Segundo capi al canto….disfrutadlo
CAPITULO 9
Jared había visto muchos documentales de animales. De echo, había visto centenares y en todos ellos, cuando llegaban a la parte del cortejo y el macho empujaba a la hembra de forma salvaje para hacerle saber que estaba interesado se quedaba completamente alucinado. No podía entender como era posible que un animal pudiera perder tanto el control sobre si mismo como para dedicarse a maltratar a su futura pareja. Siempre supuso que era porque eran animales, con lo cual no tenían conciencia de lo que era el maltrato y todo ese rollo.
Ahora, por el contrario, mientras cruzaba
el oscuro parking con Jensen al lado, comprendía lo que sentía el
macho de cualquier raza. Porque si bien no quería golpear al decano,
si que quería empujarlo contra la pared mas cercana y frotarse
contra el como si fuera un perro en celo.
Intento comportarse
como tal pero estaba seguro de que no le salía porque en mas de una
ocasión Jensen tuvo que apartarse de su lado porque invadía su
espacio personal.
Curiosamente ni una sola replica de disgusto
salía de los gruesos labios. Solo una pequeña y coqueta sonrisa que
lo invitaba a seguir haciendo lo que quiera que su cuerpo estuviera
haciendo.
Rozo hombro con hombro y casi pudo verse oliéndole el
pelo y mordiéndole la nuca como si fuera un león del Serengeti.
Resoplo excitado. El entrar en el gran BMW no arreglo las cosas. Era
un coche nuevo, de esos en los que puedes perderte por dentro pero a
Jared le pareció el coche mas pequeño del mundo. Podía notar el
calor que irradiaba su dueño en cuanto este cerro la puerta.
Tuvo que utilizar toda su fuerza de voluntad para no hacer una barbaridad.
Carraspeo con fuerza y apretó los pies al suelo. Una gota de sudor nació en su pelo y se deslizo por toda su espalda al sentir como una fulgente erección crecía entre sus piernas.
-No has respondido a mi pregunta- carraspeo sin perderse detalle de como Jensen se quedaba petrificado delante del volante.- Y no me digas que este no es el mejor sitio para hablar porque estamos solos.- pico con una sonrisa divertida.
Sin duda a Jared le gustaba como le hacia sentir su jefe. No era porque fuera mas alto o alguna chorrada de esas, era porque cuando estaba su lado se sentía dominante, seguro de si mismo. A pesar de que el decano le superara en mas de un aspecto.
Jensen conseguía que Jared Padalecki se sintiera el macho alfa.
Y le encantaba.
Era tal como se sentía que ni siquiera le importaba que estuvieran bailándose el agua. Su recién descubierta parte animal le decía que solo era una especie de cortejo del que había que disfrutar. E iba a hacerle caso.
-Bueno...ahí dos razones.- carraspeo un Jensen que pareció hacerse mas pequeño en el asiento del conductor.
-¿Cuales?-la voz no solo le sonó rasposa sino cargada de excitación. Era como un águila imperial que divisa su próxima cena.
-La primera porque es que no puedo besarte porque soy tu jefe y por lo tanto parecería que me estoy aprovechando de ti.-El profesor sabia que eso debería de haberle sentado como un jarro de agua fría pero el simple echo de saber que si lo besaba estarían haciendo algo prohibido le excito mas aun.- Y la segunda....que yo recuerde no te dejas besar hasta la tercera cita.- esta ultima frase la dijo con un tono de voz relajado, con una tímida sonrisa que le dejo claro que lo único que quería era relajar el ambiente.
Le dio un vuelco en el corazón al ver que el decano se acordaba de esa insulsa y estúpida conversación, haciéndole sentirse....juguetón.
