CAPITULO 23
(Pov Mell)
-Suéltame me haces daño- susurré y verdaderamente hacía daño, me estaba sujetando del brazo con todas sus fuerzas, lo tenía dormido y seguro que cuando apartase su mano habría moretones en el-.
-¡ESTÁS LIADA CON MI HERMANO!-.
-No, yo fui a ver a Jane-.
-Y ESTE TELÉFONO-.
-Me lo dio Darío... para hablar con él-.
-¿DE QUE?-.
-Él tiene miedo de que me hagas daño-.
Y sin quererlo las lágrimas brotaban de mis ojos, me empujó y caí a la cama.
Cerré los ojos.
-ME DAS ASCO, NO TE VOLVERÉ A TOCAR EN LA VIDA- me sujetó otra vez- ¿TE GUSTA MI HERMANO?-.
-Yo...-.
-¿¡TE GUSTA MI HERMANO!?-.
-SI- grité con todas mis fuerzas-.
Me soltó, no dijo nada, se quedó inmóvil mirándome.
-Él me dice que soy especial, me dice que soy más y que tu no me mereces y tiene toda la razón-.
Esperé que se levantase, que me pegase o que gritase pero no hizo nada, se dio media vuelta y se fue.
(Pov Kevin)
-¿Que tienes tú que decirle a mi esposa?- dije al verle sentado en el salón de la casa
Casannova-.
Lo cogí de las solapas de ese traje que llevaba y lo estampé en el suelo,
Darío no era rival para mí, no tenía ni idea de armas, ni de lucha.
-ELLA SE MERECE MUCHO MÁS-.
-ELLA ES MÍA-.
-SE MERECE MÁS QUE UN POBRE DROGADICTO SIN NADA QUE DARLE-.
-ES MI ESPOSA, NO TE ACERQUES A ELLA-.
Le di un puñetazo en la cara, y otro después una patada en la boca, la sangre manchaba el suelo de mármol blanco de aquella enorme sala hasta que alguien me sujetó por atrás y me apartó de Darío.
Mi madre estaba allí, se acercaba a él y lloraba, lo abrazaba mientras Xinia revisaba las heridas que tenía.
-Se pondrá bien hija- le dijo a mi madre pero ella no lo soltaba-.
-Tranquilo- dijo mi abuelo-.
-SUELTAME-.
-Tranquilo- repitió-.
-QUE ME SUELTES, ESTE IDIOTA SE ESTÁ METIENDO EN MI VIDA SE QUIERE FOLLAR A MI ESPOSA-.
-ELLA NO ES TUYA-.
Aún gritaba y casi no podía ver por la sangre que bañaba su rostro.
-SI TE VUELVES A ACERCAR A ELLA DE ALGUNA MANERA, SI VEO QUE VUELVES A INTENTAR ALGO CON ELLA TE MATARÉ, LO JURO
TE MATARÉ-.
-Basta- dijo Hannival - tú, al sótano-.
-NO- grité-.
-Al sótano, ahora, necesita unos días de reflexión-.
Tres hombres me cogieron y llevaron al sótano donde estaría atado y encerrado al saber cuántos días...
(Pov Vladimir)
Esto no estaba bien, no estaba nada bien... ahora Kevin gritaba desde el sótano ese chico no estaba bien.
Había prácticamente machacado a su hermano, Aitana no se había separado de él en ningún momento.
Troy en cambio, se sentó en la puerta de donde estaba Kevin, a escondidas de él para vigilarle.
Mi madre estaba en una terapia con Hannival Casannova que por lo visto iba para rato.
Y Anny se sentaba en la sala esperando a que Hannival saliese de esa sesión.
Todos estábamos callados, nadie había querido sentarse.
Kevin amenazó de muerte a su hermano y sabíamos que era capaz de hacerlo y también que la culpa no había sido de Kevin, había sido de Darío por intentar algo con su cuñada.
-Tienes que entender, que haga lo que haga, es su mujer- dijo mi cuñado, Jackson-.
-Para ti es fácil decirlo- dijo Darío- no voy a renunciar a ella, merece algo mejor-.
-Pero es la mujer de tu hermano y está esperando un hijo suyo- Jackson se detuvo durante un momento- te matará, si vuelves a acercarte a ella, lo hará-.
-Puede hacer lo que quiera-.
Esto pintaba jodidamente mal.
