CAPITULO 19

(Pov Melly)

Desperté y estaba un poco mareada, un hombre de traje entró en la habitación y dejó una bandeja con mucha comida encima de la cama era un mayordomo.

Sonreí y comí lo que había en esa bandeja.

Tenía tanta hambre. No entendía porque pero la tenía.

Cuando terminé de comer salí de la cama y entré en el baño. Kevin no estaba.

No quise saber donde estaba, después de lo de anoche me había dejado muy claro que lo que yo sintiese le daba igual.

Puse el tapón a la bañera y dejé que se llenase. La bañera tenía botones...

Le di al botón y salieron burbujas... dios mío era un jacuzzi.

Sonreí y me metí en el agua caliente sintiendo el agua sobre mi piel era agradable... me quedaría aquí todo el día.

Me hundí en el agua y cerré los ojos pero esa paz se terminó.

La puerta se abrió.

-Oh DIOS LO SIENTO-.

Era Darío, enseguida me enrojecí y me tape con la toalla.

Cerró la puerta y me envolví con la toalla.

Salí por la puerta y me quedé mirándole.

-Lo siento, estoy buscando a mi hermano-.

-No pasa nada, no digas nada-.

-No, no diré nada-.

Silencio...

-Estás bien- Dijo -.

-Si... estoy mejor-.

-Aquí te cuidarán bien-.

-pero tu hermano no quiere-.

-¿El qué?-

-No quiere quedarse aquí-.

-Se quedara- dijo serio-.

-No estoy segura-.

-Seguro que lo hará, no lo dejaran solo... contigo-.

-Entiendo-.

-Vuelve a la cama-.

Se fue... Darío me caía bien, era guapo y recatado, vestía bien, y olía mucho mejor.

(Pov Kevin)

-Me la pienso llevar-.

-No puedes- dijo Duque-.

-Es mi esposa puedo hacer con ella lo que quiera-.

-No va así Kevin- dijo Hannival - tienes que esperar a que esté bien-.

-Yo apelo por ellos- dijo Jackson- se van a un apartamento mío, Kevin la cuidara-.

-No- dijo Darío apareciendo por la puerta- No puede llevársela-.

-En su dedo tiene mi anillo hermano-.

-¿Ahora somos hermanos?-.

-Me da igual, es mía y hare lo que quiera con ella y como te acerques a ella TE PEGO UN ESCOPETAZO EN LA CABEZA-.

Salí de allí, tenía que verla, subí las escaleras y fui hacia la habitación, estaba en la cama durmiendo.

-Mell-.

Me miró.

-Nos vamos, haz la maleta-.

-Pero...-.

-Que hagas la maleta ya...-.

-Vale- dijo en un susurro-.