CAPITULO 5
La semana paso increíblemente rápida, entre las clases, las tutorías con los padres de los alumnos, terminar de escribir la dichosa obra de teatro sobre Alejandro Magno (que curiosamente tuvo una vida de lo mas interesante) y lidiar con el jodido Roseamburn que seguía protestando cada vez que le decía algo para que participara mas en clase. El caso fue que cuando quiso darse cuenta volvía a ser Viernes por la tarde, volvía a estar encerrado en la universidad debido a todo el trabajo acumulado y seguía sin haber echo ni una sola tutoría con el Decano, con el cual no se había topado ni una sola vez.
No supo si sentirse aliviado o triste.
Sabia positivamente que no tendría nada con el, al menos no de una forma sexual pero ...joder...en la vida no todo era follar y la verdad era que se sentía cómodo hablando con su jefe. Algo que no era de extrañar ya que el prácticamente podría hablar con las paredes y hacer que estas le rieran las gracias. Por eso no entendía porque se sentía así cuando Jensen andaba cerca. No le reía los chistes, le seguía las gracias en muy contadas ocasiones y....y ese era el punto mas importante..ERA SU JEFE. Así que....¿Por qué demonios alzaba la cabeza como si fuera un Lemur cada vez que la puerta del despacho de profesores se abría pensando que tal vez era el?
La musiquita de Charley montain le saco de su ensimismamiento, provocándole una risita al recordar como paseando por el youtube descubrió las aventuras del unicornio.
-Ey, Chad....¿Qué pasa, tío?-saludo nada mas ponerse el teléfono en la oreja.
-¿Cómo que, que pasa?. JT, tío, estas desaparecido.- regaño su amigo a voz en grito. Jared hizo una mueca de desagrado, casi había olvidado lo burro que podía llegar a ser Chad.- Ahí una fiesta este sábado. Dime que vas a venir.- rogó sin bajar el tono de voz.
Jared soltó una risita divertida, mientas hacia juegos malabares con los libros que llevaba, acomodándoselos de una mano a otra mientras que sujetaba el teléfono con el hombro.
-Chad, hay una fiesta TODOS los sábados. No voy a poder ir. Estoy de curro hasta los ojos.-
-¡¡No jodas¡¡. Tienes que venir, JT...he conseguido que Alan venga.-
El profesor se quedo de una pieza, no tanto al oír el nombre de su ex (el cual le había dejado plantado de muy mala manera) sino porque en ese momento Jensen apareció ante sus ojos, con una sonrisa de oreja a oreja y haciéndole un gesto con las manos para que lo esperara. Dejo de oír como Chad le contaba el plan que tenia para hacer sufrir a Alan por hacerle daño cuando sintió las grandes manos del Decano rodeando los libros que amenazaban con caerse, rozando así sus brazos con los dedos.
-¿Qué dices, JT? ¿Te hace embadurnar a ese gilipollas de aceite y ponerle plumas?-
-Ehhh......- Esta vez no se quedo en blanco, es que no sabia que responder. Tenia a Jensen delante de el, mirándolo con el rostro interrogante y a Chad diciéndole gilipolleces al oído. Si hubiera estado solo de seguro que lo habría mandado a hacer puñetas pero claro....no estaba solo.
-No me lo digas. Es por culpa de ese decano sexy que tienes por jefe. Tío, si quieres meterte entre sus piernas díselo. Estoy seguro de que nunca ha tenido a un semental como tu que quiera montarlo como si fuera un toro salvaje. -
Jared casi se muere al oír eso, miro a Jensen con los ojos como platos, temiendo que se hubiera enterado por culpa del vozarrón de su muy pronto muerto amigo.
-Chad.-grazno a modo de advertencia, sintiendo como se ponía blanco debido al pánico.
-Vamos, JT, que yo se lo que tienes entre las piernas. ¿Cuántas pajas nos hemos hecho el uno al otro?. Tío, si hasta se como te gusta. Neil dice que aun le duele el culo por tu culpa.-bramo entre risas
No solo iba a matarlo,
iba a descuartizarlo, hacerle un sin fin de cortes para luego
echarles sal, meterle un extintor por el culo y después...mucho
después...pegarle un tiro entre ceja y ceja...¿Por qué Chad
siempre tenia que sacar el tema de Neil?.Vale que fue un poco brusco
pero estaba cachondo y perdió un poco el control. Además...¿Qué
culpa tenia el de tener un "pequeño" problema de tamaño?. ¿No
dicen que todo lo de Texas es grande?...
Pues eso lo explicaba
todo.
De repente se acordó de que Jensen, el Jensen que se encontraba delante de el y que lo miraba con unos grandísimos ojos verdes, también era de Texas. Se pregunto si tendría el mismo problema de "tamaño".
