy tan fácil...No suelo besar un chico hasta la tercera cita.-

La risa que se escapo de la garganta del decano fue corta y sincera, negando con la cabeza y bajando la mirada.

-Anda...tira...tira.. que al final voy a tener que responderte.- señalo la puerta con la mano mientras metía la nariz de lleno en unos papeles.

Cuando oyó el clik de la puerta en lo menos que pensaba Jared era en Alejandro Magno y la dichosa obra de teatro, tampoco pensaba en el Sr Lienberg y el Sr Welling. Toda su atención estaba puesta en...

¿Que le abría respondido Jensen de haber podido?

CONTINUARA.