-Eso esta bien si tu hubiera preguntado el porque no vuelves a besarme pero lo que en realidad te he preguntado es ¿Que fue lo que pensaste?-
La cara que puso Jensen al oír eso fue casi mejor que un orgasmo.(pero solo casi)
-Eh....esto....claro...por..supuesto.- El profesor de literatura degusto el momento de ver como un hombre como el decano, el cual había lidiado con temas tan escabrosos como el de la homosexualidad de otro alumno o defenderse contra el vicepresidente en funciones delante de todo el profesorado se quedaba completamente en blanco.- Cállate.- gruño cuando lo vio sonreír.
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Jensen tenia que concentrarse por completo en conducir. Conducir, Jen, conducir .Concéntrate en conducir. No supo en que momento exacto ese pensamiento cambio a otro muy diferente: Vamos, nene...solo una mirada. ¿Has visto que manos?¿Y que brazos?...Venga..una miradita rápida.
Jodido Kane.
No solo le puteaba la noche descubriendo su sexualidad delante de uno de sus subordinados (por el cual perdía los huesos) sino que ahora le tentaba para hacer...hacer....vete a saber que cosas.
Agradeció el estar tan ocupado manejando, no quería ni imaginar lo que pensaría Jared si de repente se golpeaba la cabeza para hacer callar a su maldito e imaginario amigo.
Decir que el viaje fue largo seria una autentica mentira. La universidad no estaba a mas de un kilómetro del pueblo. Estaba tan cerca que muchos alumnos prescindían del coche e iban andando para así poder emborracharse mejor. Jensen no supo si agradecer el que fueran las cinco de la mañana (Como pasa el tiempo cuando te diviertes) y que prácticamente no hubiera ningún alumno.
Enfilo el camino hacia el gran edificio, el coche ronroneaba mientras los gigantescos árboles desfilaban uno tras otro a su lado. La gravilla crujió por ultima vez bajo las ruedas cuando el suelo fue sustituido por el cemento del parking. La oscuridad del garaje le hizo sentirse de nuevo como el adolescente calenturiento que se besuqueaba en el asiento trasero del coche de su padre con Tony (su primer chico).
Ese recuerdo le hizo ponerse tan nervioso que cuando aparco en su plaza de garaje se olvido de quitar la marcha, consiguiendo que el coche se le calara y golpeara así la pared con el morro.
Fue un golpe seco que casi hace que se clavara el volante en la barbilla.
-Uy.- Un comentario muy brillante, Jenny
Jodido Kane. ¡¡Sal de mi cabeza¡¡ Movió la cabeza de un lado a otro, deseando poder quitarse así los comentarios sarcásticos de su amigo, sonrió divertido al imaginarse como al sacudirla una versión miniaturizada de Chris se le cayera por la oreja.
-No te preocupes, estoy seguro de que a la pared no le ha dolido.- Jared sonrió mesandose la nuca ante el fuerte golpe, siempre sin perder esa preciosa sonrisa.
El silencio volvió a apoderarse de ambos, ese silencio tenso que esta lleno de cosas que quieren ser pronunciadas y que Jensen no se atrevía a decir. Maldijo por lo bajo. ¿Como era posible que no dudara ni medio segundo en enfrentarse a un aula llena de alumnos o a un consejo escolar que esta dispuesto a crucificarlo y no poder decirle al hombre que esta sentado a su lado que esta loco por besarlo?.
-¿Sabes?. Se que debería callarme pero los Padalecki somos conocidos por no conocer esa expresión.- El decano quiso darle la razón por completo, pero el tono de voz que utilizo al hablar consiguió que el corazón se le subiera a la garganta.- Así que ...de verdad...me muero por saber que pensaste cuando te bese.- Iba a abrir la boca para decir que no importaba lo que hubiera pensado, nada podría pasar entre ellos porque era su jefe pero Jared no le dio oportunidad a hablar.- Por favor...necesito saberlo.- agrego con ojos de cachorro abandonado.
Y si alguien podía resistirse a esa mirada que se siente en donde el estaba y le diga que no porque, sinceramente, Jensen Ackles, no podía.
-Me moría de ganas por devolvértelo.- fue humillante con la facilidad con la que salieron las palabras de su boca.