-¿Te molesto?- pregunto el hombre haciendo ademán de irse.
-No, tranquilo, decano...enseguida termino.-
-¿Esta delante de ti?. ¡¡No me jodas, JT¡¡- rió el muy capullo al otro lado del teléfono.- dile que te mueres por meterte entre esas arqueadas piernas. Dile...¡¡Eh...Jensen...me muero de ganas por follarte¡¡- alzo la voz para hacerse oír.
Jared colgó el teléfono antes de decir una barbaridad y se fustigo a si mismo por contarle su estúpido colgamiento con el Decano. Pero se suponía que para eso estaban los amigos ¿no?. Para escuchar. No para darte puñaladas traperas.
-¿Su novia?-pregunto un muy formal Sr Ackles. Jared se pregunto como seria el Decano, todo buenos modales y cortesías a la hora de tener sexo. ¿le preguntaría si podía meterle un dedo? ¿Le trataría de Señor? O seria como dicen que son todos los chicos serios...unos salidos en la cama, que le gustaba la dominación. Soltó un gemido ahogado al imaginarse a los dos tipos de Jensen: el formal y el salido. Y no supo con cual de los dos quedarse.
-No....un amigo.- se apresuro a decir mientras volvía a coger los libros que le había quitado momentos antes para que no se le cayeran.-No tengo novia.- Se sintió estúpido al decirlo, aun así tuvo que hacerlo.
-Yo tampoco.- Informo el Decano con la cabeza alzada para mirarle a los ojos, dándole la sensación de que se estaba perdiendo algo importante. De que en esas dos palabras había algo oculto que se le escapaba.
Odio mas a Chad si era posible. Había pasado toda la semana (o casi toda) sin pensar en Jensen, al menos no de esa forma y mira lo que le pasa con solo una llamada de teléfono. piensa que el decano le manda señales en código. Como antes, cuando ser gay tenia que mantenerse oculto por miedo a que te quemaran como si fueras una bruja en el siglo pasado.
-¿Quieres algo?- aun así se resisita a dejar de tutearlo. Suponía que tal vez fuera por cabezonería.
-Pues la verdad es que si. Vamos muy atrasados con lo de las tutorías...-
-Es verdad.....- hizo una fingida mueca de desastre a la vez que chasqueaba la lengua.
-Ey....tampoco hace falta dramatizar.- sonrió Jensen cruzándose de brazos de forma severa pero sin dejar de sonreír.- hablando de drama....¿Cómo va la obra?-
-Oh...esta terminada. Este lunes empezaremos a ensayarla.- hablo con orgullo. Y no era para menos, era la primera vez que escribía algo así y tenia que reconocer que no le había quedado mal. Vale que era algo histórico y que por lo tanto estaba casi todo escrito pero aun así tuvo que romperse los cuernos para que la obra no fuera aburrida y de paso tuviera algún que otro punto divertido para que sus alumnos no se la aprendieran de memoria y actuaran como autómatas. A parte de que quería que Jensen se divirtiera con ella, cosa que no había podido hacer con las obras del Sr Smith.
-¿Y como ha tratado el "pequeño" problema de nuestro amigo?-No pudo evitar el pensar en Neil y su problema al sentarse después de tener relaciones con el, solo que esta vez el cuerpo de Neil fue sustituido por el de Jensen.
-¿Se refiere al de la homosexualidad, verdad?-aspiro entre dientes mientras caminaba hacia su cuarto.
-Claro, ¿A que sino..?-pregunto el decano caminando a su lado.
-Sip....¿A que sino iba a referirse?- repitió masticando aire.-La verdad es que esta todo solucionado, esta tratado con pinceladas, un toque de humor y si los alumnos me dejan....Una sorpresa.-sonrió entrando en su cuarto y dejando los libros sobre la cama. Se giro justo a tiempo de darse cuenta de que estaban en su dormitorio, donde solo había una cama pequeña, un escritorio con una silla y un pequeño televisor. DIOS, NI SIQUIERA TENIA OTRA SILLA PARA QUE JENSEN SE SENTARA. Uno de los dos tendría que sentarse en la cama.
Glup.
-¿Una sorpresa?-a Jared le dio ciento cuarenta y tres ataques cardiacos (si, los contó en una milésima de segundo, ¿Algún problema?) al ver a Jensen en el centro de su habitación, en donde para nada se le veía pequeño sino todo lo contrario, mirando la cama de forma extraña y acariciándose los labios con la lengua.
En otra vida debí ser Gengis Khan o algo parecido porque sin duda esto es un castigo.
Pensó el profesor metiendose las manos en los bolsillos traseros del pantalón, ya que no confiaba en si mismo sino lo hacia.
