CAPITULO 26

(Mell Pov)

Sonreí acunando a mi pequeña niña en mis brazos.

Era hermosa, muy, hermosa.

Se parecía a su padre. Con su cabello rubio, y sus ojos claros como los de Kevin.

Hoy había sido su bautizo, y todos estaban felices, por la nueva integrante en la familia. Kevin había cambio. Un cambio que me sorprendió.

No solo a mí, sino a todos.

El era con su hija… el ser más cuidadoso, que alguna vez había conocido. La sostenía en sus brazos y no se separaba de ella.

También, la relación con su padre había cambiando… ahora se llevaban bien.

Mi pequeña Eva sabía cuando estaba junto a su padre, ellos dos podían entenderse perfectamente.

Le deje con cuidado sobre tu cuna cuando ella se durmió, y camine hacia el baño. Necesitaba una ducha.

Ya había pasado dos meses desde su nacimiento, ella estaba creciendo muy bien. Eso decía el médico, lo cual me dejaba más tranquila.

Todo estaba perfectamente bien.

"mentira"-.

Suspire y quite mi ropa entrando en la ducha.

Yo quería hablarle a Kevin, estar con él… como las demás estaban con sus maridos, yo quería atenderlo… pero el simplemente no me hablaba.

No le gustaba.

"la culpa es tuya"-.

Y era verdad, no debí decirle que me gustaba su hermano, en parte me sentí muy mal porque ellos dos pelearon y en parque era mentira, yo no sabía lo que me pasaba.

Bueno, ahora tampoco.

"mentira, lo sabes"-.

Cerré mis ojos sintiendo el agua caer de la ducha sobre mi cuerpo.

Tal vez lo supiera…. ¿me gustaba Kevin? -.

Sí, me gustaba.

Y me gustaba mucho…

El otro día el estaba hablando con una sirvienta…. Y no me gusto, ella le coteaba a él.

Debía ocuparme de eso.

(Kevin Pov)

-¿entonces se irán? -.

-si -.

-¿Por qué? -.

-porque es mía…

-ya, ya, no me digas "es mira y hare con ella lo que quiera"-.

-eso mismo Vladimir, y aléjate de ella -.

-bah, no lo hare. Es mi asistente.

-ella…

-yo necesito un asistente niño, y aquí no puedo traer a cualquiera, antes era tu hermano pero ahora el no está.

No dije nada, ¿para qué?, sabía que Vladimir haría lo que quisiera, y en parte me sentía mas tranquilo sabiendo que ella estaba con este tipo a que pudiera estar… por ahí, con otros.

-vale, vale -.

Me fui dejándolo solo, y entro en la habitación.

Hoy había sido el bautizo de mi pequeña, había sido un día muy largo.

Camine hacia su cuna y ella estaba allí, durmiendo.

El día que la tuve entre mis brazos, pude entender a mi padre. a partir de ese día, comencé a llevarme mejor con él.

Acaricie su pequeño rostro con las yemas de mis dedos, ella hiso una pequeña sonrisa y siguió durmiendo plácidamente.

No me cansaba de mirarla.

Podía estar todo el día, de este modo.

Ella era mi hija, mi hija. Yo tenía una hija.

Respire hondo, mirando por la habitación, su madre no estaba. Se escuchaba ruido en el baño.

Ella salió del baño envuelta en una toalla con su pelo mojado.

"mierda… se veía sexy, sus pechos… se habían hecho más grandes"-.

-mañana nos iremos -.

Dije mirándola lo más tranquilo posible.

-¿Dónde? -.

-a nuestra casa -.

-yo…

La mire. Y no dijo más nada.

-¿tú qué? -.

-pensé que nos quedaríamos aquí -.

-no, nos iremos -.

Camine hasta la cama y comencé a quitarme la ropa, mejor me dormiría antes de que le saltara a encima.

"tú no lo harás"-.

No creía que aguantase mucho tiempo.

"ella lo hará, tranquilo"-.