CAPITULO 17
(Pov Mell)
La ceremonia acabó y estaba algo nerviosa, sentía nauseas.
-Tienes mal color- dijo Darío en el banquete- ¿Quieres salir de aquí?-.
Asentí algo mareada.
-Ella no se va- Kevin estaba sentado a mi lado y me cogía de la mano.
-Ella no se encuentra bien- dijo Darío-.
-No se va-.
-Suéltala- siseó Darío-.
Y no pude ver más, me desmayé.
…..
Desperté en una habitación, en la que me habían asignado.
A los pies de la cama esa mujer vestida de negro, la abuela de Kevin y Darío estaba guardando cosas en un bolso.
Esa mujer... era de lo más extraña.
-No te preocupes solo ha sido un mareo- su voz contrastó con su personalidad... no imaginaba una voz así para alguien como ella, tan suave-.
-¿El bebé está bien?-.
-Sí, es normal que en los primeros meses sientas nauseas, o puedes también sentir mareos, desmayos, tu embarazo es de riesgo-.
-¿Riesgo?-.
-Eres muy joven, es mucho mejor sin mantienes reposo, ya sabes-.
Asentí.
-No salgas de la cama, y nada de sexo, también se lo dije a Kevin-.
Me sonrojé.
Hakon Winchester apareció en la habitación y abrazó a su esposa.
-¿Como está la enfermita?-.
-Ella está bien, tiene que comer mucho y muy bien para recuperar, la falta de nutrientes- dijo la mujer-.
Hakon se fue de la mano de ella, consecutivamente entró una chica con el pelo rojo, la madre de Kevin y Darío.
-Hola- dijo y se sentó en una esquina en la cama-.
-Hola- susurré-.
-¿Estás mejor?-.
-Sí, tengo que reposar, no sabía que esa mujer era médico-.
-Sí, mi madre es médica y yo también, pero yo no trabajo, Troy se pone celoso si salgo de casa todo el día y otros hombres me ven vestida de médica-.
-Ah...- la miré sin entender demasiado-.
-pero mi ma ella si es médica y trabaja de médica forense-.
-¿Forense?-.
-Sí, hace autopsias a cadáveres pero también sabe cómo tratar a los vivos-.
-Ah...-.
-¿Estás feliz por tu casamiento?-.
-No lo sé- le fui sincera-.
-Kevin es un chico muy guapo y es mi hijo, yo lo quiero mucho-.
-Se nota que los quieres-.
-Sí, Darío siempre ha dado menos problemas, y siempre lo hemos cuidado más por sé más, era más débil que su hermano, Kevin siempre fue mucho más independiente, y ahora voy a ser abuela- sonrió-.
-Aitana- se escuchó una voz no muy lejana-.
-Estoy con Mell-.
Un hombre completamente tatuado entró y me sobresalté un poco... su apariencia daba miedo.
Cogió a Judith como a una niña pequeña en brazos, por lo visto ella estaba acostumbrada y le besó en la mejilla.
-Espero que te recuperes- dijo el hombre y asentí- mañana pasaremos a verte de nuevo, es hora de dormir ¿A que si Judith ?-.
Ella asintió con la cabeza y me dijo adiós con la mano.
Qué familia más rara.
(Pov Kevin)
-Si te la follas, habrá riesgo tanto para la vida del bebé como para la vida de ella, es una niña, tiene quince años-.
-Es mi esposa puedo hacer lo que quiera con ella-.
Miré a mis abuelos que no dijeron nada.
-¿Recuerdas lo que te dijo Duque? si le pasa algo a ella o al bebé irán por ti-.
Me quedé callado.
Miré a mi hermano, este no me miró, sabía perfectamente que le gustaba, mi esposa.
-Que Darío se mantenga alejado de ella-.
-No todos somos como tu- dijo por fin- yo me preocupo por ella ¿eso lo haces tú?-.
-Soy su marido-.
-ENTONCES COMPORTATE COMO TAL, DEJA DE INTENTAR MATARTE METIENDOTE MIERDA EN LAS VENAS Y COMPORTATE COMO UN HOMBRE POR UNA PUTA VEZ EN TU VIDA, INTENTA PENSAR EN ALGUIEN QUE NO SEAS TU MISMO-.
Darío gritando... esto era nuevo.
Miré a mis abuelos que miraban estupefactos la escena, V y atenea entraron en el salón al escuchar los gritos.
-Tengo a Anny durmiendo- dijo Hannival - ¿Que mierda pasa aquí?-.
-Es mía- siseé-.
-Tuya yo no necesita protección y conmigo la tiene-.
Hice de mi mano un puño y le di con todas mis ganas en la cara.
-El que me pegues no solucionará el hecho de que vas a ser padre y de que ella necesita ayuda.
Y dicho eso se marchó.
Miré a mi abuelo que cogió la mano de Xinia y se fue.
V y Ate hicieron lo mismo, estaban de acuerdo con Darío... todos se fueron excepto mi padrino.
-¿Quieres hablar?-.
-Con Whisky por favor- dije sentándome en el sofá-.
En las costumbres de mi familia, un padrino era un segundo padre, Hannival Casannova al aceptar ser mi padrino y ser él el que me bautizó, tenía tantos derechos sobre mí como mi propio padre, y hasta ahora no había visto la importancia que ese papel tenía, hasta ahora no había visto muchas cosas.
El tatuado me dio un vaso de cristal fijo repleto de whisky.
-Gracias- di un trago a mi copa y me quedé mirándole- ¿tienes un cigarro?-.
No dijo nada y me dio una cajetilla de L&M blue
"Pijos hasta para fumar..."-.