Una sonrisa dudo en el rostro de su subordinado que pareció respirar aliviado. Algo que el no podía hacer. Sabia que iba a hiperventilarse como siguiera bombeando sangre de esa forma y no se tranquilizara. Aun así era mas fácil decirlo que hacerlo.
-¿Y ya no?-
Una bolsa por favor.
Trago saliva ruidosamente, sintió como su garganta subía y bajaba, lastimándole. Tenia callarse, debía callarse. Las relaciones empleado-jefe nunca son buenas. No es que lo supiera por experiencia pero....Había visto las suficientes películas.
-Con todas mis ganas.- Muy bien, Jenny...muy bien. Kane aplaudió en su cabeza, animándole.
-¿Y que te lo impide?-Jared se dejo resbalar un poco en su asiento, flexionando las rodillas un poco y alzando las caderas lo justo para hacerle desear agacharse y olerle como si fuera un animal en celo.
-Ya sabes lo que me lo impide.- carraspeo, sintiendo como la voz se le volvía como la lija.
-Oh...es verdad...toda esa tontería de que eres mi jefe.- ironizo
-No es una tonter....-
-Bueno..entonces comportémonos como tal.-sentencio antes de que pudiera terminar la frase, dejándolo completamente alucinado. Si de algo se jactaba Jensen era de su facilidad para sobreponerse de las cosas, algo de lo que empezó a dudar cuando conoció a Padalecki, para su suerte ya llevaba bastante tiempo a su lado y estaba empezando a acostumbrarse a sus cambios de tema. Aun así le sonó un cambio demasiado brusco. Le desilusiono la falta de interés del profesor.- Necesito que me oriente sobre la obra.-
¿Einggg?
Vale, decididamente su mente no iba tan rápida como la de su copiloto. ¿Primero hablaba de lo que pensaba sobre el beso y ahora necesita orientación sobre la obra?.
Trago aire visiblemente molesto.
Bien. Si se iban a comportar de forma profesional, perfecto. Podía hacerlo. De echo llevaba haciéndolo semanas.
-Claro..¿Qué quiere saber?-carraspeo poniéndose terriblemente recto en el asiento. Tuvo que agarrarse los fondillos de la camisa para no borrarle la sonrisa socarrona del rostro.
-Como sabes es un tema bastante delicado. El de la homosexualidad.- aclaro con un gesto de mano. Jensen tuvo ganas de gruñir y salir del coche dando un portazo pero se mantuvo estático, como si de verdad le interesara el asunto.- No quiero que los padres se nos echen encima por un inocente beso.-
Vaya y parecía tonto cuando lo compre.
Se sorprendió bastante al oír eso. La verdad era que no había pensado en la reacción de los padres al ver como dos de sus hijos se besaban. ¡¡Maldita sea¡¡ Que fallo mas tonto. Frunció los labios con gesto preocupado, intentando discurrir algún tipo de solución pero conociendo el carácter reservado de la universidad estaba seguro que no iba a tener una pacifica. Con lo fácil que parecía todo en su cabeza y mira ahora.....ya se veía teniendo relaciones con otros hombres en algún bareto de mala muerte, a escondidas, como si fuera un leproso para evitar que los impolutos miembros de Carlisle no le tacharan de depravado, a el, que el único problema que tenia era que le gustaba su mismo sexo mientras que gente como Singer, que por todos era sabido que le gustaba cosas mas...especiales, podía hacer lo que quisiera, sin miedo a represarías.
Empezó a desear ser como los demás hombres que babeaban por exuberantes jovencitas.
Joder.
-Asi que me preguntaba....- continuo diciendo el docente.-...que como estas mas familiarizado con ese tema podría decirme como deben hacerlo.-
¿Einggg? Sinceramente a Jensen estaba empezando a fastidiarle esa facilidad que tenia el Sr Padalecki para reducir su capacidad mental a estúpidos monosílabos que no significaban nada.