-Si, pero primero tengo que.....preguntarles a mis.....alumnos.-
Dios...¿Desde cuando hacia tanto calor alli?
-Mmmm....-susurro pensativo.- Bueno...siempre que sus alumnos lo acepten.... A mi me vale.- sonrió Jensen con ...maldita sea...esa sonrisa cordial que parecía negarse a abandonarlo.- Será mejor que me vaya ...- dijo girándose rápidamente para irse, tanto que a Jared no le dio tiempo de avisarle de que el alfeizar de la puerta estaba mas bajo por ese lado y el pobre termino dándose de bruces contra el.- Cristo.-blasfemo llevándose las manos a la frente con una mueca de dolor.
-¿Se encuentra bien?-se apresuro a preguntar, Jay dio un paso adelante, salvando la distancia que los separaba y agarrandolo de un brazo con una mano y de la cintura con la otra al ver como trastabillaba a la derecha.- No me ha dado tiempo a advertirte de que ese alfeizar parece tenernos ganas todos los altos. Yo estuve con dolor de cabeza todo el maldito día.-
-Creo que hasta he visto las estrellas.- pestañeo con fuerza, dolorido. El profesor se quedo embobado viendo como hacia una mueca de dolor y se llevaba una mano libre a la frente. Parecía tan frágil.
-Si, pero no se preocupe, todo esta bien mientras no vea los signos del zodiaco.- intento quitarle hierro al asunto aunque la verdad era que sabia muy bien cuanto dolía ese maldito trozo de madera. El se había estado tropezando con el durante las dos primeras semanas de su estancia en Carlisle.
Jensen dejo caer la mano sobre el pecho de Jared al que enseguida se le acelero el corazón, sonrió suavemente (sin esa sonrisa formal, sino con la otra, la que había visto en la cocina) y alzo la cabeza para mirarlo. Su corazón dio un vuelco en el sitio al ver esos ojos color agua marina.
-De momento solo he visto uno....todavía me quedan once.- susurro para seguirle la broma.
Jared alzo la mano y acaricio la frente de Jensen, tanto para inspeccionar la zona como porque lo necesitaba, necesitaba saber como se sentía al acariciar esa piel plagada de ...Oh Dios... Pecas.... adoraba las pecas.
-¿Cuál viste?-pregunto dibujando la sien derecha.
-Leo....-
Jared no sabia mucho de los signos del zodiaco pero sabia lo justo para saber que ese en particular era el mas fogoso de todos. También sabia que el decano no era Leo, sino Piscis.....así que no pudo evitar sonreír al preguntarse que demonios hacia pensando en un signo al que le gustaba tanto que lo mimaran.
-Es un buen signo.- La alarma interior de Jared volvió a sonar al darse cuenta de que volvía a estar invadiendo el espacio personal de su jefe, tanto que el pobre hombre estaba pegado a su cuerpo.- Será mejor que se ponga hielo, sino le saldar un chichón.-
-Si, claro...-carraspeo mesandose la frente sin dejar de hacer muecas.-Buenas tardes, Sr Padalecki.-
-Buenas tardes, Jensen.-
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Esto era ridículo.
¿Cuánto tiempo podría tardar de ahorcarse un niño bonito como el decano?
Sabia que no podía tardar mucho. Que las responsabilidades de la universidad eran muy fuertes para alguien de tan poca edad y experiencia como Ackles. Pero la verdad era que el muy maldito llevaba ya seis meses en el cargo y no había dado ni un maldito traspiés. Parecía encontrar siempre el paso de baile apropiado para no caer de bruces cada vez que el tocaba una tonada distinta.
Maldito crió.
Creía que lo tenia con el problema del Sr Linderg pero el muy cretino dio un triple salto mortal metiendose a todos los jodidos alumnos en el bolsillo.
Y ahora no tenia nada.
Si, si tenia algo....a la maldita perra de Samanta Ferris dándole la brasa.
Estaba sopesando la idea de dejarla cuando el decano salió de la cocina con una bolsa de hielo cubriéndole la frente.
Algo que sin duda merecía la pena investigar.
Se deslizo dentro de los dominios de Gertrud, la adorable y basta Gertrud, quien creía que todos los seres sobre la tierra eran tan buenos y soeces como ella.
No lo costo mas de una sonrisa y comer un trozo del asqueroso pastel de manzana para saber lo que había pasado.
El decano se había tropezado con uno de los alfeizar de los dormitorios, al parecer no lo había visto cuando intentaba salir.
La nueva información hizo que el hasta escasos minutos extinto fuego del árbol de la venganza volviera a rugir con fuerza.
El decano tenia un lió.
Aun no sabia con quien pero estaba seguro de que lo averiguaría.
CONTINUARA.