-¿Perdon?.....Creo que no he entendido eso ultimo.-pestañeo repitiendo la frase en su cabeza.
Jared se movió un poco, agarrando con una de sus grandes manos el reposacabezas del asiento del decano que se estremeció al sentir los largos dedos rozándole (de forma leve) el cabello. El asiento de cuero crujió cuando el gran cuerpo se movió, Jensen pudo ver con total claridad, a pesar de la oscuridad, cómo la pierna izquierda de su copiloto se flexionaba hasta rozarle con la rodilla el muslo, se echo a temblar cuando al alzar la mirada se encontró con esos pequeños ojos grises a escasos centímetros.
-Digo que si podría enseñarme como mis alumnos deben besarse para que los padres no denuncien a la universidad.-
Oh Dios...Oh Dios....¿Esta pidiéndome.....? ¿De verdad esta pidiéndome?..
Trago saliva ruidosamente sintiendo la garganta terriblemente seca, deseo no haber abandonado el bar porque sin duda necesitaba beber algo. Algo fuerte. Como que media botella de Bourbon. Porque ver como ese gigantesco cuerpo prácticamente se le echaba encima, dejando pequeño el habitáculo que era el coche, que curiosamente era el mas amplio de su categoría reducido a solo el asiento del conductor.
Puede caber un hombre de ciento cincuenta kilos. Lo hemos probado. Le había dicho el vendedor.
Quiso arrancar el coche y volver a la tienda para patearle el culo a semejante ignorante, gritarle que habían probado con el tipo equivocado. Ellos necesitaban a Jared Padalecki para catalogar el ancho de esas cosas, no a un tipo con problemas de peso.
Se mordió el labio inferior, abofeteándose mentalmente por dejar que su mente divagara por un terreno tan alejado y se obligo a concentrarse en el momento. Era evidente que el profesor lo estaba provocando. No solo por el tono picaresco que bañaba su voz Y joder, que voz. , sino por esa mirada maliciosa adornada por una sonrisa de medio lado.
Jared estaba jugando con fuego.
Para el, Jensen era un estirado decano que seguía las reglas.
No sabia que las reglas se las había impuesto el mismo.
Vio prudente el advertirle.
-Estas intentando provocarme, Padalecki.-No fue una pregunta, fue una afirmación.- Porque si es así, te advierto de que puedes obtener lo que deseas.- la voz le bajo un tono al decir eso.
Muy pocas veces habían salido esas palabras de su boca en forma de amenaza, de echo, solo habían salido una vez y no fue precisamente en un momento sexual, mas bien fue en uno en el que termino con el labio roto y un ojo morado y con su padre hiendo a buscarlo a comisaría. Pero como le dijo a Alan Ackles cuando este le vio el rostro completamente amoratado: Deberías de ver al otro. Porque puede que Jensen no supiera pegar como Rocky pero cuando le provocaban se convertía en alguien completamente diferente.
La palabra en si era: Incontrolable.
De ahí tantas normas.
Había otras ocasiones en las que esas palabras necesitaban ser dichas, a algún profesor, accionista de la universidad o algún padre que se creía demasiado listo, y siempre que las decía, este retrocedía en su actitud, sabiendo que estaba jugando con fuego. Que Jensen Ackles no era solo una cara bonita.
Pero el que tenia delante no era un profesor cualquiera.
Era Jared.
Y una mierda iba a sentirse amedrentado.
Jay era como una torre y el era tan pequeño que parecía que en vez de amenazarlo con una catapulta le estaba tirando piedrecitas del tamaño de una moneda.
-Solo estoy mirando por la seguridad de la universidad, Decano Ackles.- Jensen se endureció como nunca al oír el tono solemne con el que lo dijo su rango y apellido.- ¿No querrá que meta la pata otra vez, verdad?- pura maldad en la mirada.
Y vale…ya estaba...llevaba demasiado tiempo aguantándose. De echo, llevaba parándose a si mismo desde que lo descubrió subido en la estatua del fundador, luciendo esos kilométricos brazos Dios, como deseo pasar la lengua por ellos y degustar el sabor salado de la piel. Jensen podía ser un profesional, podía encantarle su trabajo y toda esa mierda pero llevaba viviendo en un estado de excitación y frustración sexual demasiado tiempo. Además.....solo iba a decirle lo que NO podía dejar que los actores de la "famosa" obra hicieran.
-Hay que evitar una demanda.- Se auto convenció.
-Bien dicho, nene. Kane le dio la razón.
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Jared estaba empezando a pensar que su plan para conseguir que el decano le besara estaba haciendo aguas cuando de repente sintió como una gran mano en el pecho le empujaba contra su asiento. Gruño dolorido al clavarse en la nuca el reposacabezas y a punto estuvo de soltar un taco. Pero este murió cuando sintió un tercio del peso de Jensen sobre su cuerpo.
El corazón le dio un vuelco, los pulmones se le contrajeron por culpa de la privación de oxigeno y los riñones casi se le suben a los omoplatos pero todo eso le dio igual porque en ese momento Jensen OhDiosGracias apretaba la frente contra la suya, rozaba la nariz con nariz, aspirando su olor y con los ojos cerrados y la voz convertida en caramelo liquido susurraba:
-No sabes lo que estas desatando....de verdad que no lo sabes.-Jadeo contra su boca.
Sinceramente le importaba bien poco si estaba desatando el Apocalipsis, quería que Jensen se pusiera encima de el, que le tocara en todos los sitios en los que había soñado y que por el amor de Dios....le besara de una vez. ¿Por qué mierda no le besaba ya?. Estaba a punto de exigirlo cuando empezó a hablar y vaya...vaya lo que salió de esa boca.
-Entonces....¿Quieres ayuda para que no nos denuncien, verdad?-pregunto con la voz convertida en sexo, quiso asentir con la cabeza pero los músculos del cuello parecían haberse contraído de tal forma que no consiguió moverse. Eso pareció causarle bastante gracia al decano que afilo una sonrisa en el rostro.- Una de las cosas que NO se deben hacer es usar la lengua.- Informo convirtiéndose en una versión pornográfica de si mismo que casi lo hace derretirse en el asiento.- Algo así.-
Con una lentitud
que le hizo curvar los dedos de los pies, Jensen paso la punta de la
lengua por su labio superior, acariciándolo levemente, despacio,
recreándose en el sabor. Jared se acordó de la película El Mago de
Oz, cuando la casa de Dorothy cae sobre la malvada bruja y esta
cuando esta muerta se le enrollan los pies dejando así solo sus
zapatos y si se acordó de semejante gilipollez fue porque en ese
justo instante, Jensen deslizo la poca lengua que utilizaba dentro de
sus labios, no la introdujo totalmente, solo rozo la punta de su
lengua, dejándole con la miel en los labios.
El profesor estaba
a punto de lanzarse sobre el como si de un animal salvaje se tratara,
estaba acostumbrado a llegar y pegar, no a calentarse hasta niveles
insospechados pero en cuanto el decano sintió el movimiento de
incorporarse para besarlo con fuerza cerro la mano sobre su cabello,
detrás de la nuca, parándolo así en su empeño y obligándole a
mirarlo.
-Oh...no, Sr Padalecki....aun tengo muchas cosas que enseñarle.-
Jared casi pierde el conocimiento al sentir como una gran mano se deslizaba por su pecho hasta posarse (suavemente) sobre la cremallera del vaquero. Alzo las caderas con un jadeo, haciéndole saber que le gustaba pero Jensen no se dio por aludido, solo dejo la mano "ahí", quieta, estática, haciéndole casi sollozar. Cerro los ojos para evitar que dos gruesas lagrimas de lujuria se le cayeran.
-Creo que no me esta prestando toda su atención- regaño con el típico tono que utilizaría un profesor.- tal vez tengamos que dejarlo.-informo cerrando levemente la mano sobre su turgente erección.
-¡¡NO¡¡.- grito abriendo los ojos como platos e incorporándose lo poco que la mano cerrada sobre su cabello le dejo.- Estoy atento...estoy MUY atento.-
La sonrisa que se dibujo en el rostro del decano hizo que los bellos de la nuca se le pusieran de punta porque, en serio....¿Quién era ese sádico sexual y donde estaba Jensen?. No es que se quejara, mas bien todo lo contrario. Le encantaba como alguien tan pequeñito como su jefe lo dominara de esa manera y.....
Un momento.....¿Eso significaba que Jensen era activo?
Parpadeo incrédulo, sin poder creerse que un estirado como Ackles fuera ....se dio cuenta de que efectivamente era dominante cuando vio la seguridad y determinación brillando en esos grandes y verdes ojos. No supo si era un problema o no.
-Bien...me gusta que me presten atención cuando hablo.- ronroneo el decano enredando los dedos en su cabello mientras que la otra mano, la que descansaba en su entrepierna trazaba sinuosos círculos.
Jared decidió tomar la iniciativa ante la situación y así de paso comprobar si lo que pensaba era cierto o no. Si tenia razón y Jensen era activo, en cuanto tomara un poco el control se resistirá, si por el contrario no lo era.....se relamió solo de pensarlo.
-Tengo una duda.- jadeo rozando la punta de la nariz con la suya. El brillo de la diversión centelleo en los ojos del decano al ver que seguía el juego.- ¿Qué pasaría si.....?-no termino la frase y no porque lo interrumpieran, sino por que en el momento adecuado en que Jensen fijaba la vista en su boca, aprovecho y levanto la cabeza para besarlo como había querido hacer desde que le hizo la entrevista.
Si el sentir levemente la lengua de Jensen contra la suya
casi le hace derretirse, el sentirla completamente casi le hace
derramarse en los pantalones. Le hubiera gustado decir que cuando
estuviera en su habitación, rodeado de sombras y completamente solo,
se acordaría de todo lo que paso pero la verdad era que solo podía
recordar como sus manos se cerraban sobre la camisa blanca de su
jefe, tirando de ella hacia abajo para profundizar en el beso
mientras este enroscaba las dos manos sobre su pelo y jalaba con
fuerza de el, dirigiendo el beso.
La lengua de su jefe era
esquiva y juguetona, algo que nunca hubiera pensado nada mas verlo,
se movía de un lado a otro, jugando al gato y al ratón con la de
Jared que lo único que podía hacer era apretarlo entre sus dedos
para evitar que el pequeño cuerpo hiciera lo mismo que la rosada
escondida.
Ambos soltaron un jadeo cuando en uno de los tirones
el profesor consiguió sentar a horcajadas sobre su regazo a su
amante y ambas durezas se tocaron.
Fue como una explosión de lucecitas de colores.
-Creo...creo que...eso es un claro ...ejemplo de lo que ...no..se debe...hacer.- farfullo Jensen poniendo ambas manos sobre su pecho e incorporándose con rapidez, tanta que termino golpeándose la cabeza contra el techo del coche.- A menos que queramos una demanda civil, claro.- bromeo jugueteando con un botón de la camisa de Jared.
Padalecki sabia que tenia que decir algo, replicar, hablar o incluso bromear pero toda su atención estaba centrada en ver lo increíblemente erótico que se veía su jefe sobre el, con los labios hinchados y rojos, brillantes debido a la saliva, las mejillas rojas y los ojos cristalinos. En ese momento agradeció a todo lo mas sagrado el ser gay.
-No es que ....quiera parar pero....estamos en un sitio publico- ahí estaba otra vez. El decano Ackles ataca de nuevo.- ..puede venir cualquiera y ....- Jared se cortaría un brazo antes de parar, así que incorporándose lo justo decidió evitar que continuara hablando besándolo de nuevo, esta vez mas fogoso, con mas lengua, mas dientes y mas jadeos. El calor reino dentro del coche y no le sorprendió nada ver como el vaho se hacia evidente en los cristales. – Joder, Jay....- gruño un Jensen que lo estampo contra el asiento con fuerza y en un alarde de excitación le reventó los botones de la camisa de un tirón.- Tu de verdad quieres matarme.-
Y no...no era que quisiera matarle, mas bien era todo lo contrario porque....vamos a ver....¿Cómo se suponía que tenia que seguir viviendo cuando Jensen le pasaba la lengua por el pecho y la deslizaba por su mandíbula hasta cerrar los dientes en su cuello?...Alguien podría ser tan amable de explicárselo.
Un gemido demasiado femenino se le escapo al sentir los dientes, no podía mas..estaba que iba a reventar, o le tocaba o de verdad iba a explotar. Para su desgracia el decano parecía estar mas interesado en jalarle del pelo y mantenerlo sumiso contra el asiento que en atender el pequeño problema que tenia entre las piernas. Intento moverse y meter la mano entre medio de los cuerpos para poder tocarse pero le fue imposible, ambos estaban tan pegados que ni siquiera el aire podía pasar. Viendo que no podía aliviarse por su mano decidió utilizar el cuerpo que tenia encima, así que cerro las dos grandes manos sobre las curvas gemelas que era el trasero de Jensen y apretó con fuerza contra su cuerpo. Rodó los ojos al sentir que los dos estaban igual de duros.
La reacción del decano fue inmediata.
Ponerse muy recto y apartarse.
Algo que lo dejo helado.
-¿Dónde te crees que vas, Padalecki?-sonrió el malvado Jensen del oeste tomo nota mental de ir al psiquiatra, porque sin duda eso de comparar su vida sexual con el Mago de Oz empezaba a ser preocupante.
-Yo...yo...pensé que...-se sintió terriblemente estúpido. ¿Y si el decano se creía de verdad esa estupidez de que le había pedido que le besara para evitar una demanda?
Se quedaron mirando completamente en silencio, con la respiración errática, Jay con las manos sobre el culo de Jensen y las manos de este ultimo sobre las del primero, evitando así que pudieran continuar.
-Ni por asomo pienses que voy a dejarme follar, Padalecki.- La expresión completamente relajada del decano le confundía cada vez mas.
-¿Cómo?- carraspeo.
-Yo soy el que manda aquí.- soltó como si eso lo explicara todo.
Y en parte era así, porque no es que le estuviera parando los pies...que si era pero por razones diferentes a la que el creía en un principio. Jared soltó una pequeña risita.
-A mi también me gusta mandar.- respondió apretando las manos, juntando así ambos cuerpos. Un gemelo gemido se escapo de ambas gargantas, por un momento creyó que Jensen lo pararía. Gracias al cielo esto nunca paso.
-Pues creo que tenemos un problema.- jadeo encima de el sin dejar de moverse, rozando erección contra erección, empezando a rozar un clímax que prometía ser apoteósico.
Y abría sido así si de repente Jensen no se hubiera lanzado como alma que lleva el diablo sobre su asiento, recomponiéndose la ropa y apagando el motor (que curiosamente estaba encendido, mira tu por donde) y miro de un lado a otro como si buscara algo. Jared estaba a punto de preguntar que demonios pasaba cuando la gran mano del decano se cerro sobre su nuca y jalo de el hacia abajo. El corazón casi se le sale cuando su barbilla choco contra el muslo.
Tenia la cabeza metida entre las piernas de Jensen, notando la erección en la mejilla, quiso girar un poco la cabeza y hundir la nariz en la entrepierna para saber como olía el sexo del decano, de echo iba a hacerlo. Pero entonces Jensen hablo y se congelo:
-Buenas noches, Sr Manners.....¿Cómo usted por aquí a estas horas?-pregunto todo cordial como si hasta hace medio minuto no hubiera estado jugando con la lengua a averiguar a que sabia la piel de Jared Padalecki.
CONTINUARA....
